Heero avanzó las páginas en silencio leyendo la misma descripción. Su personaje tenía conmoción momentánea por no poder protegerla, al mismo tiempo que en la vida real vio con preocupación el cambio tan drástico en la historia.
Relena se hundió en su asiento por el choque de la noticia. En el antiguo esquema ella llegaba al final de la primera parte del drama intacta, con aumento de escenas y rol preponderante. Ahora su presencia no superaba el capítulo 15 y una que otra participación esporádica en alguna escena de recuerdos.
"Un avión... justamente un avion" pensó triste.
Entre tanto Nami era la relatora del nuevo argumento guiando a los demás:
" Noin llevó a los pilotos gundam hacia un aeropuerto militar ubicado en un entorno de nieve. Una nave bajó el cargador que transportaba el gundam Heavyarms llevándolo a piso. Entre la fría ventisca, la silueta de Zechs Marquise avanzó hacia Heero y Trowa..."
Relena no pudo disimular su faz de angustia mientras el equipo aún no se daba cuenta de lo que ocurría con ella por estar sometidos a la lectura. Excepto Heero, que de reojo le lanzó miradas de inquietud. Predijo que ella tenía intención de levantarse de la mesa enojada, por eso tomó su muñeca con anticipación susurrando:
- Quédate.
Relena se detuvo mirando su enlace viéndolo a los ojos. ¿Los luceros azules prusianos la vieron con decisión o preocupación? no pude descifrarlo. Hizo un esfuerzo esperando su turno aguantando y siendo testigo de como los demás reían o aplaudían cuando algo épico estaba por suceder.
Llegó el turno de la batalla en la nieve y los actores leyeron sus líneas
"No me digas que dejaste un error en tu mobile suite" leyó Heero "no tienes por qué ser tan amable Zechs"
"Se que la amabilidad es mi defecto y quiero liberarme de ella en esta guerra" respondió Zechs "!te daré el tiro de gracia!"
La descripción de Nami sigue adelante relatando el contexto:
"De pronto, en medio del enfrentamiento, un avión apareció en medio de los Mobile suits enfrentados, Relena apareció desde los aires llamando a detener la pelea"
Hubo un silencio de todos esperando la voz de la protagonista. Relena recitó sus líneas con menor ánimo de lo habitual lo que llamó la atención de los miembros del equipo gundam.
-"Heerooo vine a entregarte una carta" dijo desanimada .
"Me estás interrumpiendo, muévete" replicó Heero.
"¡Princesa saldrá herida, retírese!" sumó Zechs extrañado por el bajo temple de Relena.
" No me moveré" recitó sin chispa "esta carta te dice como debes vivir en el futuro leerla es una obligación tuya"
Nami leyó el contexto descriptivo de la siguiente transición dejando sorprendidos a toda la mesa:
" De pronto una luz apareció, un proyectil perdido procedente de investigadores de Oz cruzó el cielo impactando directamente con el avión que transportaba a Relena. El impacto de la nave contra la nieve fue inmediatamente incendiándose. Heero detuvo su gundam saliendo de la cabina en busca de su cuerpo. La encontró desfallecida entre los restos"
Relena ni sabía cómo leería esas palabras, tragó buscando impulso:
"Heero, haz logrado detener la pelea, al menos he logrado mi cometido..."
"Por favor no te muevas, ya viene la ayuda"
Todos los presentes, sobre todo parte del equipo principal de actores se dio cuenta de lo que ocurriría. Se miraron entre ellos preocupados sin entender el extraño giro del guión. Relena notó esto y se sintió realmente avergonzada al tener que proseguir esas líneas.
"Heero por favor sigue adelante sin mi, ve adelante y pelea por la paz, lucha a muerte por nuestro ideal y yyyy "...no...¡NO acepto esto!
Relena se detuvo ante los murmullos de los demás. No pudo seguir leyendo porque nada era coherente, su personaje era pacifista jamás le diría al piloto que peleara. No pudo aguantar expresar su opinión.
- ¡Esto es ridículo! ¡¿se dan cuenta de lo que están haciendo?!
- Relena - llamó Heero - calma.
