—¡Tails!, tengo algo —avisó la tortuga anteriormente partidaria de los antiguos mobianos hostiles de la tierra—, una nueva gema corrupta en un lugar llamado San Francisco.

—Gracias, Sandy —expresó el zorro quien se sentaba en una silla al otro lado de la habitación observando un diagrama.

—No es nada, es lo mínimo que puedo hacer ya que me permites quedarme en tu casa —respondió la chica uniendo sus aletas mientras veía como Miles cambiaba su ropa.

—No te menosprecies. El trato que te doy es el mínimo que todos merecen. Además admito que me aprovecho de ti al pedirte que monitorees la Tierra, pero prometo que serás libre de hacer lo que quieras una vez que derrotemos a tu anterior bando —aseguró encendiendo su celular.

—No te preocupes por eso. Aún teniendo que monitorear, tengo tiempo para aprender acerca de los años que me perdí y disfruto mucho realizando nuevas recetas cuando cocino. ¡Nunca pensé que comer fuese tan placentero! —clamó la reptil.

—Me alegra que te guste —respondió el zorro previo a llevarse un dedo a los labios y pensar en voz alta—. Amy y Knuckles fueron la penúltima vez y Shadow la última, supongo que lo más justo es llamar a Blaze y Silver —decidió para escribir a sus amigos y llamar a Dedos

La criatura marina se sorprendió al ver como de barrios rincones de la sala surgían varias manos que al moverse con gran rapidez parecían ser arañas.

—¿Pero cómo…? —se preguntó la muchacha.

—Es algo que hemos estado practicando —le explicó el zarco—, debo dejar de clonarme por un tiempo, por lo que es bastante bueno que al ser su mente mucho más sencilla que la nuestra no sufra tanta carga sobre ella cuando se multiplica —se explayó, de modo que después su aliado desvaneciera sus copias y lo escalara—. Nos vemos después— se despidió de la acorazada ya con su compañero en el hombro para luego lanzar un anillo.

—¡Rrrrr! —rugió el enorme tigre corrupto lanzando un auto por los aires con una de sus garras.

—¡Ah! —gritó una chica que había tropezado y caído, pensando que moriría bajo el coche, cerrando sus ojos, pero cuando no sintió el golpe, separó sus párpados para que el vehículo había quedado suspendido sobre su cabeza antes de descender despacio a unos metros de ella, quien empezó a volar sobre la laguna con que colindaba la calle en que se hallaba, al igual que más transeúntes cercanos.

—Esta aerolínea les agradece por usar sus servicios. Esperamos que tengan un lindo día y tengan cuidado al bajar —bromeó Silver con los humanos mientras flotaba sobre el agua, para después depositarlos al otro lado del acuífero y volar hacia sus compinches levitando a su alrededor varias rocas.

—¡¿Quién soy?! —preguntó en broma a un escorpión tapándole los ojos mientras se sostenía de cabeza sobre sí.

El erizo se apartó justo cuando el artrópodo quiso punzarlo con su cola, de manera que picó su propia cabeza, desintegrándose poco después.

—¡Silver!, deja de jugar, necesito algo de ayuda aquí —lo llamó Blaze mientras lanzaba fuego hacia varios escorpiones frente a ella con el fin de evaporar el mercurio que le arrojaron.

—¡Enseguida! —exclamó él conduciendo las piedras que llevaba hacia los invertebrados, atravesándolos y provocando que cayeran sobre sus rodillas previo a desvanecerse.

Al tiempo, varios clones de Dedos se subieron al felino por sus patas y comenzaron a arañar su cuerpo, haciéndole sentir un dolor leve y molesto e intentar quitarse a las pequeñas alimañas dando pequeñas mascadas sobre su propia piel, lo que lo distrajo lo suficiente para que no atacara a Tails cuando se acercó y cayó sobre su cara, en la cual dibujó una equis cortándolo con su espada, de manera que la bestia gruñó de dolor y agitó su rostro tratando de eliminar a su atacante, mas éste se sostenía con gran fuerza del arma que había clavado en la intersección de varios rasguños antes de comenzar a girar en torno a ella mientras se propulsaba con sus colas, de manera que actuaba como un taladro sobre el rostro del rayado, desde donde grietas comenzaron a esparcirse sobre su cuerpo, hasta que se desintegró.

—¡Misión cumplida! —profirió el de ojos ambarinos una vez que el equipo se reunió unos minutos después.

—No lo sé —dudó Miles encapsulando la última piedra—, luchamos contra escorpiones, soldados rasos. Siendo que nuestros adversarios consideran vital recolectar gemas corruptas y esmeraldas del caos. ¿Por qué dejarían una misión tan importante en manos incapaces?

—¿Dices que podrían haber utilizado a los escorpiones y al tigre como carnada o distracción? —supuso el erizo.

—Pero eso no es probable, como tú mismo dijiste, las gemas corruptas son importantes para ellos, no las sacrificarían, al menos no si no creen que pueden obtener algo incluso más valioso —razonó la gata.

