Esta historia ya está terminada, así que habrá actualizaciones constantes para poder tener todos los capítulos de este fic por aquí.
Gracias por leer y nos veremos después.
P.D. Hay nopor Hetero como Homo, se habla de embarazo y mpreg, tómenlo en cuenta por favor.
Sakurai Ryou veía la escena frente a sus ojos de forma tranquila y enamorada. Las dos personas que dormían apoyadas uno en el otro le transmitían tranquilidad y paz que hace tiempo nunca pensó tener en toda su vida.
Han pasado ya díez años desde que conoció al par de chicos que dormían tranquilamente en el metro mientras los tres viajaban hacia su hogar. Díez años en los que ha cambiado mucho su mentalidad y forma de ver la vida.
Y todo era gracias a Aomine Daiki y Momoi Satsuki.
Sus parejas.
Nunca imaginó que algo así podría sucederle a el. Es decir, el siempre pensó en el amor como solo algo entre dos personas y hasta ahí. Una tercera o cuarta persona no podía entrar en la ecuación de algo tan bonito e íntimo como el amor.
Pero se equivocó.
Y si, al principio tenía miedo. Seguía teniéndolo pero ya no tanto como se imaginaba de adolescente. Temía al que dirán o lo que les harían si supieran la relación que tenían desde que iban en preparatoria.
Pero paso el tiempo y eso pasó a segundo plano.
Ya no le importaba lo que dirán sobre ellos o el. Sobre su relación.
Sobre su amor.
Y no podía estar más feliz y agradecido por eso con la vida.
No cambiaría nada de ellos y su relación.
Quizá ya viene siendo hora de darles a ambos lo que tanto buscaban a su lado desde hace tiempo:
Una familia.
Momoi formó un puchero con sus labios para ternura y cariño de Ryou quien tranquilamente terminaba de preparar la cena para los tres.
Ya se estaba mentalizado para la posible discusión entre ambos chicos dueños de su corazón.
Y como siempre, tendría que intervenir antes de que esa discusión llegara a más entre ambos.
-¿Por qué Dai-chan no ayuda en la cena? No es justo que Ryou-chan y yo estemos haciendo algo y Ahomine no haga nada más que ver televisión y beber cerveza- se quejó la peli rosa mientras ponia en la mesa la loza que iban a usar.
Aomine para ese momento desvío su atención de la televisión y ahora lo enfocaba en Momoi.
-Eso es simple: Ryou no me deja meterme a su cocina. Teme a que vaya a quemarla como tú lo hiciste la última vez. Además, la loza y cristalería me da flojera poner, por eso te lo dejo a ti todo Satsuki. Yo solo estoy esperando la hora de cenar para pasar esta parte del día con Ryou y tú- explicó el moreno bebiendo un trago de su cerveza para después enfocar su vista en la televisión.
Momoi chisto molesta la lengua, su amigo seguia siendo un idiota sin importar el tiempo de relación que ya tenía con el castaño y sus planes a futuro con el.
-¡No es justo!- hizo berrinche mientras dejaba los cubiertos sobre la mesa, buscando apoyo por parte de su novio vio fijamente y con un puchero a Ryou quien apagaba la estufa por esa noche -dile algo a Ahomine, Ryou-chan, ese idiota es un aprovechado-
El castaño soltó una risita divertida por las ocurrencias y las discusiones infantiles que sus novios tenían entre sí -tranquila Satsuki-chan, verás que Daiki-san cambiará en cuanto sea padre. Veremos si sigue comportándose así con sus hijos frente suyo- la botella de la cerveza que tenía en la mano Aomine se cayó al suelo con estrepito al oír aquella declaración.
Mientras que Momoi había dejado caer un par de cubiertos al suelo por las palabras que el castaño había soltado. Aún sin saber si eran sinceras o solo fueron al aire.
Pero ambos amigos eran conscientes de que esas declaraciones de Ryou eran tan reales por el bonito y llamativo sonrojo en las mejillas del castaño.
Aomine apagó la televisión y se colocó junto de su amiga quien al igual que el estaban en shock por esas palabras. Daiki debía confirmar que lo que estaba oyendo no se trataba de una broma.
-¿Ryou-chan?- pregunto Satsuki con los ojos humedecidos...
Acaso...
¿Acaso...?
