Notas:

¡Hola a todos!

Aquí Vera les viene a dejar un capítulo más de este fic y en especial, como un pequeño dulce o truco por ser Halloween 🎃

Espero les guste y más porque ahora ya regresaremos a Kioto tanto con Maki y los mellizos ❤️

Debo decirles que de ahora en adelante, la historia tomará un cierto rumbo, ya que se centrara en Yuta recuperando el amor de Maki, así como en su faceta de padre y más que Yurika y Yuudai ahí andan sospechando algunas cositas entre su madre y Okkotsu.

Bueno, sin más espero les guste este capítulo, el cual considero que tocara algunos temas muy importantes para entender más la trama de este fic. Sobre todo porque se viene una conversación importante entre Yuki y Maki. En cambio, los mellizos volverán en el siguiente capitulo.

Y como pequeño disclaimer: Se hará una leve mención NO GRÁFICA, sobre un personaje que quiso forzar a otro a hacer algo contra su voluntad, pero que al final no se consumió dicho acto.

Quizás al final del capítulo entiendan porque tiene este nombre tan llamativo.

Ahora sin más, disfruten el capítulo ❤️

Feliz Noche De Brujas 🎃


Capítulo 23. Amor, Celos y Pecados

22 de Julio.

Tokio.

09:55 a.m.

Aquel día había amanecido lloviendo. Haciendo que aquella mañana se sintiera nostálgica y hasta un tanto extraña.

La lluvia caía con algo de fuerza contra la ventana de la habitación donde Yuta se estuvo alojando en la residencia Gojo durante esos cuatro días.

En ese momento, él estaba sentado en un sillón, mirando a su celular. Estaba terminando de mandar un mensaje. Uno muy específico y especial.

Estaba bastante nostálgico, en ese instante solamente quería estar junto con Maki y sus hijos.

Y era por ellos que aquel día había decidido que, aun con esa lluvia que caía sin parar, se regresaría a Kioto de manera urgente.

No soportaba estar un día más ahí.

Estaba harto de las reuniones y salidas que había hecho junto a Satoru los días anteriores y también, aunque le dolía admitirlo, estaba cansado de Satoru.

El motivo principal era que, a dondequiera que iban, el albino lo presentaba ante sus conocidos como el futuro captor del asesino de hechiceros y su eventual sucesor como líder del clan Gojo. Todo esto le generaba una presión abrumadora, ya que debía resolver el caso a toda costa, incluso cuando las pistas no conducían a ninguna parte.

Así que, esa mañana, Yuta estaba listo para partir y más que tenía una extraña corazonada sobre que algo podría estar pasando en Kioto. Algo relacionado a su familia.

Al ver que no tuvo respuesta inmediata, este regreso su vista a la ventana.

—Maki...— susurro y de su pecho salió un suspiro que solo un enamorado suelta al pensar en su ser amado.

Incluso recordó aquel beso que ambos se dieron noches atrás. Realmente no podía olvidarla y más ahora que ya la había encontrado.

Aquel beso, donde sus labios se habían unido con demasiada pasión creando así una necesidad comparada a la de una adicción.

Yuta necesitaba los besos de Maki.
Realmente quería besarle una vez más, aunque fuera solo para dar su último aliento de vida.

También a su mente vinieron las risas de sus hijos, el cómo se habían divertido aquella noche en el festival, bajo los fuegos artificiales, con las luces de bengala en sus manos y pasando un momento padre e hijos que el simplemente atesoraba en su corazón.

Realmente los extrañaba. Y eso lo demostró en otro suspiro mirando la foto que tenía de ellos dos en su celular.

Estaba tan perdido en sus recuerdos que no se dio cuenta que alguien había abierto la puerta de su habitación.

La voz de cierto niño fue quien lo saco de sus recuerdos
—Tío Yuta.

El adulto nombrado giro su cabeza hacia la entrada.

—Papá dice que vengas a desayunar antes de que regreses a Kioto— dijo desde el umbral de la puerta.

Aquel pequeño aún tenía puesta su pijama, la cual era de color azul con muchas estrellas blancas.

Yuta volteo a verlo y sonrió un poco.
—Gracias. Enseguida iré— suspiro de nuevo volteando a ver su celular.

— Tío Yuta ¿Te encuentras bien?— pregunto Yoshio entrando a la habitación y corriendo hacia el sofá, sentándose a un lado de aquel adulto.

Yuta sonrió ante tal inocente preocupación —Lo estoy, solamente acabo de recordar a algunas personas a las cuales extraño mucho en este momento.

Aquel niño de ojos azules dedujo de quienes hablaba aquel adulto —¿Y esas personas son tus hijos? ¿Acaso los extrañas mucho?

Yuta rasco su mejilla
—Si, extraño mucho a mis hijos en este momento, como también extraño a una persona más.

—¿A quién?— pregunto con curiosidad aquel niño con ojos brillantes.

Yuta tenía sus dudas sobre si debía responder a eso y más que Yoshio parecía ser un niño algo "chismoso"

Aun así, decidió responder amablemente.
—A una mujer, una que es muy especial para mi— dijo el hechicero poniéndose de pie de aquel sillón.

Yoshio también se puso de pie—¿Una Mujer? ¿Acaso estas enamorado?— pregunto aquel pequeño con la curiosidad desbordando por su boca.

Ambos empezaron a acercarse a la puerta para salir de ahi e ir al comedor.

Yuta rasco su nuca.
—Lo estoy. Llevo enamorado de esa mujer desde hace mucho tiempo.

—¿Así? ¿Desde cuándo?— pregunto Yoshio con curiosidad mientras caminaba a su lado.

—Digamos que desde hace casi 10 años.

—¡Wow! ¡Eso es mucho tiempo!— comento Yoshio alzando la voz en sorpresa—¡Eso es mucho más de lo que yo tengo de vida!

Yuta sonrió por esa inocente contestación —Si que lo es— suspiro— Pero desgraciadamente no puedo estar con ella como quisiera en este momento— bajo los hombros.

Yoshio se detuvo en seco ante tal respuesta.
—¿Y por qué no?— pregunto ladeando un poco su cabeza al lado derecho sin dejar de mirar a aquel adulto.

—Eso es porque...

Yuta estaba tentado a decir que por culpa de su padre es que no podía estar con la mujer que amaba. Pero con aquel que estaba hablando era un niño. Y no quería lastimarlo ya que este no tenía la culpa de nada.

—Por qué unas malas personas nos separaron a los dos.

—¡Eso es muy injusto! — Dijo Yoshio en voz alta. Parecía disgustado con esa situación.

—Definitivamente lo es— Yuta sonrió un poco por esa respuesta. — Pero ahora que la he encontrado me toca recuperar su amor. Aunque creo que en este momento ella esta enojada conmigo...

—¡Podrías regalarle muchas cosas! ¡O podrías darle muchos besos!— comento Yoshio mientras ambos volvían a caminar por esos pasillos —Eso es lo que hace mi papá cuando Mamá está enojada con él.

