¡Wassup gente! Kamen Rider Predator está de vuelta y les traigo el capítulo de "Monster Musume no Arc". Como muchos ya sabrán, los últimos capítulos que subió mi gran amigo Kike fueron dos especiales. El primer especial donde Ren decide tener una conversación con Pyrrha con respecto a sus recientes ataques de celos. El segundo especial, el especial de Halloween lo subiré para el 31 de octubre, tal como lo hizo me gran amigo y lo más cercano a un hermano como Kachorro. Para cuando comience noviembre, subiré la continuación oficial de esta historia, el capítulo 15 que Kike nunca pudo desarrollar.

Como siempre, quiero agradecer a viejos y nuevos lectores que se toman el tiempo para leer esta historia o dejar sus comentarios, lo cual me motiva a seguir escribiendo. Sin nada más que decirles… ¡disfruten del fucking capítulo!


"Blah blah blah" (Personajes hablando)

'Blah blah blah' (Personajes pensando)


Especial 1: Mientras tanto en la enfermería.

Después de ver que su amado Jaune había perdido su virginidad con 5 chicas con partes de animales (que no eran Faunus). La 4 veces campeona de Mistral Pyrrha Nikos sintió que su corazón se partía en pedazos… Lo cual no estaba tan alejado de la realidad ya que acababa de sufrir un infarto del shock.

Por suerte (desde cierto punto de vista) su compañera Nora Valkyrie reacciono a tiempo, salvando su vida… De una forma un tanto única y algo extrema.

Con su vida fuera de peligro, pero temiendo posibles secuelas de su peculiar "resucitación", el director Ozpin concluyo que lo más prudente seria que la campeona fuera enviada de inmediato a la enfermería para que su condición fuera evaluada.

Al principio sus compañeros restantes habían estado junto a ella… Al menos hasta que se supo la participación de Nora en su "rescate", por lo que se le negó el acceso para evitar un incidente similar.

Por esa razón y debido a la "indisponibilidad" de su líder, la responsabilidad de estar al lado de la campeona había recaído en su compañero restante: Lie Ren.

-Unas horas atrás-

Avanzando de manera calmada y con una charola de desayuno en sus manos, Lie Ren se acercaba a la entrada de la enfermería

Con todo lo ocurrido el día anterior, así como el breve reporte que Coco y Velvet le habían dado, el joven pelinegro trataba de mantener una postura relajada como todas las cosas que parecían ocurrir en la vida de su líder y amigo.

'En momentos como estos me arrepiento un poco de haber prestado mi Scroll al director… Aunque por otro lado si intentara ver algo podría ocurrir algo que haga que Pyrrha pierda el control de nuevo… O sufra otro ataque cardiaco' -pensó para si antes de tocar la puerta de la enfermería-.

"Adelante" -escucho la voz de la doctora a cargo mientras empujaba la puerta con la espalda antes de darse la vuelta y observar a la persona que atendía la enfermería de Beacon: La Dra. Mikado-.

Ryoko Mikado es una mujer bastante atractiva, de cabello castaño lacio corto hasta los hombros, ojos verdes y piel clara. Usando una camisa rosa amarrada con un listón blanco en la cintura, falda azul corta, con medias muy largas de color azul.

Todo esto mientras seguía sentada en el escritorio cercano a la pared y parecía disfrutar de una taza de café humeante.

"Buenos días Sr. Ren" -comento con cortesía la doctora mientras se levantaba y tomaba la bata que colgaba de un perchero a su lado para ponérsela- "imagino que viene a visitar a la Sra. Nikos" -el tan solo asintió antes de preguntar lo que quería saber-.

"¿cómo sigue?" -pregunto el joven viendo hileras de camas de sábanas blancas vacías-.

Era algo raro ver la enfermería de una academia que impulsaba el combate… Pero cuando se consideraba el Aura y sus propiedades curativas todo tenía sentido.

