Luffy se encontraba explorando el pueblo con el permiso de Shanks. En ese momento, a lo lejos, vio a Ace y a Sabo alejarse del barco. Pensó: —(¿A dónde creen que van?)—. Pensó en perseguirlos. En ese momento, lo pensó mejor; iba a buscar a Shanks, el pelirrojo.

De repente, unos hombres encapuchados se le acercaron y, antes de que pudiera reaccionar, le pusieron un pañuelo en la cara, que contenía un gas somnífero. Eso hizo que se cayera dormido al instante.

Aquellos encapuchados eran esclavistas que a cualquier extraño, mendigo o persona en el cartel de "se busca" solían capturar o esclavizar. Miraron a Luffy con cara de satisfacción.

—Este niño es una mercancía muy valiosa— dijo uno de ellos, poniendo un cartel de "se busca". —Seremos ricos— los de Marina pagarán una fortuna por él— agregó un segundo. —Si un niño de 7 años con su nombre ya somos ricos— respondió un tercero. —Monkey D. Luffy— dijo el líder de los esclavistas.

Pasaron 3 horas desde que Luffy fue adormecido para poder capturarlo. No había sentido nada mientras los esclavistas lo arrastraban y lo encadenaban para que no se soltara. Cuando se despertó, se encontró en un lugar muy oscuro y húmedo. Intentó moverse, pero sus manos estaban con cadenas.

—¿En dónde diablos estoy?— se dijo al ver el sitio en donde estaba—. ¿Por qué estoy encadenado? ¿Quién lo habrá hecho?

—Al fin despiertas, Monkey D. Luffy— dijo el líder de los esclavistas, quien lo veía con una mirada maliciosa y avara. —Nos darán mucho por tu cabeza— dijo otro esclavista, quien era de menor rango. —Nos haremos ricos.

Luffy, aún aturdido por los efectos del sedante que le pusieron, miró a los esclavistas viéndolos muy furioso.

—¡SHANKS LOS VA A MATAR CUANDO ME ENCUENTRE Y USTEDES LO PAGARÁN! ¡YO LO VERÉ!— gritó el chico a sus captores. —¡NO SE SALDRÁN CON LA SUYA!—.

El esclavista comenzó a reír a carcajadas por la declaración de Luffy. Uno de los esclavistas se espantó al ver el cartel de recompensa de Shanks, y se quedaron boquiabiertos. Los esclavistas lo reconocieron por su característico pelo rojo y se dieron cuenta de que era uno de los 4 Yonkous.

—Jefe, jefe, no cree que...— dijo uno de los esclavistas, el cual estaba muy asustado—. Ese es Shanks, el pelirrojo. Es uno de los 4 Yonkous—.

El líder de los esclavistas solo se rió, pensando que el esclavista estaba bromeando. Pero al ver la cara del niño, este habló con determinación.

—¡SHANKS VA A VENIR POR MÍ!— dijo Luffy. —¡CUANDO ÉL APAREZCA, TODOS ESTARÁN ACABADOS! ¡SE LO JURO!—.

Los esclavistas comenzaron a reírse como si todo lo que decía fuera mentira y solo estuviera bromeando. Sin embargo, Luffy decía que Shanks vendría y lo salvaría.

En ese momento, la puerta donde se encontraban Luffy y los esclavistas se abrió. En eso, vieron que eran otros 6 esclavistas a los cuales traían a dos niños. En eso, Luffy gritó al verlos:

—¡Ace, Sabo!— dijo Luffy al verlos.

Ace se encontraba asustado, pero se mantuvo alejado de Luffy.


Akagami Shanks estaba muy preocupado porque ya esos tres niños se habían retrasado más allá del tiempo permitido. En eso, vio unos dulces tirados junto con un sombrero de paja que él mismo reconoció.

—¡MIERDA!— gritó. —¡ALGO MALO LE HA PASADO A LUFFY!—

Toda la tripulación, al oír eso, empezó a buscarlo. Shanks también se dio cuenta de que los otros dos niños se habían ido sin permiso de él o de alguien de la tripulación. Lo vio porque descubrió que las cosas de los dos niños no estaban en ninguna parte.

La tripulación del Pelirrojo estaba en un estado de pánico. Todos sabían que Luffy jamás se iría a algún sitio sin pedir permiso. Shanks se puso a pensar en las posibles razones por las que Luffy podría haber desaparecido. ¿Sería un accidente? ¿O algo peor? Lo que más lo preocupaba era el sombrero de paja que Luffy siempre llevaba consigo. Él jamás se lo quitaba, por lo que su ausencia era un mal presagio. Shanks recordó que él mismo le había regalado ese sombrero a Luffy.

Mientras tanto, la tripulación comenzó a buscar a Luffy en todas partes. Buscaron en la nave, en la isla, en el mar... pero no había rastro de él. Shanks se estaba poniendo cada vez más nervioso. Sabía que Luffy era muy querido por toda la tripulación, y su desaparición era un golpe para todos.

