Notas:
¡Hola a todos! Aquí viene Vera a dejarles un capítulo más de este fic.
Y más que aquí, conocerán un poco más de las intenciones de Gojo con Yuta.
Así que antes de continuar, Quiero que me contesten la siguiente pregunta:
¿Ustedes siguen confiando en Gojo Satoru?
Bueno, sin más Espero les guste ❤️
Capítulo 22. El Líder Que Todos Quieren Que Seas
10:00 p.m.
La noche había caído en la residencia Gojo.
La lluvia caía con intensidad en ese instante, mientras Yuta se preparaba para discutir un tema más con Satoru.
—Pensé que te irías directamente a descansar a la habitación que te preparamos— comento Gojo, sentándose en uno de los lujosos sillones que tenían en aquella que era su oficina dentro de la residencia.
Aquel salón daba hacia el jardín principal, y por su gran y hermosa ventana tradicional se podía ver la lluvia nocturna caer contra el cristal.
—Es que hay algo importante que también quiero tratar contigo — comento Yuta con seriedad. Su rostro estaba bastante tenso.
Satoru suspiro.
—De acuerdo, hablemos—con su mano le pidió a Yuta que tomara asiento.
Después con un chasquido de sus dedos y una mirada casi asesina, ordeno al sirviente que los había acompañado que por favor les dejara hablar a solas.
—Con su permiso, mis señores— se despidió aquel sirviente en una gran reverencia, para después salir de ahí, cerrando la puerta con suma rapidez y alejándose a toda prisa de ese salón por el miedo que sentía hacia esos dos en aquel momento de hostilidad.
La tensión entre esos hechiceros era de nuevo demasiada pesada y asfixiante. Y tal cual como había dicho Shoko, dos hechiceros de categoría especial encerrados en una misma habitación era de temer y esa era la sensación que esos dos daban en aquel instante.
El silencio que reino por un momento, fue roto por aquel líder.
—¿Y bien? ¿Qué es eso tan importante que también quieres hablar? ¿Supongo que hay un motivo más por el cual viniste desde Kioto para hablar conmigo, no es así Okkotsu?— pregunto Satoru recargando su espalda en aquel sillón y elevando las piernas, subiéndolas sobre la mesita de té que estaba situada frente a ellos y que los separaba.
Yuta tomo un respiro profundo. Trataba de prepararse mentalmente para lo que iba a decir.
—Bueno, como debería comenzar esto...— llevo su mano a su barbilla por un momento.
—Dilo como mejor te salga— sugirió el anfitrión, moviendo con desinterés los hombros, subiendo los brazos al respaldo de aquel sillón.
—De acuerdo, vayamos al grano — Yuta lleno sus pulmones de aire y pregunto con seriedad. —Gojo sensei, ¿Realmente para que me trajiste de vuelta a Japón?— No despego la mirada de su anfitrión. —¿Acaso fue realmente para resolver este caso del asesino de hechiceros? O ¿Acaso se debe a algo más?
Satoru levanto una ceja—¿Como que a algo más? — pregunto con una pizca de intriga.
Yuta trato de tener paciencia mientras se explicaba.
—Me refiero a que si — soltó el aire con fuerza— ¿A que si es cierto que me vas a nombrar líder de este clan? O ¿Acaso también es un falso rumor? — pregunto sin más.
El albino chasqueo la lengua. Parecía que alguien se le había adelantado y le había arruinado la sorpresa.
—¡Agh! Creo saber quién fue el chismoso que te lo contó —suspiró con molestia, mientras bajaba las piernas de la mesa de té y enderezaba su postura. — Planeaba decírtelo más adelante, pero parece que un viejo borracho arruinó la sorpresa —estaba visiblemente fastidiado. —Bueno, al menos me ahorro el tener que explicártelo.
Yuta abrió con demasiada sorpresa sus ojos mientras Satoru seguía hablando.
—Pero si, digamos que el verdadero motivo por el que realmente te traje de vuelta a Japón, es por que efectivamente te nombraré como el siguiente líder del clan Gojo— Sobo el puente de su nariz.
—¡Pero! —Yuta parecía bastante sorprendido —Se supone que tanto usted como yo somos parientes lejanos, eso en teoría NO me hace un Gojo directamente, ¿Entonces por qué quieres nombrarme a mí como tu sucesor? — cuestiono Yuta con bastante seriedad, inclinándose un poco al frente de su lugar para mirar con atención a su anfitrión.