Solo las heridas o problemas que el Aura no podía sanar por si sola eran las razones por las que la enfermería existía en primer lugar.

"Se encuentra bien y estable" -comento avanzando junto al joven hasta el final de la habitación donde movió las cortinas, solo para revelar a Pyrrha Nikos, la cual estaba dormida y con varios aparatos conectados a ella, entre ellos un monitor cardiaco que hacia un suave beep con cada latido- "debo decir que me sorprendió escuchar que una alumna sufrió un ataque cardiaco. Entendería su fuera una joven perezosa, recluida y que solo se alimenta de comida chatarra, pero no una joven que lleva la vida de una Huntress" -comento de forma simple-.

"Bueno, fueron diversas sorpresas para las que no estaba preparada" -expreso el joven Lie sentándose en una silla al lado de su compañera aun dormida mientras colocaba la charola de comida en una mesita junto a la cama-.

"Comprendo" -expreso la doctora también tomando asiento junto a la joven recostada.

Duraron unos momentos en relativo silencio al menos hasta que la doctora tomo la palabra- "por cierto, ¿dónde está mi lindo Jaune? pensaba que como líder el debería estar aquí junto a su compañera" -pregunto con voz inocente… Sin darse cuenta de cómo el monitor cardiaco comenzaba a sonar un poco más acelerado-.

"¿Usted conoce a Jaune?" -no pudo evitar preguntar el joven. Jaune no les había dicho nada de conocer a la doctora. También se preguntaba que era eso de "lindo Jaune"-.

"Por supuesto que lo conozco. La verdad cuando acepte este trabajo imaginaba que mis servicios no serían usados con frecuencia… Pero no recibir ni un solo paciente en 6 meses es demasiado" -comento la doctora haciendo un leve puchero- "sé que el Aura les ayuda a sanar sus heridas, pero recuerden que tengo que ganarme mi sustento y no puedo hacerlo si ninguno de ustedes se lastima y viene para que los cure."

Ren se sentía un poco culpable al escuchar esa confesión, recordando como él y muchos de los jóvenes preferían descansar en sus habitaciones y dejar que su Aura los sanara.

Al menos hasta que vio como la doctora sacaba un pañuelo de entre sus pechos y limpiaba un poco sus ojos.

"Pero todo cambio hace ese día, el día en que un dulce e inocente joven entro pidiendo mi ayuda" -comento Ryoko con una sonrisa- "mi precioso y dulce Jaune acababa de perder un combate contra ese bruto de Winchester y quería algo de bálsamo para quemaduras" -comento levantando la miraba con ánimo-.

(SFX: Beep… Beep… Beep…)

"Después de atenderlo le comenté sin pensar la falta de trabajo que tenía, por lo que a partir de ese momento el me prometió que vendría siempre a que lo atendiera y hacerme compañía" -comento la mujer con ánimo- "y un Arc nunca rompe sus promesas" -añadió con un leve tono soñador-.

'Eso explica su insistencia en siempre venir a la enfermería' -pensó Ren con una gota de sudor cayendo de su frente… Mas que nada viendo el monitor cardiaco-.

(SFX: Beep… Beep… Beep… Beep…)

"Cada día que el venía a hacerme compañía, me contaba de lo que hacía y de como quería ser un héroe, no solo para llevar en alto el legado de su familia, sino también de su deseo genuino de ayudar a quien lo necesitara" -menciono la doctora-.

(SFX: Beep… Beep… Beep… Beep… Beep…)

"Aun con esa voluntad, él era el primero en admitir que no tenía la experiencia o la confianza para poder lograrlo. Es por eso que decidí poner mi granito de arena y comencé recomendándole cambiar un poco su alimentación y sus horarios de sueño" -decia la doctora con una sonrisa-.

(SFX: Beep… Beep… Beep… Beep… Beep… Beep…)

"Unos cuantos ejercicios simples" -Ryoko siguió hablando sin dejar de sonreí-.

