Cae una gota de agua...

El medio rostro de Kotonoha mostraba desesperación, y podemos apreciar que no era una gota... sino una lagrima.

-Dime Kotonoha-... resonaba una voz en la obscuridad...

- ¿Que es peor que un cerdo? -

La silueta de un muchacho volteado de espaldas con una máscara de cerdo apareció frente a ella.

Ella sintió enojo, apretando los puños y conteniendo no gritar dijo.

-Un cerdo... imbécil... -

La máscara cayó al suelo al tiempo que el cuerpo desaparecía.

- ¿Y dime Sekai...que es peor que un cerdo imbécil?...-

Prosiguió la voz en tono de burla.

-Una imbécil que ama a los cerdos...-

En las lágrimas acumuladas en el suelo el reflejo de La silueta de una mujer con el vientre prominoso, probablemente embarazada fue turbado por la caída de la máscara de cerdo sobre ella.

Cuando la máscara cayó sobre las lágrimas se salpicó en todas direcciones entre fragmentos metálicos de lo que parecía un cuchillo y salpicando sangre en todas direcciones.

Había una maleta sobre una banca.

-Vamos a ver quién está mintiendo-

Resonó la voz una vez más.

Kotonoha se acercó a abrir la maleta, pero algo cambio al darse cuenta de que no era una maleta sino el vientre de una chica, con horror contempló que dentro de ese vientre había:

Una máscara de cerdo...

Kotonoha despertó sobresaltada, estaba en su habitación muy alterada. Sin pensarlo tomó su celular y llamó a Kira.

Kira estaba levantando sus libros después de estudiar cuando vio el teléfono timbrar, extrañado le contestó.

-Kira Kun...-

-Si...-

-Discúlpame- Dijo Kotonoha con tono alterado.

-Kotonoha chan, ¿Estas bien? ¿Sucedió algo? -

-Por favor quédate conmigo al teléfono, tengo miedo. -

Kira le contestó preocupado.

-Aquí estoy, pero oye ¿Estas bien?, ¿Te paso algo? -

La muchacha no podía articular más palabras, las imágenes fueron demasiado vividas y estaba traumatizada.

-Por favor no cuelgues dime que estas aquí conmigo. -

Kira seguía hablando por teléfono, mientras tomaba su auto para salir.

- ¿Oye estas en tu casa? -

-S..si. -

- ¿Tus papas, tu hermana están contigo, están bien? -

-S...sí. -

-Oye, perdóname, soy muy tonta. -

-No tengo nada que perdonarte, pero por favor dime ¿Estás en peligro? -

-Es que ni siquiera me entiendo. -

Kira bajó la velocidad al mismo tiempo que el alma le retornó al cuerpo.

-Pero ¿Por qué me dices eso? -

-Me desarrollé como mujer mucho antes que mis compañeras desde la primaria, muchos muchachos y hombres mayores me veían raro, y me empecé a odiar a mí misma porque siento que algo está mal con mi cuerpo. -

Para entonces Kira estaba sobre la autopista en dirección a Tokio. eran las 2 y media de la mañana.

-Pero no es que tu estes mal. -

-Todos los muchachos todos, incluyéndome yo, tenemos ese instinto cazador de querer tocar y estar con una chica, y eso es mucho más grande cuando la chica es linda. -

Kotonoha se sintió muy frustrada.

- ¿Entonces tú también? -

Al tiempo que el brillo de su mirada desaparecía.

-Espera, espera, no mal intérpretes. -

Kotonoha escuchaba sin escuchar. Estaba perdida en sus pensamientos.

- ¿Kotonoha chan estas ahí? -

Sintiendo que nada valía la pena, Kotonoha colgó la llamada.

Kira aceleró instintivamente y tras unos minutos llegó frente a la casa de Kotonoha.

La chica llevaba el mismo tiempo con la mirada sin brillo, sentada en el borde de su cama, la tenue luz de la ventana le hacia una triste y aletargada compañía.