—Puede que no seamos parientes directos, pero compartimos un ancestro en común. Y como en teoría yo puedo elegir a mi sucesor a mi libre elección, he decidido que tú lo seas— Satoru dijo aquello sin perder la postura. Tenía una gran sonrisa en sus labios.
Yuta de verdad estaba impactado con esa respuesta —¡¿Pero por qué yo?! —Movió las manos de un lado a otro. —Siento que yo no tengo las cualidades para ser el líder que buscas...
—¡Claro que si las tienes! — Gojo elevo la voz y se inclinó un poco hacia el frente mientras seguía explicando el porqué de su elección.
—¡Tienes todo lo necesario para guiar a las personas en las peores situaciones! — movió sus manos con demasiada energía—¿Crees que no me di cuenta de todo lo que hiciste en el extranjero? — apunto hacia su invitado.
—¡Tú! ¡¿Así que tú siempre me estuviste vigilando?!— pregunto Yuta en un hilo de voz que reflejaba ofensa y al mismo tiempo desconfianza.
—¡Por supuesto que te estuve vigilando! —dijo Satoru mirándolo fijamente— Me enteré de primera mano de todo lo que hiciste en el extranjero— empezó a enumerar con sus dedos —Desde cómo salvaste a innumerables personas en distintas partes del mundo, hasta el cómo guiaste a otras tantas en diversas misiones. El cómo te dirigiste e hiciste contacto con líderes muy importantes de diferentes países, así cómo me entere que luchaste contra maldiciones de categorías desconocidas solo para salvar a diversos pueblos.
Y ni se diga de tus investigaciones sobre técnicas malditas nunca antes vistas en este país, así como también sobre la energía maldita en los hechiceros extranjeros y de la gran variedad de armas malditas que estos poseen— Una serena sonrisa apareció en sus labios.—Créeme Okkotsu, tu ida alrededor del mundo tuvo un motivo más profundo del que imaginas.
Satoru siguió explicando —Verte actuar en el extranjero me dejó muy en claro que tú eres mi digno sucesor a tus 26 años—Sonrió con orgullo, parecía un padre que estaba orgulloso de los logros de su hijo—Y ni se diga, eres un prodigio desde los 16 años. Y eso lo demostraste cuando en menos de un año aprendiste a usar la técnica maldita inversa, así como también que en menos de 3 meses lograste recuperar tu grado especial —le apunto —Y de paso, el simple hecho de que tengas más energía maldita que yo, aunque claro con sus muy leves defectos— critico muy a su manera— Todo eso te hace un digno sucesor mío y más que eres el segundo hechicero más fuerte de la actualidad solo por despues de mí— movió con alegría los brazos.—Todas esas acciones me abrieron los ojos a que tú puedes ser un gran líder para este clan una vez yo me retire.
Todo aquello dejo boca abierto a Yuta.
Pero eso último que Satoru dijo, saco a Okkotsu de su estupor —¿P-piensas Retirarte? ¿Entonces el sacarme del país solo fue parte de tu plan para que yo fuera tu sucesor?
—Así es, como dije mi plan inicial era sacarte a ti y a Maki del país para que mientras recorrían el mundo en su luna de miel, también te prepararas y entrenarás lo suficiente para cuándo llegará este momento.
El pecho de Satoru subió y bajo en un suspiro de alivio. Era la primera vez que hablaba de eso.
—Y sobre mi retiro. Si. Lo he llegado a pensar muchas veces. Sobre todo porque quiero pasar más tiempo con Yoshio y Utahime. Aunque...— se encogió de hombros y elevo un poco las manos—Admito que también una de las razones principales del porque te quiero nombrar a ti y no a Yoshio como próximo líder, es porque él todavía es un niño y no quiero ponerle esta carga tan pesada en sus hombros siendo tan pequeño como a mí me la pusieron en su momento— llevo sus manos a sus rodillas— Quizás cuando mi hijo cumpla los 18 años, podremos hacer el cambio de título y de paso, también podríamos por fin cambiarle el apellido a Gojo. Así podríamos presentarlo formalmente a la sociedad de hechicería como el hijo del gran Gojo Satoru— se alabó.
Yuta cruzo sus brazos sobre su pecho.
