¡A TRABAJAR!

Capítulo 2: Coincidencias

Sesshomaru había tenido un día bastante complicado. El viernes lo había recibido con una noticia que no le agradaba en absoluto. Era el gerente supervisor de una determinada marca de vinos,ysu trabajo era ir a los lugares donde se comercializaba y controlar que el stock y los productos estuvieran bien distribuidos y exhibidos. Obviamente él solo no podría recorrer todos los lugares, por lo que había otras personas más que tenían el mismo rol. Aunque él seguía siendo el gerente, tenía a unapersona que era su jefe, y ese era su padre.

-Cambiarás de recorrido la semana próxima, hay una zona que me gustaría que supervisaras porque no estamos teniendo tantas ventas ahí. - le dijo su padre en la oficina mientras le daba una carpeta con la información.

-Pero esta zona... es la más lejana, además no hay locales tan grandes. - dijo con el ceño fruncido.

-Que no haya locales importantes no significa que sea algo para despreciar. Hay que abarcar todo lo que se pueda. - Sesshomaru seguía mirando las hojas de la carpeta poco convencido. - Sin "peros" Sesshomaru, empiezas este recorrido el lunes.- espetó su padre antes de que pudiera rechazar la tarea.

Sin más,su padre le hizo un gesto invitándolo a abandonar la oficina. Sesshomaru solo hizo una reverencia silenciosa antes de marcharse.

- Que flojera. - dijo por lo bajo al cerrar la puerta de la oficina mirando nuevamente la carpeta.

- ¿Qué pasa, Sessh? - preguntó su hermano Inuyasha al ver su cara de desagrado más pronunciada de lo habitual.

- Padre me cambió el recorrido de supervisión.

- ¿Tan de repente? Muéstrame donde. - le sacó de las manos la carpeta y empezó a husmearla. - Oh, conozco esta zona. De hecho, no es tan mala como crees... Hay un supermercado donde la dueña esuna morena de pelo largo que me fascina. - dijo con aire soñador. - Puedes encontrar a alguien con quien distraer la vista aunque sea...

- ¿Eres tarado o qué?No me importan las mujeres que pueda llegar a conocer.

- ¡Solo decía! Entonces, me iré al reparto. ¡Adiós!¡No te estreses! - Inuyasha gritaba mientras se iba a hacer su trabajo.

Inuyasha, a diferencia de Sesshomaru, era el encargado de los repartos. Salía con su camión a recorrer los locales y llevar los pedidos. Muchos le preguntaban porqué no quiso aspirar a un puesto mas tranquilo y menos trabajoso, pues era hijo del dueño, pero élsiempre contestaba que se sentía bien haciendo lo que hacía.

Sesshomaru se dirijió a su oficina para hacer todo el papeleo del día y especialmente planear todo el nuevo recorrido que tenía que hacer.

- Kagura... - llamó a su asistente antes de cerrar la puerta - Que nadie me moleste. Y tráeme un café fuerte.

- Sí, señor Sesshomaru.

Pasado unos minutos llamaron a su puerta, su asistente Kagura le hizo saber que ya tenía listo su café por lo que la hizo pasar sin problemas.

- Aquí tiene.-dejó el café en el escritorio y lo rodeo lentamente para quedar detrás del asiento de su jefe. - Se ve tenso, Señor Sesshomaru ¿necesita un masaje?

Kagura posó sus manos en los hombros de Sesshomaru y empezó a masajearlos suavemente. Ella siempre esperaba alguna reacción de él, aunque fuera de desagrado pero nunca pudo lograr nada. Él simplemente la ignoraba, lo cuál la lastimaba en cierto modo, aún más que si la rechazara. El hombre solo tenía ojos para su trabajo. Aún cuando tenía una mujer súper hermosa prácticamente tirándosele encima, él ni siquiera se inmutaba. Después de pocos minutos Kagura se rindió y decidió dejar a su jefe solo esperando otra oportunidad para hacerlo caer por ella.

Sesshomaru no entendía porque su asistente no se rendía con él, nunca había mostrado ningún interés ni en ella ni en nadie. No era un santo, había estado con muchas mujeres, pero el trabajo era más importante que cualquier otra cosa y no mezclaba el placer con las obligaciones. Kagura era una mujer muy atractiva, pero no era de su estilo. Hacía bien su trabajo y no quería tener que hacer algo que afectara su desempeño. No le convenía.