-Bueno- empezó a hablar el castaño viendo a los dueños de su corazón con el alma en la mano -se que es muy pronto y sé que tampoco tenemos el espacio ni el tiempo para empezar a pensar en esto pero- dudo en seguir con su explicación Sakurai para impaciencia de ambos amigos -tambien soy consciente de que los dos están muy ilusionados y emocionados con la idea de formar una familia a mi lado y... Creo que podemos intentarlo, si soy sincero me gustaría que Satsuki-chan y yo tengamos un bebé. Ella uno que se parezca a mí y yo otro que se parezca a Daiki-san pero- no pudo continuar con su explicación debido a que estaba rodeado por los brazos de Aomine y Momoi quienes limpiaban las lágrimas que tenía en sus ojos caramelos y le protegían de todo y todos.
Momoi acurrucó en sus pechos al castaño quien también limpiaba sus lágrimas con un pequeño pañuelo mientras que Aomine le tenía bien abrazado de la cintura y besaba su cuello aspirando el aroma del pequeño castaño a quien le agradaba estar en medio de ambos chicos.
Se sentía tan en paz.
-Nada me haría más feliz y plena que tener el hijo de Ryou-chan en mi vientre- expresó Satsuki besando los labios del castaño en un beso casto y sincero haciendo que la cabeza de Ryou siguiera reposando en sus pechos para comodidad del bajito.
-Y a mi nada me haría más feliz que tener un hijo con Ryou, un pequeño honguito igual que el- expresó el moreno abrazando a Ryou y a Satsuki a la vez. Alejo un poco al castaño del cuerpo de su amiga y después beso los labios del castaño con hambre y pasión.
Dios, pensar en una familia con Ryou lo hacía el hombre más feliz del planeta.
Un nuevo cambio se avecinaba para el peculiar trío.
-Acércate Ryou-chan, no muerdo- bromeó un poco Satsuki quien estaba únicamente vestida con su blusa azul que llevo al trabajo. Bajo esa prenda podía notarse un par de firmes y blanditos senos al igual que unos marcados pezones y más abajo de la blusa podía verse la ropa femenina de Momoi acostada en la cama mientras esperaba a que el castaño terminara de desnudarse con ayuda de Aomine.
Lentamente Sakurai subió a la cama y gateo hasta donde estaba Satsuki con una hermosa sonrisa esperando por el. Estaba vestido únicamente con un boxer.
Ryou robo un pequeño beso de los labios de la chica quien disfrutaba de aquel contacto con el castaño mientras las manos de Ryou acariciaba el cuerpo femenino con paciencia y ternura para deleite de Momoi quien soltaba pequeños suspiros de disfrute.
Los ojos zafiro de Aomine veían excitados aquella escena y no queriendo quedarse atrás lentamente fue acercándose hasta donde estaba Ryou y le atrajo de la cintura hasta sentarlo en sus piernas. Momoi y el castaño se vieron interrumpidos por esa acción de Daiki.
-No lo acapares todo para ti, Satsuki- regaño el moreno abrazando al castaño mientras besaba su cuello y mordía su espalda marcando su cuerpo como suyo. Su diestra bajo por el pecho del castaño y rozo los pezones de Ryou con las yemas de sus dedos hasta llegar a la intimidad del castaño que ya mostraba signos de excitación para lujuria de Satsuki -mira, el pene de Ryou ya está duro- sobó suavemente el pequeño pene encima de la ropa sacando varios gemidos del castaño quien tenía los ojos vidriosos y llenos de placer. Momoi se humedeció un poco al ver a su amigo masturbar a su novio así -termina de ponerlo duro- demandó el moreno bajando el bóxer del castaño mientras Momoi llegaba hasta donde estaba Ryou presa del placer.
-Ryou-chan pervertido, estás así solo con acariciar mi cuerpo- hablo la chica bajando su cabeza hasta donde el pene erecto de Ryou se levantaba en todo su esplendor, relamio sus labios, y soplo un poco la cabeza de la erección, después le dio un pequeño besito, debía hacer un buen trabajo -pero no importa, así te quiero Ryou-chan. Portate bien y posiblemente está noche tenga a tu bebé en mi vientre. Vas a venirte mucho dentro mío- luego metió la erección en su boca hasta la mitad y después lo saco de golpe para gloria de Ryou.
