Android 18 se detuvo, jadeante y con la mirada vigilante, en el centro de un túnel oscuro, no sabia como había llegado a este lugar, de repente estaba siendo perseguida con cell y antes de que se diera cuenta ya se encontraba corriendo por su vida dentro de este extraño túnel. El eco de sus propios pasos resonaba en las paredes, y un frío inexplicable le recorría la espalda. Miró hacia ambos extremos y se encontró atrapada entre dos figuras conocidas pero igual de inquietantes.
Hacia el frente, Cell en su forma imperfecta se relamía los labios, su mirada predatoria fija en ella. Su voz ronca y susurrante llenaba el túnel:
—18... Ven conmigo. Prometo que serás una parte esencial en la perfección que tanto deseas. Pero, si eliges acercarte a esa… "versión" mía —dijo, haciendo un gesto despectivo hacia su forma semiperfecta detrás de ella—, sufrirás. No serás nada más que un simple escalón para algo que te devorará sin pensar. Yo, en cambio, puedo darte un propósito.
Desde el otro extremo del túnel, Cell en su forma semiperfecta dejó escapar una carcajada suave pero amenazante. Se inclinó hacia adelante, extendiendo una mano hacia ella con un gesto invitador y susurrando con una voz apenas audible:
—¿De verdad quieres escuchar a esa versión débil y primitiva? Yo soy lo que él aspira a ser. Conmigo, todo es inevitablemente más… poderoso. Puedo ofrecerte algo que él no tiene: la certeza de que tu sacrificio será por una perfección auténtica, una que reescribirá la historia de los androides para siempre. Ven a mí y acabaré rápido. Él, en cambio, solo sabe destruir y prolongar el dolor. ¿Acaso quieres ser torturada por la imperfección?, además tu hermano te espera no querrás dejarlo solo verdad?
18 dio un paso hacia atrás, sintiéndose atrapada en un juego macabro en el que ambos Cell usaban cada palabra como un arma, intentando abrir grietas en su decisión. La situación era absurda; cada uno intentaba seducirla con promesas de un destino horrible, pero cargadas con la seguridad de que el otro le ofrecería un sufrimiento peor, pero lo peor de todo es que de donde se supone que salió el otro cell, la misma versión que se había llevado a su hermano, esto tenia que ser una especie de pesadilla.
—¡Basta! —les gritó, alzando la mirada desafiante—. ¿Por qué haría yo algo por alguno de ustedes? Solo son parásitos obsesionados consigo mismos. Nada de lo que digan va a convencerme de que les permita absorberme.
18 noto que por alguna extraña razón ninguno de los dos avanzaba era como si un muro invisible les impidiera el paso pero no sabia por cuanto tiempo duraría, estaba completamente confundida.
Cell imperfecto chasqueó la lengua, mirando a 18 con una mezcla de frustración y deseo. Sus ojos brillaron de rabia contenida.
—Si no vienes conmigo, serás una víctima de su ambición. No puedes huir de tu destino, 18. Resígnate y únete a mí ahora, antes de que él lo haga todo más difícil.
Cell semiperfecto dio un paso hacia adelante, sus ojos brillando de una manera aún más despiadada.
—¿Lo oíste? Todo lo que dice no es más que una excusa para enmascarar su debilidad. Yo soy la única opción. Conmigo, tu sufrimiento será rápido, pero en él… lo alargaría solo para satisfacer su vanidad. Piensa, 18, en lo que significa ser parte de algo superior. Tu resistencia es inútil.
La cabeza de 18 giraba con cada palabra que estos dos monstruos le dirigían. Ambos eran el mismo ser, y sin embargo, cada versión tenía una forma única de presentar sus argumentos, manipulando, insistiendo, tratando de invadir su mente y corazón con la promesa de un fin inevitable. Sabía que, al final, su destino sería doloroso si caía en manos de cualquiera de ellos.
—Lo único en lo que han logrado convencerme —dijo, enderezándose con una chispa de desafío en sus ojos azules— es que ambos son desesperantes y que ninguno es tan perfecto como se cree. Y si ambos creen que simplemente voy a dejarme llevar hacia la muerte... están equivocados-
Los dos Cell intercambiaron una mirada desconcertada, el silencio en el túnel se volvió opresivo. 18 aprovechó ese instante de confusión y comenzó a cargar su energía, concentrándola en un destello que llenó el túnel con una explosión de luz. Sin esperar una respuesta, giró y corrió en dirección contraria a ambos, utilizando el resplandor para desorientarlos y ganar distancia.
Con cada paso que daba, sentía la adrenalina corriendo por sus venas y la convicción de que, sin importar cuán imponentes se mostraran esas dos versiones de Cell, ella no iba a rendirse tan fácilmente. Aunque su destino pudiera parecer sellado, todavía tenía la capacidad de pelear y, sobre todo, de elegir.
Android 18 se detuvo en seco cuando al final de su camino, se encontró frente a la figura imponente de Cell en su forma perfecta. Sus ojos magenta y fríos brillaban en la penumbra, y una media sonrisa apareció en su rostro al ver su expresión de sorpresa. Con los brazos cruzados, Cell la miró de arriba abajo, casi con la calma de alguien que observa algo ya ganado, pero sin la urgencia de perseguirlo.
—No des ni un paso más, 18 —le dijo con voz profunda y llena de autoridad—. Sabes estoy un poco confundido aquí, no se cómo llegué a este lugar, pero es un poco peculiar encontrarme contigo, considerando que ya te absorbí, aunque no es del todo desagradable—con una risa burlona continúa hablando sin dejar de mirar a 18 —Puedo notar que no estamos solos, es extraño no?, puedo ver que otras contrapartes mias tambien se encuentran aquí, aunque claramente inferiores a mi —
18 lo miró con desprecio, sin dejar que su tono le afectara. Pero Cell se adelantó, inclinándose levemente hacia ella, como un depredador que saborea su presa antes de devorarla.
—Ahora bien, ya que estoy en mi forma perfecta, debo admitir que absorberte a ti no me aportaría nada significativo. Mi perfección está completa. Pero tampoco puedo dejar que mis otras versiones se queden sin satisfacer su… apetito —explicó, su sonrisa creciendo—. ¿Sabes? Creo que deberías saber exactamente lo que te espera con cada uno de ellos. Quizá eso te ayude a decidir a quién deberías acercarte.
Cell hizo una pausa, disfrutando del terror que poco a poco se apoderaba del rostro de 18, y continuó con tono meticuloso.
—Si eliges a mi versión imperfecta… —dijo, señalando hacia el túnel por donde ella había llegado—, lo que enfrentarás será un proceso doloroso y rudimentario. Es impulsivo, inestable, y no ha aprendido aún a controlarse. Sufrirás, y él prolongará el proceso sin saberlo, creyendo que está maximizando su poder, cuando en realidad solo estará dejándote consumir lentamente, torturándote en un juego sin final.
18 tragó saliva, tratando de no dejarse intimidar, pero cada palabra de Cell resonaba como una sentencia.
—Por otro lado —continuó Cell, señalando hacia el otro lado del túnel donde estaba su forma semiperfecta—, si eliges a esa versión… él es un poco más sofisticado, aunque no menos cruel. No serás solo una pieza en su ascenso hacia la perfección, sino un medio para acelerar su metamorfosis. Con él, tu sufrimiento será más rápido, pero la agonía se sentirá aún más intensa. Su absorción será violenta, casi como una combustión que reducirá tu ser a un simple combustible, y la chispa de lo que eres se desvanecerá en un instante, dejando apenas un eco de tu existencia.
18 sintió un escalofrío recorrer su cuerpo. Estaba atrapada entre horrores, y cada elección parecía más sombría que la anterior. Cell, al ver su reacción, dio un paso hacia ella, su voz resonando con una mezcla de indiferencia y fascinación.
—¿Qué será entonces, 18? ¿El lento tormento de la imperfección o la voraz hambre de la semiperfección? Conmigo no tienes opción; ya he alcanzado la cima y no te necesito. Pero mis otras versiones… ellos están hambrientos, y tú eres exactamente lo que ansían.
18 apretó los puños, luchando por mantener la compostura. Sabía que no tenía la fuerza para vencerlo en esa forma perfecta, pero tampoco podía resignarse a ser devorada como si fuera una simple herramienta para los deseos de estos monstruos.
—¿Por qué me haces esto? —murmuró, con una mezcla de furia y desesperación—. No soy solo un medio para tu poder.