—Jeje supongo que tu consejo podría funcionar.

Ambos dieron la vuelta en una esquina cuando Yoshio pregunto algo más de manera muy repentina.
—¿Y tú la amas?

—¿Huh?

—Pregunte que si tu amas mucho a esa mujer.

Yuta rasco su mejilla.
—Más de lo que imaginas— sonrió—La amo. De verdad la amo. Aunque —Suspiro— No sé si ella aún me ame... o quizás ella ya dejo de hacerlo.

Ante tales palabras, Yoshio parecía recordar algo más—¿Sabes? Papá siempre dice que el amor es la peor maldición de todas. ¿Acaso estás maldito de amor tío Yuta?— cuestiono.

El hechicero se detuvo ante tal pregunta.
—Creo que lo estoy— despeino un poco a ese niño de cabellos negros —Aunque no sería la primera vez en que yo estaría maldito de amor.

Ambos siguieron caminando, estaban muy cerca de llegar al comedor donde los estaban esperando.

—¿Y sabes cómo puedes saber si ella te ama?— cuestiono Yoshio con una gran sonrisa y volviéndose a detener de golpe.

Esa pregunta dejo desconcertado a Yuta.
—¿Cómo?

Yoshio se situó frente aquel adulto.
—¡Primero le das un beso sorpresa! ¡Y después de besarle le dices un te amo!— Aquel niño sonrió enormemente.

Yuta pensó que quizás aquello podía ser tomado como una broma. Aunque bien dicen que los niños ven más allá del corazón. Y a veces sus consejos son más valiosos de los que uno imagina.

El niño de ojos azules siguió explicándole —Así podrías saber si ella siente lo mismo por ti— movió sus manitas —Esa palabra es mágica, yo lo he visto. Papá le dice te amo a Mamá y esta sonríe o hasta se toma un respiro cuando de verdad está muy molesta.

Yuta sonrió un poco por aquella inocente respuesta —Gracias por el consejo— lo despeino una vez más —La siguiente vez que la vea se lo voy a decir. Lo cual será muy pronto.

Aquel niño río un poco por esa respuesta. Tomo la mano de Yuta y le invito a pasar al comedor donde todos los demás adultos ya lo estaban esperando.


10:20 a.m.

Durante todo el desayuno. Yuta no pudo dejar de pensar en sus hijos, pero en especial, no podía sacarse a Maki de la cabeza.

No podía sacarse de su mente aquel beso que por fin se habían dado después de siete largos años de estar separados.

Recordó el cómo está aún sabía cuál era su punto débil y como sus cuerpos se habían acercado peligrosamente.

Todo aquello lo hizo prender en fuego, un fuego que seguía ardiendo con intensidad dentro de él por ella.

Seguía recordando el cómo ambos se habían comido la boca, el cómo las finas manos de esta pasaron alrededor de su cuello y el cómo sus alientos se volvieron uno. Y qué si no hubieran sido descubiertos por aquel misterioso intruso, ambos podrían haberse unido una vez más como una sola persona, dejándose llevar por el deseo que aún se tenían.

El simple hecho de recordar todo aquello, le hizo pensar en todas las maneras que le hubiera gustado hacerle el amor a Maki. Tanto aquella noche, como todas las veces que se lo hubiera podido hacer si esta hubiera viajado con él al extranjero.

Realmente quería hacerle el amor en ese momento. Quería demostrarle cuanto la seguía amando y deseando después de tantos años. Realmente no podía sacarse la ni de la mente ni del corazón. Era como si lo hubieran maldecido o embrujado.

Un suspiro de anhelo salió de su pecho, su mirada estaba perdida y sus pensamientos se consumían en recordarla.

En ese instante, el celular de Yuta vibro y rápidamente lo sacó de su bolsillo. En sus labios se formó una gran sonrisa al ver de quien era dicho mensaje.

Y todo eso lo noto Satoru, quien pudo notar a su invitado bastante distraído en el celular.

Aquel mensaje era de Maki, el cual era breve: "Esta bien. Y sí que tenemos que hablar... también necesito verte..."

El leer ese mensaje le hizo sentir a Yuta que el corazón se le saldría.

Pero su anfitrión parecía ser alérgico a la felicidad ajena.

Satoru aclaro su garganta al ver a su invitado muy entretenido en ese aparato.
—Okkotsu, en esta mesa no permitimos el uso del celular— comento tomando algo de café mientras miraba como su hijo se había levantado de la mesa para ir con su abuela para que esta le diera galletas.

Rápidamente Yuta guardo su teléfono.
—Lo siento, es solo que me llego un mensaje importante.— Fingió serenidad.

—¿Importante en qué sentido?— pregunto Satoru con curiosidad.

Yuta se encogió de hombros mientras tomaba con un tenedor algo de fruta.
—Es algo del trabajo de investigación que estoy haciendo. Llegando a Kioto debo ir a atender unos asuntos— trago.

—¡Ya veo!— Su anfitrión tenía una gran sonrisa en el rostro— Por tu mirada y esa gran sonrisa, creo entender a qué va "ese asunto importante" que debes atender allá.

—No creo que lo entiendas...

—¡Por supuesto que lo entiendo y más que como hombre puedo suponer de que se trata!— le apunto con su tenedor— Y por el rostro que has puesto al leer ese mensaje, puedo suponer que "Ese asunto importante es una mujer" ¿No es así? Porque es más que evidente que no puedes dejar de pensar en "ella" ¿Cierto?— contesto Satoru con picardía.

—No sé de quien hablas...— Yuta Fingió ignorancia.

—Por supuesto que sabes de quien hablo— Parecía ofendido mientras seguía hablando y moviendo el tenedor de un lado a otro— Ella es más ni menos que Maki— Apuntó hacia la entrepierna de su invitado— Porque incluso lo que tienes en medio de tus pantalones, te delata cuando piensas en ella— contesto Satoru con una gran sonrisa— Como en este momento— dijo con picardía al notar aquel leve bulto en los pantalones de su invitado.

Yuta trato de controlarse, se puso serio y tomó un profundo respiro mientras con una servilleta de tela se cubría en medio de sus pantalones—Como dije, solamente se trata de un asunto que debo resolver en Kioto... — tomo algo de café para ocultar su nerviosismo y evitar contestar más a aquella pregunta.

—Jeje de acuerdo, entiendo — Satoru se recargo en su silla —Bueno, sea el asunto que sea el que debas atender, solo asegúrate de tres cosas.

—¿Y cuáles son esas tres cosas?— pregunto Yuta elevando una ceja.

Satoru levo un primer dedo—La primera, dale a Maki mis saludos de mi parte.

Yuta lo miro con seriedad mientras lo seguía escuchando.

Satoru sonrió enormemente y después elevo un segundo dedo —La segunda, asegúrate de complacerla muy bien en la cama porque es más que obvio que así se puede dar una reconciliación entre ustedes dos para recuperar esos siete años perdidos, y de paso, disfrutarlos como es debido. Y que no se te olvide el demostrarle lo mucho que aun la amas y la deseas, y más porque las mujeres odian el desinterés y en tercera— después elevo un dedo más —Usa protección. No vaya siendo que terminen haciendo más bebés.