(SFX: Beep, Beep, Beep, Beep, Beep, Beep, Beep)

"Era lo menos que podía hacer por el por todo lo que hacía por mi" -menciono ella con una expresión cariñosa-.

(SFX: BeepBeepBeepBeepBeepBeepBeepBeepBeep)

"~Y sus masajes de hombros son simplemente divinos~" -exclamo con una sonrisa de satisfacción total-.

'Oh mierda' -maldijo mentalmente el joven al escuchar eso y ver el monitor había enloquecido por completo-.

(SFX: Beeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeep)

"¡MALDITA ZORRA, NO ME QUITARAS A MI JAUNE!" -rugió Pyrrha despertando de golpe y con sus manos extendidas, listas para estrangular a la ramera que le robaba a su Jaune bajo las narices de todos-.

Y así hubiera sido… De no ser porque la doctora ni siquiera se inmuto antes de extender de manera rápida y precisa su mano hacia una sección entre el cuello y el hombro de la campeona y presionar firmemente con sus dedos, paralizando a la mencionada al instante.

"Ugh, agh, ghh" -eran los únicos sonidos que emitía la 4 veces campeona de Mistral mientras su cuerpo se entumía con leves espasmos antes de caer de nuevo a la cama inconsciente-.

"No, no, no, debes ser una buena chica y descansar para recuperarte por completo" -comento la doctora con los ojos cerrados y una sonrisa dulce la doctora-.

'Esta mujer es muy peligrosa' -pensaba Ren con un sudor frio recorriendo su cuerpo al ver no solo la velocidad con que noqueo a Pyrrha, sino también la forma en que lo había hecho parecer lo más simple del mundo- "¿cómo… como fue que hizo eso?" -pregunto usando en ese momento su propio Semblance para mantener la calma-.

"Años de estudio médico y conocimiento de los puntos de presión" comento con un leve suspiro ganándose una afirmación del joven-.

'Siento pena del pobre idiota que la haga enojar algún día' -pensó para si el joven-.

"~Enfermera, enfermera~" -se escuchó una voz masculina a unos metros de ellos-.

'…Parece que lo conoceré más pronto de lo que imaginaba' -pensó con una mueca reconociendo de inmediato esa voz- 'solo espero que no haga lo que creo que hará.'

"Discúlpeme un momento, tengo otro paciente que atender" -expreso la doctora levantándose y avanzando hacia donde había salido la voz, recorriendo las cortinas que revelaban a Neptune Vasilias, el cual se encontraba recostado con vendajes en la cabeza y con una sonrisa boba en su rostro- "¿se le ofrece algo Sr. Vasilias?" -pregunto la mujer de manera respetuosa-.

"Hehehe, si, lamento molestarla de nuevo, ¿pero podría recoger el lápiz que se me Helee debajo de la cama de al lado?" -pregunto desviando un poco la mirada ruborizado-.

"¿Otra vez Sr. Vasilias?" -pregunto la doctora Mikado levantando una ceja-.

"Si, desde ese golpe en la cabeza he estado muy torpe hehehe" -comento rascándose un poco la cabeza donde no tenía vendaje-.

'No lo hagas, no lo hagas, no lo hagas' -era lo que repetía el joven pelinegro reconociendo lo que planeaba-.

"Está bien, pero espero que a futuro sea más cuidadoso con sus cosas"-dijo la doctora-.

"Se lo prometo" -comento el joven viendo como la doctora se inclinaba, dándole una excelente vista de su espléndida retaguardia resaltada por esa falda tan corta-.

'Y lo hizo' -pensó el joven Lie viendo la sonrisa boba del peliazul con su vista fija en el trasero de la doctora- 'solo espero que no sea tan tonto como para seguir tentando… Tiene que ser una broma' -se dijo llevando una mano a su cabeza al ver como ese tonto sacaba su Scroll de manera discreta y parecía tomar fotos- 'parece que el golpe que le dio Weiss afecto su sentido de autopreservación.'

