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LINA LA VIRGEN

Traducción de 'Lina the Virgin' por QueenHimiko.


PARTE 4

—¿¡Lina!? —llamó una voz, y Gourry se preguntó por qué le resultaba tan familiar. Lina se detuvo a su lado en medio de una concurrida plaza del mercado, con una fina capa de sudor en la frente. ¿Malas noticias? Pero entonces, un hombre de cabello largo y negro, con una caña de pescar sobre el hombro, emergió de entre la multitud. Los ojos de Gourry se abrieron de par en par al reconocerlo. Solo que los ojos del hombre estaban fijos en Lina, como si la conociera. ¿Pero cómo conocía a Lina?

—¡Vaya, realmente eres tú!

—¿¡Papá!? —exclamó Lina, cruzando los brazos frente a sí para intentar ocultar su cuerpo, aunque a estas alturas no podía ocultar su condición, incluso si el hombre parecía no haberlo notado de inmediato.

¡¿Papá?! Pensó Gourry, levantándose lo más erguido que podía. ¡¿Ese era el padre de Lina?!

El hombre de cabello negro abrazó a Lina, quien quedó rígida en sus brazos mientras intentaba apartar su vientre de él.

—¡Hola, cariño! ¡Han pasado años desde la última vez que estuviste en casa! ¿Has estado comiendo? Yo…

La voz del hombre se perdió y Lina continuó igual de rígida cuando el hombre se alejó de ella mientras sus ojos descendían hacia su estómago. Incluso desde la distancia Gourry pudo ver que el Pequeño estaba dando una tormenta de patadas—. ¡Papi! Uhm, qué bueno volver a verte. De verdad que no me esperaba encontrarme contigo así.

—Lina, ¿qué…? —dijo él.

Gourry aún no conseguía salir de su sorpresa para cuando Lina lo tomó y lo acercó hacia ella, abrazándole un brazo con los suyos—. Y este de aquí es Gourry… ¡mi esposo! ¡Ji, ji!

—¿Esposo? —respondió Gourry tontamente mientras el padre de Lina los miraba con excepticismo. Lina lo rodeó y gritó—: ¡Bueno, si puedes autodenominarte mi guardián, yo puedo autodenominarme tu esposa!

—Lina… —dijo su padre con cansancio—. Mira, a veces estas cosas pasan. Vamos, volvamos a tu casa en Zepheel antes de que 'explotes'.

—No pienso en ir a Ciudad Zepheel —dijo Lina con decisión.

—¡¿Qué?! —exclamó su padre al tiempo que algo brillaba en sus ojos. Gourry sintió que se le revolvía el estómago—. ¡Claro que lo harás! ¿Dónde más podrías ir?

—A Saillune —respondió Lina con decisión. Mira, sé que esto suena raro, pero soy amiga de la familia real. Salvé su reino hace un tiempo. Y este no es un embarazo normal. Para empezar, sigo siendo una doncella.

—¿Una doncella? —dijo su padre con escepticismo, fijando los ojos en su barriga muy hinchada—. ¿Así como estás casada?

—¡Bueno, somos una pareja que está prácticamente casada aunque durmamos en camas separadas! —exclamó Lina—. Mira, encontramos este lago mágico…

—¡No necesito saber detalles! —gritó su padre, tan rojo que la gente comenzó a detenerse para mirar.

—¡No es eso! ¿Qué parte de 'soy una doncella' no entiendes?

—¡La parte que se demora nueve meses en crecer!

—¡El lago concedía deseos! Me puso un bebé mediante magia. No hubo procreación involucrada. Sigo siendo una doncella.

Su padre la miró con exasperación, sin encontrar nada divertido en el asunto—. ¿Y por qué un lago haría eso?

Este hombre va a matarme, pensó Gourry.

—Porque Gourry es un poco idiota y deseó tener una familia, y así es como terminé en esta situación —explicó Lina.

El padre de Lina se giró para fulminar a Gourry con la mirada—. Bueno, sé que Gourry es un idiota, pero ¿desde cuándo me tomas por tonto, Lina?

—No, señor. De hecho, tengo mucho respeto por usted y por cómo me ayudó…

—¡¿Cómo que 'te ayudó'?

—Bueno, verás, un poco antes de conocerte me crucé con él —explicó Gourry. Llina quedó boquabierta, incapaz de pronunciar palabra mientras Gourry miraba a su padre con timidez—. Yo, eh, nunca llegué a saber su nombre.