Todas aquellas palabras pusieron muy rojo a Yuta. Quien solo ya quería salir de ahí para evitar seguir hablando con Satoru. Así que Fingió que no le estaba prestando atención.

El albino soltó un suspiro de desánimo. Sabía que ya no estaba tratando con un adolescente.
—De todos modos Yuta, estando en Kioto, no olvides el por qué has regresado a este país. Así que también necesito que tomes una decisión pronto sobre lo que vas a hacer con este caso y con tu futuro liderazgo con este clan, ¿De acuerdo?

Pero Yuta ya no presto atención a esas palabras ya que estaba sumergido en su mente, pensando únicamente en Maki, aquella mujer por la que dejaría todo solo por estar con ella. Incluso si eso significaba perder la vida.

Pero curiosamente, Maki tampoco podía dejar de pensar en Yuta aquella tarde lluviosa. Y menos con la conversación que estaba a punto de tener con su invitada.


Kioto.

10:01 a.m.

Parecía que la lluvia estaba haciendo de las suyas en ambas ciudades, ya que también en Kioto estaba lloviendo bastante.

Aun así, el día para esa familia estaba empezando y tenían cosas que hacer y misiones que cumplir.

Al celular de Maki habían llegado dos mensajes casi simultáneamente.

El primero era de Mei Mei, la cual le recordaba que ese día debían cumplir con su misión de ir a eliminar a otro hechicero al que les habían encargado y del cual ya habían pasado varias semanas observándolo e investigándolo.

—Qué no se te olvide que tenemos hasta hoy para eliminar a "ESE SUJETO" y más que nos dejara una gran suma de dinero. Así que no podemos perder más tiempo. ¡Debemos eliminarlo si o si! ¿Entendido? ¡Y Sin excusas!

Aquellas palabras parecían ser más una orden.

Y el segundo mensaje, era de ni más ni menos que de Yuta.

"Tenemos que hablar, he descubierto algunas cosas importantes. Estaré en Kioto después del mediodía... necesito verte..."— decía aquel mensaje.

Esos dos mensajes hicieron que aquel celular vibrara de manera seguida sobre la mesa de la cocina, llamando así la atención de una invitada muy especial.

—Vaya, parece que estas siendo muy solicitada esta mañana, Maki san— comento Yuki, quien se había quedado a dormir la noche anterior y esa mañana estaba esperando el desayuno para pasar algo de tiempo junto a esa familia a la que estaba investigando.

Ese había sido el motivo principal de su visita, ya que tenía un presentimiento de que algo grande estaba a punto de pasar. Sobre todo con los mellizos. Los cuales, según sus cálculos, no debía faltar mucho para que sus técnicas aparecieran.

Yuki termino de preparase su café y aun de pie, tomo aquel celular y leyó aquellos mensajes desde la pantalla de bloqueo.
—Y parece que es importante porque claramente uno es de Mei Mei y el otro es de...— se detuvo en seco y sus ojos se abrieron demasiado.

Maki, quien estaba preparando el desayuno de sus hijos, se giró y le arrebato su celular con rapidez.

—Por favor, no estés leyendo mis mensajes— comento molesta y guardándose su celular en el bolsillo de su pantalón de pijama.

—Está bien, aunque por lo que acabo de leer, puedo suponer que vas a tener una tarde muy interesante ¿No es así?— pregunto tomando asiento junto a su taza de café —De paso me pregunto cuál es tu misión de esta tarde con Mei Mei— dijo con ironía.

—Eso no es de tu incumbencia...—Maki le miró con una gran mueca de molestia antes de girarse a apagar la estufa.

—Ya lo sé. Se que "eso" No es de mi incumbencia Maki san, o mejor dicho "Asesina de hechiceros" — dijo la invitada con un toque de sarcasmo, después pego sus manos a su barbilla.
—Aunque sabes que conmigo tu secreto estará a salvo —respondió mientras aún conservaba una gran sonrisa en los labios.

Maki se giró de nuevo hacia Yuki por aquellas palabras.
—Aún me sorprende que no me hayas delatado con las autoridades y más que ya sabes cual ha sido mi trabajo últimamente.

Yuki dio un soplo a su café, el cual estaba bastante caliente, mientras sujetaba su taza entre sus manos.
—Eso es porque tampoco a mí me conviene andar de soplona...—bebió con mucho cuidado.—Además, no me gustan los soplones, a esos eran a los que yo golpeaba en la preparatoria.

Maki suspiro.
—Supongo que debo darte las Gracias por eso...— se giró a prepararse su propia taza de café.

Mientras la cafetera terminaba de llenar la taza de Maki para después poder prepararlo a su gusto, la peliverde miró por un momento por la ventana. Observó como para esa hora de la mañana, la lluvia aun caía con bastante intensidad, haciendo que aquel día de verdad se sintiera nostálgico.

Yuta no era el único que no podía dejar de pensar en ella. Sino que también Maki estaba pensando bastante en él.

Incluso no podía dejar de pensar en aquella platica donde acabaron en besos.

Aunque en el fondo, hubiera deseado que aquella noche acabará en algo más. Algo más carnal. Pero tanto su orgullo como aquel fisgón que los estuvo espiando aquella noche, le evitaron hacer el amor con Yuta.

Maki soltó un profundo suspiro mientras sacaba su celular de su bolsillo y miraba las notificaciones de su celular.

A Mei Mei le contesto con que más tarde iniciaría la misión, que la esperará a la hora acordada en el lugar elegido.

Pero al mensaje de Yuta, ese no sabía cómo contestarlo. Se sentía como cuando era una adolescente y recibía mensajes de ese chico cuando estaba en África.

Cada que veía su nombre en la barra de notificaciones, sentía las mejillas calentarse y su corazón latir a mil. Así se sentía en ese instante.

Incluso abrió aquel chat, pero no sabía cómo debía responder o que debía poner.

¿Acaso con un Ok bastaría? ¿Debería mentir y decir que no iban a estar en casa? Aunque se inventara mil excusas, su corazón quería verlo. Tanto para saber que había descubierto como para besarle y abrazarle. Aun así, todo eso era bastante arriesgado.

Bloqueo de nuevo su celular sin responderle. Parecía un poco preocupada porque sabía que Yuta iba a verse con ella, con el "enemigo", con aquel que estaba asesinando y que él estaba buscando, aun así, ella era una mezcla entre preocupación, anhelo y deseo.

Por algún motivo, la idea de que Yuta la buscará, la persiguiera y la encontrará, la excitaba. Podía sentir y recordar el como aquella noche este la había abrazado y acercado a su cuerpo, como había detectado su perfume, el cual seguía siendo el mismo y como aquel beso le había encendido todo dentro de ella, haciendo que tanto su cuerpo como todo su ser le necesitaran.

Y eso la sentía sentir culpable, pero a su vez, sentía esa necesidad de ser complacida y más que siete años fueron eternos.

