Capítulo 34
AD: Este capítulo sí contiene violencia.
Yuuji no fue a la escuela aquel día, por la tarde habló con sus amigos por videollamada desde la computadora explicándoles el asunto de la foto, Nobara dijo que matará a Mahito cuando lo vea, Megumi le dijo que Mahito tampoco había asistido a clases y Junpei seguía insistiendo en que debería denunciarlo. Yuuji se relajó un poco escuchando a sus amigos, se sentía mal no decirles la verdad, pero debía hacerlo tarde o temprano, ese día decidieron hacer las tareas y ayudar a Yuuji a ponerse al día con las clases.
Al día siguiente, Yuuji estaba preocupado de ver a Mahito pero resulta que tampoco fue a clases, bueno, eso le daba más tiempo, no pensaba ir a hablar con él para pedirle una explicación ni para pedirle una disculpa, en realidad no sabía qué hacer cuando lo volviera a tener frente a frente.
El fin de semana transcurrió, quería ir a recoger su celular en casa de Mahito, así que se armó de valentía y decidió que iría después de las clases del sábado.
Cuando salió se acercó a Higuruma.
"¡Higuruma-san, ¿me acompañas a casa de un conocido?!" Le pregunta, al final no se sentía tan seguro de ir solo a casa de Mahito.
"¿Ahora mismo?" Pregunta el joven abogado.
Yuuji asiente "¿Tienes prisa por irte?" Lo mira con una carita de súplica totalmente intencionada, y Higuruma no puede rechazarlo.
"Está bien, vamos"
Mientras iban en camino Higuruma tiene curiosidad por este conocido.
"¿Por qué me pediste que te acompañe?"
"Es que, no es un barrio tan bueno"
"¿Y quién es?"
Yuuji ya ni siquiera puede llamarlo amigo "Es un compañero de la escuela, se llama Mahito, dejé algo en su casa y no he podido recogerlo"
Higuruma asiente, llegan a la casa con un poco de dificultad ya que Yuuji no se acordaba muy bien dónde quedaba, cuando se acercaron vieron a un montón de personas alrededor, entre ellos miembros de la prensa.
"¿Es esa la casa? Parece que está pasando algo"
Yuuji tiene un mal presentimiento, sin embargo ambos se acercan, y ven a una mujer gritando y llorando.
"Lleva como 3 días desaparecido..."
Yuuji escucha a las personas murmurar.
Higuruma pregunta a una persona antes de avanzar más "¿Pasó algo?"
"Se trata del hijo de esa familia, al parecer ha desaparecido y hasta ahora lo reportan, esa familia siempre ha sido un desastre"
"¿Desaparecido, desde hace cuánto?" Pregunta Higuruma.
Yuuji comienza a sentirse nervioso.
"Desde hace tres días y cuatro noches creo, ese chico, siempre llegaba tarde por las noches"
Otra persona se acerca, una vecina de la casa de al lado "Sus padres también son unos irresponsables, siempre hay ruido en esa casa, no me sorprende si el chico decidió huir"
Otra mujer también se une "Jum, tal vez se fue con alguno de esos hombres que venían a recogerlo, dicen que se dedicaba a la prostitución, un chico tan joven"
Yuuji retrocede, no puede seguir escuchando, se está comenzando a sentir ansioso y preocupado, hace tres días sucedió aquello con Mahito, no entiende a dónde pudo haber ido, ¿Tal vez se sintió culpable y escapó?
Higuruma se da cuenta de que Yuuji estaba sintiéndose mal, se despide de estas personas y lo sostiene llevándolo lejos de ese lugar.
"¿Estás bien?" Le pregunta preocupado al ver su rostro pálido.
"Desapareció..."
"¿Era él tu compañero?"
Yuuji asiente, está completamente nervioso y desliza sus manos por su cabello sin saber qué decir o pensar, ¿Y si Mahito escapó por su culpa? No, él no tuvo la culpa, más bien, tal vez Mahito se sienta culpable pero entonces por qué no lo contactó para disculparse. No entiende nada.
"Descuida... No hagas caso a lo que dijeron, ya deben estar en su búsqueda"
Yuuji asiente, Higuruma no puede dejarlo así, así que llama un taxi y ambos suben "Vamos a tu casa, te acompaño"
Yuuji le da la dirección y se recuesta contra el asiento del taxi en silencio, realmente está preocupado por Mahito, a pesar de lo que le hizo, el hecho de que haya desaparecido lo inquieta.
Higuruma lo acompaña hasta su casa, decide que debe llevarlo hasta la entrada así que se baja del taxi pagando el servicio.
"¿Te sientes mejor?" pregunta el pelinegro, no esperaba que Yuuji viviera en uno de los mejores barrios de la ciudad, él no es muy conocedor de las familias más prestigiosas porque no es ciudad natal, solo vino a trabajar y eso es lo que ha estado haciendo toda su vida.
"Hm, algo... ¿quieres pasar Higuruma-san? Puedes ayudarme a estudiar para los exámenes"
"¿Estás seguro? No te ves bien"
"Estoy preocupado por Mahito, era mi amigo, tuvimos una pelea y sé que no debo pensar en que su desaparición tenga algo que ver conmigo. Así que está bien si mejor pienso en que debo estudiar"
Higuruma sabe que no se va a concentrar, pero en realidad sí quiere conocer el hogar de Yuuji. Al entrar, se da cuenta que no hay nadie, Yuuji le pide que lo espere en la sala de estar mientras va a cambiarse de ropa. Higuruma se siente bien, es la primera vez que visita la casa de un compañero, ni siquiera sabe en dónde viven sus compañeros de trabajo, no tiene ninguna relación fuerte con ninguno, tal vez pueda hacerse amigo de Yuuji aunque sabe que lo impulsa algo más.