Pero no tardó en salir de sus pensamientos cuando una sombra cubrió la luz de la ventana. Cuando volteo Kira estaba en su habitación.

Ella horrorizada no pudo siquiera gritar, sin embargo, Kira, se acercó a ella, tomó suavemente sus manos, y se hincó frente a ella.

-Perdóname por haber llegado así Peque, pero no encontré otra forma de estar contigo, siento que algo te está pasando y lo único que quiero es que sientas que te apoyo, que no te dejare sola y que si en algo sirve mi presencia y mi ayuda por favor confíes en mí. Discúlpame por asustarte. -

Kotonoha dejó rodar las lágrimas desfalleció en su cama.

Por un rato lloró en silencio, Kira la miraba con tristeza, no estaba seguro de que hacer o que decir por lo que permaneció incado frente a ella.

Tras un largo rato comenzó a calmarse, Kira intentó retirar sus manos de las de Kotonoha sin embargo Kotonoha apretó sus manos en señal negativa. Ella le dijo.

-No me sueltes, por favor. -

-No lo hare. -

-No quiero estar sola, pero no puedo creer que tú también seas así. -

Kira recordó la comunicación telefónica. Suspiró hondamente y buscó las palabras adecuadas.

-Dime Kotonoha san, ¿A ti alguna vez te gustó un muchacho? -

Kotonoha volteo a verlo inexpresivamente.

-Hace mucho tiempo-

Le contestó.

-Era un chico de mi clase, nunca le había hablado, solo se acercó y me pidió que fuéramos novios, la verdad me sentí admirada y especial porque nunca me habían pedido eso, y sentí que era alguien especial.

-¿Y alguna vez pensaste que se sentiría recibir un beso de esa persona especial? -

Ella bajó la mirada, por un instante recordó que si, en un deseo escondido y profundo esperó que el la besara. Pero nunca sucedió.

-Ella asintió tristemente. -

- ¿No te has puesto a pensar por que las personas forman parejas y se casan? ¿Por qué tu papa y tu mama decidieron estar juntos y formar una familia? -

-Pues porque ellos se quieren. -

-Cierto, ahora bien, ¿Te has dado cuenta de que las parejas en general en algún punto de su relación dan el paso de ser padres? -

-Si, ¿Es normal o no? -

-Y supongo que ya sabes cómo es que una pareja se convierte en padres. -

La chica se ruborizó. -No quiero hablar de eso. -

-Kotonoha chan, en la naturaleza hasta los animales se juntan en pareja y tienen crías. Y lo hacen por instinto, no por amor o cosa parecida. -

- ¿Y por qué me dices eso? -

-Porque en nuestra esencia más básica los humanos somos animales, está en nuestra naturaleza estar programados para comer, para buscar refugio, tenemos el miedo como mecanismo de defensa y también está en nuestra genética las directrices de preservación de la especie. Pero escúchame bien. -

Le dijo Kira en tono serio.

- ¡Eso no significa que, por instinto, eso tenga que hacer daño! -

Kotonoha se sorprendió.

-Todos en algún momento de la vida sufrimos cambios, y ese instinto se activa, pero escúchame bien, eso no es un permiso para estar haciendo cosas lascivas, sobre todo los varones, son cosas que no se entienden y no se controlan, y cuando se da rienda suelta a eso generalmente lastiman a las personas. -

-Pero entonces ahora entiendo menos, si es algo que tiene que suceder ¿Por qué es tan feo? -

-Ese es el punto, por eso se supone que estas cosas se hacen con alguien que conoces, que aprendes a quererlo que esa persona te quiere, y que profesan su amor de entrada con respeto, respeto a ellos como personas sus sentimientos y sus pensamientos, y no se forzan a hacer cosas que no quieren, son libres de pensar y decidir sobre lo que les gusta y lo que no, y eso no tiene que ser una batalla dentro de una relación. -

-Cuando un muchacho te elige, o te busca como pareja, se acerca primero a ti ¿Por qué crees? -

La chica se apenó.