El recuerdo de aquel beso con Yuta aun la perseguía, ya que sentía aún el sabor de sus labios sobre los suyos, haciendo que inconscientemente se llevara sus dedos índice y medio hacia sus labios mientras miraba por la ventana y veía como el agua marcaba su camino por el cristal.

Recordó como la lengua de este había tocado la suya, y solo imaginaba como esa lengua podría haber explorado su cuerpo.

Incluso en aquel momento Imagino un poco el cómo pudieron haber acabado esa noche. Enredados en la cama, siendo uno mismo después de siete años de ausencia.

Aun así su orgullo dolía pero a la vez estaba deseosa de él. ¿Contradictorio? ¿Cierto?

Soltó un suave suspiro y aquellos pensamientos pecaminosos fueron detenidos cuando la invitada empezó a hablar.

—¡Hay! ¡Como lo extraño! —Sollozo Yuki, con una cara bastante larga.

Aquello hizo que Maki saliera de sus pensamientos y se girará hacia la rubia.

—En estas tardes de lluvia es cuando más extraño a mi esposo— la hechicera de grado especial suspiro con las manos pegadas a sus mejillas y los codos sobre la mesa. Quería romper el hielo.

—¿Hablas de Choso?— pregunto Maki cruzando los brazos y elevando una ceja ante tal declaración. Mientras se recargaba un momento contra la barra.

—¿Pues de quien más podría estar hablando?— cuestiono Yuki algo indignada— ¡Claro que hablo de él! — hizo un puchero — Con eso que ya no ha podido salir de ese estúpido clan desde hace unas semanas para estar conmigo me pone triste. ¡Y todo eso es debido a que tu empezaste a atacar a todos ellos!— Renegó de su suerte, al mismo tiempo que apuntaba a su anfitriona.

—No pediré perdón por llevar a cabo mi venganza— comento Maki en una mueca.

—¿Sabes? Soy una mujer que necesita atenciones especiales de su marido — Yuki se dirigió a Maki, mientras recargaba su espalda en la silla.
—Sobre todo en este tiempo de lluvia es donde más quiero estar abrazada a Choso. —Su pecho subió y bajo en un suspiro de anhelo— Quiero que él me acaricié el cabello, para después entrelazar nuestras manos, y poco a poco yo subir mi pierna sobre él, mientras estamos en la cama, para después empezar a hacer el amor...— hizo un puchero — ¡En serio, necesito que él me lo haga!— dijo alzando la voz—¡Necesito ser tocada por él!

Maki hizo un rostro de total fastidio.
—En serio, es muy raro verte enamorada...—Regaño— ¡Y no levantes así la voz, no quiero que los niños se despierten y escuchen sobre tus sucias cosas!— se giró para tomar su taza de café.

Yuki sonrió descaradamente.
—Simplemente soy una mujer a la que le gusta el contacto físico y que sean amorosos conmigo de vez en cuando. Y de tus hijos ni te preocupes — levanto el rostro al techo un momento, podían escucharse pisadas al mismo tiempo que se escuchaban algunos juguetes— Se nota que apenas despertaron y que están jugando allá arriba antes de bajar a tomar su desayuno, no creo que escuchen nuestra conversación — tomo su taza con cuidado.

Maki tomo asiento a su lado, no sin antes sacar su teléfono de su bolsillo, lo puso en silencio y lo colocó con la pantalla hacia abajo para que su invitada no viera nada más —Aun así sigo sorprendida de que te hayas casado con ese sujeto. ¿No se suponía que era mitad maldición?— pregunto dando un sorbo a su café.

—Créeme, él es más humano que otros hombres que conozco — soltó otro suspiro, este parecía ser más de anhelo —Incluso diría que él me enseñó un nuevo concepto tanto de humanidad como de amor y de paso, me ha dado el sexo que yo siempre anhele— una gran sonrisa se formó en su rostro— Definitivamente él es mi tipo, sobre todo porque es alguien que sabe complacerme en todo, pero en especial en la cama— giño el ojo.

Maki rodó los ojos.
—Pero aun así ¿Nunca te dio curiosidad de saber quién era él en realidad antes de albergar a esa cosa? O ¿Si tenía familia o quien fue antes de todo esto?— pregunto mirando a su invitada con seriedad.

—Tanto para mí como para Choso el pasado ya no nos importa en este punto— movió su cuchara un poco para disolver más el azúcar que se había quedado al fondo de su taza.
—Aunque admito que si investigamos un poco sobre él como humano, pero básicamente Choso decidió que se quería quedar así como está actualmente sin saber quién fue en el pasado— Bebió un poco más de su café.—Así que lo que él haya hecho en el pasado o con quien o que fue antes, ya no importa en este presente que hemos construido juntos desde hace siete años atrás. Además, ambos somos muy felices sin saber nada del pasado del otro y Creo que tu deberías hacer lo mismo con "ya sabes quien"— tenía una gran sonrisa.

Ambas intercambiaron una mirada. Maki podía notarlo, de verdad esa mujer amaba a ese hombre.

—¡Pero aun así como lo extraño!— la rubia lloriqueo un poco más.

La peliverde hizo una mueca de fastidio ante tal llanto por falta de atención. Llanto que fue interrumpido cuando escucharon como del piso de arriba unos pasos iban de un lado a otro, así como los ruidos de unos saltos que supusieron eran de Yurika. De seguro aquella pequeña ya había despertado con demasiada energía como siempre.

Aun así, estas decidieron seguir hablando mientras esos niños se despabilaban para bajar a desayunar, en especial Yuudai quien era el mellizo que más tardaba en despertar.

Las flores que Yuta le había regalado días atrás, aún seguían viéndose hermosas a pesar de que apenas estaban marchitándose.

Y ese arreglo floral le había llamado la atención a Yuki.—Por cierto —Toco los pétalos de una de esas flores —¿De quién es este ramo?— pregunto con curiosidad.

Maki Bebió más de su café.
—Es mío. Fue un regalo.

—¡Oh! ¿En serio? ¿De parte de quién es? ¿Acaso es de Megumi? O ¿De tus hijos?— pregunto con curiosidad, Yuki parecía ser la más emocionada por conversar con Maki —Aunque dudo que Megumi te haya dado algo como esto. Y más que entre ustedes dos nunca ha habido nada romántico ¿Cierto?— eso último lo pregunto con intriga.

—Entre él y yo solo ha habido un falso matrimonio — dijo Maki rápidamente —Y no, estás flores no fueron un regalo de él ni de mis hijos...

—mmm ¿Y entonces de quien fue?— pregunto Yuki con una pizca de total curiosidad en los ojos, aunque en el fondo ya sabía la respuesta.

—De nadie en especial— comento Maki tratando de cambiar de tema.

—Entiendo. Creo saber de quién hablas.

De nuevo, se escucharon unos pasos arriba de sus cabezas.

—Vaya, parece que se están divirtiendo bastante allá arriba— comento Yuki con una sonrisa mirando al techo.

