Angel Dust volvía a su apartamento luego de una amena visita a su madre. Habían acordado que en algún momento Molly y ella debían ir a conocer el lugar donde él vivía, así que estaba entusiasmado con esa idea.
Sin embargo, cuando abrió la puerta y entró a la casa, mencionó unas palabras que salieron de forma algo espontánea.
—Ya estoy en casa, bebé —Se sentó en el sofá y soltó un suspiro de cansancio. Luego se quedó esperando a que algo pasara, esperó a que alguien apareciera, pero no sucedió.
Cerró los ojos mientras recordaba vagamente a un pequeño ser que llenaba su vida con su presencia, cuando en el Infierno, después de un duro día de trabajo, él lo recibía muy felizmente y se acurrucaba a su lado a la hora de dormir, haciendo que cualquier preocupación desapareciera.
—Me pregunto si Emily puede traerlo a vivir aquí conmigo… Si le pidiera que lo trajera, ¿podría? —Se preguntó a sí mismo y entreabrió un ojo, dirigiendo su vista al ramo de flores de apariencia peculiar que tenía colocado en un mueble de la sala, el cual le había traído Emily hacía una semana ya.
…
— ¡Angel! ¡Te tengo excelentes noticias! Pero antes, mira esto, ¡te las envían tu hermano mayor y un amigo suyo al cual salvaste durante el exterminio! —Le informó la Serafín al momento de entregarle las flores, tomándolo bastante por sorpresa.
— ¿Mi hermano? ¿Y tú cuándo o cómo hiciste para ver a mi hermano? —Preguntó un incrédulo Angel, recibiendo aquel ramo de colores que le recordaban bastante al Infierno.
— ¡Hace unas horas! Es que… No te había contado sobre que haría eso pero… ¡Bajé al Infierno para hablar en persona con Charlie y las personas del hotel! Tu hermano y ese otro chico estaban ahí cuando llegué y cuando les conté a todos que estabas aquí, me dieron las flores para que te las entregara.
— ¿¡QUÉ!? —El chico arácnido estaba más sorprendido ahora, era demasiada información para procesar— ¿Al Infierno? ¿¡Y viste a Niss!? Y… Y, ¿él te dio esas flores para mí? ¿Por qué? Yo… Pensé que él me odiaba.
— ¡Para nada! Tu hermano y su amigo las habían llevado para expresarte sus respetos por tu forma de actuar, ¡salvaste la vida de muchos pecadores! El chico está muy agradecido por eso.
Angel se sonrojó bastante, jamás se imaginó que Arackniss lo tuviera ahora en tan buen concepto como para tomarse esas molestias; y, sobre el otro chico, lo recordaba vagamente, lo había visto en una ocasión en que su ex-dueño y los socios de este reunieron a unos cuantos de sus empleados para amedrentarlos como hacían cuando algo no marchaba como querían. Luego de eso, lo llegó a notar un par de veces más, pero nunca entablaron conversación.
—Qué raro, no pensé que Baxter tuviera… Tú sabes, sentimientos —Dijo más para sí mismo y luego negó un poco—, aprecio mucho el regalo, me alegra que tanto él como mi hermano estén bien.
…
Luego de eso, Emily le había explicado más cosas, como que su amado se encontraba bien, aunque asimilando la noticia de que él estaba ahí en el Cielo. Angel se puso muy feliz y se sintió bastante aliviado, pero no pudo contener un grito de emoción cuando Emily le contó que había quedado de acuerdo con Charlie sobre mantener comunicación una vez a la semana para que pudiera hablar con todos y así mantenerlos en su memoria.
Ahora estaba seguro de que todo mejoraría, podría volver a hablar con su persona amada y recordarle por fin, no tendría que vivir de una felicidad falsa hasta que él pudiera subir ahí a su lado, podrían darse fuerzas mutuamente para mantener la esperanza de cumplir con su promesa.
Estaba esperando con mucha ilusión que llegara la hora de que Emily viniera junto con Pentious para iniciar la llamada con sus amigos.
Mientras tanto, observaba algunas fotos que había tomado en días anteriores, vio algunas de hacía exactamente una semana, en que su hermana lo había invitado junto con Sir Pentious a un picnic para presentarle a más de sus amigos, pues a lo largo de los días había estado conociendo a varios. Se detuvo a mirar una donde estaban los tres y unos amigos de Molly, entre ellos un sujeto que conservaba una apariencia muy humana, aunque con algunas características que le hacían pensar en un caballo o alicornio (como las orejas, una cola y un cuernito), no sabía exactamente cómo describirlo.