"¡Higuruma-san, ¿quieres algo de tomar? Ya que eres un adulto, ¿quieres vino?" pregunta Yuuji acercándose, se colocó su camiseta de color amarillo canario y bermudas azules, por su color de cabello realmente resaltaba su actitud enérgica y brillante, y Higuruma quedó fascinado aunque rápidamente desvió su mirada.
"No, solo agua. Vamos a estudiar Itadori" le dice Higuruma, luego vuelve a mirarlo, Yuuji le había dado la espalda para ir a la cocina. El joven abogado sabía que sería él quien no iba a concentrarse, no podía quitarle los ojos de encima al chico y Yuuji podría darse cuenta.
Yuuji regresó con dos vasos grandes y una jarra de agua helada, se sienta al lado de Higuruma mirándolo con una sonrisa "Comencemos" le sirve el vaso y se lo entrega "Estoy listo para ganar esos exámenes"
Comenzaron a estudiar, o eso creía Higuruma, porque después de explicarle un ejercicio a Yuuji, sus ojos no podían evitar desviarse hacia el chico. A pesar de los papeles y libros en la mesa, Yuuji irradiaba esa energía que lo hacía destacar, aunque Higuruma trataba de disimular no podía apartar la mirada, sus ojos parecían más suaves de lo usual, había una calidez y un brillo casi imperceptible que le hablaba de algo más profundo, sus labios también le traicionaban, tenía una sonrisa tranquila, una que parecía demostrar una mezcla de ternura y admiración como si ver a Yuuji esforzarse lo llenara de orgullo.
En un momento de descuido, Yuuji lo mira atrapándolo, y Higuruma aparta los ojos con rapidez concentrándose en sus propios ejercicios, mientras le parece escuchar su corazón latiendo con fuerza.
"¿Así está bien, Higuruma-san?" pregunta Yuuji inocente.
"Hm... si, vas bien" solo echó una mirada y se sentía mal por mentirle, en realidad no estaba pendiente de lo que estaba escribiendo sobre la hoja, sino que estaba pendiente de los movimientos sutiles de sus labios y su mirada.
Yuuji es muy lindo cuando se esfuerza por entender.
El calor que se había encendido en su mirada aún permanecía. Quería aflojar su traje para recibir algo de aire, aunque no quería admitirlo, había algo dentro de él que trataba de esconder porque no era correcto, porque sabe que no es correspondido y es imposible, de todas formas, ¿acaso así se siente estar enamorado?
Terminaron de estudiar, incluso ya era de noche y no vio en ningún momento que alguien llegara a casa. Quería preguntar al respecto pero aún no tenía tal confianza de preguntar por la familia de Yuuji.
"¡Gracias, Higuruma-san!" Yuuji lo acompaña hasta la puerta.
"Si... de nada" Higuruma lo mira a los ojos. Yuuji se da cuenta que no es usual que el joven abogado lo mire tan directamente, parecía como si tratara de descifrar algo o tal vez de encontrar el valor para decir algo más.
"¿Qué pasa, Higuruma-san? ¿Tengo algo raro en mi cara?" Pregunta Yuuji con una sonrisa juguetona apareciendo en sus labios, se le ocurre molestar un poco.
Higuruma parpadea y retrocede ligeramente, desvía su mirada y sus mejillas adquieren un leve rubor que contrastaba con su aspecto serio. Pensando en cómo se había quedado como tonto mirando los ojos del chico, su rostro se calienta y finge una tos, "Lo siento, me distraje"
Yuuji se ríe "Gracias por ayudarme hoy. Soy un poco tonto con esos temas, pero pude entender un poco más" suspira y continúa "Espero poder ganar los exámenes"
"Lo lograrás"
"También espero que pronto haya noticias sobre Mahito..."
"No te preocupes, pronto tendrás noticias"
Yuuji siendo el chico cariñoso que es, de repente se inclina hacia él y le da un abrazo firme "Quería hacer esto antes" levanta su mirada, y cuando Higuruma lo ve se queda inmovil tratando de procesar lo que estaba pasando, "Siempre te ves tenso Higuruma-san, no está mal un abrazo de vez en cuando"
Higuruma estaba en shock. Los brazos de Yuuji se sintieron cálidos, demasiado cercanos, muy real, hace muchísimo tiempo que no tiene contacto humano como un abrazo, incluso sus sentidos se llenaron del olor fresco y puro de Yuuji, de nuevo los latidos de su corazón golpeaban sus oídos. No puede ser. Sintió que su barrera había sido destruída y trató de calmarse.
"Buenas noches, Higuruma-san" Yuuji se aleja, un poco decepcionado porque su abrazo no fue correspondido, pero podía entenderlo, le resultó divertido ver a este hombre todavía congelado como si hubiera pasado algo extraordinario.
"Ah... si... buenas noches..." Higuruma se dio vuelta de forma extraña y caminó alejándose lo más rápido. Su cara estaba roja, por todo su cuerpo sintió un cosquilleo inevitable y todavía podía sentir los brazos del chico a su alrededor.
No puede ser.
Estoy enamorado.
...
