Disclaimer: Disney tiene todos los derechos de la película.


El antiguo arte de mercadear

Tema del reto: Tejer


La chimenea estaba encendida. El zorro se hincó para echar más leños. El fuego frente a él lo hipnotizaba, le daba paz, sus ojos no podían apartarse. Lleno de melancolía... hubo alguna vez en que la navidad era sinónimo de alegría, de paz, de familia... de amor... ¿qué era ahora realmente para él? No lo sabía, pero definitivamente, ya no era lo mismo.

- ¿Todo bien cariñito? Te ves algo pensativo. - Zara le dio una taza de café puro y lo tomó con gratitud.

- Solo veía el fuego... es...

- Peligroso, lo sé. - Dio un sorbo a su propia taza.

- No, hermoso, quiero decir, los colores, los movimientos de la flama...

- Eh, supongo. En fin, amor, ahora que nos hemos comprometido, creo que lo mejor será ir planeando la boda. ¡Mira! Tengo en este calendario las fechas que considero las mejores. Necesito que les des un vistazo.

- En un momento linda.

- No lo presiones Zara, Nicky hace todo lo que puede, ha tenido una semana difícil. - La abuela interrumpió a la joven zorra. Le hizo señas y ella obedeció poniéndose a su lado. Tomó las bufandas que su abuela había hecho y se las probó. -¡Mira Nick! ¿Qué opinas? - Modeló para él, pero el vulpino muy apenas y la miró. - Se ven lindas, ¿no?

- Excelente, son de tu tamaño.

- ¿Tamaño? Querido, son bufandas, no creo que haya tallas. - Ella se burló inocentemente. - ¡Acompáñame al mercadito del pueblo! Hay que venderlas todas y tú eres excelente en ello.

- No lo sé Zara, es domingo... preferiría quedarnos a descansar un poco... ¿Qué tal si vemos una película de terror? Esas de pésimas actuaciones.

- ¿Terror en diciembre y de malas actuaciones? ¿Para qué?

- Es divertido podemos criticarlas y reír juntos y...

- Olvídalo Nicky, vamos al mercadito antes de que vuela a nevar.

Sin dejar al zorro expresarse en lo mínimo, lo tomo de la pata, mientras la matriarca los veía salir apresuradamente.

- Baja un poco la velocidad Zara... estás yendo cuesta abajo demasiado rápido... - Jadeó tratando de respirar. - ¿Siempre ha sido así de molesta e infantil? - Nick se preguntó a sí mismo mientras era arrastrado por la joven. Un rato después, finalmente habían llegado a la plaza principal, donde todos los ciudadanos ofrecían sus artesanías en un gran mercado callejero, donde todo tipo de alimentos, ropa o adornos navideños eran ofrecidos.

- Creo que tendremos mucha competencia, mira cuántos tejedores hay.

- No te preocupes Nicky... las bufandas de mi abuela tienen tanto prestigio que prácticamente se venderán solas, solo usa un poco de esa magia que tienes con los mamíferos como los otros dos años pasados.

- No lo sé Zara, yo...

- ¡Tonterías amorcito! ¡Vamos!

Zara lanzó a su prometido hacía donde toda la gente caminaba entre puestos y comenzó a sentirse algo tenso, desconocía el porqué. Zara tenía razón, no era la primera vez, pero los últimos días lo habían hecho sentir ajeno al pueblo, a la gente y a su novia.

- Damas y mamíferos, ¡Hace un frío infernal! Yo sé que lo pueden notar... ¡No se aventuren, no lo padezcan, venga usted y elija la que quiera, su bufanda, de todo color! - Nick se dio la vuelta un poco más relajado y vio a una pareja besarse, el blanco perfecto para utilizarlos como parte de su publicidad, y vender la primer bufanda. - Antes de que siga devorando a su novia, compre una bufanda abrigadora y...¿Judy? - En su cabeza, el sonido de un disco deteniéndose abruptamente se escuchó.

La coneja en cuestión separó su rostro del de Ron, totalmente roja, si había querido evitar que alguien viera esa escena, ese era Nick Wilde, a quien, irónicamente tenía justo en frente.

- ¡Nicholas... te volvemos a encontrar! - La voz del conejo era una balanceada mezcla entre coraje, impotencia y satisfacción... había arruinado el momento, pero al menos, el mensaje le había llegado al zorro.

- Lo siento... no sabía que eran ustedes... sigan en lo suyo. - Dijo con una voz nerviosa y torpe. Una furia comenzaba a crecer dentro de Nick. Quería tomar al conejo y lanzarlo lejos, deshacerse al fin de él, como hubiera querido hacerlo hace años... si tan solo, ese medicucho no tuviera una verdad sobre él que pudiera destruirlo.

- No importa... no... yo ya me iba... que tengas suerte con la venta. - Judy al fin se unió a la conversación, y cuando estaba por irse, Zara la miró y la abrazó con fuerza.

- ¡Oficial Hopps! Que gusto me da ver que sí esté utilizando su tiempo libre para conocer nuestra bella villa, bueno, bella de nuevo desde que mi Nicky está aquí y la hizo uno de los lugares más seguros de Animalia... bueno, omitiendo por supuesto el hecho del caso que los trajo hasta acá.

- No te preocupes, una mente enferma no le resta belleza a los habitantes y las tradiciones de la villa. - La coneja gris forzó una sonrisa incómoda y trató de evitar todo contacto visual con Nick y con el dedo de la zorra que portaba el anillo de compromiso.

- ¡Tengo una idea fenomenal! ¡Ya que todos se acercaron a comprar bufandas, por su tierna escena y hemos terminado! ¿Por qué no tenemos una cita doble? - La vulpina chilló de la emoción, con una enorme sonrisa en su rostro.

- ¡No es necesario! / ¡Esto no es una cita! - Nick y Judy respondieron con torpeza, evitando mirarse lo más que podían.

- Vamos Judy, es justo lo que hablábamos, ¿recuerdas? Disfrutar el tiempo libre, sea como sea. - El médico le tomó la pata y la frotó con cariño, acción que casi hace que el zorro celoso lo golpeara.

- ¡Entonces es un hecho! ¡Podemos pasear juntos por todos los puestos, comer e ir a los juegos de la feria! No precisamente en ese orden, claro esta.

- Zara, linda, yo creo que ellos tenían otros planes, no te impongas así.

- No Nick, no regañes a tu novia. Judy y yo estaremos más que encantados de pasar el resto de la tarde juntos, después de todo, ustedes dos fueron mejores amigos, ¿no?

Usar su vieja amistad fue un golpe bajo. Los oficiales en descanso se molestaron inmediatamente, pero aunque sus caras lo decían todo, decidieron no decir nada.

- ¡Entonces vamos! Nick y yo les mostraremos todo lo romántico que se puede hacer en Krystal Cave... ¡Será como su luna de miel!

CONTINUARÁ...