🎶🎶🎶[ /YkJvHe3KK2c]🎶🎶🎶

🎶Se muestra una vista de la Luna llena y en la distancia, la figura de una bestia con forma de león gruñendo🎶

🎶Se muestra a los miembros de Akatsuki caminando juntos en una formación perfecta, con sus capas rojas ondeando detrás de ellos🎶

🎶Kakuzu se muestra en una batalla intensa con ANBU Raiz liderados por Sumire Shimura mientras Hidan lucha contra Danzo Shimura🎶

🎶Itachi aparece junto a Sasori, Deidara, Obito, y Konan luchando contra El Saboteador🎶

🎶Zabuza y Haku se encuentran en una batalla acuática contra Guren, mientras que Pain y Konan luchan contra Chino Chinoike🎶

🎶Naruto y Kurama aparecen en una secuencia de ataque conjunta. Mientras, Yakumo Kurama creaba una mortal obra maestra que cobra vida🎶

🎶Kisame y Zetsu se muestran luchando juntos en una secuencia contra Orochimaru y sus seguidores. Jugo, Suigetsu y Karin🎶

🎶Se muestra la Bestia Explosiva NUE emergiendo del suelo y atacando a los miembros de Akatsuki🎶

🎶Minato Namikaze, el Cuarto Hokage, está rodeado por los demás Kages. A, Mei Tarumi, Gaara y Oonoki. Un rayo dorado cae en medio🎶

🎶Se muestra a los miembros de Akatsuki luchando contra la Bestia Explosiva NUE en una secuencia intensa y emocionante🎶

🎶La música alcanza su clímax mientras se muestra a los miembros de Akatsuki en una pose de batalla lista para enfrentar a sus enemigos🎶

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Capítulo 31: Conspiración y Resistencia: La Sombra de Danzō

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🎶[ /F5FjkQQql4I]🎶

{Torre Akatsuki}

El ambiente en la sala de interrogación era denso. La tenue luz apenas iluminaba los rostros de Itachi Uchiha, Pain, y Kisame Hoshigaki, quienes rodeaban a Karyū mientras éste temblaba, sintiendo el peso de sus interrogadores.

Los ojos rojos de Itachi brillaban con intensidad, aún enfocados en Karyū, mientras absorbía los últimos fragmentos de sus recuerdos a través del Sharingan.

Karyū respira pesadamente, aún algo aturdido por el Genjutsu — Lo juro... No sé más que eso… Solo hacía lo que Chino me ordenaba.

Pain observaba con una expresión indescifrable, pero la intensidad en sus ojos dejaba claro que no estaba satisfecho. Con un leve movimiento, hizo que Karyū quedara bajo la custodia de Ryūsui, quien se lo llevó fuera de la sala.

Pain, volviéndose hacia el Uchiha — ¿Qué descubriste, Itachi?

Itachi observó la puerta por la que Karyū había salido, como si sus pensamientos aún intentaran descifrar lo que había visto.

Luego, desactivó su Sharingan y miró a Pain y Kisame.

Con tono neutral, pero algo decepcionado — Chino Chinoike está aliada con Danzō. Es probable que también tenga vínculos con Orochimaru, aunque eso aún no lo sabemos con certeza.

Kisame arqueó una ceja, su interés despertando al oír el nombre de Orochimaru.

— Ah, nuestro viejo amigo serpiente nunca desaparece del todo, ¿verdad? Pero, ¿qué es eso de un "proyecto"? Suena como algo grande, ¿no?

Itachi asintió lentamente, eligiendo sus palabras con cuidado.

— Chino y Danzō están involucrados en un proyecto llamado Nue. No tengo todos los detalles, pero según los recuerdos de Karyū, parece ser un experimento de gran envergadura. Hasta que no encontremos a alguien que realmente esté implicado en el proyecto, será imposible comprender su propósito completo.

Pain cruzó los brazos, reflexionando sobre la información. El nombre de Danzō no le era desconocido, y la idea de que estuviera colaborando en proyectos secretos era aún menos sorprendente.

Pain hablando más para sí mismo — Danzō Shimura… Un hombre que ha mantenido su visión de la guerra bajo la superficie durante años. Si ha decidido aliarse con alguien como Chino y muy seguramente con Orochimaru, entonces su objetivo debe ser algo más que la simple estabilidad de Konoha.

Kisame, notando la reflexión de Pain, soltó una carcajada.

— Él siempre ha querido el poder absoluto. ¿Recuerdan que alguna vez se decía que él movía los hilos desde las sombras? Ahora ni siquiera intenta ocultarlo.

Itachi mira a Kisame, con seriedad — Esta alianza con Chino y posiblemente con Orochimaru sugiere que busca algo específico… Algo con lo que puede controlar no solo Konoha, sino también a quienes amenacen su autoridad.

Pain asintió, y el silencio regresó a la sala. Finalmente, Pain habló, su tono bajo y frío.

— No dejaremos que Danzō y sus aliados pasen desapercibidos. Si busca alterar la paz en Ame No Kuni que tanto trabajo nos costó conseguir, Akatsuki tomará las medidas necesarias.

✋[Fin de Música]✋

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️{Amegakure}

En los Cielos de Amegakure.

Konan volaba entre la lluvia, sus alas de papel sosteniéndola mientras patrullaba la aldea desde los cielos. El agua caía en finos hilos, salpicando las hojas de sus alas, pero ella mantenía la concentración en su tarea.

Su comunicador comenzó a sonar, y tras unos segundos, una voz surgió desde el otro lado.

Ajisai se comunica respetuosamente — Konan-Sama, se le solicita en el hospital. Es una situación que requiere su atención.

Konan frunció el ceño, deseando poder seguir patrullando sin interrupciones. Sin embargo, era consciente de que algo importante debía estar ocurriendo.

— Entendido. Me dirijo al hospital de inmediato.

Dio un giro en el aire y, con un batir de sus alas de papel, descendió hacia el hospital de Amegakure.

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🎶[ /GX8QNJJR1z0]🎶

{Hi no Kuni}

{Konoha}

En Konoha, la aldea había caído en una calma inquietante.

Los ANBU de la Raíz patrullaban cada rincón, asegurándose de que nadie violara la nueva orden de Danzō Shimura. Aunque las calles permanecían pacíficas, la presencia militar era evidente, y los ciudadanos sabían que cualquier acto de desobediencia sería castigado.

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Danzō estaba sentado en la oficina del Hokage, evaluando varios informes, cuando Tanuki Shigaraki entró con paso firme, inclinando ligeramente la cabeza en señal de respeto.

Con tono formal, pero seguro — Padre, tengo una noticia que podría ser de su interés. Los informes indican que el Raikage ha convocado a una Cumbre de los Cinco Kage.

Danzō levantó la vista de sus informes, entrecerrando los ojos. Sabía que el Raikage no tomaría una decisión así a la ligera; sin embargo, no estaba seguro de si debía asistir, pues su posición como nuevo Hokage aún era reciente.

— La cumbre… Podría ser una oportunidad o una amenaza. Es probable que los demás Kage cuestionen mi autoridad, considerando lo recientes que son los cambios en Konoha.

Tanuki asintió, comprendiendo las dudas de su padre. Luego de una breve pausa, sonrió con una mezcla de deferencia y astucia.

Tanuki habla con voz persuasiva — Justamente por eso debe asistir, padre. Esta es su oportunidad para establecerse como el líder legítimo de Konoha. Al presentarse, no solo confirmará su posición, sino que también dejará claro que Konoha está en manos firmes y determinadas.

Danzō continuaba evaluando la sugerencia, sus dedos tamborileando suavemente sobre el escritorio. La propuesta de Tanuki tenía lógica, pero había algo más que le preocupaba.

— Mi liderazgo podría ser cuestionado, sí. Pero también podría aprovechar la ocasión para poner en marcha la siguiente fase de nuestro plan. La Fase 3 debe implementarse con precisión y, para eso, necesito aliados.

Tanuki sonrió al ver que Danzō comprendía su punto. La Cumbre de los Cinco Kage no solo sería una oportunidad para la política, sino una herramienta para mover los hilos.

Tanuki, con tono serio, pero aprobatorio — Siendo así, sugiero que convierta la cumbre en el escenario para establecer sus objetivos y mostrar la estabilidad de su gobierno. Una demostración de poder servirá para disuadir a cualquiera de cuestionarlo. Además, la reunión podría facilitar las acciones necesarias para la Fase 3.

Danzō asintió, su mirada afilada y calculadora. Ya no dudaba. La Cumbre de los Kage sería el escenario perfecto para mostrar su liderazgo y ampliar su influencia, tal como Tanuki lo había sugerido.

Con determinación, mira a Tanuki — Haz los preparativos, Tanuki. Me presentaré en la cumbre. Yo me asegurare de que todo esté listo para que la Fase 3 comience en el momento indicado.

Tanuki inclinó la cabeza en señal de obediencia.

— Será un honor servirle, Hokage-Sama.

Tanuki se va. Dejando a Danzō… ¿Solo?

— Si tienes alguna sugerencia, soy todo oídos.

El Saboteador aparece — De echo sí. Sobre la Fase 3, creo que Orochimaru y yo podemos encargarnos.

Sin embargo, entre las sombras, Jiraiya, el Sannin de los Sapos y protector de la aldea, escuchaba atentamente cada palabra, con el rostro severo mientras comprendía la gravedad de los planes de Danzō. Sin hacer el menor ruido, desapareció con la agilidad de un maestro shinobi.

✋[Fin de Música]✋

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{En Kaminarimon Company}

Lejos del centro de Konoha, en la gran sede de la Kaminarimon Company, una figura comenzaba a despertar en una de las habitaciones privadas.

Mikoto Uchiha abrió los ojos lentamente, parpadeando varias veces mientras su vista se ajustaba a la luz. El lugar era desconocido para ella, y le tomó unos momentos orientarse.

La Uchiha susurra para sí misma, todavía confundida.

— ¿Dónde… Estoy?

Mientras tanto, en una sala contigua, Kushina Uzumaki hablaba con Ereki Kaminarimon, el influyente y respetado líder de la Kaminarimon Company.

La expresión agradecida de Kushina reflejaba el sincero alivio que sentía por haber encontrado un lugar seguro donde esconderse junto a Mikoto.

— De verdad, Kaminarimon-San, no tengo palabras para agradecerte el permitirnos quedarnos aquí. Sé que es un riesgo enorme, con lo que está ocurriendo en Konoha…

Ereki Kaminarimon asintió con una mirada seria, aunque cálida, mostrando su empatía y entendimiento hacia la situación. La dureza de su rostro mostraba la gravedad con la que había aceptado esta responsabilidad.

— No se preocupe, Kushina-San. Aquí están a salvo por el tiempo que necesiten. Lamento que Konoha haya caído en manos tan… Inestables.

Kushina bajó la cabeza, su expresión reflejando la amargura que sentía al pensar en el destino de su hogar. Su mandíbula se tensó y, con un suspiro de determinación, levantó la mirada.

— Debo hacer algo. No puedo quedarme aquí de brazos cruzados mientras Danzō y la Raíz siguen avanzando. Necesito averiguar qué ocurre exactamente en la aldea… Quizás enlistarme para obtener información.

Justo en ese momento, una figura familiar entró a la sala. Jiraiya apareció, sonriendo con una expresión descarada, mientras se recostaba en la puerta y levantaba una mano en un saludo informal.

Con tono despreocupado — ¡Kushina-Chan! Parece que todavía tienes algo de vida rebelde en ti, ¿eh?

La reacción de Kushina fue rápida. Con un movimiento fluido, le lanzó un golpe a la cabeza que Jiraiya apenas logró esquivar, aunque el impacto lo hizo tambalearse.

Kushina exasperada, pero con una pequeña sonrisa — ¡Jiraiya! No es momento para tus bromas.

Jiraiya se sobó la cabeza, con una mueca de dolor fingido, aunque su mirada tenía un toque de seriedad.

Levantando las manos en un gesto pacificador — Está bien, está bien, ya aprendí. Pero traigo algo importante, así que calma esos puños, ¿sí?

Kushina cambia a una expresión esperanzada — ¿Tienes información sobre Minato? ¿Sabes dónde está?

La expresión de Jiraiya se suavizó, pero negó con la cabeza, su rostro reflejando la preocupación que había estado sintiendo.

— Lo siento, Kushina. No tengo noticias de Minato… Pero sí de otra cosa que puede interesarte. Danzō está planeando asistir a la Cumbre de los Cinco Kage.

Kushina se quedó en silencio por un segundo, digiriendo la información. La idea de Danzō presentándose en la cumbre y exponiendo sus nuevos planes para Konoha la llenaba de una mezcla de temor e indignación.

Ella aprieta los puños — ¿La Cumbre de los Kage…? Danzō no puede… Si toma el control en ese escenario, todos los Kage posiblemente lo verán como el líder de Konoha.

Jiraiya asintió, cruzando los brazos mientras se apoyaba contra la pared.

— Precisamente. Usará esta cumbre como una oportunidad para consolidarse como el nuevo Hokage. Y, por lo que escuché, tiene otros planes que podrían afectar a las demás aldeas.

Ereki Kaminarimon miraba a ambos con una expresión de preocupación creciente, entendiendo la gravedad de la situación.

Calmado, pero con determinación — Entonces es posible que no solo Konoha esté en peligro, sino el equilibrio entre todas las aldeas. Esto… Podría afectar todo el mundo Shinobi.

Kushina asintió, y aunque la tristeza era evidente en su mirada, había en ella una decisión inquebrantable.

Kushina suspira de determinación — Tengo que encontrar la forma de evitarlo. Gracias, Ereki-San. Y tú, Jiraiya, cuida tus bromas.

Jiraiya sonrió, pero en sus ojos había una seriedad que rara vez mostraba.

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🎶[ /PmvqOx1wY3E]🎶

{Ame no Kuni}

️{Amegakure}

{Torre Akatsuki}

{Naruto Vs. Kakuzu, Zabuza y Zetsu}

En el amplio salón de entrenamiento, el sonido de golpes resonaba junto con el eco de explosiones y gritos.

Naruto, con el Rinnegan activado, se encontraba en el centro de un combate frenético contra Kakuzu, Zabuza y Zetsu Blanco. Aunque era un entrenamiento amistoso, la intensidad del enfrentamiento dejaba claro que los tres miembros de Akatsuki no estaban conteniendo sus habilidades.