—Mmm, cierto, si hubiesen planeado todo esto realizarían otras actividades al aire libre con las que no querrían que yo interfiriese, —concordó el zorro—, mas siendo que ese no es el caso, si ese tigre en verdad hubiese emergido aleatoriamente aquí, ¿por qué enviarían escorpiones a por él?

—Entre mis labores como princesa se encuentra estudiar las batallas que ocurrieron en el pasado de mi dimensión —comentó la felina tras unos segundos—, los generales a veces tenían que dividir su ejército. El pedazo más grande se encargaba de las misiones principales, el otro era una finta para su enemigo o bien cumplía una misión secundaria, como resguardar un paso que no querían que su rival tomara.

—En pocas palabras, dices que la aparición del tigre también fue una sorpresa para nuestros oponentes, quienes cumplían alguna otra tarea muy significativa cerca de aquí, y que al verlo decidieron aprovechar, decidiendo que su carne de cañón podría encargarse —interpretó Silver robando la argumentación de su compañera.

—Aj, sí, Silver, eso era lo que yo quería decir —respondió la fémina realizando énfasis en el .

—Hmm, es divertido ver la complementaria dinámica de relajado y estricta de su relación —mencionó el zorro con una sonrisa.

—¡¿Qué?!, pfff, ¡no!, ¡¿cuál relación?! —fue la reacción del de pelaje plateado.

—Solo habla de amistad, Silver —lo tranquilizó la morada, entornando los ojos.

—Sí, seguro Blaze —repuso el zorro ejecutando el mismo gesto—. Como sea, esa teoría es buena, por lo que lo mejor será monitorear esta ciudad desde las alturas en busca de mobianos.

Los animales domésticos asintieron y comenzaron a volar junto al raposo, la chica lanzando fuego desde sus pies y el chico mediante su habilidad psíquica.

—Si esos antiguos mobianos buscan gemas, supongo que lo más probable es que busquen en formaciones rocosas, ¡como esa! —señaló el espinoso una isla con una edificación encima.

—¿Podrías confirmarlo? —pidió el zarco invocando binoculares que le pasó al de ojos ámbar.

—Mmm, no, no parece que ocurra nada interesante ahí abajo —se decepcionó el plateado.

—¿Qué tal ahí? —apuntó Blaze hacia un par de cerros por los que discurría una carretera—, las montañas pueden contener gran variedad de minerales.

—Mmm, no, nada relevante, solo autos —avisó el más alto.

—No percibo los gritos que de seguro habría si atacasen un lugar público, tal vez deberíamos investigar en un lugar más desolado, por ejemplo, ese parque —puntualizó el canino.

—Hay muchos árboles como para poder decir que no hay gemas —indicó Silver.

—No deja de ser una teoría válida, así que creo que debemos bajar solo lo suficiente para cerciorarnos —sugirió la gata.

Todos descendieron hasta estar solo a unos metros de las copas de los árboles más altos, no encontrando cualquier cosa.

—Lástima, aunque al menos podemos deleitarnos con esta vista —expresó el erizo observando como la luz del atardecer daba un matiz dorado al puente que se veía a la distancia—, esa tonalidad de rojo es bonita como la de tu piedra, Blaze —comentó sin pensar.

—Uh, mmm, gracias —devolvió la chica algo descolocada.

—Investigué un poco antes de venir aquí, curiosamente se llama Golden Gate pese a su color —mencionó el zorro—. Es una linda vista, pero creo que debemos seguir moviéndonos.

Todos se dispusieron a elevarse, mas la felina y el psíquico se detuvieron al notar el detenimiento de su compañero.

—Ese puente está hecho de acero, a veces pedazos de otros minerales quedan atrapados dentro del acero —murmuró—, creo que deberíamos buscar en…

Las palabras del rubio fueron interrumpidas por el sonido lejano pero potente de una cuerda reventando, seguido de la caída de un objeto metálico y alaridos.

—Y ahí están los gritos que buscaba, ¡vamos! —comandó el vulpino yendo tan rápido como podía a la escena junto a sus compañeros, observando al llegar que uno de los cables del puente había estallado y su sección inferior había caído, deteniendo el flujo de los carros—, De seguro buscan destrozar el puente para extraer los minerales dentro de sus vigas. Solo golondrinas y langostas pueden realizar cortes tan precisos. Cada uno busque en un tercio del puente y manténgase alerta, ya que tal vez sepan cómo hacerse invisibles.

Ambos aliados del garzo volaron en direcciones opuestas mientras él revisaba los cables cercanos a él, notando entonces las grietas que aparecían en uno de ellos, hacia el que se dirigió solo para esquivar en el último segundo un obelisco de agua cuya punta estaba congelada.

—Sigan en lo suyo, yo las protegeré —prometió un extraño mobiano revelando su figura.

Se trataba de un pájaro grande con alas hechas de agua y de aspecto masculino que llevaba pantalones y solo una banda alrededor de su torso. Era de plumas azules, exceptuando el vientre de un leve magenta, que además tenía redondas orejas peludas y una pequeña nariz húmeda de mamífero sobre su pico. Tails entendió contra qué luchaba al notar como el gran broche con forma de gota en su cadera y el más pequeño en su hombro con que sostenía su banda en verdad eran las piedras de los distintos seres que lo conformaban.