-¡Al menos si muero tiene que ser de forma decente, no diciendo discursos que no van con mi rol.
- ¿Qué? ¿Vas a morir?! - exclamó Quatre levantándose se su silla.
- ¿Acaso no escuchas ni lees? - dijo Wufei - ¡El avión de la princesita cae idiota!
- Esto es muy repentino - sumó Trowa - algo no cuadra.
- Al menos el dios de la muerte sigue intacto - agregó Duo - ¡aunque estoy de acuerdo este "plop twist" no encaja!
-¿Katsu como se permitió esto? ¿diste este visto bueno?- reclamó Une extrañada.
- ¡Basta más respeto con el director! - Intervino Nami.
Los murmullos se transformaron en críticas al aire "no puede ser" dijeron algunos. Otros hablaron del contrapeso femenino en la trama y las críticas se dirigieron hacia la cabecera de la mesa donde Katsu trató de calmarlos.
- Es absurdo quien liderará el pacifismo ahora - comentó Miliardo.
- Claramente no serás tú - respondió Noin molesta - pero pensándolo bien, esto podría ser conveniente para tu personaje ¿no?
- No digas tonterías Noin.
Heero concluyó lo mismo, pero deduciendo que para ambos puede ser conveniente el ajuste. Tanto para el personaje Zechs que podría tomar la bandera del pacifismo, como para Noin en la vida real, después de todo el interés de Miliardo por Relena era casi obvio y un secreto a voces en el staff.
- ¿Qué pasará ahora? - preguntó Katherine.
Ahora la sala de lectura era un campo de discusión hacia la cabecera de la mesa. Dimes y diretes corrían entre todos pidiendo explicaciones. Relena se sintió orgullosa de haber elevado la voz, parecía que su opinión era compartida porque no todos se atrevían a decirlo abiertamente y al parecer muchos no estaban de acuerdo con el cambio en el guión.
- Si definitivamente, esto no tiene ni pies ni cabeza - sumó Heero soltando el libreto como si no valiera - Necesitamos una justificación clara de por qué la serie tomó este rumbo.
El comentario de Heero hizo que más miembros se alzaran con más fuerza. Relena dibujó una sonrisa compasiva hacia él diciendo "gracias" de forma casi imperceptible entre toda la discusión de la sala. El la contempló sintiendo ese nerviosismo otra vez y simplemente lo comprendió más claramente: ella le gustaba, más de lo que podía entender.
Katsu trató de seguir calmando a su casting de actores.
- Puedo entender la molestia sobre todo de Relena, son las mismas que planteé en el momento que me informaron de esto. Pero esto ya está decidido y no hay nada más que hacer..
Los demás siguieron sus alegatos haciendo callar al director. Hasta que la voz solemne de Treize puso paños fríos haciendo orden.
- Caballeros, guardemos la compostura claramente esta es una situación inesperada, veo que todos tienen quejas importantes. La hermosa señorita produjo una inesperada rebelión del equipo - se impulsó a Relena admirado - No sé que habrá provocado, pero esto es digno de ser analizado . Rara vez he visto tanto empoderamiento en una sola actriz.
Relena advirtió que él la vio de arriba abajo de forma analítica. El prosiguió:
- Katsuyuki, con el respeto que merecemos al ser parte de esta distinguida producción, ruego que estas quejas sean derivadas a la plana superior del proyecto y que la lectura de hoy sea suspendida.
"Si" "es lo mejor" apoyaron algunos miembros de la reunión "es lo mas sensato" agregaron otros.
- Es insólito que esto suceda - dijo el director resignado - no les prometo nada definitivo, pero haré lo necesario para poder cambiar el curso de algunos eventos. Pero, tenemos que mantener las jornadas de grabación que tenemos planteadas, al menos antes de los nuevos rumbos del libreto. Por favor continuemos leyendo las escenas de los demás y luego resolvemos este embrollo.
Relena sintió una luz de esperanza ante las palabras de Treize y la señal de Katsu.
- Insisto mi estimado director- continuó Treize - seguir adelante solo seguiría creando divisiones en este grupo, estamos todos cansados por hoy y esta situación podría salirse de nuestras manos.
Treize volvió a dar una ojeada acusatoria a Relena.
