Ya estando en casa, había mucha actividad, el rico olor de la carne cocinada a la brasa junto con ensalada y salsas, todo tipo de bebidas estaban presentes mientras todos reían apoyaban las actividades de cocina, algunos preparaban la gran pantalla de video juegos, era la última actividad para realizar y cerrar el cumpleaños de Kira por lo que esa tarde noche partirían el pastel.
Entre toda esa distracción de actividades y estar participando en la logística de todo eso, Kira logró olvidarse por un momento de sus preocupaciones, si bien no estaba del todo animado, por lo menos esa espina que trajo clavada durante el viaje a casa había desparecido.
Tras haber recolectado el exceso de leña de la parrilla y apilarlo al fondo del jardín Kira estaba de pie junto a uno de los grandes pinos, cuando Kishi se acercó a él.
-Kira Kun ¿Tienes un minuto? -
-Toda la eternidad si se trata de ti. Le dijo sonriendo. -
-Oye estoy verdaderamente sorprendida, gracias por todo esto que hiciste por el grupo. -
-Una vez más gracias a ti que quisiste ser parte de todo esto. -
-Kira Kun, eres un estuche de monerías, esa película realmente fue una obra maestra. -
-Nee lo dices para adularme, la verdad pudo quedar mejor gracias a Orejas de gato y todo su equipo. -
-Modesto como siempre.-
-No se ser de otra forma Kishi san.-
Tras un breve silencio que se tornó algo incomodo, Kishi continuó con timidez.
-Kira Kun, amigo, te reitero, tengo que decírtelo, te quiero y te quiero mucho, pero, como decirlo para que no se malentienda.-
Un mal presentimiento llegó a la mente de Kira con esas palabras, sin embargo, no tenía escapatoria, cualquier cosa que fuera a decirle Kishi lo tendría que enfrentar quisiera o no.
-Pues, intenta decirlo y si después me tienes que echar un podcast para explicarlo te escucho.-
Kira se acomodó en el pasto. Kishi se arrodillo frente a él.
-Kira kun eres lindísimo, maduro, responsable, bueno, tienes muchas cualidades.-
-Oye, me vas a hacer llorar.-
-De verdad espero que no llores con lo que te voy a decir.-
Como era de esperarse, no eran buenas noticias, Kira no planeaba que en esos días en general todo saliera bien, pero no esperaba que en el último día de celebración de algo que tanto quería y que estuvo preparando por tanto tiempo, ahora se viera opacado por la decisión que tomó Kishi, y ahora parece ser que la revelación de una terrible verdad seria la corona de espinas que faltaba.
Por un momento sintió que su actitud y sus sentimientos negativos que experimentó durante el viaje de regreso habían atraído esta suerte de mala fortuna, pero que más se puede hacer. Así es la vida...
-Pues, aunque llore, me lo vas a decir, así que dilo y que sea lo que tenga que ser.-
Por más que quería, Kishi solo seguía dando rodeos al tema.
-Te quiero con profundidad, eres alguien especial en mi vida, si he llegado por momentos a sentir que me haces falta incluso...-
Dando un sorbo a su bebida y sin ver a Kishi de frente, Kira interrumpió a Kishi y solo apresuró a jalar el gatillo.
-Gracias por todo eso... ¿Pero?...-
Quedó tristemente expectante de la respuesta de Kishi.
-Pero no te amo Kira Kun. -
Kira solo cerró los ojos, de alguna forma lo imaginaba, ese asunto de pedir tiempo y espacio pues ayudaría a despejar la mente de Kishi, y como podía salir bien, como podía salir mal, como podía no cambiar. Desafortunadamente de acuerdo con criterio de Kira, salió mal.
No era la primera vez que algo no salía, no sería la última vez en su vida, iba a doler, pero pues la vida no es justa, esperar que lo sea sería absurdo. Qué más da. La decepción en el rostro de Kira era por demás notoria.
-¡Oye oye!, yo no quiero que desaparezcas de mi vida Kira Kun. -
Le dijo Kishi mientras colocaba una mano en su hombro y lo sacudía ligeramente como queriendo hacerlo reaccionar.
-Pues, ahora sería yo el que te pide tiempo y espacio para entenderlo. –
Dijo Kira con tristeza.