Se acordó de ese día en que su hermana los presentó…
…
—Tony, mira, me faltaba presentarte a dos de mis amigos: ¡Harmony y Clément! Ellos son los que te comentaba que podrían ayudarnos con eso de ir a las audiciones si quieres intentarlo.
—Oh, mucho gusto en conocerlos a los dos —Respondió Angel, esperando que la conversación no se centrara en ese tema, aún no se sentía cómodo para volver a intentar algo que implicara tener tantas miradas sobre su rostro.
La chica con el colorido vestido de patrón de mariposa y el joven del cuerno le saludaron amablemente y Angel replicó moviendo una de sus manos superiores con una sonrisa.
—Sí que se parecen —Expresó la chica al ver a los mellizos uno junto al otro.
—Tu hermano es lindo —Añadió el chico con una sonrisa.
Angel se rio un poco y Molly se llevó ambas manos a las caderas.
—Por supuesto que lo es, pero Anthony ya tiene alguien que le gusta, Clém —Le advirtió, ante lo cual el chico se rio cruzándose de brazos.
—Debí imaginarme que sería así, qué persona tan afortunada —Expresó—. Un placer conocerte, Anthony.
Angel se volvió a reír, en otro contexto tal vez hubiera respondido de forma sarcástica, pero ese individuo se veía bastante amable como para tomar esa actitud.
—Siempre he creído que el afortunado de tenerlo a él, soy yo —Replicó sin perder su habitual sonrisa—. También es un gusto conocerte.
…
Siguió mirando las fotos en su celular y en eso escuchó el timbre, por lo que fue a abrir la puerta tan rápido como pudo, encontrándose con su amigo la serpiente y la Serafín, quien se veía mucho más entusiasmada que de costumbre.
— ¡Ya estamos aquí! ¡Estoy tan emocionada! Espero que Charlie tenga todo listo, no le dije exactamente a qué hora iba a llamarle, pero estoy segura de que habrá preparado todo con anticipación —Emily materializó un orbe sobre la mesa de la sala una vez que los tres tomaron asiento.
La esfera resplandeció de blanco y el par de amigos observaron muy expectantes a que ocurriera lo que fuera que tenía que suceder.
Una voz que de inmediato resultó familiar se escuchó a pesar de que aún no se mostraba ninguna imagen.
— ¡Vaggie, Cherri, vengan! ¡Está brillando, seguro Emily ya nos está contactando!
La imagen se reveló para ambas partes, los chicos pudieron ver a la Princesa, a su novia y a la demonio cíclope de alborotado cabello y ellas a su vez los vieron a ellos.
El rostro de Charlie se iluminó al ver a sus dos primeros huéspedes, se veían realmente diferentes ahora, pero le alegraba poder verlos así, no volverían a padecer de nada a manos de terceros y tampoco se preocuparían por sobrevivir día tras día, saber eso llenaba todo su ser de paz.
—No puedo creerlo… Mírense nada más, estoy tan orgullosa de ustedes… —Murmuró, observándolos con sus ojos llenos de brillo.
Angel y Pentious se mantuvieron en silencio un momento mientras las memorias de ambos se aclaraban, la araña finalmente pudo ponerle nombre a cada uno de esos rostros familiares y recuperar los detalles que había comenzado a olvidar, sonrió al reconocer a Charlie, a Vaggie y, sobre todo, a su mejor amiga.
En lo que a la serpiente respectaba, también se emocionó al recordar a las tres, aunque cuando sus memorias sobre sus últimos momentos con Cherri Bomb se esclarecieron, su cara se sonrojó de sobremanera e intentó evitar el contacto visual, no sabía cómo dirigirse a ella tomando en cuenta su repentina confesión antes de morir.
Luego de aquella impresión inicial, Angel fue el primero en hablar.
—Hey, Charlie, Vaggie, Cherri, se ha sentido como una eternidad… ¿Cómo está todo por allá?
—Mucho mejor ahora que sabemos que ustedes dos están bien —Replicó Vaggie, con una sonrisa.
—Qué bueno, porque me estaba volviendo loco preguntándome si estaban pasándola mal creyendo que me había ganado un viaje sin retorno al doble Infierno —Bromeó Angel—. Me alegra que las cosas estén mejor, no se imaginan lo mucho que los extraño a todos ustedes…
— ¡También yo los extraño! Quisiera que todos nos reuniéramos aquí —Añadió Pentious, mirando hacia su regazo con bastante pena todavía— S-Señorita Cherri Bomb, deseo más que nada el poder reencontrarnos aquí en el reino de los Cielos.