En la escuela la noticia de la desaparición de Mahito se regó en todas partes, muchos tenían la teoría de que había huido y otros de que fue la mafia, después de todo los rumores eran ciertos, el chico estaba involucrado con gente peligrosa y era muy promiscuo, a medida que la búsqueda avanzaba cada vez más se sabía de su vida secreta.
Todas estas noticias llegaron a los oídos de Yuuji, estaba auténticamente sorprendido de que Mahito tuviera tal vida desordenada, antes no quería creerlo porque pensó que solo eran rumores malintencionados, al final parecía que todo era cierto y no podía evitar sentirse bastante estúpido por confiar en él, de todas formas estaba preocupado por él.
Las prácticas de béisbol retomaron, tendrían un juego amistoso importante cuando terminaran las vacaciones, en este estarían presentes personas involucradas con las grandes ligas del país que estaban buscando nuevos talentos. Yuuji estaba feliz de volver a ver a su entrenador, de volver a las tardes en las que se sentía libre y esperanzado, iba a darlo todo para obtener una promoción en alguna universidad o en alguna academia de béisbol profesional.
"¿No quieres enviarme más fotos sugerentes Palo de Rosa?" Toji le pregunta con una sonrisa mientras deja los bates en la casa, la práctica de este día había terminado y desde ese día quería molestar a su pupilo con respecto a ello.
"Sensei ya te dije que fue una broma, ni siquiera fui yo" responde Yuuji recordando a Mahito, entonces suspira profundamente "Mahito no ha aparecido, me preocupa mucho"
Toji se acerca colocando su mano sobre su hombro dándole ligeras caricias "Es inevitable que ocurran ciertas cosas, si lo que dicen es cierto, que escapó, tal vez haya decidido buscar una vida mejor a la que tenía."
Yuuji no está seguro de eso, pero entiende que puede ser una posibilidad, la casa de Mahito era un desastre cuando entró y sabía que sus padres no le prestaban atención, por declaraciones de los vecinos se supo que sufría maltrato por parte de sus padres y que solo podía obtener dinero ofreciéndose a hombres que conocía por internet en sitios especiales.
Yuuji no puede imaginar vivir así, sus padres no son así y aunque Sukuna a veces le maltrate o le grite de forma cruel, comparándose con Mahito, piensa que no es lo peor, además, hace días que Sukuna no le regaña y le ha estado tratando bien.
Toji sonríe notando lo distraído que estaba, coloca su mano sobre su mejilla acariciándolo, extrañaba tenerlo cerca sólo que no le gustaba verlo triste "Palo de Rosa, ¿Quieres ir conmigo a BBB? Hace tiempo no vamos y sé que quieres hablar de algo que te molesta"
Yuuji lo mira ruborizándose, se sorprende de que Toji-sensei pueda leerlo tan fácilmente, aunque no sabe qué tipo de relación tiene con él. Ambos saben que se gustan pero no lo han expresado, incluso se han besado y no se siente mal por haberlo hecho, le sigue apoyando con el béisbol e incluso suelen charlar sobre ello. A pesar de que pensó que era mejor mantener la distancia con Toji-sensei como ha hecho con Gojo-sensei, es diferente, porque con su entrenador no tienen nada, su dinámica sigue siendo la misma, sólo que parecen más cercanos íntimamente.
"Si, está bien" Yuuji acepta ir, de todas formas hace días que Sukuna no lo va a recoger a la escuela, se pregunta ¿por qué? pero también espera que se mantenga así, no quiere que Sukuna lo vuelva a recoger, no importa si no han tenido ningún problema recientemente.
"Oye... Palo de Rosa" Toji se inclina sobre su rostro besando sus labios, desde aquella vez en la habitación de Megumi se siente más seguro de robarle un beso a su estudiante porque sabe que no lo va a rechazar, además su mente se ha estado llenando de imágenes lascivas sobre Yuuji desde que lo hizo con Naoya, recordando siempre que solo pudo hacerlo porque imaginó a este chico delante de él haciendo lo que le pedía.
Su imaginación no estaba tan lejos de la realidad...
"Hm..." Yuuji lo abraza con fuerza permitiéndole saborear sus labios y sentir su lengua invadir su boca como un experto. Toji lo abraza metiendo su cabeza entre su cuello, inhalando su olor y depositando un beso en su cuello que hace estremecer al más joven.
Necesito más de él.
Aún con sus labios sobre su cuello le da otro beso que se asemeja más a una mordida. El pelirrosa se ríe suavemente sintiendo cosquillas, luego se le escapa un grito de sorpresa cuando siente realmente una mordida en su cuello seguido de una ligera succión de su piel.
"Sensei... Ha..."
Toji se ríe apartándose un poco, observando que le había dejado una marca en su cuello, su mirada se llena de deseo y posesión, si pudiera hacer a Yuuji suyo ahora mismo no lo dudaría pero están en el almacén de la escuela y aunque no haya cámaras de seguridad, podría atraer la atención de otras personas que puedan pasar cerca del almacén.
"Lo siento Palo de Rosa, a veces eres tan apetecible" le dice con total sinceridad, y Yuuji se sonroja por lo directo y desvergonzado que es su entrenador.
Esa misma tarde, Yuuji se va con Toji a su lugar de encuentro favorito, como siempre Toji le regala lo que quiera comer y conversan sobre lo más reciente en el béisbol, por un momento Yuuji puede olvidarse de toda la situación con Mahito aunque no sabe qué estar saliendo con Toji le va a traer otro tipo de problemas.