Katsu evaluó la mesa que esperaba una respuesta definitiva. Por un lado vio a todos agotados y por otro no pudo permitirse una revolución de su gente haciendo peligrar la estabilidad de su producción. Lo mejor era mantener a raya el conflicto ya que igualmente quedaba trabajo por hacer durante la semana, todo antes de que comenzaran las grabaciones de los nuevos lineamientos del guión. Además, él tampoco estaba de acuerdo como cambió la historia. Sintió que había perdido esa batalla, por el momento. Rascándose la cabeza con aires confundidos dijo:
- Está bien, okay, me reuniré mañana con la plana de Sunrise informando de esto. Pueden retirarse.
Todos se levantaron tomando sus guiones aún conversando entre ellos de lo sucedido. El entorno era de dudas, comentarios y fatigas por la extenuante jornada para varios.
Relena se paró de su asiento, pero apenas lo hizo estaba rodeada de sus compañeros entregando comprensión ante su legítima molestia. Entre ellos, el equipo gundam comenzó a levantarle el ánimo. Todos excepto Heero que se fue de su asiento deprisa hacia la salida de la sala sin decir nada.
- "Prince", ya verás como se resuelve esto, tú mantente tranquila - dijo Duo
- Por favor no se desanime - comentó Quatre.
- Gracias chicos, a todos por su apoyo - agradeció Relena cabizbaja.
-Nos conocemos poco, pero tenemos suficiente criterio para saber que esto no funciona - explicó Trowa ojeando el libreto - lo mejor será esperar y ver qué dicen esta semana.
Duo estiró sus brazos hacia arriba relajándose de la tensión:
- Estos momentos difíciles se pasan con una cerveza ¿qué les parece ir por unas muchachos?
- Tu sólo piensas en beber Maxwell - reprochó Wufei - pero a mi no me viene mal una ronda. Apoyo que hablemos de esto tranquilos en otro lugar.
-¡Está dicho vamos por unas! ¿Qué dice Princesa?
- Yo prefiero ir a cambiarme este vestuario y luego irme a mi casa - dijo desalentada - Estoy agradecida, pero no tengo ánimos para seguir hablando de esto. Espero pasen un grato momento, con permiso.
Relena se alejó del grupo. Todos la contemplaron preocupados.
- ¡Rayos! - lamentó Duo - bien, solos somos los cinco y...¿y donde se metió el inepto de Heero?
La protagonista fue hacia el camerino aún pensativa y preocupada por el futuro de su personaje. Estuvo tan ilusionada por su papel en la serie, sus expectativas de aparecer en una mega producción la llenaban de entusiasmo, pero saber que terminaría así de rápido solo la llenaba de temores.
"Parece que no soy realmente buena en esto" pensó.
Recordó las palabras de su madre quién siempre la boicoteaba en sus anhelos y la devoción de su padre que siempre la apoyó hasta el último momento.
También su independencia corría peligro, si su personaje muere, solo recibiría su primer y único sueldo de actriz a fin de mes y después tendría que buscar un nuevo trabajo para solventar su autonomía .
"Me niego a pedirle dinero a mi madre" caviló orgullosa.
Una vez en el camerino, comenzó a sacarse sus aretes, guantes y el collar. Luego fue por el vestido dando cuenta que la abertura era por la espalda. No había nadie más cerca que pudiera bajar la cremallera así que intentó subirlo por su cuerpo, pero la tela quedó atorada en su busto. El maldito vestido era tan ajustado que tuvo que hacer más fuerza escondiendo su rostro entre medio del lienzo blanco. Al pasarlo por su cabeza una de sus trenzas se enredó en la cremallera. Intentó seguir, pero ya no vio más que el tejido claro que tapaba su visual.
- ¿Necesitas ayuda? - dijo una voz masculina.
Relena no pudo ver quien estaba en la entrada enrollada en la tela.
- Lo agradecería bastante.
Percibió las manos de esa persona desenredando su cabello por la espalda. Luego de unos segundos la delicadeza de hermosas manos le colaboraron en sacarse el vestido por la cabeza. Al poder ver la luz otra vez vislumbró el cabello café ordenado del hombre que puso orden en la sala de lectura.