La demonio sonrió ligeramente tras escucharlo, aunque le parecía un poco gracioso que el contrario no quisiera mirarla directamente aún después de haberle robado un beso, no podía negar que encontraba bastante tierno que tuviera un deseo como ese.
—Ya veremos qué pasa luego —Indicó, buscando la mirada de él—, ¿sabes? Me dejaste sorprendida con tu manera de actuar, fue muy valiente de tu parte el hacer el intento de detener al líder de esos ángeles… También bastante loco, pero las buenas intenciones se aprecian y se agradecen.
— ¿Lo dices en serio? —Cuestionó Pentious, mirando a Cherri con sus ojos alegres, tanto así que la pena se le olvidó. Nunca pensó que sería capaz de impresionarla de forma tan positiva, aunque ciertamente no era lo que esperaba cuando hizo lo que hizo, lo que lo había movido habían sido sus intenciones de protegerla tanto a ella como a sus amigos, y ver que ahora Cherri, Charlie, Vaggie y los demás estaban bien, para él era bastante gratificante.
— ¡Totalmente en serio! Si no lo creyera, no te lo diría.
—Es cierto, Cherri es esa clase de persona que te dice lo que piensa sin problema —Afirmó Angel, ante lo cual tanto la Princesa como la joven ángel le dieron la razón, pues lo habían notado en todo ese tiempo que la pecadora había estado viviendo en el hotel.
—Que bueno que lo sepas —Respondió la mencionada—. Por cierto, deberían contarnos, ¿se la pasan bien allá arriba? ¿No se abruman con tantas reglas? —Preguntó, haciendo que el par se mirara entre sí.
—Pues… De momento yo no he sentido que sean tan estrictos —Replicó Angel—, no es diferente de las reglas que había que seguir en el hotel, tú sabes, no vicios, no peleas… Ya estaba acostumbrado a vivir así.
—Además la señorita Emily ha sido muy amable —Expuso Pentious—, ella me recibió con mucho entusiasmo y me enseñó todo el lugar, también ayudó a que me integrara con las personas que viven aquí y me presentó algunos amigos.
—Sí, Emily también me ha ayudado mucho a entender cómo funciona todo por aquí… Aunque además he tenido la compañía de mi hermana y mi mamá, eso hizo un poco menos difícil el hacerme a la idea de que ahora vivo en este lugar —Explicó la araña.
— ¿En serio? ¿Tu mamá y hermana están ahí en el Cielo? —Charlie lo miró muy emocionada— ¡Angel, me alegro tanto por ti! Y me da mucho gusto que ellas te hayan hecho sentir bien recibido.
—Finalmente te reencontraste con ellas, tu esfuerzo ha dado resultados. Te felicito, Angie —Expresó Cherri, bastante orgullosa.
—Gracias, reinita, aunque la verdad no me termino de acostumbrar del todo, esto no es lo mismo sin ustedes, las salidas ya no son iguales y ahora vivo yo solo… El apartamento es bonito y eso, pero extraño ver a todos en el hotel, el Cielo no se puede disfrutar tan bien cuando echas de menos a tus amigos —Expresó Angel, esperando que Emily no se tomara a mal sus palabras.
—Aunque… Ya no tienen que preocuparse por eso, porque haremos estas llamadas, —Intervino la Serafín—, no es lo mismo, pero servirá para que no pierdan contacto.
—Y te lo agradecemos mucho, no me cansaré de decirlo —Mencionó Charlie, bastante contenta.
Angel observó un poco el panorama que se podía visualizar en la esfera que flotaba frente a ellos, aunque al principio no le había dado importancia, pronto le llamó la atención que en ese lugar se encontraban sólo tres personas, las chicas con quienes estaban hablando. Ahí faltaba alguien, alguien con quien él pensó que podría hablar.
— ¿En dónde está él…? —Indagó en voz baja— Quiero saber qué ha pasado con él… Emily me dijo que está vivo
— ¿Eh? ¿"Él"? ¿Te refieres a Husk? —La sonrisa de Charlie reflejó algo de preocupación, no sabía qué responder.