—¿Entonces esta es la otra razón del por qué Yoshio se apellida Iori y no Gojo?— pregunto con seriedad.
Satoru trono los dedos en señal de respuesta correcta
—Así es. Como te explique hace rato, decidimos ponerle el apellido Iori tanto para que no lo separaran de nosotros, como también lo hicimos por su seguridad — Recargo su espalda en el sofá una vez más.—Pero una vez Yoshio cumpla la mayoría de edad, se harán los trámites correspondientes, así tanto heredará el apellido Gojo como también el título para ser el líder de este clan— Sonrió enormemente —Pero mientras llega ese momento, sé que tu podrás hacerte cargo de todo esto.
Aquella respuesta pareció no agradarle nada a Yuta. Ya que soltó un ruido de total inconformidad.
—¿Qué sucede?— aquella actitud la noto Gojo—¿Sorprendido, cierto?
—Es solo que... todo esto es tan repentino...—Yuta paso sus manos por su cara y por su cabello. Estaba procesando toda esa información que había recibido.
—Como te dije, mi plan era decírtelo más adelante, pero las cosas no salieron como esperaba, o mejor dicho, tomaron un rumbo diferente —explicó Satoru— Perdón que te hayas enterado de esta manera.
Okkotsu sentía que aquellas disculpas sonaban falsas.
—Y ¿Yoshio ya sabe de esto?— pregunto fríamente.
—No— Satoru suspiro e hizo una mueca de fastidio por esa pregunta—Aun no lo sabe y no se lo diremos sino hasta más adelante, quizás hasta que entré a la escuela de hechicería, pero mientras llega ese día — junto un poco sus propias manos.
— Quiero cederte mi lugar como líder, para así poder llevarme a Utahime y a Yoshio lejos de Japón por un tiempo y pasar tiempo de calidad con ambos— sonrió enormemente —Algo así como unas largas vacaciones familiares que tanto necesitamos.
Yuta refunfuño con demasiada molestia.
—Realmente no estoy de acuerdo con esto...— enderezó la espalda, tenía una postura de total seriedad.
—¿Eh?— Satoru elevo una ceja— ¿Y por qué no? ¿Qué acaso ser jefe de este clan te disgusta a pesar de los beneficios que obtendrás?
—Más que beneficios siento que solo me traerían más problemas. —Se dirigió seriamente hacia su anfitrión —Ser líder de un clan de renombre como este no suena a una tarea fácil...
—Eso es cierto, pero tampoco es imposible. ¡Solo mírame a mí! — Satoru se apuntó a si mismo con una gran sonrisa— He sido el líder que todos esperaban que fuera hasta cierto punto—después hizo un pequeño puchero —sí, admito que hice algunas cosas de más y otras un poco mal— sonrió —pero al final he sido un buen líder y yo sé que tú también lo serás. Claro, eso hasta que Yoshio esté listo para tomar el mando —agregó con tono malicioso— Aunque quién sabe si cuando tu pruebes las mieles del poder no quieras soltar el tarro y compartir la miel cuando te llegue el momento de ceder tu puesto—soltó una leve carcajada ante la divertida comparación entre el liderazgo y la miel.
—Más bien lo siento como si me estuvieras usando de distracción mientras tu disfrutas de tus vacaciones familiares— comento Yuta con seriedad total.
El líder suspiró ante tal respuesta.
—Hasta cierto punto podría decirse que si quiero usarte como distracción, pero por una buena causa — comento sin toque de culpa —Aunque con tu técnica y tu rango, obviamente serias un líder muy respetado y hasta quizás temido. Algo me dice que hasta podrías hacer un mejor trabajo que yo. Aun así, quienes estén en tu contra podrías solamente mandarlos a eliminar.— Sonrió maliciosamente —A no ser que tú los elimines con tus propias manos.
—Pero eso no sería ser un líder... sino sería ser más un dictador...
—Okkotsu— la voz de Satoru lo nombro con total molestia. Le estaba desesperando su actitud.
—A veces se gana el respeto de los demás siendo más fuerte que todos ellos. Y eso es algo que sé que tú puedes llevar a cabo a la perfección.
Yuta suspiro y llevo sus codos a sus rodillas y cubrió su boca con sus manos. Estaba entre la espada y la pared.
Satoru siguió hablando.
