Esta historia ya está terminada, así que habrá actualizaciones constantes para poder tener todos los capítulos de este fic por aquí.

Gracias por leer y nos veremos después.

Este drabble se desprende del drabble »Amor de Padre, Pt 2«, »Cena, Pt2« y »Daiyo Aomine, Pt 2«


Era víspera de Navidad. Familias y amigos iban por los concurridos pasillos de plazas y el centro comercial de la ciudad. Podías notar que faltaban pocos días para una fecha tan importante como noche buena.

Todo era paz y tranquilidad para la familia Aomine hasta que...

-¿Y nosotros que tenemos que estar haciendo aquí, Ryou? Sabes que Ryuki, Ryuchi y yo estaríamos mejor en la casa de Hanamiya cuidando a Kai de las manos pervertidas de su hijo- gruñó entre dientes el oficial para diversión del pequeño Daiyo en compañía de su amigo Kira Haizaki quien lo tenía bien sujeto de la mano.

Su Papi era divertido.

-Estoy de acuerdo con el viejo- opinó Ryuchi viendo seriamente a su madre -podrimos estar cuidando a Kai de Kiyoshi y sus perversiones en vez de estar aquí-

-Mamá, sabes que normalmente no haría caso a las opiniones de mi padre y hermano pero por esta vez concuerdo con ellos ¿Qué tal si ese imbécil se está aprovechando en estos momentos de Kai y no estamos ahí para impedirlo? No quiero que mi hermanito sufra por culpa de ese mocoso busca pleitos-

Ryou soltó una risita divertida mientras cargaba en brazos a su pequeña Ayumi. Dios, sus hombres eran unos exagerados.

-Chicos, dudo mucho que algo malo le pase a Kai estando en casa de Hanamiya-san- explicó el castaño viendo seriamente a los tres Aomine.

-Pero...- trataron de negarse los tres.

-Confíen más en Kai, chicos. Mi hijo no hará nada malo sin la supervisión de su familia- terminada esa conversación siguió a Makoto quien a regañadientes iba de la mano de Teppei por los pasillos del centro comercial.

Daiyo jalo al pequeño Kira de la mano quien lo seguía muy de cerca para comodidad del pequeño castaño. No entendía que estaba pasando.

-¿Qué tienen tu padre y hermanos Daiyocchi?- pregunto el pequeño Haizaki viendo a su amigo y después a los tres Aomine quien en esos momentos tenía un aura oscura rodeando a los tres y asustaban a quien pasaba cerca de ellos.

-Quien sabe- se alzó de hombros el pequeño Aomine -estan así desde que hermanito Kai sale con Hideaki-nichan- explicó Daiyo viendo a su familia y después a su amigo -lo bueno es que tú y yo ya estamos casados ¿cierto Kira-chan?-

-Si- respondió con seguridad Haizaki abrazando al pequeño castaño quien correspondía amorosamente aquel abrazo -nada ni nadie nos va a separar. Tú eres mío así como yo soy tuyo Daiyocchi-

Una tierna y conmovedora escena en ojos de quien veía al par de infantes tan unidos.

-Oye- Ryuchi le dio un zape a su hermano mayor llamando la atención de este en un gruñido -¿No crees que Haizaki está muy cariñoso con Daiyo? ¿No te parece sospechoso?-

El peli azul de ojos desigualdades, uno azul y otro café vio la escena que señalaba su hermano, se puso de pie y después le regreso el zape a Ryuchi quien lo veía molesto por tal acción.

-No seas idiota, Ryuchi- argumento el mayor viendo seriamente a su hermano -¿Cómo se te ocurre pensar que algo está pasando entre el hijo del tío Ryota y nuestro hermanito? Es imposible-

-Yo solo digo lo que veo, imbécil- se quejó Ryuchi.

-Pues no lo digas tan a la ligera idiota- acotó Ryuki señalando ahora a su padre quien veía con atención la lencería fina que había cerca de ellos, seguramente para su madre, pensó el hijo mayor -te recuerdo que Aomine aún está en la etapa de negación con la relación de Kai y el idiota de Kiyoshi. No quiero que por tus comentarios sufra un paro cardíaco y mamá sufra por eso- por qué claro, le importara más lo que le pasará a su madre que al propio Aomine.