—Husk… —Repitió el chico en voz baja, ese nombre le comenzó a sonar familiar, poco a poco algunos recuerdos se empezaron a volver más claros, aún le costaba trabajo visualizar su cara, pero ahora ya podía acordarse de su nombre, por lo que sus ojos se encendieron con un destello de alegría— ¡Sí, Husk! ¿En dónde está?
—Oh… Él está… Está… —La rubia miró a su novia como pidiendo ayuda, pero esta negó con una mirada que parecía decirle "Lo siento, nena, soy muy mala mintiendo". Angel y Pentious no lo notaron, pero Emily sabía muy bien lo que estaba pasando— Bueno, Husk está muy ocupado, como se tomó unos días después del… Incidente… Um… Se está readaptando al trabajo… ¡P-Pero él quiere que sepas que está bien y que todo está en orden! De hecho, ¡ha estado cuidando de tu cerdito!
En eso se escucharon pequeños pasos y unos cuantos gruñidos, así que el grupo de chicas miraron hacia abajo y se encontraron con Fat Nuggets, quien traía un collar adornado con un lindo lazo rosado. Charlie se volvió más pálida de lo que ya era y cargó al cerdo, quien estaba bastante inquieto buscando de dónde provenía la voz de su compañero y cuidador.
—M-Mira, hablando de tu cerdito, ¡aquí está! —Charlie acercó a Fat Nuggets al orbe para que Angel pudiera verlo y la expresión de este cambió a una de asombro y sus ojos se llenaron de lágrimas al poder darle una forma más clara a la pequeña criatura que entreveía en sus recuerdos.
— ¡Ay, por Dios! ¡Nuggs, mi bebé! ¡Soy yo, soy papi! —Exclamó el chico arácnido, ante lo cual el cerdo gruñó y movió un poco sus patas traseras cuando por fin pudo verlo, como si quisiera que lo cargara, así como acostumbraba a hacerlo.
—Te ha extrañado mucho, estaba bastante triste… Hasta que Husk se comenzó a ocupar de él, ahora está de mejor ánimo —Le explicó Vaggie.
Angel se volvió para mirar a Emily, quien de inmediato puso su atención en él.
— ¿Crees que algún día me puedas traer a Fat Nuggets? ¡E-Es que él es mi bebé, no lo puedo dejar allá abajo! ¡Cuando Husk venga al Cielo, Nuggs nos va a extrañar mucho a los dos y no quiero que se quede solo!
—B-Bueno, ya que es una criatura que nació en el Infierno, no sé si eso sea posible… —Murmuró la Serafín.
—Aunque de todas maneras tu cerdito nunca se quedará solo, Vaggie y yo lo estaremos cuidando —Señaló Charlie—. No te desesperes, Angel, hay que hacer las cosas con calma.
—Está bien, está bien —El contrario tomó algo de aire para tranquilizarse—. Díganle a Husk que por esta ocasión no me voy a quejar porque está ocupado y no quiero que el señor sonrisas se moleste con él si deja el trabajo, pero que la próxima vez espero que saque algo de tiempo para hablar conmigo, tengo cosas importantes que decirle y necesito que me escuche.
—Está bien, nosotras se lo decimos —Afirmó Charlie y, justo en ese momento, se escuchó de fondo la voz de Niffty.
— ¡Llegó un visitante! —Exclamó y después se asomó a mirar el orbe— ¡Uy, pero si son los ex muchachitos malos!
— ¡Niff! ¡Hasta que te dejas ver! —Dijo Angel con una gran sonrisa.
— ¡Hola, Niffty querida! Cuanto tiempo ha pasado —Le saludó Sir Pentious.
La pequeña ciclope soltó una risita y se apartó un poco para permitirle al visitante acercarse. Angel abrió bastante más los ojos al ver en el orbe a ese demonio de pelo gris, cuya forma de araña era muy parecida a la suya.
—Arackniss… —Murmuró, aún sin salir de su asombro— ¿Qué haces aquí? Quiero decir, ahí, ahí en el hotel.
— ¿No es obvio, tarado? Vine a hablar contigo —Dijo su hermano con ese aire malhumorado de toda la vida, aunque luego negó con la cabeza, pues no quería ser ofensivo y dañar ese momento—. Disculpa, me exalté.
—Tratándose de ti, esa no es ninguna novedad, pequeñín —Comentó Angel con una expresión divertida— ¿De qué me quieres hablar?
El pecador carraspeó un poco antes de comenzar a explicarse.