—Si— Maki suspiro —Desde la otra noche andan muy inquietos. Sobre todo desde que regresaron del festival...— dijo para después darle un sorbo a su café.

—Hablando de hace unas noches atrás— Yuki tenía tintes de intriga en su voz —Escuché que Okkotsu tambien pasó la noche aquí ¿Eso es cierto? Estas flores son de él ¿no es así?— su rostro se iluminó en una gran sonrisa.

Maki suspiro. Supuso que sus hijos le dijeron sobre eso a esa rubia.
—¿Ellos te lo dijeron, cierto?— pregunto apuntando al techo.

Yuki solo afirmo con la cabeza con una gran sonrisa —¡Entonces es verdad! ¡Al fin te reencontraste con Okkotsu!

Maki hizo un chasquido con la lengua—Si, así fue...— no le quedó de otra que decir la verdad mientras bebía más de su café. Sentía que lo iba a necesitar tanto para soportar a Yuki como soportar su día que apenas iba comenzando.

—¿Y?— La Rubia tenía una gran sonrisa en el rostro — ¿Como fue? ¿Pasó algo más entre ustedes dos? ¿De que estuvieron conversando?— parecía bastante curiosa.

Maki frunció levemente los labios. Pero sus mejillas se tiñeron de rojo ante tal recuerdo de ese apasionante beso dado en esa cocina.

—Por cómo se te está subiendo la sangre al rostro, parece que si paso algo importante — musito Yuki muy emocionada.

El orgullo de Maki y apenas le dejó hablar.
—Si, ambos conversamos un poco sobre el pasado, así como también llegamos a algunos acuerdos sobre cómo va a poder ver y pasar tiempo con los niños y...— su rostro seguía teñido de rojo.

—¿Y? Yo sé que no es el café lo que te ha puesto así.

—Y Yuta y yo nos besamos...— confesó Maki.

Yuki parecía bastante feliz por esa noticia que hasta aplaudió un poco.
—¡Oh cielos! ¡Al fin hablas abiertamente de tus sentimientos después de tantos años!

Aquella respuesta se le hizo bastante extraña a Maki.
—¿Qué estas tratando de decir con eso?— miro confundida a su invitada.

Yuki procedió a explicar.—Hablo de que por fin te veo feliz y enamorada y eso que tan solo estuviste una noche cerca de Okkotsu— su tono de voz cambió a uno de picardía —Y no me quiero imaginar que pudiera pasar entre ustedes dos si siguen encontrándose o que cosas podrían hacer— tenía una gran sonrisa en los labios —Y quién sabe, quizás muy pronto podría haber un bebé en esta casa.

—¡Okkotsu y yo no vamos a tener otro bebé!— Maki elevó la voz toda apenada— Y Más que feliz y enamorada estoy más bien...— se calló de golpe.

—¿Andas más bien?— Yuki elevo una ceja.

Maki trago saliva —En realidad ando mmm — titubeo un poco— yo diría que ando un tanto pensativa y molesta— dio un sorbo a su café —y más por todo lo que Okkotsu y yo conversamos esa noche...— soltó el aire con dificultad.

—¿Así? — comento Yuki poniendo su mano en su mejilla y el codo en la mesa —¿De qué tanto hablaron tu y Okkotsu para que estés así de "molesta"?

Maki le dio un sorbo más a su café.
—Bueno— comenzó a explicar —Ambos hablamos sobre aquel día en la estación del tren y él descubrió que efectivamente Satoru estuvo detrás de nuestra separación.

—Supongo que ya era momento de que Okkotsu descubriera esa verdad, aunque puedo suponer que fue un shock para él— comento Yuki muy atenta a lo que decía Maki.—¿Y De qué más conversaron?

— También le conté como fue que descubrí que estaba embarazada. Y en resumidas cuentas, él me confesó que en esa ocasión él quería pedirme matrimonio...— dijo con una mueca de tristeza.

A Yuki le sorprendió bastante esa respuesta.
—¡Auch! Si que ese idiota de Satoru les frustró sus sueños. Dime Maki, si Yuta te hubiera pedido matrimonio en ese tiempo ¿Tú le hubieras dicho que si?— pregunto con mucha curiosidad.

—¿Qué?— salió de la boca de la peliverde casi al instante por esa pregunta.

—Me refiero a que si ¿Tú hubieras aceptado ser la señora Okkotsu oficialmente? Osea ¿Hubieras querido una boda y esas cosas?

Maki tomo un respiro profundo, miró su taza mientras la traía en medio de sus manos.
Pensó en un momento en esa pregunta a la cual tenía una respuesta.
—Quizás le hubiera dicho que si en su momento... y si, lo admito, quizás si hubiera querido una boda porque con Megumi no tuve una.

—Awww, veo que si tienes un lado cursi — Yuki pego sus manos a sus mejillas por esa respuesta.

Maki se avergonzó por esa estúpida y cursi respuesta —¡Pero eso no quita el hecho que estoy molesta con él por no haberme venido a buscar durante estos siete años!— elevo la voz con rudeza para cambiar de tema.

—Quizás su relación pueda ser distinta de ahora en adelante y más que ya se reencontraron y hasta besaron, supongo que con eso ya dio inicio a su reconciliación — comento Yuki con picardía.—Pero cuéntame ¿Qué más te contó Okkotsu aquella noche?

—Bueno... él me contó un poco sobre... — gruñó — Lo que estuvo haciendo en el extranjero mientras estábamos separados — parecía molesta al recordar eso.

—Por la forma en que lo dices, pareciera que fue algo serio—Yuki noto ese cambio hostil en Maki, sabía que algo la había hecho encabronar — ¿Y Qué fue lo que descubriste de su ida al extranjero?— pregunto la rubia mientras tomaba de su café.

Maki suspiro y soltó el motivo de su enojo.
—Descubrí que Yuta durmió con otra mujer estando en el extranjero...

Yuki se ahogó con su saliva y su café. Aquella respuesta le provocó sorpresa genuina. —¡¿QUÉ HAZ DICHO?!—Tocio bastante.

—Lo que escuchaste, Yuta se acostó con otra mujer ... — comento Maki en un susurro lleno de ira pura.

—¿QUE YUTA QUE? — Yuki elevo demasiado la voz.

Maki le lanzó una mirada asesina.
—No me hagas repetir lo que ya te dije...

La tos de Yuki se volvió risa ante tales respuestas mientras limpiaba con una servilleta el café de la mesa— Wow, no pensé que ese chico pudiera ser así jaja de mujeriego jaja estoy impactada.

—¿Impactada? ¿Por qué?— pregunto Maki molesta frunciendo el ceño. Sus cejas se juntaron demasiado.

—Porque en serio— Yuki recargo su codo de nuevo en la mesa y su puño en su mejilla— Nunca pensé que él podría ser "ese tipo de hombre", ya sabes, uno que durmiera con otra mujer aun amando a otra.

—Tsk— Maki gruño ante tal recuerdo de esa confesión.

—¿Y?— Yuki de verdad estaba intrigada con ese tema —¿Y que más te dijo él? ¿Acaso sabes cómo es ella? ¿Acaso te dijo su nombre?