—¿En serio están ustedes tan desesperados que ahora ignoran sus propios ideales permitiendo la fusión de gemas distintas? —preguntó el cánido.

La mezcla de especies se limitó a darle una mirada despreciativa previo a elevar una mano con que a su vez se levantó el cable recién cortado y los filamentos de acero de los que estaba hecho salieron de él para posicionarse como flechas en dirección a Miles.

—Sujétate, Dedos —fue lo único que el carnívoro dijo en el momento precedente a invocar su espada y comenzar a dar volteretas en el aire.

El chico bateó algunas de las hebras metálicas y devolvió otras cuantas usando sus colas que su contrincante se limitó a esquivar elevándose un poco, antes de que el héroe decidir invocar un segundo sable y rotar en torno a la punta de sus pies mientras a su vez daba vueltas a su cuerpo, logrando repeler los proyectiles, pero no contando con que la fusión nuevamente crearía un iceberg alargado con que impactarle, que logró esquivar retrocediendo solo para escuchar una explosión tras él, descubriendo que Dedos había lanzado varios de sus clones con el fin de detener un embate de flechas dirigidas hacia su nuca.

—Gracias, Dedos —manifestó el más grande—. Creo que de hecho tu nueva habilidad podría ser de gran ayuda —el chico interpretó el apretón más fuerte de su amigo como un asentimiento.

Tails entonces decidió alejarse de su adversario, volando a gran velocidad mientras zigzagueaba por los obeliscos que surgían frente a él, viéndose forzado a acelerar debido a que cada pico de hielo era quebrantado para crear nuevas municiones que se dirigían todas tras él.

—No podré aguantar mucho más, tiene que ser ahora, pero primero tengo que poner un poco más de distancia entre nosotros —decidió el raposo para darse vuelta.

El muchacho procedió entonces a crear una burbuja a su alrededor con que resistió la lluvia de flechas metálicas y heladas que lo atravesó, quedando algunos de los perdigones en los bordes de su pompa, la cual se rompió al tiempo que su creador dejó de sustentarse, cayendo como resultado mientras atrapaba con sus apéndices las saetas para luego devolverlas con gran rapidez hacia su fuente, a quien pudo observar cubriendo su rostro, entendiendo que su plan iba según lo planeado, por lo que de nuevo hizo de sus colas una hélice, volando sobre la superficie del agua, creando una pequeña ola que destruyó al elevarse una vez más, ahora a varios metros de la fusión, quien lo miró con ira, levantado en otra ocasión una mano con el propósito de recuperar sus flechas de acero y hacer más de hielo que apuntó hacia él, suspendiendo su ataque hasta que notó que el zarco no se movería hasta que él lo hiciera, por lo que decidió lanzar los proyectiles, sorprendiéndose cuando su adversario tomó a la extremidad en su hombro y la envolvió en una burbuja que después tiró en respuesta a sus perdigones. La fusión pensó que tal movimiento era tonto, sin embargo, notó la táctica en el instante en que la esfera se iluminó y se extendió hasta al fin estallar, liberando un conjunto de manos idénticas que fueron ensartadas por sus saetas, liberando humo y encerrándolo en una nube de él.

El emplumado no podía hacer más armas estando cegado, por lo que se apresuró a volar fuera de la humareda, no obstante, la misma le impidió notar el recipiente que ahora lo contenía, y que apenas notó al mirar tras sí y notó como el gas abandonaba el espacio, descubriendo que se trataba de una gran burbuja amarilla en cuyo exterior vio los ojos azules de su oponente, quien se apresuró a agitar con mayor velocidad sus colas para dirigirse hacia él en cuanto lo divisó, cortando la esfera y a él.

—Gracias por arriesgarte así por mí, Dedos —expresó el orejudo tras apresurarse a capturar las dos piedras de su contrincante, sintiendo el golpeteo alegre de su compinche tras unos segundos—. Volvamos al puente, aún debemos encargarnos del resto de las golondrinas y cualquier otra gema.

Blaze se había alejado al menos quinientos metros de sus compinches en el momento en que escuchó como otro cable caía, por lo que se apresuró a volar hacia el pedazo de cuerda colgante y lanzar fuego hacia él sabiendo que pese a que no podía verlos lo más probable es que sus adversarios estuvieran allí, lo que confirmó cuando observó las figuras ennegrecidas de langostas y escorpiones cayendo, rodeadas de fuego como meteoritos, previo a retorcerse en el suelo, para disgusto de los humanos, y desintegrarse.

—Está bien. Has visto reacciones como esas antes —murmuró la gata a sí misma, tras lo que recogió y encapsuló las gemas, enfocándose en las de los arácnidos—, deben usar su mercurio a modo de corrosivo sobre el acero, haciendo más fácil para las langostas cortarlo —notó.