Cell la observó, fríamente, y respondió sin un ápice de compasión:
—Es la naturaleza de la perfección. En el camino hacia ella, algunos deben sacrificarse. Tú, 18, eres solo una pieza más en ese esquema. No se trata de lo que quieras, sino de lo que somos. Tú eres el camino para que yo sea… completo. Y mientras mis otras versiones existan, tú siempre serás solo eso.
Pero entonces, Cell se inclinó, como si compartiera un secreto.
—Si realmente quieres evitar ser consumida, tendrás que encontrar una manera de escapar de ambos. Y te diré algo, dudo realmente que lo logres—
Cell observó la determinación en los ojos de 18 y, como si estuviera contemplando una idea entretenida, inclinó la cabeza hacia un lado, su sonrisa volviéndose más enigmática.
—Sabes, 18 —dijo con voz pausada y calculadora—, hay algo fascinante en tu terquedad, en esa pequeña chispa de resistencia que aún te queda. Quizá, si realmente insistes, podría considerarte para mí mismo… después de todo.
Sus palabras flotaron en el aire como una tentación, y el tono de Cell era tan ambiguo que era difícil saber si hablaba en serio o solo la estaba manipulando aún más. Dio un par de pasos hacia ella, y el eco de sus pisadas resonó en el túnel, aumentando la tensión.
—Imagina esto —continuó—. Yo, en mi forma perfecta, podría darte el honor de ser absorbida por algo más… definitivo. Podría dejar que mis otras versiones luchen por ti, por el puro placer de ver hasta dónde llega tu resistencia, y esperaré, paciente. Pero, al final, serías absorbida por mí. No serías solo una herramienta; podrías ser la última pieza de mi evolución completa, un toque final para perfeccionar la perfección.
Cell dejó que la idea se asentara en su mente, dejando que ella procesara sus palabras mientras él la miraba, sus ojos verdes llenos de un brillo calculador.
—Tú decides, 18. Podrías intentar esquivar tus destinos, correr y esconderte de las versiones más primitivas de mí, o… podrías resignarte y entregarte a mi perfección, sabiendo que yo podría al menos darte un final mas digo, aunque aún no estoy seguro— Menciono mientras se colocaba un dedo en el mentón como si estuviera pensando en las posibilidades.
La oferta de Cell era tan fría y calculada como él mismo, pero había algo en su tono que casi sonaba a una promesa. No era misericordia lo que le ofrecía, ni siquiera compasión; era la única forma de "consideración" que un ser como él podía ofrecer. Le estaba dejando la elección de ser algo en su destino, o al menos de elegir una forma de ser consumida con menos crueldad que la que le esperaban sus otras versiones.
—Así que, 18, ¿cuál será tu elección? —le susurró con un leve tono de expectativa—. ¿Vas a seguir corriendo, sabiendo que inevitablemente serás atrapada? ¿O te rendirás a la perfección… a mí?
18 sintió un peso en su pecho al considerar lo que Cell le proponía. La opción de una "muerte digna" parecía retorcida y oscura, pero en comparación con lo que le esperaba con las otras versiones, casi se sentía como un consuelo.
Sin embargo, se obligó a recordar quién era, obligándose a enfrentar su propio orgullo, su odio hacia Cell y su deseo de vivir. Decidió que no podía resignarse sin intentar resistir hasta el último instante. Pero ahora, al menos, sabía que tenía una pequeña carta escondida, una opción final en caso de que no pudiera escapar.
Cuando las versiones imperfecta y semiperfecta de Cell aparecieron en el túnel, 18 sintió cómo su situación se volvía cada vez más desesperada, no pensó que llegarían tan pronto a ella. Ambos Cell miraron a su versión perfecta con una mezcla de respeto y envidia. Habían alcanzado su propósito en él, pero ahora estaban insatisfechos, aún anhelantes de poder. La mirada calculadora de Cell perfecto se posó en ellos, estudiándolos con la misma frialdad y desinterés con la que había contemplado a 18 momentos antes.
—Ya has alcanzado tu perfección —dijo Cell imperfecto, con un tono ansioso y lleno de avidez—. Ya no tienes necesidad de absorberla. Déjanos tenerla a nosotros.
Cell semiperfecto dio un paso adelante, cruzando los brazos y dirigiendo una mirada calculadora a su forma perfecta.
—Tienes razón, no tienes nada que ganar con ella —dijo con un tono más mesurado, aunque igualmente intenso—. Pero nosotros, en cambio, aún podemos beneficiarnos. No desperdicies una buena fuente de poder. No querrás detenernos en nuestro camino hacia lo que ya tienes. —
Cell perfecto los observó en silencio por un instante, su expresión inmutable. Finalmente, suspiró, como si estuviera evaluando una petición trivial y molesta.
—Tienen razón en que ya no me aporta mucho absorberla —dijo con indiferencia, lanzando una mirada de soslayo a 18, quien mantenía una postura tensa pero desafiante—. Sin embargo, no estoy dispuesto a entregarla tan fácilmente. Después de todo, no soy alguien que disfrute del espectáculo de "despedazar" a una dama. Es, al menos, merecedora de un trato digno, algo que ustedes dos parecen incapaces de otorgar.
Ambos Cell fruncieron el ceño, intercambiando miradas de frustración. Cell perfecto los miró, expectante, y finalmente habló:
—Díganme, entonces, ¿por qué debería entregarles algo que, aunque insignificante para mí, sigue siendo un premio codiciado? Quiero una buena razón, algo que me convenza de que no debería simplemente mantenerla para mí, aunque sea por cortesía.
Cell imperfecto dio un paso adelante, con una sonrisa torcida y llena de intenciones siniestras.
—¿Razones? Conmigo, ella contribuirá a algo que tú mismo deseaste en algún momento, la evolución. Aunque hayas alcanzado la perfección, esa chispa de crecimiento aún existe en tu esencia. Permíteme absorberla y honraré el camino que te llevó a la cúspide. Su absorción por mí será el reflejo de nuestro propio ascenso, una extensión de tu ambición original.
Cell perfecto asintió, como si evaluara las palabras, pero su expresión no cambió.
Entonces, Cell semiperfecto intervino, con un tono más calculador:
—Además, piénsalo así, en lugar de mantenerla como una pieza inerte en tu perfección, podrías darnos la oportunidad de convertirnos en seres más poderosos, aunque de manera limitada. No te afectará, no alterará tu perfección, pero permitirá que el "ecosistema" que dejaste atrás prospere. Seremos, en cierto modo, tus sombras, tus extensiones. Imagina el poder y el dominio que podrías ejercer, incluso en las versiones que quedaron atrás.
Cell perfecto dejó escapar una leve risa, cruzando los brazos y observando a ambos con una mezcla de entretenimiento y desprecio.
—Entonces, ¿eso es lo que quieren? Que les permita evolucionar a mis espaldas, como pequeñas sombras de lo que soy. —Sus ojos brillaron con una pizca de ironía—. Me divierte ver cuánto creen necesitarla. Pero no olviden que, al final, nada de eso cambiará lo que soy. Lo que ustedes se esfuerzan tanto en alcanzar ya me pertenece. ¿Y qué garantía tengo de que su "evolución" no será un espectáculo patético y cruento, una sombra de la perfección real?
Ambos Cell se miraron, comprendiendo que necesitaban convencerlo aún más, mientras Cell perfecto parecía disfrutar del conflicto interno en que había sumido a sus propias versiones
Cell perfecto los miró, y tras unos momentos de deliberación, suspiró.
—Está bien. No puedo negar que hay algo de lógica en sus argumentos. Sin embargo —añadió, dirigiendo su mirada fría hacia 18—, si ella está dispuesta a "aceptar" su destino. No me gustaría obligarla, claro… aunque, al final, eso es lo que ustedes intentarán.
18 miró a los tres, su mente dividida entre la desesperación y la furia. Su destino parecía cada vez más sombrío, pero en su interior ardía una llama de resistencia. Consciente de que tenía poco tiempo, empezó a buscar cualquier señal, cualquier debilidad que pudiera aprovechar para intentar una última escapatoria.
18 apretó los puños y con voz temblorosa pero firme exclamó:
—¡No quiero! No quiero elegir a ninguno de ustedes. No quiero ser absorbida. ¡Esto no es justo! Ni siquiera entiendo cómo llegué a este lugar… ¿Por qué hay tres versiones de la misma cosa aquí?, esta situación es completamente injusta para mí.