Treize sonreía con afable expresión hacia la chica. Ella había escuchado de él por los comentarios de Hilde, pero no había tenido oportunidad de estar en escena juntos ni menos de cruzar palabras.
Relena dio las gracias nuevamente sin reparar que al sacar su traje su cuerpo quedó cubierto solo con su brasier blanco y pantaletas de satén. Se cubrió al instante sus pechos con el género esperando que él no hubiera visto más de lo permitido. Pero era una conclusión inocente, claro que ese hombre modificó a ver algo, pero no pudo ofenderse ya que ella misma permitió la ayuda.
- Puede estar tranquila, aparté la mirada. Yo solo vine aquí porque deseaba conocerte. Me ha sorprendido la determinación que tuviste al plantear su postura y como todos la siguieron en su sublevación, veo que usted es muy destacada aquí. Relena... Darlian.
Treize hizo hincapié en su apellido. No era uno muy común por lo que podía deducir la procedencia de la actriz.
- Se equivoca, yo solo hice lo que creí correcto si los demás me han apoyado es porque entienden la incongruencia del guión.
Treize dio cuenta de la mirada desafiante de la jovencita. "Su perfil es el de una líder y actriz principal" pensó analíticamente.
Su delicada figura, cuello altivo, cintura de avispa eran la armadura perfecta para albergar talento. Ella le rememoraba una estrella de los años sesenta como Audrey o Katherine Hepburn, pero no podía distraerse con eso, su objetivo allí era dejar en claro que la presencia de Relena solo estaba creando problemas innecesarios.
- Y sobre lo ocurrido en la sala de lectura yo solo he venido aquí a recordarle su lugar, Relena Darlian.
-¿Qué quieres decir?
- Pude haberla defendido esta vez, pero si los problemas persisten la producción debe seguir adelante. Nuestros papeles son muy importantes para nosotros, no podemos arriesgarnos por una actriz primeriza. Para ser más claro, independiente de las incongruencias de los cambios, habrá un momento en que tendrá que aceptar como son las cosas y no podremos oponernos. Sé que usted no esperaba que el resto la apoyara tanto, lo que hace más compleja la situación.
- Mi intención no es boicotear la producción, al contrario creo que si planteamos el descontento de forma educada pondremos entendernos.
Treize sonrió ante la joven.
- Sólo una vez en el pasado escuché de subversión de actores en esta franquicia. Christina Mackenzie quiso ser una piloto gundam protagonista.
-Ella lo logró ¿no?
- Sí, pero quién sabe que tuvo que sacrificar para eso - respondió lascivo.
Treize se acercó más a Relena. Tomó el mentón de la chica maliciosamente, pero ella se apartó deduciendo que buscaba algo más. Se aseguró de tener bien tapado el frente de su pecho con la tela de su vestido.
- ¿Te estás aprovechando?
-Por favor no tenga esa opinión de mi persona, admito que me encantan las mujeres cómo usted, aguerridas y con carácter, verla en ropa interior solo fue un plus de esta conversación.
- Sal de aquí - seguramente.
- Sí ya me voy, pero tenga presente mis palabras. Hoy pudo obtener ventaja y apoyo, pero pretender que puede cambiar el curso de sus personajes es demasiado ambicioso. No es imposible, pero si muy arribista de su parte, aquí predominará el mantener nuestros trabajos y el seguir adelante con la serie, sin importar a quién dejemos atrás.
El fue al umbral de la puerta pero antes de salir dijo:
- Ah, otra cosa. Usted podría haber aprovechado esta situación, después de todo tengo los contactos necesarios para influir en las decisiones de las juntas directivas. A veces solo necesito un empujón de entusiasmo solamente.
Treize envió otra mirada de ansia cautivado por la figura de la joven.
Relena cambió su expresión bajando sus defensas. Era cierto, Hilde le había contado que algunos actores con más carrera tenían confianza con altos mandos de la franquicia. Pero no, ella no era así, su orgullo no la llevaría a tales extremos. Dudó aferrándose a la tela del vestido.
- Piénselo, tiene mucho por ganar. - añadió Treize desapareciendo por el pasillo.