El hombre suspiró, pasándose una mano por el cabello—. Kris Inverse. Y vamos, busquemos algo para comer. Tenemos mucho que discutir.

Durante la cena, Kris explicó brevemente a Lina cómo había conocido a Gourry, y luego Lina, quien había enviado ocasionalmente cartas a casa, le dio los detalles de lo ocurrido en la Cueva de Xylanos. Cuando terminó, Kris dejó escapar un suspiro mientras sacaba un cigarrillo.

—¿Así que sigues con esa historia?

—Fumar es malo para el bebé —soltó Lina mientras Kris se llevaba el cigarrillo a los labios.

Él negó con la cabeza, lo apartó y lo dejó caer sobre la mesa

—Lina, lo que dices es difícil de creer.

—Lo sé, pero no puedo evitar que sea la verdad —respondió ella mientras Gourry hacía señas a la camarera indicando que él pagaría—. Cuando llegue a Saillune, haré que la princesa Amelia te escriba sobre nuestras aventuras. Todavía no sabe lo del lago, pero igual podrá decirte que este tipo de locuras nos ocurren todo el tiempo.

—Lina, hay buenas parteras en Ciudad Zepheel si estás tan preocupada. Tu madre y yo cuidaremos de ti…

—¡Quiero cobrar una deuda en Saillune! —exclamó Lina.

—Sí, y tu madre querrá conocer a su nieto, y sabes exactamente lo que me hará si se estera de que te vi y regresé a casa sin ti.

Lina guardó silencio.

—Y además —continuó Kris—, ¿tienes idea de lo que hará tu hermana si se entera de que hiciste enojar a tu madre? No creo que ni todos tus amigos en Saillune puedan…

—¡De acuerdo, de acuerdo! —dijo Lina poniéndose de pie—. Entendí tu punto. Pero en cuanto el bebé esté lo suficientemente fuerte iremos a Saillune.

—Ya hablaremos de eso entonces —dijo Kris mientras la seguía fuera del restaurante—. Ah, eh, Gourry, ¿puedes adelantarte un poco? Quiero hablar a solas con mi hija.

—Claro —respondió Gourry, ansioso, acelerando el paso y sintiéndose terrible por cómo se estaba desarrollanto todo y el mal comienzo que estaba teniendo con la familia de Lina.

Kris negó con la cabeza mientras la mirada de Lina permanecía fija hacia adelante, mientras Gourry se alejaba poco a poco. Una vez que estuvo fuera del alcance del oído, Kris dijo—:
Mira, no me trago eso del lago mágico, y estás empeorando todo con tus mentiras.

—¡No estoy mintiendo sobre lo del lago! —insistió Lina.

—¡No te creo ni por un segundo! Pero, maldita sea, si por alguna razón fuera cierto, tengo que preguntarlo. Solo para estar completamente seguro. Así que, por el bien del argumento, digamos que te creo, que él pidió un deseo de tener una familia en un lago mágico y te dejó embarazada sin tocarte. Digamos que eso ocurrió. ¿Qué hay de lo que tú quieres?

—Ahora mismo, quiero un baño caliente y algo de barbacoa —dijo Lina.

—No te pongas lista conmigo —replicó Kris—. Si él pidió un deseo para tener una familia, ¿cómo sabes que tus sentimientos no están influenciados? ¿Que estás pensando con claridad?

Lina recordó lo bien que había tomado todo mientras ponía las manos sobre su vientre.

—¿No estarás insinuando que debería deshacerme de esto, verdad? —preguntó.

—Lo que estoy preguntando es si esto es lo que tú realmente quieres.

—Mira, Gourry es un idiota, pero no quiero vivir sin él. Incluso antes de lo del lago, digo, si no me crees lo del lago, tampoco vas a creerme si te cuento quién lo secuestró y cómo lo recuperé. Desde que nos conocimos hemos estado pegados como siameses, y aunque me vuelve loca la mitad del tiempo, no puedo imaginar mi vida sin él.

"Y no estaba segura de querer un bebé todavía, pero tampoco quería seguir viajando. He peleado grandes batallas y tengo las cicatrices para probarlo. Quería una salida, pero no estaba segura de si él querría quedarse conmigo si yo dejaba de viajar. Pensaba que si alguna vez le decía que quería volver a casa, él iría a buscar a otra chica. Así que nunca hablamos de eso. Mientras tanto, supongo que él quería asentarse, pero tenía miedo de que yo no quisiera, y entonces esto ocurrió. Y tal vez no fue lo planeado, sí, habría sido mejor si hubiéramos hablado de esto como adultos y expuesto nuestros sentimientos, pero no fue así, y aquí estamos, y voy a sacar lo mejor de esta situación.