Cell perfecto sonrió, su mirada fría y calculadora destilaba una crueldad tranquila mientras disfrutaba de la desesperación de 18. Dio un paso hacia ella, casi con la gentileza de un anfitrión dispuesto a explicar las reglas de su propio juego macabro.
—Ah, querida 18, parece que estás confundida y no te culpo inicialmente yo también me sentir así. —Su tono era suave, casi paternal—. Pero estoy entendiendo que la razón por la cual estamos aquí los tres es simple: el camino a la perfección es un proceso, y en algún momento, cada una de estas versiones coexistió en el tiempo. Un pequeño desequilibrio en la realidad… un desliz en la línea temporal, podría decirse. Pero aquí estamos, y todas mis facetas desean lo mismo: a ti.
La expresión de 18 se oscureció mientras intentaba procesar las palabras de Cell, comprendiendo que estaba atrapada en una situación donde cada uno de ellos la veía como un recurso, una pieza en su evolución. Pero antes de que pudiera decir algo, Cell perfecto la interrumpió, acercándose un poco más con una mirada penetrante.
—No te preocupes, 18. —Su voz sonaba tranquilizadora, pero había algo siniestro en su tono—. No necesitas elegir. Yo puedo hacer esa elección por ti.
La sonrisa de Cell se ensanchó, y sus ojos brillaron con un toque de malicia calculada.
—Puedo decidir quién de nosotros tendrá el "honor" de absorberte. Así no tendrás que cargar con el peso de una decisión tan desagradable. Solo necesitas… quedarte tranquila y aceptar tu destino.
18 dio un paso atrás, su cuerpo entero tenso, intentando luchar contra la desesperación que la envolvía. Cell parecía disfrutar con cada paso que ella retrocedía, como si el hecho de que le quedaran tan pocas opciones aumentara su satisfacción.
—¿Qué dices, 18? ¿Prefieres que elija yo? —susurró Cell perfecto, su tono casi hipnótico, como si la estuviera envolviendo en una red invisible de palabras—. Después de todo, ya hemos discutido bastante sobre lo que te espera. Quizá ahora puedas confiar en que yo haré la elección más… "considerada".
Atrapada en el túnel, con tres versiones de Cell observándola como presas hambrientas, 18 comprendió que su voluntad estaba siendo aplastada. Cell perfecto tenía el control, y, en su sonrisa calculadora, estaba la promesa de que la decisión que él tomara sería definitiva.
La desesperación se transformó en un último destello de resistencia, pero las palabras de Cell, llenas de promesas siniestras, pesaban demasiado. Estaba a punto de perder la última pizca de esperanza que le quedaba.
Cell se volvió hacia sus versiones imperfecta y semiperfecta, quienes lo observaban ansiosos, como depredadores esperando la señal para abalanzarse sobre su presa.
—No me gustaría robarles la oportunidad de experimentar lo mismo que yo ya viví, de aprovechar el poder que puedas darles —dijo, sonriendo con una mezcla de indiferencia y malicia—. Cada versión de mí merece ese mismo instante de poder, ese éxtasis de perfección al consumir algo tan… valioso.
. Volvió a mirar a 18, su tono se volvió casi suave, como si tratara de consolarla en una última demostración de su retorcida consideración. Cell perfecto, con una sonrisa llena de malicia y diversión, levantó una mano, indicando a sus otras versiones que se detuvieran antes de lanzarse sobre 18. Sus ojos magenta brillaron con una frialdad calculadora mientras miraba a sus facetas imperfecta y semiperfecta, quienes lo observaban con ansias, como si estuvieran esperando una señal de aprobación para abalanzarse sobre su presa.
—He tomado una decisión, pero quiero dejar algo claro —dijo Cell perfecto, su tono gélido pero cargado de expectación—. No seré yo quien absorba a 18. Ya tuve esa experiencia, y mi perfección no necesita de más sacrificios. Sin embargo, sería injusto simplemente entregarles a una presa tan valiosa. Si realmente desean absorberla, tendrán que ganarse esa oportunidad.
Los ojos de Cell imperfecto y Cell semiperfecto brillaron con una mezcla de sorpresa y rivalidad. Ambos comprendieron inmediatamente que esto no era un simple regalo; era un desafío. Cell perfecto les había dejado claro que solo uno de ellos tendría el privilegio de absorber a 18, y eso significaba que tendrían que competir por ella.
—¿Entonces… nos estás diciendo que debemos luchar por ella? —preguntó Cell semiperfecto, con una sonrisa que delataba su ambición y su clara ventaja sobre su otra versión menos desarrollada.
—Exactamente —respondió Cell perfecto, su voz impregnada de una ironía cruel—. Demuéstrenme cuál de ustedes merece ese honor. Yo seré solo un espectador en esta ocasión. Quiero ver quién de ustedes puede demostrarme que es digno de alcanzar el siguiente nivel a través de ella. Será una batalla para decidir quién está más cerca de la verdadera perfección.
Cell imperfecto soltó un gruñido de rabia, mirando a su versión semiperfecta con desafío. Sus ojos brillaban con un hambre voraz, su energía aumentaba a medida que comprendía que esta era su única oportunidad de avanzar en su evolución. Mientras tanto, Cell semiperfecto mantuvo una expresión calculadora, sus ojos moviéndose rápidamente mientras evaluaba la situación.
—Muy bien, entonces. —Cell semiperfecto alzó una mano, preparando su energía mientras se giraba hacia Cell imperfecto—. Parece que uno de nosotros será el elegido y ambos sabemos quién será el ganador.
Ambos Cell comenzaron a cargar su energía, preparándose para una batalla cuyo premio sería 18. El túnel retumbó con la presión de sus auras en aumento, y el ambiente se llenó de una tensión eléctrica. 18 los observaba, atrapada en una mezcla de terror y desconcierto. La situación se había vuelto aún más macabra: ahora su destino dependía de cuál de esos dos monstruos resultara vencedor en un combate que era tanto una competencia como una sentencia de muerte para ella.
Cell perfecto, mientras tanto, dio un par de pasos atrás y se cruzó de brazos, con una sonrisa satisfecha en el rostro.
—Adelante, demuéstrenme quién es digno —dijo con un tono suave, lleno de expectativa—. Yo seré solo un espectador en este evento. Y 18… —añadió, lanzándole una mirada de burla—, tal vez deberías animarlos. Al final, uno de ellos será tu "compañero" definitivo.
La batalla comenzó, y el túnel se llenó de explosiones y ráfagas de energía. Cada Cell luchaba con una ferocidad nacida de su deseo de alcanzar la perfección, sus ataques y defensas en un brutal intento de superarse mutuamente. 18, atrapada entre las explosiones de poder y el caos del combate, solo podía observar con horror y desesperación mientras sus posibilidades de escapar se desvanecían con cada segundo que pasaba.
Cell perfecto, mientras tanto, observaba en silencio, disfrutando del espectáculo. Para él, era un recordatorio de su propio ascenso, un reflejo de las luchas internas que había superado para alcanzar su estado actual. No había duda alguna en su mente: al final, quienquiera que resultara vencedor no haría más que confirmar su supremacía como el verdadero Cell.
En medio de la brutal batalla entre Cell imperfecto y Cell semiperfecto, 18 vio una oportunidad. Las explosiones y la energía desatada de sus ataques llenaban el túnel, creando ráfagas de polvo y luz que dificultaban la visión. Con el corazón latiéndole rápidamente, se deslizó hacia la sombra y comenzó a retroceder lentamente, moviéndose con la mayor discreción posible. Sabía que cualquier oportunidad de escapar, por mínima que fuera, era su última esperanza.
Sin embargo, justo cuando pensaba que había logrado moverse lo suficiente como para acercarse a una posible salida, la voz de Cell perfecto resonó en el túnel, fría y calmada, pero cargada de una amenaza implícita que hizo que su sangre se helara.
—No lo intentes, 18 —dijo, sin molestarse en levantar la voz. Su tono era bajo, casi susurrante, pero sus palabras perforaron el estruendo de la pelea como un cuchillo—. No permitiré que te escapes de aquí. Ni siquiera pienses en intentarlo.
18 se detuvo, su cuerpo entero se tensó al escuchar esas palabras. Cell perfecto la miraba desde donde estaba, con los brazos cruzados y una sonrisa tranquila, como si hubiera estado esperando precisamente este momento. No necesitaba moverse ni intervenir; su mera presencia y esas palabras fueron suficientes para hacerle entender que cualquier intento de fuga sería inútil.