"Aquí esta su lápiz Sr. Vasilias" -comento la doctora irguiéndose, momento que Neptune aprovecho para ocultar su Scroll bajo su almohada antes de que volteara y le ofreciera el objeto mencionado-.

"Muchas gracias enfermera" -comento con una sonrisa-.

"De nada… Solo un pequeño detalle" -comento sonriendo de manera inocente- "soy una doctora" -expreso extendiendo su mano y aplicando la misma llave de sueño que uso con la campeona, dejando fuera de combate al joven que cayo de nuevo en su cama- "es la 3ra vez en lo que lleva aquí" -comento al aire mientras tomaba el Scroll y lo abre- "veamos, borrar, borrar, borrar, tal vez esta se la mande a Jaune después, borrar" -comentaba manejando el aparato-.

'Definitivamente la doctora es de temer' -pensaba Lie Ren viendo lo que acababa de ocurrir-.

"Creo que es hora de que los niños traviesos aprendan una lección" -comento la mujer buscando la imagen que necesitaba "aquí esta. (hermano, chécate las enormes tetas de la profesora Goodwitch, desearía hundir mi cabeza allí). Neptune" -comento anotando el mensaje junto a una foto de dicha profesora- "ahora que parezca que la mando por 'accidente' a un chat abierto y… Listo" -comento con una sonrisa traviesa-.

'… Corrijo, la doctora es diabólica' -pensó el joven tragando saliva-.

"Bueno, iré a comer algo, ¿no te importaría quedarte unos momentos aquí verdad?" -pregunto la castaña ganándose un cabeceo negativo del joven- "ok, no tardo" -comento caminando a su escritorio, tomar su billetera y salir de la enfermería-.

Ren espero unos momentos hasta soltar el aliento y relajarse un poco.

"Recordatorio, ser respetuoso con la doctora y pedirle que me enseñe esa técnica" -se dijo respirando para relajarse mientras se sentaba junto a su compañera… Aunque a cierta distancia por si reaccionaba de nuevo de manera violenta-.

Pasaron alrededor de 15 minutos hasta que la mencionada por fin abrió los ojos.

"Mmmm, ¿Ren? ¿Eres tú?" -pregunto con debilidad-.

"Si Pyrrha, soy yo" -expreso el joven viendo a su compañera reaccionar-.

"Tuve un sueño muy raro. Soñé que una mujer decía que recibía masajes de Jaune y quise atacarla, pero ella solo puso su mano cerca de mi cuello y apretó y no sé qué paso después" -comento con una mano en su frente y aun confundida-.

"Si Pyrrha… Solo fue un sueño" -comento el joven- 'es mejor que piense que solo fue un sueño. Me atrevo a apostar que eso nos ahorrara problemas a futuro… Hablando de problemas a futuro, tal vez sea el momento de resolver uno de los más importantes' -pensó de manera solemne antes de observar a su compañera y amiga con suavidad-.

"Y… ¿Cómo sientes el clima?" -pregunto no muy seguro el pelinegro-.

"¿Ehh?" -expreso no muy segura la campeona-.

'Al diablo la sutileza, lo hare al estilo Nora' -pensó dejando de lado los rodeos e ir directo al problema- "¿Qué es lo que vez en Jaune para que tengas esa obsesión con el?" -pregunto sin tapujos-.

Lo que fuera lo que esperaba Pyrrha, definitivamente no era eso, menos viniendo de Ren quien era el más calmado y respetuoso de sus compañeros-

"¿Por qué preguntas algo como eso?" -cuestiono no muy segura-.

"Bueno, quiero saber el porqué de tus repetidos intentos de tratar de atacar a nuestras amigas y de destruir la única forma en que podemos observar lo que ocurre con Jaune en ese mundo" -expreso con tranquilidad-.

"Es su culpa por tratar de quitarme a mi Jaune" -gruño molesta recordando todas esas escenas de su Jaune con esas chicas animales y los comentarios nada inocentes de sus "amigas"-.