—No soy alguien a quien le guste expresar esta clase de cosas, mucho menos delante de otras personas… Pero lo veo necesario, no sé si después tenga otra oportunidad de hablarte —Dijo, intentando mantener su mirada sobre su hermano menor, con su típica cara seria—. Anthony… Ya sé que me he portado como el peor de los imbéciles y que como hermano mayor no he servido para una mierda, ni en la Tierra, ni en el Infierno, pero… Quiero que sepas que lamento mucho todas mis acciones y también todo lo que no hice, nuestra vida quizá habría sido diferente si yo… Tú sabes, hubiera procurado el bien de mis hermanos menores… Lo peor de todo esto es que no me di cuenta de quién era mi hermano en realidad hasta el final, cuando supe que te esforzaste tanto por salvar a personas a las que ni siquiera conocías, sin otra razón más que el querer ayudar… Pensé que habías muerto de nuevo y que no me iba a poder disculpar contigo… —El chico hizo una pequeña pausa y desvió la mirada con tristeza—, si hay una cosa de la que en serio estoy arrepentido, es de no haber sido la persona que Molly y tú necesitaban, espero que algún día me puedas perdonar.
Angel se asombró bastante tras escucharlo, jamás imaginó que llegaría a oír esas palabras de parte de su hermano, no entendía muy bien el por qué le estaba diciendo eso ahora, pero realmente no le importaba, si lo decía en serio, para él era suficiente.
—Vaya… Niss, aprecio mucho que me lo digas. Quiero que quede claro que no te guardo rencor por esas ocasiones en las que ambos nos dijimos cosas hirientes, estaba muy a la defensiva porque pensaba que me odiabas, pero… Nunca podría odiarte, cada uno hizo lo que tenía que hacer para sobrevivir en el entorno en el que nacimos y crecimos, cometimos errores, pero lo importante es que nos dimos cuenta y podemos tratar de corregirlos para ser mejores.
—Sí, supongo —Respondió el mayor, pensativo—, ¿sabes? Hay algo que me gustaría pedirte.
—A ver, dime —Angel lo miró curioso, mientras que el pecador se tomaba su tiempo para elegir las palabras correctas.
—Si puedes… Por favor dile a nuestra madre que lamento mucho no haber sido la buena persona que ella siempre quiso y… Dile a Molly que me perdone por haberla dejado sola en el hospital el día que falleciste —Murmuró Arackniss—. En realidad, pensé en tragarme mi orgullo e ir a acompañarla y a despedirme de ti, pero… Una parte de mi sentía que no era lo suficientemente fuerte para estar ahí en el momento que partieras y Molly… Maldición, no habría sabido cómo calmarla, no tenía las palabras ni las acciones adecuadas, no era yo el que la calmaba cuando lloraba, sino tú…
Arackniss cerró sus ojos y se llevó una mano a la frente, recordando con pesar aquel momento en que su hermana le había llamado por teléfono hecha un mar de lágrimas y con una desesperación que jamás había oído en su voz.
«¡Hermano…! ¡P-Por favor tienes que venir al hospital! ¡Los doctores m-me dijeron que no hay nada más que hacer por Anthony y q-que lo más seguro es que no pasé la noche! ¡No estoy lista p-para dejarlo ir! ¡No quiero…! ¡ … Q-Quedarme sola…! ¡No quiero estar aquí sola cuando él se haya ido! ¡P-Por favor, por favor te lo suplico, Hal, ven a ver a Tony! ¡T-Te necesito, los dos te necesitamos!»Recordaba perfectamente ese momento, incluso pudo escuchar como Molly apretaba el teléfono en su mano mientras respiraba agitada intentando no ahogarse con su llanto.
—Nunca pude pedirle perdón… En el funeral ella no quiso hablarme, estaba muy dolida por obvias razones… Sólo quería estar contigo… Tú siempre fuiste su luz —Suspiró el demonio de pelaje gris—, después de eso no pude verla porque mi… Trabajo no me permitía estar cerca de ella y luego pasó lo que pasó, fui el siguiente en morir y nunca pude decirle lo mucho que lamentaba no haber estado para ella.
—Niss… No te preocupes, Molly es demasiado dulce como para tenerte resentimiento por eso —Dijo Angel tratando de animarlo—, no sé si pueda decirles todo eso porque hay ciertas cosas de las que me han dicho que no puedo hablar en este lugar, pero… Quizá algún día puedas venir aquí con nosotros y decirle tú mismo cómo te sientes, ¡después de todo estás dando el primer paso que todos hemos dado al llegar con Charlie, reconocer las cosas en las que nos equivocamos!