Kishi de algún modo entendió a Kira al ponerse en sus zapatos, por lo que como buen guerrero prefirió enfrentar lo que viniera.
-Pues si lo necesitas, sabes que puedes contar con eso, lo que si quisiera es que por favor no te alejes. Pero si por alguna razón decides que prefieres hacerlo, en vez de hacer cosas que me hagan imaginármelo, mejor me mires de frente y me lo digas. -
Kira miraba hacia el suelo tratando de no quebrarse.
- Supongo que no tengo alternativa, y nada en la vida te prepara para cosas como esta. -
Kishi bajó la mirada y en tono serio recordó dolorosamente.
-Cuando mis padres me pidieron que terminara contigo y pasamos la cita de pajes, también pasamos una de las tardes más maravillosas de mi vida, pero cuando me dejaste en la estación del tren yo tampoco me sentía lista para dejarte ir así como así, pero no tenía alternativa y tuve que afrontarlo como viniera. -
Kira recordó el incidente, y ahora él se puso en los zapatos de Kishi.
-Perdóname por ser egoísta e injusto, Kishi chan tienes razón. -
Kishi le sonrió tiernamente.
-Te perdono, pero solo si no vas a intentar sacarme de tu vida. -
Con el ánimo descompuesto, como un ahogado que se aferra a algo que lo pueda mantener a flote, Kira le preguntó.
-Kishi chan entre tanta tontería y locura que digo. Si de verdad me quieres tanto y soy especial para ti, ¿Puedes ser mi hermana menor? -
Kishi sonrió sorprendida.
-Pues no esperaba algo así, pero si es la forma que podemos encontrar para no perder lo que tenemos, que sea como tú quieres. -
-Es que la verdad Kishi san, yo también te quiero mucho, pero al igual que tú, no estoy seguro de lo que siento y a veces creo que no te amo, y creo que mi necedad se basa en querer sentir que te amo a la fuerza, sé que es absurdo, y sé que así no funciona, pero bueno, el primer paso para resolver algo es aceptar que está sucediendo. -
-Tal vez el destino quiere que solo seamos amigos. –
Le dijo Kishi.
Kira le contestó con molestia.
-Y la jodides de eso es que, si no es papa, o mama, o los amigos, o los hermanos, o los compañeros, o los conocidos, o los vecinos o el gobierno es el destino quien decide, todos deciden menos uno mismo. -
A lo que Kishi reaccionó con molestia también.
- ¿Y tú crees que a mí no me causa un deseo incontrolable de querer cortarme con la espada porque a pesar de todo lo bueno que veo en ti no siento eso que todos describen como amor?-
Kira miró a Kishi con pesada y resignada tristeza.
- ¿Es en serio? Ts... de verdad somos un caso perdido. -
Kishi bajó la vista imaginando el cuadro tan decrepito de la situación en que ambos esaban, solo se le ocurrió ahogar ese pensamiento, alzó su bebida y con un aire bohemio dijo.
-Salud hermanito. -
Kira correspondió el gesto y chocaron sus bebidas.
-Salud hermanita, de verdad estamos para el perro. -
Tras brindar y literalmente pasar el trago amargo. Kishi continuó.
-Hermanito ya estando en confianza, ¿Me permites decirte una tontería? -
A pesar de que la mente de Kira ya estaba hasta la montaña Hatonosu, al borde del barranco dispuesta a saltar para acabar con toda esta situación triste y dolorosa dijo.
-Dime hermanita. -
Kishi se acercó Kira y le dio un beso muy cariñoso en la mejilla.
Emocionalmente, Kira se debilitó de forma considerable, pensaba que gestos como ese ahora serian un tremendo tesoro que no solo estaba por escasear, sino que no tardaría en desaparecer, y el miedo a no valorarlo y aquilatarlo para tener un poco de iluminación en lo que el sentía que sería la eterna noche de tristeza que le esperaba en su futuro le hizo sentir que lo estaba perdiendo todo.
-Primero que te quiero mucho hermanito, y segundo, he notado que te llevas bien con Kotonoha Chan. -
-Es bien linda la Peque... -
Le contestó con resignación y mantenía la vista baja mientras arrancaba unas yerbas de pasto a manera de nerviosa distracción.