La chica regresó al aire, donde cerró los ojos y cruzó sus brazos frente a su rostro, moviendo los dedos mientras invocaba serpentinas llameantes desde sus hombros hasta sus palmas, así como un aro de fuego a su alrededor que se contrajo hacia su cintura al tiempo que ella bajaba sus brazos de repente, inflamándose entonces la fémina para proceder a volar alrededor de los cables, yendo de un lado a otro del puente con la pretensión de tumbar a los mobianos en ellos.

La felina no se detuvo hasta llegar al extremo del puente, donde se dio vuelta con el objetivo de regresar y completar el trabajo, mas sin que pudiese siquiera despegar nuevamente, la capa ígnea que la rodeaba fue disipada por un fuerte viento que se la llevó consigo hacia las alturas, lugar en que escupió algo de saliva al sentir una garra golpeando su vientre para enviarla al suelo.

Aun con el dolor, Blaze se apresuró a rodar sobre sí misma al observar como una flecha venía hacia ella, evitándola mientras decidía que lo mejor sería dejar el piso, por lo que se paró tan rápido como pudo y otra vez disparó fuego desde sus pies, evadiendo una saeta más.

Una vez en lo alto pudo observar a sus atacantes, un par de gorriones, uno con un arco y un carcaj de flechas, quienes se ubicaron uno delante de ella y otro a su espalda. La chica supo que debía abandonar aquella posición tan desventajosa, por lo que intentó ir más arriba cuando escuchó el arma de uno de sus adversarios tensarse, no obstante fue jalada hacia abajo por un torbellino que el ave frente a ella creó tan solo moviendo uno de sus emplumados brazos, sintiendo gran preocupación la chica al sentir una flecha atravesar las coletas sobre su cabeza.

En un movimiento desesperado, la gata incrementó la potencia de las flamas con que volaba, siendo detenida de nuevo por una corriente de aire.

—Vamos, tú puedes —se dijo la princesa para después unir sus párpados y mostrar gran esfuerzo con su expresión, encenderse de golpe y dejarse caer.

El pequeño ciclón la llevó con rapidez hacia abajo, por lo que se confió de su vista para determinar cuando expandir su película abrasadora con la voluntad de asestar a sus oponentes al notar sus siluetas marrones contrastando con el cielo naranja.

—Eso me dará algo de tiempo para pensar —pensó la fémina tras reactivar sus propulsores caloríficos, después de lo cual impactó contra la tierra al ver cómo los pájaros invocaban viento con el fin de apagar sus alas y se sacaban sus plumas rostizadas—, debo buscar una forma de llevar mis llamas hacia ellos sin que uno las apague y así mismo impedirle al otro usar su arco. Lo peor es eso último, que no se puede utilizar si algo se atraviesa en medio de la cuerda y la madera —la chica supo entonces lo que debía hacer—, ¡claro!, ¡mis cintas de gimnasia!

De su joya salieron los objetos en que había pensado, cuyos lazos unió antes de elevarse otra vez, cuando los emplumados se habían recuperado, de manera que repitieron su táctica, mas esta vez su víctima se hallaba sosteniendo sus instrumentos desde el nudo con que los había hecho y se dejó caer disponiendo su cuerpo en horizontal, de manera que los palos a los que estaban pegadas las serpentinas giraron a su alrededor enredando éstas sus antebrazos y las varitas los brazos de sus oponentes, de modo que la flecha que uno lanzó fue retenida por la cinta tras agujerearla.

Los gorriones hicieron girar el aire a su alrededor de forma que la chica no los jalara con ellos, mas se vieron obligados a hacerlo una vez que ésta gruñó, dando todo de sí con el fin de prenderse, de modo que el viento no fue suficiente para repeler sus llamas, que recorrieron los lazos hasta llegar a los emplumados, quienes cayeron al perder su concentración por el dolor, golpeando el piso con un ruido sordo previo a comenzar a contorsionarse y finalmente desvanecerse.

—Lo siento, fue la única manera que encontré —se disculpó Blaze agarrando las piedras y guardando sus cintas para a continuación voltearse alarmada al escuchar otro de los cables del puente reventar—, espero que no sea demasiado tarde —se dijo, tras lo que volvió a prenderse y como un comenta voló de regreso a la construcción.

El koala contra el que Silver luchaba se sorprendió mucho cuando, al igual que él, el erizo manipuló los filamentos de metal del cable que recién sus compañeros habían cortado, además de que extrajo muchos más de los que el marsupial podía manipular.

El espinoso no le dio tiempo a su rival de pensar en una estratagema y disparó sus proyectiles, forzando a su oponente a hacer lo mismo. Algunas de las agujas chocaron, pero las suyas atravesaron la pequeña cantidad del herbívoro y se ensartaron en él, surgiendo de las punzadas pequeñas grietas que se unieron creando en apariencia una red alrededor de su cuerpo, explotando él poco después.

Sin perder tiempo, el de ojos ámbar extrajo más de los filamentos y se encerró en una esfera hecha de ellos con el fin de enviarlos en todas direcciones con la esperanza de dar contra algún mobiano. Aguzando sus oídos, pudo detector un ligero chillido en una de las cuerdas rojas.

—¡Bingo! —exclamó como preludio al inicio de su vuelo hacia el sitio en cuestión mientras llevaba más púas metálicas.