"¿Desde cuándo es tu Jaune?" -pregunto Ren directamente-.

"… ¿Qué?" -pregunto una vez más una pregunta que no esperaba-.

"Pregunte desde cuando Jaune te pertenece" -comento con firmeza- "no recuerdo que hubiera alguna relación entre ustedes que vaya más allá de ser compañeros de equipo" -añadió-.

"… Eso no…" -Pyrrha intento defenderse, pero Ren no le dio tiempo para responder-.

"No es ningún secreto que tienes un interés en Jaune, pero quiero saber que hay en el para tratar de convertirlo en tu propiedad" -señalo Ren-.

"Yo no…" -la campeona trato una vez mas de dar su explicación, pero Ren no le dio tiempo-.

"¿Es por eso que lo entrenas de manera personal? ¿Para que se vuelva dependiente de ti? ¿Para que solo te escuche a ti? ¿Para moldearlo a tu gusto?" -siguió preguntando-.

"Eso no es…" -Pyrrha trato de hablar, pero una vez mas Ren no lo permitió-.

"¿Entonces porque Pyrrha? ¿Por qué muestras esa obsesión con Jaune de todas las personas?" -pregunto elevando un poco la voz-.

"¡PORQUE EL ES EL ÚNICO QUE NO ME VIO COMO LA CHICA INVENCIBLE!" -grito finalmente con algunas lágrimas-.

'Ah, supongo que eso comienza a explicar las cosas' -pensó Ren comenzando a conectar puntos en su mente-.

Al haber crecido en Mistral junto a Nora, ambos habían escuchado de las hazañas de Pyrrha en los torneos regionales. Incluso algunas veces llegaron a ver algunos de sus combates y comprobar que Pyrrha no se había ganado ese título por nada.

También sabia de la enorme fama y popularidad de la que gozaba su compañera… Y de la incomodidad que esta le causaba.

"Al principio me gustaba el reconocimiento, la fama, el que me admiraran por lo que hacía" -confeso la joven dejando salir años de frustraciones y secretos ahora que sus emociones estaban abiertas- "pero pronto comencé a darme cuenta de que las personas que me rodeaban no estaban interesadas en Pyrrha Nikos, la joven que quería hacer amigos, sino en Pyrrha Nikos, la campeona" -comento con la mirada baja- "es por eso que decidí venir a Beacon, quería iniciar de nuevo en un lugar donde mi nombre no tuviera la fama que en Mistral, pero es obvio que no funciono en un inicio" -comento recordando su primer encuentro con Weiss y su obvio plan de usar la fama de ambas para impulsar sus carreras como Huntress-.

'A veces me pregunto si Weiss en verdad tiene lo necesario para ser la futura directora de la compañía de su familia. Puede que tenga el deseo y la determinación, pero su plan conmigo era tan claro como un espejo pulido' -pensó con una mueca antes de recordar lo siguiente que había ocurrido ese día-.

"Fue allí donde lo vi por primera vez: De cabello rubio y ojos azul zafiro de expresión inocente, con un atuendo simple pero efectivo" -comento con una sonrisa al recordar el día que marco su inicio en Beacon- "Weiss no estaba nada feliz con la interrupción, pero yo sí. Al principio me preocupo que fuera otro admirador que quería mi autógrafo, pero mi sorpresa fue total cuando confeso que no me conocía. Incluso después de que Weiss me presentara ante el seguía sin reconocerme… jejeje, al menos hasta que se mencionó el cereal de Pumpkin Pete" -añadió con una sonrisa recordando ese momento mágico, ese momento donde decidió que ese lindo y apuesto joven (incluso juraba que escucho un coro angelical y una luz iluminando al joven cada que lo veía) sería su compañero y haría lo necesario para que así fuera-.

¿De qué otra forma se explicaría que usara su lanza para pescarlo en el aire y clavarlo contra un árbol sino para que fuera su compañero?