Después de todo, el bonito castaño no tenía la culpa de estar casado con alguien como su padre.

Ryuchi gruñó por lo bajo, de todas maneras no bajaría la guardia con Haizaki. Ya perdió a uno de sus hermanitos, no quería perder a otro más en manos de un niño de siete años.

A Daiyo no.


-Grr... Be-bebé, e-enserio, n-no es necesario que ha-hagas esto- gruñó entre dientes Hideaki mientras acariciaba los cabellos azules de su lindo novio.

Kai Aomine saco el pene erecto de su novio de sus labios y después le vio con duda en sus ojos caramelo. Kiyoshi estaba impresionado, nunca había visto tal determinación en los ojos de su bebé.

-Te estaba doliendo, no podía dejar que sufrieras por mi culpa papi- murmuró el pequeño peli azul mientras daba un pequeño e inocente beso en la cabeza de la erección de Hideaki -creí que estaba haciendo un buen trabajo- acotó mientras sus ojitos caramelo empezaban a humedecerse al creer que había decepcionado a Kiyoshi en su primera felación hacia el castaño. El no quería decepcionar a su persona especial en esos momentos íntimos entre pareja.

Puta madre.

Puta madre.

¡SU PUTA MADRE!

Pensó para sus adentros Kiyoshi a punto de sufrir un jodido paro cardíaco debido a la ternura y sensualidad que alguien tan bonito y lindo como lo era su Kai era capaz de producir en alguien como el.

Definitivamente debía ser un jodido pecado la existencia misma de su Kai.

¡Por la santa mierda!

¡Kai estaba dudando de sus capacidades para darle una jodida mamada como dios manda!

Ahora que lo pensaba fríamente se sentía jodidamente mal por ser la persona que corrompió a tan bello angel hace poco más de seis meses.

¿A esto se refería su padre cuando le decía que no hiciera cosas buenas que parecen malas?

¡Por qué si era eso estaba completamente seguro de que estaba más que jodido en el infierno!

-Bebé- llamo despacio al pequeño Aomine mientras se incorporaba en su cama y abrazaba a Kai quien se dejaba mimar por el, olvidando por un momento la maldita y dolorosa erección que tenía entre sus piernas, de no haber interrumpido la felación de Kai hubiera ya llegado al orgasmo -Kai, estabas haciendo un buen trabajo, un magnífico y grandísimo trabajo. Iba a correrme de no ser por tu pequeña lengua, enserio, no te sientas mal por eso-

-¿En serio?- pregunto ilusionado el bajito viendo directo a los ojos verdes de su novio -¿No te decepcioné? ¿Si te gusto?-

-Me gustó con cada fibra de mi maldito ser- Kai asintió y con una gran sonrisa dibujado en su rostro besó los labios de su novio quien gustoso correspondió a tan delicioso beso, de pronto fue el mismo Kai quien cambiaba de lugar con Kiyoshi y ahora el pequeño Aomine quien estaba arriba del cuerpo de su novio haciendo que Hideaki le tomara de la cintura friccionando su amiguito despierto con el pequeño cuerpo del menor -eso quiere decir que podremos llegar hasta el final, mi amor-

-¿Hasta el final?- pregunto Kiyoshi. El pequeño Kai asintió.

-¡Si! Mis papis y los tuyos no vendrán hasta las seis de la tarde, conociendo a mami tuvo que haber intervenido con todos ellos- explicó el pequeño Kai moviendo sus caderas sobre la erección de Hideaki quien gruño satisfecho por eso.

Dios.

-Entonces- cambio de posición el mayor ahora acostando bajo suyo a Kai quien le veía fijamente -este pequeño y sensual cuerpo es mío las próximas cuatro horas ¿cierto?- el menor asintió con un pequeño sonrojo en sus mejillas para exitacion de Kiyoshi -excelente-

Luego de eso se adueñó en un beso hambriento los labios del pequeño Aomine. Solo esperaba que sus viejos no lleguen antes de lo previsto.