"Ven aquí" le dice el pelinegro, invitándole a sentarse en su regazo, ha estado bebiendo algunas copas, aunque no ha permitido que Yuuji lo haga, de todas formas ya no puede resistirse a tocarlo.
Yuuji es obediente y se acerca, los brazos de Toji lo rodean atrayéndolo a su cuerpo, lo hace sentarse en su regazo y es inevitable que su miembro quiera reaccionar a la fricción de tener a su querido Palo de Rosa tan dispuesto.
"Toji-sensei, ¿Qué haces?" Yuuji se ríe mientras siente los dedos de su entrenador hacerle cosquillas para que se mueva. Todo tiene una intención, Yuuji responde moviéndose y riéndose por las cosquillas haciendo que su trasero frote sin querer la entrepierna del hombre adulto, la sensación es deliciosa para Toji y quisiera en realidad quitarle la ropa y frotar su miembro directamente contra el trasero de este chico.
"Yuuji" Toji vuelve a besarle el cuello y Yuuji se siente tan indefenso, su entrenador esta vez parece más dispuesto a tocarlo y besarlo como si fueran algo más, como si fueran amantes oficiales, no le molesta ni se siente incómodo, de hecho le gusta, siempre le ha gustado su entrenador y que ahora tome la iniciativa le alegra mucho.
"Eres un buen chico, ¿verdad?" le susurra el pelinegro. Yuuji asiente, le gusta ser adulado solo porque es obediente. En el bar hay pocas personas y para él solo están jugando, así que Toji le besa en la mejilla "Y también eres lindo, ¿No te molesta si te doy un beso aquí?" sostiene su cintura presionándola contra su regazo.
Yuuji lo mira y se echa hacia atrás asintiendo "No me molesta"
Toji sonríe y sostiene su barbilla, primero desliza su lengua sobre su labio inferior haciendo temblar al más joven y luego lo besa deslizando su lengua entre sus labios, el pelirrosa se lo permite e incluso trata de seguirle el ritmo, sintiendo la lengua más grande yendo profundo como si quisiera llegar a su garganta, en medio del beso siente que va ahogarse por la pasión con el que su entrenador lo besa y de la comisura de su boca se le escapa la saliva así como un gemido, aprieta el brazo de su sensei sintiendo que le falta aire, es demasiado, siente que quiere devorarlo, las manos de Toji lo sostienen con fuerza y esa sensación de ser dominado pero a la vez tan deseado lo invade.
"Haa... Ha..." Una vez Toji lo deja de besar, Yuuji jadeaba tratando de buscar aire, se siente completamente abrumado por la habilidad y experiencia de este hombre, no es como Gojo-sensei, que aunque también se sentía deseado cuando lo besaba este era más romántico, con Toji-sensei parece casi voraz y salvaje, se siente un cordero en manos de un lobo, y bueno, no puede negar que la idea le excita.
"Lo siento Palo de Rosa, me provocas" Toji le limpia sus labios, a la vez que lo mira con adoración, tal vez es el alcohol o más bien Yuuji es su única droga, pero quiere tener a este chico todo el tiempo. Desde el principio le atrajo físicamente, luego se enamoró y ahora ambos sentimientos se han mezclados, ama y desea a Yuuji que cada vez se hace más insoportable, es un hombre completamente perdido en la lujuria y el amor, ojalá pudiera demostrarselo pronto y no le importaban las consecuencias.
Ambos se despidieron y se fueron a sus casas. Toji aún estaba pensando en él cuando llegó a casa así que se fue a su habitación para masturbarse pensando en su querido Palo de Rosa, no le importa susurrar su nombre contra la almohada, mucho menos si su hijo lo escuchaba, no tiene nada de vergüenza e incluso le encantaría que Megumi supiera que le calienta su mejor amigo, si tuviera la edad de Megumi y fuera el mejor amigo de Yuuji hace tiempo hubiera cruzado la linea y se lo hubiera cogido, pero su hijo es un estúpido que solo ve a Yuuji como un amigo, ¡Ah, qué desperdicio!
..
...
Yuuji volvió a casa sintiéndose un poco más tranquilo, estar con Toji-sensei le había ayudado al menos por un rato, sin embargo la realidad nunca desaparece, Mahito no ha aparecido, la policía ha investigado y esperaba que llegaran a la puerta de su casa para interrogarlo debido a que su celular se había quedado en casa de Mahito, tal vez incluso piensen que podría ser un sospechoso, le da miedo tener que hablar con la policía y contarles la verdad, estaría implicado en su desaparición aunque puede ser que quizás Mahito sí haya escapado con alguien conocido.
Esa noche no pudo dormir en paz como las noches anteriores, la incertidumbre invadía su mente y quería que pronto hubiera noticias sobre Mahito.
Su deseo se hizo realidad a la mañana siguiente, pero de la peor manera...
Yuuji bajó para desayunar, su padre estaba viendo las noticias en la tele muy concentrado al igual que su madre, Sukuna también bajó detrás de él.
Se acerca para saludar a sus padres, entonces mira a la pantalla de la televisión y se queda en estado de shock por las imágenes que observa.
"El joven estudiante que lleva más de una semana desaparecido ha sido encontrado muerto cerca de un prostíbulo en la zona deprimida de la ciudad x..."
"Qué..."
Kaori se da cuenta de la presencia de Yuuji y se acerca rápidamente abrazándolo y apartando su mirada de la televisión que presentaba las imágenes del cuerpo aunque estaba censurado acompañado de su fotografía. Jin apaga la televisión de inmediato.