El chico ubicó el punto en que los perdigones que él no controlaba se mantenían suspendidos, por lo que cerró uno de sus ojos sacando la lengua y llevó una mano a un lado de su cabeza como si fuese a lanzar una jabalina. Estaba muy concentrado, por lo que fue una gran sorpresa cuando, sin que lo deseara, los filamentos se dirigieron hacia él y algunos lo pincharon, dolor que fue acompañado por el de una gran presión alrededor que todo su cuerpo que lo obligó a pegar sus brazos a su torso.

—Grrr —escuchó el chico un gruñido frente a él, acompañado de una ola de viento cálido que fue explicada tras observar la gran cara de un mono frente a su rostro.

El pelaje de la enorme criatura parecía un rompecabezas de fichas dispares al estar compuesto de varias zonas de múltiples colores.

Silver supo que no se trataba de una gema corrupta sino una fusión al notar los ojos inteligentes del primate, quien al parecer buscaba apretarlo hasta desintegrarlo, resistiendo el dolor que él mismo sentía en su mano debido a las agujas, por lo que el erizo buscó con gran desesperación la forma de escapar, y resultó que le fue otorgada gracias a los mismos compañeros de su enemigo, pues cuando un cable más fue finalmente cortado, el muchacho lo notó y, pese al dolor sonrió, enfocándose en la cuerda para ignorar su dolor, logrando frenar la caída de la cuerda tras su captor, luego de lo cual extrajo sus filamentos y los clavó por toda la espalda del primate, quien gritó y lo soltó.

—Es una fusión de diez gemas —contó el erizo tras caer, retirándose las púas metálicas—. De seguro les es difícil coordinarse, por lo que podría forzar que se separen si logro que traten de perseguir dos objetivos, pero, ¿cómo?

De nuevo, la respuesta apareció frente a él, en aquella ocasión en forma de un erizo azul.

—¡Hey!, ¿puedo ayudarte? —preguntó el recién llegado.

—¿Huh?

—Presenciamos desde las alturas el desafortunado evento que sufren las personas quienes se vieron en la necesidad de atravesar el Golden Gate el día de hoy cerca de las dos de la tarde. —informó una reportera desde un helicóptero metros encima del lugar que había mencionado—. Como se ha hecho común en los últimos meses, nuevos seres vivos no identificados han aparecido y esta vez atacan el famoso puente, al parecer queriendo derrumbarlo al cortar sus cables. En lo que las autoridades tardan en responder, tenemos al célebre zorro y sus compañeros de la misma naturaleza, luchando contra aquellos que amenazan varias vidas. Ahora enviamos imágenes de lo que ocurre allá abajo.

—Vamos, Rachel, por favor contesta —rogó Maddie sosteniendo su celular junto a su oreja.

—Me temo que ya sabemos donde está —señaló Tom deteniendo la imagen en el televisor en que se veía en el fondo a la hermana de su esposa y su familia.

—Dios mío —exhaló la mujer llevando sus manos sobre su boca.

—¡Tengo que ir! —clamó Sonic bajando las escaleras de pronto.

—¡¿Qué?!, ¡No! —gritaron ambos humanos al unísono.

—Sonic, sé que estás preocupado, y sabemos de lo que eres capaz, pero la última vez que tuviste un altercado con esos mobianos te secuestraron —le recordó la fémina.

—Tú eres sin duda uno de sus objetivos, lo más probable es que se enfoquen en capturarte si apareces, y nosotros…nosotros sufrimos mucho cuando pensamos que te habíamos perdido, no sabríamos qué hacer si te apartan de nosotros nuevamente —le declaró el sheriff.

—Lo sé, lo sé, pero…—expresó el erizo bajando su cabeza para volver a subirla—, tú me dijiste que el momento de ser un héroe me elegiría, y creo que éste es el momento. Sé que no nos llevamos bien con Rachel, pero ella, Randall y Jojo son parte de nuestra familia y creo que estaría mal no intentar salvarlos, pero…es cierto que es un riesgo a mi seguridad, así que, no iré a menos que me dejes.

El policía miró a la veterinaria y ambos exhalaron, yendo junto a la gema.

—Está bien, sé que lo harás bien, solo, ten cuidado, ¿está bien? —habló el oficial por ambos.

—Está bien —afirmó el joven abrazándolos para luego partir.

—Prometo ayudarte si primero me ayudas a sacar a mi familia de aquí —ofreció Sonic—. Sé que tienes telequinesis. Si haces flotar su auto, podré llevarlo con facilidad lejos del puente y regresar rápido.

—Bueno, la verdad eso sería de gran ayuda —pensó Silver en voz alta viendo como el gran simio se quitaba los filamentos—. Está bien, pero sé veloz. ¿Qué coche es?

—Es la camioneta gris entre el auto rojo y el blanco.

El psíquico llevó sus dos manos frente a sí con la idea de elevar el carro mientras que el azulado se posicionó como si fuera a empezar una carrera e invocó sus rayos previo a dispararse, escalando un auto para luego enrollarse y golpear la camioneta voladora, logrando llevarla en segundos por el aire hasta el extremo del puente más cercano antes de perder su impulso y que el vehículo descendiera.

