Capítulo 24
Azize inspiró hondo y miró hacia el techo. Estaba agotada. Todas las veces en que había pedido cambio de guardia o permiso para ausentarse antes del trabajo estaban cobrándoselas en esos días… y ella sentía que no podía quejarse… pero realmente estaba exhausta…
Hacía casi dos semanas que venía posponiendo la mudanza con Cevdet porque no había tenido tiempo ni de empacar sus cosas, que no eran pocas, pero su intención no era llevarse todo, tenía que hacer algo de limpieza y desechar lo que no le servía… si tan solo tuviera un poco de tiempo…
Sintió su móvil vibrar dentro del bolsillo de su bata blanca y suspiró mientras caminaba por el corredor central del hospital en dirección a la sala de guardia de emergencias…
"Mi Azize, cariño, me salió un viaje a Londres este fin de semana. Se que sería una locura pedirte que me acompañes, aunque si es así y puedes, me harías muy feliz."
Azize se mordió el labio y comenzó a escribir una respuesta, pero luego se dio cuenta de que no quería enviarle la negativa por mensaje escrito. Borró el mensaje que escribía y lo llamó…
-Azize…- escuchó del otro lado y su corazón se aceleró inevitablemente.
-Cevdet… mi vida…
-Viste mi mensaje, ¿verdad? ¿acaso puedes escaparte?
-Cariño… lo siento tanto… pero no es posible… te juro que me encantaría… pero debo demasiadas guardias y horas que pedí este último tiempo…
-Bien… me imaginaba eso… no te preocupes…
-¿Sería mucho pedir que te lleves a Mehmet? La verdad es que tengo todo el fin de semana ocupado y me da mucha vergüenza dejárselo a Emine… otra vez…
-No digas nada… lo llevaré conmigo… me alegra que confíes en mí…- dijo él y ella sonrió.
-Eres su papá, Cevdet… aprendiste a serlo en tiempo record… no solo yo confío en ti, él también lo hace…
-Así es… bueno… espero verte esta noche para despedirme…
-Calculo que puedo hacerme un par de horas para ayudarte con el bolso de Mehmet…
-Bien… ¿habrá algún beso, aunque sea para no echarte tanto de menos?
-Habrá…- dijo ella sonriendo y sintiendo algunas lágrimas en los ojos.
Cortó la comunicación y se dedicó a trabajar. Cada minuto que pasaba se sentía más ansiosa por esa nueva vida que parecía estar al alcance de su mano pero se le estaba haciendo larga la espera para concretar…
Unas horas después, pudo dejar la guardia en manos de una colega y corrió hacia su casa para encontrar a padre e hijo inmersos en una discusión…
-… mi mamá ama ser doctora… es su trabajo, ella no querría ser otra cosa…- escuchó Azize y sacudió la cabeza, él la había escuchado demasiadas veces diciendo eso.
-No dejaría de ser doctora y quizás podría tener un poco más de tiempo para nosotros…- fue el turno de Cevdet de hablar y luego ella apareció, arrugando el entrecejo y mirándolos a ambos.
-¿Qué pasa aquí?
-Mi papá quiere que dejes el hospital…- dijo Mehmet y Cevdet lo miró con la ceja alzada.
-¿Disculpa? - dijo ella mirando a Cevdet, algo molesta por haber comenzado la conversación con Mehmet y no directamente con ella.
-Fue solo una conversación… Mehmet dice que te echa de menos, yo también lo hago… solo dije que, si tuvieras tu propio consultorio, tendrías más tiempo…
-Cevdet…- dijo en voz más baja, acercándose a él- me parece que esta conversación deberías haber intentado tenerla conmigo…
-Lo se… no fue algo planeado… salió así… y tu hijo tiene tu carácter…- dijo y ella soltó una carcajada.
-No se por qué lo dices…- le contestó.
-Azize… son nuestras últimas horas aquí… no lo estropeemos…
-Estoy de acuerdo… pero no le metas cosas raras a Mehmet en la cabeza…- dijo bajando la voz.
-¿Cosas raras? ¿qué tengas tu propio consultorio es algo raro?
-Que cambie mis planes de un día para el otro es algo raro… yo me siento muy comprometida con el hospital… estoy desde que me recibí de médica… no quiero abandonarlo…
-Lo entiendo… ni siquiera iba a decírtelo… no ahora… solo se me ocurrió comentárselo a nuestro hijo… fue un comentario…
-Escucha…- dijo suspirando ella- estoy rendida… tengo tres días consecutivos de guardia por delante… me escapé unas horas para estar contigo y Mehmet… no hagas que me arrepienta…
-¿Hablas en serio?
-Por supuesto, Cevdet… ¿qué te pasa? ¿acaso no estabas orgulloso de que pudiera dedicarme a mi vocación? Hasta mi hijo comprende lo que siento…
-Tienes ganas de discutir, parece… bien… yo no…- dijo y se dirigió a la habitación.
