RinMakoto. La salida de Kyoko y Shinobu fueron calmadas, les salieron las cosas, aunque en el caso de las otras dos, será diferente.

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Sin más, comencemos…

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Las citas con las de Peaky P-key siguieron, exactamente con las otras dos integrantes quienes tendrían salidas un poco más calientes que Kyoko y Shinobu.

Yuka.

La rubia estaba en el gimnasio, cabe decir que no había muchos entrenando por lo que Yuka y Michael estaban entrenando bastante para ver quien ganaba en cada c competencia que hacían.

- Uf, realmente esto es bueno, con el frio que hace, sudar es bastante bueno.

- Correcto, aunque tengo que decir que esto muy bueno – la rubia tomó algo de agua mientras le pasaba otra botella a su chico.

- Gracias – sonrió este tomando el líquido.

Ambos solo tomaron agua hasta que había quedado satisfechos y se dedicarían a descansar un poco, no obstante, Yuka sonrió mientras iba hacia donde estaba Michael y sin decir nada, se sentó a horcajadas de él.

- There are still people in the gym, you shouldn't get on top of me now

- Háblame en japonés.

- Que deberías bajarte, nos pueden encontrar – el chico exclamó, pero Yuka solo sonrió acostándose sobre su pecho, algo que él solo correspondió.

Unos momentos después, se pusieron de pie y estos regresaron para ver cómo iban las cosas, incluso Michael fue a ayudar a unas chicas que recién llegaron.

Desde hace un tiempo, tanto él como Yuka iniciaron una relación sentimental, todo desde la competencia que tuvieron hace tiempo, ambos sintieron esa conexión y más cuando comenzaron a llamarse de forma cariñosa, siendo que la rubia lo llamaba Mike y él le decía Jenny.

Y bueno, también se podía decir que hubo algo más, pero eso era algo que ellos sabían.

- Uf, la verdad es que estuvo bueno ese entrenamiento – el americano exclamó estirando sus brazos.

- No te miento, te veías bastante feliz ayudando a esas chicas – Yuka le decía mirándolo, aunque el chico solo negó con la cabeza.

- They're cute, but they're not as cute as you, Jenny – Yuka logró entender un poco lo que su novio dijo, lo que provocó un pequeño sonrojo en sus mejillas.

- B-Bueno, con tal de que solo tengas ojos para mí, entonces está bien.

- Pero vaya que a pesar de que hace frio, uno suda aquí adentro – Michael exclamó sentándose y notó de reojo como las últimas personas se iban del gimnasio, siendo que ya sería hora de cerrar.

Ya cuando no había nadie, estos se encargaron de arreglar las cosas y dejar todo en orden para el siguiente día.

- Muy bien, creo que tenemos todo listo, es hora de irnos – el chico decía, aunque en ese momento, sintió como la mano de Yuka se entrelazaba con la suya.

- ¿Quieres… una competencia?

- ¿Competencia?

- Sí, ya sabes, los dos podríamos competir para ver quien tiene más resistencia – la rubia se le acercó al oído – y el premio puede ser hacerlo en donde desees.

- Pues ese premio no me parece tan mal… de acuerdo, acepto.

- Muy bien, entonces tendremos que darle una vuelta entera a la ciudad.

- Fácil.

- Pero… sin abrigo – Michael se sorprendió por eso, pero asintió y así fue como los dos decidieron dar la vuelta.

El frio de la ciudad era evidente por lo que la pareja hizo eso y salieron sin nada de ropa de frio. Yuka solo iba con sostén deportivo mientras que su novio iba con una camiseta sin mangas, así estarían en igualdad de condiciones.

- ¿Lista?

- Más que lista – de golpe, los dos se fueron trotando, ni que decir que ya al ser casi de noche, la temperatura era más baja y el frio pronto lo comenzaron a sentir.

Los dos iban al lado del otro, incluso a algunas personas les extrañó ver a la pareja pasar con esa ropa sabiendo del frio que estaba haciendo.

- Ya miré a varias personas viéndonos raro.

- Da igual, sabemos lo que estamos haciendo entre nosotros, así que no importa en sí – Yuka le respondió a lo que el chico solo asintió y siguieron avanzando.