—¡Sonic! —exclamó Jojo viéndolo desde la ventana del asiento trasero.

—Hola, Jojo. Lamento si eso fue muy sorpresivo. Solo quería asegurarme de que estuvieran bien. Debo irme ahora, pero espero hablar contigo más tarde. ¡Adiós!

El chico regresó para ver a su semejante esquivar, dando una voltereta en el aire, el puño del gran primate.

—¡Pronto!, trata de hacer que te capture —indicó el de ojos ámbar.

Sonic notó como el enorme mobiano lo miró con codicia e inmediatamente se dirigió a él, sin embargo se detuvo una vez que el otro erizo otra vez punzó su espalda, regresándolo a ver solo para sentir una cachetada cuando el de pelo cobalto rebotó sobre los autos en forma de pelota y comenzó a repetir su movimiento desde varios ángulos.

—¡Sigue así! —ordenó Silver para lanzar más de sus proyectiles a la cabeza del simio.

El gran mobiano en otra ocasión lo miró al mirar como el otro espinoso rebotaba, regresándolo a ver por un segundo, tras lo que sintió otro punzón en su nuca tras el cual cada uno de sus ojos apuntó a una dirección distinta para que después su frente se agrietara y se deshiciera en sus diez partes, desvaneciéndose también la mitad en que recayó la mayor parte del daño de la fusión.

Sonic sonrió a Silver, mas su sonrisa se borró cuando fue jalado por un ente desconocido, por lo que el plateado lanzó las municiones que le quedaban hacia donde debía estar, revelándose entonces una golondrina que se desintegró poco después.

—Lamento eso, tal vez deberías irte ahora, creo que es más seguro para ti —sugirió el psíquico llegando con el velocista decidiendo no perseguir a los cinco monos que habían huido.

—No lo haré, mi promesa era hasta el fin de la batalla, además de que quiero asegurarme de que la ciudad en que viven miembros de mi familia sea segura.

—Hmm, bueno, en ese caso, creo que su gran interés por ti podría ser de ayuda. Corre por los cables con el propósito de tumbar a los mobianos que podrían estár ahí y después quédate quieto lo suficiente para dejarte atrapar, entonces los atacaremos juntos.

—Suena como un plan —aceptó el erizo.

—Debemos ser ágiles ya que debo volver con mi líder.

—Veloz es mi segundo nombre.

—¡14NT! —exclamó uno de los monos sobrantes de la fusión previamente disgregada escalando hasta el punto más alto de una de los suspensores de los cables del puente junto a sus compañeros.

—¿Qué ocurre, 3CE? —preguntó la zorro hembra que observaba las batallas que ocurrían metros abajo de ella, sin voltear a ver al simio.

—El erizo azul apareció para ayudar al zorro enmascarado y sus compañeros —mencionó otro de los primates.

—Es una gran oportunidad, pero por otro lado ya no quedan muchos de nosotros, si queremos evitar muchas bajas, deberíamos retirarnos —sugirió otro.

—Sería sensato —admitió la raposa—, sin embargo la aparición del erizo cargado de caos no solo es una gran oportunidad sino la clave para nuestra victoria, y de hecho creo que aún podríamos ganar esta batalla, pero se necesita una distracción, como la fusión de cinco monos.

—De acuerdo, haremos todo lo posible por regresar a Mobius —prometió el primer mico en hablar, después de lo que hizo un gesto a sus acompañantes para que se acercaran y se tomaran de las manos, comenzando entonces a desprender brillo y al fin unificarse.

—Bien, ahora acércate, te señalaré qué hacer —indicó la vulpina.

El multicolor se aproximó al borde, delante que su líder, y observó al canino antes mencionado hablar con sus aliados recién llegados.

—¿Quieres que salte sobre el zorro? —pensó el mono en voz alta—, no, de seguro tardaría demasiado en caer como para que no pueda evitarme.

—Bueno, sí que necesito que saltes, pero dará igual si lo haces sobre ese zorro defectuoso o no —comentó la cánida.

—¿Por qué dará igual? —preguntó el simio mirando sobre su hombro, percibiendo una imagen que le hizo elevar las cejas.

La más pequeña había invocado y apuntado una pistola que poseía un envase con una esmeralda del caos dentro donde debería haber estado su cilindro. El primate no tuvo tiempo de escapar y recibió de lleno el disparo de energía que provocó gran estrés sobre su mente al intentar resistir su efecto, lo que le hizo dar dos pasos hacia atrás, suficiente para caer.

—¡Klank! —sonó la espada de Tails al impactar y quebrar una esquirla helada de una golondrina con su espada previo a invocar su látigo en su mano libre, con el que atrapó el tobillo del ave para atraerla hacia él y rebanarla —¿Eso fue todo? —se preguntó el chico tras encapsular la piedra de su enemigo.

