Algo no está bien
Mira sus manos enguantadas en un tamaño que tenía años de no tener, toca su pecho sin nada blando y se detiene porque sería grosero rectificar el resto -Puta madre…- jura cuando nota que la habitación está completamente en blanco, con un diseño que es desagradablemente familiar… sabe dónde está y reconoce su vieja forma en ese reflejo que le regresa la mirada.
Odia ese tipo de pesadillas.
Recuerdos que lo transportan a otra vida.
Ese rostro regio.
Ese cabello desordenado rojo
Su genero correcto.
Petunia… no… Cross Marian detesta lo que significa esto al ver más allá de su reflejo.
Puede ver ese piano.
Uno tan blanco como el resto de la habitación.
Luego esta, esa elegante figura erguida en ese asiento delante de ese instrumento… adivina lo que va a pasar, pronto, comienza a tocar una tonada que hace vibrar el aire… que es tan capaz de transformar la herramienta bíblica como es el arca.
~Soshite bouya wa nemuri ni tsuita
Aborrece ese sueño.
XXXXX
Ese cuarto era tan pequeño a comparación de los otros lugares, la casa igualmente aun no esta modificada por magia… se nota que Lily no ha puesto empeño en personalizar más allá de las capas de seguridad que sintieron en el camino… pero eso no es importante, el heredero de Potter se detiene en la ventana, cambiado y limpio, para ver simplemente la naturaleza fuera con un aire de incomodidad.
No deja de pensar en ese improvisado viaje al que fue sometido, uno tan duro para sus secuelas de imperdonables y donde su amada cuñada lo hizo sentir como un peso muerto bastantes veces.
Y nunca logro una conversación completa de lo que ocurrió ante Voldemort.
Cruzando sus brazos apretados ante tal indiferencia.
Esta completamente seguro que algo está muy mal con esa mujer.
James ajusta sus lentes escuchando la puerta abrirse, por el reflejo puede ver a su querida esposa… sintió un alivio verla con bien… pero de nuevo, eso no es prioridad al girarse para mirarla con la mayor de las serenidades -Nunca mostro debilidad-
Lily ha adelgazado tanto, su brillante cabello parece opaco y se nota que el trabajo duro de cuidar esa casa y sus hijos… de esperar noticias… la han consumido, solo se deja caer en la cama con un largo suspiro sin mirarlo -Tuney nunca te mostraría algo como eso… su orgullo no lo permite- ríe un poco, algo amargo como natural.
Comprender esa hermandad esta demasiado lejos de su entendimiento, Potter admite que estudiarla estaba más allá de sus intereses… Petunia estaba muy bien lejos de sus vidas… pero se ahorra en decirlo porque simplemente arruinara el ambiente al tomar un largo suspiro inseguro -En todo ese viaje, siempre fui yo el que era tan inútil- complementa con una mueca del mero recuerdo.
El cariño que ve en esos ojos es distinto al amor que se tienen ambos, es simplemente algo natural al tal vez… recordar su infancia -Nunca le gusto cargar el peso muerto de personas inútiles-
-Soy tu esposo- ofendido, James alega.
-Lo eres, te amo, pero entiendo cómo piensa Tuney- Lily asegura sin ser ofensiva, de nuevo, es una simple explicación.
Girando los ojos porque no llegara a nada, tampoco tiene ganas de ver la extensión de esa comprensión que tienen las hermanas Evans…. Se acerca para simplemente agacharse, tomar esas manos y besarlas con adoración tranquila -Yo, pensé que no te vería nunca más… cuando… él vino, yo, estaba seguro moriría- expresa titubeante.
Una vez se pensó inútil, dejado aun lado en la guerra, pero ahora, reflexionando y viendo las secuelas de un ligero enfrentamiento…. ¿James Potter hará la diferencia ante ese monstruo?
Lily solloza al estirarlo para abrazarse con absoluto amor -Nunca escuche nada de ti- admite temblorosa.
Es como un golpe en el estómago ante tal admisión - ¿La orden no te aviso? ¿Sirius? - cuestiona sin soltarla, sin apartarse de su calidez que pensó… nunca volvería a experimentar.
La antes Evans lo aparta, sus ojos son fuego y su mandíbula esta apretada de furia -Nadie se ha molestado en avisarme que estabas con bien… y… no he tenido noticias de Sirius- asegura con ese tono firme.
