Este estaba pensado para ser un capitulo dual, pero ahora es un solo capítulo de una antología.

Estos dos van a encontrarse "Por primera vez" muchas veces en estas series, pero espero plasmarlos de maneras muy diferentes.

Sin más que decir, además de recordarles que cualquier comentario es bienvenido, los espero abajo.

Si el Silex y la roca chocaran…

Su lengua roso su propio paladar, luego paso por sus labios, encontrándolos horriblemente resecos a causa del seco aire en el armario de la cooperativa.

Estaba enormemente agradecida de tener un catre donde dormir, siendo mil veces mejor que dormir debajo de un puente o la entrada a una alcantarilla… pero.

¡Pero maldición!

El lugar es seco, caluroso, apretado, no podía dar dos pasos dentro sin tropezar o chocar con algo, además de que tenia el temor constante de que Shirou entrara de la nada a buscar algo, justo como en su primer día, razón por la cual había pedido permiso para poner los seguros.

Su situación con el sujeto que la salvo aquella noche seguía siendo un poco de lo mismo.

No cabía duda, el lobo le daba miedo, era el tipo de persona con la cual le era simplemente difícil cruzar dos palabras, como es que los Horner lo trataban tan fácilmente era un misterio.

Si tuviese que describirlo, casi se sentía como el rector estricto de un internado.

Pero tampoco podía permitirse ser quisquillosa.

Gem y Melissa estaban cortos de espacios, pero le habían dicho que estaban preparando algo improvisado, que seria mucho mejor que su limitado espacio actual.

Pero por el momento, solo tenia algo en la cabeza:

"Agua" Michiru se tallo los ojos en la oscuridad, luego salto del catre para caminar perezosamente a la puerta, teniendo cuidado de no golpear algo accidentalmente con su dedo pequeño o sus espinillas.

..

Aun tenia cierta reserva de hacer cualquier cosa sin pedir permiso al matrimonio o al mayor, aun se sentía como una invitada en regla estricta y realmente no quería arruinar eso.

No quería dormir fuera otra vez.

Al pasar la puerta con mesura, esta dio pasos perdidos en la oscuridad, buscando un interruptor… que no estaba donde se suponía, ni siquiera la pared.

Aun no se familiarizaba con el lugar, pero no recordaba que la sala estuviese tan vacía.

"Si vas a salir tienes que presionar el botón del seguro para quitárselo" Una voz tan densa como un bajo le informo desde atrás, viéndola desconocer la puerta.

Michiru por un momento sintió un ejercito de arañas trepando por su espalda.

Giro en sus pies, encontrándose con su vecino de puerta, sentado en el largo sofá que presumiblemente usaba para dormir.

Este leía a la luz de una pequeña y tenue lámpara mientras miraba a la repentina invasora con desinterés.

Nunca lo había visto ir a una hipotética habitación, así que asumía que este era su espacio privado… el que ella estaba invadiendo.

"¿M-me equivoque de puerta?" ¿Enserio? quería volverse invisible en este momento.

Esta solo recibió un asentimiento lento e irónico de su anfitrión.

"… p-perdón por la intromisión" Delato la intención de volver al armario y usar la puerta correcta esta vez.

"Ya estas aquí, solo usa la puerta" Le dijo con obviedad mientras volvía a su lectura sin darle tanto foco a la situación.

La tensión que Michiru sentía sobre ella se aligero… ahora parecía tonto pensar que se molestaría por tal pequeñez.

Pero con el lobo nunca se sabía.

Salió del lugar intentando no hacer mas ruido del que ya había hecho, cerrando la puerta tras ella para ir a la cocina, odiaría que pensaran que estaba buscando asaltar la heladera, solo quería un vaso con agua.

Tras recibir el helado liquido cristalino, fue como recibir vida en un sorbo, no compensaría el abochornante calor del encerrado armario, pero por lo menos sobreviviría esta noche.

Esta vez entraría por la puerta correspondiente, no quería volver a…

*Clack clack*

"… "

La puerta del armario no abrió…

Para que eso fuese posible tendría que haberle puesto seguro desde adentro… cosa que era muy posible, la única manera de entrar era con una llave que no sabia donde estaba… o pasando de nuevo por la oficina de Shirou.