-Mami… - dijo Mehmet.
-Cariño… ¿por qué no preparas tu mochila con los juguetes que quieres llevar? Que no sean muchos ¿sí? Yo iré a hablar un poco con tu papá…- le dijo y besó su carita con ternura.
-No se peleen…- le dijo luego de suspirar.
Azize entró en la habitación y lo vio recostado, las manos sobre su abdomen, la mirada perdida, aún molesto…
-Cevdet…
Él la miró y no contestó, solo le dio la chance de comenzar a hablar…
-No quiero discutir, aunque tú pienses que sí…- dijo ella y se sentó a su lado- solo estoy exhausta… y digamos que ese viaje me hizo sentir peor… porque creo que en algún momento puedes llegar a cansarte de mi rutina y el trabajo… y me planteé dejar todo… pero tampoco quiero sentirme culpable el día de mañana por haber arruinado mi carrera solo por creer que no tenía opción…
-No necesitas arruinar tu carrera… pero no quiero hablar de eso… esas son tus decisiones, no las mías… solo quiero que sepas que, si en algún momento puedo ayudarte tanto emocional como económicamente en algo que sea tu proyecto, puedes contar conmigo…
-Lo se… gracias…- dijo ella y apoyó su mano sobre la de él.
-Realmente de voy a echar de menos…
-Lo se… yo también, te lo prometo…- dijo y él levantó su mano y la acercó a sus labios para besar sus dedos con ternura- escucha, estoy cansada… pero hago lo que elegí… así nos conocimos ¿recuerdas? Así dices que te enamoraste de mi…
-Cariño… yo me hubiese enamorado de ti aunque fueras la empleada de un taller mecánico…
-Ah, ¿sí? - preguntó ella con sorpresa.
-No me malinterpretes… adoro tu talento en lo tuyo, te admiro también… pero eres mucho más para mí que una profesional…
-Escucho atentamente, general…- dijo ella con una sonrisa, su ánimo había cambiado totalmente.
-¿Quieres saber? - preguntó e hizo una pausa, hasta que ella asintió con la cabeza, ansiosa por escuchar su respuesta- eres hermosa, por dentro y por fuera… me hubiera enamorado de tus ojos, de tu aroma, de la suavidad de tu piel… de tu intelecto… de la bondad de tu corazón… eres la mujer de mi vida… ¿cómo no hubiera podido encontrarte en otro lado?
-La mujer de tu vida…- repitió ella y se inclinó para besarlo.
Cevdet tironeó de ella hasta posicionarla sobre él y ninguno de los dos permitió que se tornara más intenso porque no era el momento…
El beso quedó por la mitad y ella se separó, aún saboreándolo cuando escucharon golpecitos en la puerta…
-¿Puedo pasar, mamá y papá? - preguntó Mehmet y Azize se mordió el labio con ternura y le sonrió a Cevdet.
-Puedes pasar, hijo…- dijo él.
-¿Ya se amigaron? - preguntó el niño observándolo con esperanza cuando los vio más sonrientes.
-Nunca dejamos de ser amigos…- bromeó Azize y lo tomó entre sus brazos.
-Bien… pensé que se divorciarían como los papás de mi amigo…
-No lo haremos… tampoco es que podamos porque aún no nos hemos casado…- dijo Cevdet.
-¿Van a casarse? - preguntó el niño con los ojos muy abiertos, llenos de ilusión.
-Hijo… con papá no hemos hablado de eso… no tuvimos tiempo… ahora, abracémonos un rato así aprovechamos estas horas y luego cuando se vayan, no nos echamos tanto de menos…- dijo y todos se recostaron abrazados, Mehmet en medio de ellos…
Se quedaron un rato en silencio, luego Mehmet comenzó a hablar, haciendo de sus preguntas y se divirtieron un rato.
Cuando finalmente el niño se quedó dormido, lo llevaron a su cama y Azize se dio una ducha rápida así podría descansar unas horas…
Cevdet la sorprendió allí y compartieron un momento pleno de caricias y besos… por supuesto tuvieron un rato para entregarse el uno al otro a manera de despedida… fue rápido, pero les sirvió para poder esperar hasta el reencuentro…
Azize cerró los ojos y se apretó contra el cuerpo de él, necesitaba desesperadamente que las agendas de ambos, sobre todo la de ella, encontraran un momento para ellos y ese amor… que seguía creciendo y madurando…
Otra semana plena de emociones y trabajo. No me quejo, aunque me gustaría dedicarle un poco más de tiempo a esta historia que adoro. Pensé en terminarla, pero habrá un par de capítulos más. Nos vemos en el próximo, que espero no sea dentro de tanto tiempo!