En el camino, pasaron cerca de la casa de Muni en donde justo se la encontraron con Rinku, ni que decir que las dos se sorprendieron de ver a la oji azul con su novio así.

- ¿Yuka-chan?

- Hola Rinku, Muni, ¿Qué cuentan?

- Sé que no debería preguntar, pero ¿Qué diablos hacen vestidos así? – la VJ preguntó.

- Estamos haciendo una competencia de resistencia a ver quién aguanta más, pero ambos vamos empate.

- Bueno, las dejamos, aún nos queda el último tramo – los dos se fueron, ni que decir del dúo de mejores amigas quienes tuvieron algunas preguntas, pero en general, dejaron ir eso.

Al final, tanto Michael como Yuka llegaron al gimnasio y al entrar, estos bramaron del frio mientras agitaban los brazos.

- ¡Que frio!

- The cold in Japan is harsh – el americano exclamó por lo que se fue a sentar, su novia se sentó en sus piernas mientras lo abrazaba.

Los dos se quedaron así un momento hasta que el calor de sus cuerpos los recuperó un poco, a pesar de que ninguno admitió haber perdido, lo dieron por empate.

- ¿Y al final que haremos con el premio?

- Bueno, es cierto que no ganamos, pero igual, el premio será hacerlo aquí – Michael sonrió un poco y sin más, besó a su pareja quien respondió al gesto.

Yuka se sentó a horcajadas y eso solo calentó más las cosas ya que las manos del americano fueron hacia los glúteos de esta y eso solo encendió más la situación.

La cosa se estaba elevando, pero escucharon un ruido que los alertó y se separaron para ir a ver y se dieron cuenta que solo fue que habían colocado mal unas pesas.

- Me asusté.

- I thought they caught us – una vez que arreglaron las cosas y asegurándose que no había nada más, decidieron no perder tiempo e ir a las duchas.

La ropa voló y se escucharon gemidos dentro de la ducha, así como el sonido de choque de cuerpos y fue así hasta que minutos después, las cosas se calmaron.

- El agua es muy cálida así – Michael decía mientras abrazaba a su novia, todo mientras el agua caía sobre sus cuerpos.

- Y que lo digas, al menos lo hicimos aquí, así que la deuda está pagada – los dos rieron, pero estos se volvieron a besar y no ayudó nada que estuvieron desnudos ya que momentos después, la intimidad se reanudó.

Y aunque no salieron a una cita, tanto Yuka como Michael la pasaron bien.

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Esora.

En la mansión de la familia Shimizu, la noche había llegado por lo que todos estaban comiendo, Esora solo observaba de reojo a su novio el cual estaba a su lado.

Una vez que todos cenaron, cada miembro se fue a lo suyo, en el caso de la peli verde, fue con su pareja quien se quedó comiendo junto con su madre y otros empleados de la servidumbre.

- Riku-kun.

- Esora-san, ya voy – el chico acabó con lo suyo y fue con la peli verde.

El anuncio de la relación no fue algo que sorprendió a los Shimizu ya que se notaba la cercanía entre los dos, aunque la madre de Riku se extrañó por eso, a pesar de eso, tanto ella como los demás familiares de Esora aceptaron su amorío con el peli azul.

Los dos decidieron dar una vuelta, esto una vez informado a los padres de Esora, quienes dejaron que los dos fueran.

- Uy, qué frio hace – la oji verde sopló un poco sus manos a pesar de que llevaba guantes.

- Es normal, estamos en diciembre y ya es de noche, hubiera traído una brazada para los dos, Esora-san – eso provocó la risa de la peli verde, algo que el chico no entendió – ¿Por qué la risa?

- Lo siento, es que aún recuerdo cuando desde que nos encontramos no podías llamarme de otro modo que no fuera Esora-sama, pero ahora ya puedes decir mi nombre, aunque siempre agregas el –san.

- Lo lamento por eso…

- No te preocupes Riku-kun, lo importante es que tú y yo estamos juntos, de eso no lo dudes.

- Sí, es verdad – los dos siguieron con lo suyo, aunque su cita no sería del todo calmada, solo que todavía no lo sabían.