Era eso o quedarse en la sala hasta el amanecer.

Arrastrando los pies en la alfombra, preparando el acto mas humilde posible para explicar su nuevo error, esta se dirigió a la puerta de la oficina.

Dio dos diminutos golpes en la madera para pedir la entrada.

Logro escuchar pasos lentos dirigiéndose hacia ella desde adentro.

Shirou se asomó por una abertura, pensando que podrían ser los titulares del edificio, pero al ver a la recién llegada tanuki con esa expresión apenada, terminó mirándola interrogante…

"¿Le pusiste seguro desde adentro?" Dio en el blanco con una precisión irreal, por un momento incluso sonando burlón, Michiru solo pudo asentir mientras miraba a cualquier otra dirección debajo de ella.

Shirou no dijo mas, solo se dio la vuelta dejando la puerta abierta y volvió a lo suyo en el sofá.

Al entrar detrás de él, esta se apresuro a volver a su sitio seguro, se detuvo frente a la puerta, pensando si era necesario dar las gracias en esta situación.

Pero sus pensamientos se desviaron tras sentir una agradable brisa recorrer sus brazos.

Esta observo los alrededores con prisa, reconociendo esa sensación, encontrando así una ventila en el techo.

"¿¡Tienes aire acondicionado!?" Olvido moderar su volumen.

Afortunadamente solo interrumpió la lectura de su vecino de piso.

"¿Huh? el calor es insoportable, no me molesta pagar mas para evitarlo, los Horner también tienen" le explicó a secas, no teniendo reparos en simplificarlo, pero luego pensó algo que tal vez no habían considerado "¿Tienes calor?"

Esa consideración fue como un haz de luz cálida sobre ella "Un poquito" hizo un gesto de minúsculo con sus dedos mientras una sonrisa aliviada se curvaba en su semblante.

"Si necesitas algo deberías decirlo claramente" A pesar de rozar en una amonestación, esta le supo a gloria "Hay un ventilador en el almacén junto al edificio, pero Gem tiene la llave"

Las esperanzas de Michiru se desvanecieron, no podía despertar al amable gallo solo por eso, empezó a hacerse a la idea de que tendría que sobrevivir al bochorno.

"Deja la puerta del armario abierta, subiré el aire" Le ordeno mientras tomaba el control remoto del aparato.

Era una gran idea, no sabía porque no se le había ocurrido a… ella…

"¿Dejar la puerta abierta?" Pregunto con un hilo agudo en su voz.

"¿Si?" Se noto confundido por la pregunta y por su expresión.

La chica no tuvo valor para elaborar…

"Ok, muchas gracias… b-buenas noches" Retraída, esta camino de vuelta al armario.

Ahora el lugar estaba a una temperatura agradable, tanto que en otras circunstancias podría dormir como un bebé.

Pero con Shirou prácticamente al lado, sentía cierto nivel de inseguridad.

Se sentía demasiado conveniente… pensó en buscar la manta que le habían prestado para cubrir sus vulnerables piernas… y no precisamente por el frio.

La luz en la otra habitación apenas y era distinguible.

Sumida en las sombras, su mente empezó a jugar con ella, buscando indicios de cualquier sonido en la oscuridad.

Pero nunca ocurrió pese al paso de largos minutos.

Sintiéndose nuevamente ingenua, empezó a ceder a la agradable brisa que corría el pequeño espacio, tanto que casi acabo cayendo en un sueño.

Pero a mitad del proceso, un respingo sorpresivo escapó de sus labios.

Pues un cosquilleo en su pierna derecha la hizo temblar mientras apretaba los puños y su espalda se ponía tensa al punto de doler.

Una mano…

¿Iba enserio?

¿No estaba segura ni aquí?

Aquel agobiante cosquilleo empezó a subir por su muslo haciéndola gimotear.

"¡Alejate!" Chillo antes de rodar fuera del futon y dar patadas ciegas a la oscuridad.

Estuvo a punto de llamar a Melissa con un grito de terror.

Pero el atacante que esperaba no estaba ahí, miro los alrededores en total confusión, al sentir de nueva cuenta esa sensación en su muslo, esta se encontró con un pequeño insecto trepando a paso lento por su pierna.