—Esto es un compromiso intenso, de por vida —le advirtió Kris.

—¡Lo sé! —exclamó Lina—. Y debería estar enojada con él, pero no lo estoy. Tal vez el lago hizo algo más que poner un bebé en mí, o tal vez solo me dio la rampa de salida que necesitaba. De cualquier forma, estoy perfectamente feliz con la idea de quedarme en Saillune para el resto de mi vida cobrando mi deuda.

—¿Te trata bien?

—Me trata mejor de lo que yo lo trato a él —admitió Lina.

—Es un poco idiota.

Lina sonrió un poco.

—Pero es encantador, en realidad.

Kris negó con la cabeza, exasperado.

—Está bien, puedo ver que lo amas.

Lina se sonrojó hasta sentir que se incendiaba.

—¡Papá!

—Y maldita sea si entiendo por qué insistes con eso del lago. Pero no vamos a convencer al otro, así que dejaré el tema —dijo—. De cualquier modo, voy a hablar con Gourry.

Lina lo siguió de cerca mientras él acortaba la distancia con Gourry, quien intentó sonreírle, pero falló al ver la expresión en su rostro.

—Oye, eh, estaba pensando en pedirle que se case conmigo. Para que lo sepas. Pero no quería que pensara que lo hacía solo por el bebé. Y aunque no quiera casarse, voy a hacer lo correcto. Voy a cuidar de ella y del bebé, y...

—Lo que hagas a partir de ahora me dirá mucho sobre ti —dijo Kris con una mirada penetrante.

Gourry respiró hondo.

—Lo sé. Y moriría antes de fallarle.

—Más te vale cumplir lo que dices, Gourry.

—Creo que por fin se durmió —dijo Lina mientras entraba en la habitación de Gourry.

—¿Cómo te sientes? —preguntó él, nervioso mientras ella se sentaba a su lado en la cama.

—Irritada —respondió Lina—. Por esto exactamente no quería volver a casa. He estado perfectamente bien sin ellos durante seis años y ahora, maldita sea, esto es peor que cuando me trataban así de niña, porque ahora sé lo que es la libertad.

—Lo siento —dijo Gourry, preguntándose qué tan molesta estaba con él.

—No es como si supieras que nos lo encontraríamos —respondió Lina mientras ponía una mano sobre su vientre.

—Aunque, de algún modo, obligó a que surgiera la pregunta —replicó él, mirando sus rodillas.

—¿Qué pregunta?

Gourry tomó una respiración profunda para armarse de valor, se levantó y luego se arrodilló frente a ella mientras tomaba su mano.

—Debí habértelo preguntado hace años. Siempre tuve miedo de que dijeras que no y me dejaras tirado en algún lugar, y nunca quise que mi aventura contigo terminara, sin importar a dónde me llevara. Pero ahora tengo que enfrentar el miedo de que me rechaces de plano. De cualquier manera, te amo. Así que, ¿te casarías conmigo?

Lina extendió su mano libre para acariciarle la mejilla mientras sonreía.

—He estado esperando que me lo preguntaras desde hace mucho. Y cualquier momento en el que lo hubieras hecho, habría dicho que sí.

Él apretó sus manos mientras se levantaba para sentarse a su lado y besarle la mejilla.

—Entonces, ¿cuándo lo hacemos?

Lina suspiró mientras ponía una mano sobre su vientre.

—Bueno, no quería casarme estando embarazada. Pero tampoco quiero volver a casa sin estar casada. Así que hagámoslo mañana.

Tuvieron una breve ceremonia de boda en el juzgado, con solo Kris como testigo, y luego continuaron su camino hacia Ciudad Zepheel. Kris se mantuvo en silencio la mayor parte del tiempo mientras Lina y Gourry intentaban actuar como si él no estuviera allí, como si esperaran que al ver cómo eran entre ellos, él se ablandara ante la situación. Sin embargo, para cuando regresaron a casa, las cosas no habían cambiado mucho.

—¡Noel! ¡Luna! ¡Adivinen quién está de vuelta! —llamó Kris al entrar por la puerta trasera, la que los llevaba directamente a su casa y evitaba la tienda. Lina esperaba que Luna estuviera en el trabajo, pero ahí estaba, lavando los platos, mientras su madre entraba desde la tienda.

