Capítulo 26

Cevdet tragó saliva cuando llegó frente a la puerta de la que se había convertido en su casa, al menos ese último tiempo.

Mehmet lo miró y tiró de su mano, dándole a entender que quería entrar, para ver a su madre…

-Papá…- dijo y Cevdet guardó las llaves que Azize le había dado en su bolsillo y decidió tocar el timbre…

-Voy…- escucharon decir a Azize desde dentro y el niño miró sonriente a su padre.

Los segundos se hicieron interminables hasta escuchó sus pasos, acercándose a la puerta.

Inspiró hondo, no habían vuelto a hablar, no directamente. Mehmet le había pedido de llamarla un par de veces esos días y ella una vez lo había hecho, pero él le había pedido, cobardemente, a su hijo, que atendiera…

Ella pareció demorar un poco más, a propósito… y cuando abrió la puerta, sus ojos se endulzaron observando a su hijo, que corrió a abrazarla y se trepó a ella mientras recibía sus besos…

-Mi vida…- le dijo mientras caminaba con él entre sus brazos y Cevdet los observó un momento desde la puerta y luego se animó a entrar. No estaba demasiado seguro de no tener que salir huyendo, luego de la última conversación que habían tenido y el tono de ella al ordenarle traer a su hijo de vuelta…

Cerró la puerta y los siguió hasta el living, luego de dejar el bolso de su hijo sobre el sillón, se quedó allí, de pie, observándolos sin hablar…

-Te eché de menos…- le dijo el niño a su mamá, sus bracitos la tenían atrapada por el cuello.

-Pero lo pasaste bien con tu papá…- dijo ella ignorándolo a Cevdet.

-Sí…

-Bien… me alegra… ¿tienes hambre? - le dijo con su frente apoyada sobre la de él.

-Comió algo en el avión…- dijo Cevdet y el niño asintió.

-Entonces creo que deberías darte un baño… ¿vamos? - le dijo y lo llevó para preparar el baño.

Cevdet inspiró hondo y miró hacia todos lados, seguramente ella querría hablar con él… o discutir… así que no le quedaba opción que esperar…


Ella no tardó mucho, la escuchó riendo con alguna anécdota que el niño le contaba y luego salió del baño, secándose las manos con una toalla pequeña…

-Azize…

-Estás en libertad para irte a cumplir con tus compromisos impostergables…- le dijo casi sin mirarlo.

-No hace falta… ya estoy aquí….

-Solo hacía falta que me trajeras a Mehmet… puedes volver a tu vida…- dijo y esta vez sí, se perdió en sus ojos. Había en ellos una mezcla de fastidio y enojo… y también desilusión.

-Mi vida eres tú… y mi hijo…

-Pues… dejando de lado lo mío… todo tiene un límite… mi hijo no tenía que presenciar parte de tu alocada historia pasada… o presente… ya no estoy segura…

-Azize… me equivoqué… quiero decir… no me siento feliz con la persona que fui estos años, cuando estuvimos separados… y tal vez no supe como manejar la situación de Londres…

-La "situación" de Londres es una mujer pública que habla de ti, de mí y de mi hijo como si tuviera derecho… y créeme… no lo tiene… al menos sobre mí y mi hijo…

-Que también es mío…

-Lo es… es cierto…

-Yo hablé con él, le expliqué que eran cosas de personas grandes, que esa… esa mujer estaba un poco nerviosa y que no nos haría daño…

-Puede que no daño físico… ¿qué hay de todo lo que él podría escuchar?

-Te prometo que está arreglado…

-Me prometes…

-Azize… por favor… hablas todo el tiempo de Mehmet… y no es que no sea importante… ¿qué hay de ti?

-Me importa el niño… él no tiene cómo defenderse si no lo hacemos nosotros…

-Yo lo hago… ese niño es lo más importante para mí… y también tú…

-No deberías siquiera haber pensado en quedarte más días de los que debías por tus "compromisos impostergables"

-Me sentí acorralado… había hecho una promesa…

-Bien…

-Azize…- dijo y la tomó del brazo con suavidad… necesitaba desesperadamente tenerla cerca- prefiero que me grites, que me digas lo que se te venga a la cabeza… pero no que me trates con frialdad…

-Me pregunto cuántas de esas mujeres habrá en los lugares en donde estuviste…- dijo en voz baja, casi quebrándose.

-¿Qué importa eso? Yo te quiero a ti…- le dijo apretándola contra su cuerpo, dejando poco espacio para que ella pudiera moverse.

-No quiero que mi vida se convierta en material para la prensa de espectáculos… no quiero… soy una persona seria, que hace su trabajo… me esforcé mucho por mi carrera… estoy satisfecha de quién soy… no quiero tirar eso por la borda… ni siquiera por amor… porque me arrepentiría… quizás no hoy ni mañana… pero sí en el futuro…

-¿Qué me quieres decir? ¿qué todas las ilusiones que nos hicimos no se cumplirán?

-Cevdet… yo te amo… creo que ya lo sabes… pero no se si estoy lista para luchar contra esto… no es lo que yo quiero para mi vida… y tampoco para Mehmet…

-Entiendo… pero no se me ocurre qué hacer…

-Pues… piénsalo… pero hazlo pronto… he visto que salgo en casi todas las revistas de espectáculos… me gustaría para variar que se me reconociera por mi trabajo, no por ser la madre de tu hijo…

-Está bien…- dijo y se alejó un poco, consciente de que quizás ella no lo quería cerca.

