Draco intentó no prestarle atención al suceso con Potter, pero no lo logró.

Lo había ignorado y él no lo ignoro de vuelta, fue a buscar una explicación de su indiferencia, ¿qué sentido tenía eso?

Había ido a buscar a su gato a las afueras del Colegio, pero nadie había visto a un felino negro con ojos verdes.

Le pregunto a varios compañeros de Slytherin si lo habían alcanzado a ver y la respuesta siempre era la misma: no.

Tampoco podía entristecerse, de seguro ese gato ya tenía dueño, y por fin estaban juntos.

Con esa idea en mente, se sintió un poco mejor, quizás el también debería conseguirse un gato, había descubierto que ese animal le gustaba.

Las horas pasaban entre risas y sonrisas con sus amigos hasta la llegada de la noche, todos se despidieron y se fueron a sus respectivas habitaciones a dormir.

No habían pasado ni cinco minutos desde que se había acostado en su cama y cerrado las cortinas cuando escuchó un maullido. Automáticamente se levantó con prisa, deslizó la tela y ahí estaba su pequeño gatito.

— ¿Dónde te habías metido? — se agachó y tomó en brazos a su gato —. ¿Te quedaras hoy? — depósito un suave beso en la cabecilla del felino.

Draco se volvió a acomodar en su cama y cerró las cortinas. El gato salto hacia el pecho del rubio y se recostó.

— Buenas noches, bonito.

Y ambos se quedaron dormidos.

A la mañana siguiente, el pequeño gato negro no estaba ahí. Era extraño que el gato pudiera ir y venir cuando se le antojara, tal vez su dueño también era de su misma casa y cambiaba de habitación cada tanto.

— Buenos días, amigo — saludó Blaise—. Pareces de mejor ánimo esta mañana, ¿tanto para darle un abrazo a esta personita que tanto te quiere? — alzó los brazos y una sonrisa burlona se mostró en su cara.

— No abrazo a los fans locos — sonrió de lado.

— Auch — llevó su mano al pecho fingiendo que su comentario lo había lastimado —. Eso me dolió, Draco.

Blaise hizo un puchero, y Draco le tiró su almohada, esta cayó directamente en la cara del Moreno.

— ¡Qué gran fuera y puntería tienes, princesita! — alabó.

— ¡Largo de aquí!

— Pero, su Majestad, yo también duermo en estos aposentos, no tiene derecho a... — Draco sacó su varita y pronunció un hechizo para sacar a Blaise de la habitación — ¡Oye! — se quejó indignado del otro lado de la puerta.

El rubio suspiro, por fin tenía paz.

— ¿Me estas oyendo, Pansy? ¡Tu novio me sacó de nuestra habitación! — acusó mientras el trío de plata caminaba rumbo al gran comedor.

— Te lo mereces por ser ruidoso, desde mi cuarto escucho tus gritos. — Pansy pasó su brazo por el de Draco —. No sé cómo lo soportas. — se dirigió a su pareja.

— Eso es porque no lo hace. — chillo Blaise —. Siempre me aleja, ¿qué va a ser de mí sin él?

— ¡Que infantil! Deja de comportarte cómo un bebé. — gritó la chica.

Draco irritado en la pelea de sus amigos, escucho la conversación de al lado.

— ¿A dónde fuiste ayer, amigo?

— ¿De qué hablas? — la voz de Potter y la c... Weasley

— Anoche me desperté por una pesadilla con arañas y no te vi en tu cama.

— Estaba oscuro, Ron, estaba ahí solo no me pudiste notar.

— Neville tampoco te vio cuando fue al baño.

— Tonterías. Yo no salí de esa habitación, te lo aseguró.

Las voces se fueron apagando mientras se iban alejando.

Con que Potter salió por la noche.

— ¿No es así, cariño? — habló su novia.

— ¿Qué? — preguntó ajeno a la plática.

— ¿Ves? Ni nos ha prestado atención.

— ¡Tal vez no lo dejaste dormir y ahora está cansado!

— ¡Siempre lo defiendes! ¿Qué hay de mí?

— Consíguete una novia o algo, pero no molestes a esta bella pareja.

— Tienen todo, menos belleza. — Pansy le dirigió una mala mirada e hizo un ademán con la mano de golpearlo.

— ¡Ay, Draquito bonito, controla a la salvaje de tu novia y salva a tu mejor amigo!

— Tú la hiciste enojar. — Blaise le dirigió una mirada pidiendo ayuda cuando Pansy lo había agarrado por el cabello, rodo los ojos—. Quien llegue último al gran comedor le debe una cerveza de mantequilla al ganador. — La chica empujó a su víctima para correr al lado de su novio olvidando la pelea que antes estaba por comenzar.

Los tres empezaron a correr intentando ser el primero en llegar a dicho salón.

Draco y Pansy llegaron antes.

— ¡Eso no se vale, Pansy me empujó!

— Aprende a perder. — dijo la nombrada.

— No es que no sepa perder, solo que la carrera fue injusta. — rebatió.