- ¿No te gustaría probar suerte con ella?-
-Pues, para ser honestos, me encanta su ternura, es de verdad una... princesa de cuento a la que hay que proteger, de verdad me enternece mucho.-
KIra suspiró incomodamente debido a que no estaba seguro de haber pensado correctamente lo que iba a decir, por lo que no dijo sin mas.
-Pero, por un lado, aunque sigues aquí a mi lado y me has jurado que no te irás, siento que he perdido una parte de mí, como que algo dentro de mi ha muerto, hoy no tengo cabeza y ánimo y no sé cómo sentirme con esta situación de que "ya que no pude contigo" pues ahora voy por el "premio de consolación" me siento que la estaría ofendiendo. -
-Pues, como mujer te puedo decir que, ella para nada lo vería así ¿Eh?-
-Ok, pero también, sé que ya lo hablamos y que sigo de testarudo en lo mismo. Suponiendo que sea cierto lo que dices de que ella no lo ve así, digo, la verdad si me mueve su dulzura, es bien tierna y también es muy bonita, es muy amable y prudente y hasta tímida.-
- ¿Peeeerroooo?-
Dijo Kishi tratando de cortar los rodeos.
Kira miró a Kishi completamente apenado.
-Con mucha vergüenza te confieso que siento que te estoy fallando al traicionarte a ti dejando de ser fiel a tu cariño para ir con alguien más. -
-Nunca me has fallado Kira Kun, al contrario, yo te falle a ti. Y por eso, tienes mi permiso. Aunque realmente no lo necesitas, yo debería estar agradecida de que a pesar de lo que te hice tu sigues aquí tratando de hacerme feliz y cuidándome. -
-Pues supongo que seguir hablando de lo mismo no nos va a llevar a ningún otro lado, pero la verdad hermanita, es que yo si me moriría si...
Kira miró a Kishi directamente al rostro.
-Si viera a la gran Kishi Himeko de la mano de otro chico. -
Kishi nunca había visto que el rostro de Kira reflejara una temerosa ansiedad.
De forma muy seria, Kishi dejó a un lado su bebida y tomó a Kira por los hombros.
-Kira por favor mírame y escucha bien. En este momento no existe un chico que pudiera sustituirte en mi vida, ¿Lo entiendes?-
-Yo sé que eso puede cambiar con el tiempo, pero si quisiera enamorarme algún día, seria de alguien como tú, y si ese es el caso ¿Para que buscar alguien como tú?, mejor te busco a ti.-
Entendiendo que esas palabras ni lo hicieron sentir mejor ni aclaraban nada al caso, Kira preguntó.
- ¿Y a ti no te molesta la idea de que yo pudiera enamorarme de Kotonoha chan? -
Tras haber razonado lo contradictorio que suena, y haberse preparado para una pregunta como esa, Kishi le dijo con mucha seguridad.
-Yo misma te lo estoy proponiendo, porque me molesta que pude ver cómo te tomó de la mano en el cine, y me enojé conmigo misma porque en lugar de sentir celos, sentí culpa de no ser merecedora al derecho de reclamarte algo después del daño que te hice, me molesta más la idea de que me fallé a mí misma, te fallé a ti, y ni logro hacerte feliz ni te dejó serlo. Eso Kira Kun para mi es un infierno y me siento frita dentro de él. -
Kira entendió que Kishi de alguna forma se estaba haciendo a un lado para que el pudiera tener una relación con Kotonoha.
Kira no pretendía eso, pero también estaba consciente de que con Kishi las cosas no iban a progresar, y si bien Kotonoha es una chica que pudiera llegar a ser especial en su vida, pues no era la situación que el hoy estaba buscando para con su futuro, no se sentía animado por la idea, por lo que, antes de continuar imaginando cosas que lo acabaran de quebrar emocionalmente, Kira prefirió detener la conversación.
-Pues como alguna vez me dijiste, veamos que nos depara el destino, mientras volvamos a nuestra realidad. -
Le dijo Kira con cordialidad, pero internamente dañado y lastimado por la conversación.