—Además, actualmente tenemos muy buenos tratos con el clan Kamo. Y Noritoshi siendo alguien igual de joven que tú, es más que obvio que podrán guiar a este mundo de la hechicería de mejor manera ahora que los altos mandos no están.
—Aun así esto no me convence del todo...— dijo Yuta quitando sus manos de su boca.
—Velo de este modo— dijo Satoru moviendo sus manos —Si decides ser mi heredero, como líder podrás tener los privilegios que tengo, como el tomar decisiones basadas en tus criterios y beneficios, como también tendrás a toda la servidumbre tanto de esta casa como de la sede a tu servicio. Así mismo también tendrías una buena fortuna sumada a la que ya has hecho en el extranjero que podrás gastar en lo que quieras y sobre todo, tendrás el respeto de todos los demás hechiceros porque es más que obvio que tu como líder, impondrías más que yo— sonrió.
Yuta parecía analizar todo eso. Bajo los hombros. Había algunas cuestiones más que quería saber sobre aquella propuesta.
—¿Hay algún otro requisito que debo cumplir para ser líder?
—Me alegra que lo preguntes, veo que ya te estas interesando en esto. —Comento Satoru con una gran sonrisa.
—Bueno, quizás el único requisito que se te pedirá después de unos años en el poder, será el de tener un hijo o nombrar a un siguiente heredero que lidere el clan después de ti.— Trono los dedos.
— Pero para cuando llegue el momento de que te toque nombrar a tu sucesor, para ese momento, Yoshio ya será mayor de edad y así, tu podrás nombrarlo a él como el siguiente líder del clan Gojo. ¿Acaso no te agrada mi plan? Aunque— se llevó la mano a la barbilla— podríamos reducir la espera para nombrar a Yoshio a cuando este cumpla como mínimo 16 años.
Yuta parecía bastante pensativo con ese requisito que dijo Gojo. De nuevo, sus manos fueron a su mandíbula.
—¿Qué sucede? Ahora luces bastante pensativo.
—Es solo que me acaba de surgir algunas preguntas más...
—¿Y esas son?
Yuta tomo un respiro profundo antes de contestar a eso.
—Si yo llegase a aceptar ser líder de este clan ¿Acaso podre traerme a Maki y a mis hijos a vivir aquí? ¿Acaso podre casarme con ella? Pero sobre todo ¿Podre reconocer a Yurika y a Yuudai como mis hijos al grado de que estos puedan llevar mi apellido y que ellos sean candidatos para ser el próximo líder de este clan?
Satoru apretó los labios. Sabía que Yuta le preguntaría eso.
Suspiro y contestó tajantemente —No. Me temo que no podrás hacer ninguna de esas tres cosas.
—¿Que? ¡Pero! ¿Por qué no?— pregunto Yuta exaltado por esa respuesta —¡Si se supone que yo seré libre de elegir algunas cosas! ¿Por qué no puedo hacer nada de eso?
El albino negó con la cabeza.
—No, no puedes reconocerlos como tus hijos y tampoco casarte con Maki y te diré el porqué.
Yuta le miraba furioso, mientras Satoru empezaba a explicar.
—Veras Okkotsu. No puedes casarte con Maki en primera porque se supone que ella "está muerta" y si llegas a traerla a esta residencia solo la meterías en problemas. Imagina que la sede o su clan descubran que no está muerta como nos hizo creer por siete años ¿Qué castigo crees que le darán? — paso su dedo índice por su cuello, haciendo una clara referencia al fin que le esperaría a ella.
—Bueno, no solo a ella le darían ese castigo, sino que a todos tus amigos se lo darían por igual por estar escondiéndola por tantos años.
Después sonrió con picardía.
—Aunque la única opción que se me viene a la cabeza para que tu estés cerca de Maki y la puedas seguir frecuentando una vez seas líder, es que a ella la conviertas en tu amante. Desde la antigüedad esta es una práctica común que muchos líderes hacen para frecuentar y mantener cerca a sus amoríos secretos y a sus concubinas— Parecía que Satoru sabía bastante de este tema.
—¡Yo no quiero tratar a Maki como mi amante! ¡No sería justo para ella!— Yuta se frustró más al escuchar todo aquello.
—¡Bueno! ¿Y qué hay de mis hijos? ¿Acaso puedo darles mi apellido? ¿Acaso Podre nombrarlos a ellos como mis sucesores?