- ¿Porque me ve bonita? -

-Si así es, de principio es un rostro bonito unos ojitos un cabello, pero también es cierto que miran tu cuerpo, entonces lo primero que hace que se te acerque un chico no es amor, es atracción. -

-Los chicos estamos programados para reaccionar ante las chicas hermosas como tú. -

Kotonoha a pesar de estar asustada por lo delicado de la conversación no evitó dejar salir una sonrisa.

-Si Peque, eres bonita y deberías estar feliz y enorgullecerte de eso. -

La chica se agazapó en sí misma.

- ¡No!, no creo que sea bonita. -

-Creo que lo que hace que te sientas así es que un chico que se acerca por atracción, en lugar de darse la oportunidad de conocerte y ver que eres una persona linda y amable, no desarrolla un lazo más allá de la mera atracción. Y todo se queda en lo superficial. Por eso solo te miran con lascividad, pero no te valoran. -

-Un novio debería ser un gran amigo especial, un chico que se tomó el tiempo de conocerte saber lo que te gusta y lo que no, entender que esas características le agradan de ti, y que finalmente desarrolla sentimientos románticos. Pero te entiende y te respeta. -

-Créeme Kotonoha chan el amor a primera vista no existe, solo existe una atracción desmedida que, si no es controlada y no surgen sentimientos de amistad o de romance, no pasa de ser una obsesión, y eso no tiene ningún vínculo sentimental, esa persona solo gusta de otra persona como quien gusta de un juguete en un aparador. -

-Desafortunadamente la gran mayoría de los chicos parten de una fuerte atracción a las chicas alimentando por todo el desorden hormonal que tienen. Pero eso no es amor. -

- ¿Entonces es por eso por lo que los hombres me miran? -

-Si, por instinto, porque sin conocerte, sin apreciar al ser humano que es Kotonoha chan, solo ven un cuerpo atractivo del que quisieran servirse para saciar sus apetitos, equivalente a entrar a un restaurant y pedir de comer porque tienes mucha hambre y se te antoj platillo que ves en una foto del menú, En esencia se reduce a eso, a un antojo. -

-Pero eso- continuó Kira.

-Es lo que he tratado de estarte explicando, que el que los muchachos tengan un antojo de tu persona no les da derecho a hacerte sentir mal o peor aún hacerte daño con el fin de saciar su antojo, diciéndote mentiras como que te aman o comportándose como algo que no son con tal de impresionarte para convencerte de hacer lo que ellos te piden. -

-Tu no estas mal, ellos te ven así por todo lo que ya te dije, pero el que ellos no se puedan o no se quieran controlar, eso habla de su inmadurez y su patética forma de valorar las cosas, un novio es una persona especial que te ayudará, que te conoce, que te protege, que te quiere y que te hace sentir bien, no puede ser alguien que antepone sus antojos por encima de tu bienestar y que de alguna forma te coacciona o te forza a que hagas algo que no quieres, eso Kotonoha chan, no es amistad ni respeto, mucho menos es amor.-

-Kira Kun... Tu ... ¿Tienes antojo de mí? -

Kira se mordió los labios ante una pregunta tan directa y comprometedora, sin embargo, tuvo que controlarse. La miró de frente, y le dijo con serenidad.

-No voy a negarlo, no puedo decir que una chica como tú no me despierte deseos, si yo te dijera eso te estaría mintiendo. -

-Solo que, si yo te pidiera hacer algo romántico prohibido, seria primero después de conocerte y que me conozcas, que entre los dos haya un vínculo especial que no se siente con nadie más, que exista confianza y cariño respetuoso, entonces poder hacer algo intimo seria la coronación de ese amor. Y no hacer cosas de adultos solo para saciar antojos. -