-Si hermanito Kira, no te molestes si algún día te abrazo o te robo un beso. -
Tal vez en otra situación ese comentario hubiese sido el paraíso para Kira, pero ahora, solo hacia más insípido el panorama dejándole una sensación de que todo lo que había vivido hasta ese momento se había ido a la basura de la nada. Aun así, intentó conservar la calma.
-Tratare de olvidar que dijiste eso para que cada que lo hagas, sea un hermoso regalo sorpresa. -
Kishi hizo un mohín de ternura.
-Awww como siempre tan galante.-
Kira sonrió, ya no le contestó a Kishi pues pensó para sus adentros.
-"Tan galante... Ja... ¿Y de quédíablos me sirvió?"-
Kishi se levantó y se acercó a Akako.
Kira se quedó sentado en el pasto, bajó la vista y se giró hacia la pared. Por un momento la vida pareció perder color, trataba de procesarlo y buscar la forma de aceptar que fue lo que tenía que ser, no dependía de él y no es el rey del mundo para controlar todo a su gusto. Pero inevitablemente empezó a perder terreno contra ese doloroso sentimiento.
En eso estaba cuando los chicos lo cargaron y lo llevaron hasta la alberca donde lo arrojaron estrepitosamente.
Fue un momento adecuado, cuando cayó al agua tardó en salir y eso fue por que pudo desahogarse un poco al llorar amargamente lo que acababa de suceder con Kishi, al estar dentro del agua nadie lo escuchó, sus lágrimas se confundirían dentro del agua, no habría evidencia de lo ocurrido, y ese momento le ayudo a calmarse.
Kira asomó por la superficie del agua y solo les dijo.
-No sean malos alcáncenme mi bebida. -
Momentos después se quedó sentado junto a la alberca, dando la espalda a sus invitados sentado de frente al sol, el calor de la tarde estaba secando sus ropas, y mantenía sus pies dentro del agua con los pantalones arremangados.
Todos comentaban sobre el largo rato que Kira paso hablando con Kishi, y fue convocado al torneo de videojuegos, donde en los juegos de combate fue particularmente despiadado, dejó de participar y aunque fue requerido para hacer equipos de futbol virtual, era notorio que no se sentía bien.
Regresó y se sentó de nuevo en la alberca dando la espalda a sus invitados quienes absortos no notaron su ausencia.
En eso estaba cuando Kotonoha se le acercó.
-Kira Kun. -
Kira la miró, y sintió que la garganta se le hizo un nudo. Aun así, trato de controlarse.
- ¡Peque!, ven acá, siéntate ¿Cómo estás? ¿Cómo vas? ¿Qué te pareció todo esto? -
Kira recibió a Kotonoha con tanta efusividad que Mikuni volteo a ver que sucedió y le tocó un hombro a Ayami. Así el llamado fue corriéndose hasta que todos voltearon y ponían atención a Kira junto con Kotonoha.
-La verdad es que todo fue maravilloso Kira Kun. -
-Me alegro que te gustara de verdad y que bueno que pudiste acompañarnos. -
Le dijo Kira mientras recogió sus pies de la alberca y abrazó sus tobillos.
-Aunque siendo honestos, creo que estas algo triste Kira Kun. -
-No peque no es eso, me siento bendecido, ya no cabe tanta alegría dentro de mí y de repente me gana el sentimiento, son muchas cosas buenas que me han pasado y que de verdad me siento rebasado por la amistad, por la cercanía, el compañerismo y los buenos momentos que puedo pasar con todos ustedes. -
Diciendo esto la voz se le fue quebrando al tiempo que comenzó a llorar.
Pero Kotonoha se dio cuenta de que no estaba llorando de felicidad, y después de verlo hablar con Kishi por largo rato, supuso que Kishi cumplió su promesa de intentar alejarse de Kira, y en este momento Kira estaba en su etapa de dolo.
Se sintió culpable pues fue tras la conversación que ella tuvo con Kishi que se llegó a todo esto.
En eso estaban cuando el grupo entero lo rodeó y le dio un gran abrazo fraterno, incluso Kishi y Hanna se unieron al festejo pues habían escuchado lo que le dijo a Kotonoha.
Hanna aprovechó para agradecer por todo lo que había hecho y brindar porque esas bonitas convivencias se repitieran una y otra vez para dar paso a partir el pastel.
