Capítulo 1: Hacia la luz de un nuevo mundo.

¡Chidori!

¡Rasengan!

En medio de un campo de batalla destruido por el choque de dos guerreros destinados a enfrentarse, un haz de luz segador cubrió el lugar por un instante, antes de que una esfera de color negro apareciera entre dos estatuas gigantes con una cascada esperándolas. La esfera se volvía más grande con cada segundo que pasaba, consumiendo las estatuas y la cascada como si no tuviera un fin.

Dentro de la esfera, dos adolescentes se miraban fijamente, sus manos juntas en un gesto mientras lo que parecían ser tatuajes en sus palmas, un sol para el chico rubio, y una luna para el pelinegro, brillaban en sincronía. Un aire solemne se hizo presente entre los dos, la sangre bajando por el brazo derecho del rubio, marcas de quemaduras graves bajando por el apéndice casi irreconocible.

—Deshiciste tu técnica en el último momento.— el pelinegro noto con poca sorpresa en sus palabras, sin intenciones de soltar la mano destruida del rubio.

—Si este será el final, al menos deberíamos salvar a todas las personas del Tsukuyomi infinito, ¿no crees?— la sonrisa boba en el rostro del rubio hizo que una pequeña risa escapara de los labios del pelinegro ante la mente simple de su amigo.

—Realmente eres un idiota.— el único ojo abierto del pelinegro se cerró cuando permitió que su energía se sincronizara con la del rubio, un peso invisible levantándose de los hombros de ambos cuando instintivamente notaron que la técnica había sido un éxito.— ¿Qué pasa con tu sueño, ya no deseas ser el Hokage?— la pregunta honesta solo fue recibida con una sonrisa pequeña pero genuina.

—Si sacrificar mi sueño es lo que se necesita para una paz verdadera, entonces pienso que es demasiado barato.— mientras hablaba, el rubio se rasco la nuca con su mano libre.— ¿No lo crees, Sasuke?—

—En lo que a mi concierne, eres mejor que cualquiera de los Hokages anteriores, Naruto.— después de conocer la verdad sobre la que se había establecido la aldea de la hoja, el Uchiha tenía total seguridad que ninguno de los antiguos portadores del título de la sombra del fuego le llegaba a los talones a Naruto, ya fuera en fuerza, voluntad o deseo de proteger a los demás, por eso era al único que podía considerar su único amigo.

—Al final no pude romper el siclo del odio.— las palabras del rubio hicieron que Sasuke notara como sus cuerpos comenzaron a desintegrarse lentamente, la energía caótica que los envolvía estaba comenzando a contraerse rápidamente, colapsando sobre su punto de origen, ellos mismos.— El viejo Hagoromo quizás confió demasiado en mí.— no había realmente animosidad en las palabras de Naruto, había aceptado su destino una vez que sus ataques se encontraron, no saldrían con vida de su último enfrentamiento.

—No sabía que te dabas por vencido tan fácilmente.— para sorpresa del rubio, la voz llena de confianza de Sasuke lo hizo verlo a los ojos, su ojo derecho estaba cerrado, mientras que el izquierdo se encontraba sangrando profusamente, aunque el patrón morado con círculos concéntricos hizo que se diera cuenta de las intenciones de su amigo.

—¡Oye eso es peligroso, casi no tienes chakra!— con su única mano buena, se aferró a uno de los hombros de Sasuke, sacudiéndolo frenéticamente mientras se desintegraban.

Ese nunca fue un problema antes.— la voz grave resonó en la mente de Naruto cuando sintió el peso fantasmal de una enorme pata peluda en su espalda, su chakra ardiendo levemente mientras este era transferido al pelinegro.— No te conozco tanto como mi otra mitad, pero de su parte... gracias por todo.— las palabras hicieron que un sentimiento premonitorio se hiciera presente en el pecho de Naruto, sintió como algo que siempre había estado junto a él empezaba a desaparecer.

¡Kurama!— el grito mental llego a oídos sordos cuando su conexión con la mitad de Kurama que se le había sido transferida por su padre se cortó, unas últimas palabras llenado su mente.