Maki de verdad parecía furiosa con esas preguntas —¡Solo dijo que se acostaron una vez! ¡Pero yo no creo que haya sido una sola vez! ¡Y no, no quiero saber cuántas veces más lo hicieron o en qué forma lo hicieron o donde lo hicieron! ¡Y mucho menos quiero saber cómo es ella! No quiero saber si es más hermosa que yo, o más femenina o más delgada o —Gruño— No quiero saber nada de ella porque juro que yo...— apretó su taza entre sus manos con molestia, parecía que se rompería en cualquier momento.

Yuki movió su lengua dentro de su boca de un lado a otro. —Aunque por la forma en que hablas de esa misteriosa mujer, parece que de verdad este tema te afecto.

—¡No me está afectando en nada!— comento Maki molesta golpeando la mesa.

—¡Claro que si te está afectando!— comento Yuki con seriedad —Todo lo que acabas de decir de una forma u otra tu mente ya se imaginó el cómo paso, en donde, cuando y lo más importante, estás pensando inconscientemente en cómo es ella. Si no te estuviera afectando, no estarías así de molesta.

Maki apretó los labios, era cierto, muy en el fondo todo eso le estaba afectando más de lo pensado.

Yuki termino su café de golpe.
—Se que Mei Mei te enseño a vulnerar a algunas personas preguntándoles sobre su intimidad, pero creo que esta vez, la que salió vulnerada eres tú y te cuesta aceptarlo.

—¡No es cierto!

—Lo es. Además, tú tampoco eres tan santa, no te hagas Maki...— comento Yuki con seriedad —¿Crees que no sé lo que pasó entre tu y Fushiguro aquella noche? Yo sé que guardas varios secretos y este es uno de ellos.

—¿Qué es lo que sabes de eso?— Maki sintió la sangre irse de su cuerpo.

—Se que lo que pasó hace un año atrás fue lo que hizo que Megumi acabará con esta farsa de que él era el padre biológico de tus hijos— golpeo la mesa con su dedo.
—Por ahí me enteré, que ustedes dos se habían besado "accidentalmente" en una ocasión. Pero era más que obvio que tu corazón seguía pensando en Yuta. No solo tu corazón, sino tu mente y tu cuerpo. Por eso vino esta separación ¿No? Tienes suerte de que Megumi sea más maduro que tú y sepa tomar el control de las cosas, así como el tomar decisiones con la cabeza fría. No por nada era el chico más inteligente de la escuela preparatoria de Tokio de su generación.

Maki estaba helada por lo que estaba escuchando.

Yuki siguió explicando.
— Sobre todo después de esa noche donde TÚ te le insinuaste y querías que él tuviera sexo contigo porque él te recordaba bastante a Yuta. Querías forzarlo, pero él logro detenerte. Respóndeme con la verdad Maki ¿Esa vez tu realmente estabas bastante frágil para cometer tal pecado?

—¿Esto te lo dijo él? ¿Cierto?— Pregunto Maki tratando de conservar la seriedad.

—Si, Fushiguro me contó lo que pasó esa vez— comento Yuki con demasiada molestia por aquel comportamiento.
—Por suerte, él te detuvo de hacer algo pecaminoso, dime ¿Acaso estas consciente de que tú y él son familiares en segunda línea no? ¿Estas consiente que lo que ibas a cometer esa noche se llama abuso? Y más que estabas usando tu fuerza física contra Fushiguro para obligarlo a tener intimidad contigo.

Maki gruño. —Y yo me disculpe con Megumi por esa vez. Por eso le dije que era libre de irse si se sentía incómodo conmigo. — Suspiro— Esa vez me deje llevar por el alcohol...

—¡No mientas más Maki san!— Yuki le reprocho —Esa vez tu tristeza te hizo mostrar tu verdadero sentir, no amabas ni amas a Fushiguro kun, eso está más que claro. Ya que en esa ocasión solo lo estabas viendo como un sustituto. Y no pongas de excusa al alcohol. — Elevo la voz muy enojada— No fue el alcohol lo que te hizo actuar de esa manera tan forzada, porque el alcohol no te hace nada debido a tu condición, yo ya había comprobado que todos los que sufren de una restricción celestial, el alcohol no surte efecto sobre ellos, así que ese día NO estabas ebria, estabas desecha emocionalmente, esa vez fue tu tristeza lo que te hizo actuar como una loca acosadora, ya que ni el alcohol te calienta, así que no le eches la culpa a algo que no te hace efecto— golpeo con su dedo la mesa varias veces muy molesta por esas palabras de Maki.
—Es más que obvio que tu seguías y sigues amando a Yuta. Por eso esto de lo que sucedió entre él y esa mujer te afecta debido a ese amor y deseo que sigues sintiendo por Okkotsu. Y más porque él sí pudo acostarse con alguien y tu no.

—¡Ok! Admito que esa vez actúe como ebria sin estarlo— comento Maki con seriedad —Mei Mei me había enseñado a actuar así para algunas ocasiones para así asesinar a nuestros objetivos una vez se pusieran ebrios...

—En serio. Tienes a la peor maestra — comento Yuki con seriedad —Y más que ella nunca te enseño a olvidar a Okkotsu.

—Yo...— Maki no sabía que decir porque todo lo que estaba diciendo Yuki era real—Ok, tienes razón, el alcohol no me hace efecto y si, lo admito, yo seguía amando a Yuta y yo quizás...— su voz se hizo pequeña— lo sigo...amando... pero...

—Maki san, lo que voy a decir no es por defender a Yuta y mucho menos es que yo este de su lado, pero él estaba en su derecho a rehacer su vida como se le diera la gana y más que ustedes ya no estaban juntos y era incierto si alguna vez se iban a volver a encontrar — comento Yuki con total seriedad.
— Además que la separación de ustedes dos fue tan tajante que los dos en su momento pensaron que se habían abandonado mutuamente. Así que básicamente ambos son víctimas de las circunstancias creadas por otras personas.

Maki suspiro por esa bofetada de realidad.

—Y debemos agradecer que Fushiguro esa vez no estuvo tan ebrio y que actuó a tiempo y te detuvo de cometer algo por lo cual pudiste haberte arrepentido toda tu vida.

—Tienes razón. Megumi me detuvo de cometer algo pecaminoso, pero — Maki Suspiro —Pero aun así, Nadie detuvo a Yuta de hacerlo con otra. Según él, cuando intento olvidarme fue cuando intento hacerlo con otras mujeres mientras yo estuve sin ser tocada, ni besada ni complacida sexualmente por siete años mientras me dedicaba al cuidado de sus hijos... mientras él disfrutaba con esas perras...

—¿Acaso hubo más de una?— Yuki abrió la boca de sorpresa ante tal respuesta.

Maki chasqueo la lengua.
—Según él, iban a ser tres mujeres, pero en realidad solo durmió con una... solo con esa zorra...

—¿Y Hace cuanto dijo que durmió con ella?— pregunto Yuki con curiosidad.

