Luego de haber pasado tiempo desde lo de lo ocurrido en la carrera, llegue a la conclusión de que mis días como corredor habían llegado a su fin, todo el mundo comenzaron a criticarme por mi intento de asesinar a la humana, me siento aliviado de que no sepan que era yo todo este tiempo, bueno es hora de dejar ir el pasado y seguir con el futuro. Mientras me encontraba en el laboratorio, recibí la visita sorpresa de Gran H, parecía que tenia algo importante que decirme.

Sebastian: ¿Qué pasa, Gran H?

Hunter: Iremos a una misión.

Sebastian: ¿Acaso el Emperador nos encomendó otra misión?

Hunter: No precisamente, mas bien es una misión que se me ocurrió de la nada y necesito de tu ayuda.

Sebastian: Me estas empezando a asustar ¿De qué se trata?

Hunter: Iremos a buscar nosotros sangre de Titán.

Sebastian: Pero creí que enviaron a Kikimora a...

Hunter: ¡Olvida a Kikimora! ¿No lo entiendes? Esta es la oportunidad perfecta para arreglar nuestro error por haber fallado entrarle los taliamigos.

Sebastian: Dirás que tú fallaste, yo no tuve nada que ver con haber fallado en traerlos hasta aquí, yo solo te di la información y tú de repente decidiste hacer un trato con un desconocido que estoy bastante seguro que era esa humana.

Hunter: Si, si, ya entendí, pero es que no puedo hacer esto yo solo sin mi compañero de equipo.

Sebastian: Ay... Cuanto odio que me convenzas con lo mismo siempre, esta bien ¿Cuál es el plan?

Y básicamente su plan fue robar uniformes de soldados para ponérnoslos y así no nos reconocieran, porque si íbamos con nuestros trajes de guardianes eso ya alertaría a la energúmena.

Sebastian: Muy bien, ahora este es mi plan, quizás no te guste... A mí tampoco me gusta porque me aterra solo la idea de separarnos, pero en fin, nos separaremos y cada uno tomara un camino distinto para encontrar la sangre, si alguno de los dos la llegamos a encontrar nos avisamos ¿Savi?

Hunter: Suena un buen plan.

Sebastian: Bien, toma este otro walkie-talkie y mantente informado cada vez que puedas, que yo hare lo mismo, nos vemos.

Deje a Gran H para yo ir por mi camino, entre por una de las muchas cuevas que había por ahí, antes de adentrarme más, escuche unos ruidos como de pelea, eso me puso en alerta así que decidí comunicarme con él.

Sebastian: Gran H ¿Qué sucede? ¿Gran H? ¿Hunter, estas ahí? ¿Hola?

Sebastian: Diablos... Seguramente Kikimora ya lo descubrió, genial, voy a tener que salvarlo otra vez, pero primero a buscar esa dichosa sangre.

Seguí con mi camino en búsqueda de la sangre, mientras más me adentraba, menos sangre encontraba, vi una cosa extraña que pensé que podría ser la sangre, que suerte que leí un libro para darme cuenta que eso es sangre de tontos ¿Cómo algo tan tonto pudo haberse creado? Bueno como sea, seguí y seguí, y no encontré nada, parece ser que han llevado toda la sangre posible ¡No hay nada aquí! Saque mi frasco de pastillas y las consumí todas, luego salí de este infierno de lugar para sentarme sobre la nieve mientras sentía los efectos de las pastillas, no se si estaba alucinando o no, pero me parece que estoy viendo a la Dama Búho y a su perro raro... No, espera, eso se ve bastante real, y vi que también estaba alguien mas con ellos es... ¡¿La hija de los Blights?! Hmm, esta es la oportunidad perfecta para deshacerme de este problema de plagas, Gran H no lo sabia, pero había decidido llevar mi bastón, les estaba a punto para así dispararles, estaba tan cerca hasta que recibí un comunicado de él por mi walkie-talkie.

Hunter: Sebastian ¿Estas ahí?

Sebastian: Oh, Hunter, dichosa sea tu voz de escucharla en este momento ¿Qué fue lo que te paso?

Hunter: Una... emboscada inesperada, pero logre librarme de ellos.

Sebastian: Por cierto, no creas que iba a abandonarte, cuando encontrara la sangre iba a salvarte.

Hunter: ¿La encontraste?

Sebastian: ...

Sebastian: No ¿Y tú?

Hunter: De hecho sí.

Sebastian: ¿Qué? ¿Cómo es eso posible? Estoy bastante seguro de que allí ya no había sangre.

Hunter: De hecho es una historia curiosa, con gusto te la cuento luego de que nos reunamos.

Sebastian: Me parece bien, solo dame un momento, que estoy viendo algo ahora mismo que debe ser eliminado.

Hunter: ¿Ah si? ¿Qué cosa?

Sebastian: Ah solo una ancianita, un perro bastante feo, y una asquerosa adolescente con cabello de payaso.

Hunter: Ah bueno... ¡¿Qué?! ¿No estarás hablando de... ?!

Sebastian: Oh si, la Dama Búho, su mascota que ahora es su hijo y una de las hijas de los Blights, los estoy viendo ahora mismo y listo para dispararles.

Hunter: ¡Espera, no lo hagas!

Sebastian: ¿Por qué no?

Hunter: Porque... ¡Odalia Blight te asesinara si descubre que fuiste tú quien la acabo!

Sebastian: Sobreviviré, no le temo a esa mujer.

Hunter: Entonces... ¡La humana acabara contigo si se entera que acabaste con ellos!

Sebastian: Tampoco me asusta esa asquerosa adolescente, si algo que detesto en este mundo son los adolescentes, no usan bien para nada la inteligencia que se les ha dado, si llego a descubrir como evitar convertirme en uno, seré el niño más feliz.

Hunter: ¡Espera!

Sebastian: Si tienes una buena razón que me convenza, dilo y ya.

Hunter: ...

Hunter: Si... la joven Blight me entrego la llave.

Sebastian: ¿Qué?

Hunter: Hice un trato con ella y accedió, por favor, no dispares, porque sino rompería el trato que hice con ella, tú mas que nadie sabe sobre que un trato se respeta.

Sebastian: Hmm...

Sebastian: ¡Esta bien! Dejare que se vayan, pero la próxima no tendré piedad.

Hunter: Gracias...

Baje mi bastón dejando de apuntarles para luego reunirme con él para que así me explique todo lo que sucedió.

Sebastian: ¿Así qué amenazaste a la mocosa Blight con lastimar a la humana si no te entregaba la llave?

Hunter: Así es.

Sebastian: ¿Sabes que de todas formas lo haremos, verdad?

Hunter: Lo sé.

Sebastian: Eres bueno mintiendo y manipulando, bueno, volvamos al palacio antes que esa fastidiosa de Kikimora, ya quiero ver la cara de emoción del Emperador cuando vea que le conseguimos la llave.

Sebastian: ¡You could be swingin' on a star!

Si... Me equivoque, no era lo que esperaba al final, solo agarro la llave y nos dijo que nos fuéramos ¿Qué hicimos mal ahora?

Sebastian: Bueno... Ahí va mi ilusión de aprobación.

Hunter: Espera una reacción mas de satisfacción.

Sebastian: Ya sabes como es, a veces es feliz por dentro y no por fuera.