James abre la boca, la cierra porque simplemente no tiene como explicar la situación.
Sirius esta bien, se lo dijo su cuñada… le aseguro que estaba vivo… entonces, por consecuencia, la noticia de sobrevivir ante el señor oscuro debió de haber llegado de alguna manera a su esposa a esas alturas.
Entonces ¿Por qué nadie se molesto en aliviar a Lily?
XXXXX
Su hijo e hija parecen haber crecido bastante en ese tiempo lejos.
Daisy balbucea cualquier cosa en su corral.
Pero Harry es tan vivaz al traer cada juguete a su alcance para su que papá pueda verlo.
James se da cuenta que la guardería es el único lugar personalizado por su esposa.
No era tan espaciosa como la anterior, pero caben muy bien dos cunas y tienen una buena vista al cuidado jardín… en colores pastel… con un surtido de juguetes y una buena alfombra… el mayor se encuentra sentado en el suelo simplemente disfrutando ese momento que pensó, no disfrutaría más.
Se distrae ante el movimiento al borde de su mirada se percata que, a diferencia de Harry, su sobrino… en ropa acorde a su edad, porque no sabe dónde su cuñada saco que un niño debe usar trajes elegantes… mira largamente el entorno desconocido con una curiosidad demasiado seria.
-Allen, ¿No quieres jugar con tus primos? - cuestiona Potter atrayendo a Harry en un abrazo, la risa de su primogénito es entendible… pero ahora cuestiona ¿Cuándo escucho a Allen reír con la misma inocencia?
Esos ojos propios de Black lo observan con una sonrisa gomosa -No quiero molestar- asegura en ese perfecto habla que se nota demasiado tierno por su edad.
James resopla al pararse, sin soltar a su divertido hijo, pesca a su sobrino para girar sobre su propio eje… se detiene cuando escucha a ambos reír -Debes divertirte, estas en una edad perfecta para hacer travesuras y salirte con la tuya- asegura.
-Espero que no estes dando malos consejos, apenas le quite la costumbre a Harry de jugar con la comida- Lily por supuesto que lo escucha, llamando con seriedad que congela el entorno -Daisy, querida, vamos a alimentarte- suspira al dirigirse directo donde de hecho, la niña se remueve incomoda.
- ¿Mamá estará bien? - Allen rompe el encanto cuestionando directamente a la pelirroja.
Los adultos se congelan, ambos se intercambian miradas, pero es James quien decide tomar la iniciativa al agacharse… soltar a su confundido hijo… para colocar ambas manos en sus pequeños hombros -Ella está cansada, dormirá demasiado por lo que… jugaremos mucho ¿Qué te parece? -
Ese inteligente sobrino lo mira largamente, por un momento algo incomodo reino en el aire, pero a los pocos segundos sonríe alegre para abrazarlo con un bullicio natural -Me parece bien- asegura confiando en sus parientes.
James no sabe que decir al respecto al regresar el gesto con familiaridad, puede odiar a Petunia… sentirse amenazado… pero sinceramente, en ese corto tiempo, ha abrazado la idea de su sobrino y aunque adivina complicaciones parentales, ama la idea de que crezcan juntos.
Harry jala su camisa con fuerza llamando su atención, tiene ese ceño fruncido desconcertado que ha brotado desde que se esta haciendo la idea de compartir a sus padres con el niño extraño… le extiende las manos expectantes en una solicitud infantil para ser levantado también.
Riendo, James obedece al ponerse de pie compartiendo de nuevo el espacio con ambos niños.
Lily observa con una pequeña sonrisa antes de aplaudir, con Daisy en brazos, se acerca a su esposo mirando a los dos chicos -Ahora ¿Qué les parece comer algo antes de lavarse? – cuestiona con una ceja paciente.
Harry hace un puchero en negativa.
Allen afirma obediente.
Cuando se queda solo en la guardería, Potter no evita detenerse a pensar realmente en la condición de su cuñada… no ha despertado para nada… físicamente solo tiene algunas heridas, que ha visto durante su viaje bajo vendajes… pero Lily le ha dicho que tiene un sueño profundo inducido por una maldición, lo que no sabe, es de donde vino ya que no esta segura que sea de Voldemort.
Era optimista, tal vez al día siguiente despertaría con una maldición en su boca.