La luz se encendió justo para revelar a Michiru dándole un manotazo a su invasor con cara de asco, Shirou miro esto sin saber como tomarlo.

"¿Miedo a los insectos?"

"N-no… b-bueno… "

NI MUERTA le iba a decir que pensó que estaba siendo asaltada por él.

Le dio la vuelta a otra página, haciendo su mejor esfuerzo para no perderse entre líneas.

Tras su reciente desplante, la había invitado a pasar a la oficina hasta que se sintiera con ánimos de dormir.

Y sintiéndose enormemente apenada no encontró otra respuesta que no fuese si.

Tenia miedo, esto no era una pijamada o un viaje de campo, estaba lejos de casa, la gente a la que le importaba si le pasaba algo estaba a kilómetros y sin comunicación con ella… por eso, la idea de meter la pata al confiar en un desconocido le daba terror.

Le dio a elegir entre los libros mas accesibles que tenia, dándose cuenta hasta ahora de que escogió un libro de fabulas.

"Creí que era un libro fácil" Murmuró con algo de confusión.

"Es un libro para niños, creí que casi todos conocían esas historias" Respondió sin perder la atención.

"Las conozco, pero no recuerdo que usaran un lenguaje tan sofisticado" Dio una queja al aire, llevando la cabeza hacia atrás.

"Es una versión original" Volvió a responder con estoicismo.

Tras darse cuenta de que no podía encontrar el hilo, esta llevo su atención al albino.

Realmente no tenia muchas chances de interactuar mucho con él, pero al menos en este momento parecía mas flexible de lo usual…

"¿Qué lees tu?" Shirou no dejo de leer aun cuando Michiru colocó su cabeza junto a la suya para ojear entre líneas.

La nula reacción a su cercanía al menos le dijo que no planeaba una movida y saber que le interesaba leer le daría una pista de que clase de persona era.

Tenia palabras mucho mas largas que el suyo.

Se resignó a volver a su libro para niños.

"Si tan solo tuviera mi teléfono" estuvo resguardándolo con manos de seda durante todo el viaje… solo para ser destruido el mismo día de su llegada por una loca con una ballesta.

Sus fotos, sus redes, sus contactos… su tarjeta, su mueca se volvio un puchero afligido al pensar en su perdida.

El albino bajo su material de lectura para verla con cierta gracia.

Michiru encontró un juicio en esa mirada.

"Si ya se, obsesionada con mi teléfono, la juventud, bla bla bla"

"Debes escucharlo a menudo" Espetó con sarcasmo, pero la expresión de Michiru se volvió nostálgica.

"Mi papá lo dice a veces" El ambiente de la habitación cambió, haciendo que Shirou volviera a su faceta usual.

"Debes extrañarlo…" Parecía solo una formalidad mas que un interés genuino.

"Lo hago… aunque me imagino que no te agradaría, es humano después de todo"

"Obsesionarme con eso seria admitir que los humanos me interesan mas de lo que debería"

"¿Gracias?"

Intento seguir el hilo de las letras tanto como pudo, tanto que no noto cuando empezó a cabecear…

Empezó a abrir los ojos de nuevo, estaba muy iluminado, casi parecía de día, no quería levantarse, estaba demasiado agradable como para no dormir un poco mas, aun no era día de reintentar su registro en la ciudad, quería dormir un poco mas.

su almohada se movió levemente.

Su almohada se había convertido en un par de piernas.

Esta miro hacia arriba, contemplando al dueño de estas.

Arriba, Shirou dormía con la cabeza echada para atrás.

Mientras su cara escalaba en colores, intento racionalizar porque estaba durmiendo en sus muslos ¿Era su culpa? ¿Era de él? ¿Por qué había dormido tan bien?

¿Estaría mal fingir que no había despertado?

Le dio una bofetada a su cerebro por haber solo permitido esa interrogante.

"Caw~" Un sonido de ave le informo a la chica que había alguien mas presente.

Kuro había sido espectador de lo que había pasado, aun si no era posible que el la delatara, no era menos vergonzoso.

"Shhhh~" Le shusheo esperando que no despertara al albino.