¡Me lastimó, moriré! — Draco chillo exageradamente de dolor cuando Buckbeak le rasguño su brazo. Hagrid, su profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas lo cargaba rumbo a la enfermería. Atrás del semi gigante estaba Pansy al borde de las lágrimas, eso lo hizo sentir peor. — Te arrepentirás... ¡Tú y tu maldito pollo! — demandó indignado.

— Estará bien, señor Malfoy, solo usé este vendaje para que no se infecte la herida.

Con eso salió del Hospital, afuera de él estaba Blaise irritado y su novia preocupada.

— ¡Cariño! — grito y se abalanzó sobre el rubio, el último ahogo un grito lastimero— La enfermera no me dejó entrar a verte, estaba muy preocupada, me alegra mucho saber que estas bien.

— Pansy... Mi brazo. — recordó.

— ¡Oh! Si, si, perdón.

— Lleva una hora así, y estoy harto. — habló su amigo molesto.

— Es que soy demasiado hermoso para morir, y tú deberías estar igual de devastado por mi accidente.

— ¿Accidente? Fue tú culpa alterar a ese pollo. — recordó su amigo

— ¿De qué lado estás?

— Del lado del rey del drama, obviamente. — Zabini se cruzó de brazos y Malfoy rodo los ojos —. Me alegra que estés bien, no sabes cuánto te extrañe, ¿me darías un besito de consolación? — cambio su postura y expresión a una dramática y burlona.

— Y me llamas dramático a mí...

— Aléjate, Zaza, Draquito es mío. — el ojigris hizo una mueca de disgusto por el apodo utilizado.

— Te dije que no me llamaras así.

Los tres comenzaron a caminar hacia el gran comedor.

Mientras comían, admiraron las lechuzas llegar con paquetes y cartas para los estudiantes, un sobre cayó en sus manos.

— Toma lo que quieras. — dijo el rubio a su lechuza que esperaba una recompensa por su viaje.

— ¿Qué es, cariño?

— Es una carta de mi padre, habla del incidente con ese pollo... Dice que tomará medidas — sonrió —, ese Hagrid por fin se irá de Hogwarts. — siguió leyendo el pergamino —. No. Espera, aquí dice que buscará un juicio para hacer que Buckbeak sea decapitado — trago grueso ante eso, él no quería ser la razón por la que un animal "inocente" falleciera, claro que lo había lastimado, pero no era para que lo pagará con su vida, la culpa era de Hagrid, él había traído un animal altamente peligroso a una clase con estudiantes.

— ¡Eso es bueno! Se hará justicia por tu brazo.

— Sí..

Tenía una hora libre con Vincent y Gregory, estaban a las afueras del Castillo viendo la cabaña de su profesor Hagrid, su padre había tenido el permiso para ejecutar a la pobre criatura.

— ¡Hiciste bien al decirle a tu padre que matara a esa bestia! — aseguró Crabbe.

— Yo no le dije nada. El Colegio le informó lo que sucedió y mi padre exagero.

— ¡Pero ese pájaro te lastimó! — dijo Goyle.

— Sí, pero con quien deberían desquitarse es con el gigante. El animal no hizo nada, solo se defendió.

— ¿Desde cuándo te gustan los animales, Draco? — Vincent cuestionó confundido.

No pudo contestar porque él tampoco tenía la respuesta a eso.

— ¡Da igual! El punto es que no me alegra el hecho de su muerte, ¿quieren que diga que "voy a poner la cabeza de ese pollo como trofeo en mi Sala de juegos"? — imitó felicidad al decir la frase.

Pocos momentos después, Potter y sus amigos llegaron, Granger gritó: «eres una despreciable y maldita cucaracha» para apuntarle con su varita, liberarlo y proporcionarle un puñetazo en la cara a Draco.

Los Slytherin huyeron del trío de oro.

Momentos más tarde, él azabache lo interceptó en uno de los pasillos dónde paseaba sin compañia.

— ¿Con qué solo, Potter? ¿Granger y Weasley por fin se aburrieron de ti y te dejaron?

— ¿Cómo te atreves? — exclamó él más bajo —.¿Cómo...? — Malfoy cayó en cuenta que Harry lloraba —. ¿Te hace feliz saber que un animal inocente murió por culpa tuya? — se acercó al rubio, éste no se inmutó con su cercanía, él ojiverde apoyo sus manos en el pecho de su enemigo y escondió su cabeza.

Malfoy se tensó.

— ¿Qué demonios?

— ¡Contesta! — ordenó — Por favor... — susurró —Te lo pido — suplicó —.¿En serio puedes ser tan cruel? — interrogó con un hilo de voz.

— Si te soy sincero, Potter, no quería que el pollo muriera, solo quería que el guardabosque fuera despedido.

— Eso no mejora nada. ¿Qué tienes contra Hagrid?

— El asesino a un estudiante cuando estudiaba en Hogwarts.

— ¿Qué? — Harry conecto sus miradas — ¡No! Fue inculpado por Tom Riddle.

— ¿Quien es ese?

— Voldemort.

El más alto no dijo nada más, solo se retiró del lugar pensando.

Harry siguio llorando por la muerte de Buckbeak.