Disclaimer: todos los personajes que reconozcan y el mundo donde viven pertenecen a JK Rowling. El resto es producto de mi imaginación.
Escribo esto solo por diversión. No ha sido sometido a revisión beta ni profesional por parte de un editor.
Capítulo 6
Los siguientes dos días pasaron en relativa tranquilidad, Potter resultó ser una compañía medianamente aceptable, lo estaba atendiendo adecuadamente, su hombro no dolía ya tanto, su tobillo estaba lo suficientemente desinflamado para tratar de apoyar con ayuda del muchacho en un par de días más y las pociones habían hecho casi todo el trabajo respecto a sanar el resto de sus heridas.
Además debía reconocer que Potter no era un mal cocinero, lo había alimentado con platillos que habían ido más allá de toda expectativa de Severus, realmente se estaba esmerando en hacerlo sentir cómodo, y Severus internamente agradecía su amabilidad, no que se lo fuera a expresar en un futuro cercano.
El chico había tomado la costumbre de ponerse a hacer su tarea en el escritorio junto a la cama de Severus después de trabajar un rato en los quehaceres de la casa, y Severus se había encontrado corrigiendo sus ensayos como si fuera lo más natural, y Harry no había protestado ante sus sugerencias, al contrario, estaba mejorando en la calidad de sus trabajos.
Harry estaba terminando su tarea de Transformaciones cuando de repente oyó un fuerte quejido por parte de su profesor, y sintió que Severus lo agarraba fuertemente del brazo para llamar su atención. Cuando dirigió su mirada hacia donde Severus se encontraba semisentado, se encontró a Severus con los ojos fuertemente cerrados, la cara con una mueca en un rictus de dolor, sin poder articular palabra, intentaba mover su brazo vendado infructuosamente para agarrar su brazo izquierdo, el cual tenía inutilizado y en una extraña posición, aún sosteniendo el hombro de Harry.
Harry se acercó quitando lo más suavemente posible la mano de Severus de su hombro para no lastimarlo, y tratar de averiguar qué estaba pasando, no pudo evitar saliera de sus labios una expresión de sorpresa, el lugar donde Harry suponía se encontraba la marca oscura estaba sangrando, era un sangrado profuso, que es lo que debía tener a Severus suplicando por ayuda.
Procedió a descubrir el brazo para evaluar más efectivamente la lesión, la marca tenebrosa estaba inflamada, sangrando activamente, rápidamente usó una sábana doblada para hacer compresión sobre el brazo, tratando de parar el sangrado, pero este no cedía. Corrió hacia donde tenía guardadas las pociones y sacó varios viales de poción cicatrizante y coagulante, y comenzó a administrárselas a Severus.
Severus se encontraba semiconsciente, comenzó a beber cada poción que le administraba Harry sin oponer resistencia, aparentemente ajeno a los esfuerzos de Harry por curarlo, el dolor nublando todos sus sentidos. Nunca había sentido una tortura así, no sabía cuánto tiempo más podría aguantar antes de desmayarse. Harry comenzaba a desesperarse, nada parecía funcionar. De repente tuvo una idea descabellada, pero valía la pena intentar, alguna vez había leído en uno de tantos libros de sanación de la biblioteca que si uno podía concentrarse lo suficiente al imponer las manos sobre una herida, podía curarla con el flujo de la magia de un mago a otro. No sabía si podría funcionar, el no era un sanador, pero a tiempos desesperados, medidas desesperadas.
Limpió lo mejor que pudo el área del antebrazo donde se encontraba la marca obscura, y concentrándose en parar el sangrado, puso ambas manos sobre el antebrazo de Severus. Cerró sus ojos para tratar de evitar que la cara de dolor de Severus lo distrajera y comenzó a repetir mentalmente los pocos hechizos de sanación de heridas que conocía. Pronto sintió un hormigueo en la palma de sus manos, así que supuso estaba funcionando, no paró hasta que Severus dejó de moverse bajo su toque.
Severus no sabía qué había hecho el muchacho, pero de repente comenzó a sentir una cálida sensación de alivio en su antebrazo, el dolor lentamente comenzó a disminuir, y un sentimiento de bienestar lo comenzó a invadir. Cuando el dolor por fin se quitó se arriesgo a abrir sus ojos. Potter comenzaba a aflojar el agarre sobre su antebrazo y miraba aparentemente sorprendido algo. Seguramente era su marca oscura, el chico aunque siempre imaginó que era un mortífago, nunca había visto la horrible marca.
Trató de mover el brazo para ocultar la marca, pero el chico le agarró el brazo impidiéndole cualquier movimiento. Cuando por fin pareció salir de su asombro le dirigió una mirada cargada de algo que Severus no pudo entender, parecía alivio, un alivio que Severus francamente no compartía, Harry por fin pareció controlarse y encontrar su voz.
"Lo lamento profesor, no sé que hice, mi intención era parar el sangrado y quitarle el dolor, pero nunca imaginé pasaría esto, realmente no entiendo", dijo el chico algo mortificado.
Severus no parecía entender a que se refería, desde su posición solo podía ver al muchacho tomando su brazo, Harry pareció darse cuenta de la incertidumbre de Severus, así que simplemente le levantó el brazo, de tal manera que el profesor pudiera mirar directamente a su antebrazo.
Severus no estaba preparado para una sorpresa así, estaba impactado, realmente conmovido, no tenía palabras para expresar lo que estaba sintiendo en ese momento, todo era tan confuso e irreal, pudo entender la sorpresa y alivio de Potter.
Trató de ocultar su alivio y asombro pero falló miserablemente, sin poder evitarlo las lágrimas comenzaron a brotar silenciosamente, no pudo contener más sus sentimientos. Él tampoco entendía que había hecho Harry, pero no solo había curado su herida, había logrado que la marca oscura desapareciera, gracias a Harry ya no existía ningún vínculo que lo atara al Señor Oscuro. Si fuera un hombre religioso pensaría que se trataba de un milagro, solo así lo podía describir.
Sintió como Harry se acercaba a él un tanto inseguro, tampoco tenía palabras para expresar lo que estaba sintiendo en ese momento, simplemente poso lo más delicadamente posible su mano en su hombro lastimado y le dio un pequeño y reconfortante apretón. No se necesitó mayor expresión de afecto, ni palabras ni nada, sin decir más, Harry dejó que Severus tuviera unos momentos a solas para recomponerse, y salió de la habitación.