—Creí que habíamos dejado claro tu papel en todo esto —añadió Cell perfecto, manteniendo su mirada fija en ella—. Este combate es tanto para ti como para mis versiones. No eres simplemente una prisionera en este juego, 18; eres el premio, y sería una verdadera lástima que intentaras privarlos de lo que se han esforzado por obtener.
La frustración y el terror de 18 se mezclaron en su rostro mientras miraba a Cell perfecto, incapaz de articular una respuesta. Estaba atrapada en una red de manipulaciones y poder de la que no podía escapar. Cell perfecto no necesitaba amenazarla físicamente; su sola presencia y autoridad lo hacían inquebrantable, y sabía que cualquier paso en falso sería notado.
—Mantente donde estás y disfruta del espectáculo —dijo Cell perfecto, volviendo su mirada hacia el combate—. Al final, tu destino está decidido. El vencedor te absorberá, y el proceso será… mucho más interesante si decides cumplir tu rol hasta el final.
Con esas palabras, Cell perfecto dejó claro que cualquier intento de resistencia o escape no solo sería imposible, sino que también sería algo que él encontraba ofensivo. Sabía que había atrapado la última chispa de esperanza en ella, y ahora simplemente estaba esperando a que el desenlace se desarrollara según sus propios términos.
A pesar de las advertencias de Cell perfecto, 18 no se rindió. Su espíritu de lucha aún ardía, y aunque el terror llenaba cada fibra de su ser, se negaba a aceptar su destino sin dar la última batalla. Aprovechando cada explosión y cada momento en que los otros dos Cell se enredaban en su propia contienda, intentó deslizarse aún más hacia la salida, esperando que el caos le diera la oportunidad que necesitaba para escapar.
Pero no tuvo tiempo de avanzar mucho. Antes de que pudiera siquiera acercarse a la oscuridad de la salida, sintió una fuerza invisible apoderarse de ella, como si manos invisibles la hubieran atrapado y restringido en su lugar. 18 miró hacia abajo, y vio que cintas de energía brillante, frías y duras como el acero, se enroscaban alrededor de sus brazos, piernas y torso, inmovilizándola en el acto. Era una energía densa y pesada, una prisión invisible que la mantenía atrapada sin importar cuánto luchara.
Cell perfecto, con su característico aire de indiferencia, estiró una mano hacia ella, manipulando las ataduras de energía con la facilidad de quien juega con una marioneta. Con un simple gesto, atrajo a 18 hacia él, haciéndola flotar en el aire hasta que quedó justo a su lado, sin posibilidad de escape.
—Te lo advertí, 18 —dijo, con una sonrisa de superioridad en sus labios—. Te dije que no permitía fugas, pero pareciera que querías ponerme a prueba. Y ahora, aquí estamos, y te aseguro que tus esfuerzos no cambiarán el desenlace.
18 luchó contra las ataduras, moviendo su cuerpo y tratando de liberarse, pero cada intento era inútil. Las cintas de energía de Cell eran inquebrantables, y cuanto más se resistía, más apretaban, como si respondieran a sus intentos de fuga con un ajuste cruel.
—No malgastes tus fuerzas —añadió Cell perfecto, mirándola de reojo mientras observaba la batalla—. Puedes intentarlo todas las veces que quieras, pero aquí, tu destino ya no te pertenece. Eres una simple pieza en un juego que ya he decidido. Todo lo que necesitas hacer es esperar pacientemente a que termine.
La frustración y la impotencia en el rostro de 18 parecían divertir a Cell perfecto, quien simplemente regresó su atención a la pelea entre sus otras versiones, dejando que las ataduras de energía la mantuvieran suspendida a su lado, como si fuera una prisionera en exhibición.
Mientras Cell imperfecto y Cell semiperfecto seguían luchando con furia por el derecho de absorberla, 18 permanecía inmovilizada junto a Cell perfecto, atrapada en una situación de la que no había escapatoria. Cada segundo que pasaba aumentaba su desesperación, pero ahora, con las ataduras de energía restringiéndola, solo podía observar y esperar el resultado de la pelea, sabiendo que, al final, cualquiera que ganara la batalla la reclamaría como su presa.
Cell perfecto, sin dejar de observar la intensa batalla entre sus versiones imperfecta y semiperfecta, volvió su atención hacia 18, quien seguía atrapada en las ataduras de energía a su lado. Con una sonrisa de curiosidad mezclada con crueldad, se inclinó hacia ella, sus ojos fríos y calculadores examinándola mientras jugaba distraídamente con un mechón de su cabello, enrollándolo y soltándolo entre sus dedos como si fuera un simple juguete.
—Dime, 18 —murmuró con un tono bajo, casi íntimo—, ya que tienes el "privilegio" de ver este espectáculo de cerca, ¿hay alguno de ellos que prefieras que gane?
18 trató de apartarse, sus músculos tensándose al sentir la cercanía de Cell perfecto y el toque helado de su mano en su cabello, pero las ataduras de energía la mantenían en su lugar, forzándola a permanecer a su lado. Miró hacia el combate, donde los dos Cells luchaban con todo lo que tenían, uno utilizando una estrategia calculada, tratando de prever los movimientos del otro, mientras que el segundo se lanzaba con una brutalidad desenfrenada, buscando atacar sin medir las consecuencias.
Cell perfecto continuó acariciando su cabello, disfrutando de su incomodidad, mientras sus ojos brillaban con un matiz de diversión oscura.
—Es una pelea bastante interesante, ¿no crees? Uno de ellos muestra cierta inteligencia, una estrategia en sus ataques, mientras que el otro simplemente… desata toda su furia, dejando que la brutalidad hable por sí misma. Ambos estilos tienen su mérito, en cierta medida. Así que dime, 18, ¿quién te parece más… digno?
La pregunta era casi una burla, una forma de recordarle que, al final, cualquiera de los dos representaría el mismo destino para ella. Pero Cell perfecto, claramente, disfrutaba de la tortura psicológica, de ver cómo sus palabras creaban una chispa de conflicto en la mente de 18.
—¿Prefieres que sea el astuto o el brutal? —preguntó, su tono impregnado de ironía mientras soltaba su cabello solo para atraparlo nuevamente entre sus dedos—. ¿Acaso hay uno que te inspire menos… repulsión?
18 lo miró, sus ojos llenos de furia y desdén, pero sabía que cualquier respuesta sería otro juego en manos de Cell perfecto. Sin embargo, su silencio solo parecía aumentar su diversión. Él sabía que la estaba atrapando en un dilema perverso, un conflicto en el que ninguno de los resultados sería una victoria para ella.
—Vamos, 18, no seas tímida. Solo estoy pidiendo tu opinión. Después de todo, eres el premio aquí —dijo con una sonrisa de satisfacción, mientras continuaba jugando con su cabello, como si estuviera esperando que, de alguna manera, ella cediera y respondiera a su pregunta.
Hizo una pausa, observando cada reacción en el rostro de 18, deleitándose en cómo ella intentaba mantener la calma, pero claramente se sentía vulnerable, atrapada en la situación. Cell perfecto, con un tono casi íntimo, continuó.
—Vamos, 18 —insistió con suavidad, sus dedos enrollando un mechón de su cabello con una delicadeza perversa—. Me gustaría mucho escuchar tus pensamientos. Quizá, después de todo, tengas algún tipo de preferencia. Y no te preocupes… no hay respuesta incorrecta aquí.
—Supongo que no hablaras, que aburrido, pero bueno entonces solo queda disfrutar del espectaculo—
Cell perfecto observó cómo, después de una batalla feroz y llena de tensión, su versión semiperfecta emergía victoriosa. Cell semiperfecto, aunque menos calculador, había logrado imponerse gracias a una brutalidad meticulosa, una fuerza que combinaba astucia con un toque de ferocidad que, al final, le había dado la ventaja. Con su rostro iluminado por una sonrisa fría, Cell perfecto se volvió hacia 18, que permanecía atrapada en sus ataduras de energía, sin poder hacer más que esperar el destino que se acercaba.
—Bueno, 18, parece que el combate ha llegado a su conclusión, y el vencedor ha sido… el que prefirió la brutalidad sobre la estrategia. —Cell perfecto dejó escapar una risa suave y sarcástica—. Sin embargo, en cierta manera, creo que esto podría ser mejor para ti.
18 lo miró con una mezcla de resignación y horror. Sabía que cualquier desenlace era una sentencia para ella, pero la idea de ser devorada por Cell semiperfecto, alguien que combinaba ferocidad con una cierta falta de autocontrol, hacía que sus esperanzas se redujeran aún más.