—¡Lina! —exclamó Noel Inverse mientras corría hacia ella para abrazarla—. ¡Me estaba preguntando cuándo regresarías a casa! Yo…

—¿Cuándo pasó todo esto? —preguntó Luna mientras señalaba con la mano el vientre de Lina.

—¿Qué…? —Noel preguntó mientras se apartaba y abría la boca de asombro—. ¡Lina Inverse!

—Gabriev —dijo Lina rápidamente—. Lina Gabriev.

Noel se sonrojó aún más mientras gritaba—: ¡¿Lina Gabriev, te casaste sin invitarme?!

—Sí.

—¡¿Y por qué demonios tardaste tanto en regresar a casa estando tan avanzada?! ¡Ni siquiera deberías estar viajando en este estado! ¿Qué habría pasado si hubieras entrado en trabajo de parto en medio de la nada? ¡Pareces a punto de dar a luz en cualquier momento!

—Pondré el agua para el té —dijo Kris—. Noel, Luna, todos siéntense. Tenemos mucho de qué hablar.

Desde que había derrotado a Shabranigdú, Lina había disfrutado imaginando su regreso a casa como una heroína triunfante. No estaba segura de por qué nunca se había tomado el tiempo de volver para celebrar sus victorias, pero ahora que estaba de regreso, se estaba recriminando por no haberlo hecho. Especialmente porque sus padres y su hermana la miraban con expresiones escépticas y escandalizadas.

—¿Entonces esperas que creamos que te embarazaste por un lago mágico? —preguntó Luna mientras arqueaba una ceja.

—Exacto —dijo Lina—. ¡Sorpresa!

—Lina —exclamó Noel mientras negaba con la cabeza—, deberías haber enfrentado las consecuencias antes. Ahora no tenemos tiempo para planear nada y ni siquiera tenemos un pañal.

—No me di cuenta de que estaba embarazada hasta hace unas semanas —contestó Lina.

—No haces más que cavar un hoyo más profundo —comentó Kris.

—¿Qué pensabas que estaba pasando? —preguntó Noel mientras se llevaba una mano a la cara.

—Cáncer de estómago —respondió Lina.

—¿Confundiste un bebé con cáncer de estómago? —preguntó Luna con un tono condescendiente—. Pensé que eras más lista que eso.

—¡Pues, considerando que jamás he besado a un hombre, mucho menos hecho algo que pudiera resultar en un bebé, el embarazo no era algo que considerara plausible! —exclamó Lina.

—¡Basta, Lina! —intervino Kris.

—¡No tenemos tiempo para discutir! —dijo Noel con firmeza—. Lina podría aguantar otra semana más, o podría entrar en trabajo de parto esta misma noche, ¡o incluso ahora! Independientemente de cómo llegamos a esta situación, la realidad es que un bebé está por llegar, y no tenemos ni un pañal en esta casa. Tenemos que prepararnos, comprar ropa, conseguir mantas. Oh, pero las tiendas ya cerraron por hoy. Mañana temprano tenemos que salir de compras. Será mejor que haga una lista...

—También tiene que prepararse para el gran día —dijo Luna con una sonrisa—. Mi amiga es partera.

—¿Te refieres a Winnie? —preguntó Noel, entrecerrando los ojos antes de llevarse una mano a la boca para contener la risa.

—Sí. Está dando una clase la próxima semana sobre preparación para el parto. Creo que deberían asistir. Los dos.

—¿Yo? —exclamó Gourry, casi saltando de su asiento.

Lina también se sonrojó un poco. No es como si se hubieran visto desnudos ni nada por el estilo. Claro, ahora estaban casados, pero entre los temores de Gourry de lastimar al bebé y con su padre tan cerca, no habían hecho mucho más que besarse y abrazarse. ¡Gourry nunca la había visto desnuda! Seguramente Luna no esperaba que él asistiera al parto.

Pero Luna lo fulminó con la mirada.

—¿De verdad piensas quedarte en un bar mientras mi hermana hace todo el arduo y dolorosamente agonizante trabajo?

—No —dijo Gourry rápidamente.

—Bien —respondió Luna—. Le avisaré a Winnie para que los espere.

—Mientras tanto, pueden quedarse en la habitación vieja de Lina —dijo Noel—. No creo que podamos costear una cuna, pero si sacan un cajón del armario, funciona bien como cuna.