James olvida por completo avisar a la Orden de su regreso.
XXXXX
Era su segunda noche en ese hogar seguro.
Hasta ahora, no hay evolución en la condición de Petunia.
Pero sus rutinas han encajado perfectamente al lado de su esposa.
Harry ha aceptado a Allen… ambos niños son inseparables a esas alturas… y Daisy vigila sus juegos seguramente ansiosa por empezar a moverse más lejos… James niega al mirar ese corredor donde se ha quedado a reflexionar, esta afuera de la guardería donde ha dejado a todos dormidos.
Aún tiene pesadillas con Voldemort… aun vigila por encima de su hombro o despierta desorientado… y tiene mucho peso que reponer… pero ahora, en casa con su familia, espera poder sanar con el tiempo.
-Llamaste a la orden- la voz de Lily retumba en todo ese corredor.
Brinca asustado por tal acusación, aun sosteniendo la perilla de la guardería… James parpadea confundido al girarse para enfrentar a su enojada esposa que pisotea desde el fondo de ese corredor… solo levanta las manos pacificador -No, no lo he hecho- asegura sin ser mentira.
Esos ojos fulminan con sospecha antes de detenerse con las manos en la cadera muy intimidante -Estas seguro-
Abre la boca, la cierra, un tanto insultado pero muy confundido, James niega con vehemencia -No he tenido el tiempo para eso- admite, ha estado recuperando su mente para siquiera pensar en llamar a la resistencia… de hecho… no ha querido pensar en la guerra por muy cobarde que suene, solo desea sanar.
Su esposa frunce el ceño inseguro como tensa.
- ¿Es malo llamar a la orden? - cuestiona tentativamente James.
-Ellos, me dieron la espalda… nos ignoraron… yo, ya no confió en ellos- tal cosa dicha de su amada es desconcertante, severo… una confianza que se fracturo desde el momento en que murieron sus padres y que parece haber culminado con sus acciones de ignorarlos.
Estaba por alegar cualquier cosa, Potter no se siente cómodo con esa platica pero necesitan dejarlo en claro si desean ser parte de la resistencia, pero se calla… no puede encontrar las palabras… solo levanta sus manos para ponerlas encima de esos hombros y apretarlos en comprensión.
Antes de que esa extraña conversación continue otros pasos resuenan en ese corredor de la segunda planta tensando a la pelirroja -James- la voz familiar de alguien inesperado rompe el silencio.
Las sorpresas no dejan de llegar en ese día, Potter levanta la vista más allá de su esposa furiosa para notar que en efecto… el director, no, el líder de la resistencia esta de pie tan casual al fondo, junto a las escaleras… con una postura perfecta de pertenecer.
-No le he dado el pase- Lily espeta a la defensiva.
-Lo lamento, Lily pero no puedo esperar- Dumbledore parece sincero en su disculpa, aun cuando para todos es notable que hizo el esfuerzo para venir en persona… cuando antes… daba tantas largas para siquiera dialogar su posición en esa guerra.
-Pudo esperar lo suficiente para venir a informarme que mi esposo no había muerto… pudo esperar más- sisea la dama Potter con una vehemencia colérica, de verdad, el respeto que tenia antes por el director ya no existe.
El anciano suelta un suspiro largo, cansado, pero antes de ofrecerse a reparar la relación prefiere enfocarse en el heredero de una de las pocas casas de renombre que se encuentran del lado de la resistencia -Necesitamos hablar-
Haciendo un sonido abortivo ridículo, James arruga su ceño antes de simplemente suspirar lleno de una fatiga que de nuevo es un peso sobre sus hombros, no entiende sus intenciones, pero asume que es a causa de su desaparición y regreso.
Colocando sus manos en esos hombros frágiles demasiado tensos, el heredero aprieta con suavidad llamando la atención de su huraña mujer… le ofrece una sonrisa indulgente, tratando de no temblar ante esos ojos llenos de advertencia y furia -Está bien, Lily-
Si, las llamas del temperamento Evans se encienden insultados en lo que asume, es apartarla del negocio -No James, ellos en ningún momento nos han…-
-Esta bien, yo lo resuelvo- corta valientemente el león, siendo muy consciente que se ha ganado un sermón más tarde -Y no te preocupes, pensare en nuestra familia… en nadie más- argumenta con un peso cargado, deseando que entienda su postura.