—Mi versión semiperfecta no es un estratega como yo —continuó Cell perfecto, su tono condescendiente y cruel—, pero, en comparación con su versión imperfecta, es… menos salvaje en ciertos aspectos. Podría decirse que, aunque no sea amable, al menos no es un devorador tan insensible como el otro. Tal vez esto te brinde una "ventaja", si es que eso te sirve de consuelo.
La sonrisa de Cell perfecto se mantuvo mientras observaba cómo su versión semiperfecta se acercaba a 18, sus ojos brillando con una mezcla de satisfacción y deseo. Cell semiperfecto se detuvo frente a ella, su figura imponente irradiando una energía inquietante. La miraba con una intensidad que no dejaba duda alguna de su intención.
—Un último consejo, 18 —dijo Cell perfecto, inclinándose hacia ella, sus palabras impregnadas de una ironía amarga—. Te sugiero que no pongas mucha resistencia. Mi versión semiperfecta es menos despiadada en el proceso… a menos que su presa decida pelear. Eso tiende a despertar su lado más depredador, y no querrías vivir eso.
18 tragó saliva, comprendiendo que cualquier intento de resistencia solo empeoraría su destino. Cell semiperfecto extendió una mano, y, aunque no mostraba la misma crueldad descontrolada de su versión imperfecta, había en él una dureza, una falta de compasión que era casi tan aterradora. Atrapada en su decisión de no resistirse, 18 se preparó, sabiendo que el único escape que le quedaba era hacer que su propio final llegara tan rápido como fuera posible.
Cell perfecto dio un paso atrás, observando la escena con satisfacción.
—Buena suerte, 18 —murmuró, como si le diera una despedida final, sabiendo perfectamente que su consejo no era para consolarla, sino para asegurarse de que el proceso fuera lo más eficiente posible.
Con una calma calculadora, Cell semiperfecto desplegó la punta de su cola, que comenzó a abrirse, preparándose para absorberla. Y mientras 18 miraba esa cola acercarse a ella, comprendió que todo estaba a punto de terminar. Siguiendo el consejo de Cell perfecto, se quedó quieta y cerro los ojos con fuerza, con la esperanza de que su obediencia acelerara el inevitable proceso, mientras el túnel se llenaba de la sombra de su propio destino.
Cell perfecto se retiro mientras sentía como su contraparte comenzaba su transformación, había sido un momento memorable pero claro no tan increíble que su acenso pero nunca es menos satisfactorio presenciar la cúspide de la perfección. Aun caminando buscando unas salida de tan extraño lugar observo unas figuras y no pudo evitar sonreír.
—Vaya, vaya… parece que hoy es mi día de suerte —dijo, con una sonrisa que dejaba al descubierto su satisfacción oscura—. Otra versión de 18 en el mismo túnel junto a su querido hermano 17. Debo admitir que no esperaba esto. Quizá el universo esté siendo generoso conmigo.
17 y 18 , al verlo, retrocedieron ligeramente, observándolo con una mezcla de confusión y cautela. Sus ojos lo examinaron rápidamente, tratando de identificar alguna familiaridad en su apariencia. Pero este ser, con su figura imponente, su energía sofocante y esa mirada depredadora, no significaba nada para ellos. Nunca habían visto a Cell antes, ni tenía idea de lo que él era o de las intenciones que podía tener.
—¿Quién eres? ¿Y cómo llegamos aquí? —preguntó 17, manteniendo una postura defensiva, pero sin mostrar miedo evidente. Era un guerrero, después de todo, y no tenía intención de mostrar debilidad ante un desconocido.
Cell perfecto rió suavemente, disfrutando de su confusión. Estas versiones de 17 y 18 no mostraban rastro alguno de miedo, en lugar de eso, evaluaban su entorno con la precisión de alguien acostumbrado a estar en control. Para Cell, esta era una oportunidad única: unos androides que desconocía por completo su existencia y el poder que él representaba.
—Oh, mis queridos androides, no necesitan preocuparse por detalles como "quién soy" o "cómo llegaron aquí" —respondió Cell con tono calmado, casi divertido—. Digamos que som "invitados" en un lugar donde yo… domino cada aspecto. Y ustedes al parecer son de un universo distinto, uno donde, me imagino, su vida ha sido un poco más… tranquila sin mi presencia.
18 frunció el ceño, claramente desconfiando de sus palabras. No entendía cómo había llegado a ese lugar ni por qué este ser parecía conocerlos tan bien, pero había algo en su tono que la inquietaba. Decidida a no mostrarse vulnerable, adoptó una postura desafiante.
—No sé qué tipo de juego estás jugando, pero si crees que nos vas a intimidar, estás muy equivocado. No eres más que otro obstáculo —dijo, con una seguridad que a Cell le pareció fascinante.
Él soltó una risa suave, casi entretenida. La falta de familiaridad que ellos tenía sobre él era, en cierto modo, refrescante, y eso le ofrecía la posibilidad de empezar su juego desde cero, de volver a experimentar esa sensación de supremacía sobre alguien que no tenía idea del poder que enfrentaba.
18 mantuvo su mirada fría y firme, pero la inquietud en su interior crecía con cada palabra de este extraño ser. La intuición le gritaba que este lugar y este "Cell" eran peligrosos, más allá de cualquier amenaza que hubiera enfrentado antes. Decidida a no provocar una confrontación innecesaria, intentó mantener la calma, mientras miraba a su hermano con una expresión de que la dejara hablar para evitar algún confrontamiento innecesario.
—Mira, no queremos problemas. Solo vamos a seguir nuestro camino y encontrar una salida de este lugar —dijo, en un tono sereno pero firme. Dio un paso hacia atrás, dispuesta a alejarse junto a su hermano que aun mostraba una mirada más que desafiante.
Cell rió ante sus palabras, una risa baja, casi burlona, que resonó en el túnel con una reverberación inquietante.
—¿Salir de aquí? —preguntó, con una sonrisa cruel—. Qué dulce ilusión. ¿Y crees que simplemente te dejaré marchar?
La situación se tornaba cada vez más extraña para 17 y 18. Apenas estaban comenzando a comprender la amenaza que representaba Cell perfecto, cuando un nuevo individuo apareció en el túnel: una versión de Cell, pero claramente diferente, con una apariencia menos pulida y más brutal. Sus heridas eran visibles, resultado evidente de una batalla reciente, y aunque se notaba desgastado, en sus ojos brillaba una chispa de codicia al posar la mirada en ella.
Cell imperfecto, con voz rasposa y cargada de deseo, se dirigió a su contraparte perfecta.
—Déjamelos a mí —dijo, sin molestarse en disimular su avidez—. A ti no te sirven para nada, pero para mí… sería la clave para continuar hacia mi propia perfección. Déjame tenerlos.
Cell perfecto lo observó en silencio, su expresión mostrando un toque de diversión. La situación le parecía de lo más entretenida; ver cómo su versión imperfecta, desgastada y necesitada, mendigaba por una oportunidad, y el en su posición de poder, le daba un placer retorcido. Después de un momento, sonrió con sarcasmo.
—Interesante propuesta, aunque no estoy seguro de que merezcas tal "regalo" después de tu fracaso anterior. Pero… lo consideraré —respondió, manteniendo un tono despectivo que parecía intensificar la frustración de su versión imperfecta.
17 y 18, cada vez más confundidos, lanzaron una mirada de incredulidad a los dos seres que los rodeaban. La situación había pasado de peligrosa a surrealista; no solo se enfrentaba a un enemigo, sino que ahora había dos, y parecía que ambos querían lo mismo. La apariencia de Cell imperfecto era similar, pero al mismo tiempo distinta, una versión incompleta y más cruda que el Cell que la había atrapado en esa pesadilla.
17 que hasta el momento no había dicho mucho los miro frustrado, acercándose más a su hermana, se colocó en posición de combate, sus ojos llenos de furia y determinación mientras analizaba rápidamente la situación.
—¿Mejor digan quienes son ustedes y que quieren exactamente de nosotros? —preguntó, sin desviar la mirada de los dos Cells—. ¿Y por qué están tan interesados?
Cell perfecto soltó una risa suave, disfrutando de la confusión de 17
—Deja que te explique, entonces —dijo con un tono casi paternalista, como si hablara con alguien que estaba a punto de aprender una lección importante—. Mi nombre es Cell al igual que el, el cual es una versión… menos desarrollada de mí, unos pasos atrás en mi evolución. En su estado actual, necesita absorber a seres como tú para alcanzar la perfección que yo ya poseo. Es su único objetivo, el único propósito de su existencia.