Después de terminar todo el papeleo pendiente se dirigió hacia su auto para comenzar el recorrido que venía haciendo durante mucho tiempo por última vez. En todos los lugares dio el aviso que ese sería su ultima vez supervisando la zona porque había otra que necesitaba más atención.

El día transcurrió normal pero fue algo agotador. Necesitaba tomarse esa noche para relajarse, y lo que mejor le sentaba era ir por unas copas solo. Su bar favorito del momento era el "Perla Shikon", tenía un ambiente perfecto para relajarse, buena bebida y gente que no molestaba.

Luego de una larga ducha se puso su ropa presentable más cómoda y se dirigió hacia el bar. Pidió su whisky en la barra y se sentó ahí mismo, se dedicó a disfrutar de la música en soledad. En un momento sintió un pequeño murmullo que venía entrando por la puerta. Eran dos mujeres, una mayor que la otra, ambas muy hermosas pero la más pequeña... Le llamó particularmente la atención. Figura espectacular, cabello brillante semidespeinado, sonrisa radiante y una energía armoniosa que la rodeaba, todos en el lugar la estaban mirando pero a ella no le importaba. Para su sorpresa las dos señoritas se sentaron a su lado y conversaron largo y tendido mientras tomaban sus tragos. No pudo evitar escuchar que la mujer que había llamado su atención tenía un conflicto amoroso. Escucho, para su sorpresa, con demasiada atención toda la historia; todo aquello que había pasado el día de su cumpleaños, todas las cosas que el imbécil de su novio le había dicho, lo que había sentido mientras tenía el ataque de pánico. Su vaso de whisky parecía esperar que terminara todo el relato. Notaba como de a poco iban soltando sus risas, hablaban cada vez un poco más fuerte.

- Hablando de Roma... -dijo la chica que estaba sentada a su lado mientras sonaba su teléfono.- Lo mandaré a la verga.

Sesshomaru sonrió levemente al escuchar esas palabras y podía sentir las risas de su amiga que intentaba contenerse.

- Hola... No puedo hablar ahora, Kohaku. Estoy ocupada... ¡¿Qué?!- dijo sorprendida mirando hacia todos lados. -Kagome ¿qué hago?

- Pues sal y mándalo a la verga ¿no? - dijo su amiga

Luego de esto, ella se marchó rápidamente hacia la puerta. Pudo notar que un hombre la estaba esperando con cara de pocos amigos. Disimuladamente Sesshomaru pidió su cuenta y pagó para dirigirse hacia afuera del local donde se encontraba la chica, al parecer peleando con su ¿novio? Se quedó a un costado espectante tratando de no fijar demasiado la vista en ellos. ¿Por qué estaba ahí? ¿Qué había salido a comprobar?

- ¡Rin, no puedes hacer esto maldita sea! - el hombre comenzó a levantar la voz.

- No me grites...

- Tú vienes conmigo - él agarró su brazo intentando llevarla.

- ¡Suéltame!

El grito de la chica lo hizo hacer algo impulsivo, sintió que estaba en peligro y decidió entrometerse.

- No es manera de tratar a una señorita. - le dijo al sujeto agarrándolo del brazo con una fuerza que hicieron que las venas de su brazo sobresalieran.

- ¿Quién rayos eres? ¡No te metas!

Su agarre hizo que soltara a la bella chica, pero el susto que ella llevaba y las copas encima la hicieron tambalear hacia atrás mientras retrocedía, por lo que sin pensarlo estiró su otro brazo que atajó su cintura para evitar que ella se cayera.

Miró su rostro sorprendido y algo sonrojado unos segundos hasta sintió que la arrebataban de sus brazos. En un santiamén vio como se subía a un taxi y se marchaba pero en ningún momento pudo apartar la vista de ella, lo trajo a la realidad un empujón del hombre que asumió era Kohaku.

- ¿Quién carajo eres idiota? ¿No te enseñaron a no meterte en conversaciones ajenas? - espetó mientras le daba un segundo empujón.

- Al parecer a tí no te enseñaron a comportarte ¿Intentabas llevarte a una mujer por la fuerza? ¿Qué clase de cretino eres?

- Es mi maldita novia

- Pues a mí no me pareció eso. - lo miró desafiante - Y si así fuera, no deberías tratarla así

Dejándolo atrás sin dejarlo hablar de nuevo se fue hasta su auto y se marchó a toda velocidad. A pesar de tener dentro rabia por lo que acababa de pasar, tenía también confusión. No entendía porqué había hecho todo eso, no era propio de él.

