Sakura se encontraba en la oficina de la Hokage, con una expresión de profunda preocupación en su rostro. Tsunade la había convocado de urgencia.
—Sakura, tengo algo muy serio que discutir contigo — comenzó Tsunade, su voz inusualmente grave—. Se trata de Kakashi.
Al escuchar el nombre de su antiguo maestro, Sakura sintió un extraño opresión en el pecho, como si algo la incomodara. Esa sensación había estado presente desde hace algunas semanas, pero nunca le había dado mucha importancia.
—¿Qué ocurre con Kakashi_sensei? —preguntó Sakura, su voz teñida de inquietud.
Tsunade suspiró profundamente antes de continuar.
—Kakashi está sufriendo de una condición terminal conocida como Hanahaki.
Los ojos de Sakura se abrieron con incredulidad y horror.
—¿Hanahaki? —cuestiono sorprendida—. ¿Pero esa no es la enfermedad del amor no correspondido? Eso significa... que tiene una alma gemela.
Sakura conocía bien ese tipo de historias de almas gemelas. En su niñez, había esperado con ilusión que Sasuke fuera su destinado, pues siempre había oído que las almas gemelas estaban predestinadas a estar juntas. Esa conexión le había parecido de lo más romántica y hermosa.
Sin embargo, ahora, en retrospectiva, Sakura no sabía si eso había sido una bendición o una desgracia. Después de todo, había visto cómo su maestra Tsunade se había sumido en el alcoholismo tras perder a su otra mitad. Comprendía entonces que, si bien las almas gemelas parecían estar unidas por un vínculo inquebrantable, algunos destinos se rompían, dejando tras de sí un dolor devastador.
Tsunade asintió con pesar.
—Así es. Y tampoco quiere intentar que lo ame. Kakashi se ha negado a revelar la identidad de la persona que es el objeto de su amor no correspondido.
Sakura sintió cómo esa opresión en su pecho se intensificaba.
—Kakashi es demasiado testarudo y se niega a interferir en la vida de su alma gemela. Él cree que su amor solo traerá sufrimiento a esa persona, así que prefiere morir antes que obligarla a estar con él.
Sakura sintió que el corazón se le encogía al escuchar esas palabras. Kakashi, siempre anteponia sus deseos sobre los suyos propios, estaba dispuesto a renunciar a su propia vida por el bien de la persona que amaba.
—Tsunade_shishou, ¿hay algo que pueda hacer para ayudarlo? No puedo permitir que Kakashi_sensei muera —dijo Sakura, su voz llena de determinación.
Tsunade la miró con seriedad.
—Eso es precisamente lo que quiero que hagas, Sakura. Serás su médica personal, todos los días harás una revisión médica y evaluaras su salud. Mientras tanto trata de relantizar la situacion. Kakashi no va admitir fácilmente la verdad, así que en tus visitas trata de descubrirle quien es su alma gemela o hágale que confiese, no importa el método.
Sakura asintió, sintiendo cómo el peso de esa responsabilidad caía sobre sus hombros.
Con una mirada llena de determinación, Sakura se encontraba lista para ayudar a Kakashi en todo lo que pudiera.
...
Sakura observaba con el corazón oprimido la figura de Kakashi frente a ella. Después de que Tsunade le revelara la terrible condición que aquejaba a su antiguo maestro, verlo así, vulnerable y sufriendo, le desgarraba el alma. Podía notar lo pálido y ojeroso que estaba.
Tomando una profunda respiración, Sakura se acercó a Kakashi, esforzándose por mantener la compostura profesional.
—Kakashi_sensei, buenos días. Tsunade_shishou me ha encomendado evaluar su condición médica personalmente.
Kakashi asintió en respuesta, y Sakura pudo notar la tensión en sus rasgos. Era evidente que luchaba por mantenerse estoico ante su presencia.
—Entiendo —dijo el hombre dejando que la mujer ingresará al departamento.
—Voy a empezar con la revision —declaró Sakura y comenzó el examen. Sus manos se inyectaron de chakra iluminandose de color verde. Al segundo se encontraba deslizando suavemente sus manos por el pecho de Kakashi mientras de a poco iba subiendo hacia su cuello. Podía sentir la rigidez de sus músculos, y una extraña sensación de empatía se apoderó de ella. Era como si su propio cuerpo respondiera al sufrimiento de Kakashi. Sakura continuó con el examen, palpando con cuidado la garganta de Kakashi. Fue entonces cuando lo sintió: una especie de vibración, como si algo estuviera luchando por salir.
Y en ese instante fue cuando Kakashi lentamente, se quitó la máscara que siempre lo cubría. Al ver el rostro de Kakashi al descubierto, Sakura no pudo evitar contener el aliento, por un segundo se sintió sonrojada, pero ni siquiera pudo contemplar su belleza cuando sus ojos vieron la sonrisa triste adornando sus labios, antes de expulsar de la garganta los delicados pétalos manchados de sangre.
Eran flores de cerezo.
Hola!
Adrit126: Hola, lamentablemente seguirá sufriendo Kakashi :(
Umm que sentimientos los de Sakura o lo de Kakashi?
Si es lo primero ¿Los tiene? Y si es lo segundo ¿Es bueno? 👀
Gracias por comentar!
Gracias por leer!
❤️
Nos leemos pronto! (En unos días si me organizo bien)