—En primera Okkotsu respóndeme algo. ¿Acaso esos niños ya saben que tú eres su verdadero padre?— pregunto Satoru con seriedad, mirándolo de frente.
Yuta de nuevo bajo los hombros.
—No... aun no lo saben...— bajo también la mirada ante tal cuestión que le dolía demasiado.
—Y en segunda— Satoru siguió explicando.
—Lo mejor será que no lo sepan si es que de verdad quieres protegerlos. En especial porque si llegaras a darles tu apellido, es más que obvio que todos los demás clanes te harán rendir cuentas sobre de donde salieron dichos niños y una vez descubran que ellos son tus hijos ilegítimos con Maki, es más que obvio que los Zenin no se quedarán con los brazos cruzados y quizás querrán reclamarlos como suyos si es que ambos han heredado buenas técnicas... bueno, aunque en el peor de los casos quizás los quieran muertos...
Yuta se puso de pie rápidamente.
—¡Eso no lo permitiré! — Estaba bastante furioso —¿Y qué? ¿Acaso el clan Gojo no podría hacer nada por proteger a mis hijos, a Maki y a todos mis amigos? ¡¿Entonces que maldito beneficio tiene ser líder de este maldito clan si no me ayudarán a proteger lo que más quiero en este jodido mundo?!— grito.
Satoru lo miro seriamente. Estaba bastante tranquilo a pesar de que el aura pesada de Yuta estaba inundando la sala.
—La mejor protección que podemos darles es simplemente dejar que las cosas sigan como están con ellos escondidos.
Movió las manos mientras seguía explicando.
—Además ese había sido mi trato con Tsukumo a cambio de la libertad de todos ellos, ni yo ni nadie de la academia los íbamos a investigar ni a buscar y mucho menos nos íbamos a involucrar en sus vidas. Y así lo hicimos por siete años, les perdimos la pista únicamente para protegerlos a todos, así como también destruimos toda la información sobre ellos— suspiro —Bueno, casi toda porque hubo algunos papeles que se conservaron de puro "milagro" como el acta de defunción de Maki y ese reporte médico del nacimiento de tus hijos.
Los puños de Yuta temblaron de coraje.
Satoru noto aquella molestia en su invitado, aun así, la voz de este se llenó de una pizca de curiosidad ya que una opción más cruzo rápidamente por su cabeza.
—A no ser que...— llevo su dedo índice a su barbilla. Sus ojos brillaron diabólicamente.
—¿A no ser que? — el invitado repitió esas palabras.
—¡A no ser que yo adopte a tus hijos!— comento Satoru con una gran sonrisa que iba de oreja a oreja.
—¡DE NINGUNA MANERA DEJARÉ QUE TU TENGAS A MIS HIJOS Y ME ARREBATES LA OPORTUNIDAD DE CONVIVIR CON ELLOS! ¡YA ME PRIVASTE DE ESA OPORTUNIDAD POR CASI SIETE AÑOS!— grito Yuta con tanta furia.
Ahora entendía porque Satoru le preguntó varias cosas de sus hijos horas atrás y el porqué dijo aquellas palabras sobre los mellizos en la sociedad de hechicería. Sus hijos ahora parecían ser un premio doble que cualquiera quisiera obtener.
Satoru siguió explicando —Créeme Okkotsu, tus opciones son limitadas. Y la mejor opción sería que yo los adopte. Estando bajo mi cuidado estarán a salvo y quizás hasta estarían en mejores manos.
—No... realmente no quiero eso...y más cuando horas atrás hablaste de ellos como si fueran un premio que cualquiera quisiera tener por la rareza de su nacimiento y tampoco puedo romperle el corazón a Maki de esta forma... separarla a ella de nuestros hijos solamente la mataría...— comento Yuta volviendo a tomar asiento, estaba decepcionado de todo aquello.
Satoru miro fijamente a su invitado
—Bueno, Si decides que yo no adopte a tus hijos, lo respetaré. Aun así esta oferta de adopción estará en pie por si tu o Maki quisieran proteger a sus hijos bajo mi cuidado.
Ahora advirtió apuntándole con seriedad y con voz firme.
—Pero solo ten presente que, en este momento, la mejor opción que tienes para proteger tanto a tus hijos, como a Maki y a todos los demás, es que todo siga el curso como esta. Que todo permanezca en paz sin mover ni una pieza para que sigan viviendo su vida en completa tranquilidad.