Su semana así como había terminado algo turbulenta, iba a empezar de la misma forma. El lunes se predispuso sin mucho ánimo a supervisar el nuevo recorrido que le había impuesto su padre. Planeó el recorrido para dejar el local más grande al final sin saber que una sorpresa lo esperaba.

- Buenas tardes, Sesshomaru Taisho. Superviso los productos de la marca "Taisho". Quisiera hablar con el dueño o gerente a cargo. - le digo al guardia de seguridad.

- Buenas tardes. Le llamaré a la nueva gerente a cargo.

El guardia se marchó y trajo consigo acompañándolo una silueta que se le hacía conocida. Cabello negro recogido en una coleta, figura esbelta y su particular sonrisa y aura radiantes. Sus ojos temblaron por un instante. Era la muchacha a la que había defendido el fin de semana en el bar, recorrió con su mirada muchas veces todo su cuerpo y a medida que se acercaba estaba más seguro de que era ella.

- Mucho gusto soy... - ella tendió su mano pero titubeó unos segundos al darse cuenta con quién estaba hablando. - Rin Takahashi.

- Rin... Sesshomaru Taisho. - él sin dudar tomó su mano para estrecharla. - Soy el nuevo supervisor de la marca "Taisho", quería ver la distribución de los productos y mostrarle el catálogo.

- Sí claro... Por aquí. - Rin se puso tiesa como una piedra mientras caminaba para indicarle el pasillo al que debía dirigirse. - Todos los productos de la marca se encuentran en este pasillo, si tiene alguna duda estaré en mi oficina que se encuentra ahí - señaló en dirección hacia ella.

- De acuerdo, gracias.

En un segundo Rin desapareció de la vista de Sesshomaru. No podía creer que el mismo hombre que la había visto borracha discutiendo con su ex novio estaba ahí mismo. Menuda suerte la de ella. Los minutos que pasó tratando de calmarse se fueron a la borda cuando sintió que tocaban la puerta de la oficina. Abrió la puerta lentamente y dejó entrar a Sesshomaru.

- Terminé, tomé todas las notas que necesitaba.

- ¡Perfecto! ¿Ahora en qué puedo ayudarlo? - dijo con una sonrisa nerviosa.

- Le mostraré el catálogo. ¿Puedo sentarme? - preguntó calmado.

- Oh, sí por supuesto.

Sesshomaru se sentó y Rin rodeo el escritorio que los separaba, él no pudo evitar mirar su espalda, su cintura pequeña y sus caderas que llenaban perfectamente la pollera tubo tenía puesta. Volviendo su mirada hacia la cara de Rin decidió seguir con su trabajo lo que quedaba de su visita. Explicó todo lo que debían cambiar en las góndolas para que los vinos quedaran mejor expuestos y las ventas de la marca mejoraran, mostró el catálogo a lo que Rin encargo unas cuantas botellas más que notó que tenían potencial. Terminando esto Sesshomaru se levantó de su asiento y se dispuso a irse. Se despidió con una reverencia pero antes de que pudiera abrir la puerta Sintió la voz de Rin detrás de él.

- Disculpe, Señor Sesshomaru. Yo... - él se volteó y vió que ella tenía la mirada baja. - Gracias... por ayudarme... la-la otra noche.

Sesshomaru vió el sonrojo leve en las mejillas de Rin y sintió su pecho inflamarse un poco. Se acercó un poco a ella y tomó la muñeca que Kohaku había agarrado con fuerza.

- Por suerte no te dejó marca su agarre. - le dijo mientras observaba ese pequeño pedazo de piel tan suave y blanco.

Sus miradas se encontraron nuevamente y la habitación de repente pareció quedarse sin oxígeno.

- ¿Puedo llamarte Rin? - preguntó con seriedad pero sosteniendo aún con suavidad la muñeca de Rin.

- Cl-claro, Señor Sesshomaru. - sintió sus mejillas encenderse.

Estaban tan absorbidos en su burbuja que no sintieron unos pasos que se acercaban a la oficina. Kagome entró como un rayo sin esperar la escena que estaba a punto de presenciar.

- Rin, me dijeron que vino un supervi...sor.

Kagome no pudo seguir hablando y quedando con la boca abierta quedó paralizada a medio entrar. Sus ojos no le fallaban... El mismo hombre que había defendido a Rin en el bar la estaba tomando de la mano. ¿Y esto?

Hola hola! Este capítulo costó un poco empezarlo pero a medida que lo escribía las palabras salían solas, espero que lo hayan disfrutado! Regresaré con el capítulo 3 la semana próxima ;D Gracias por las visitas 3