Mocoso, con tu cuerpo tan debilitado, el chakra de mi otra mitad se filtró del sello como método de seguridad, eres libre de la maldición de ser un Jinchuriki, vive por ti, y solo para ti.— sin tener más tiempo para explicar, el mundo a su alrededor se inundó de un color carmesí cuando la esfera negra alcanzo la masa crítica.

Ame no- — antes de que pudiera escuchar el final de la técnica, Naruto quedo inconsciente.


La próxima vez que Naruto habría sus ojos, se encontraba tirado en un cráter en medio de un bosque desconocido, su cuerpo ardía como cuando se despertaba luego de perder el control del chakra de Kurama, pero este sentimiento era peor, más profundo, especialmente en su brazo derecho, que resentía completamente la brisa que azotaba su piel. Sin fuerzas para moverse, escaneo el lugar a su alrededor con sus ojos perezosamente, su mente demasiado cegada por el dolor como para recordar como termino ahí en primer lugar.

Había muchos árboles y animales rodeando el cráter donde se encontraba, un par de ardillas se encontraban durmiendo en su estómago por alguna razón, pero no se quejó, sus cuerpos suaves y cálidos le ayudaron a aliviar ligeramente el dolor en esa parte del cuerpo. Con una inspección más profunda, finalmente noto algo aferrándose a su mano derecha, apartemente, no tenía una buena sensibilidad para haber tenido que ver antes de haberlo sentido.

Cuando sus ojos se encontraron con la forma inconsciente de un pelinegro familiar, con sangre bajando por su rostro, algo finalmente hizo click en la mente del rubio. Los recuerdos fluyeron rápidamente por su cabeza, la derrota de Kaguya, la traición de Sasuke y su consiguiente pelea a muerte contra el Uchiha, aunque parecía que ese no fue el resultado obtenido.

Pese al dolor, consiguió sentarse en el suelo, obligando a las ardillas a retirarse junto al resto de animales que los observaban con curiosidad desde el borde del cráter. Por más que lo intento, no pudo mover su mano derecha, que seguía entrelazada con la de Sasuke en el sello de liberación del Tsukuyomi Infinito, estaba seguro que el daño realizado por el Chidori potenciado por Amaterasu fue demasiado para su cuerpo debilitado como para resistirlo, eso no habría sido un problema antes con su factor de curación, pero ahora...

Pese a cerrar sus ojos y concentrarse durante varios minutos, Naruto no pudo entrar a su espacio mental, tampoco podía comunicarse con Kurama. Las últimas palabras del zorro le resultaron confusas y difíciles de entender, el mismo había rehecho el sello luego de derrotar a Kurama en su pelea por el dominio del otro, no había construido un seguro anti fallos relacionado con expulsar al zorro si se viera en la necesidad.

...eres libre de la maldición de ser un Jinchuriki...

Las palabras de Kurama resonaron en su cabeza, al mismo tiempo que escuchaba una tos húmeda a su lado. Rápidamente se enfocó en su compañero, notando como este había escupido una cantidad poco saludable de sangre de su boca, y ahora se encontraba mirando al cielo con su ojo derecho desenfocado.— Esto no es lo que esperaba.— su voz ronca hizo que una sonrisa ligera se abriera paso por el rostro de Naruto, dejando de lado brevemente su malestar por la pérdida de Kurama.

—¿Querías teletransportarnos fuera de la explosión?— los ojos de Naruto recorrieron nuevamente sus alrededores antes de volver a Sasuke.— Creo que funciono.— dijo retóricamente ante la obvia supervivencia de los dos.

—No des todo por sentado, ninguno de los dos ha estado en el mundo puro.— su respuesta fue enmarcada por una tos sangrienta.— Aunque si este dolor no es real, entonces la vida después de la muerte no es tan buena como lo pensaba.— termino al finalmente soltar la mano ahora inútil del rubio para poder sostener su ojo izquierdo sangrante.