—¡Apoteosis!, necesito un poco de extracto amarillo, me puncé un poco —escuchó el muchacho la voz de su compañero del futuro, llegando junto al erizo a quien quería proteger, a quien el zarco observó ladeando su cabeza tras pasarle una botella a su aliado, preguntando de forma indirecta al de ojos ámbar acerca de su presencia—, él llegó por cuenta propia, quería asegurarse de que su familia estuviera bien, me ayudó a derrotar a todos las gemas de aquel lado y no se irá hasta que ganemos —explicó mientras sus heridas se cerraban..

—Bueno, no puede ser peor que tú —decidió el enmascarado.

—Muy cierto —participó Blaze llegando a la escena—. También me encargué de todos los mobianos a aquel lado.

En ese momento dos cables más reventaron y el puente tembló un poco.

—No todos —remarcó el zarco— este puente no aguantará mucho tiempo, pero creo que podemos…

Antes de que el de guantes negros pudiese decir otra cosa, escucharon algo caer a unos metros.

—Deben ser los monos que enfrentamos hace unos minutos pero…¿qué les pasa? —preguntó Sonic.

La fusión se retorció mientras rayos verdes surgían de ella y partes aleatorias de su cuerpo se hinchaban. Miró suplicante a los héroes, antes de que sus pupilas se dilataran y comenzara a crecer de modo uniforme al tiempo que sus proporciones cambiaban. Las gemas individuales tuvieron que elevar su cuello para observar al rugiente gorila gigante en que terminó por convertirse.

—¡¿Una fusión corrupta?! —exclamó la gata—, ni siquiera sabía que era posible.

Más cables del puente cedieron ante el nuevo y enorme peso del primate junto a la probable acción de sus aliados, haciendo al Golden gate estremecerse sin parar.

—Bien, necesitamos una solución rápida —pensó el raposo—, la forma más óptima de traer a las gemas más pequeñas es con un tornado, pero creo que sería más conveniente que cambiara de forma para acabar con el gorila, dejando a Blaze, Silver y Sonic esa parte, aunque sumarle al puente mi peso entonces podría acabar con el puente, necesitando entonces que Blaze y Silver se encarguen de fundir los cables pero esto tomaría mucho tiempo.

En ese momento el chico percibió el apretón de su compañero más pequeño sobre su hombro cuando se sostuvo con mayor fuerza de él.

—¡Claro!, ¿cómo pude olvidarme de Dedos? —inquirió en su interior nuevamente previo a hablar en voz alta—, bien, esto es lo que vamos a hacer —llamó a su equipo, que se giró hacia él—, si quiero derrotar a la fusión tendré que transformarme, pero tendré que absorber mucha luz, lo que tomará tiempo, por lo que mientras quiero que Sonic corra en círculos, apenas tan rápido como para crear un tornado al tiempo que Silver manipula el fuego de Blaze de modo que apenas deje escapar del ciclón lo suficiente para fundir los cables restantes, eso debería también atraer a las gemas que queden y desintegrarlas. Dedos se multiplicará con el objetivo de reemplazar los cables rotos y contener a la fusión y después dejar bajar el puente, momento en que pasará a sostenerlo, ¿entendido?

—Tal vez mis llamas no tengan la fuerza para resistir el viento —repuso la felina a la par que Dedos se bajaba de Miles, dispuesto a iniciar su parte del plan.

—Pero podrías si tuvieras un control más fino sobre ellas, algo que yo podría aportar —avisó el plateado.

—¿Hablas de…? Está bien —aceptó la fémina.

Sonic estaba confundido, hasta que vio cómo el otro erizo y la gata dieron un paso hacia el otro mientras giraban sobre uno de sus pies, resultando en el espinoso sosteniendo el zapato de su amiga entretanto con su otro mano sostenía la de la purpúrea, resplandeciendo entonces sus piedras unos segundos antes que sus cuerpos y se combinaran en un mamífero de orejas triangulares como las de sus componentes y pelaje claro y cabello del mismo color que caía diez coletas por su espalda, cinco que salían directo de su piel y otras cinco que surgían de un resorte en su cabeza. Llevaba un vestido una camisa igual a la de Blaze excepto por que se dividía en cuatro partes con forma de pétalos en la cintura. Llevaba guantes con anillos dorados y pelusa en las muñecas, con el aro azul de los de Silver en la palma y de forma similar botas largas y oscuras con plataformas sobre un pantalón blanco.

—Hola, Firespike —saludó Tails.

—Gracias por el saludo, pero no hay mucho tiempo que perder —dijo la nueva fusión a lo que sus compañeros asintieron.

El gorila rugió cuando las muchas copias de Dedos crearon grilletes y largas cadenas alrededor de sus manos, mas los héroes no le dieron importancia, comenzando el azulado a correr mientras la unión de erizo y gato comenzaba a flotar con los brazos extendidos a sus lados, invocando fuego que pronto comenzó a rotar alrededor suyo. Así, a medida que la luz del atardecer aceleraba su desaparición debido al actuar de Tails, varias langostas, golondrinas y koalas revelaron sus figuras al tiempo que eran jalados hacia el vórtice. Varios autos se elevaron, pero fueron prontamente agarrados por los clones de Dedos, quienes también crearon columnas con que agarraron los pedazos colgantes de los cables, anulando los temblores del puente.