"Yuuji..." Su madre lo abraza con fuerza "lo siento"
Yuuji comienza a temblar mientras sus ojos se llenan de lágrimas, escuchar aquella noticia fue como un balde de agua fría, ¿Mahito está muerto? No, no puede ser, él no merecía ese final, aunque le haya querido hacer daño, no se compara para nada.
"No, ¿Por qué?" A Yuuji se le quiebra la voz y comienza a llorar.
Kaori es muy sensible, no le gusta ver llorar a su hijo o verlo sufrir, así que inevitablemente ella también llora, Jin no puede soportar esto y se acerca para consolarla.
"Mamá, tranquila" Sukuna coloca sus manos sobre los hombros de Yuuji, ya que Jin se estaba haciendo cargo de ella.
Yuuji cubre su cara con sus manos, susurrando "No está bien, no merecía morir, no importa cómo fuera..."
"Yuuji" su padre le acaricia la cabeza, y abraza a Kaori, "Sukuna, llévalo arriba" le pide primero porque primero debía calmar a su esposa.
"Ven, está bien" Sukuna desliza sus brazos alrededor del más joven "Vamos, tranquilo" le susurra.
La tristeza les rodea, aunque solo hay una persona que en realidad no siente nada al respecto y está fingiendo. Sukuna suspira profundamente y lleva a Yuuji a su habitación, al llegar se sienta en la orilla, mientras Yuuji se encoge en su cama llorando.
"Hay cosas inevitables en esta vida, ¿Tienes alguna sospecha de qué le pasó? Eras su amigo, ¿No?" Pregunta Sukuna en un tono despreocupado, pero no es algo que Yuuji note, se siente devastado y también temeroso.
"No, yo... No sabía de su vida privada... Yo... Nunca creí los rumores, ¿Cómo podría saber que estaba en peligro?" Yuuji realmente lo cree así, el hecho de que hayan encontrado el cuerpo de Mahito cerca de un prostíbulo y recordando las historias que él le contaba sobre sus citas con algunas ex parejas todo parecía indicar que los rumores eran ciertos. Mahito se vendía a hombres y tenía conexión con la mafia, no debería ser una sorpresa que un día su vida terminara.
"La policía va a querer interrogar a cada persona que era cercana a él"
Yuuji se pone nervioso, es lo que menos quiere, no quiere hablar con la policía simplemente por miedo.
Sukuna sonríe "Descuida, yo me haré cargo"
Siempre me he hecho cargo.
Sukuna lo acompaña un momento, lo mira sorbiendo su nariz y cerrando sus ojos para seguir llorando, ¿por qué tiene que llorar por esa rata? ¿No le hizo daño?
Decide prepararse para salir, tiene muchas cosas que resolver este día, no puede dejar que la muerte de un insignificante ser como Mahito afecte la vida de su familia, tiene que hacerse responsable y proteger a Yuuji, después de todo, este hecho ha sido provocado por él.
Aquella noche en que Mahito había dañado al mocoso, no podía irse a dormir sin hacer nada al respecto, luego de curar la herida en el brazo y dejar las pastillas en el escritorio, bajó y se subió a su auto, no sin antes avisarle a su madre que Yuuji estaba enfermo y tenía que ir a comprar medicina y hacer algunas cosas en la oficina.
Sukuna había conducido hacia su departamento, le había escrito a Mahito pidiéndole que llegara, en el camino también llamó a un conocido suyo para pedirle un gran favor y al llegar al departamento esperó a que ese chico diera la cara.
Sabía que Mahito no iba a escapar, con lo masoquista que es por supuesto que iba a llegar, más si le decía que solo quería resolver el problema y llegar a un nuevo acuerdo con él.
Mahito entró al departamento, estaba preparado para las consecuencias y a decir verdad eso era lo que buscaba, unos cuantos golpes de Sukuna no eran nada para él y si decidía violarlo podía recuperarse al día siguiente.
"¿Qué pasa? ¿Estás molesto o te gustó la foto?" Mahito se burla actuando como si nada.
Sukuna lo mira con seriedad "¿Qué le hiciste?" Pregunta con voz calmada, aunque internamente estaba furioso y quería levantarlo a golpes, pero primero debía saber qué exactamente le había hecho este bastardo al mocoso como para que estuviera tan mal y llorando.
"Jum, solo quería enseñarle lo que se siente ser cogido, como lo haces conmigo ¿No? Quería ser el primero" Mahito se encoge de hombros.
Sukuna se levanta y va a la cocina para servirse algo de beber "¿Quién te dió el derecho?"
Mahito siente que Sukuna está siendo diferente, esperaba que lo agarrara y lo arrastrara como siempre lo hace pero ahora mismo está haciendo preguntas y luce bastante calmado.
"¿Qué? ¿Tenía que pedirte permiso? A saber si ese estúpido ya no le ha dado el culo a Gojo-sensei" Mahito sabe que no pero igual quiere fastidiarlo "De todas formas, Itadori es igual de fuerte que tú y no me dejó terminar"
Mahito comienza a sacar de su bolsillo las fotos que había encontrado en el closet de Sukuna y también el celular de Yuuji que lo había dejado en su habitación, decidió traer estas cosas porque no quiere tener más nada que ver con ese chico "Dile que me perdone, que la próxima no seré tan bueno"
Sukuna sonríe, toma del vaso mirando fijamente a Mahito.