—Vamos, necesitamos volver con el resto.— habiendo despertado antes, Naruto ya había recuperado un poco de sus fuerzas, por lo que con algo de dificultad ayudo a Sasuke a levantarse, recargándolo en su hombro sano antes de comenzar a caminar en una dirección aleatoria.— Espero que Sakura este despierta para cuando lleguemos.— el rubio todavía recordaba que la sanadora pelirosa había sido dejada fuera de combate por Sasuke, y no le guardaba rencor por ello, esa pelea era entre los dos, no podían permitir que ella saliera lastimada solo por su disputa personal, o la de sus vidas pasadas, como quisiera verlo.


No solo Naruto, sino también Sasuke, se encontraban boquiabiertos ante la vista que los recibió una vez que pasaron la parte más frondosa del bosque donde habían aterrizado.

No era para nada lo que habían esperado.

Edificios enormes con una arquitectura extraña mezclada con algunas edificaciones ligeramente parecidas a aquellas en Konoha, aunque con una diferencia clave en los materiales, sus apariencias externas ligeramente familiares. Pese a sus graves heridas, no pudieron evitar quedarse atónitos por lo que estaban viendo, no solo los edificios, las personas eran diferentes a lo que esperarían, y se encontraban transportándose en máquinas extrañas, reminiscentes a los trenes del país de la nieve.

—¿Qué es esto?— Sasuke fue el primero en recuperar el habla, pero rápidamente su voz fue cortada por una bocanada de sangre que hizo cambiar la preocupación de Naruto hacia el.— Este lugar... la guerra... donde está- — sin poder resistir más la pérdida de sangre, el ojo derecho del pelinegro se cerró y cayo inconsciente, su peso casi causando la caída de Naruto, quien se encontraba apoyándolo.

—¡Oye Sasuke! ¡Maldición!— no tenía tiempo que perder preocupándose en donde se encontraban, su amigo necesitaba ayuda, si bien él era resistente dada su herencia Uzumaki, su amigo no tenía tanta suerte.

Sin detenerse a considerar nada, siguió caminando hacia las personas se encontraban caminando en la distancia, y pese a lo que había pensado anteriormente, parecía que su cuerda también estaba llegando a su fin. Su visión se volvía cada vez más borrosa mientras avanzaba, sus fuerzas flaqueaban, pero no podía darse por vencido, su amigo requería de ayuda médica inmediatamente, y Kami lo condenara si permitía que el Uchiha muriera mientras él podía hacer algo.

A base de pura fuerza de voluntad, los pies de Naruto lograron arrastrarlo en medio de lo que suponía era una calle antes de que finalmente se dieran por vencidos, doblándose debajo de él, causando que callera al suelo, sus ojos cerrándose lentamente mientras escuchaba los gritos lejanos de las personas a su alrededor.


La próxima vez que Naruto abrió los ojos, se encontró con una escena dolorosamente familiar, una con la que se había despertado cientos de veces durante su niñez, ya sea después de un ataque de los aldeanos o una misión peligrosa, el olor que le hacía arder la nariz solo confirmo su suposición. Paredes blancas, pitidos de maquinaria y una luz cegadora proveniente de una ventana estúpidamente colocada.

Se encontraba en un hospital.

Sin esfuerzo comparado a la última vez que despertó en un lugar al azar, se sentó en la cómoda cama y vio a su alrededor mientras lentamente digería sus recuerdos finales antes de caer inconsciente. Si se encontraba en un hospital, entonces la ayuda debió haber de llegado a Sasuke igualmente. Trato de usar su Senjutsu para encontrar la fuerza vital de Sasuke, pero su ceño se frunció una vez noto un pequeño problema con ese plan, o, mejor dicho, un problema monumental.

La energía natural se encontraba en constante movimiento, volviéndola extremadamente difícil de reunir y mantener en su lugar, era casi como si la naturaleza hubiera perdido su orden, pero eso era imposible, nunca había oído de algo similar de Pa o Ma durante su entrenamiento de sabio.