Pasados unos momentos Kira pudo tranquilizarse un poco, y se quedó sentado de nuevo en la alberca.
Nuevamente Kotonoha se acercó a él. Ella sabía que no estaba bien, y tenía muy claro el motivo, Aunque no estaba segura de que poder decirle, ansiaba poder consolarlo, pero no sabía cómo. Así que le dijo lo primero que se le ocurrió.
- ¿Sabes Kira Kun? Me cuesta mucho entenderme.-
-Dímelo a mi Peque, a veces ya no se ni que día es. -
Ese comentario hizo sentir a Kotonoha ese dolor y tristeza que Kira experimentaba en ese momento, lo percibió tan frágil que ella no tuvo valor para buscar palabras adecuadas y finalmente procedió a hablar con la franqueza que la caracteriza.
-Kira Kun, quiero que sepas que me duele tanto como a ti que las cosas no funcionaran como tu esperabas con Kishi San. -
-Em, pero ¿Cómo sabes que se trata de algo con Kishi? -
-Sé que soy torpe e imprudente, pero no soy tonta Kira Kun, y sé qué hace un rato estabas tratando de ser amable conmigo, y que no fue felicidad lo que te hizo llorar. -
Kira bajó la mirada, su rostro era la viva imagen de una deplorable derrota.
-Perdóname por ser tan tonto Peque. No quería ser molesto con eso. -
-A mí no me molestas Kira Kun, por el contrario. -
Kotonoha miró hacia la alberca muy apenada.
-Qué más quisiera que poder hacer algo para hacerte sentir mejor. -
Ese gesto le pareció muy tierno a Kira, si bien la chica siempre le ha parecido muy tierna, ahora había experimentado ese carisma tan especial, avasallador y a la vez humilde y honesto, por un momento sacó a Kira de su tristeza, y sintió una temerosa necesidad de refugiarse en Kotonoha.
-Peque, ¿Podría yo pedirte que hagas algo por mí? ¿No te molestaría? -
Kotonoha se alegró nerviosamente, no esperaba que Kira reaccionara de esa forma. -
-Sí está en mi posibilidad, con gusto Kira Kun. -
Kira se giró hacia Kotonoha y de una manera muy dulce le tomó de las manos.
- ¿Podrías por favor, concederme el honor de salir contigo en una cita? -
Kotonoha se sorprendió, esas palabras no esperaba escucharlas en una vida entera, sin embargo, eso que tanto estuvo deseando todo este tiempo se le presentaba en bandeja de plata.
-Pero Kira Kun, Kishi y tú... -
Kira la miraba con triste alegría apretando ligeramente sus manos como si no quisiera que ella se alejara de él.
-Somos amigos, solo hemos sido amigos, y me guste o no, parece que solo seguiremos siendo amigos. -
-Lamento oír eso. -
-No hay nada que lamentar Peque, finalmente yo me acerque a ella y le pedí ser su amigo, para buscar averiguar si podíamos llegar a ser algo más, sin embargo, a la vuelta de todo este tiempo me ha dicho que han sido muy buenos y especiales los momentos que hemos pasado juntos, pero esa chispa que llega cuando quieres a alguien como novia o novio pues, ella simplemente no lo siente. Y por doloroso que sea, no puedo cambiar eso a la fuerza..-
-Entonces ¿Tú quieres enamorarte de mí? –
Le preguntó Kotonoha con su inocente dulzura característica.
Kira suspiró como si tomara aire para poder decirle todo lo que queria.
-Quiero darme la oportunidad de conocerte y saber de ti, y que tú me conozcas también.-
-Tú te acercaste a brindarme un poco de tu nobleza y tu ternura porque me viste desanimado, y es algo que me envolvió y me siento mejor gracias a tu cercanía y tu voluntad de querer animarme, sería imposible que hoy aquí y ahora te diga que estoy enamorado de ti, porque sería una mentira.-
-Pero lo que si es cierto es que me gustaría mucho saber más de ti, conocerte más, y si crees que entonces seria digno de ser una pareja para ti, pues cuando llegue el momento te preguntaré si es posible que me aceptes en una relación de novios, siempre y cuando tu estes de acuerdo y te sientas tranquila y feliz de que así sea. Si durante o después de todo eso, nos bendice el amor, al menos a mí, creo que eso me haría muy feliz Peque.-
-Espero no estar diciendo tonterías que te incomoden, no quiero asustarte diciendo cosas absurdas. -
Kotonoha estaba maravillada, ante ella el chico de su vida pidiéndole salir, ¿Qué más podía desear?