—Pfff, estás loco, Anthony, ¿yo en el Cielo? Por favor… —Murmuró el mayor, cruzando ambos pares de brazos.
— ¡Carajo, Niss! ¿No estás viendo que yo estoy aquí? Pero bueno, así empezamos todos —Respondió el contrario con una sonrisa divertida.
—Pero tú y yo somos muy diferentes —Concluyó el demonio haciéndose a un lado, dejando que nuevamente las chicas ocuparan el campo de visión que el orbe permitía.
—Angel tiene algo de razón, cualquiera que quiera ir por un mejor camino, siempre será bien recibido aquí —Expresó Charlie.
—Aunque todo tiene su momento, seguro cuando llegue el tuyo para cambiar, lo sentirás —Añadió Emily, ante lo cual Arackniss sólo soltó un suspiro y buscó entre sus bolsillos su cajetilla de cigarros y su encendedor, yéndose junto a alguna ventana para poder fumar.
El grupo siguió conversando por un rato más, el tiempo pasó y en el transcurso de dos horas más, terminaron de ponerse al corriente e hicieron algunos acuerdos para sus siguientes llamadas.
Charlie y Emily invitaron a Arackniss a participar en futuras reuniones, afirmando que ahora le darían un espacio de privacidad tanto a Pentious como a Angel para hablar de lo que quisieran y con quien quisieran sin los demás presentes, para que así no se sintieran incómodos hablando de cosas más personales o que no querían compartir con todo el grupo.
Todos estuvieron de acuerdo con eso, así que, aunque sin muchas ganas, se despidieron. Angel les recordó que le dijeran a Husk que quería hablar con él, recalcando lo importante que era para él tener una conversación con el gato demonio, ante lo cual Charlie dijo, no muy convencida, que se encargaría.
La araña se tranquilizó bastante con esa afirmación; Emily y Pentious también se despidieron de todos y finalmente la comunicación se cortó.
Charlie soltó un suspiro y le encargó a Vaggie que acompañara a Arackniss a la salida, mientras tanto, ella comenzó a caminar en dirección al bar, quería preguntarle a Husk por qué había rechazado de forma tan tajante el participar en la llamada, le preocupaba que el felino estuviera escondiendo algo o que siguiera tan afectado por los trágicos hechos en los que perdieron a Angel, que no estaba listo para interactuar con él de nuevo.
Sea lo que fuere que estaba pasando, la Princesa quería ayudar, Husk era parte de esa nueva familia que formó gracias al hotel y quería que él estuviera bien.
Sin embargo, antes de que se alejara lo suficiente, escuchó a alguien llamar a la puerta, por lo que Vaggie y el demonio araña se detuvieron en su sitio. La rubia se acercó rápidamente hacia la entrada principal, donde vio tras los vitrales una silueta bastante alta con unos prominentes cuernos, entonces creyó saber de quién se trataba.
Abrió la puerta y, efectivamente, ahí de pie se encontraba aquella mujer de larga cabellera rubia, ojos hermosos pero sombríos y exuberante figura.
Al ver a Charlie, la dama sonrió y la observó como quien contemplaba a su más preciado tesoro.
—Hija, he esperado suficiente tiempo desde el último día que vine a buscarte, esta vez no aceptaré un no como respuesta, tenemos cosas importantes que hablar.
—M-Mamá… —Musitó la princesa— Lo siento por lo de la vez pasada, con todo eso del exterminio y de pensar que Angel había… Um… Tenía muchas cosas en la cabeza, pero ahora podemos hablar, tengo mucho que contarte y… También hay cosas que necesito saber…
✧༺ ༻∞ MISTERIOS DE LA TIERRA, EL CIELO Y EL INFIERNO∞༺ ༻✧
Anthony no murió a causa de la sobredosis como tal, si no que esta le hizo quedar en coma. En ese tiempo Molly fue quien siempre estuvo pendiente de él en el hospital y fue la única presente al momento en que su hermano falleció.
Durante el funeral, no quiso hablar con Harold ni con su papá ya que la dejaron sola en una situación tan difícil para ella; se la pasó junto al féretro hasta el momento de partir al cementerio y le prometió a su mellizo que seguiría siendo una buena persona así como él le enseñó a ser.
Le llevó flores a su tumba una vez cada mes durante cinco años hasta que ella también falleció, siendo la última de los hermanos en morir.
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