—Gourry y yo podemos comprar una cuna. En fin, vamos a desempacar —dijo Lina mientras se levantaba—. Vamos, Gourry.

Caminaron en silencio durante el breve trayecto hacia su habitación. Una vez allí, Lina cerró la puerta y suspiró.

—Bien, y ya está. Sabía que no me iban a creer.

—Lo siento.

—Siempre te disculpas —respondió irritada mientras sacaba sus cosas de la bolsa.

—¿Cómo arreglo esto? —preguntó Gourry.

—Es algo que se maneja día a día ahora, ¿no crees? —dijo Lina mientras empezaba a guardar su ropa en el armario—. Supongo que habrá más para que hagas cuando el pequeño esté aquí.

—¿Quieres que esté ahí para, ya sabes, el parto? —preguntó él, ligeramente sonrojado.

Lina dejó de desempacar al sentirse abrumada. Tenía sentimientos encontrados. Por un lado, no podía imaginar pasar por algo así sin tenerlo a su lado. Por otro lado, según lo que había escuchado, no quedaría ningún misterio, especialmente porque nunca habían tenido relaciones.

—No lo sé.

—Yo debería ser quien pase por todo esto. Fui yo quien pidió el deseo —dijo Gourry mientras se sentaba en la cama.

—Bueno, siempre esperé tener hijos algún día. Es solo la realidad de las cosas. Es parte de ser mujer —dijo Lina mientras se sentaba a su lado—. Por injusto que sea.

—Avísame qué puedo hacer para que esto sea más fácil —pidió Gourry.

Lina pensó por un momento, pero lo único que sabía con certeza era que le dolía la espalda.

—¿Podrías masajearme la espalda?

Lina iba a estar preparada. Aunque estaba segura de que dar a luz sería un desafío, también tenía la confianza de que podría enfrentarlo admirablemente. ¡Después de todo, había derrotado a Shabranigdú! Dar a luz no podía ser mucho más difícil. Además, aún tenía algo de tiempo para estudiar y prepararse. Y, con un poco de suerte, podría terminar todo el asunto mientras Luna estuviera en el trabajo.

Gourry estaba sentado a su lado con una expresión en blanco mientras esperaban junto a otros futuros padres a que comenzara la clase. Poco después, una mujer de cabello rubio-rojizo entró y Lina se dio cuenta de que en realidad reconocía a Winnie. Siempre había sido una de las amigas de Luna, del tipo con las que Lina no tenía permitido interactuar.

—¡Buenas noches, clase! —saludó Winnie con una sonrisa entusiasta mientras se acercaba al pizarrón—. Soy Winnie y soy partera. ¡Hoy vamos a hablar sobre cómo prepararse para el nacimiento de su bebé!

Gourry pareció reaccionar un poco, sentándose más erguido, y Lina esperó que eso significara que estaba prestando atención por una vez.

—Por supuesto, nada puede prepararlos realmente para la experiencia. Claro, podemos enseñarles ejercicios de respiración y, si tienen suerte y tienen un parto fácil, les ayudará a suavizar las cosas. Pero si no tienen suerte... ¡vaya que les espera un buen rato! —Winnie se rió mientras Lina la miraba horrorizada. No debió de ser la única, porque Winnie retrocedió rápidamente—. ¡Oh, no se preocupen! Lo que no te mata, te hace más fuerte, y tan pronto como tengas a tu bebé en brazos, todo el dolor y la vergüenza se olvidan. ¡Pero me estoy adelantando! Primero, hablemos sobre qué esperar. Ahora bien, si se rompe la fuente, deben llamar a la partera de inmediato, pero por lo general el trabajo de parto comienza antes de eso. Es difícil describir cómo se sienten las contracciones. Básicamente, es como un calambre menstrual fuerte.

—¿Qué es un calambre menstrual? —soltó Gourry.

Lina se sonrojó mientras gritaba:
—¡Nada que necesites saber!

—Vamos, Lina. Es bueno tener un esposo tan dispuesto a aprender sobre estos temas —dijo Winnie—. No hay nada de qué avergonzarse. Los calambres menstruales son dolores que una mujer experimenta durante su periodo.

Lina se cubrió la cara con las manos mientras Gourry asentía, comprendiendo.

—Bien —continuó Winnie—, estos calambres no son continuos. Van y vienen, y a veces progresan al trabajo de parto, y otras veces no. La mejor manera de saber si las cosas están avanzando es cronometrar las contracciones. Si son menos de diez minutos entre una y otra y son consistentes, es hora de llamar a la partera. Si no, pueden seguir con su vida diaria.