De repente, uno de los tripulantes gritó: —¡CAPITÁN! ¡HE ENCONTRADO ALGO!—. Shanks se acercó rápidamente y vio que el tripulante sostenía un trozo de tela.

—¿Qué es esto?— preguntó Shanks.

—Es un trozo de la ropa de Luffy, capitán— respondió el tripulante. —Lo encontré cerca del bosque—.

Shanks se puso en alerta. ¿Qué podría estar pasando en el bosque? Se puso a pensar en las posibles razones por las que Luffy podría haber ido al bosque. ¿Sería para explorar? ¿O para escapar de alguien?

Shanks sabía que tenía que actuar rápido. Reunió a su tripulación y les dio instrucciones.

—Vamos a encontrar a Luffy y a ver qué está pasando en el bosque— dijo. —No vamos a dejar que se salgan con la suya—.

La tripulación del Pelirrojo se puso en marcha, decidida a encontrar a Luffy y a descubrir qué estaba pasando en el bosque. Shanks lideraba la búsqueda, su determinación y su ira hacia los esclavistas impulsando a su tripulación hacia adelante.

Después de horas de búsqueda, finalmente encontraron una pista. Un trozo de ropa de Luffy estaba tirado en el suelo, cerca de la entrada de una cueva.

—¡ESTÁN AQUÍ!— gritó Shanks. —¡VAMOS A ENTRAR Y A ENCONTRAR A LUFFY!—

La tripulación del Pelirrojo se acercó a la cueva, preparados para enfrentar a los esclavistas. Shanks lideraba la carga, su espada lista para atacar.

Al entrar en la cueva, vieron a los esclavistas escondidos en la oscuridad. Luffy estaba atado, pero no tenía mordaza. Miró a Shanks con ojos de alivio.

—¡CAPITÁN!— gritó Luffy. —¡ESTOY AQUÍ!—

Shanks sonrió al ver a Luffy sano y salvo. Pero su sonrisa se convirtió en una mirada de ira al ver a los esclavistas.

Uno de los esclavistas se acercó a Shanks.

—¡NO PUEDE SER!— gritó. —¡ES EL YONKOU!—

Shanks se acercó a los esclavistas, su espada lista para atacar.

—¿Quién quiere atacar?— dijo Shanks. —Aquí los espero. Pensaron que escondidos en una cueva, nadie los encontraría.

Shanks siguió pasando antes los esclavistas que estaban cubriendo a Luffy y sus compañeros. Él se acercó y los esclavistas intentaron escapar.

—Pero ¿qué ha pasado?— preguntó Shanks, mirando a los tres niños muy golpeados.

La visión de Luffy, Ace y Sabo maltrechos hizo que la ira de Shanks se intensificara. Su rostro se puso rojo de rabia y su voz se convirtió en un rugido.

Luffy, al ver la ira de Shanks, se apresuró a hablar.

—Por favor, Shanks— dijo Luffy. —No los mates. Simplemente, déselos a la Marina.

Los esclavistas se sorprendieron al escuchar la petición de Luffy y la respuesta de Shanks.

—¿Cómo puede ser?— pensó uno de los esclavistas. —¿Por qué un Yonkou como Shanks accedería a las peticiones de un niño de 7 años?

Shanks, sin embargo, no se detuvo a explicar sus razones. Simplemente, sonrió y asintió con la cabeza.

—Está bien, Luffy— dijo Shanks. —Los entregaremos a la Marina.

Luffy sonrió, aliviado de que Shanks hubiera aceptado su petición. Luego, se acercó a Shanks y le susurró algo al oído.

—Espero que terminen en Impel Down— dijo Luffy.

Shanks sonrió con mucha alegría al escuchar las palabras de Luffy.

—Me encanta la forma en que piensas, Luffy— dijo Shanks.

Shanks se volvió hacia su tripulación y les dio instrucciones.

—Vamos a dejar a estos esclavistas aquí— dijo Shanks. —Y vamos a irnos. Mandaremos a alguien al pueblo para que llamen a la Marina.

La tripulación de Shanks asintió con la cabeza y se preparó para partir. Shanks se acercó a Luffy, Ace y Sabo y les sonrió.

—Vamos, chicos— dijo Shanks. —Vamos a irnos de aquí.

Shanks cargó a Luffy con su único brazo, mientras que Benn Beckman cargó a Ace y Yasopp cargó a Sabo.

—Vamos a llevarlos a un lugar seguro— dijo Shanks. —Donde puedan recuperarse de sus heridas.

Luffy, Ace y Sabo se miraron entre sí, agradecidos por la ayuda de Shanks y su tripulación.

—Gracias, Shanks— dijo Luffy.

Shanks sonrió y se despidió de los esclavistas.

—Que la Marina se encargue de ustedes— dijo Shanks.

La tripulación de Shanks se fue con Luffy, Ace y Sabo, dejando a los esclavistas en la cueva.