Su esposa lo entiende cuando se obliga a relajar, pero aun fulmina al director con la barbilla en alto -No tenemos nada de beber, por lo tanto, no son un anfitrión correcto- se burla airada al simplemente rodearlo para entrar a la guardería con un sonoro portazo.
-Realmente la ha hecho enojar- James es lo único que dice al girar al invitado no esperado, le ofrece un gesto lleno de fatiga antes de andar directamente para indicarle que le siga de nuevo a la primera planta.
El director lo sigue a la par en ese descenso, no tiene nada que decir a sus palabras.
Nada impresionado de su postura, el cada vez más decepcionado Potter simplemente lo guía a la pequeña cocina donde una mesa servirá para ese encuentro -Como dijo mi mujer, no contamos con nada para ofrecer- asegura.
No era un desaire, era la verdad, su despensa solo cuenta con lo justo para la comida de varios días… tendrán que resolver las compras en el futuro próximo si es el caso que la Orden les sigue tratando de esa manera… pero eso es un problema para el futuro, ahora solo le queda no ser el anfitrión correcto.
Albus niega comprensivo -Tratare de resolver algo con Alice-
Duda depender de un solo proveedor como antes, no cuando el abandono es notable en su ausencia - ¿Cómo se enteró que volví? - pide sin irse por las ramas, el joven esta cansado y mira al anciano con paciencia.
Esos ojos llenos de astucia brillan antes de apagarse con serenidad, mirando por encima de esos lentes y entrelazando sus dedos en esa mesa, suelta un largo suspiro reflexivo -El señor oscuro ha detenido por completo sus movimientos-
No evita fruncir el ceño ante tal manera de evitar contestar una pregunta más simple.
-Como sabes, la profecía los hacia objetivo junto con los Longbottom…- continua el ingenioso viejo sin mirarlo, más atento a sus dedos… o al futuro… solo zumba -Pero ahora, ha perdido por completo el interés en seguir con su cacería-
James muerde el anzuelo ante tal noticia -Entonces ¿Dejaremos de escondernos? -
-Es muy pronto para arriesgarnos, pero al menos, pueden vivir un poco más tranquilos-
-Estoy seguro de que eso pudo haberlo informado cualquiera…- se rinde a revelar al ajustar sus lentes, James no tiene ganas de ser maleable a la influencia del anciano… al menos… ya no con los últimos eventos que solamente le hacen ver, la perspectiva de Lily - ¿Cuál es la razón real de su visita? -
Un caer de hombros y un brillo decepcionado -Veo que la desconfianza de tu esposa se te ha contagiado- comenta tan casual, como si no fuera una acusación.
James niega, no le agrada ser la parte seria, le gusta solo dejarse llevar… confiar… pero todo está destinado a cambiar -director, yo…- suspira largamente sin ganas de expresar todo lo que tiene su mente -no puede pedirme que no este molesto-
El anciano ofrece una sonrisa indulgente -Supongo, que tienes razón- cede, pero es una postura de un sabio dando un pequeño empujón -Pero debes comprender, que no podía gastar recursos en solo pasarle información a Lily, al menos, debía asegurarme que volvieras con bien para realizar… esta visita-
Desea decirle que es mentira, que la Orden se supone que es un grupo dispuesto a ayudarse entre sí… ¿Por qué nadie se molesto en enviar el más mínimo mensaje para tranquilizar a su esposa aislada? ¿Dónde están el resto de los merodeadores? ¿Sirius? Pero se muerde la lengua cuando se da cuenta que simplemente no puede actuar tan gryffindor como desea, no, tiene que mantener la calma al darle una mirada templada al visitante.
-La razón de mi visita, es las circunstancias que dieron tu supervivencia-
James arquea la ceja expectante aun cuando no le sorprende tal razón.
-Sirius no recuerda nada del incidente, pero Alice dice que simplemente apareció en su puerta sin ninguna nota…- continua Albus lentamente -Pero a través de mi contacto, me entere que fue tu cuñada el motivo real no solo de que ambos sobrevivieran a un ataque de tal magnitud… sino… que es la razón del retroceso de las fuerzas oscuras-
Sabe que le debe la vida, pero no era consciente que fuera tanto para que Voldemort se detuviera.