'La imagen comienza a tomar forma' -pensó el joven escuchando la historia de su primer encuentro-.

"Fue a partir de ese momento en que decidí quien quería que fuera mi compañero" -comento con finalidad-.

"Ya veo" -expreso Ren armando el rompecabezas y notando al instante algunos puntos preocupantes-.

El primero y más obvio era el hecho de que Pyrrha odiaba su fama. El segundo es que, al parecer, el que Jaune la tratara como a cualquier otra chica había hecho que quisiera más de esa atención que tanto anhelaba. Y el tercero y más preocupante… Pyrrha quería ser tratada de manera normal.

Sin importar de quien viniera dicho reconocimiento.

"¿Qué habría pasado si te hubiera reconocido?" -pregunto tras unos momentos-.

"¿Qu...que es lo que estas tratando de decir?" -pregunto la campeona de manera nerviosa no gustándole lo que su compañero insinuaba-.

"¿Qué habría pasado si Jaune te hubiera reconocido?" -pregunto queriendo confirmar su tercer punto-.

"N… No digas esas cosas Ren... ¡No vuelvas a decir ese tipo de cosas sobre Jaune! ¡Él no es este tipo de personas interesadas!" -exclamo de manera molesta ante esa idea-.

"Lo se, pero la pregunta no es que es lo que Jaune habría hecho si te hubiera reconocido… Sino lo que tu hubieras hecho" -pregunto Ren mirando como reaccionaria su compañera de equipo-.

"… ¿Yo?" -pregunto una vez más con indecisión y algo de… ¿Miedo? -.

Diversos escenarios comenzaron a aparecer en la mente de la campeona. Ese momento especial transformándose y cambiando, mostrando a un Jaune más animado al verla y reconocerla. Y aunque dudaba que él hubiera pedido algo más que un autógrafo para alguna de sus hermanas el daño estaría hecho: Ella habría usado su mascara de cortesía y lo habría evitado como al resto de las personas que se acercaban a ella solo por su fama.

No lo habría ayudado durante la iniciación, no habría formado equipo con él ni volverse su compañera, no habría desbloqueado su Aura…

'Oh por Oum, su Aura' -pensó horrorizada al recordar ese detalle que hasta donde sabia ella era la única que conocía-.

Jaune Arc había ingresado a una academia de Huntsman y Huntress no solo sin experiencia previa en combate, sino que también lo había hecho con su Aura aun sellada.

Fue solo gracias su ayuda, a la suerte y al destino (aunque ella ya no fuera más una creyente de eso ultimo) que Jaune había logrado no solo pasar la iniciación, sino también sobrevivir.

Pero si no hubiera sido así…

"¿Pyrrha?" -pregunto Ren con algo de preocupación al ver como algunas lágrimas comenzaban a brotar de los ojos de la pelirroja-.

(SFX: Sniff)

"Yo solo quería que alguien me viera por quien soy" -comento con voz afligida y bajando la mirada mientras comenzaba a sollozar-.

'Lo último que quería era lastimarla' -pensó el joven con algo de culpa viendo como su compañera y amiga parecía haber tenido alguna clase de revelación o algo parecido-.

Una opción era usar su Semblance para mitigar sus emociones, pero hacer algo así en momentos donde podría necesitar desahogarse podría ser contraproducente. No, lo mejor era hacer lo más simple y correcto.

"¿Ren?" -pregunto de manera repentina la joven al sentir como su compañero comenzaba a frotar su cabeza y su cabello de manera suave-.

No sabía porque, pero su primer instinto fue solo inclinar su cabeza más para darle más facilidad de acariciar su cabello.

'Se siente bastante bien' -pensó aun con algunas lágrimas, pero un poco más tranquila-.