—Él dijo que fue hace como un año atrás ya que dijo que por seis años estuvo viajando de un continente a otro— Trago saliva para quitar el nudo en su garganta, quería gritar de coraje, aun así hablo en voz alta—¡PERO DURANTE ESOS AÑOS ÉL PODÍA HABER TRATADO DE BUSCARME! ¡ESO ES LO QUE MÁS ME DUELE Y ME HACE HERVIR LA SANGRE! ¡QUE TARDO 7 AÑOS EN REGRESAR POR MÍ! ¡PERO NO DUDO NI UN MINUTO EN DORMIR CON OTRA!

—Pero si no lo dejaron venir a buscarte antes, debe ser por algo ¿No lo crees?— Yuki parecía saber algo de ese tema pero ella no quería revelarlo.

—¿Y cuál pudo haber sido esa razón?

—No dudo que él te lo dirá pronto — Apunto al celular de Maki refiriéndose a que este llegaría a su casa más tarde.

— Y ahora que de nuevo se volvieron a ver y que hablaron con la verdad, está más que claro que lo que a ti más te duele es ese hecho de que Yuta se haya entregado a otra, mientras que tu al final no pudiste entregarte a nadie más porque tenías la responsabilidad de tus hijos y de paso, aun tenías a Okkotsu gravado en tu corazón, en tu mente y en tu cuerpo — Siguió hablando Yuki

Aquello hizo que Maki guardará silencio, se notaba bastante molesta. Aun así era muy cierto todo aquello que decía esa rubia.

Yuki apoyo su rostro entre sus manos.
—Aunque confieso que ahora tengo bastante curiosidad por saber sobre esa mujer que se acostó con él. Debió ser toda una hazaña y más con "Rika" presente.

—¡Ni siquiera Rika la detuvo y eso me trae confundida y molesta!— comento Maki apretando sus puños sobre la mesa—Por lo que él Estúpido de Okkotsu me dijo, Rika sólo le detuvo de dormir con esas otras dos perras pero ¡Agh! ¡Pero a esa mujer no la detuvo! ¡no lo entiendo!

—¿Rika lo detuvo de dormir con las otras dos? Pero ¿No lo detuvo de dormir con esa mujer?— pregunto Yuki sorprendida.—¡Wow! Eso habla mucho de esa mujer, debe ser extraordinaria o quizás se deba a su técnica maldita— dijo con curiosidad para comprobar algo.

Maki Gruñó por eso.
—En sí, esa tipa debió ser muy valiente. Aun así no me explico porque Rika no la detuvo— contesto molesta.— ¡Estúpido Okkotsu, estoy así de castrarlo y de querer matar a esa mujer!

Yuki noto aquel comportamiento en Maki. Todo aquello le hizo soltar una leve risita.

—¿De qué te ríes?— La peliverde pregunto muy furiosa.

—Estas celosa.

—¿Que? ¡Claro que no lo estoy!— reprocho Maki alzando la vos —¡Admito que estoy molesta con Yuta pero no estoy celosa, además, él puede hacer lo que le dé la gana, realmente no me importa!

Yuki soltó unas carcajadas.
—Definitivamente te importa porque el hecho de que él durmiera con otra, te está comiendo la cabeza. Si no te importara ni siquiera lo hubieras mencionado.

Maki vocifero.

—Admite lo. Te duele el hecho de que Yuta se haya entregado a otra.

Ante tal afirmación, la peliverde solo guardo silencio.

Era cierto. El hecho de que Yuta durmiera con otra mujer le revolvió todos los sentimientos durante esas tres anteriores noches y la había sumergido en una espiral de tantas emociones negativas. Parecía que se estaba obsesionando con aquel tema que hasta le dolía.

Y eso lo había notado su invitada.
—Maki respóndeme algo con total sinceridad — la miro con seriedad— ¿A ti te molestaría que Yuta hiciera su vida con otra mujer y más ahora que tú estas casada con otro hombre?

Aquella pregunta dejo pensativa a Maki.
—Tu misma lo dijiste, él es libre de hacer su vida como quiera, además yo soy un "fantasma" y él no puede estar conmigo porque yo ya estoy "muerta" para la sociedad de hechicería y la sociedad en general y si me case con Megumi fue para darle un apellido que no fuera Zenin ni Tsukumo a mis hijos— comento con indiferencia.

—Se nota que no estas siendo sincera del todo— Respondió Yuki— Mejor pongamos lo de este modo. Maki ¿Quién te asegura que esa mujer no llegara un día a buscarlo? ¿Qué harás si eso pasa?— cuestiono con la mirada seria, observando que Maki no podía decir nada.

Esa idea terminó de romper por completo a Maki. ¿Acaso existía esa posibilidad?

—Yo...No lo sé...

—¿Acaso él mostró sentimientos por ella? O ¿Acaso Okkotsu mostró arrepentimiento por haberlo hecho con esa misteriosa mujer?— pregunto Yuki.

Maki apretó los labios.
—Pues él me pidió perdón por haberlo hecho, parecía bastante arrepentido y... — suspiro —No lo se. No sé si él haya llegado a sentir algo por ella, pero mi corazón me dice que ella si se enamoró de Yuta así como yo aun lo estoy de él— llevo su mano a su pecho.

A Yuki se le dibujo una sonrisa en toda la cara por esa respuesta.
—Entonces demuéstrale a Yuta que aún lo amas. Recuperen estos siete años que perdieron por culpa de aquellos que los separaron ya están fuera de su camino.

—¿Qué estas tratando de decir?— pregunto Maki impactada por esas palabras.

— Lo que trato de decir es que ¡Luchen por su amor y por sus hijos! Recuperen sus años perdidos, sean la familia que siempre debieron ser. Y de paso, Tu y Okkotsu sean la pareja apasionada que siempre estuvieron destinados a ser.

—¿Qué? — esas palabras hicieron que Maki clavara la mirada en su invitada —¿Qué demonios dices?

—Solo digo que le hagas caso a tus sentimientos por él —señaló su pecho, justo a la altura del corazón— Mira, yo lo hice en su momento con Choso: me dejé llevar y de paso, dejé atrás todo el tema sobre lo ocurrido en el pasado. Y así los dos hemos sido muy felices por siete años.
Pero en tu caso, además de olvidar, tendrías que perdonar ese "error" que cometió Okkotsu al dormir con esa otra mujer— Le miro fijamente— Permítete fluir con lo que sientes, Déjate llevar por esa pasión otra vez. Tú también mereces ser amada y deseada —sonrió con complicidad— Además, la tensión entre ustedes se nota a kilómetros. Si ya se besaron, está más que claro que las ganas por hacer el amor no les faltan. Dime Maki, ¿No sería mejor rendirse a ese amor y deseo? Tal vez puedan intentarlo una vez más.

Maki rodó los ojos.
—No puedo perdonarle tan fácil el que apenas haya vuelto y mucho menos el que se haya acostado con esa mujer— cruzo los brazos. Su orgullo era bastante fuerte.