Mahito le devuelve la mirada pero no puede sostenerla, comienza a sentirse incómodo, es diferente a las otras veces, no se siente bien, como si en cualquier momento fuera a pasar algo "Si no tienes nada que decir, me voy..."
Sukuna deja el vaso y comienza a colocarse unos guantes de cocina, con una sonrisa en sus labios se acerca a Mahito luego de ponérselos "Descuida, me aseguraré de que no haya una próxima vez"
Entonces Sukuna lo golpea en el estómago, Mahito cae al suelo, este golpe fue más fuerte de lo que esperaba, aunque ha sufrido a manos de Sukuna antes en este momento siente que no es lo mismo, que debe irse de este lugar.
Antes de que pueda levantarse, Sukuna lo agarra del tobillo y tira de él.
"¡Suéltame! !¿Qué haces?! Bastardo..." Exclama Mahito, para luego recibir otro golpe en la cara y luego otro, su cabeza comienza a dar vueltas y luego siente cómo Sukuna tira de sus piernas arrastrándolo a la cocina, intenta darse vuelta y patalear pero entonces siente un corte en su tobillo "¡aaahhhh!"
Gira su cabeza mirando y solo puede ver una herida profunda de la que se desborda la sangre cubriendo parte de su pierna, definitivamente está vez no será igual. Su vida corre peligro, la mirada de este hombre es fría sin ninguna muestra de remordimiento incluso parece que lo disfruta, en su mano tiene un cuchillo de cocina con el que le acaba de cortar y con su otra mano lo arrastra hasta la cocina donde ha cubierto el piso y los muebles con plástico.
"No... No... Por favor... ¡Sukuna...!" Mahito comienza a suplicar llorando de inmediato, pero no hay respuesta solo siente cómo nuevamente ese cuchillo entra en su piel y el dolor es insoportable, cuando iba a gritar Sukuna le cubre la boca con fuerza, y luego siente otra puñalada.
Ahora dí, estoy aquí con mi mejor amigo.
Estoy con Mahito, mi mejor amigo
¿Por qué?
¿Por qué está recordando justo a ese estúpido? ¿Su vida se está yendo y ese es el único momento que tiene para mostrarle? ¿Nunca ha tenido un momento feliz en su vida?
Los ojos de Mahito se llenan de lágrimas mientras ve a Sukuna con su rostro frívolo y una sonrisa aterradora, lo contrario a la sonrisa auténtica que siempre le mostraba Yuuji, son tan parecidos y tan diferentes, ¿Acaso sus únicos momentos felices fueron cuando estaba con ese estúpido ingenuo? ¿Por qué tuvo que conocer a este hombre? Desde la primera vez supo que era peligroso y aún así lo siguió, tal vez estaba buscando su propio final, su descanso de este mundo de mierda que le tocó vivir, pero ¿Merecía morir así? No pudo ni siquiera decirle a Nanami-sensei que le gustaba, ¿A cuántos no les dijo que los amaba aunque no era cierto? ¿A cuántos no se entregó esperando recibir algo a cambio?
Te confieso que me gusta Nanami-sensei.
¿Eh? De verdad. Nanami-sensei es increíble, un buen maestro y también es guapo, entonces te creo.
Mahito se ríe en su cabeza, no puede ser, el único que lo supo fue ese estúpido. Lentamente el peligris azulado cierra sus ojos, la luz se está apagando en su interior y los últimos recuerdos que tiene son sobre Yuuji, al final, el único bastardo hijo de puta siempre ha sido él y no pudo comprender que quizás ese estúpido era su oportunidad de cambiar su vida y lo arruinó, se hubiera disculpado al menos pero al final eligió el único camino que ha conocido en su corta vida, lejos de la luz, en la oscuridad, justo como ahora que todo se apaga.
Los gritos de dolor acabaron, el sonido de las estocadas también, ahora solo se escucha el plástico y las bolsas.
Sukuna envolvió el cuerpo de Mahito en varias bolsas, luego buscó una sábana y procedió a limpiar la cocina meticulosamente, se había asegurado de obtener el celular de Mahito y lo colocó junto al de Yuuji, todo lo que hacía era tan natural como si se estuviera deshaciendo de la basura, que de hecho para Sukuna, Mahito era eso, una basura que ya no merecía seguir respirando el mismo aire que el mocoso después de lo que le hizo, necesitaba vengarse y si pudiera lo haría de nuevo. Acaba de cometer un crimen y actúa como si estuviera jugando, como si ya lo hubiera hecho antes, no teme las consecuencias, después de todo Mahito es una cosa irrelevante para la sociedad.
Luego de limpiar todo y guardar el cuchillo y los guantes, decidió tomarse un baño para eliminar el asqueroso olor de la sangre de ese chico, se sentía completamente satisfecho y sus manos temblaban, no por simple nerviosismo sino por el placer de tener el poder de acabar con la vida de otro. Mahito se lo merecía después de todo, nadie debería hacerle daño al mocoso y vivir para contarlo.
Sukuna había llamado a un conocido que tenía contactos con el bajo mundo, a los pocos minutos después de haberse bañado llegaron dos hombres uniformados quienes se encargaron de llevarse las bolsas, Sukuna les entrega una suma de dinero en un sobre y se despide.
Lo hecho está hecho.
Ahora puede seguir con su vida en paz, Mahito jamás debió provocarlo, le dió la oportunidad de desaparecer de su vista pero él chico se empeñó en seguir molestándolo, así que mejor le hizo el favor de desaparecer de la vida.
...