-Y...- alargó la consonante Makoto mientras se sentaba a un lado de Ryou quien daba de tomar un poco de agua a la pequeña Ayumi quien veía fijamente al de cabello oscuro -¿Qué se siente ser esposo y madre de la familia Robocop en potencia?- pregunto por curiosidad al castaño quien le veía confundido.

Después de unos segundos pensándolo entendió la referencia. Vaya que estaba nulo en películas de acción.

-Oh... Me siento muy orgulloso de mí familia, aunque nunca imaginé que mis hijos mayores terminarían siguiendo el camino de Daiki, Kiyoshi-san- explicó el castaño viendo a su consuegro.

Makoto chasqueo la lengua molesto -dime Makoto, aún no me acostumbro a que me llamen por el apellido de Teppei. En el trabajo suele ser incómodo todo eso- pidió mientras veía a la pequeña peli azul quien seguia viéndole fijamente, le estaba poniendo nervioso esa niña -supe que acendieron a Aomine a comisionado de Tokio, felicidades Sakurai-

-Gracias, Makoto-san- agradeció el castaño, hubo un pequeño silencio entre ellos y después volvió a hablar -supe por Hideaki-kun que Teppei-san ahora es jefe de la estación de bomberos donde trabaja, estaba muy orgulloso del trabajo de su padre cuando lo menciono, al igual del trabajo de Makoto-san en el juzgado civil de Tokio- explicó el ojos caramelo bajando a su hija de sus piernas y dejando que descubriera un poco del lugar donde estaban.

Hanamiya soltó una risotada divertida y después enfoco sus ojos en los de Ryou -Hideaki siempre estará orgulloso de su padre o yo sin importar lo que hagamos, en ese sentido se parece más a Teppei que en mi- explicó el de ojos verdes -muchos dicen que Hideaki solo es hijo mío por el parecido y la personalidad que tiene y que de Teppei no tiene nada, más que su apellido. Lo que no saben es que ese mocoso tiene lo que me desespera de mi esposo y lo que hizo enamorarme de el aparte de su boba pero sincera sonrisa- Makoto vio a su esposo quién estaba hablando con Aomine y sus hijos a unos pasos lejos de el y el honguito de Too.

-¿Y qué es eso, Makoto-san?- pregunto Ryou viendo la misma escena que Hanamiya.

-¿Cómo fue que te hiciste esta herida, Hideaki-senpai?- pregunto el pequeño Kai Aomine acostado sobre el pecho desnudo de su novio y acariciaba el vendaje sobre el pectoral izquierdo del mayor, le fue inevitable no preocuparse por eso.

-¿Recuerdas la vez que te vine a ver de sorpresa a tu casa sin que tus padres y hermanos lo supieran?- el menor asintió recordado aquella linda visita de su novio -bueno, cuando iba camino a casa me encontré con tu viejo pero el no me reconoció, estaba siendo seguido por un imbécil de mala muerte para asaltarle, yo me di cuenta de eso y interviene sin que Aomine se diera cuenta pero el infeliz estaba armando con una navaja y pues... solo fue superficial terroncito de azúcar, no tienes de que preocuparte- aseguro el de ojos verdes acariciando la espalda de Kai quien le veía con un puchero y sus ojitos húmedos amenazando con empezar a llorar.

-¡Eso fue tan valiente!- luego de eso le dio varios besitos en el rostro y pecho a su novio quien se dejaba consentir por su bebé -¿Papi lo sabe?-

Kiyoshi no respondió, solo se dedicó a disfrutar del cuerpo de Kai y sus mimos.

Preferia que su suegro nunca lo supiera.

-El mocoso siempre vera primero por los demás antes de el. Así sea su peor enemigo, mi hijo siempre lo defenderá y dara su vida a cambio de la seguridad del otro. Eso fue lo que me hizo enamorarme de Teppei en preparatoria. No cualquiera aguanta tanto a mí equipo y vive para contarlo- sonrió burlón la ex araña de Kirisaki Daiichi.

Vaya que el también estaba orgulloso de la familia que tenía al lado de Teppei.