Yuta llevo sus manos a su rostro.
—Todo esto es muy injusto...
—Lo es. Pero si vas a ser un líder, especialmente de este clan, es inevitable que debas renunciar a muchas cosas, ya sea para conservar tu posición o para proteger a tus seres queridos — respondió Satoru con frialdad.
—Entonces si así serán las cosas... — adoptó una postura firme— Yo no quiero este puesto... no quiero ser el líder que tu o los demás desean que sea— respondió Yuta, regresando su vista hacia su anfitrión con total seriedad. Había odio en su mirada.
Satoru suspiro.
—No es cuestión de que quieras o no, Okkotsu. Yo ya he tomado una decisión y esa es que quiero que tu seas mi sucesor.
—¿Y si me niego?— pregunto Yuta con frialdad.
—Créeme, será mejor que colabores— su tono fue frío y amenazante —Es preferible tener al clan Gojo como aliado que, como enemigo, especialmente si el clan Zenin decide inmiscuirse en tu vida— advirtió Satoru sin apartar la mirada de ese hechicero invitado.
Yuta soltó el aire demasiado molesto mientras se recargaba en su lugar.
Que irónica era la vida. Ahora que había dado con Maki, con Yurika y con Yuudai no quería salir de aquel país. Yuta ya tenía un motivo para quedarse. Pero no quería cargar con una responsabilidad que no le correspondía, como esta de ser el líder de un clan donde él no pertenecía.
Satoru siguió hablando.
—Así que tu tarea principal por este momento es si o si debes atrapar a ese asesino para que tanto dejes tu nombre en alto, como para que yo pueda buscarte alguna otra alternativa para que estés cerca de Maki y de tus hijos... — sonaba un tanto compasivo.
—Se que debe de haber alguna otra alternativa que mínimo te permita estar con ellos sin que descuides tu puesto como el próximo líder de este clan.
—¿No vas a desistir de esta idea? ¿Cierto?— cuestiono Yuta con fastidio.
—Nup. No voy a desistir hasta que te conviertas en el líder que yo y todos los demás queremos que seas.
—¿Y si renuncio al caso del asesino de hechiceros?— Preguntó Okkotsu con molestia.
—No me quedará de otra que regresar te al extranjero sin oportunidad de ver por última vez a tu familia y estando lejos de este país, no te dejare tener noticias de ellos por el resto de tu vida— añadió con crueldad.
Yuta se sentía contra la espada y la pared. Amenazado por aquel que era su maestro. Parecía que tanto las palabras de Tsukumo como de Shoko tenían más lógica en ese momento. No podía confiar en aquel que se supone "era su aliado" principal.
Yuta estaba destrozado.
—¿No tengo más alternativas?— pregunto con una voz llena de derrota.
—En este punto solo tienes dos opciones. Así que; o atrapas al asesino rápidamente y te conviertes en el líder de este clan lo más pronto posible o...—su sonrisa era muy grande mientras movía su mano de derecha a izquierda mientras daba sus opciones.
—¿O?— Yuta lo miro con desconfianza. Sabía que ese hombre planeaba algo más.
Satoru continuo explicando su punto.
—O Atrasas lo más que puedas el atrapar a ese asesino para que así puedas pasar más tiempo con Maki y tus hijos, aunque eso signifique detener toda la investigación y frenar los avances —se encogió de hombros— Aunque claro, elegir esta opción, sólo condenaría a más hechiceros a morir a manos de ese criminal— se inclinó sobre su lugar mientras levantaba dos dedos de su mano derecha.
— Aun así, esta segunda opción es la que te daría más tiempo para estar con tu recién encontrada familia— se volvió a recargar en su lugar.
—Pero en ambas opciones si o si deberás atrapar al asesino, solo así dejaras tu nombre en alto porque toda la sociedad de hechicería tiene los ojos puestos sobre ti— le señaló.
Yuta suspiro por las dos opciones.
Si capturaba pronto al asesino, asumiría el cargo del líder del clan Gojo de inmediato y sería alejado de Maki y sus hijos sin más opción.
Pero si decidía ignorar el caso por un rato, podría pasar más tiempo con ellos. Sin embargo, no podía permitirse dejar libre a ese asesino por mucho tiempo, hacerlo solo pondría en riesgo la vida de más hechiceros.