17 apretó los puños al escuchar tan tenue explicación, preparándose para luchar. La presencia de dos versiones de Cell era una amenaza real, pero su principal preocupación era proteger a su hermana. Aunque entendía que el enemigo al que enfrentaban era implacable, no estaba dispuesto a retroceder sin pelear.
Cell perfecto los observó, una expresión de desdén en su rostro, aunque claramente disfrutaba de la situación.
—Qué conmovedor, los dos hermanos, unidos en un intento desesperado por sobrevivir —dijo con una sonrisa sarcástica—. Aunque les advierto que luchar contra nosotros no hará más que convertir su resistencia en un espectáculo más… placentero para mí.
Cell imperfecto, por su parte, mantenía su atención fija en 17, su mirada llena de codicia y hambre.
—Entonces, 17… ¿quieres proteger a tu hermana? —dijo con una sonrisa torcida—. Eso es bueno, porque eso significa que ambos estarán aquí para mí. Tal vez, después de todo, pueda alcanzar mi perfección sin tener que mendigar nada.
17 mantuvo su postura firme, mirando a 18 de reojo y susurrando:
—No te preocupes, 18. No vamos a dejar que estos monstruos hagan lo que quieran. Aún tenemos una oportunidad.
18, aunque nerviosa, asintió, apoyándose en la presencia de su hermano. Sabía que juntos tendrían una mejor posibilidad de enfrentar a esos seres. Mientras los dos Cells los observaban con expresiones de diversión y malicia, 17 y 18 se prepararon para la pelea de sus vidas, decididos a luchar juntos hasta el final.
—Parece que la suerte realmente te sonríe hoy, ¿no crees? —dijo Cell perfecto, dirigiéndose a su versión imperfecta con un tono burlón pero al mismo tiempo complacido—. Ya te di una oportunidad antes para acercarte a tu transformación final, y debo admitir que no esperaba que te aparecieras de nuevo… pero considerando que ahora tienes a los dos hermanos frente a ti, sería casi un desperdicio no darte este pequeño "regalo".
Cell imperfecto, aunque agotado por su pelea anterior, no pudo evitar sonreír con una mezcla de triunfo y codicia. Sus ojos se movieron rápidamente entre 17 y 18, analizando a sus presas como un depredador que ya visualiza su banquete.
—No necesito tu permiso, pero lo tomaré como una cortesía —respondió, su tono lleno de arrogancia—. Esta vez, no fallaré. Ambos serán míos.
Cell perfecto rió suavemente, como si encontrara la declaración de su contraparte extremadamente entretenida. Con un gesto relajado, cruzó los brazos y añadió:
—Entonces dime, ¿quieres un poco de ayuda? Sería interesante ver cómo trabajamos juntos, aunque no sé si eso heriría tu orgullo. ¿O crees que puedes manejar a ambos por tu cuenta?
La pregunta de Cell perfecto era claramente una burla, un desafío disfrazado de oferta de apoyo. Sabía que Cell imperfecto, en su estado actual, estaba lejos de ser invencible, pero también sabía que su orgullo lo obligaría a intentar enfrentarlos solo.
Cell imperfecto se giró hacia él con una mirada irritada, aunque no podía ocultar la sombra de inseguridad en sus ojos.
—No necesito tu ayuda —gruñó—. Puedo manejar esto. Ellos no son rivales para mí.
—Como quieras —respondió Cell perfecto con una sonrisa maliciosa—. Entonces será tu espectáculo. Yo simplemente me quedaré aquí, disfrutando de la función. Solo trata de no decepcionarme… otra vez.
Con esas palabras, Cell perfecto dio un paso atrás, dejando claro que no intervendría. Su mirada se posó en 18 y 17, quienes se preparaban para el inevitable enfrentamiento. La tensión en el aire era palpable, y aunque ambos androides estaban decididos a luchar, sabían que las probabilidades estaban lejos de estar a su favor.
Cell imperfecto, confiado en su capacidad, dio un paso al frente, extendiendo sus brazos mientras su energía comenzaba a aumentar, llenando el túnel con una presión opresiva.
—Muy bien, hermanos. —Su sonrisa se ensanchó, mostrando su hambre depredadora—. Vamos a ver qué tan fuerte es su lazo familiar… antes de que los consuma a ambos.
Y con eso, se lanzó hacia ellos, dando inicio a una batalla que decidiría no solo su destino, sino también el curso de esa retorcida cacería. Cell perfecto, mientras tanto, permanecía como un espectador interesado, disfrutando de cada momento del enfrentamiento, sabiendo que, al final, fuera cual fuera el resultado, él seguiría siendo el único verdadero vencedor.
En medio de la creciente tensión, el túnel se llenó con una nueva y poderosa presencia. Justo al lado de Cell perfecto apareció su versión que, anteriormente imperfecta, ahora había alcanzado su cuerpo perfeccionado. Su apariencia era similar a la de Cell perfecto, pero con pequeñas diferencias en su diseño y energía, suficientes para distinguirlos. Su mirada era calmada con unos ojos gélidos y azules como el hielo, pero en sus ojos brillaba una mezcla de curiosidad y satisfacción mientras observaba la escena frente a ellos.
—Vaya, vaya, parece que nuestra querida versión más primitiva tiene la oportunidad de alcanzar su meta final —dijo el recién llegado, con una voz tranquila pero cargada de ironía. Sus ojos se movieron entre Cell imperfecto, que luchaba contra 17 y 18, y Cell perfecto, quien mantenía una expresión relajada.
Cell perfecto soltó una suave carcajada, claramente disfrutando de la compañía de su ahora perfeccionada versión.
—Quizás lo logre —respondió con tono despreocupado—. Aunque, considerando lo poco refinado que es, tendrá que esforzarse mucho para no cometer algún error estúpido. —Miró de reojo a su contraparte perfeccionada—. Pero debo admitir que es interesante verlo enfrentarse a este desafío. Nos da un espectáculo digno de observar.
Ambos Cell permanecieron de pie, uno junto al otro, como testigos de una lucha que ahora adquiría un nuevo matiz. La presencia de los dos seres perfeccionados llenaba el túnel con una energía intimidante, pero no hicieron ningún movimiento para intervenir. Parecía que estaban más interesados en observar cómo se desarrollaba el enfrentamiento, evaluando a su versión primitiva y a los androides con la fría mirada de depredadores que ya habían alcanzado la cima de la cadena alimenticia.
Mientras tanto, en el centro de la acción, Cell imperfecto, a pesar de sus heridas, peleaba con una ferocidad renovada contra 17 y 18. Los hermanos luchaban juntos, utilizando su coordinación y poder para mantenerse a la par con el monstruo, pero incluso con su determinación, era evidente que estaban bajo una presión inmensa.
—Debo decir que, incluso si no lo logra, es divertido ver cuánto puede aguantar antes de fallar —comentó la versión perfeccionada de Cell, con una sonrisa que destilaba burla—. Tal vez incluso nos sorprenda y alcance lo que tanto desea.
Cell perfecto asintió, cruzando los brazos mientras seguía observando.
—Oh, estoy seguro de que hará lo mejor que puede. Y, quién sabe, tal vez nosotros tengamos la oportunidad de intervenir si las cosas se ponen demasiado aburridas.
Ambos seres perfeccionados permanecieron en silencio después de eso, sus ojos fijos en el combate. Para ellos, esta pelea no era más que un entretenimiento, una prueba del destino de su versión más primitiva y de los dos androides que se esforzaban por sobrevivir contra una fuerza que parecía destinada a consumirlos.
En medio de la intensa batalla, Cell imperfecto, a pesar de sus heridas y su brutalidad primitiva, comenzó a ganar terreno sobre los hermanos. 17 y 18 luchaban con todas sus fuerzas, pero la ferocidad de Cell imperfecto, combinada con su ansia insaciable por alcanzar la perfección, le daba una ventaja implacable. Cada ataque suyo era brutal y despiadado, diseñado para desgastar tanto el cuerpo como la voluntad de sus oponentes.
Finalmente, en un movimiento devastador, Cell imperfecto atrapó a ambos androides, inmovilizándolos con una fuerza abrumadora. 17 y 18 intentaron liberarse, pero la presión de su agarre era demasiado fuerte; sentían como si estuvieran atrapados en una trampa de acero. El cuerpo de Cell imperfecto irradiaba un aura oscura y sedienta de poder, y la sonrisa en su rostro dejaba claro que había llegado el momento que tanto había anhelado.
