Esta historia ya está terminada, así que habrá actualizaciones constantes para poder tener todos los capítulos de este fic por aquí.
Gracias por leer y nos veremos después.
Este drabble esta inspirado en mi omegaverso. Para quien no lo sepa, en mi omegaverso las tres castas principales (alpha, omega, beta) se pueden embarazar, alpha y beta en contados casos pero no imposibles, con sus respectivos cuidados y todo lo que conlleva el embarazo.
Solo eso (?).
Un beta con aura de alpha.
Un alpha con presencia de omega.
¿Qué es lo peor que podría pasar?
Cuando Aomine Daiki despertó esa mañana pudo notar que estaba solo en la comodidad de la cama que comparte con su pareja.
Quizá fue al trabajo, pensó para sus adentros Daiki quitando las sabanas de la cama de su cuerpo desnudo. Lanzo un largo bostezo y después despeino sus cortos cabellos antes de ponerse su ropa interior la cual estaba regada por la habitación.
Bajo a la segunda planta de su hogar sin prestar mayor atención a su alrededor mientras rascaba su cabeza sin mayor importancia en un intento de quitar los bostezos que lanzaba al aire.
No lo logro.
-Buenos días Daiki-san- saludo un bajito castaño tapando con uno de los mandiles de su cafetería el cuerpo semi desnudo de su pareja quien le veía seriamente -creí que seguirías durmiendo. No es común verte en el trabajo como dios te trajo al mundo ¿pasa algo?- pregunto Sakurai Ryou con un fuerte rubor en su rostro.
Aomine chisto molesto mientras dejaba caer sin pudor alguno el mandil que trataba de cubrir su cuerpo, sonrió burlón al ver coloradas las mejillas del castaño quien no se atrevía a verle a los ojos. El chico era lindo cuando se lo proponía.
-Vaya- exclamo el moreno viendo divertido a Ryou quien trataba de huir de su agarre en la cintura mas no le soltaría por nada del mundo -ver sonrojado a un alpha hace que el enojo que tenia estos momentos se esfumara un poco- agrego molestando a Sakurai quien le veía un poco molesto pero aun sin bajar el sonrojo en sus mejillas -en especial cuando el alpha del que estamos hablando es el mío. Eso incluso es más lindo viniendo de ti Ryou-
-Daiki-san, por favor- pidió avergonzado el bajito viendo al moreno -no es justo que un beta como usted moleste a un alpha como yo, mucho menos antes de que abra la cafetería- agrego el castaño empujando suavemente el cuerpo de Aomine.
El beta soltó una fuerte carcajada, como le gustaba molestar a su pareja y jefe.
-Yo no tengo la culpa de que mi alpha tenga mas pinta de omega- se defendió Aomine nalgueando descaradamente al castaño quien soltó un pequeño gruñido de dolor. Sus colmillos sobresalieron un poco debido a esa acción del beta -un lindo y sensual omega, por cierto. Ademas de mi querido y amado jefe-
-Tienes agallas para molestar a tu jefe, Daiki-san- se quejo el alpha enredando sus brazos alrededor del cuello del moreno mientras lo atraía hacia el, Aomine pudo ver algo parecido a enojo y molestia en los ojos caramelos del alpha -me encargaré de recordártelo en la noche, por ahora, te quiero vestido aquí en treinta minutos, de no cumplir con el tiempo, bueno, espero que tu trasero este listo para recibir las consecuencias de tus actos- luego de eso se adueño de los labios del beta en un demandante y hambriento beso, beso que apenas Aomine pudo corresponder en ese instante.
El alpha soltó de su agarre a su pareja y después le dio otra fuerte nalgada a Aomine quien dio un brinquito entre asustado y excitado.
Y lo peor es que no sabia cual de las dos sensaciones era la peor.
¿Será buena idea hacerlo hoy sin condón?
¿A Ryou le gustara la idea de tener un bebé?
¿Va a ponerse gordo luego de eso?
Y lo mas importante...
¿Quién de los dos va a tener al bebé?
Aguante el SakuAo, no me arrepiento de nada uwu.