"Lamento haber tenido que llegar hasta este punto, pero era algo que necesitabas" -comento mientras seguía acariciando su cabeza- "solo quiero que te detengas por un momento y reflexiones el porqué de tus recientes acciones. Acciones que no solo han puesto en peligro a nuestros amigos, sino también a ti misma" -comento lo último apuntando al monitor cardiaco-.

"… Lo siento" -comento Pyrrha una vez más cabizbaja-.

"Lo sé, a pesar de todo, sé que eres alguien amable y atenta" -comento de manera suave- "tal vez Jaune fue quien te vio como una amiga en un principio, pero ese ya no es el caso. Ruby, Weiss, Blake, Yang, sin mencionar a Nora y a mí mismo por supuesto. Todos nosotros te consideramos una gran amiga y una increíble compañera de equipo."

"Lo… ¿lo dices en serio?" -pregunto la pelirroja esperanzada-.

"Por supuesto" -expreso con suavidad antes de levantar un poco su rostro para que pudieran verse a los ojos- "no quiero que nada malo te pase" -comento con una leve sonrisa-.

'La mejor forma de demostrar que hablas con sinceridad es mirar a los ojos de la otra persona mientras hablas' -pensó Ren recordando las palabras de su difunta madre mientras veía como la joven abría los ojos sorprendida-.

Así como sonrojarse levemente al darse cuenta de la cercanía de sus rostros. Al ver como la joven se relajaba, Ren se relajó mientras se separaba de ella suavemente-

"Imagino que tendrás hambre" -comento de manera amable mientras acomodaba la charola con comida frente a la joven, la cual aún seguía tratando de entender lo que paso antes-.

'¿Qué… que está pasando?' -se preguntaba la campeona con confusión y algo de duda por esa repentina revelación- 'ahora que lo pienso Ren es amable, atento y él tampoco me ve de manera diferente a Jaune… ¿Acaso Ren esta…?' -no pudo seguir ya que su compañero la llamaba- "disculpa, ¿qué dijiste Ren?" -pregunto no habiendo escuchado lo que dijo-.

"Pregunte si podías comer por ti misma- comento el pelinegro- si lo deseas puedo ayudarte-.

"¿Ehh?" -fue lo único que comento ante ese ofrecimiento sin saber que decir-.

"Tomare eso como un sí" -comento tomando una cucharada de comida y acercarla a los labios de la campeona, la cual comenzó a sonrojarse por esa acción tan intima mientras su corazón se aceleraba una vez más-.

(SFX: Beep… Beep… Beep… Beep… Beep… Beep)

"Oh no, será mejor que vaya a buscar a la doctora Mikado" -expreso con preocupación el joven al escuchar de nuevo el monitor cardiaco sonar a esa velocidad- "por favor resiste hasta que regrese con ayuda" -expreso dejando la cuchara en el plato y salir de la enfermería, dejando sola a la pelirroja, la cual tan solo llevo una mano a su corazón mientras recordaba las palabras del joven al que nunca había prestado atención por su amor… No, su obsesión con Jaune-.

"Ren" -susurro de manera dulce mientras sus mejillas se sonrojaban y pequeños corazones aparecían en las pupilas de la campeona al reconocer lo atento, amable y lo preocupado por su bienestar era su compañero con ella. Al fin había encontrado al chico de sus sueños-.

-Con las chicas-

"Nora, ¿todo está bien?" -pregunto de manera curiosa Ruby junto al resto de sus amigas viendo como la joven parecía haber quedado en trance por unos instantes y soltado los libros que traía en sus manos-.

Estaban a las afueras de la academia, rodeando un bote de basura donde se preparaban para deshacerse con fuego de los libros eróticos que sin duda Sun le había dado a Blake.

"… Siento una perturbación en la fuerza" -fue lo único que atino a decir la joven pelinaranja de manera seca-.

"¿Ehh?" -fue lo único que atinaron a preguntar Ruby, Weiss y Yang ante el comportamiento extraño de la valkiria… Bueno, más extraño de lo normal-.

-Fin del especial-