Naruto esquivó una concentración de sus hilos Jiongu que Kakuzu había lanzado desde su brazo extendido, el cual se clavó violentamente en la pared detrás de él. Su mirada calculadora saltaba entre sus tres adversarios mientras intentaba anticipar sus movimientos.

— ¿Qué pasa, Naruto? — Gruñó Kakuzu, su tono retador mientras desplegaba otro de sus corazones, envuelto en fuego — Pensé que ese Rinnegan significaba que eras un prodigio, pero solo veo a un mocoso jadeante.

— ¿Mocoso? — Respondió Naruto con una sonrisa desafiante, levantando la mano.

Con un movimiento rápido, activó el — ¡Banshō Ten'in! — Arrastró a Kakuzu hacia él. Sin embargo, justo antes de impactarlo con un golpe, Zabuza apareció detrás de él, empuñando la Kubikiribōchō.

— ¡Nunca quites la vista de tu retaguardia! — Dijo Zabuza, su voz gélida, mientras cortaba en diagonal.

Naruto apenas tuvo tiempo de conjurar un Shinra Tensei, desviando la hoja y enviando a Zabuza hacia atrás. Sin embargo, el impacto le costó una apertura.

Desde el suelo, Zetsu Blanco surgió enredando sus brazos como raíces alrededor de las piernas de Naruto.

— ¿Ves? Rinnegan o no, te falta experiencia, Naruto — Río, mientras aumentaba la presión, intentando inmovilizarlo.

Naruto gruñó y golpeó el suelo con la palma de la mano.

— ¡No me subestimen! — Gritó, invocando un círculo de varas negras de Chakra que perforaron el suelo y destrozaron las raíces de Zetsu.

Con un giro ágil, liberó sus piernas y se lanzó hacia atrás para tomar distancia. Pero antes de que pudiera recuperar el aliento, Kakuzu ya había liberado un torrente de llamas desde su máscara de fuego.

¡Katon: Zukkoku! — Gritó Kakuzu, mientras una enorme ola de fuego llenaba el campo de batalla.

Naruto reaccionó rápido — ¡Suiton: Suijinheki! — Una barrera de agua brotó frente a él, chocando contra el fuego en una explosión de vapor que envolvió la sala. La niebla se espesó, pero eso solo parecía favorecer a Zabuza.

— Ahora estás en mi terreno — Dijo Zabuza, su voz resonando a través de la niebla creada por la colisión de los elementos. En un instante, la hoja de Zabuza apareció de nuevo, esta vez buscando la garganta de Naruto.

Naruto, con los ojos brillando, utilizó su visión del Rinnegan para localizar la espada a tiempo y atraparla con una mano cubierta de Chakra.

— ¡Eso no funcionará conmigo! — Exclamó, lanzando un potente Chakra Rod hacia Zabuza, quien bloqueó el ataque con dificultad, pero fue enviado hacia una pared.

De repente, un tentáculo de hilos Jiongu de Kakuzu envolvió a Naruto desde un lado.

— Eres bueno, pero no lo suficiente — Con un tirón, Kakuzu lo levantó y lo lanzó contra el suelo, haciéndolo toser por el impacto.

Zetsu Blanco aprovechó la oportunidad para cubrir a Naruto con una masa de raíces, dejando al joven Shinobi atrapado por un momento crítico.

Desde el suelo, Naruto miró a sus oponentes y apretó los dientes.

Su cuerpo estaba adolorido, su respiración pesada, pero sus ojos aún brillaban con determinación.

— No he terminado… — Murmuró, alzando la mano lentamente. Con un grito, canalizó su Chakra y activó el Chibaku Tensei, haciendo que el techo del salón temblara. Un enorme núcleo negro surgió, arrastrando escombros, raíces y a sus enemigos hacia el cielo.

— ¡Maldición! — Gritó Kakuzu mientras intentaba resistir el tirón gravitacional con toda su fuerza.

Zabuza maldijo entre dientes mientras clavaba su espada en el suelo, pero fue inútil. Zetsu Blanco chilló, arrastrado como una hoja al viento.

Cuando el polvo se asentó, Naruto cayó de rodillas, jadeando. Había ganado, pero su agotamiento era evidente. Sin embargo, mientras intentaba ponerse de pie, tropezó con una de sus propias varas negras que había dejado tirada en el suelo y cayó de cara.

✋[Fin de Música]✋

Desde la distancia, Zabuza, cubierto de polvo, dejó escapar una risa ronca — Parece que aún eres un novato, después de todo.

Naruto, con una sonrisa cansada y una gota de sudor bajando por su frente, respondió: — Tal vez… Pero al menos les gané, ¿no?

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{En el Hospital de Amegakure}

Konan aterrizó en la entrada del hospital y avanzó rápidamente hacia el área de urgencias. Allí, la esperaba Ajisai y Aoi, quienes la saludaron con una inclinación de cabeza, mostrando su respeto.

En sus expresiones, había una mezcla de intriga y seriedad.

Ajisai habla con tono calmado — Konan-Sama, gracias por venir. Encontramos a una sola persona en los restos del tren… Una joven. La hemos tratado y está fuera de peligro, pero permanece inconsciente.

Konan avanzó con paso firme, siguiendo a Ajisai y Aoi por el pasillo hasta llegar a la habitación donde Natsuki Uchiha yacía en la cama, conectada a algunos monitores que supervisaban su estado. Al verla, Konan sintió un ligero sobresalto.

Dijo con tono serio, pero suavizado por el reconocimiento — ¡Es Natsuki! Nos… Nos conocimos hace un tiempo… Durante aquella misión en la que Tsunade Senju fue capturada para tratar a Itachi.

Ambos Ninjas de Ame observan a Natsuki con más atención. Sin dejar de mirarla, Aoi formuló la pregunta que había tenido en mente desde que la vieron.

— Konan-Sama, si puedo preguntar… ¿Quién es realmente? Y, ¿Qué la trae a Amegakure en estas condiciones?

Konan hizo una pausa antes de responder, mirando con atención a Natsuki.

— Es la hermana menor de Itachi Uchiha. Por su estado, puedo intuir que algo grave ha ocurrido en Konoha… Y podría tener respuestas importantes para nosotros.

Luego de un breve silencio, Konan se volvió hacia Ajisai y Aoi.

Ordena con autoridad, pero sin perder su calma — Quiero que la trasladen a la Torre Akatsuki. Asegúrense de que reciba el mejor cuidado mientras recupera la consciencia. Necesitaremos cada respuesta que pueda darnos cuando despierte.

Ambos asintieron y llamó a un equipo médico para preparar el traslado. Mientras Konan observaba cómo se llevaban a Natsuki en la camilla, sus pensamientos giraban alrededor de la información.

Ella murmura para sí misma, con voz baja — Si Konoha ha caído… Akatsuki podría estar a punto de enfrentar más amenazas de las que hemos previsto.

Sin perder un segundo más, Konan volvió a salir del hospital, sus alas de papel extendiéndose para llevarla rápidamente a la Torre Akatsuki.

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🎶[ /_eWVC6Ihtmc]🎶

{Hi no Kuni}

En una Ciudad Cercana a Konoha

El sol de la tarde comenzaba a caer sobre la ciudad próxima a Konoha, una de las pocas aún fuera del control del nuevo régimen de ANBU Raíz.

A un costado de la plaza, dos figuras discutían intensamente.

Harui y Menma Namikaze, ambos con el poderoso legado de ser Jinchūriki del poder del Kyūbi, hablaban en voz baja, pero su tensión era evidente.

Menma habla con un tono apremiante — ¡No podemos simplemente quedarnos aquí! ¿Sabes lo que significa que hayan tomado el control? Nuestra gente, nuestra familia… ¡Podrían estar en peligro!

Harui suspiró, tratando de mantener la calma ante la urgencia de su hermano.

La Namikaze seria, aunque algo titubeante — Menma, no es tan simple. Mama nos pidió específicamente que no volviéramos, y si lo hacemos… ¡Nos arriesgamos a ser capturados también!

Menma torció el gesto, pero justo cuando estaba por responder, una voz tranquila interrumpió la discusión.

— Harui tiene razón, Menma. A veces el riesgo es mayor que el impulso de querer actuar. No podemos arriesgar nuestras vidas innecesariamente – Dijo con tono sosegado Shikamaru Nara.

Ambos se giraron rápidamente y se encontraron con su amigo Nara, quien les sonreía levemente con su característico aire de despreocupación. Al verlo, sus rostros se iluminaron y, al enfocar sus miradas a su alrededor, divisaron a otros ninjas que reconocieron al instante: los 11 de Konoha estaban allí. Exceptuando a Sai, el grupo estaba reunido, con expresiones que reflejaban una mezcla de alivio y seriedad.

Menma dice con entusiasmo — ¡Chicos! ¡No puedo creer que estén aquí!

— Menma, no grites. Estamos aquí para reunirnos en silencio, sin llamar la atención - Dijo Neji en voz baja.

Harui ríe nerviosamente — Me alegra verlos a todos, pero… ¿Cómo lograron escapar de Konoha?

Chōji sonríe, encogiéndose de hombros — Cada quien se las arregló a su manera. Algunos fuimos ayudados por nuestros padres; otros simplemente… Aprovecharon la confusión.

Tenten asintiendo, mientras ajusta sus armas — Lo importante es que estamos todos aquí y listos para lo que haga falta.

En ese momento, otra figura se unió al grupo. Anko Mitarashi, con una sonrisa sarcástica, se cruzó de brazos mientras observaba a todos.

— No olviden que también tuvieron una ayudita mía — Anko hablo en tono burlón

La sonrisa en su rostro se desvaneció rápidamente y adoptó un aire serio.

— Ahora que estamos juntos, tenemos que pensar bien qué hacer a continuación. No podemos regresar sin más. La Raíz está en cada esquina de Konoha. Tenemos que pasar desapercibidos y planear cómo enfrentar esta situación.

Harui asintió, comprendiendo la advertencia de Anko, pero algo en el rostro de la Kunoichi la hacía sentir una mezcla de preocupación y curiosidad.

Anko mira alrededor, con una expresión que denotaba más que simple preocupación.

— Por cierto, ¿Alguno sabe dónde está Natsuki?

Menma sacude la cabeza negativamente, algo frustrado.

— No lo sabemos. No hemos tenido noticias desde que escapamos.

— ¡Carajo!

Anko soltó una ligera maldición entre dientes, preocupada al no tener ninguna pista sobre el paradero de su más preciada estudiante.

— Maldita sea… Esperaba que lograra unirse a nosotros. Podríamos necesitar toda la ayuda posible.

Anko ajustó su postura, tratando de ocultar una leve molestia.

Sin embargo, la observación no pasó desapercibida para Hinata, quien entrecerró los ojos, observando la inquietud sutilmente reflejada en la Jōnin.

✋[Fin de Música]✋

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{Konoha}

{En Kaminarimon Company}

En la imponente sede de Kaminarimon Company.

Kushina Uzumaki se encontraba en una discusión con Mikoto Uchiha, quien comenzaba a recuperar su fuerza.

La Uchiha mayor, con una mezcla de sarcasmo y preocupación, miraba a su amiga mientras hablaban sobre la situación actual.

Mikoto se cruza de brazos, en tono sarcástico — Entonces, ¡¿de verdad dejaste que mi hija se fuera en un tren sin siquiera saber dónde terminaría?!

Kushina rueda los ojos, en tono exasperado — ¡Oh, vamos, Mikoto! ¿No crees que deberías estar agradecida en lugar de retarme? De todos modos, siempre actúas como si no te importara mucho lo que haga Natsuki.

Mikoto soltó una pequeña risa, aunque era evidente que su preocupación por su hija estaba muy presente.

Ella, encogiéndose de hombros, aún sarcástica — ¡Quizás me preocupo un poco más desde que dejé de beber hace…! ¿Cuánto? ¿Unas pocas horas?

Jiraiya, que estaba observando la conversación desde una esquina junto con Ereki Kaminarimon, soltó un suspiro de resignación al ver el intercambio entre ambas.

El Sannin murmura para sí mismo, con una sonrisa cansada — Parece que algunos temas nunca cambian…

Sin embargo, Ereki decidió interrumpir sutilmente la conversación, interviniendo con una propuesta que captó la atención de ambas Kunoichi.

Ereki Kaminarimon dice con tono serio y respetuoso.

— Señoras, lamento interrumpir, pero quizás mi compañía pueda ofrecerles un poco de ayuda en la situación.

Mikoto se giró hacia él, una chispa de esperanza en su expresión. Con una pizca de urgencia.

— ¿Qué tienes en mente, Ereki-San? ¿Hay alguna forma en que puedas ayudarnos a localizar a Natsuki?

Ereki asintió con seriedad, sus ojos reflejando la confianza que tenía en los avances tecnológicos de su empresa.

Ereki explica con calma — Nuestra tecnología ha avanzado mucho. Si Natsuki lleva consigo algún tipo de dispositivo o intercomunicador, y siempre y cuando este encendido, podríamos rastrear su posición. ¿Ella tenía algo de ese estilo?

Kushina y Mikoto intercambiaron miradas antes de asentir, esperanzadas.

— Sí, ella lleva un intercomunicador. ¿Podrías usarlo para localizarla?

Ereki esbozó una sonrisa, tomando nota mental de los preparativos que necesitaría para activar el rastreo.

— Déjenlo en mis manos. Iniciaremos el rastreo lo más pronto posible.

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{Ame no Kuni}

️{Amegakure}

{Torre Akatsuki}

[ /RDp21qkgczs]

Una joven Kunoichi comenzaba a despertar.

Natsuki Uchiha abrió lentamente los ojos, la vista aún borrosa mientras se acostumbraba a la iluminación de la habitación. Se incorporó, notando los cables y monitores conectados a su cuerpo, sus manos se movieron instintivamente hacia los dispositivos, intentando quitárselos.

Antes de que pudiera continuar, una figura de porte calmado apareció a su lado, con una mirada amable y una postura serena.

Kedama, el padre de Konan, se acercó, extendiendo una mano en señal de paz.