Sin embargo, se acobardó, a pesar de que Kishi cumplió su promesa, a pesar de que Kira estaba frente a ella pidiéndole ser más cercanos, la oportunidad de iniciar una relación con un chico honesto y amable llamaba a su puerta, pero la invadió el recuerdo de que Kishi le pidió que lo hiciera feliz y que no sufriera, Kotonoha se sintió intimidada por tanta responsabilidad ya que siempre se ha considerado un desastre de chica.
-Kira Kun, verdaderamente me halagas, pero. ¿Me das oportunidad de pensarlo? -
Aunque tras experimentar esa dulzura característica de la niña, Kira se le lanzó a los brazos con una temerosa necesidad de aferrarse a algo que le hiciera sentir seguro, también Kira se dio cuenta de que no pensó mucho las cosas, que se dejó llevar por la situación y Kotonoha pues es gentil, pero de eso a que Kira se tomara tremenda libertad pudiera ser una pésima idea logrando el efecto contrario a lo que deseaba. Por lo que se apresuró a disculparse.
-Claro Peque, no te preocupes no te sientas presionada, es lo que menos quiero, y si por alguna razón dices que no, no hay ningún problema. No deseo ofender con mis palabras o mis actos. -
-No me ofendes Kira Kun, me sorprendiste gratamente, solo quiero procesarlo. -
-Y si no se dan las cosas, Peque, pase lo que pase prométeme que seguiremos siendo amigos. Porfis. -
-Te lo prometo Kira Kun. -
Así ya entrada la tarde noche, inició el viaje de regreso, uno a uno fue despidiendo a todos, llevándolos a casa, fue un gran gesto de camaradería. Por fin la última en bajar fue Nene.
-Oye gracias por todo. –
Le dijo Nene agradeciendo.
-No ¿De que? Al contrario, de verdad que fue un fin de semana inolvidable. -
Nene observó que el rostro de Kira mostraba cansancio, había sido un viaje pesado, pero no veía satisfacción en su mirada de todo lo que se vivió.
-Oye y ¿Vas a estar bien? -
- ¿Por qué lo preguntas? -
-Te noto pensativo, yo sé que no me estas contando pero sé que algo no va bien, realmente ¿Vas a dejar las cosas así con Kishi? -
Kira sonrió con tristeza.
-Pues no sé qué pueda pasar en el futuro, pero hoy acordamos ser amigos por un poco más de tiempo, me entristece, si siento que tengo un vacío por dentro, y es incómodo, supongo que es parte del proceso, pero no lo se. -
-Oye, de verdad perdóname que me meta en lo que no me llaman, pero me dio la impresión de que te le declaraste a Kotonoha. De verdad yo sé que no te gusta andar de casanova, pero como que este no eres tú. -
-Pues, solo le pregunte si quería salir conmigo, no le pedí matrimonio, tampoco la estoy buscando o cortejando por despecho, solo le pregunté si le gustaría salir como pudiera haberte invitado a ti amiga, no le pedí que fuera mi novia, aunque me cae muy bien la Peque la verdad es que no la conozco del todo y ella tampoco me conoce bien como para atreverme a pedirle algo así. -
-Pues es que después de lo de Kishi, fue como si solo te cambiaras de ventanilla. -
-Mira Nene Chan creo saber por dónde vas, estoy de acuerdo en que tal vez fue un error tomar a Kotonoha de las manos, sé que es algo que se malinterpreta. -
-Pero.-
Kira se rascaba la cabeza en señal nerviosa.
-Es que en su momento a Kishi le pedí lo mismo, no la tomé de las manos, y tal vez como que eso no fue tan mal visto por qué nadie nos vio cuando yo me acerque a ella por primera vez y le pedí que me permitiera ser su amigo.-
-Antes de eso solo éramos conocidos a través de Shoko, yo quería conocerla y pues bueno, ya la conocí y así resultaron las cosas.-
Kira volteo a ver a Nene de forma inquisitoria.