Relena se angustió. Estaba viviendo una de las disyuntivas más comunes en la industria, siempre le decían que muchas se aprovechaban de su propia belleza para sobresalir o se acostaban con los directores o actores para escalar en mejores papeles.
Viendo su reflejo en el espejo soltó la tela que la cubría viendo sus curvas cubiertas de piel tersa, su trasero tonificado y sus largas piernas que se vieron más extensas usando esos tacos blancos. Los pechos prominentes para su corta edad que han sido objeto de codicia de muchos. Si ella bajaba su soberbia, si se entregaba a lo que era es decir una simple chica bonita, quizás podría llegar aún más lejos.
"No Relena ni se te ocurra" se dijo a sí misma "eres más que eso"
Tocó el vidrio con sus manos concentradas en su rostro y sin querer susurró:
"Heero"
Se sorprendió de llamarlo, llevando sus dedos a sus labios.
" ¿Por qué pensé en él tan compulsivamente? " se preguntó "será qué ... no"
Sacudió su flequillo despabilando recordando la conclusión de Hilde en la sala de maquillaje admitiendo.
"Sí quizás me gusta, pero solo un poco"
"Solo un poco" repitió en su mente auto convenciéndose de la idea y comenzando a vestirse.
Noin caminó por un pasillo hacia los estacionamientos de estudios Sunrise. Se lamentaba por lo sucedido en la lectura, pero ya había estado en suficientes obras de teatro y películas como para no entender que sucedía. La última vez que experimentó cambios así en un libreto la serie, esa se fue a pique después de una temporada. Buscó las llaves de su Porche en la cartera advirtiendo de una presencia cerca. Se hizo la tonta presionando la alarma de su vehículo cuando la sombra de un chico se hizo presente apoyado en un pilar.
- Noin - la llamó.
-¿Que deseas Heero?
- Quiero hablar contigo.
- Tengo prisa, dime qué sucede.
- Es sobre lo que pasó en la lectura.
-¿la lectura? que pasa con eso.
- Dijiste algo en la reunión sobre las conveniencias de sus personajes que quiero aclarar.
- Ya veo, ¿crees que estoy involucrada en todo eso? me extraña, creo que nos conocemos lo suficiente para que creas eso de mi. No tengo tal influencia, Heero.
- Pero si tienes conocidos más allá de Sunrise y...- Heero siguió en tono misterioso - sé que metiste a Miliardo en el papel de Zechs. No lo niegues, lo sé porque nadie más postuló a ese personaje.
- ¿Cómo te enteraste de eso?
- Creo que te conozco, se cómo haces favores y ahora que trabajo con tu ex parece obvio. Y con los rumores que circulan de lo que ocurre entre ustedes dos, no es difícil sospecharlo...No haz cambiado Noin.
Ella vio a Heero con rostro maternal.
"Si que sigues siendo un joven muy observador" pensó.
Noin recordó que trabajó con Heero tiempo atrás cuando solo era un actor secundario en una obra en Tokyo. De inmediato notó el talento del chico y no fue sorprendente para ella que volvieran a cruzar sus caminos en la actuación. Después de todo, lo recomendó a varios de sus conocidos directores. Lo que si le impresionó fue su rápido avance consiguiendo en menos de un año ser el protagonista de una gran serie como Gundam.
El actor agregó:
- Tú podrías ayudar a desenredar el lío de hoy en la lectura.
- Creo que ya se hacia donde vas - entendió Noin - está bien, sube al auto. Hablaremos de camino.
Noin aceleró su lujoso Porche con Heero de copiloto. Las luces de la noche de reflejaron en sus ventanas mientras ella encendía la radio en el primer semáforo.
- Noin, tú conoces a Tomino.
- ¿Yoshiyuki? si trabajé con él en Victory gundam - comentó atenta al volante - hice de extra en esa serie y pudimos compartir.
- ¿Y ha hablado con él sobre Wing?
- Muy poco, casi nada, ha delegado la responsabilidad de Wing a otros encargados de Sunrise. Heero...¿no me dices que quieres hablar con él? - preguntó asombrada.