-Puedes quedarte si quieres… ¿o tienes que irte?

-Volví para quedarme, si me lo permites…- dijo y se perdió en sus ojos.

-Bien… pero no será en mi cama… mejor quédate con Mehmet…

-Está bien…- dijo él y trató de sonreír, quería ver hasta que punto ella estaba ofendida con él- buenas noches…

-Que descanses… iré a sacar a Mehmet del baño y me iré a dormir… necesito hacerlo… hace días que no duermo 8 horas de corrido…

-Lo siento… estaré en la habitación de Mehmet…- dijo y la miró irse.


Azize se ocupó de su hijo y luego de escuchar alguna que otra historia sobre el viaje, logró que saliera de la bañera y lo preparó para dormir…

Mehmet se sorprendió cuando vio a su papá acostado en su cama, esperándolo…

-¿Dormirás conmigo? - le preguntó acomodándose a su lado.

-Mamá estaba cansada… prefiero que esté cómoda…

-Ah… pero dijiste que la echabas de menos… ¿no la abrazarás para dormir?

-Escucha, hijo… mamá estuvo trabajando mucho estos días… quiero dejarla descansar… ¿está bien?

-¿Se pelearon?

-No… no… en realidad discutimos un poco… pero todos los papás lo hacen… ¿sabes?

-Sí…- dijo Mehmet y Cevdet se inclinó para besar su frente.

-Descansa hijo…- le dijo y cerró los ojos luego de apagar la luz…

A pesar de las preocupaciones, Azize se quedó dormida no bien apoyó su cabeza sobre la almohada. Realmente, esos días habían sido un tormento por la cantidad de trabajo, el poco sueño, la añoranza de reencontrarse con su hijo y la desilusión y la rabia con Cevdet…

Casi amanecía cuando su despertador sonó. Inspiró hondo… se desperezó y sintió algo de hambre…

Se sorprendió un poco, no era de las personas que se despertaban desesperadas por comer pero también era cierto que la noche anterior se había saltado la cena…

Salió de su habitación bostezando y desperezándose y se encontró con Cevdet en la cocina…

Él se quedó observándola y acariciándola con su mirada y ella, a pesar del enojo, sintió que su cuerpo reaccionaba a él…

-¿Café? - le preguntó extendiéndole una taza humeante.

-Gracias…- le dijo y aceptó la taza.

-¿Descansaste?

-Sí…- dijo y bostezó- creo que podría haber dormido un poco más…

-¿Quieres hacerlo? ¿o tienes que ir al hospital?

-Tengo que ir… me he tomado demasiados días libres…- dijo y sacudió la cabeza.

-Entiendo… bueno… no te preocupes por Mehmet… yo tengo tiempo de ocuparme de él… ¿sabes a qué hora volverás?

-Supongo que cuando anochezca…

-Te esperaremos con la cena… quizás podríamos ver alguna película juntos…

-Bien…- dijo solo ella y abrió la heladera. Sacó pan para tostar y un poco de queso…

-¿Te preparo algo? - le ofreció él.

-No hace falta…- dijo y enchufó la tostadora.

Cevdet la vio acomodar los panes para hacer las tostadas y luego cortar finas fetas de queso para colocar arriba…

-¿Me haces una a mí? - le preguntó acomodándose tras ella y apoyando ambas manos a cada lado de su cintura…

-Era la idea… nunca como más de una tostada…- le contestó ella con toda la compostura que pudo.

-Azize…- le dijo al oído y la sintió estremecerse.

-¿Qué? - preguntó ella con los ojos entrecerrados, su autocontrol tambaleando.

-Tengo muchas ganas de darte un beso…

-Cevdet…- le dijo ella en voz baja.

-Solo uno…-dijo y la hizo girar para mirarlo. Estaban tan cerca que casi no podían enfocar sus ojos uno en el otro.

-Por favor…- le dijo sintiendo que ya no tenía más fuerzas.

-Te eché de menos… me la pasé todo el tiempo pensando en ti…

-No pareció…

-Pues… fue así…- dijo rozando sus labios con los de él.

En ese momento sintieron un poco de olor a quemado y el chasquido de la máquina que se apagaba…

-Las tostadas…- dijo ella con la voz grave, casi desesperada.

Cevdet la tomó de la cara y sus labios se adueñaron de los de ella con intensidad. Su cuerpo la acorraló contra la mesada y ella solo atinó a suspirar mientras él la exploraba…

Azize se mantuvo estática, sus manos a los costados, apoyadas sobre el mármol, pero su resistencia comenzó a flaquear con la insistencia de él…

El beso, eventualmente fue perdiendo intensidad y finalmente Cevdet apartó sus labios de los de ella, y apoyó su frente sobre la de Azize…

-Te necesito… pero entiendo que estés molesta…

-Me alegra…-dijo ella todavía agitada.

Él se separó con una sonrisa en los labios y ella giró para terminar de preparar el desayuno…

Cevdet inspiró hondo y su nariz se impregnó del olor al shampoo de ella… las cosas no estaban tan mal como le había parecido… aunque sabía que debía trabajar para mejorarlas…


Bueno... de a poco, Cevdet parece estar encontrando la forma de arreglar las cosas, veremos como sigue... nos vemos en el próximo capítulo! Gracias por la paciencia en seguir esta historia!