- ¿Y entonces ya lo hiciste con Kishi san? -

-Para ser honesto no, Y contestando tu pregunta abiertamente, ¿Kishi se me antoja? La respuesta es sí, y sé que a muchos varones dentro y fuera del salón seguramente se les antoja, pero te aseguro que muchos no se atreven a acercarse a ella por su carácter. -

-Pero por lo menos yo, no estoy interesado en solamente dar rienda suelta a mi antojo con ella, entonces sería un cerdo patán, además Kishi sabe detectar eso y no lo permitiría.-

-Y a todo esto, no se siquiera si algún día pueda estar íntimamente con ella, ya tú sabes por qué te lo digo, pero si eso llegara a suceder alguna vez en el futuro, pues puede ser que suceda hasta después de que llegara a casarme con ella. Pero para eso primero necesitaríamos averiguar si somos el uno para el otro. Aunque bueno, eso puede y nunca suceda. -

Kotonoha recordó su sueño, recordó que había referencias a los cerdos

-Kira Kun. ¿Como puedo saber si alguien es un cerdo patán? -

Kira se quedó pensativo.

-Un cerdo patán quiere que una relación con una chica le sea fácil, sin complicaciones, sin esfuerzo. Tiende a forzar cosas de manera muy ilógica. -

-Por sobre todas las cosas dirá que le gustas y que eres lo más grande que se ha encontrado en la vida, pero Ni siquiera te conoce realmente, no te ha tratado, sabe muy poco de ti y de lo que te gusta, pero como buen egoísta no piensa en lo que a ti te gusta o te hace sentir bien. -

-Le urge tener actos lascivos contigo, el querer besarte es un tanto natural pero el forzarte a hacerlo no es amor, querer que le permitas que te toquetee de forma que no te agrada es uno de los signos más evidentes. -

-Si no logra tocarte te chantajea diciendo que no lo quieres lo suficiente. Por lo tanto, es común que lo veas coqueteando con otras chicas y miente sobre el tema o trata de desviarlo cuando lo cuestionas. -

-Y el peor de los casos es que accedas a sus deseos y después de que el obtuvo lo que quería, pierde totalmente el interés y te ignora o te hace menos, y aparte puede ser que regrese a ti solamente para tener más actividad prohibida. Y todo lo demás que se supone compone una relación se queda de lado. -

-Mm comprendo, solo viene para satisfacer su antojo. -

-Así es. Hay algunos que se toman la molestia de hacerte regalos o llevarte a algún lugar, como el cine o a comer, digo esto es normal en cualquier relación, lo que no es normal es que, a cambio, este insistiendo en hacer cosas lascivas, cuando apenas te conoce. Y no le importe hacerte sentir mal o incomoda. -

-Dar un beso en la mejilla es algo lindo y debería hacerlo con cariño y cuidado, un beso completo lo mismo, tomarte de la mano, debe ser aun acto delicado y cuidadoso, abrazarte debería hacerte sentir segura y respetada y no todo lo contrario. -

-Un chico que de verdad te quiera, respetará tanto tus sentimientos como tus decisiones. Si no lo hace entonces no te valora lo suficiente. Y deberías cuidarte de él. -

-Es que me siento tan insegura, no sé cómo actuar a veces. -

Kira sonrió.

- Es parte de crecer, de equivocarse, lo que no está bien es sufrir por eso, si sientes que algún chico quiere ser tu novio, pero quiere ir muy rápido pues evalúa si es un cerdo patán o solo es un chico inmaduro e inseguro, es complicado pero lo mejor que puedes hacer es seguir tu instinto, si no te sientes bien es que algo no está bien, no caer en juegos o trampas y pon atención a su comportamiento. Y pues incluso obsérvame a mí. -

-Kira. ¿Y si yo también sintiera antojos soy una persona mala? -

-No, todos tenemos antojos, lo que puede hacer una diferencia no es el antojo en sí, sino lo que se busca a través de satisfacerlo, y la manera de hacerlo. pero dime, ¿tú que buscarías con ese antojo? -