Pensar sobre los sapos le hizo darse cuenta de su otra posible forma de encontrar a su amigo, así que sin perder el tiempo se mordió el pulgar antes de golpear la cama, una matriz de sello formándose lentamente mientras utilizaba el Jutsu de Invocación. Pero para su sorpresa, una gran fatiga lo golpeo antes de que pudiera concretar la invocación, causando que el sello se deshiciera en el aire como si nunca hubiera estado ahí para empezar.

Naruto cayo de espaldas respirando agitadamente, y no tardo en encontrar la razón detrás de su fallo. Su chakra estaba casi completamente agotado, y por lo que podía sentir, se estaba recuperando a un ritmo alarmantemente lento. La invocación era usada por pocos no solo por la dificultad de conseguir un contrato, sino dado al hecho de que estas consumían una gran cantidad de Chakra, invocaciones débiles necesitaban menos chakra, pero en su tonto intento por invocar a un sapo de alto rango como Pa o Ma, gasto su poco chakra sin darse cuenta.

Ahora se encontraba cansado nuevamente, sin información de su amigo que se encontraba en una situación bastante critica, genial.

Antes de que pudiera enfurruñarse más, el sonido de una puerta abriéndose llamo su atención, por lo que se volteó para ver entrar a un doctor que miraba un portapapeles mientras se rascaba la cabeza confundido.— ¡Sup!— al escuchar la voz de Naruto, el doctor levanto la mirada de los documentos para mirar al rubio que, dejando de lado su rostro cansado, parecía en buen estado.

—Que extraño, te admitieron por huesos rotos, músculos desgarrados, falta de sangre y quemaduras de tercer grado en el brazo derecho, no esperábamos que despertaras antes de tres meses.— pese a la lista de lesiones debilitantes para cualquier otra persona, el doctor se sentó al lado de la cama de Naruto, una pluma en su mano lista para tomar algunos apuntes.— Me disculpo por molestarte si acabas de despertar, pero necesito que me proporciones tus datos personales y algún contacto de emergencia.— la profesionalidad del hombre le sorprendió al rubio, parecía que todo era negocios con este sujeto.

Sin ver por qué no, comenzó a responder las preguntas bastante rutinarias del hombre, su nombre, lugar de origen, familia viva, y por alguna razón algo llamado número de teléfono de emergencia que no pudo proporcionar dado que no sabía a qué se refería, como contacto de emergencia supuso que la vieja Tsunade sería lo más adecuado, sería fácil de encontrarla y ella enviaría a quien fuera necesario para recogerlos a él y Sasuke una vez supiera donde estaban.

Sus ojos se abrieron ligeramente cuando recordó a su amigo, por lo que detuvo al médico antes de que este saliera de la habitación.— Como esta Sas- la persona con quien estaba, ¿me encontraron con alguien más verdad?— no quería barajar la idea de que no los hubieran encontrado juntos, por lo que aposto todo a que Sasuke se encontrara en el mismo hospital que él, o al menos supieran donde estaba.

Luego de pensar durante un segundo, el hombre asintió ligeramente para sí mismo, haciendo que los hombros de Naruto se aligeraran un poco.— A si, encontramos a un joven pelinegro a su lado, él estaba más herido que tú, sus órganos estaban retorcidos y había perdido sangre al punto que pensamos no sobreviviría, pero afortunadamente esta estable.— Naruto maldijo en su mente al escuchar la descripción de las lesiones de su amigo, esos eran signos claros de que su último Rasengan no había fallado la marca, incluso pese a haberlo dispersado antes del impacto, la energía en espiral debió haber afectado a Sasuke de alguna forma u otra.

Una vez confirmado que el Uchiha se encontraba bien y con la partida del doctor, se recostó en la cama con un suspiro de alivio, ahora solo faltaba esperar la llegada de quien fuera enviado a recogerlos para recibir tratamiento de la vieja Tsunade o Sakura, aunque quizás recibirían una paliza primero por su imprudencia al librar una batalla en lugar de romper el Tsukuyomi infinito inmediatamente. Vagamente se preguntó cuánto tiempo había pasado desde que cayeron inconscientes luego de su choque final, aunque las personas en este extraño lugar se encontraban bien, eso le daba suficiente alivio como para cerrar sus ojos, añorando poder sentarse en el puesto de Ichiraku y comer un tazón caliente de ramen.