Era la primera vez que podía verlo tan a fondo.

"Aun dormido parece de malas~" Se burlo levemente resistiéndose a intentar tocarle el entrecejo.

Le parecía estúpido que estuviese tan cómoda ahora, cuando anoche casi lo acusa de intentar sobrepasarse con ella.

Mirando su expresión, esta intento imaginar… como se vería si sonriera.

No una sonrisa espeluznante o extraña, una sonrisa normal.

Le gustaría verlo…

Shirou despertó en una posición poco práctica, un ápice de sopor aun hacia que sus parpados se sintieran pesados.

Aparentemente la razón de aquello ya se había marchado del lugar, Michiru se las arreglo para dormir sentada, solo para inmediatamente caerse sobre su regazo de una manera que parecía demasiado precisa para ser no intencional.

Se pensó en devolverla al catre el mismo, pero viéndola tan cómoda no pudo atreverse a perturbarla.

Aun eran las ocho, así que tenia tiempo para asearse y desayunar.

Un mes después de la crisis de Nyrvasil.

Una chica de cabello azul, quien recientemente había informado a sus padres de su estadía extendida como ciudadana de Animacity.

Michiru estaba repitiendo un ritual similar, levantarse por una bebida para refrescar su garganta.

Aunque esta vez optaría por algo un poco mas azucarado, propiedad de ella por supuesto.

Después de tomar su caja de jugo de manzana lista para llevarla arriba, esta noto como la luz de la oficina del albino seguía encendida.

Tuvo un deja vu.

Solo que esta vez no se lo pensó antes de tocar, tras esperar un poco, fue recibida por el mismo anfitrión.

Aunque realmente a este punto parecía otra persona.

Siempre que se encontraban, sus facciones parecían suaves, aun levemente agotadas, pero su ceño estaba donde debía estar el de una persona normal.

Ella deseaba que estuviese así siempre, pero a una parte de ella le extasiaba que fuese en su mayoría con ella.

"¿Quieres compañía?" Le ofreció con una pizca de mimosidad en su voz.

"… Solo si quieres" Sus comisuras se arquearon levemente en una sonrisa agotada pero entrañable.

Shirou estaba seguro de que Michiru no estaba poniendo nada de atención en aquel libro.

Por, uno, no estaba bostezando, dos, la había atrapado asomando los ojos en su dirección tras el mismo libro.

"No tienes que fingir que lees" Le dijo al aire, sin sacar la cara de las hojas de papel.

"Finjo a medias" Hizo un puchero mientras bajaba a Tom Sawyer "La verdad, es que estaba revisando mi galería desde que llegue a la ciudad" Dio saltitos sentada acercándose a el.

"¿Si?"

"No tengo una foto tuya…" Saco su teléfono.

"Si tienes, me tomas fotos sin mi permiso desde que llegaste" Le recordó, también el como le pidió varias veces que las borrara.

"… Pero quiero una tuya sonriendo" Para cuando se dio cuenta, prácticamente se estaba subiendo encima de él.

"Michiru…" la mencionada se acerco mas con una mirada expectante, extrañaba poder echarla de su oficina "… tienes un intento"

Apenas tener su cooperación, Michiru se pego a el tomándolo por el hombro, sosteniendo su teléfono en lo alto frente a ellos.

"Sonríe"

"Estoy sonriendo"

"Mas, piensa en algo divertido"

"¿Cómo qué?"

"Imagina a Nazuna con lentes redondos y un aparato dental"

"Pfft~ ¿Por qu… ?" El click del teléfono le aviso que lo que sea que quisiera Michiru, ya lo tenia.

La tanuki se hizo a un lado con una sonrisa molesta mientras miraba el resultado en su móvil.

"Si salió mal no es mi problema" quiso sustentar esa declaración con un porte tosco, pero esta lo ignoró mientras miraba la foto como si fuese algo precioso.

Inevitablemente fue a ver que la tenia tan feliz.

Había salido con los ojos cerrados en el inicio de una risotada, para Shirou era una mala foto… pero para Michiru y cualquier otro, casi parecía un momento natural.

Shirou salto sobre ella cuando empezó a abrir Facelook.

"¡Anda, te ves bien!"