—Si dejaras de lado tu orgullo, claro que podrías perdonarle por completo, además, sabes perfectamente que necesitaras toda su confianza en ti si no quieres que sospeche que tú eres el asesino que él tanto está buscando — Yuki suspiro y tenso los hombros.

—Ya tengo un plan y una coartada para que no sospeche de mí.

—¡JA! ¡Ya quiero ver como acaba eso! Me pregunto a quien le dolerá más la caída entre ustedes dos— Respondió Yuki con sarcasmo.

—Aunque esto fácilmente podrían solucionarlo en la cama para ver si realmente aun él te ama y si tu realmente lo amas— Yuki sonrió un poco. —Sobre todo, así podrías comprobar si él aun realmente siente algo por ti o si piensa en esa mujer. Es como ponerse a prueba entre ambos para comprobar sus sentimientos.

Maki se puso de pie y se acercó a la estufa para calentar de nuevo el desayuno. Ya se había hartado de esa conversación la cual ya había durado bastante que hasta el desayuno se había enfriado.
—No creo que así se solucionen las cosas. Además, es más que obvio que Yuta la quiere y desea más a "ella" que a mi— dijo con desanimo y celos.

—Al contrario, algo me dice que él te desea a ti— Yuki no despegó su vista de ella.
—Y esta tarde podrías comprobarlo. Intenta seducirlo y comprueba si lo que sientes en este momento solo es despecho o si realmente aun lo amas— comento Yuki con una sonrisa compasiva.
—Simplemente déjate llevar un poco. Bésalo como si no hubiera un mañana, muerde sus labios, toca todo su cuerpo, aférrate a su piel, entrégate a él como en sus años de preparatoria y déjate llevar. Solo así comprobarás todo lo que tanto él como tú sienten de verdad.

—Mmmm...— Soltó la peliverde en una mueca.

Yuki suspiro al ver que Maki la ignoraba.
—Aunque eso sí, de ahora en adelante deberías empezar a cuidarte más.

—Se que debo cuidarme con eso de mis misiones y que él no me atrape. De eso soy muy consciente.

—No me refiero a ese tipo de cuidados— sonrió Yuki sacando algo de su bolso— sino me refiero a que deberías empezar a tomar anticonceptivos o deberías tener de estos a la mano — dejo un preservativo sobre la mesa. — Definitivamente necesitaras esto más que yo en este momento — suspiro — Yo lo estaba guardando para usarlo con Choso, pero creo que tú lo vas a necesitar muy pronto.

—¡No pongas eso en la mesa donde comen mis hijos!— reclamo Maki molesta por ese condón sobre la mesa, el cual tomó rápidamente para quitarlo de ahí y lo tiro a la basura. Gran error porque definitivamente lo ocuparía más tarde.

—¡En serio, a cómo van las cosas, yo siento que ustedes dos lo solucionaran en la cama más que en una pelea con puños y armas! Por eso deberías cuidarte más sexualmente — Sonrió Yuki poniéndose de pie y acercándose a la alacena.

Maki torció la boca ante esa respuesta mientras Yuki seguía hablando.
—Además, recuerda que eres una mujer muy fértil. Con eso que hayas tenido Mellizos a la primera porque tuviste una hiperovulación y sumado a tu condición de gemela, eso podría aumentar tu posibilidad de volver a tener un embarazo múltiple o ¿Acaso ya quieres darles un hermanito o hermanita a tus hijos?

Aquella madre se puso completamente roja por ese comentario. Incluso las palabras no salían de su boca.

—¡Ay! ¡Ojalá yo pudiera tener ya un bebé! — Yuki dijo en un suspiro —Quizás una vez liberen a Choso de esa infernal residencia intentemos otra vez tener un bebé.

Aquella respuesta sorprendió a Maki, quien se giró a mirarla con rapidez.
—¿Acaso ya lo habían intentado antes?

Yuki sonrió levemente.
—Por varios años lo intentamos, pero…— una mueca de tristeza se reflejó en sus labios —No lo hemos logrado, ya que hemos tenido varias pérdidas debido a la condición de él de ser medio maldición y bueno parece que mi cuerpo de categoría especial rechaza a sus bebés, así que quizás un intento más podría funcionar una vez todo esto acabe.

Maki suspiro.
—¿Y es por eso que has estado investigando a mis hijos de cerca por estos casi siete años? ¿Solo porque tú no has podido tener bebés?

—Podría ser. La curiosidad siempre me llama y más que tu caso teniendo bebés de un hechicero de categoría especial resulta fascinante — sonrió la rubia enormemente. Aquella respuesta le dio escalofríos a Maki.

—De todos modos, también sería bueno que le digas toda la verdad a Okkotsu sobre cómo te sientes y sobre lo sucedido con Fushiguro kun— comento Yuki sacando unos platos de la alacena y empezando a ponerlos en la mesa —Okkotsu también se merece saber la verdad, así como también una nueva oportunidad.

Pero en aquel momento el ambiente se sintio algo extraño. En ese instante, toda la casa se iluminó cuando un rayo cayó y el ruido hizo retumbar la madera.

Yuki sintió como si una técnica maldita se hubiera activado. Al mismo tiempo en que se escuchó que los mellizos gritaron muy asustados e incluso se escuchó como si alguien o algo se hubiera caído al piso de manera estrepitosa.

Así que Yuki fue a ver qué pasaba con los hijos de Maki en esa habitación, al igual que iba a ir por ellos para que bajaran a desayunar.

Maki miro su celular mientras Yuki iba por los niños. Lo que dijo esta rubia la había dejado pensando, así que decidió contestarle ese mensaje viendo que ya había pasado un buen rato desde que Yuta se lo mando.

"Está bien. Y sí que tenemos que hablar... también necesito verte..." contesto en aquel mensaje.

Pero ellas dos no eran las únicas que habían estado hablando en esa mañana lluviosa.

Sino que también, Yurika y Yuudai habían tenido una muy interesante conversación. Y de paso, habían dado las primeras señales de sus técnicas malditas.

Continuara...


Notas:

Espero que les haya gustado este capítulo, y de paso, espero que no me quieran matar por lo sucedido entre Maki y Megumi 😬

Así que básicamente, Megumi quería hablarle de esto a Yuta capítulos atrás. Pero como pueden ver, no tuvo el valor. Y más porque como dice Yuki, es algo que Maki debe hablar con Yuta.

Por otro lado, solo puedo adelantar que todos los consejos de Yuki sí que tendrán resultados 🔥 los cuales podrán leer muy pronto.

También quería tocar muy levemente la relación de Choso y Yuki en este fic donde a pesar de estar alejados se siguen amando.

Y díganme ¿Qué les pareció el capítulo? Estaré leyendo sus comentarios.

Y Como dije en la nota inicial, los mellizos volverán en el siguiente capitulo donde por fin, sabrán que técnicas habrán heredado cada uno.

En fin, nos seguimos leyendo ❤️ espero pronto actualizar.

Y disfruten esta noche de Halloween 🎃 muajajaja