Con voz respetuosa y tranquilizadora — No te alarmes. Estás a salvo aquí. Si puedes, mantén los monitores un momento más. Solo estamos vigilando tu estado.

Natsuki miró a su alrededor con desconfianza, pero la amabilidad en la voz de Kedama la hizo relajar un poco su postura. Miró con atención el entorno limpio y bien iluminado, intentando recordar cómo había llegado allí.

Habla con voz débil, pero decidida — ¿Dónde… Dónde estoy? ¿Y quién es usted?

Kedama hizo una ligera inclinación de cabeza, respetando las preguntas de la joven.

— Estás en la enfermería de la Torre Akatsuki en Amegakure. Mi nombre es Yutaka Kedama, soy el padre de Konan. Ella ha velado por tu cuidado y recuperación aquí.

La expresión de Natsuki se suavizó levemente al oír el nombre de Konan, recordando vagamente las veces que habían trabajado juntas o se habían encontrado en misiones previas.

Ella murmura para sí misma — Konan… Claro.

Kedama asintió y observó el cambio en su expresión. Su tono continuó siendo suave y considerado.

Kedama la ve con una sonrisa comprensiva — Has pasado por mucho. Tómate tu tiempo. Estamos aquí para ayudarte en lo que necesites, y en cuanto te sientas mejor, podrás hablar con Konan o incluso con tu hermano Itachi.

Natsuki asintió, aunque en sus ojos aún brillaba la incertidumbre. A pesar de estar lejos de Konoha, no podía sacudirse la preocupación por lo que había dejado atrás, y la necesidad de saber cómo estaban su madre, sus amigos y todos los que luchaban por recuperar su hogar.

La estancia en la enfermería, aunque tranquila y segura, no hacía más que alimentar su determinación de volver y luchar por su hogar.

El ambiente en la enfermería de la Torre Akatsuki era tranquilo y acogedor.

Cuando la puerta se abrió suavemente. Konan entró, con su expresión tranquila y una leve sonrisa que iluminaba su rostro. Al verla, Natsuki se incorporó ligeramente, mostrando una expresión de alivio.

Konan le habla con voz suave y cálida — Natsuki, qué bueno verte despierta. ¿Cómo te encuentras?

Natsuki devolvió una sonrisa débil, aunque algo irónica.

— Bueno, digamos que aún siento algunos golpes… Pero estoy mejor.

Konan asintió y, antes de continuar, volvió su mirada a su padre, quien observaba la escena desde un costado.

Kedama le devolvió la sonrisa a su hija y con un gesto cariñoso se inclinó hacia ambas mujeres.

El, dirigiéndose a Konan con voz paternal.

— Me retiro, Konan. Confío en que todo está en buenas manos.

Konan le responde con un toque de ternura — Gracias, papa. Has hecho más de lo que puedo expresar.

Con una leve reverencia, Kedama salió, dejándolas solas. Konan se volvió nuevamente hacia Natsuki, su mirada ahora mucho más inquisitiva.

Suavemente, aunque con un toque de seriedad.

— Dime, Natsuki… ¿Qué fue lo que pasó? ¿Cómo terminaste en esa situación?

Natsuki soltó un bufido, y sus ojos se llenaron de una mezcla de frustración y sarcasmo.

Responde con voz amarga — Digamos que las cosas en Konoha… Han dado un giro muy malo. Danzō ha tomado el control, y lo peor es que cuenta con el respaldo del Daimyō. Las fuerzas de ANBU Raíz están en todas partes. Es como… Como si la aldea estuviera bajo ocupación militar.

Konan frunció el ceño, su expresión endureciéndose mientras reflexionaba sobre la gravedad de la situación. La posibilidad de que Danzō lograra consolidar poder le resultaba preocupante.

— Así que finalmente ha salido de las sombras… Esto podría afectar más que solo Konoha.

Natsuki asintió, su mirada mostrando la misma seriedad que la de Konan.

— Sí, y tengo el presentimiento de que Danzō no se detendrá allí. Konoha ya no es lo que solía ser… Y puede que el resto del Mundo Ninja también.

✋[Fin de Música]✋

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🎶[ /iRyohGCjdVU]🎶

{Hi no Kuni}火

Los árboles susurraban bajo el roce del viento, sus copas balanceándose al ritmo de la brisa.

Danzō Shimura avanzaba con pasos firmes por un sendero cubierto de hojas húmedas. A sus costados, Fū y Torune caminaban en un silencio respetuoso, siempre alertas. Aunque eran leales, sus ojos inquietos no dejaban de explorar los alrededores, conscientes de que cualquier movimiento extraño podía ser el inicio de una amenaza.

Fū, en tono bajo — Se siente... Extraño. Como si algo o alguien nos estuviera observando.

Torune responde con un murmullo contenido — Siempre estamos siendo observados. Más ahora que él porta el manto del Hokage.

Danzō alzó una mano, ordenándoles callar. Sus ojos, opacos pero llenos de determinación, se movieron brevemente hacia las sombras que proyectaban los árboles. Entonces, de entre los troncos, surgió una figura familiar, y tras ella, una presencia aún más desconcertante.

Orochimaru emerge con una sonrisa serpentina.

— Danzō... Debo admitir, ese sombrero de Hokage te sienta más como una ironía que como un honor.

Detrás de él, una figura encapuchada y enmascarada se materializó. Su aura era tan inquietante como la de Orochimaru, aunque con una esencia diferente, casi fuera de lugar en ese tiempo y espacio.

Fū y Torune reaccionaron al unísono, adoptando posiciones defensivas. El chasquido de sus armas resonó como un eco en el claro. Danzō, sin embargo, alzó su mano con tranquilidad, su voz controlada y carente de emoción.

— Calma. No son enemigos... Por ahora.

Fū, con desconfianza — ¿Orochimaru y ese sujeto? Hokage-Sama, esto no puede ser prudente.

Torune ajusta su postura, pero sin bajar la guardia — Su mera presencia aquí es una amenaza.

Orochimaru dejó escapar una carcajada suave, casi burlona. Sus ojos amarillentos brillaban con una malicia juguetona.

— ¿Prudente? Oh, Torune, deberías saber que las decisiones de nuestro querido Hokage rara vez lo son... Pero siempre tienen un propósito, ¿verdad, Danzō?

Danzō ignoró el comentario. Sus ojos pasaron de Orochimaru al Saboteador.

— Orochimaru, Saboteador. Supongo que no necesitan recordar los términos de nuestros acuerdos.

Orochimaru bufó, cruzándose de brazos con teatralidad.

— Tus acuerdos, Danzō, son como cadenas de papel. Los seguiré... Por ahora. Pero solo hasta que mis propios intereses estén listos para florecer.

El Saboteador inclinó ligeramente la cabeza, su máscara impidiendo leer cualquier expresión.

— Lo que estamos por hacer, Hokage, alterará radicalmente la historia Ninja. Como alguien que ha viajado por infinitas posibilidades, te aseguro que los efectos serán... Fascinantes. Sin embargo, al igual que Orochimaru, tengo mis propios objetivos.

Danzō asintió con lentitud, sin inmutarse por la evidente falta de lealtad absoluta de sus aliados.

— Lo sé. Y no me importa, mientras cumplan su parte en este plan. Fū, Torune.

Con un movimiento breve, ambos Anbu Raíz sacaron dos pergaminos cada uno y los extendieron hacia los dos aliados. Orochimaru tomó los suyos con una sonrisa ladina, mientras el Saboteador lo hacía con un gesto mecánico.

Orochimaru examina los pergaminos con interés — ¿Sellar uno en cada guardia de los Kage? Ingenioso. Demasiado para ti, Danzō.

— Así es. Estos Nue serán sellados en los guardaespaldas de los líderes. Su despertar será el principio del fin para el equilibrio de las aldeas.

El Saboteador guarda el pergamino en su capa — Todo apunta al caos durante la cumbre. Será el momento perfecto para tomar acción.

Orochimaru sonrió ampliamente, su voz teñida de sarcasmo al dirigirse a Danzō.

— Hokage-Sama, supongo que deberías continuar tu trayectoria. Nosotros, tus leales... Socios, tenemos preparativos que atender.

Con un movimiento fluido, ambos desaparecieron en un torbellino de sombras y polvo.

El bosque volvió a quedarse en silencio, aunque la tensión seguía flotando en el aire. Fū y Torune intercambiaron miradas llenas de duda.

— Esos dos... No me inspiran confianza.

— Ni a mí. Tienen sus propios intereses, y no dudarán en traicionar si les conviene.

Danzō, avanzando de nuevo, habló con una calma casi inhumana.

— Ellos me obedecerán mientras sea útil. Cuando llegue el momento, sabré cómo manejarlos.

Los guardaespaldas, aunque no convencidos, no dijeron más. La marcha hacia la Cumbre de los Cinco Kage continuó, con el cielo nublado y el peso de una conspiración silenciosa cargando el ambiente.

✋[Fin de Música]✋

.

{En las Bases de ANBU Raíz}

Al mismo tiempo, en las profundidades de la base subterránea de ANBU Raíz, Jiraiya se movía en silencio por los pasillos oscuros. Gracias a sus habilidades de infiltración, logró evitar la detección mientras exploraba las instalaciones.

La vista era sorprendente: varios Ninjas trabajaban en equipo con científicos, moviendo documentos y realizando experimentos de todo tipo. Jiraiya observó atentamente, intentando descifrar la naturaleza de sus estudios.

Jiraiya, pensando para sí mismo, con una mueca de disgusto — (¿Qué estarán tramando aquí?)

A medida que avanzaba, comenzó a escuchar rumores y murmullos entre los científicos y los Ninjas que pasaban cerca. Sus oídos captaron fragmentos de conversaciones, aunque la mayoría eran difíciles de seguir.

Un Científico murmura en voz baja.

— …Siguen estudiando los efectos… Pero necesitamos más pruebas.

— Entendido, pero si Danzō lo autoriza, será una ventaja. Necesitamos…

Jiraiya frunció el ceño, sintiendo cómo su curiosidad aumentaba con cada palabra que lograba captar.

Mientras continuaba, llegó a una sala donde algo captó su atención de inmediato. Un fuerte rugido resonó por los pasillos, haciendo eco en toda la base. Jiraiya se acercó lentamente, pegando la espalda contra la pared y asomándose con cautela.

Allí, en una sala rodeada de gruesos barrotes y cadenas, se encontraba NUE, una bestia gigante con apariencia de león, sus ojos brillaban con una fiereza inhumana, y su cuerpo estaba cubierto de marcas desconocidas.

Jiraiya lo ve con una mezcla de sorpresa y temor — ¿Pero qué… Es esta criatura?

Se acercó a un tablero cercano, donde estaban varios informes, y rápidamente comenzó a leer los documentos, tratando de comprender los experimentos que estaban llevando a cabo. Las palabras "NUE" y "proyecto de estabilización de Chakra" aparecían repetidamente, aunque el objetivo final era un misterio.

Antes de que pudiera terminar de leer, un científico entró en la sala y, al ver a Jiraiya, abrió la boca para dar la alarma. Sin embargo, Jiraiya actuó rápido, lanzando una ráfaga de aire que dejó al científico inconsciente en el acto.

— Será mejor que me largue de aquí antes de que las cosas se pongan feas.

.

Al salir de la base, Jiraiya avanzaba con cautela, pero antes de poder alejarse completamente de las instalaciones, se encontró con dos figuras familiares.

Kakashi Hatake y Might Guy estaban frente a él, sus rostros inexpresivos y sus miradas vacías, reflejando el control absoluto que el poderoso Kotoamatsukami de Danzō ejercía sobre ellos.

Kakashi habla con voz neutra, aunque severa — Jiraiya-Sama, por orden de la Raíz, debe entregarse.

Might Guy, con una postura rígida y carente de la energía que usualmente lo caracterizaba, asintió.

— Así es. La orden es clara. Entréguese pacíficamente y no habrá necesidad de usar la fuerza.

Jiraiya miró a ambos con una mezcla de sorpresa y tristeza. Conocía bien la fuerza de ambos Jōnin, pero al ver sus expresiones vacías, comprendió el alcance del control al que estaban sometidos.

Jiraiya, con un suspiro y tono sarcástico — ¿En serio, chicos? Pensé que ustedes dos tenían un mejor sentido de la moda que para unirse a la Raíz.

Kakashi no respondió al sarcasmo, y su tono permaneció imperturbable.

— Esta es su última advertencia. Entréguese o nos veremos obligados a usar la fuerza.

Con tono serio, aunque desafiante — Kakashi, Guy… Sé que están ahí en algún lugar, bajo toda esa manipulación. Así que, lo siento, pero no voy a ponérselo fácil.

En un instante, Jiraiya adoptó una postura defensiva, listo para enfrentar a los dos Shinobi.

🎶[ /cRVj8yU_zdo]🎶

{Jiraiya Vs. Kakashi & Guy}

La tensión cortaba el aire mientras Kakashi y Guy confrontaban a Jiraiya en el claro del bosque. Las sombras de los árboles danzaban con la brisa, como espectadores silenciosos de la inevitable batalla.

— Las órdenes son claras, Jiraiya-Sama — Kakashi dio un paso adelante, su voz fría como el acero — Debe entregarse.

Jiraiya flexionó su brazo protésico de madera, estudiando a sus antiguos camaradas con una mezcla de tristeza y determinación.

— Kakashi, siempre tan formal. ¿Desde cuándo te convertiste en el portavoz de Danzō?

Sin previo aviso, Kakashi lanzó una ráfaga de Shuriken.

Jiraiya utilizó su brazo de madera como escudo, las estrellas ninja incrustándose en la dura superficie con un sonido seco. Pero eran una distracción.

Los Shuriken tenían sellos explosivos.

¡BOOM!

La explosión sacudió el claro, levantando una nube de astillas y humo. A través de ella, Guy emergió como un relámpago verde.

— ¡Konoha Gōriki Senpū!

El puño de Guy impactó contra el brazo protésico de Jiraiya. La madera crujió bajo la fuerza del golpe, pero resistió, permitiendo a Jiraiya usar el impulso para girar y contraatacar.

— ¡Katon: Endan! — Una bala de fuego concentrada brotó de los labios de Jiraiya, obligando a Guy a retroceder.

Kakashi ya había completado su secuencia de sellos.