"¡No!" Intento arrebatarle el teléfono mientas esta intentaba resguardarlo.

… hasta que se topo de frente con la nariz de la chica.

Se paralizó a unos cuantos centímetros de ella, no sabiendo si esto contaba como una invasión a su intimidad… pero pasados los segundos en una posición incriminatoria, noto que Michiru no se veía nada incomoda, tal vez sorprendida por el reciente atrevimiento, pero luego formo una forma con sus delicados labios, sumado a una mirada delicada y deseosa, una que le decía que lo estaba esperando.

Cuando Shirou toco sus labios con los suyos, sosteniendo su cintura y acariciando su rostro.

Su mano soltó su teléfono dejando que se introdujera entre los cojines, los cuales empezaron a moverse al ritmo de un encuentro esperado, uno en el cual cada rose producía una chispa que amenazaba con provocar un incendio entre ellos.

El fuego inicio cuando sus prendas cayeron y revelaron la naturaleza de cada uno.

Empezó a extenderse mientras probaban cada centímetro de sus cuerpos, empezando en sus senos, hasta su vientre, luego saboreando la obscenidad guardada en sus regiones bajas, siguió mimándola con un húmedo oral hasta llegar a un orgasmo eléctrico.

Quería devolver el favor.

Fue la primera vez que Michiru hizo tal cosa, había realizado una vergonzosa "investigación" para anticiparse a cualquier cosa que el (O ella misma) quisiera hacerle, pero aun no sabia que tan bien podría chupar una polla siendo una novata.

Fue agresiva, constante y minuciosa.

Le dio una atención especial a sus testículos, dándole al mayor un escalofrío.

Se regocijo al lograr que Shirou se retorciera de placer mientras terminaba en su boca con un gemido poco característico de él, no podía engañarse para decirse a si misma que su semilla que era un manjar… pero no pudo dejar de saborearlo e incluso tragarlo pese a ello.

La habitación se incendiaba cuando empezó a penetrarla, en un ataque de impaciencia, se subió sobre él y guio su carnosa erección hasta el lugar que pertenecía.

Empezó a montarlo tan rápido como podía, dejando atrás el leve dolor de dejar de ser virgen.

No le tomo al fuego mucho tiempo para consumirlo todo, cuando friccionaron hasta romper la barrera de la amistad.

No, aun había manera de llamarse amigos después de acabar dentro de ella, pero siendo totalmente honesta, no quería que siguieran siendo amigos.

Quería que se amarán hasta acabarse entre ellos.

Su arrumaco termino en una cama de cenizas, donde ambos se acurrucaron aun compartiendo ocasionalmente sus labios.

Finalmente llego la hora del reposo… también de las dudas.

Michiru lo noto por su manera de intentar tomar distancia de ella, negándose a tomarla con sus manos para pegarla a su cuerpo y abrazarla de la manera mas posesiva que podía.

Como si pudiera ensuciarla, como si aun pudiera retractarse.

No lo iba a dejar.

Se pego a él de manera insistente, asegurándose de que sintiera su desnudez, asegurándose de que viera la culminación de lo mucho que se deseaban.

Esto era culpa de ambos, no iba a dejar que la dejara sufrir sola.

Empezó a sentir un cosquilleo en cierto lugar, pues Michiru acariciaba juguetonamente la punta de su masculinidad.

Cuando logro sacar uno de los vestigios de su viscosa lujuria, esta jugó con ella entre sus dedos a la vista de un confundido albino, quien vio con lujo de detalle como la chica lo llevaba a su boca, untándolo en su lengua mientras lo miraba sin una pizca de vergüenza.

Tras hundirse de cara en su pecho, esta delato sus intenciones de dormir ahí.

Finalmente, Shirou la rodeo entre sus brazos, aceptándola y al hecho de que ahora estaba atado a ella.

Llegamos al final, toda la idea de esto era "Como fue la primera noche de Michiru a una puerta de distancia de Shirou" pero era demasiado simple para hacer todo un fic sobre eso.

Si quieren ver algo de Michizuna, deberían hacerlo saber.

Espero que fuese de su agrado y que sea digno de apoyo por su parte, los vere en otra ocasión.