La escuela estuvo de luto por lo acontecido, a pesar de que Mahito no era el más querido de los estudiantes la pena estaba presente entre sus compañeros y maestros.
Yuuji no pudo asistir al funeral, se sentía devastado con la noticia que ni siquiera pudo ir a clase, solo al día siguiente pudo reunirse con sus amigos en hora del descanso.
"Sigo sin poder creerlo" menciona Yuuji.
Los cuatro estaban en el jardín debajo de la sombra de un árbol mientras almorzaban.
"Él no me caía bien pero es lamentable, quería golpearlo cuando dijiste que había sido él quien envió esa foto, pero no se merecía morir" menciona Nobara.
Yuuji recuerda aquel momento con un poco de confusión, se siente mal al pensar que fue parte del karma.
Junpei está revisando su celular "Según la policía, el asesino fue uno de sus amantes, tienen bajo sospecha a un hombre casado y los rumores dicen que se vió acorralado porque iba a contarle todo a su esposa entonces lo hizo"
"Cielos..." Nobara suspira "No quisiera sonar insensible, pero si esa es la vida que llevaba ese chico no creo que iba a terminar bien, digo, nadie merece morir de esa forma tan cruel pero si estás en el hoyo vas a encontrar lo peor"
Los tres están de acuerdo.
Megumi le da un poco de su bocadillo a Yuuji quien luce más afectado, no le gusta verlo tan deprimido, parece que Mahito sí fue alguien especial en su vida a pesar de que lo conoció en muy poco tiempo.
"Ni siquiera pude despedirme..." Menciona Yuuji, lo último que recuerda es haberle golpeado cuando escapaba de su casa, ese es el último recuerdo que le quedó de Mahito y no es agradable, debería pensar en los mejores momentos pero no puede, se fue sin resolver ese asunto, sin disculpas, sin explicaciones y toda su vida va a pensar en ello.
"Aquí dice que el crimen ocurrió el miércoles por la noche, alrededor de las 9 y 10, todavía no han revelado los resultados completos de la autopsia"
Megumi ya no quiere seguir escuchando sobre ello, no conoció a Mahito, para él es un desconocido pero entiende que Yuuji fue cercano y como amigo debe comprenderlo y apoyarlo.
"Deberíamos hablar de lo bueno de él, fue un crimen atroz y ya no podemos hacer nada, dime Itadori, ¿Cómo era él realmente? Sé que nosotros no éramos simpatizantes pero tú sí querías que lo conociéramos"
Yuuji lo mira y asiente "Era divertido, aunque un poco vulgar" sonríe. Los tres están dispuestos a escucharlo, al final, Mahito era un desastre pero era su vida, era muy joven y fue el camino que le tocó llevar.
Ese día no hubo práctica de béisbol, Yuuji fue acompañado por sus amigos hasta que pasaron a recogerlo, esta vez Sukuna le dijo que lo esperara.
En el paradero, Satoru se acerca a los cuatro chicos saludándolos. Al ver a Yuuji quería abrazarlo, su mirada parecía decirle eso y tuvo que resistirse, no solo porque estaban sus amigos presentes sino porque quería respetar su petición de mantenerse alejado.
Satoru no ha podido concentrarse del todo en su trabajo ni en su vida, siempre está pensando en Yuuji, de qué manera podría ayudarlo o recuperarlo, no quisiera tener que pasar por encima de Sukuna para llegar él, le parece absurdo que Sukuna se comporte peor que un padre sobreprotector y todavía piensa que Yuuji fue maltratado por él, si tan solo Yuuji le dijera la verdad podría involucrarse porque en el momento no tiene ninguna prueba, la única prueba debe venir del mismo Yuuji con su testimonio.
También estuvo pensando en ese chico Mahito, sabía que andaba en malos pasos pero no a tal nivel, nunca pensó que fuera una buena influencia para Yuuji, y a decir verdad no lamenta su muerte, pero sí rechaza la forma en que murió. Ese chico parecía saber más sobre él y Yuuji, como si los estuviera vigilando, fue Mahito quien lo puso contra la espada y la pared exponiendo su secreto, e incluso fue él quien le hizo ver que Yuuji podría estar sufriendo, ¿Cómo lo sabía él? ¿Yuuji le contó? Había una pieza faltante y entre más lo pensaba menos lo entendía.
...
Sukuna pasó a recoger a Yuuji, como siempre, no le agrada ninguno de sus amigos así que no es necesario saludar.
En cuánto Yuuji se sube al auto, le entrega su celular.
"¿Eh? Esto..."
Sukuna suspira "La policía quería hablar contigo porque encontraron tu celular en casa de ese chico"
Yuuji se queda congelado, sus manos que sostienen su celular tiemblan, intenta encenderlo pero estaba descargado, al parecer no fue revisado por la policía, le da no solo miedo que lo impliquen en el caso de Mahito sino que descubrieran sus chats privados.
Sukuna se da cuenta de su reacción y lo mira de reojo mientras conduce "El informe dice que ese chico murió la noche del miércoles, la policía quería saber qué hacías en su casa y si viste algo o a alguien"
Yuuji no tiene palabras, se siente muy asustado, no quiere hablar con la policía, si lo hace tiene que decirles que Mahito estuvo a punto de abusar de él y tal vez incluso puedan tenerlo como sospechoso aunque ya había un sospechoso.