¡Suiton: Suiryūdan no Jutsu! — Un dragón de agua rugió hacia Jiraiya, quien respondió instantáneamente.

— ¡Doton: Doryūheki! — Un muro de tierra se alzó, bloqueando el dragón. Jiraiya aprovechó la cobertura para realizar más sellos.

— ¡Hari Jizō! — Su melena blanca se endureció y creció, formando una capa protectora adicional — ¡Kebari Senbon!

Miles de agujas de cabello endurecido volaron en todas direcciones. Guy demostró su increíble agilidad esquivándolas mientras Kakashi usó un reemplazo rápido.

— ¡Raikiri! — La voz de Kakashi resonó detrás de Jiraiya, electricidad chirriando en su mano.

El Sannin giró, usando su brazo de madera para desviar el Raikiri. La electricidad recorrió la prótesis, pero la madera actuó como aislante, permitiendo a Jiraiya contraatacar con su mano libre.

— ¡Rasengan!

El choque entre Raikiri y Rasengan creó una onda expansiva que separó a ambos Ninjas. Guy aprovechó ese momento para atacar.

— ¡Asa Kujaku! — Sus puños se movían tan rápido que parecían crear llamas en el aire.

Jiraiya usó su brazo protésico para bloquear algunos golpes, pero varios conectaron, haciéndolo retroceder. La madera de su prótesis comenzaba a mostrar grietas por el castigo recibido.

— ¡Doton: Yomi Numa! — El suelo bajo Guy se convirtió en un pantano, pero el maestro del Taijutsu saltó con una agilidad sobrenatural.

Kakashi apareció a un lado, su Sharingan brillando amenazadoramente — ¡Raiton: Raijū Tsuiga! — Un lobo eléctrico se materializó, corriendo hacia Jiraiya.

El Sannin golpeó el suelo con su brazo de madera.

— ¡Doton: Doroku Gaeshi! — Una placa de tierra se levantó, interceptando al lobo eléctrico — ¡Kage Bunshin no Jutsu! — Tres clones de Jiraiya aparecieron, cada uno preparando diferentes técnicas.

¡Katon: Gōkakyū no Jutsu! ¡Doton: Doryūdan! ¡Fūton: Daitoppa!

Los tres elementos se combinaron en un ataque devastador. Kakashi activó su Mangekyō Sharingan.

¡Kamui! — El vórtice dimensional comenzó a absorber parte del ataque, pero la magnitud era demasiada. Guy y él tuvieron que separarse para evitar el impacto.

Jiraiya aprovechó el momento para preparar su siguiente movimiento. Canalizó una enorme cantidad de chakra en su mano mientras sus clones mantenían ocupados a sus oponentes.

— ¡Chō Ōdama Rasengan! — La gigantesca esfera de chakra iluminó el claro.

Kakashi y Guy se prepararon para el impacto, pero en el último momento, Jiraiya golpeó el suelo con su técnica. La explosión fue devastadora, creando un cráter enorme y levantando una nube de polvo que cubrió toda el área.

Cuando la visibilidad regresó, Jiraiya había desaparecido. Solo quedaban astillas de su brazo protésico dañado y el terreno completamente destruido como testimonio de la feroz batalla.

Guy y Kakashi, aún bajo el control mental, permanecieron inmóviles, sus rostros inexpresivos mientras observaban la destrucción.

Desde las sombras del bosque, Jiraiya observaba a sus antiguos camaradas. Su brazo protésico estaba severamente dañado, con grietas y astillas por todas partes, pero había cumplido su propósito.

— Lo siento, chicos — Murmuró — Pero tengo que detener a Danzō. Y cuando lo haga, los liberaré de su control.

Con esa promesa silenciosa, el Sannin desapareció, dejando tras de sí un campo de batalla que testimoniaba el enfrentamiento.

✋[Fin de Música]✋

.

{En Kaminarimon Company}

En el interior del escondite, rodeado de complejas máquinas y pantallas luminosas, Ereki Kaminarimon estaba concentrado frente a un panel de control gigante. En la gran pantalla de fondo, un mapa detallado de los continentes parpadeaba, mostrando rutas de trenes, canales de comunicación y puntos geográficos marcados.

Kushina y Mikoto se encontraban a su lado, observando con atención los datos, mientras Ereki escribía en el teclado con rapidez.

Jiraiya llega. Y con sarcasmo, esboza una sonrisa — En mis tiempos, lo único que necesitábamos era un mapa de papel y una brújula. Ahora parece que necesitas un doctorado para entender todo esto…

Jiraiya se detuvo un instante, riéndose de su propio comentario.

— ¡Vaya! Soné como un anciano…

Kushina le sonrió.

El Sannin camina hacia ellos. Aún tenía varias heridas del combate, aunque las trataba de disimular con su porte despreocupado.

Kushina, levantando una ceja — ¿Qué te pasó, Jiraiya? ¿Te fuiste a pelear con un jabalí?

Jiraiya sonríe con ironía mientras se frota el cuello — Bueno, algo así… Aunque los "jabalíes" de hoy eran un poco más peligrosos. Pero ya te contaré eso en un momento.

Se acercó al grupo y observó la pantalla con curiosidad, alzando una ceja ante el despliegue de tecnología que mostraba cada rincón del mapa.

— Entonces, ¿qué tenemos aquí?

Kushina señaló la pantalla, donde una ruta en el mapa marcaba desde Konoha hasta Ame no Kuni.

— Estamos rastreando a Natsuki. Hasta ahora, hemos logrado seguir su recorrido hasta Amegakure. Al parecer, logró salir de Konoha en tren, pero…

Mikoto miró el mapa, su rostro mostrando una mezcla de preocupación y análisis.

— Podría ser que el tren fuera desviado intencionalmente… O tal vez Natsuki intentó ir lo más lejos posible. Pero también existe una tercera posibilidad.

Kushina notó la expresión sombría de Mikoto y suspiró, sabiendo que esta última opción no era alentadora.

Kushina trata de sonar optimista — Mikoto, no pienses lo peor… Quizás logró llegar sin problemas.

Mikoto reacciona sarcástica, levantando una ceja — Con mi suerte, probablemente mi hija decidió tener una aventura "a lo grande" y terminó en el lugar menos seguro de todo el continente… Akatsuki.

Ereki, que había estado escuchando en silencio, comenzó a revisar un par de documentos más en el monitor, con el ceño fruncido mientras examinaba las lecturas.

— Hablando de nuestra suerte. He tenido algunos encuentros no muy amigables con Kakashi y Guy. Lo que más me inquieta es que parecían estar bajo un Genjutsu increíblemente poderoso… Actuaban como máquinas, como si sus emociones estuvieran apagadas.

Al oír esto, la expresión de Mikoto cambió drásticamente. Una alarma interna se encendió en su mente y entrecerró los ojos.

🎶[ /ZlrwW2nlF2c]🎶

— Jiraiya… Eso suena a Kotoamatsukami. Si Danzō tiene acceso a esa técnica… Estamos en un lío mucho más grande de lo que pensábamos.

Kushina la miró con preocupación, comprendiendo la gravedad de la situación.

— El Kotoamatsukami… La técnica que permite controlar a alguien de forma tan sutil que ni siquiera saben que están siendo manipulados.

Jiraiya asintió lentamente, su mirada seria mientras meditaba sobre el alcance de aquella habilidad.

— Entonces, Danzō no solo está en el poder, sino que también tiene la capacidad de controlar a los mejores Ninjas de Konoha a su antojo. Y si ya ha empezado con Kakashi y Guy… Esto es solo el comienzo.

Un silencio pesado cayó sobre el grupo mientras la gravedad de la situación se hacía aún más evidente.

.

En el centro de Konoha, los ANBU de Raíz patrullaban cada calle y esquina de la aldea. Cada callejón, cada plaza y cada rincón estaban bajo la vigilancia de los ninjas, que se movían con precisión militar.

Tanuki Shigaraki se encontraba observando el flujo de personas en la entrada principal.

El sonido de pasos lo alertó, y al girarse, vio a su hija, Sumire Kakei, caminando con tranquilidad hacia él. Su rostro mostraba una calma inusual, pero había un leve cansancio reflejado en sus ojos.

Tanuki le habla sin mirarla directamente — Sumire.

Sumire se detuvo a su lado, sin girarse para verlo. Ambos mantenían una distancia que parecía calculada, aunque el respeto mutuo era evidente en sus posturas.

Tanuki con voz grave, pero inquisitiva — ¿Qué noticias tienes sobre Natsuki Uchiha?

Ella le responde con tono lamentoso, aunque sin emoción.

— La perdí en la frontera. El tren en el que iba se descarriló. No tengo confirmación sobre su estado… Podría estar viva o muerta.

Tanuki suspiró, su mirada fija en la distancia mientras consideraba sus palabras. Sin mostrar su decepción, asintió.

— Entonces lo has hecho lo mejor que has podido. Ve y atiéndete; has trabajado bien.

Sumire titubeó un segundo antes de preguntar. Girándose finalmente hacia su padre.

— ¿Y el abuelo Dan-? Quiero decir… ¿el Hokage? ¿Dónde está él ahora?

Tanuki miró a su hija de reojo, una sombra de satisfacción cruzando su mirada.

— Ha sido citado a una cumbre con los otros Kage. Tiene un lugar reservado… Uno que, algún día, podría darle autoridad más allá de los muros de Konoha. Un Kage por encima de todos.

Sumire parpadeó, asimilando el peso de las palabras de su padre. Era la primera vez que escuchaba hablar de Danzō de esa forma, y el tono de Tanuki dejaba claro que esta reunión era mucho más que una simple formalidad.

Tanuki comenta con tono más autoritario — Prepárate, Sumire. La Fase 3 está por comenzar, y necesitaré a todos listos.

Sumire asintió, comprendiendo la importancia de su próximo papel en los planes de su abuelo.

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En un Calabozo en Konoha

Minato comenzó a recuperar la conciencia con un dolor punzante en su cuello y en sus articulaciones.

Al abrir los ojos, notó el entorno sombrío y apenas iluminado de una celda. Intentó moverse, pero un intenso ardor recorrió su cuerpo, haciéndolo gemir de dolor. Frente a él, en el otro extremo de la celda, se encontraba Hiruzen Sarutobi, su predecesor como Hokage, quien le observaba con calma.

Hiruzen seriamente y cauteloso le habla — Minato, no te muevas demasiado. El veneno de Torune Aburame aún circula en tu sistema. Podría empeorar si haces movimientos bruscos.

Minato maldice entre dientes mientras examina el veneno en su cuello — Ese maldito veneno… ¿Cuánto tiempo he estado inconsciente?

— Solo unas pocas horas. Por lo menos, eso creo.

Minato suspiró, una mezcla de frustración y resignación en su rostro. A pesar de las circunstancias, el viejo Hokage conservaba una calma impresionante, que Minato intentaba replicar.

Luego, alzó la mirada hacia Hiruzen, con una expresión de vergüenza.

— Hiruzen-Sensei… Lamento no haber sabido antes que estabas aquí. Si lo hubiera sabido…

Hiruzen sonrió ligeramente, haciendo un gesto con la mano para que Minato dejara de lado sus disculpas.

— Minato, olvídalo. No es el momento para eso. Necesitamos mantener la calma y ser cuidadosos. No puedo confirmarlo aún, pero me atrevería a decir que Danzō ha tomado el control de la aldea.

La expresión de Minato se tornó sombría mientras asimilaba la posibilidad de que Konoha estuviera bajo el poder de alguien como Danzō, y comprendió que tanto él como Hiruzen estarían incapacitados para intervenir directamente.

✋[Fin de Música]✋

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{Ame no Kuni}

️{Amegakure}

En la Torre de Akatsuki, Natsuki Uchiha caminaba por uno de los largos pasillos junto a Konan. Aunque su cuerpo aún mostraba varios vendajes y tenía rastros de heridas visibles, ella mantenía una expresión resuelta y avanzaba con seguridad.

Konan la observaba con evidente preocupación, intentando no mostrar demasiado su desaprobación.

Ella le regaña en tono molesto — Natsuki, deberías estar en la enfermería. Todavía estás herida, y forzarte a moverte así no hará que te recuperes más rápido.

Natsuki rodo los ojos, con sarcasmo — Créeme, Konan, no es por falta de ganas de reposo. Pero mi intercomunicador ha estado sonando sin parar desde que llegué. No sería mala idea averiguar de qué se trata antes de que me vuelva loca.

Konan dudó por un momento, sabiendo que la respuesta no era sencilla. A pesar de sus reservas, sonrió y lanzó una mirada cargada de complicidad.

Natsuki la mira inquisitivamente — ¿Acaso tienen algún tipo de tecnología de la Kaminarimon Company aquí?

Konan vaciló un segundo, sopesando sus palabras, y luego dejó escapar un suspiro. Ereki había suministrado equipo a Akatsuki en varias ocasiones, algo que era mejor no revelar abiertamente.

— Digamos que hemos hecho un par de... "intercambios discretos".

.

En la sala principal, donde los miembros de Akatsuki ya estaban reunidos. Naruto daba vueltas de un lado a otro, claramente impaciente.

— Si Konan no aparece pronto, voy a ir a buscarla yo mismo.

Justo cuando iba a dar un paso hacia la puerta, Konan y Natsuki entraron, captando la atención de todos.

Naruto se sobresaltó al ver a Natsuki entre ellos. Sus ojos mostraron sorpresa, aunque rápidamente esa expresión dio paso a otra más melancólica cuando notó el semblante frío de ella.

Natsuki suspiró, y aunque Naruto intentaba acercarse, ella lo ignoró por completo.

Itachi, quien observaba en silencio desde el otro extremo, se acercó rápidamente al verla, sus ojos mostrando una emoción contenida.

Con gentileza, la rodeó con los brazos, y Natsuki correspondió con un abrazo que denotaba el cariño entre ambos hermanos.

— Me alegra verte a salvo, Natsuki.

Natsuki le sonríe con ternura — También a mí, Itachi.

Luego de separarse, Natsuki volvió su atención al grupo, ignorando la mirada fija de Naruto.

— ¿Qué fue lo que paso Nat?

—Konoha es un desastre. El Consejo, liderado por Danzō, llevó a cabo un Golpe de Estado. Minato está bajo arresto, y los ANBU de la Raíz están patrullando como si fueran los nuevos dueños del lugar.