-La verdad es que los que se inventaron una novela en sus mentes desde la cita de pajes fueron ustedes, que mis "intenciones románticas" y eso, y bueno finalmente pues Kishi me dijo que no siente amor por mí por muy bien que le caiga.-
-Discúlpame, solo que pues, es medio raro todo lo que ha pasado. -
-Nene Chan ¿Dime que cosa ha sido normal en todo lo que ha pasado? -
-Tienes razón amigo, y honestamente admiro que tengas esa fuerza para voltear la página y mantenerte centrado en tu forma de pensar, otro chico ya estuviera cortándose las venas por Kishi o queriendo desvestir a Kotonoha. -
Nene le tocó la cabeza.
-Si algo puedo hacer por ti, por lo menos te escuchare cuando lo necesites. -
-Gracias Nene, pues, perdona que abuse y te tome la palabra. -
KIra volteo a ver el cielo ligeramente estrellado acompañado de una luna tenue.
-A Kishi si la tengo en un gran concepto, mucho de lo que esperaba encontrar al conocerla lo encontré, pero pues yo no cubrí su expectativa y esto no es a fuerza, y en cuanto a Kotonoha, no sé qué decir, es una chica linda que me gustaría conocer, nada más. -
Por un momento Kira pareció estallar emocionalmente.
- ¡Aunque ya tiene tiempo que me asaltan serias dudas sobre lo que hago!, porque cuando estuve cerca de Shoko, todos se imaginaron que la estaba cortejando y la verdad es que nunca le dije nada en términos románticos. -
Kira dejó escapar una risa apagada.
-Ni románticos ni de ninguna otra cosa porque es imposible hablar con ella, solo Hitohito la entiende.-
-Cuando Kyoko y yo salimos, fue ella quien me invitó, ella con mucha honestidad me dijo que yo llamaba su atención, pero ya que nos conocimos mejor, terminamos siendo buenos amigos, nunca fue mi novia.-
-Y en ambos casos, todo el salón ya había creado unas 10 temporadas en sus mentes cuando en realidad ni siquiera había fundamento para eso.-
Nene le comento de forma pensativa.
-Bueno la verdad Kira Kun yo creo que hay algo de envidia en muchas de las chicas del salón y en general de la escuela, sobre todo porque a tus musas y sus familias les diste un trato muy galante y fino con regalos muy.-
- ¿Caros?-
Preguntó Kira.
-Especiales diría yo.-
Respondió Nene.
-Y no me dejaras mentir, hasta la señora madre de Shoko...-
Kira se sobresaltó.
-No, espera, no más, detente ahí, yo sé cómo se puede interpretar eso y con mucho respeto, te vuelvo a decir, si algún día Nene Chan yo te invitara a salir, aunque fuera solo a pasar un día, sería lo mismo, te esperaría con un presente para ti, y si tú me llegaras a invitar a visitar tu casa igual llegaría con un presente para tu mami o tu familia eso es parte de lo que yo soy, y eso de la mama de Shoko, de verdad ni lo menciones, yo no quiero un problema por algo así. -
- ¡No mientas Kira Kun eres un coqueto!-
Le dijo Nene en tono de broma. Kira se quedó serio.
-No, no te creas Kira Kun, sé que el asunto de la madre de Shoko es algo muy serio, y es un rumor peligroso, te pido una disculpa por jugar con eso, pero al margen de esa parte. Todo parece indicar que te ganas a las familias de tus pretendidas con mucha facilidad. –
Kira se recargó en la barda de la casa de Nene con las manos en los bolsillos mirando pensativamente al piso.
-Ya que tocas el punto, vale la pena aclararlo, no son mis pretendidas. Por increíble que parezca yo no me acerque a ellas, ellas me buscaron, y si, ellas me decían que yo les gustaba, o que estaban perdidamente enamoradas. Lo cual, sin siquiera conocerme, me parece muy absurdo, pero bueno, me invitaron a salir, y cuando me revelaban sus intenciones pues simplemente yo aclaraba mi postura, y coincido contigo en que tal vez el ser tan amable causó muchos malentendidos porque o eran ellas o sus familias las que se imaginaban cosas que no estaban sucediendo cuando yo les obsequiaba algo. -
Volteo a ver a Nene y enfáticamente dijo.