—Ah, no quisiera ser una molestia, pero creo que empiezo a sentir demasiado calor —avisó Sonic tras que ya varias rocas hubiesen caído.

—No te preocupes, parece que Tails ya termina.

La confirmación de lo dicho por Firespike fue la repentina noche que se hizo sobre el cielo de la ciudad, pasando a ser el fuego de la fusión y el brillo que Tails emanaba los únicos luceros aparte de la luna y las estrellas.

El rubio se posicionó en cuatro patas, tras lo que su ropa se desvaneció y su figura se difuminó e incrementó su volumen mientras cambiaba su figura, de manera que cubrió a sus compañeros, así como varios autos cuando dejó de emitir luz, empezando recién entonces a producir una sombra. Los otros tres héroes abandonaron el puente tras completar su tarea y observaron como su compañero, ahora un zorro terrestre blondo gigante de dos colas, saltaba hacia Firespike corrupta, a quien las extremidades soltaron, de modo que corrió hacia el nuevo monstruo en el lugar, saltando al final para tratar de caer sobre él y estrangularlo, mas solo le hizo más fácil al vulpino atrapar su cuello con su mandíbula y morder con tanta fuerza como pudo, asfixiándolo hasta que dejó caer sus extremidades y se desintegró.

Sabiendo que su trabajo estaba hecho, las copias de Dedos se reagruparon múltiples veces, reduciendo poco a poco el grosor de los cables que conformaban, haciendo descender el puente hasta depositarse suavemente sobre la superficie del océano, echándose al agua con la pretensión de funcionar como flotador del mismo, momento en que Tails también saltó y la fusión, entendiendo lo que debía hacer cargó a tantos humanos como pudo hasta llenar el lomo del zorro, quien partió hacia la costa más cercana, en que depositó a los terrícolas para luego regresar al puente y repetir el proceso nueve veces, momento en que regresó a su forma original, saliendo rayos de luz de su cuerpo que devolvieron el cielo a sus originales colores cálidos antes de reaparecer en su pose de cuatro patas y recuperar su vestimenta.

—Que bueno que todo salió bien, lástima por ese puente —mencionó Firespike.

—Te olvidas de algo —señaló el rubio invocando su caja negra.

—Oh, sí.

El garzo activó el mecanismo de la caja, de la que surgieron los robots, los cuales viajaron por el agua, reemplazando a las copias de Dedos, que entonces se disgregaron, en el sostenimiento del puente, creando la mayoría columnas para levantarlo mientras otra parte rellenaba los cables con los filamentos de hierro y reunificaba los cables, regresando a la obra a su antigua gloria junto a los autos sobre ella.

Los humanos en la playa vitorearon mientras Sonic se aproximó a Tails y tomó sus manos entre las suyas.

—Quiero convertirme un héroe como tú cuando termine la escuela —dijo de repente—, siempre pensé en comenzar siendo un héroe en solitario, pero creo que no estaría mal ser un ayudante si soy el tuyo —pensó en voz alta—, ¿tengo alguna chance de serlo?

—Bueno, ser un héroe tampoco es algo que puedas hacer como profesión de dónde vengo. En el fondo mis amigos y yo solo resolvemos un problema que nuestra especie causó aquí hace miles de años, pero no significa que no podrías convertirte en el primer héroe oficial o algo por el estilo, y, no prometo nada, pero tal vez podría ayudarte a serlo en unos años.

—¡Eso suena genial!, prometo que me estaré preparando para ese día, solo no tardes demasiado si en realidad quieres hacerlo, porque podría ya ser un héroe más genial que tú cuando vengas a buscarme —respondió feliz el cicatrizado.

—Seguro que de cualquier manera así será —concordó el más bajo con una sonrisa—, hora de irnos —dijo a sus compañeros lanzando un anillo.

—Espero que volvamos a vernos —expresó la fusión batiendo una mano hacia Sonic para después de atravesar el anillo.

—Cuídate —se despidió el enmascarado, tal vez con demasiada severidad, antes de que el portal se cerrara.

—¡Sonic! —escuchó el aludido la voz de su prima.

—¡Jojo!, tengo mucho que contarte —respondió él.

Hola de nuevo. Espero que el Power-up de Dedos, y por tanto de Tails, no les parezca exagerado o injustificado. Lo añadí porque decidí que para ser coherente Tails ya no volvería a duplicarse en el resto de la historia, pero me acostumbré mucho a esa habilidad, así que debía transferirla a alguien más. De la misma forma deseo que les haya gustado el tratamiento que le doy a Silver y a Blaze del presente, que son algo más alegres porque ya han superado (en parte), sus traumas, también respecto a la última, ojalá no les haya parecido mal que le haya dado el poder de volar, simplemente pensé que sería lo mejor para que le siguiera el ritmo a sus compañeros y pensé que tendría sentido dado sus poderes.

No sé si haya fans de 14NT, mas de hecho espero que no ya que temo haberlos decepcionado al no haberla regresado hasta esta parte de la historia, lo que se debe a que de hecho la añadí una vez que completé el fanfiction.

Gracias a todos por leer.