La habitación quedó en silencio, salvo por un ligero carraspeo de Zetsu. Pain entrecerró los ojos, evaluando cada palabra de Natsuki.

Itachi reacciona levemente asustado por una corazonada.

— ¡¿Entonces mama…?!

— ¡Esta bien! — Ella lo calma apoyando su mano en su hombro — Kushina me prometió cuidarla. Ambas sabíamos que Danzō no dudaría en intentar quitarle el Sharingan. En cuanto a mí, logré salir de ese agujero a tiempo. Tuve que subirme en uno de los trenes turísticos de la Kaminarimon Company. Claro, Danzō no podía dejar que me fuera tan fácilmente.

— ¿Te persiguieron? – Pregunto Kurama.

Natsuki hace una mueca amarga.

— Un grupo ANBU Raíz liderados por Sumire Kakei. Tuvimos una... Discusión bastante animada durante el trayecto.

— Konoha ha cruzado una línea peligrosa.

Natsuki lo miró con indiferencia antes de dejar caer las palabras.

— O una excusa para que Danzō expanda su poder y sus operaciones más allá del País del Fuego. Conociéndolo, no tardará en mover sus piezas fuera del tablero de Konoha.

El comentario pareció captar la atención de todos, aunque el peso de la conversación aún colgaba en el aire. Itachi habló de nuevo, con un tono tranquilo pero firme.

— Hiciste bien en salir. Danzō sabe quién eres y el peligro que representas. Mientras sigas aquí, estarás fuera de su alcance.

Natsuki lo observó por un momento, sus ojos mostrando una chispa de agradecimiento antes de que volviera a dirigir su atención al grupo.

Natsuki alza el intercomunicador con un suspiro sarcástico.

— Bueno, dejando de lado la crisis política, ¿alguien tiene un conector para poner esto en altavoz? Esos de la Kaminarimon Company no se molestaron en hacerlos muy intuitivos.

Sasori soltó una risa apenas audible y extendió la mano.

— Dámelo. Puedo hacer algo mejor que un simple conector.

Tomando el dispositivo, Sasori lo insertó en una pequeña ranura en su cuerpo de marioneta, y con un parpadeo, sus ojos proyectaron un holograma de Ereki Kaminarimon. La imagen era algo borrosa, pero el rostro de Ereki estaba claramente visible, y se veía triunfante.

Ereki sonriente, en tono victorioso.

— ¡Sabía que podría lograrlo! ¿No es increíble lo que la tecnología puede hacer? ¡HHAAA!

Antes de que pudiera seguir con sus alabanzas, Mikoto lo empujó a un lado en el holograma, con una expresión preocupada.

— ¡Natsuki! ¿Estás bien? Me tenías preocupada, y ni siquiera has respondido…

Natsuki sonríe levemente, para tranquilizarla — Estoy bien, mama, también estaba preocupada por ti. A pesar de los golpes y el viaje forzado, estoy en buenas manos.

Naruto observaba la escena, deseando decir algo, pero antes de que pudiera abrir la boca, Kurama, se inclinó hacia él y le susurró en tono serio.

Ella con firmeza, sin mirarlo directamente le aconsejo.

— Será mejor que mantengas la distancia por ahora, Naruto. Esto no es el momento ni el lugar.

Naruto, visiblemente desanimado, asintió en silencio, aceptando el consejo a regañadientes.

Justo en ese momento, Jiraiya apareció en la señal, con su característico andar despreocupado. Con una sonrisa burlona en los labios, saludó a los presentes de manera sarcástica.

— Bueno, bueno, parece que han tenido una fiesta en mi ausencia. ¿Nadie pensó en invitarme?

Kurama cruzó los brazos, lanzándole una mirada que mezclaba curiosidad y desafío.

— Jiraiya, es un milagro verte aquí y no metido en algún problema absurdo.

El Sannin sonrió, pero rápidamente su expresión cambió a una más seria.

— Escuchen todos. No hay tiempo para rencores ni bromas. Traigo información importante que podría cambiar el rumbo de todo esto.

Los presentes se inclinaron hacia adelante, atentos a cada palabra.

🎶[ /pFoc5XKkIIw]🎶

— Descubrí la existencia de un proyecto llamado NUE. Parece ser un arma, una bestia de gran poder, que Danzō está controlando en secreto. Y eso no es todo… Danzō posee el Kotoamatsukami. Lo ha estado usando para controlar a los Jōnin de Konoha, incluyendo a Kakashi y Might Guy.

Un murmullo de preocupación recorrió el grupo, y los ojos de Itachi mostraron una mezcla de sorpresa y consternación al oír lo del Kotoamatsukami.

Itachi pensativo — (Entonces Danzō no solo ha tomado el poder… Lo ha asegurado a través del control de aquellos que podrían oponérsele).

Jiraiya continuó, su rostro reflejando la gravedad de lo que estaba a punto de decir.

Hay algo más. Danzō ha sido convocado a la Cumbre de los Cinco Kage en el País del Hierro. No puedo decir con certeza sus intenciones, pero sospecho que esta cumbre será su oportunidad para consolidar su poder frente a los otros Kage.

Naruto frunció el ceño, comprendiendo que el riesgo era aún mayor de lo que imaginaban.

Naruto comenta con voz firme — Si Danzō se presenta como el Hokage en la cumbre, podría utilizar el control del Kotoamatsukami para manipular a los otros Kage o incluso intentar desestabilizarlos.

Konan, que había estado escuchando en silencio, asintió con determinación.

Ella habla dirigiéndose a todos — Es evidente que Danzō no se conformará con Konoha. Si su control se extiende a otros líderes, la paz entre las aldeas será historia.

Natsuki, sin apartar su mirada del grupo, habló con una mezcla de resolución y frustración.

— Lo que necesitamos ahora es un plan claro. Danzō ya mostró que no dudará en utilizar a cualquiera a su favor, y no se detendrá hasta asegurarse el dominio completo de las aldeas.

Jiraiya asintió, mirándolos a todos.

— Bien, entonces estamos en la misma página. Akatsuki… Konoha… Ambos tenemos motivos para detener a Danzō y frenar sus planes.

La tensión en la sala era palpable. Jiraiya se encontraba en el centro de todos, exponiendo su argumento para detener a Danzō, pero su discurso fue interrumpido por Pain.

El líder de Akatsuki alzó una mano con calma, observando a Jiraiya con una mezcla de paciencia y autoridad.

Con voz fría y firme — Jiraiya-Sensei, no es tan simple como lo planteas. No olvides que nosotros, los presentes, seguimos siendo criminales a los ojos de las aldeas. A diferencia de ti, nosotros somos vistos como enemigos. ¿Por qué habríamos de involucrarnos en un conflicto que solo nos traerá problemas?

Jiraiya frunció el ceño, resistiendo el impulso de responder de inmediato. En lugar de eso, optó por observar las reacciones de los demás.

Algunos miembros de Akatsuki mantenían una expresión impasible, mientras que otros parecían estar reflexionando.

¡¿Entonces no piensas hacer nada, Pain?! ¡¿Permitirías que alguien como Danzō domine a las demás aldeas, incluso si eso significa tu propia destrucción?!

— Dime… ¿Qué razón tengo para involucrarme? ¿Crees que alguna aldea creerá en nuestra versión de los hechos? Hace poco más de unos meses, intentaron secuestrar a los Jinchūriki; nuestras caras quedaron grabadas en la mente de todos, y la mayoría sigue creyendo que fuimos nosotros, Akatsuki, quienes lo intentaron. Danzō, Orochimaru… Para el mundo Shinobi, seguimos siendo tan enemigos como ellos.

Kisame sonrió, mostrándose indiferente ante la idea de luchar por las aldeas.

— De todas maneras, las aldeas siempre nos han tratado como parias. No veo la diferencia en que Danzō o alguien más se proclame Hokage o dictador.

Justo cuando Jiraiya iba a responder, Kushina Uzumaki hizo su aparición en el holograma, atrayendo la atención de todos.

Sus ojos recorrieron la sala y se detuvieron en cada miembro de Akatsuki, mostrando respeto en su mirada.

Kushina sonríe con calma, aunque con un tono inquisitivo — Buenas. Parece que llegué justo a tiempo para una conversación importante.

Todos la observaron en silencio mientras avanzaba hasta el centro de la sala. Naruto la miraba con hostilidad, mientras que Pain, con los brazos cruzados, observaba con interés.

La esposa del Cuarto Hokage habla con voz serena y profunda.

Ustedes creen que Danzō no representa una amenaza para Akatsuki, ¿verdad? Entonces, díganme… ¿Qué creen que hará una vez que haya conquistado cada aldea? ¿Realmente creen que no buscará eliminar cualquier amenaza en su camino, incluso si eso significa enfrentar a Akatsuki?

La atención de todos estaba centrada en ella, sus miradas serias e inquisitivas.

Konan frunció el ceño, comprendiendo la gravedad de sus palabras, mientras Itachi observaba en silencio, procesando cada palabra.

Kushina continua con tono más firme, observando a cada uno.

Las aldeas los temen, lo sé. Ustedes han sido perseguidos y temidos por razones que pueden parecer justas… O no. Pero si Danzō toma el control, si establece su poder y lo extiende, ustedes, que alguna vez pelearon por una causa, serán la próxima amenaza en su lista. Todos sabemos cómo opera: erradicará cualquier resistencia, cualquier cosa que pueda cuestionar su autoridad.

Un breve murmullo recorrió el grupo, pero nadie interrumpió.

He cometido errores, lo admito. Y sé que muchos aquí también lo han hecho. Pero cada uno de ustedes tiene una oportunidad única ahora, una que podría darles algo más que la oportunidad de redimir su nombre. Ayudar a detener a Danzō les dará una oportunidad real de cambiar la manera en que los demás los ven, de mostrar que son algo más que el pasado oscuro que otros recuerdan.

Los miembros de Akatsuki intercambiaron miradas.

Kushina sigue en un tono más bajo, pero lleno de compasión.

Muchos de ustedes han sufrido las decisiones de sus propias aldeas. Algunos han sido traicionados, otros utilizados… Pero, ¿de verdad quieren que Danzō gobierne un mundo donde todos ustedes serán eliminados? Esto es más que una simple batalla; es su oportunidad para demostrar quiénes realmente son. Y, al final, los errores del pasado pueden ser solo eso… Errores que no definen quiénes somos.

Hizo una pausa, mirando a cada miembro de Akatsuki.

Pero tanto como Naruto y Natsuki se percatan que va más para ellos como para cualquier presente.

Piensen en esta oportunidad, no por lo que han sido, sino por lo que podrían llegar a ser. Danzō no solo los verá como criminales; los verá como obstáculos a eliminar. Pero ahora tienen la opción de enfrentar ese destino, o… De demostrar que pueden cambiar la historia.

Kushina terminó de hablar, y la sala quedó en silencio, cada miembro asimilando lo que acababa de escuchar. Tras un momento, hubo un parpadeo en la conexión holográfica y la imagen comenzó a distorsionarse.

Kushina, rápidamente, antes de que la señal se cortara.

Por favor, piensen en lo que hemos hablado… Y recuerden que todos tienen una elección… Una segunda oportunidad.

Con eso, la imagen se desvaneció, y el silencio volvió a llenar la sala. Pasaron varios segundos antes de que Pain rompiera el silencio.

Pain mira a los presentes — Bueno, parece que ha llegado el momento de decidir. ¿Qué opinan?

Hidan soltó una risa sarcástica, recostándose contra la pared.

Hidan comenta en tono burlón — ¿Redimirnos? ¿Crees que necesitamos redención? Ya sabemos que cada aldea nos tiene en su lista negra.

Kakuzu responde con tono reflexivo, observando a Hidan.

— Quizás Kushina tiene razón. No estoy en esto para "redimirme", pero admito que no quiero que alguien como Danzō ponga un precio a mi cabeza solo por precaución o un sentimiento psicótico de querer hacerlo por si acaso.

Deidara asintió, cruzando los brazos y mirando a Pain con una sonrisa despectiva.

— No me interesa ser un "héroe" de las aldeas, pero prefiero luchar por algo que me divierta… Y si puedo dejar una explosión espectacular en el proceso, mejor.

Sasori, quien había escuchado en silencio, habló con calma.

— Quizás luchar para demostrar algo es en vano, pero no puedo negar que me intriga ver a Danzō recibir una lección. Las aldeas siempre han despreciado a los que somos como nosotros.

Itachi miró al grupo, sus ojos reflejando una mezcla de tristeza y determinación.

— He cometido errores, todos lo hemos hecho. Pero si detener a Danzō significa proteger a los inocentes de un futuro controlado por el miedo, entonces creo que es lo correcto.

Naruto habla con voz firme y determinante — No voy a dejar que alguien como Danzō tome lo que es nuestro. Si las aldeas necesitan vernos de una manera diferente, esta es nuestra oportunidad de mostrarles que podemos luchar por lo correcto.

Zetsu Blanco sonríe ampliamente — Me parece interesante… Este tipo de confrontación siempre saca lo mejor de nosotros. Además, Amegakure sería el próximo objetivo. No quiero que nos persigan.

Konan se cruzó de brazos, mirando a Pain.

— He dedicado mi vida a luchar por lo que creía. Si este es el siguiente paso para proteger a Amegakure, entonces estoy dispuesta a hacerlo.

Kisame se encogió de hombros, mostrando sus afilados dientes en una sonrisa.

— Pues, si vamos a luchar, más vale que sea algo memorable. Además, he oído que los Kage siempre son buenos objetivos de práctica.

Zabuza miró a Pain, asintiendo ligeramente.

— Si Danzō cree que tiene poder sobre nosotros, será un placer mostrarle lo equivocado que está.

Obito habla de manera resuelta — Todos aquí sabemos lo que significa perder todo por culpa de alguien en el poder. No voy a quedarme mirando mientras otro Danzō intenta arrebatarles a otros lo que ya perdí. Pelearemos, no por redención, sino porque es lo justo.

Haku observó al grupo, su rostro mostrando una mezcla de determinación y compasión.

— Mi aldea me enseñó la soledad y el desprecio, pero aquí encontré quienes no me ven solo como un arma. Quizás el mundo también merece conocer esa lección. Si pelear significa proteger eso, entonces lucharé.