-Puedes preguntarle a Kyoko, a ella le di un par de obsequios, y también le di un presente a su mama cuando fui a su casa y como que ella me empezó a ver con ojos de suegra.
-y tanto a Kotonoha como a sus padres también en su oportunidad les lleve un presente, incluso a la hermana de Kotonoha y también, ya casi me preguntaban que "para cuando joven".-
Con Mai San también alguna vez estuve yendo a su departamento e igual, Sakuta me vio feo, afortunadamente lo aclaramos, y antes de eso, sus hijos de Hanna ya me miraban de forma extraña porque yo la procuraba mucho y pensaban que la pretendía o algo así. -
-De hecho, creo que fue por Hanna y por la madre de Shoko que comenzaron los rumores de que a mí solo me gustaban las "mayores", aunque no entiendo cómo se esparció el rumor porque en el instituto ITAN nadie supo de Hanna hasta mi cumpleaños, y en cuanto a la mama de Shoko, yo de verdad no quiero un problema por eso. -
-Pues amigo, no se, pero honestamente si has dado de que hablar, no digo que, para mal, pero en la escuela hablan de ti. -
-Que te digo Nene Chan, hasta con Yuki San también le lleve un presente un día que la invite a salir por que ella nunca había ido a un museo temático, igual Hanna empezó a formarse ideas en su cabeza, afortunadamente Souhei kun no estaba, todo eso lo tuve que aclarar de raíz, pero no es mi intención generar esas expectativas yo solo he querido ser amable, las cosas no fueron así.-
-A la única que le dije "seamos amigos y si después de eso algo sucede ya hablaremos de algo más" fue a Kishi, y cuando llegó el momento de hablar tras la evaluación pues resulta que no habrá algo más.-
Y ahora, soy yo quien pidió a Kotonoha salir conmigo, pero no porque la pretenda, la verdad solo quiero conocerla y disfrutar de su compañía nada más. -
Nene se sonrojó.
-Te diría que la solución es que dejes de hacer eso, pero egoístamente te digo que no lo dejes de hacer. -
- ¿Por qué Nene Chan? -
-Porque es lindo, ninguno de los chicos que conozco dentro y fuera del salón tienen esos detalles. Y yo creo que muchas chicas piensan igual, por eso te has vuelto tan popular. -
-Pues si ellos no quieren, no pueden o no saben ser así, pues yo que puedo hacer. -
Nene le preguntó audazmente a Kira.
-Oye y... ¿No te molesta que te diga que no me molestaría que algún día me invitaras a salir, aunque sea en esos términos?
Kira echo a reir bondadosamente.
-No me molesta Nene Chan, y para ser honestos, ¿Por qué no hacerlo? Te considero la chica más madura del salón y eres linda y amable, claro que lo podemos hacer, y te lo aclaro no me siento obligado ni estoy pensando en oportunismos o cosa parecida, por el contrario, tal vez sea un bonito día y pueda conocerte mejor. Te lo digo de corazón. -
Con resignación Kira también le aclaró.
-Ahora bien, acabo de decirle a Kotonoha que salga conmigo, y ahora imagínate que te digo a ti, nos vemos el próximo fin de semana para salir. ¿No tienes problema con lo que la gente diga? ¿O que parezca que cambio de opinión como cambia de dirección el viento? -
-Pues si suena medio loco, pero al menos yo no me dejó llevar por los rumores, yo por eso te pregunto sobre lo que yo vi, y lo quise aclarar contigo. -
-Bueno, vamos a hacer esto Nene Chan, piensa en los próximos días que te gustaría hacer y con gusto salimos. "Sin compromiso" como se estila decir aquí. -
-Eres genial amigo, te tomó la palabra, será divertido salir, gracias por todo. -
-Nos vemos. -
Ya de regreso, Kira le mandó un mensaje a Kotonoha, pero la chica no lo vio y no contestó.
Kira dejó a un lado ese tema y se sumió en sus pensamientos camino a casa, recordó cuando Kishi bajó del autobús, la burla que le hicieron sus compañeros y como la vio retirarse hacia la entrada de su casa, y solo acertaba a pensar...