-Dime James ¿Qué sucedió? -
Un resoplido desdeñoso, James gira los ojos no para su invitado sino para las tantas veces que Petunia evito el tema -Sé tanto como Sirius- admite sin diversión.
Dumbledore frunce el ceño incrédulo-Pero, viajaste con ella ¿no? -
Se encoge de hombros impotente, el merodeador no se esfuerza por responder.
-James, sabes que esto es importante-
Un bufido nada insultado por la duda -Puede no ser tan familiares, pero sabe su personalidad… su terquedad… ella no hablaría conmigo ni con nadie de buena manera- ofrece sin titubear, es después de todo, el sentimiento de ser ignorado lo que reino en ese incomodo viaje.
Ese anciano lo mira largos segundos con suspicacia.
James tiene el impulso de levantar barreras mentales solo porque… ya no confía.
Parpadeando con serenidad, en viejo se endereza con un tarareo contemplativo - ¿Sabes dónde está? - pide.
-No, no lo sé- Potter no duda en responder, aun cuando la mujer descansa en una de las habitaciones en el segundo piso.
-James-
- ¿Por qué esta tan interesado? - no evita regresar a la defensiva, James no entiende su interés, ni mucho menos la situación, esta ten perdido que solo quiere ir a descansar y fingir que no hay misterios alrededor de su cuñada -Solo fue un golpe de suerte ¿no? -
Esos cansados ojos lo enfocan, antes de quitarse los lentes para limpiarlos con su ropa, al ponérselos solo suelta otro largo suspiro -Petunia no hizo cualquier cosa, James-
-Entonces explíqueme, parece saber más que yo- resuelve el exasperado anfitrión.
Albus Dumbledore lo mira con un gesto en blanco - ¿Qué sabes de Petunia Evans? -
- ¿Qué es una perra excéntrica? -
El anciano no se inmuta, solo continúa mirando -Esto es serio, James ¿Qué sabe tu esposa de su hermana? – no sabe que expresa en su rostro, pero suelta un largo suspiro -Necesito que investigues sus antecedentes- ordena al ponerse de pie.
Igualmente saltando de su lugar, interponiéndose en su camino, James Potter le da un desplante muy severo a ese líder -No respondió nada de lo que yo pregunte… ni tampoco me dio pistas de lo que sabe- enumera con firmeza - ¿Qué sucedió ese día?, ella evito el tema… pero más allá de verla algo lastimada, era tan fuerte como un dragón- asegura.
Esas manos viejas se instalan en su hombro -Ella es usuaria de la nigromancia, James- suelta sin más rodeos.
Es como un hechizo paralizante, su madre le conto historias sobre eso… advertencias… todas las familias ancestrales han escuchado alguna vez de tal hechicería que se ha perdido por los años y se ha prohibido… pero al ver el rostro seguro del director, no estaba mintiendo ante tal acusación a su muggle cuñada - ¿Qué? – de todas maneras, pregunta.
-Uso esa magia oscura para salvarlos, pero, también ha llamado la atención del señor oscuro… ha volteado todo en esta guerra- resuelve con el tono cargado de rigor -Necesitamos encontrarla, poner a salvo a su hijo… y tratar, de que nos ayude a terminar esto-
- ¿Ahora confiamos en magia negra? ¿en una muggle? - incrédulo James cuestiona con un montón de cosas en su cabeza.
-Es nuestra única alternativa-
Una risa sarcástica, Potter da un paso atrás -Sabe, dudo que ella haga cualquier cosa por usted-
-Pero lo hará por tu esposa-
-Oh, no, no estamos siendo usados como mediadores…-
-Ella vendrá a ustedes, cuando lo haga… necesito que me contactes-
- ¿Me escucho? Nosotros no vamos a…-
-Es para un bien mayor, James, no puedes darle la espalda a tu deber por algunos desacuerdos recientes… necesitamos tu apoyo… para al menos, asegurar un futuro para todos esos nuevos niños-
-Ella no puede ser tan importante- Potter arruga su nariz.
Dumbledore solo le ofrece una sonrisa misteriosa, marchándose con una facilidad que desmiente la seguridad que tiene esa casa.
-Sabes que en el momento en que la entregues, te daré el divorcio-
Nada asombrado que haya escuchado, James se gira de donde ha estado de pie en todo ese momento desde que se fue el director… para ver a su lustrosa esposa con los brazos cruzados a unos pasos, se nota peligrosa y que cumplirá su amenaza.