Kurama, sonrió con ironía y miró a los demás con una chispa de audacia en los ojos.

Ella sonríe sarcástica, pero decidida — Tal vez no podamos cambiar lo que las aldeas piensan de nosotros, pero eso no significa que no podamos hacer una diferencia. Si hay que mostrarle a Danzō que no puede con Akatsuki, estoy más que lista para hacerlo.

Finalmente, Pain asintió, observando la determinación en cada uno de los miembros de Akatsuki. Su expresión severa se suavizó un poco, y sus ojos se encontraron con los de cada uno, uno por uno.

Con voz solemne y motivadora — Puede que nos consideren criminales. Puede que el mundo nunca nos vea como héroes. Pero esto no se trata solo de cambiar la percepción de otros. Esto es sobre proteger nuestra visión, nuestra existencia… Sobre no permitir que un tirano controle nuestras vidas y las de otros.

Pain se puso de pie, mirando hacia la puerta — Nos preparamos. Iremos a la Cumbre para enfrentar a Danzō y mostrarle que Akatsuki sigue siendo una fuerza a la que no se puede subestimar.

Los miembros de Akatsuki asintieron, listos para prepararse y enfrentar la amenaza que representaba Danzō.

Tras la decisión unánime, Natsuki observó a su alrededor, comprendiendo que esta era una oportunidad crucial. Dio un paso adelante, con una expresión decidida en su rostro.

— Yo también iré. No puedo quedarme aquí esperando mientras ustedes luchan. Si saben todo lo que está ocurriendo, es por mí, y tengo tanto derecho como cualquiera a enfrentar a Danzō.

Itachi la miró con severidad, frunciendo el ceño al escuchar la declaración de su hermana.

Itachi con un tono rotundo — No, Natsuki. Estás herida, y no permitiré que te expongas al peligro en este estado. Esta no es tu batalla.

Ella cruza los brazos, con voz desafiante — Sé defenderme, Itachi. No soy una niña, y tengo mis armas preparadas. Además… Tengo tanta razón como ustedes para estar allí… Y… Y.

Antes de que pudiera continuar, un mareo repentino la invadió, y sus ojos se nublaron. Dio un paso en falso, tambaleándose hasta casi perder el equilibrio. Itachi y Konan reaccionaron rápidamente, sosteniéndola antes de que se desplomara.

✋[Fin de Música]✋

Konan le habla con voz calmada y suave — Vamos, Natsuki. Volvamos a la enfermería. Necesitas descansar.

Itachi asintió, ayudando a su hermana a caminar lentamente de regreso. Mientras la guiaban por el pasillo, Pain observaba en silencio, y al ver la situación, volvió su atención hacia Kedama.

— Kedama-San, mientras nosotros estamos fuera, necesito que te encargues de la Torre y de Natsuki. Confío en que velarás por su seguridad.

Kedama asintió, mostrando una leve sonrisa llena de respeto y comprensión.

Kedama, respetuoso y haciendo una leve inclinación.

— Por supuesto, Pain-Sama. Puede irse con la tranquilidad de que aquí todo estará en orden.

Pain observó a Kedama durante un instante más antes de girarse hacia el resto de los miembros de Akatsuki.

— Todos, prepárense. Partimos en breve.

Mientras todos se dispersaban para alistarse, Naruto observó la figura de Natsuki siendo llevada a la enfermería, su preocupación reflejada en sus ojos. Kakuzu, al notar la expresión de Naruto, arqueó una ceja y se acercó con su usual indiferencia.

— ¿Por qué esa cara de funeral, Naruto? ¿Algo te molesta?

Naruto se giró para mirar a Kakuzu, y tras un instante de duda, se encogió de hombros, respondiendo con un suspiro.

— Es Natsuki. Ella y yo, bueno… Ya sabes, desde todo el desastre en Konoha. No sé ni cómo acercarme ahora.

Kakuzu cruzó los brazos, mirando a Naruto con un brillo inusual en sus ojos.

El Inmortal con una sonrisa astuta — Si tan solo hubiera una forma de comunicarte sin tener que mirarla a los ojos… Como, no sé, escribirle una carta.

Naruto soltó un resoplido y cruzó los brazos, mirando a Kakuzu con una mezcla de incredulidad y sarcasmo.

— Sí, claro, una carta. ¿Qué sigue? ¿Le mando flores y chocolate también?

Kakuzu soltó una risa breve, agitando una mano en el aire.

— Haz lo que quieras, pero escucha, mocoso: algunos de nosotros llevamos años en esto, y hay cosas que funcionan sin importar la edad. Una carta bien pensada puede decir más que mil palabras frente a frente… Créeme, habla la voz de un hombre con casi un siglo de experiencia.

Naruto lo miró con sorpresa y dejó escapar una sonrisa, sintiendo que, aunque fueran palabras sencillas, le habían dado un pequeño impulso.

Naruto suspira, con una leve sonrisa — Tal vez tengas razón, Kakuzu. No está de más intentarlo. Muchas gracias.

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🎶[ /AqOHIWSPnPs]🎶

️{En la Enfermería}

Mientras tanto, Natsuki fue recostada cuidadosamente en la cama de la enfermería. Aunque aún se resistía al reposo, sus párpados comenzaron a cerrarse por el agotamiento.

Ella con voz débil, pero obstinada — No tengo sueño…

Itachi sonrió con ironía, arropándola con cuidado mientras ajustaba las sábanas alrededor de su hermana.

Con voz suave y burlona — No te preocupes, Natsuki. Parece que tu "no tener sueño" te llevará a un buen descanso.

Konan se acercó, su expresión suave y maternal, y le dio una sonrisa llena de afecto.

— Descansa tranquila. Nosotros nos encargaremos de Danzō y de cualquier amenaza que se interponga.

Natsuki sonrió débilmente, mirándolos a ambos con gratitud en sus ojos.

— Gracias, a los dos… De verdad, gracias.

Sus ojos se cerraron lentamente, y en poco tiempo, cayó en un sueño profundo. Itachi y Konan observaron a la joven Uchiha dormir, cada uno sumido en sus pensamientos.

Itachi, volviéndose hacia Konan, con tono cálido.

— Te agradezco, Konan. Sé que Natsuki es fuerte, pero me tranquiliza saber que puede contar contigo. Has sido un apoyo incondicional.

Konan bajó la vista, algo sonrojada ante la gratitud sincera de Itachi.

Apenas sonriendo, con voz suave — Me agrada mucho. Me recuerda a mí misma cuando era más joven… Con ese espíritu fuerte y determinado.

Itachi, con una sonrisa apenas perceptible, vaciló un segundo antes de hablar.

Itachi, algo apenado — Quizás… Cuando todo esto termine, podamos ir a cenar. Solo tú y yo. Me encantaría conocerte mejor.

Konan lo miró con sorpresa y se sonrojó visiblemente, aunque una pequeña sonrisa juguetona apareció en sus labios. Estaba por responder cuando la puerta se abrió suavemente y Kedama entró, interrumpiendo el momento. Al verlos, sonrió, captando de inmediato la situación.

Kedama ríe suavemente — Disculpen la interrupción, pero Pain me pidió que vigilara la Torre y cuidara de Natsuki en su ausencia.

Itachi se inclinó respetuosamente, agradecido por la presencia de Kedama. Haciendo una leve reverencia.

— Gracias, Kedama-San. Mi hermana está en buenas manos. Yo debo ir a prepararme.

Konan observó cómo Itachi se retiraba, y al verlo desaparecer por el pasillo, sintió una mezcla de calidez y sorpresa en su pecho.

Kedama notó el rubor en su rostro y soltó una breve risa, captando la esencia del momento.

Kedama, en tono juguetón — Esa reacción… Es justo como solía verte cuando estabas cerca de tu madre. Las miradas no mienten, Konan.

Konan miró a su padre y entrecerró los ojos, aún ruborizada.

Konan se cruza los brazos, tratando de parecer seria.

— No empieces, papa. Además, tengo que preparar todo para la misión en la cumbre.

Kedama se acercó a ella, colocando una mano en su hombro con ternura, pero en su mirada había una preocupación genuina.

Habla con voz seria, aunque afectuosa — Cuídate mucho, hija. Tienes un gran poder y la confianza de todos aquí, pero sé cuidadosa. No hay nadie como tú.

Konan suavizó su expresión, asintiendo lentamente mientras sentía el apoyo y el cariño de su padre.

Ella sonríe suavemente — Volveré antes de que te des cuenta. Prometo que regresaré… Y que todos volveremos.

Sin decir más, se inclinó y le dio un beso en la mejilla a Kedama antes de salir de la enfermería, dejando a su padre con una mezcla de orgullo y preocupación. Observó la puerta un momento, respirando hondo antes de volver su atención hacia la joven Natsuki, asegurándose de que estuviera cómoda y segura.

Mientras Konan caminaba por uno de los largos pasillos en dirección a su habitación, escuchó unos pasos acelerados detrás de ella. Al girarse, vio a Naruto, quien se apresuraba a alcanzarla, con una expresión de entusiasmo en su rostro.

Ella comenta con tono inquisitivo — Naruto, ¿qué haces aquí? ¿No deberías estar preparándote?

Naruto le extendió un pergamino, y Konan lo tomó con cierta confusión.

El sonríe de lado, con tono misterioso — Ten. Lo conseguí cuando estaba en Konoha. Pensé que podría sernos útil, así que… Hice unos ajustes. Ya se lo entregué al resto.

Konan examina el pergamino, con una ceja levantada — ¿Ajustes? ¿De qué hablas?

Naruto soltó una risa breve, y sin darle mayores explicaciones, hizo un gesto hacia el pergamino.

— Pruébatelo. Te aseguro que te gustará.

Antes de que Konan pudiera decir algo más, Naruto ya estaba alejándose por el pasillo, dejándola sola con el pergamino.

Ella observó el pergamino en sus manos, un poco intrigada.

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Al entrar en su habitación, Konan cerró la puerta detrás de sí y extendió el pergamino en la cama. Realizó un sello de manos y activó el pergamino.

Al instante, un destello de humo reveló un conjunto de armadura femenina de combate, moderna y cuidadosamente diseñada. La armadura combinaba partes de tela resistente con placas de metal de aleación ligera. Los colores del equipo eran blanco, rojo y negro, dándole un toque elegante pero letal.

Ella examina el equipo, con voz sorprendida.

— Hmm, no está mal… Pero podría mejorar un poco el diseño.

Mirando el equipo con detenimiento, observó la resistencia de las placas de metal y la flexibilidad de la tela. Sonrió ligeramente y, tras unos momentos de reflexión, decidió ponérselo.

✋[Fin de Música]✋

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️{Plataforma de Despegue: Preparativos del Heiwa}

En la plataforma de despegue, el Heiwa, el imponente dirigible de última tecnología, estaba preparado para la misión. Era una nave avanzada, equipada con una rampa de acceso, varios compartimientos y una cabina de mando.

Mientras los miembros de Akatsuki se preparaban para abordar, Naruto apareció en la plataforma, observando a todos con una mezcla de orgullo y diversión. Cada uno de los miembros estaba vestido con el equipo de combate, idéntico al que había entregado a Konan, aunque adaptado a sus tallas y proporciones.

— ¿Qué tal? ¿Les queda bien el "uniforme", no?

Haku se acercó, examinando el ajuste de su equipo. Su voz sonaba agradecida, aunque con una pizca de diversión.

Ella sonríe sinceramente — Debo admitir que es una gran adquisición. Gracias por preocuparte de los detalles.

Hidan, sin embargo, parecía menos impresionado y miró a Naruto con una expresión de incomodidad.

— Esto está bien, pero… ¿No podrías haber hecho uno que no quedara tan ajustado? No sé si soy yo o el diseño, pero me siento como un maldito muñeco de apretar.

Naruto soltó una carcajada, observando a los demás miembros con satisfacción.

Naruto mira de arriba a abajo a Kisame y Kakuzu — Y honestamente, lo que más me sorprende es que hayan quedado tan bien para ustedes dos. Pensé que iba a ser difícil que el traje le quedara bien a un tiburón y a un… Bueno, a Kakuzu.

Kisame soltó una risa áspera, cruzando los brazos y mirándolo con sus afilados dientes al descubierto en una sonrisa.

— Yo diría que es uno de los trajes más cómodos que he usado… No lo romperé… Mucho.

Kakuzu se limitó a asentir, mirando a Naruto sin expresión alguna.

— No está mal, niño. Hiciste un buen trabajo. A esta altura no me quejo si puedo pelear sin que me estorben los pliegues.

Kurama, quien estaba junto a ellos, observó su propio equipo y sonrió con sarcasmo, lanzándole una mirada divertida a Naruto.

Kurama, con tono irónico — Al menos es elástico y se ajusta… Aunque, si querías impresionar con el diseño, digamos que no lo lograste. Pero reconozco que es práctico.

Naruto rodó los ojos, con una sonrisa. Mientras tanto, Itachi, que había estado observando el equipo de combate, se acercó a Naruto con una expresión pensativa.

— Naruto, esto es demasiado elaborado para ser algo comprado al azar. ¿De dónde lo sacaste?

— Ah… No sé, puede que lo haya encontrado en algún almacén… O en algún lugar de "prestigio". Digamos que "lo encontré" en Konoha.

Itachi lo miró fijamente durante un momento, y tras una breve pausa, asintió.

— Así que lo robaste. Bueno, por esta vez será útil en combate.

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️{A Bordo del Heiwa}

Pain subió a la plataforma del Heiwa, deteniéndose en la rampa de acceso para observar a todos los miembros de Akatsuki. Su expresión era seria y determinada, reflejando el peso de la misión que estaban a punto de emprender. Con una voz firme, preguntó a todos los presentes.

— ¿Estamos todos listos?

Los miembros de Akatsuki asintieron al unísono, sus rostros mostrando una mezcla de determinación y entusiasmo por la misión. Deidara, Haku, Hidan, Itachi, Kakuzu, Kisame, Konan, Kurama, Naruto, Obito, Sasori, Zabuza, Zetsu Blanco, todos ellos listos y concentrados.

Deidara sonríe, con tono confiado — Bueno, espero que haya muchas explosiones. Es lo único que hace que esto valga la pena.