"Oye..." Sukuna decide buscar un sitio donde estacionar notando que el mocoso estaba pálido y temblando ligeramente "No tienes que hablar con la policía"
"Hm"
"Pero tienes que decirme qué pasó ese día, papá y mamá no van a permitir que seas interrogado así que me pidieron que fuera yo quien les dijera tu testimonio, tu celular no será revisado porque ya revisaron los chats de ese chico"
Yuuji traga saliva, no está seguro de si quiere contarle a Sukuna, pero tampoco quiere ser interrogado, tiene que decirle la verdad aunque se sienta avergonzado.
"Fuí a hacer tareas a su casa, él me lo pidió"
"No le dijiste a papá ni a mí"
"No iba a tardar" Yuuji suspira, espera que Sukuna lo regañe pero al parecer está siendo muy paciente está vez, tal vez porque debe obtener su testimonio para ir con la policía.
"Cuándo terminamos de hacer las tareas... Él..." No puede decirle que en realidad estuvieron bebiendo alcohol mientras hacían las tareas "Empezó a sacar unas cosas y no me dí cuenta... Cuándo me puso una inyección, yo solo aparté mi brazo y me lastimé, luego no recuerdo qué pasó, me desmayé y cuando desperté... Ha... " Yuuji aparta su mirada, pasando su mano por su cabello y moviendo su pierna, estaba recordando aquel momento y no puede evitar que sus ojos se empañen por las lágrimas que se acumulan.
Sukuna lo mira esperando. En realidad, él solo quiere saber exactamente qué le hizo Mahito, la policía no ha ido a buscar a Yuuji y si fueran no permitiría que hablara con ellos, después de todo ya se ha hecho cargo de que el asesinato de ese chico se tratara de un asunto de prostitución, no hay nada que el dinero y el poder no pudiera resolver. De todas formas, estaba listo por si la policía intentaba ponerse en contacto con Yuuji.
Ya tenían a un culpable y también el motivo del crimen. Sukuna no puede evitar burlarse de la ineptitud de la policía, jamás sospecharían de él, sólo él sabe lo que ocurrió y fue obra de su propia mano, solo necesitó de la ayuda de un grupo delictivo del bajo mundo y el hecho de que Mahito tuviera tal vida desordenada se lo facilitó. El chico tenía un listado de clientes potencialmente sospechosos, sin embargo su número no estaba, todo registro de él fue borrado del celular de Mahito gracias a ese grupo que se dedica a desaparecer y deshacerse de cuerpos productos de venganzas, normalmente trabajan para la mafia pero también para personas muy poderosas que puedan pagar por sus servicios. Así, Sukuna puede seguir con su vida impunemente, haciendo todo lo posible para cumplir con su rol en la familia y para proteger al mocoso de cualquiera, o simplemente de tomar venganza en su nombre.
"Cuándo despertaste... ¿qué?"
"No me podía mover bien... Me había quitado parte de mi ropa y... Solo... Con esa cosa... Quería meterla..." Yuuji toma aire, no, no puede seguir contándole, es vergonzoso, ¿No es más fácil decírselo a una persona desconocida? No sé siente bien diciéndole a Sukuna que estuvo en tal situación a punto de ser abusado, aquella vez que le contó lo de Kenjaku fue difícil pero pudo decirle porque no fue más lejos, en esa ocasión Mahito casi logra ir más allá.
"Solo... Quería hacer eso... Pero yo me defendí, lo pateé y golpeé, y salí corriendo, no alcance a tomar mi celular, eso es todo" Yuuji deja escapar un suspiro, ya no quiere seguir hablando, evita mirar a Sukuna y sus ojos solo se centran en la vista de afuera.
Sukuna asiente, hubiera deseado saber esto antes para matarlo con más gusto, ese desgraciado al final sí iba a hacerle daño al mocoso solo que este supo defenderse.
"Bien hecho" Sukuna le revuelve el cabello "Aunque sabes que te lo advertí ¿No? Ese chico no era de mi agrado"
Yuuji sabe que eso es cierto, sus amigos también le habían advertido pero pecó por inocente y se llevó una sorpresa al ver el verdadero rostro de Mahito.
"Ya sé que me odias, pero solo cumplo con mi deber, no sabes lo que es bueno o malo para ti"
Yuuji vuelve a suspirar "No te odio, solo eres malo" dice un poco avergonzado, se siente extraño tener una conversación normal con Sukuna, no está acostumbrado a su actitud más tranquila y eso de alguna manera lo pone incómodo, no quiere demostrar que en realidad está contento de que esta vez no se está burlando de él o regañandolo, o sacando provecho de su desgracia, debería comportarse siempre así, como un hermano real.
"Bien, volvamos a casa" Sukuna vuelve a encender el auto y se concentra solo en conducir.
Yuuji se siente más tranquilo, como si un peso hubiese sido quitado de sus hombros, al final, tiene el apoyo de su familia, no está solo, y sabe que Sukuna también hará lo posible por su familia, al menos es así como lo ve. Yuuji se gira un poco mirándolo, después de todo, a pesar de sus formas de reaccionar y actuar, sólo le está protegiendo ¿verdad?
...
NT: Sukuna se está portando bien con Yuuji porque le conviene jeje Y sí, este es final de Mahito pero su presencia en la vida de Yuuji y Sukuna sí les afectó, para bien o para mal. Todavía hay cositas que resolver ~
Se me ha antojado escribir un fanfic corto de Higuruma x Itadori, me gustan ; ; no sé desde cuando, pero ya veremos~
¡Hasta el próximo capítulo y muchas gracias por su lectura y comentarios!