Lina levantó la mano, y una vez que Winnie asintió hacia ella, preguntó:
—Entonces, ¿hay alguna forma de hacer que las contracciones comiencen y avancen?

—No realmente —respondió Winnie—. Puedes tomar aceite de ricino, pero lo único que hará es darte una diarrea terrible.

—Entonces, ¿no hay magia...?

—Bueno, algunas personas juran que obtienen buenos resultados si sus esposos les masajean los pechos por unas horas. —El cabello de Lina se erizó mientras la mandíbula de Gourry caía y las demás personas en la sala se reían entre ellos, mientras Winnie continuaba—: Aunque realmente, la única manera segura de que el trabajo de parto avance es rompiendo la fuente, y una partera solo haría eso si el bebé está en peligro o si estás muy pasada de la fecha.

—Pero, ¿cómo sabes cuándo sucederá esto? —preguntó Lina.

—¡Eso es algo que decide el bebé! —celebró Winnie con una sonrisa—. En realidad, todo es cuestión de esperar.

—Bueno, no soy buena para quedarme sentada esperando —murmuró Lina entre dientes mientras Gourry la miraba nervioso.

—¿Cuánto tiempo puede tomar? —preguntó otra mujer.

—Es difícil decirlo. Para las madres primerizas, probablemente tomará unas trece horas, pero para algunas mujeres será mucho menos y, para otras... bueno, ¡el trabajo de parto puede durar días! —explicó Winnie.

—¿Y cómo se acelera? —preguntó Lina.

—Puedes caminar, bailar o cambiar de posición —dijo Winnie—. Mantenerte activa ayuda.

—¡Eso es mentira! —dijo otra mujer con experiencia—. Me mantuve activa con mi primer bebé y aun así duró tres días. Los bebés tienen mente propia para estas cosas.

—¿No pediste que tuviera un parto fácil y rápido mientras estabas en ese lago? —susurró Lina a Gourry, quien se encogió de hombros patéticamente.

La mano de Gourry se alzó de golpe, y Winnie le dio la palabra.
—¿Hay alguna forma de que sea menos doloroso? —preguntó.

—Afortunadamente, Lina es hechicera, así que mucho de lo que hace para concentrarse mentalmente puede ayudarle a distraerse de las contracciones. La distracción y las técnicas de respiración adecuadas son buenas formas de sobrellevar el dolor —dijo Winnie.

—Por favor... —intervino la madre experimentada—. Funcionan bien al principio, pero al final, cuando no puedes respirar sin sentir que la caja torácica se te colapsa y no tienes tiempo para recuperar el aliento entre contracciones, ¡no hay distracción en el mundo que te quite el dolor!

—Pero ¿no hay una poción mágica o un hechizo que puedas usar? —preguntó Gourry.

—Desafortunadamente, las mejores mentes de la hechicería están ocupadas en asuntos más importantes que aliviar el dolor de una madre trabajadora que trae una vida al mundo —dijo Winnie—. Solo tenemos que arreglárnoslas con nuestras técnicas de respiración y distracción, ¡y por suerte funcionan bastante bien!

—Esto no suena nada convincente —dijo Lina—. Pero he pasado por muchas situaciones difíciles y vivido para contarlas. Demonios, crecí con mi hermana y sus castigos. Esto no puede ser peor que eso.

—¡Esa es la actitud, Lina! —dijo Winnie mientras señalaba el pizarrón—. Ahora, antes de que comience el trabajo de parto, el cuello del útero es así de pequeño. —Dibujó un círculo diminuto en el pizarrón.

—¿Qué es un cuello del útero? —susurró Gourry a Lina.

—¡Eso no es asunto tuyo! —respondió Lina entre dientes.

—Pero cuando el bebé esté listo para salir, será así de grande —dijo Winnie, dibujando un círculo mucho más grande. Lina cruzó las piernas mientras su cabello se erizaba una vez más—. Es increíble cómo te expandes de formas que nunca creíste posibles.

Gourry lanzó una mirada a Lina, quien estaba pálida y sudorosa, y murmuró con una voz baja y peligrosa:

—¡Gourry Gabriev, ¿qué me hiciste?!


Slayers © Hajime Kanzaka & Rui Araizumi, Kadokawa Shoten, Fujimi Shobo, E.G. Films, J.C. Staff