—¿Así que esto es todo? —murmuró Cell imperfecto, con una voz rasposa y llena de satisfacción mientras los observaba con una mirada hambrienta—. Tanto esfuerzo para, al final, caer en mis manos. Ahora, con ustedes, alcanzaré la perfección que siempre he deseado.
17, sin rendirse completamente, trató de reunir la poca energía que le quedaba para lanzar un último ataque. Sin embargo, Cell imperfecto solo apretó su agarre, haciendo que 17 gimiera de dolor, sintiendo cómo la resistencia de su cuerpo disminuía a cada segundo.
Desde la distancia, ambos Cells perfeccionados observaban la escena con una mezcla de diversión y curiosidad. Cell perfecto cruzó los brazos, y su sonrisa se amplió al ver cómo su versión primitiva finalmente había logrado someter a los androides.
—Parece que al final está logrando su objetivo, a su manera salvaje y torpe —comentó, lanzando una mirada de reojo a su versión perfeccionada—. Debo admitir que tiene cierta… gracia ver cómo se las arregla para someter a ambos con tan poca sutileza.
—Sin duda —respondió la versión perfeccionada, sus ojos brillando con una chispa de ironía—. Quizás aún haya algo de potencial en él, a pesar de sus limitaciones. Aunque dudo que logre una absorción tan pulcra como la que nosotros conseguimos.
Cell imperfecto ignoraba los comentarios de sus versiones perfeccionadas, completamente absorto en el momento que tanto había esperado. Con ambos androides sometidos, comenzó a desplegar la punta de su cola, que se abrió como una flor letal, lista para consumirlos uno a uno. Su rostro mostraba una mezcla de triunfo y deleite cruel mientras se preparaba para absorberlos y finalmente alcanzar el poder que tanto anhelaba.
—Prepárense… —susurró con una sonrisa siniestra—, porque pronto ambos serán parte de algo mucho más grande.
Mientras la sombra de su destino se cernía sobre ellos, 17 y 18 comprendieron que sus opciones eran escasas. La resistencia había sido inútil, y ahora, en manos de Cell imperfecto, se enfrentaban a una absorción que parecía inevitable.
La transformación fue intensa y espectacular. Su musculatura se redefinió, su piel tomó un tono más suave y brillante, y su figura adquirió una simetría perfecta. Los picos y las irregularidades de su forma anterior desaparecieron, reemplazados por líneas elegantes y proporciones impecables. Sus ojos brillaron con un resplandor verdoso que irradiaba confianza y poder absoluto. La evolución que había anhelado tanto tiempo finalmente se había completado: Cell había alcanzado su forma perfecta.
Cell perfecto y Cell perfeccionado observaron el proceso con expresiones que mezclaban curiosidad y aprobación. Cuando la luz de la transformación se desvaneció, el recién perfeccionado Cell abrió los ojos, tomando un momento para admirar su nueva forma. Su voz, ahora más profunda y refinada, resonó en el túnel con un tono de satisfacción absoluta.
—Así que… esto es la perfección. —Extendió sus brazos, flexionando sus dedos y sintiendo cómo la energía fluía sin restricciones por su cuerpo—. Todo este poder, toda esta estabilidad… Es incluso más de lo que imaginé.
Cell perfecto, cruzado de brazos, esbozó una sonrisa irónica mientras se acercaba.
—Debo admitir que es impresionante. Aunque debo recordarte que esta perfección que tanto anhelabas… ya la había alcanzado yo hace tiempo. Pero felicidades por llegar, aunque sea tarde.
Cell perfeccionado también lo observó con calma, asintiendo ligeramente.
—Es un avance considerable. Aunque no puedo evitar preguntarme si todo ese caos y brutalidad que causaste en el proceso era realmente necesario. Pero supongo que cada uno tiene su estilo.
El ahora perfeccionado Cell giró la cabeza hacia ellos, su mirada serena pero llena de confianza.
—Los resultados son lo único que importan. Ahora estoy en igualdad de condiciones con ustedes… si no es que soy superior.
Cell perfecto soltó una carcajada suave.
—Ambicioso. Me gusta. —Le hizo un gesto con la mano, señalando su nueva forma—. Pero antes de pensar en superarnos, tal vez deberías asegurarte de comprender completamente lo que significa ser perfecto. Después de todo, llegar a este nivel es solo el comienzo.
El recién perfeccionado Cell se tomó un momento para inspeccionar sus manos y luego cerró los ojos, sintiendo la calma absoluta de su nueva existencia. La energía de 17 y 18 fluía dentro de él, combinada perfectamente con la suya propia. No había más necesidad, no más carencias; solo la perfección que siempre había buscado.
En ese instante, el túnel se quedó en un silencio abrumador, con los tres Cells observándose mutuamente, cada uno consciente de su poder y su lugar en este extraño encuentro. Y aunque la lucha había terminado, el aire estaba cargado de una tensión que prometía que esta perfección recién alcanzada no sería el final, sino el comienzo de algo mucho más grande.
Tras el silencio que siguió a la perfección alcanzada por el último Cell, la atmósfera en el túnel se volvió menos opresiva pero igualmente tensa. Fue Cell perfeccionado quien, después de unos momentos de introspección, habló con un tono de curiosidad que contrastaba con el ambiente cargado de poder.
—Esto es interesante —dijo, cruzándose de brazos y mirando alrededor del túnel—. Ahora que el objetivo inmediato está cumplido… no puedo evitar preguntarme: ¿dónde estamos exactamente? ¿Y cómo es que todos terminamos aquí, juntos, con los androides que necesitábamos justo al alcance?
Cell perfecto giró ligeramente su cabeza hacia él, su mirada mostrando una mezcla de interés y diversión. Se tomó un momento antes de responder, como si estuviera considerando seriamente la pregunta.
—Es cierto, es una coincidencia bastante curiosa, ¿no? —comentó, con una leve sonrisa que no terminaba de ocultar su desconcierto—. Tres versiones de mí mismo, de distintas etapas de perfección, apareciendo en el mismo lugar y, además, encontrándonos con las mismas piezas clave para nuestra evolución. ¿Destino? ¿Una manipulación externa? —Su mirada se endureció ligeramente, como si intentara desentrañar el misterio—. Algo está fuera de lugar aquí.
El recién perfeccionado Cell, ahora completamente tranquilo y en control, cerró los ojos por un momento, como si intentara analizar su entorno con su nueva percepción amplificada.
—No es casualidad —dijo con seguridad—. Esto no es un lugar normal. Hay algo… forzado aquí. Como si alguien hubiera jugado con las líneas temporales y nos hubiera reunido intencionalmente.
Cell perfecto levantó una ceja, intrigado.
—¿Insinúas que alguien nos colocó aquí deliberadamente? —preguntó, su tono mostrando tanto interés como incredulidad—. ¿Y con qué propósito? ¿Ver cómo interactuamos? ¿Cómo competimos?
—O quizás para algo más —añadió Cell perfeccionado, su tono más frío—. Tal vez se trata de un experimento, o una forma de asegurarse de que ninguno de nosotros sobreviva.
Los tres Cells quedaron en silencio, reflexionando sobre la posibilidad de que algo o alguien más estuviera detrás de su reunión y del lugar en el que estaban. El túnel, con su estructura interminable y ominosa, no se parecía a nada que hubieran visto antes en sus respectivos mundos. La energía que lo envolvía tenía una calidad extraña, casi artificial, como si el lugar no existiera en ningún espacio o tiempo conocido.
Cell perfecto rompió el silencio con una risa suave y despreocupada.
—Sea lo que sea, no cambia nada. Ahora estamos aquí, y somos lo que somos. —Se giró hacia los otros dos, su sonrisa ensanchándose—. Y si alguien o algo nos reunió para jugar con nosotros… bueno, entonces es hora de mostrarles por qué jugar con Cell nunca es una buena idea.
Los otros dos asintieron lentamente, sus expresiones volviéndose más serias mientras consideraban lo que podría venir. Aunque el misterio de cómo y por qué habían llegado ahí seguía sin respuesta, los tres sabían que su presencia conjunta no era casualidad. Algo o alguien había alterado el curso natural de las cosas, y ellos no estaban dispuestos a ser simples piezas en un tablero que no controlaban.