Realmente Okkotsu estaba en un dilema. Uno que de verdad, lo tenía entre la espada y la pared. Entre su felicidad y el equilibrio de la sociedad de hechicería.
—¿Y bien, Yuta? ¿Ya has tomado una decisión?— Satoru lo miró fijamente —¿Vas a aceptar ser mi sucesor de una vez por todas? ¿Capturarás pronto a ese asesino o seguirás postergándolo? — sonrió — No olvides que también te estoy ofreciendo la opción de adoptar a tus hijos a cambio de su seguridad...
—Yo... — Yuta bajo la mirada —debo pensarlo...— su voz sonó muy apagada.
—Decidas lo que decidas házmelo saber de inmediato ¿De acuerdo? Aun así, espero que tengas libres los próximos días, porque tengo algunos planes que te incluyen a ti aquí en Tokio —Satoru esbozó una leve sonrisa, de esas que siempre acompañaban sus victorias cuando se salía con la suya.
Yuta suspiro por esas palabras. Su presentimiento sobre que no regresaría a Kioto pronto para estar con sus hijos y con Maki se hizo realidad —Ok— soltó secamente.
—De todos modos Okkotsu deberías ir a tomar un baño y de ahí a descansar, este día fue bastante agotador — dijo Satoru poniéndose de pie y moviendo los hombros —En serio, hacía años que no peleaba de esta manera contra alguien. Y la edad parece que ya me está pasando factura.
Yuta se puso de pie también.—Creo que te tomaré la palabra con eso de darme un baño e ir a descansar. Ayer tampoco dormí mucho que digamos...
—¿Y eso fue por algo en especial? O mejor dicho ¿Fue por alguien en particular?— pregunto Satoru con picardía. Presentía que Yuta había pasado la noche con alguien muy especial.
El invitado solo trago saliva y desvío la mirada para que su sonrojo no lo delatara.
—Simplemente sigue siendo por el jetlag... aun no me acostumbro al jodido horario de este país...— mintió.
Satoru noto esa mentira, sabía que su desvelo quizás tenía nombre de una mujer que el conocía bastante bien, una ex alumna suya, pero decidió no indagar más en eso.
—Bueno, Si ya no hay más que decir, puedes retirarte.
—Gracias— el invitado hizo una reverencia y después se acercó a la puerta, la cual fue abriendo lentamente.
—Por cierto, Okkotsu...— comento Satoru antes de que Yuta saliera de ahí.
—¿Sí?
El anfitrión tenía un rostro serio
— Estando en la residencia Zenin, ¿Te topaste con alguien más además del insoportable de Naoya y del viejo borracho de Naobito?
Yuta recordó a Mai, pero decidió seguir guardando lo poco que habló con ella así como su carta.
Este negó con la cabeza.
—Solamente me tope con ellos dos y los sirvientes — mintió un poco. Contesto con tal firmeza que parecía haber engañado a su anfitrión.
—Entiendo— Satoru suspiro de cansancio y una sonrisa apareció— Bien, es momento de ir a descansar... pero no te olvides de darme una respuesta a mis propuestas ¿De acuerdo?
Yuta suspiro.
—De acuerdo...
En los próximos días, Yuta tendría que tomar una decisión. Una que podría cambiar el curso de su vida, así como de la vida de sus hijos y de su amada Maki.
Continuara...
Notas:
Espero les haya gustado
Y díganme ¿Qué les está pareciendo la historia?
Ahora después de leer todo esto les hago la misma pregunta que les hice en un inicio:
¿Ustedes siguen confiando en Satoru Gojo?
Digo esto porque en este capítulo pudieron notar mejor las intenciones de Satoru con Yuta.
Además, que eso de querer adoptar a los hijos de Yuta y Maki y de paso mencionar el tema de las amantes, pues habla mucho de él en esta historia.
Por el momento, este será el último capítulo donde veremos a Gojo por un tiempo ya que, a partir del siguiente capítulo regresamos oficialmente con Maki y los mellizos ❤️
¿Acaso ya se viene la tan esperada reconciliación entre Yuta y Maki? ¿Acaso ya sabrán que técnicas heredaron Yurika y Yuudai? ¿Qué decisión tomará Yuta? ¿Qué sucederá ahora entre Maki y Yuta?
Muy pronto lo descubrirán.
Nos seguimos leyendo ❤️
Recuerden que sus votos y comentarios son importantes, y más si quieren seguir leyendo este fic.