Le gustaba que Momoi hiciera eso con el.
Mientras Satsuki se entretenía con el pene del castaño, Aomine untaba un poco de lubricante en sus dedos para poder empezar a dilatar al castaño quien estaba perdido en el placer. Abrió un poco más las piernas de Ryou sin dejar que Momoi dejará la felación que hacía en el castaño y dirigió sus dígitos en la pequeña entrada de Sakurai quien gimió fuertemente por ser invadido y atacado de esa manera por sus novios.
Dios.
-Da... Sat...- no sabía que nombre gemir. Los chicos estaban torturándolo en partes iguales -m-me vengo-
Momoi saco el pene húmedo del castaño de su boca antes de que pudiera correrse al mismo tiempo que Aomine dejaba en paz su entrada. Era hora de la segunda fase.
-No vas a correrte hasta que estés muy dentro de mí, Ryou-chan- respondió la peli rosa quitando la blusa que cubría su cuerpo y quitaba su pantaleta húmeda para impresión del castaño -estoy muy húmeda. Quiero que Ryou-chan haga un bien trabajo conmigo también- Aomine soltó al castaño quien lentamente se acercó a la húmeda vagina de Satsuki. Rozó su lengua en el excitado clítoris -dios, Ryou-chan-
Aomine se quitó su ropa interior y se puso encima de Ryou, llevo su mano al pene del castaño y masturbo un poco más el pequeño miembro que lamía y chupaba la vagina de Satsuki. Rozó un poco la punta de su pene en la entrada del castaño quien esperaba ya ser penetrado por su novio mientras su novia acariciaba sus cabellos castaños.
Daiki movió un poco las caderas y después se adentro en el castaño de golpe quien interrumpió sus actividades con Momoi. El moreno empezó a moverse dentro del pequeño Sakurai.
-Da-Daiki-san-gimió entre sus labios Ryou. Su pene aún era apresado por la mano de Aomine.
-Aun no vas a correrte hasta estar dentro de Momoi ¿Lo olvidas?- apretó un poco más el pene del castaño mientras movía las caderas y avisaba a la peli rosa a acercarse a Ryou -Satsuki, asegúrate de que su pene entre en su totalidad ¿Está bien?-
-Claro- respondió la chica acostando en la cama mientras diría el pene de Ryou en su entrada, la cabeza del pene estaba abriéndose paso en su interior y Ryou gimió al ser apretado de esa forma por la vagina de Momoi -ayúdame un poco Dai-chan- en ese momento Aomine tomo de la cintura al castaño y entro al fondo de el haciendo que Ryou hiciera lo mismo en Momoi.
Chica y chico gimieron al unísono. Aomine gruñó al sentirse apretado en aquella cavidad.
-Asegúrense de embarazarse esta noche- jadeo entre dientes Daiki aún con sus manos en la cintura del castaño impulsándose y llegando más profundo en su interior.
Por instinto sexual el pequeño Ryou también movía sus caderas y llegaba a lo más profundo de Momoi quien disfrutaba de ser penetrada por el castaño. Sakurai beso tiernamente a Satsuki mientras jugaba con los pechos femeninos y mordía suavemente los marcados pezones.
Podía sentirse cerca del orgasmo.
-Chi-chicos yo- Aomine beso sus labios tirando de sus cabellos castaños.
-Y-yo también- gimió la peli rosa, pudo sentir como Ryou se hacía más grande dentro de ella.
-Juntos- gruñó Aomine mordiendo el hombro de Ryou quien después de una última embestida lleno de su esencia el interior de Momoi mientras que el suyo era llenado hasta el tope por el esperma de Aomine.
Joder, eso fue...
Eso fue...
-Genial- hablaron al unísono Aomine y Momoi aún compartiendo el cuerpo de Ryou.
El castaño se dejó caer suavemente sobre el cuerpo de Momoi quien disfrutaba del semen en su vagina y el pene flácido de su novio dentro de ella, acaricio los cabellos castaños e indico a Aomine que ya podía salir del interior del castaño.
Daiki se acostó del otro lado de la cama abrazando la cintura de un inconsciente Ryou mientras Satsuki acomodaba la cabeza del castaño en sus pechos.
Ambos amigos esperaban que su sueño se hiciera realidad junto con su Ryou.