El viento del techo del hospital golpeo el rostro de Naruto mientras este miraba hacia abajo con su flequillo cubriéndole los ojos en sombras. Pese a escuchar el sonido de ruedas arrastrándose, y pasos ligeros cortando la distancia con él, no volteo, sabiendo perfectamente quien se encontraba ahora a su lado, mirando la ciudad con una respiración ligeramente dificultosa, cosa que hizo que su semblante se volviera aún más sombrío.

—Por qué pareces tan deprimido idiota.— pese a la inutilidad de su pregunta, el único ojo abierto de Sasuke se centró en el rubio claramente deprimido, por lo que trato de romper el hielo.— Si es por mi cuerpo entonces- —

—¿Este... no es nuestro mundo verdad?— esperaba no tener que abordar ese tema tan rápidamente con Naruto luego de haber despertado.

Habían pasado 2 meses desde que fueron admitidos en el hospital, Naruto se había despertado dentro de la primera semana, pero a Sasuke le tomo otro mes y medio antes de poder siquiera abrir su ojo, por lo que el rubio tuvo tiempo más que suficiente para llegar a la misma conclusión que llego Sasuke momentos antes de caer inconsciente. El pelinegro solo lo sabía inherentemente, no se encontraban en las naciones elementales, o su propio universo para el caso, quizás era un efecto secundario de su Rinnegan, pero entendía sobre ese tipo de cosas.

Por otro lado, Naruto tuvo que experimentar esa realidad más lenta y dolorosamente, notando todas las diferencias entre este mundo y su hogar. Para alguien tan orgulloso de sus orígenes como Naruto, el verse arrancado de sus raíces y lanzado a un lugar completamente diferente tenía un efecto aumentado. Sasuke nunca tuvo un apego real a ningún lugar luego de la muerte de su clan, en todo caso se aferraba más a las personas, y tener a Naruto aplacaba en mayor parte su disconformidad con su situación actual.

—Lo lamento, esto es mi culpa.— no tenía pruebas concisas sobre que eso fuera cierto, pero el Uchiha se sintió culpable por su situación actual, ya fuera por un mal funcionamiento de su jutsu final, o directamente relacionado con el choque de Rasengan y Chidori, pero fueron sus acciones las que los llevaron a esa pelea.

—No te culpes, por favor.— Sasuke nunca había escuchado a Naruto tan cansado antes, era como si todas sus fuerzas fueran drenadas constantemente.— No quiero que te conviertas en un chivo expiatorio.— viniendo de aquel que fue tratado como tal durante su niñez, eran unas palabras bastante poderosas provenientes de muy cerca de su corazón.

—Entiendo.— el ojo de Sasuke volteo al cielo mientras se recargaba en su bastón, su cuerpo cubierto solo por una bata de hospital resintiendo el hecho de que se había movido demasiado pese al daño interno extremo del que todavía se estaba recuperando.

No solo Sasuke había sufrido de lesiones debilitantes que limitarían su fuerza durante un tiempo indefinido hasta que recibiera tratamiento adecuado, Naruto también sufrió un fuerte golpe a su fuerza, como descubrirían un tiempo, los niveles de chakra absurdos a los que se había acostumbrado el cuerpo de Naruto causaron que, ahora que no contaba con Kurama, su cuerpo consumiera más chakra del que podía reponer fácilmente, limitando su eficiencia en combate, debilitando también su factor regenerativo, dejando inútil su brazo derecho.

Pero justo ahora, los dos jóvenes Shinobis necesitaban pensar en el futuro, sin saber cómo sus destinos se entrelazarían con un evento histórico, no solo para la humanidad, pero el universo como un todo.

Fin del capítulo.