-Te lo juro por la tumba de mis padres- añade en ultimátum.
Ajustando sus lentes, con una sonrisa cansada, Potter no puede evitar amar ese lado protector aun cuando cree es exasperante -Lily ¿Qué sabes de tu hermana? – decide pedir sin importar tales advertencias, por es serio su cuestión… su duda… y ahora con lo dicho por el anciano, no puede ignorarlo.
Lily parpadea porque tal vez, esperaba eso, pero no tan pronto, mira sus pies dudosos… la tensión en sus hombros la abandona… y suelta un largo suspiro al acortar la distancia para abrazarlo con absoluto amor, no importa si lo acaba de amenazar con el divorcio.
-No podemos ignorar nada de lo que nos dijo el director, aun cuando ya no confíes… aun cuando prefiero tragarme mi varita que traicionarte cuando no me agrada en nada tu hermana…- James toma un largo aliento acomodando sus dudas para priorizar – lo que dijo, es importante y peligroso… la Nigromancia es una magia heredada que lleva generaciones sin aparecer y ahora, muy prohibida- revela.
-Tuney no es un mago-
-Lo sé, pero tampoco es un muggle-
Lily por un momento se queda callada entre los brazos de su esposo, hasta que suelta un sonoro aliento -Yo, no conozco mucho de mi hermana… ella es tan reservada… tan única… -
-No es normal sus conocimientos, sus habilidades de traspasar las salas… de encontrarnos-
-Yo confió en ella-
Y eso a James le queda claro, sin embargo, levantando su mirada al techo… exactamente a la habitación que guarda a su cuñada… aprieta los labios inseguros como en medio de algo que no sabe en que terminara -No creo que me haya creído, por lo que… debemos moverla a otro lugar… Lily-
-Lo sé-
Potter se pone de lado de su familia, aun cuando su cuñada sea una perra.
XXXXX
Albus Dumbledore aparece en la oficina del colegio entre llamas de su fénix, se deja caer en su silla para mirar el techo un tanto frustrado… como cansado… no esperaba la renuencia de los Potter, eran su pieza importante en la Orden, pero supone, que era justo, sus acciones no han sido las correctas últimamente.
-Solo lo dejaras de esa manera- la voz de Severus retumba en las sombras de esa saturada oficina.
Adivinando que esta por la chimenea, que seguramente ha traspasado todo silenciosamente y que está mirándole en recriminación por venir con las manos aparentemente vacías… el viejo simplemente suspira -No puedo forzar a nada- asegura sin mirarle.
-Es una cosa peligrosa… una anomalía-
-Los Potter la protegen, no puedo simplemente romper aún más su confianza-
- ¿Ahora te preocupa su confianza? -
Entiende la incredibilidad, Dumbledore no ha hecho otra cosa que fracturar tal cosa… Lily ya no lo respeta y ahora, James parece no confiarle nada -Solo mantenme informado de los movimientos del señor oscuro-
-El solo la esta buscando, cuando la encuentre, será su muerte y de todos los que lo rodean-Snape suena tan sombrío, seguramente ha visto cosas durante esa pausa de la guerra.
-Al menos nos dará tiempo para planear una buena defensa- Albus resuelve con apatía.
- ¿Usaras a los Potter de distracción? ¿Arriesgaras a Lily y sus hijos? – Severus suena tenso, alerta, era el acuerdo de su trato y obviamente, corre el riesgo de romperlo solo por la velada amenaza a su vieja amiga.
-Sabes que ellos nunca correrán peligro- miente, Albus no es tan poderoso para protegerlos a todos, pero eso, no necesita saberlo… solo se endereza para mirarlo -No creo que debas arriesgarte a perder más tiempo aquí- insiste.
Snape, oculto entre las sombras, más desgastado como intenso, resopla… sin algo más… simplemente desaparece.
Con todo lo recopilado este tiempo… con sus caóticas interacciones… esta más que confirmado que algo esta más, con Petunia Evans.
Y Lily Evans tampoco se queda fuera de sus sospechas.
XXXXX
Fin del capitulo
Bueno, sigo viva y bien bloqueada de mis otras historias.
Soy algo selectiva, además, hay mucho trabajo... muchos ojos mirando que hago... asi que escribo cuando puedo.
Gracias por sus reviews.
Neah20 fuera...