Zabuza lo mira con una sonrisa torcida — Tú preocúpate de no explotar tú mismo. Y deja algo de la diversión para los demás.

Hidan ajustó su equipo, quejándose en voz baja mientras intentaba adaptarse a la comodidad de la armadura, aunque un leve destello de emoción cruzaba sus ojos.

— Bueno, este trapo servirá. Con suerte, no me estorbará para "trabajar" como siempre.

Kisame soltó una risa gutural, cruzando los brazos con un aire despreocupado.

— Si no te gusta, entonces quítatelo en el medio de la pelea. Solo asegúrate de no ir desnudo, Hidan.

Pain observó a todos los miembros con un destello de satisfacción en sus ojos. Sabía que, a pesar de sus diferencias, este equipo tenía la capacidad y la voluntad para enfrentar cualquier desafío que encontraran.

Pain, dirigiéndose a todos, con voz solemne — Esta misión no es solo por nosotros. Es por todos aquellos que desean elegir su propio camino, sin ser controlados. Partimos hacia el País del Hierro, y que el destino nos favorezca.

Con esas palabras, el grupo se dirigió a sus posiciones dentro del Heiwa. A medida que el dirigible comenzaba a elevarse, los motores emitieron un leve zumbido, y las luces en el interior parpadearon suavemente.

Desde la cabina, Konan y Pain observaban cómo la plataforma de despegue de Amegakure quedaba atrás. Naruto se acercó a una de las ventanas, viendo cómo la aldea de la lluvia se alejaba rápidamente mientras el Heiwa tomaba altura y velocidad.

Naruto sonríe determinado — Ahí vamos…

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🎶[ /ltkeXnFT5ZE]🎶

{Tetsu no Kuni}

El País del Hierro, cubierto por vastos mantos de nieve y custodiado por las imponentes montañas heladas.

La fortaleza de Mifune, líder de la Nación Samurai, era el lugar de encuentro para la Cumbre.

Bajo el cielo gris y el aire gélido, los guardias samurái, vestidos con armaduras de combate, recibieron a cada líder con el respeto y la cortesía que caracterizaba a este antiguo país neutral.

A, el Raikage, fue el primero en llegar, su imponente figura proyectando una sombra alargada sobre la nieve.

— ¡Hmph! Este frío no es nada comparado con las tormentas de Kumogakure — Declaró con voz atronadora, mientras subía las escaleras de la fortaleza.

Darui, su guardaespaldas, suspiró con su característica actitud despreocupada.

— Qué problemático... Aunque supongo que es necesario.

— Mantengamos la guardia alta — Murmuró C, escaneando los alrededores — Percibo varios Chakras poderosos aproximándose.

Mifune realizó una profunda reverencia.

— Raikage-Dono, es un honor recibirlo. Por favor, permítame guiarle a la sala principal.

Poco después, una ráfaga de arena anunció la llegada de Gaara, el Kazekage, junto a sus hermanos. La nieve danzaba alrededor de su calabaza mientras avanzaba con paso sereno.

— Agradecemos su hospitalidad, Mifune-San — Dijo Gaara con voz tranquila pero firme — Esperamos que esta cumbre traiga la paz que tanto necesitamos.

Kankuro ajustó los pergaminos en su espalda.

— Este lugar me pone los pelos de punta. ¿No podían elegir un sitio más cálido?

— Compórtate — Le reprendió Temari, aunque sus ojos no dejaban de analizar cada rincón — Estamos aquí para representar a Sunagakure.

El siguiente en llegar fue Ōnoki, el Tsuchikage, flotando ligeramente sobre el suelo para evitar el esfuerzo en sus viejas articulaciones.

— ¡Bah! Veo que los jóvenes se me han adelantado — Comentó con una sonrisa torcida — En mis tiempos, la puntualidad era una virtud más apreciada.

— Tsuchikage-Sama, permítame ayudarle con ese paso — Ofreció Akatsuchi, solo para recibir una mirada fulminante del anciano.

— ¡Tonterías! Aún puedo manejarme solo. No he vivido tanto tiempo para que me traten como a un invalido.

Finalmente, Mei Terumi, la Mizukage, hizo su entrada con gracia y elegancia a pesar del clima inclemente.

— Vaya, vaya... Parece que soy la última en llegar — Sonrió diplomáticamente — Aunque algunos dirían que es de mala educación hacer esperar a una dama.

— Mizukage-Sama — Intervino Ao con seriedad — Detectó varios Chakras poderosos en la sala. Todos los Kage han llegado.

— Por supuesto que sí, Ao — Respondió Mei, su sonrisa tornándose ligeramente amenazante — No necesitas decirme lo obvio... A menos que estés insinuando algo sobre mi edad.

— ¡N-no, Mizukage-Sama! ¡Jamás me atrevería!

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Los cinco Kage intercambiaron miradas cautelosas mientras eran conducidos a la sala de reuniones. El aire estaba cargado de tensión, y cada uno sabía que las próximas horas determinarían el futuro del mundo shinobi.

✋[Fin de Música]✋

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️{A Bordo del Heiwa}

Mientras tanto, el dirigible de Akatsuki, el grupo estaba a pocos minutos de su destino.

En la cabina de mando, Pain tecleaba comandos en el panel de control, activando el modo de camuflaje, lo que hizo que el dirigible pareciera invisible en medio de la nieve y el cielo gris del País del Hierro.

Pain observaba el silencioso panorama desde el ventanal. Notó que Konan se había quedado inmóvil, su mirada fija en la vastedad blanca del entorno, y percibió una mezcla de introspección y melancolía en su expresión.

Pain le habla con voz baja y grave — Konan, ¿en qué estás pensando?

Ella se giró hacia él lentamente, con los ojos aún absortos en sus pensamientos, y respondió con una voz suave, casi reflexiva.

— Pensaba en lo que dijo Kushina sobre las segundas oportunidades. Una parte de mí quiere creer que redimirnos es posible… Que podríamos demostrar al mundo otra cara de Akatsuki.

Pain responde con escepticismo — Suena hermoso, pero ¿crees que les importa? Para los Kage, siempre seremos Akatsuki, aquellos que intentaron secuestrar a sus Jinchūriki. Al final, detener a Danzō es nuestra prioridad, más allá de lo que piensen de nosotros.

Konan suspiró, desviando su mirada nuevamente hacia el paisaje helado, mientras una leve sonrisa se dibujaba en sus labios.

En tono suave, pero firme — Sí, detener a Danzō es nuestra misión, pero el significado de Akatsuki es "amanecer", y tal vez es hora de que actuemos como tal. Podemos iluminar el camino con nuestras acciones en lugar de seguir oscureciéndolo… Quizás es tiempo de que nuestras sombras traigan una luz diferente.

Pain la observó mientras ella salía de la cabina, quedándose en silencio, sus palabras resonando en su mente.

Por un instante, se preguntó si sería posible, si el amanecer que prometía el nombre de Akatsuki aún era alcanzable para todos ellos.

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{La Sala de Reuniones: Comienza la Cumbre}

En la imponente sala de reuniones, cada Kage se encontraba en su lugar. Mifune, el líder de la Nación Samurai, actuaba como moderador de la Cumbre. Vestido con una armadura de tonos plateados, su expresión mostraba la neutralidad propia de un guerrero que siempre ha sido fiel a su palabra y a su nación.

Mifune habla con voz solemne — Bienvenidos, honorables Kage. Les agradezco por haberse desplazado hasta nuestro país para esta Cumbre. Como señal de respeto, les pido que coloquen sus sombreros sobre la mesa, como símbolo de igualdad y colaboración.

Los Kage, con respeto y sin objeciones, obedecieron y colocaron sus sombreros, símbolo de su rango, en la mesa. Raikage A fue el primero en asentir, adoptando una postura firme y seria, con la mirada fija en Mifune y en los otros líderes.

Mifune mirándolos uno por uno — Esta Cumbre ha sido convocada a petición de Raikage A, quien expondrá la situación que nos reúne. Queda formalmente inaugurada esta reunión.

El Raikage asintió, su imponente presencia llenando la sala mientras se levantaba y se dirigía a sus compañeros.

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Mientras en la sala se desarrollaba el inicio de la Cumbre, el Heiwa flotaba silencioso sobre la fortaleza, su camuflaje permitiéndole mantenerse oculto. Dentro, Pain reunió al equipo de Akatsuki en el área de carga, donde revisarían los detalles finales de la infiltración.

— A partir de este momento, procederemos con la máxima discreción. Nadie debe detectarnos.

Konan asintió junto a los demás, su expresión determinada mientras aseguraba las piezas de su equipo de combate. Naruto revisó su propio equipo una última vez, lanzando miradas decididas a sus compañeros.

— Siento que esta fortaleza es más intimidante de lo que esperaba… Pero nada que no hayamos enfrentado antes — Susurro Zabuza con tono grave.

Hidan dijo con tono desafiante — Vamos, ¿dónde está el espíritu? Solo debemos ser "sigilosos", no es como si fuera una misión suicida.

Itachi lanzó una mirada de advertencia, manteniendo la calma en su voz.

— Mantengan el perfil bajo. Este es territorio neutral, y no queremos atraer la atención de nadie antes de tiempo.

Pain asintió y, después de unos segundos de silencio, dio la señal de salida.

Uno por uno, los miembros de Akatsuki descendieron en silencio, moviéndose con precisión. Al tocar el suelo, desaparecían entre las sombras, evitando cualquier luz o guardia samurái.

Cada miembro avanzó en silencio hacia su respectiva posición, sus respiraciones controladas mientras se adaptaban al frío del País del Hierro.

Nadie habló ni hizo ruido alguno; la infiltración era un éxito absoluto mientras se adentraban cada vez más en los muros que rodeaban la fortaleza.

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{Dentro de la Fortaleza}

Mientras los Kage continuaban la reunión en la sala principal, Akatsuki se movía a través de los pasillos secundarios, deslizándose entre los recovecos y manteniéndose alejados de cualquier guardia.

Konan y Itachi lideraban a un grupo, mientras que Naruto y Kisame avanzaban en otra dirección. Los trajes de combate ayudaban a disimular sus siluetas en el entorno helado.

Naruto murmurando, con una sonrisa — ¿Quién diría que estos trajes serían tan útiles? Hasta casi siento que soy invisible.

Kisame le lanzó una mirada divertida, asintiendo.

— Pues no bajes la guardia, niño. Aún queda lo más difícil.

Konan, mientras tanto, se movía como una sombra por el pasillo lateral, asegurándose de que no había señales de alerta. Su mente aún resonaba con las palabras de Kushina, y aunque mantenía su habitual calma, había una determinación nueva en su interior.

Al reunirse en un punto designado cerca de la sala de la Cumbre, los miembros de Akatsuki aguardaron en silencio.

En un rincón oculto de los pasillos de la fortaleza del País del Hierro, Deidara y Sasori observaban la reunión de los Kage desde una pequeña abertura en el muro. Ambos mantenían el silencio mientras el grupo de líderes discutía los temas urgentes. Sin embargo, algo en particular llamó la atención de Deidara.

— Gaara… ¡¿está vivo?! Pero le extrajeron al Ichibi … No debería ser posible.

Sasori cruzó los brazos, observando con la misma incredulidad al joven Kazekage.

— Es un misterio, eso es seguro. Nadie sobrevive a una extracción completa de un Bijū… Alguien debe haberlo revivido o protegido de alguna forma.

Deidara chasquea la lengua, molesto — Huh, quizás los Kazekage son más difíciles de matar de lo que pensamos, ¿eh?

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En la sala principal, los Kage miraban con recelo a Danzō, quien había llegado para representar a Konoha. La tensión aumentó cuando Danzō comenzó a hablar, su tono calmado pero autoritario.

— He venido en representación de la Aldea Oculta de la Hoja. Los recientes ataques en Konoha han puesto a la aldea en un estado vulnerable, y Minato Namikaze ya no está a cargo. Por tanto, la responsabilidad recae en mí.

Un silencio incómodo siguió a sus palabras. Los otros Kage intercambiaron miradas de desconfianza y escepticismo.

Raikage A, mirándolo con desagrado — ¿Así que ahora Konoha está bajo tu mando? Muchos preferiríamos ver aquí a Minato Namikaze.

Tsuchikage Ōnoki asintió con una mirada desaprobadora hacia Danzō.

— Danzō Shimura, tienes una reputación sombría que no se puede ignorar. Es difícil creer que tú seas una opción preferible, considerando los métodos que históricamente has usado en nombre de "la paz".

Danzō mantuvo su postura, sin inmutarse ante las palabras de los otros Kage. Sabía que su reputación lo precedía, y que ganarse la confianza de los líderes no sería sencillo. Pero no estaba aquí para agradarles.

— La paz no siempre se logra con métodos amables. Estoy aquí por la seguridad de mi aldea, y también por los ataques que han sufrido otros. La situación requiere tomar decisiones difíciles y actuar con dureza si queremos mantener el orden.

El Raikage A, con impaciencia, golpea la mesa — ¡Entonces hablemos de eso de una vez! La presencia de Akatsuki en nuestras aldeas y el secuestro de los Jinchūriki es inaceptable. Esta organización ha amenazado a cada uno de nuestros pueblos, y no podemos seguir permitiendo que actúen libremente.

La Mizukage, asintió de acuerdo con el Raikage, y sus ojos mostraban una mezcla de preocupación y resolución.

— No podemos ignorar la peligrosidad de Akatsuki. Se han infiltrado en nuestros territorios, han secuestrado a los Jinchūriki… Y nos han desafiado directamente.

Gaara, quien había permanecido en silencio, miraba con serenidad a los otros Kage. Recordaba, aunque vagamente, las acciones de algunos miembros de Akatsuki durante su propio secuestro. Aunque habían sido responsables de su captura, hubo momentos en los que creyó ver cierta humanidad en ellos.

— Es cierto que Akatsuki representa una amenaza. Pero, en mi experiencia, he visto cómo algunos de ellos… Salvaron vidas. Quizás no todos son tan crueles como pensamos.

Las palabras de Gaara generaron un murmullo en la sala. Ōnoki miró al joven Kazekage con una expresión de disgusto, incapaz de entender cómo alguien podía dudar de la maldad de Akatsuki.