Después de un momento Cell perfecto el que ya se encontraba en su perfección mucho antes que ellos comentó —No es que me importe mucho ya que todos somos caras de una misma moneda pero creo que el primer paso para entender este lugar es saber como cada uno de los presentes llego a este lugar—
Los tres Cells permanecieron en silencio por unos momentos, reflexionando sobre la pregunta implícita en sus circunstancias. Luego, Cell perfecto, con su habitual aire de superioridad, dio el primer paso para hablar, su voz resonando con calma pero con una pizca de sarcasmo.
Cell Perfecto:
—Parece apropiado que comience yo, considerando que soy la versión más avanzada de nosotros —dijo con una leve inclinación de cabeza hacia los otros dos y con aires de superioridad y arrogancia—. Vengo de una línea donde conseguí todo lo que me propuse: absorbí a 17, a 18, y alcancé mi perfección sin ningún contratiempo. Después de eso, me enfrenté a Gohan y su ridícula "transformación" de Super Saiyan 2. —Hizo una pausa, con una ligera expresión de desdén—. Admito que subestimé su poder, y eso me llevó a mi derrota. Pero aquí estoy ahora, intacto, sin explicación alguna de cómo llegué a este lugar, fue como un parpadeo y la mejor parte es que estoy completamente recuperado y aun más poderoso que antes.
Su mirada se endureció mientras sus ojos recorrían el túnel.
—Lo único que sé es que estaba a punto de reformarme completamente después de mi autodestrucción… y de repente, aparecí aquí. Una curiosidad que aún no comprendo.
Cell Semiperfecto (Ya perfecto):
Cell semiperfecto dio un paso adelante, cruzándose de brazos mientras hablaba con una voz grave y segura.
—Mi historia no es tan gloriosa. Vengo de una línea donde logré absorber a 17, pero no pude completar mi objetivo. Trunks, junto con los demás guerreros Z, se interpusieron antes de que pudiera absorber a 18. —Frunció el ceño, recordando con irritación los eventos—. Fui derrotado y dejado al borde de la destrucción. Pero justo cuando pensaba que todo había terminado, algo… extraño ocurrió.
Levantó una mano, como si tratara de visualizar lo que sucedió.
—Una energía desconocida me envolvió, como si alguien o algo me arrancara de ese momento. Y antes de que pudiera entenderlo, estaba aquí, en este lugar, atrapado con versiones de mí mismo y con 18 enfrente de mi corriendo como si nunca me hubieran detenido inicialmente, creo que nos trajeron aquí juntos. —Sus ojos se fijaron en Cell perfecto y perfeccionado—. Aunque debo decir que este encuentro resultó ser una oportunidad inesperada para alcanzar lo que no pude antes.
Cell Imperfecto (Ya perfecto) :
Cell imperfecto, aún saboreando su reciente perfección, rió con una mezcla de orgullo y satisfacción antes de hablar.
—Mi camino fue… más complicado. —Su voz era más áspera pero con una intensidad que denotaba su ambición—. Nunca llegué a absorber ni a 17 ni a 18 en mi línea. Cada intento que hice fue frustrado por esos molestos guerreros Z. Pasé mucho tiempo esperando mi momento, pero nunca llegó.
Hizo una pausa, su cola ondulando ligeramente detrás de él mientras continuaba.
—Estaba atrapado en el borde de la desesperación, cuando… sucedió algo extraño. —Sus ojos brillaron con una mezcla de curiosidad y odio—. Una brecha, o quizás una falla en el tiempo, me trajo aquí. Al principio, pensé que era una oportunidad para cazar nuevamente a 17 y 18, y cuando los encontré… bueno, el resto es historia. —Miró a Cell perfecto y perfeccionado con una sonrisa depredadora—. Y ahora, aquí estoy, en mi forma perfecta. No me importa cómo llegué aquí, solo que finalmente obtuve lo que quería.
Cell perfecto miró a los otros dos, con una expresión reflexiva pero igualmente arrogante.
—Así que todos venimos de líneas donde nuestros caminos fueron interrumpidos o modificados, y de alguna manera, terminamos aquí, juntos. Esto no es una coincidencia. Alguien o algo está detrás de esto.
Cell perfeccionado asintió lentamente.
—Parece que no importa qué tan lejos lleguemos en nuestras líneas, siempre hay algo que intenta interferir con nuestra perfección. Pero si esto es un experimento o una trampa, quienquiera que lo haya hecho… cometió un error al juntarnos.
Cell imperfecto (Ahora perfecto, le diremos solo cell xD), con su reciente poder, golpeó el suelo con su pie, su voz llena de una rabia y ambición.
—No importa cómo llegamos aquí. Lo único que importa es que ahora soy perfecto. Y sea quien sea el responsable, ¡los destrozaré! Como recompensa.
Los tres Cells, ahora conscientes de sus historias divergentes, compartieron un momento de tensión mientras reflexionaban sobre el propósito de su reunión. Aunque sus caminos habían sido diferentes, una cosa era clara: no estaban dispuestos a permitir que nadie jugara con su destino sin consecuencias.
El grupo de Cells, unidos por la curiosidad y el misterio que rodeaba su reunión, decidió avanzar a través del interminable túnel. La atmósfera era opresiva, y el eco de sus pasos resonaba en las paredes, como si el lugar mismo estuviera vivo y observándolos. Sin embargo, sus rostros permanecían serenos, cada uno de ellos confiado en su propia perfección y poder.
Después de lo que parecieron horas de caminata, el túnel comenzó a abrirse hacia una cámara más amplia. Lo que encontraron ahí hizo que incluso ellos, seres de suprema confianza, se detuvieran con expresiones de desconcierto.
Frente a ellos había algo que ninguno esperaba: versiones infantiles de 17 y 18. Los dos niños, de no más de diez años, jugaban despreocupados, ajenos a la presencia de los tres Cells. La risa infantil de los pequeños resonaba en la cámara, contrastando completamente con la tensión que los acompañaba.
Y no estaban solos.
En una esquina de la cámara, otra figura llamaba la atención: un Cell cuadrúpedo y sin evolucionar mas parecido a una cigarra gigante que caminaba en círculos con movimientos torpes y erráticos, como un depredador primitivo encerrado en un espacio demasiado pequeño. Este Cell, mucho más grande y grotesco, no tenía la elegancia ni la forma humanoide que los otros tres poseían. Su apariencia recordaba a una larva o a una bestia salvaje, con una mirada vacía y sin inteligencia evidente.
Cell perfecto fue el primero en romper el silencio, su tono cargado de incredulidad y una pizca de irritación.
—¿Qué es esto? —dijo, sus ojos moviéndose rápidamente entre los niños y la criatura cuadrúpeda—. Esto no tiene sentido. ¿Versiones infantiles de 17 y 18? ¿Y… esa cosa? —Señaló al Cell cuadrúpedo con desprecio.
Cell perfeccionado cruzó los brazos, su expresión más calculadora mientras intentaba comprender la escena.
—Esto no es natural. —Dio un paso hacia adelante, mirando a los niños, quienes seguían jugando como si nada sucediera—. Estas versiones de 17 y 18 no deberían existir. Nunca hubo un punto en el que fueran así… ¿o sí?
Cell, aún con la euforia de su reciente perfección, frunció el ceño mientras observaba al Cell cuadrúpedo.
—Esa… cosa es una versión de mí, pero más primitiva que cualquier etapa que hayamos presentado aquí. ¿Cómo es posible? ¡Esto no tiene sentido!
El grupo permaneció en silencio por un momento, procesando lo que veían. Los pequeños 17 y 18 corrían y jugaban como si estuvieran en un parque, completamente ajenos a la mirada depredadora de los Cells. El cuadrúpedo, por su parte, no parecía notar su presencia; seguía caminando en círculos, gruñendo de vez en cuando, como si estuviera atrapado en su propio mundo.
Holaa, tengo meses escribiendo este fanfiction, al inicio era solo para pasar el rato, tengo la costumbre de escribir fanfictions pero al final siempre los termino descartado a pesar de tenerlos muy avanzados, pero esta vez decidí darle una oportunidad a este. A pesar de que tengo muy avanzado este fic, me tomare el tiempo de releer lo que tengo escrito y mejorar ciertos aspectos del mismo, aun no me decido bien que final darle y es en lo que siempre me termino atorando ya que hay muchas posibilidades. Se que esto está un poco fuera de lo que estamos acostumbrados a buscar y que al inicio puede ser un poco confuso diferencias a los personajes (Porque todos son el mismo personaje, pero de diferentes "líneas temporales", pero lo importante aquí es divertirse ^w^