En un momento, los dos decidieron ir a dar una vuelta por la ciudad, esto para calmar un poco las cosas, ya habían comido por lo que no irían a un restaurante como sería lo normal.

Aunque si irían a un sitio un poco extraño.

- ¿Quieres unas papas fritas?

- Sí, es cierto que no comemos mucho eso en casa, pero el otro día comimos con Kyoko unas hamburguesas y papas fritas, me gustaron como no tienes idea y bueno, cuando salgo me gusta ir a comprar.

- Entiendo, si quieres vamos – Esora asintió y se dirigieron hacia el establecimiento para comprar las papas fritas que quería la peli verde.

Al entrar, esperaron a que les tocara el turno, no obstante, las cosas se pondrían feas justo con una persona que entró de golpe al lugar.

- ¡Arriba las manos! ¡Nadie se mueva o disparo! – un sujeto entró con un arma apuntando a todos, ni que decir que el miedo los invadió.

Los clientes levantaron sus manos en señal de terror mirando eso, ni que decir que Esora y Riku estaban del mismo modo, pero el peli azul no dejaría que algo le pasara a su novia.

- ¡El que se mueva le disparo! ¡Dejen sus cosas de valor en el suelo! – las personas asintieron y fueron sacando sus carteras y celulares en el suelo, aunque Riku lo iba haciendo más despacio que el resto – ¡tú! ¡hazlo rápido!

- Lo siento, es que me duele la espalda – Esora miró con miedo a su pensando que le iba a pasar algo.

- Riku-kun.

- ¡Lo haré yo por ti! – justo cuando el asaltante se acercó a Riku, este reaccionó rápido y tomó el arma del sujeto y se la quitó de las manos.

El peli azul no se detuvo ahí ya que usando unos movimientos rápidos, logró derribar al malviviente al suelo, incapacitándolo.

- ¡Llamen a la policía! – los demás asintieron y así fue como minutos después la policía llegó al sitio llevándose al ladrón una vez que tomaron declaraciones de los testigos.

Una vez que todo se calmó, los encargados del establecimiento agradecieron bastante a Riku, incluso las demás personas por haber actuado, Esora solo se sintió más orgullosa de su novio.

- Al menos nos dieron las papas fritas, aunque igual estoy agradecido que podamos comer gratis por un año ahí – ya cuando salieron, el gerente le dijo a Riku que era bienvenido de comer ahí sin pagar nada por todo ese tiempo, esto como agradecimiento – lamento si te asusté.

- Me asustaste, pero si no hubieras intervenido, creo que las cosas hubieran marchado mal – la peli verde suspiró – vaya que no mentías cuando dijiste que sabías artes marciales.

- Entrené duro en Estados Unidos para cuando volviera, pudiera defenderte de todo peligro y es algo que sigo haciendo – Esora no perdió más tiempo y besó a su novio en los labios, antes de que este reaccionara, la joven se separó mirándolo.

- Por eso te amo Riku-kun y para que veas que te daré un regalo como agradecimiento por salvarme – esta se fue al oído del peli azul – ven a mi cuarto cuando todos se hayan dormido.

- Esora-san – el chico tragó saliva – ¿segura? ¿no haremos ruido?

- No te preocupes, estarán todos dormidos – le guiñó el ojo.

Y cuando volvieron a la mansión, esperaron a que todos se durmieran, es más, no contaron sobre el incidente en el establecimiento, esto para evitar problemas.

Cuando Riku se aseguró que no había moros en la costa, este fue hacia la puerta de su novia en donde tocó un poco y al abrirla, se llevó sorpresa.

- Ya estoy linda, Riku-kun – Esora apareció desnuda, sin nada que cubriera su cuerpo, tal y como había venido a este mundo.

- E-Esora-san.

- ¿Qué esperas? Mi cama está ahí… hazme tuya – el chico no perdió tiempo, su ropa también voló, cerró la puerta y llevó a su novia a su cama en donde la acción inició, esperando no hacer mucho ruido y ambos pasarían una gran velada.

Y así, las de Peaky P-key pasaron un gran día con sus chicas, solo esperando a que llegara el día de la actuación de fin de año.

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Continuará…