Ōnoki le habla con voz severa, casi regañona — Kazekage, ¿realmente puedes dudar de una organización que casi te mata? Estos criminales te secuestraron, te despojaron de tu Bijū y dejaron a tu aldea sin su líder. No hay nada en ellos que merezca nuestra compasión o beneficio de la duda.

Mei aprovechó la intervención de Ōnoki para señalar un tema que le había preocupado desde hace tiempo.

— Tsuchikage Ōnoki, sé que uno de tus propios familiares, Deidara Kamizuru, forma parte de Akatsuki. Me pregunto… Si te encontrases frente a él, ¿dudarías? ¿O eliminarías a tu propio nieto si tuvieses la oportunidad?

Ōnoki la miró, sin mostrar un ápice de duda. Su respuesta fue rápida y sin vacilación.

Con voz fría y decidida — Deidara es un traidor. Si él decide enfrentarse a nosotros, no tendré reparos en acabar con él. Los criminales no merecen nuestra indulgencia, sin importar quiénes sean.

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Los Akatsuki escuchaban atentamente el desarrollo de la conversación.

Deidara frunció el ceño al oír las palabras de su abuelo, y una sonrisa sarcástica se dibujó en su rostro.

— Así que, ¿acabará conmigo sin pensarlo? Qué conmovedor.

Sasori, que estaba a su lado, sonrió ligeramente, comprendiendo la ironía de la situación.

En tono burlón comenta — Parece que tienes un gran fan, Deidara. Nada como el apoyo familiar, ¿no?

Mientras tanto, en otro sector de la fortaleza, Naruto y Kurama observaban el debate de los Kage desde una posición elevada. Kurama notó cómo la figura de Danzō irradiaba una mezcla de autoridad y desconfianza.

Naruto, susurra, con una expresión de disgusto — Ahí está, el gran "Hokage" que nadie pidió.

Kurama sarcásticamente — Con ese "carisma", no sé cómo no han terminado todos confiando en él.

Naruto observó el desarrollo de la conversación un poco más, notando cómo la tensión en la sala crecía a cada minuto.

Raikage A habla con voz autoritaria, mirando a cada Kage.

— Si Akatsuki tiene la audacia de secuestrar a nuestros Jinchūriki, ¡Entonces debemos tomar la iniciativa y enfrentarlos juntos! Propongo una alianza de todas las aldeas Shinobi para erradicar de una vez por todas esta amenaza.

Gaara, asintiendo, con tono solemne — Por la protección de los inocentes, y para que nadie más sea secuestrado, estoy de acuerdo.

Ōnoki suspira con pesadez, pero firme — Por mucho que desprecie la política, me temo que estoy de acuerdo. Estos criminales no descansarán hasta que todos caigamos.

Pain, observando desde las sombras, se vuelve hacia Itachi, quien permanece tranquilo.

— Si las aldeas se unen, eso representa una amenaza mayor de lo que esperábamos. ¿Crees que esta alianza durará?

Itachi mira pensativo a los Kage — Puede que la unión sea temporal, pero Akatsuki ya no será ignorado. Ahora seremos sus objetivos, y eso significa que debemos planear con astucia.

Kisame comenta — ¿Entonces será una cacería? No veo el problema, mientras tengamos la ventaja.

Pain responde en tono decidido — Si es así, iremos a la guerra en condiciones que aún no comprenden.

Mifune, el moderador de la Cumbre, observaba el ambiente tenso entre los Kage. Raikage A había expuesto sus argumentos y propuesta de alianza, y la mayoría de los Kage había reaccionado favorablemente, aunque todavía con cierta desconfianza mutua.

Mifune mira con calma a los líderes — La propuesta del Raikage es sensata. Akatsuki representa una amenaza colectiva que debemos afrontar con una fuerza unificada. Considero prudente que esta alianza sea nuestra respuesta a quienes amenazan la paz de nuestras aldeas.

La aprobación tácita de Mifune tuvo un efecto en los Kage, quienes comenzaron a asentir lentamente, comprendiendo la seriedad de la situación.

Observando desde las sombras y sin perder un solo detalle, Pain captaba cada palabra.

La idea de una alianza entre las aldeas en contra de Akatsuki no solo encendía una alarma inmediata en su mente; veía en ella la posibilidad de que las aldeas, una vez unidas, se volviesen tan poderosas como despiadadas, exactamente como había ocurrido con el Clan Uzumaki y Uzushiogakure.

Recordó cómo aquella aldea, que había simbolizado fuerza y paz, fue destruida cuando las aldeas unieron sus fuerzas en su contra, dejando en ruinas un pueblo entero.

— ("¿Paz, segunda oportunidad, amanecer?") — Pain analizaba pensativo aquellas palabras de su mejor amiga a bordo del Heiwa — (Konan…)

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Pain se endereza con firmeza y en voz baja, pero firme — No permitiremos que la historia se repita.

Pain dio un paso al frente y miró a los miembros de Akatsuki que lo acompañaban en la infiltración, su expresión severa y decidida.

— Voy a presentarme ante ellos. No atacaré, pero hablaré en nombre de Akatsuki. Tal vez aún podamos evitar una guerra.

Konan lo observó con incredulidad, dando un paso hacia él mientras intentaba detenerlo.

— ¡Pain, no puedes hacer esto! ¡Ellos no escucharán; su odio hacia nosotros es demasiado fuerte! ¡Déjame acompañarte, o envía a alguien más!

Pain negó con la cabeza, su determinación inquebrantable.

— No. Este es un mensaje que solo yo puedo entregar. Akatsuki no puede esconderse de este mundo. Esperen aquí y mantengan la calma. No es el momento de combatir, sino de hablar.

Hidan sonríe con burlona — ¿Hablar? ¿Y qué supones que escucharían esos tipos, Pain?

Itachi se mantuvo en silencio, pero su mirada denotaba comprensión hacia la decisión de Pain.

Naruto, con una mezcla de preocupación y curiosidad, observó cómo Pain daba un último vistazo a sus compañeros.

Dentro de la sala, Mifune estaba a punto de dar la aprobación final a la alianza cuando un sonido ligero alertó a los presentes.

De pronto…

El aire en la sala de reuniones de los Kage era tenso, cargado de la gravedad que solo los líderes más poderosos del mundo Shinobi podían generar al estar reunidos. Los guardaespaldas de cada Kage estaban alertas, y hasta Mifune, el mediador, mantenía una mano cerca de la empuñadura de su espada.

Un repentino destello de Chakra rasgó el ambiente. Antes de que nadie pudiera reaccionar, Pain apareció en el centro de la sala, su silueta imponente. Sus brazos estaban ligeramente levantados, en un gesto que parecía invitar a la calma, pero su mera presencia provocó todo lo contrario.

Raikage A grita con furia, mientras carga directamente contra Pain.

—¡¿Cómo te atreves a mostrar tu rostro aquí, AKATSUKI?!

El Raikage, conocido por su velocidad cegadora, se lanzó como un rayo, su puño envuelto en un aura chisporroteante de Raiton, listo para aplastar al líder de Akatsuki. Sin embargo, justo antes de impactar, una barrera invisible se materializó frente a Pain. El golpe detonó como un trueno en la sala, pero la barrera absorbió toda la fuerza, enviando una onda de choque que hizo retroceder a los guardaespaldas y temblar las paredes.

Pain no se movió ni un milímetro, sus ojos Rinnegan observaban al Raikage con una calma desconcertante.

Pain habla con voz profunda y solemne —¡No he venido a luchar! ¡He venido a hablar!

Raikage A, rugiendo mientras prepara otro ataque.

— ¿¡Hablar!? ¡Tus crímenes hablan por ti, criminal! ¡No tienes nada que decirnos que valga la pena escuchar!

Antes de que pudiera cargar de nuevo, Mifune levantó una mano firme, su voz cortando la tensión como una katana.

Mifune autoritariamente — ¡Basta! Este no es el lugar para una batalla. Raikage, controle su ira.

El Raikage apretó los dientes, sus puños aún temblaban de rabia, pero retrocedió a regañadientes, fulminando a Pain con la mirada. Los demás Kage observaron en silencio, evaluando la situación.

Ōnoki sonríe irónicamente, cruzando los brazos —¿Y bien? Ya nos sorprendiste con tu entrada, Pain. Ahora dinos, ¿qué quieres? ¿Venir aquí a burlarte de nuestras pérdidas? ¿O mostrar tu arrogancia?

Pain bajó los brazos lentamente, su postura era la de un hombre cargado con el peso de sus palabras.

Pain mira a cada Kage con intensidad —Sé lo que piensan de Akatsuki. Creen que somos responsables de los ataques a sus aldeas y del secuestro de los Jinchūriki. Pero han estado luchando contra sombras. Contra algo que ustedes no entendieron al principio.

La sala se llenó de murmullos contenidos. Mei Terumi inclinó ligeramente la cabeza, sus ojos entrecerrados mientras analizaba a Pain.

—¿Sombras? ¿Qué clase de juego estás intentando? Hemos visto a tus miembros con nuestros propios ojos. Ellos…

Pain, interrumpiéndola, su voz más firme — No eran Akatsuki. Eran imitaciones. Creaciones mecánicas manipuladas por alguien que buscan tanto como a nosotros. Los llamamos Mecha-Akatsuki.

El impacto de sus palabras se reflejó en los rostros de los Kage. Incluso Gaara, cuya expresión solía ser estoica, frunció el ceño.

Gaara, con tono pausado, pero lleno de sospecha —¿Quieres decir que no fueron ustedes quienes secuestraron a los Jinchūriki?

Pain asiente lentamente — Exacto. Los enfrentamos… Y los destruimos. Pero no antes de que cumplieran su propósito. Los Jinchūriki nunca estuvieron en nuestras manos.

El Raikage avanzó un paso, sus ojos ardiendo de desconfianza.

— ¡¿Y esperas que creamos eso?! ¿Que ustedes, los criminales que han deseado el poder de los Bijū, lucharon por protegerlos?

Pain mira al Raikage con calma, pero con gravedad.

— Sé lo que todos piensan de Akatsuki: que somos una amenaza, un grupo de criminales que destruye aldeas y secuestra Jinchūriki. Pero las circunstancias nunca son tan simples. Sí, Akatsuki estuvo en sus aldeas, e intentamos llevarnos a los Jinchūriki … Pero en cada una de esas ocasiones, fracasamos.

Gaara mira fijamente a Pain —¿Por qué estás aquí entonces? Si todo lo que dices es cierto, ¿qué espera Akatsuki de esta reunión?

Mei, con un tono duro — ¿Esperas que confiemos en tus palabras, Pain? Has causado suficiente dolor, y ahora te presentas aquí hablando de paz y de amanecer… ¿con qué derecho?

Pain la miró directamente, su expresión imperturbable. Mirando a cada uno.

— ¡¿Qué saben ustedes del dolor?! ¿De verdad creen que son solo las aldeas quienes han sufrido? Akatsuki es el producto de la desconfianza y el odio que han cultivado durante generaciones. Su falta de unidad, sus guerras sin fin… ¿Quién ha sufrido las consecuencias? Los inocentes.

Hubo un silencio en la sala mientras los Kage procesaban sus palabras. Pain continuó, su tono cada vez más firme.

— Yo nací en un mundo devastado por la guerra entre aldeas, y he visto cómo esa destrucción dejó huérfanos y viudas en su paso. Nosotros, Akatsuki, también sufrimos. Pero este no es el momento de más odio. Akatsuki ha cambiado; hemos elegido ser lo que nuestro nombre significa: el amanecer. Ya no buscamos la destrucción, sino un cambio real.

Ōnoki se cruza de brazos, en tono incrédulo — ¿Cambio? ¿Pretendes que olvidemos sus crímenes solo porque ahora tienen una "nueva" misión?

— Akatsuki ya no busca la destrucción. Hemos cambiado. Nuestro objetivo es devolver el equilibrio a este mundo. No pido que olviden. El pasado no se borra con palabras. Pero todos aquí han perdido algo, todos conocen el dolor de la guerra. ¿No se cansan de revivir las mismas batallas? ¿Acaso el dolor que causan no les pesa? ¿O prefieren seguir en este ciclo eterno?

Las palabras de Pain resonaron en la sala. Gaara miró a sus compañeros Kage, reflexionando en silencio.

Pain aprovechó ese momento y habló de nuevo… Analizando cada palabra y pensamiento.

— Les propongo algo… Akatsuki recuperará a los Bijū, uno por uno, y se los devolveremos a sus aldeas. Es nuestra manera de demostrar que Akatsuki no es lo que fue antes. Que estamos aquí para ser el amanecer de un nuevo día, no para continuar en las sombras.

Raikage A apretó los puños, su rostro lleno de ira y desconfianza.

Raikage A, en un gruñido, pregunta — ¡¿Y qué ganan ustedes con esto?! ¡No intenten convencerme de que solo desean redimirse y ya!

Pain mirando con seriedad al Raikage — Paz. Eso es lo que Akatsuki desea. Si eso implica arriesgar nuestras vidas para probar nuestras intenciones, lo haremos. ¡Pero en esta sala, y ante sus ojos, es donde debe comenzar el cambio!

Justo cuando la tensión alcanzaba su punto máximo, una carcajada baja y burlona resonó desde las sombras. Una figura alta y delgada emergió lentamente, su lengua serpenteando mientras hablaba.

Orochimaru habla con tono juguetón — Vaya, vaya… Pain, nunca pensé que te vería predicando paz y unidad. ¿Akatsuki buscando redención? Qué entretenido.

Los guardaespaldas se tensaron al instante, y los Kage lo miraron con furia.

Orochimaru sonriendo con burla — Oh, no se molesten. Solo vine a… Disfrutar del espectáculo. Y quizás añadir algo de emoción.

Antes de que alguien pudiera reaccionar, un sonido de varios siseos serpentinos llenó la sala. Los sombreros de los Kage, decorados y orgullosamente dispuestos sobre la mesa, comenzaron a emitir un extraño zumbido. Pain fue el primero en advertirlo.

— ¡Cuidado!

Una explosión ensordecedora sacudió la sala, cubriéndola de humo y escombros. Los gritos de los guardaespaldas resonaron.

✋[Fin de Música]✋

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CONTINUARA…