-Es que no lo se. -

-Yo creo que por ejemplo tus pseudoamigas así como me cuentas que se comportan, seguramente si dan rienda suelta a sus antojos, pero a diferencia de ti, a ellas no les importa lo que digan, o tal vez se sienten "superiores" por estar haciendo cosas de gente más madura, si eso a ellas no les afecta pues allá ellas, pero en tu caso yo creo que tu naturaleza es diferente a la de ellas y comportarte como ellas puede ser peligroso, porque a diferencia de que puedas ser una persona que con su antojo pueda causar daño, es más fácil que salgas dañada. -

-Darte cuenta de que tienes antojos latentes es normal, pero debes aprender a reconocer y controlar el antojo o de lo contrario puedes sufrir muchísimo. -

-Y yo me pondré muy triste si eso pasa, porque esas heridas a veces son profundas y no hay forma de curarlas. -

Kira tomó a Kotonoha por los hombros.

-Eres una niña muy linda, demasiado linda para este mundo hostil y obscuro diría yo, de verdad me volvería loco si alguien te hace daño, no lo permitas, no dejes que los deseos de los demás pisoteen los tuyos. -

Diciendo esto Kira abrió los brazos y le dijo.

- ¿Me permitirías darte un abrazo? -

Kotonoha comenzó a llorar y abrazó tímidamente a Kira.

Tras unos momentos Kira le dijo.

-Tengo que irme, si necesitas algo por favor no dudes en llamarme. -

-Kira gracias, quisiera pedirte que no te vayas. -

Kira sonrió.

-Yo también quisiera quedarme, pero, estoy en tu habitación sin permiso de tus padres, tu estas en pijama por lo que se puede malinterpretar. Y no quiero parecer ante tus padres un cerdo patán. -

Kotonoha se sonrojó después de darse cuenta de que estaba en bata de pijama.

-Y, por otro lado, el sol está saliendo, y tanto tu como yo tenemos que ir a la escuela. -

Kotonoha sonrió.

-Sabes me alegro de que contengas tus antojos y te des el tiempo de estar conmigo, aunque estas conociendo el desastre que soy.

-Peque, no seas tan dura contigo misma, todos cometemos errores, yo no soy mi fan número uno tampoco. -

-Y al menos con respecto a los antojos y todo lo demás, yo creo que el respeto es la base de todo, por lo que por muchos antojos que tenga, no tengo que dejarme llevar como si fuera un simio. Y por ello Peque, lo primero que te pedí es que nos conozcamos, si después de eso queremos tener antojos o no, será porque ambos con respeto y cariño así lo decidimos. -

-Gracias Kira Kun. Disculpa que aún no te he dado respuesta, pero ¿sabes? la verdad es que yo creo que tengo que sentirme lista para estar a tu altura, yo quería regresar del viaje de tu cumpleaños como tu novia, pero me he dado cuenta de que tener las cualidades para ser novia de alguien valioso es una gran responsabilidad, y yo, soy un desastre como novia. -

-Pues Peque, solo puedo decirte que nadie es perfecto, que todos alguna vez cometemos errores y no por eso es el fin del mundo, date la oportunidad y no necesitas explicarte conmigo, cuando te sientas lista para decirme lo que me tengas que decir te escuchare, y respetare tus sentimientos y la decisión que tomes así también, te compartiré mi punto de vista sin otro interés que el que sepas como me siento respecto a lo que decidas. Y como lo prometimos no importa lo que pase, seguiremos siendo amigos, ¿De acuerdo? -

-Si Kira Kun. -

-Cuídate, nos vemos más tarde, llámame si gustas. Si no lo haces yo te llamare en la tarde para saber que estas bien. -

Kira desapareció por la ventana, Kotonoha se sentía emocionada, pero a la vez un poco más tranquila, aunque pensar en Kira la perturbaba un poco, le daba pena pensar que se trata de un antojo, pero a la vez sonreía pícaramente.

-Bueno...-

Pensó.

-ya habrá tiempo para...-