- No necesariamente. Solo quería saber si él está enterado de lo que han decidido sobre la historia. Después de todo el ama su franquicia y no quiere que se perjudique bajo ninguna circunstancia.
- Un segundo- dedujo frenando más brusco de lo normal en el cruce - ¿estás diciendo que quieres transparentar este conflicto hacia él? vaya si que tienes agallas Heero. Aunque no me asombra de ti, debajo de esa seria actitud vive un chico excesivamente profesional y arriesgado.
- "Hn" - gesticuló ante el halago.
- Heero, Heero, Heero no sé que pasa por tu cabeza, pero yo tampoco estoy de acuerdo con el curso que ha tomado todo esto - ella siguió atenta al volante - sin embargo solo somos peones, no tenemos que chistar.
- Todos queremos que la serie tenga éxito. Además lo que sugiero es solo una verificación, no una revolución.
Noin lo entendía, Heero lo hacía por un bien mayor. Aunque él no lo admitiera debajo de ese joven serio se escondía un chico de buen corazón. Es más, cuando hizo la obra de teatro tiempo atrás, ella se dio cuenta que colaboró en silencio con los demás.
Heero vio por la ventana pensando en que si a la serie le iba bien, todos se veian beneficiados. De un momento a otro volvió a pensar en ella, otra vez se colaba en sus ideas y cómo si sus pensamientos se hiciesen realidad Noin la nombró.
- Admiro el coraje que tuvo Relena Darlian hoy - admitió - ninguna actriz primeriza expresa su descontento.
Heero lo tenia claro. Ella parecía decidida y valiente.
- Relena es la principal perjudicada en todo esto. Fue la voz de todos los que pensamos como ella, es por eso que no quiero que ese riesgo sea en vano - continuó Heero - si a su personaje le ocurre algo, perjudica el mío también.
- Te lo tomas muy en serio.
Ella lo descubrió de reojo leyendo su rostro y de repente lo captó. Frenó de golpe estacionando en la acera haciendo un chillido con las llantas. Las claxon de otros vehículos se escucharon atrás molestos por su detención.
- ¡Heero!
- ¿Qué?
- ¡No me digas que te interesa!
- ¿Quién? - Disimuló.
- ¿Quién más estamos hablando? !De Relena por supuesto! ¿qué tiene ella que los tiene locos? primero Zechs, después todos la apoyaron y ahora ¿Tú? ¡¿TÚ?!
No tuvo respuesta ante la acusación Noin imitó la postura de Heero de brazos cruzados e imitó su voz seria en forma graciosa:
- Te escuché decir varias veces decir "no se mezclar mujeres con trabajo" "no podría involucrarme de una compañera" "mi trabajo es más importante bla bla bla" ¿dónde quedó todo eso?
Heero apartó la mirada admitiendo que era verdad. En el pasado lo dijo cuando sus antiguos compañeros se aprovecharon de sus papeles para invitar a chicas a salir luego de los ensayos. Por un segundo odió haber sucumbido al encanto de su compañera.
Y respecto a las palabras de la conductora, no dijo más sobre eso, no tenía como defenderse.
- El que calla otorga - zanjó Noin acelerando - Increíble, cuando me contaste que rechazaste el papel de Ginta porque no querías meterte en dramas románticos no lo podía entender y ahora arriesgas tu papel por una completa desconocida.
- Exageras demasiado Noin.
- Y no me digas que es por tu rol, porque...
- ¿Quieres concentrarte en el camino? - dijo Heero molesto.
Retomaron el trayecto en silencio, pero ahora Noin tenía una desagradable sonrisita dibujada en los labios. Examinaba el comportamiento de Heero dando oleadas de interés como si disfrutara de verlo así.
- ¿Qué? - dijo él al sentirse observado.
- Naaadaaaaa es solo que ¡bah olvídalo!
Heero no soportó el leve tarareo triunfalista de Noin siguiendo la canción del radio. Luego de terminar la melodía los locutores comenzaron a hablar
"Y en la lista de noticias semanales queremos recordar que pronto se cumplirá el aniversario de la caída del caza 212, la avioneta que cayo al mar donde viajaban la comitiva de paz...
-Entonces, ¿qué sugieres que haga? - preguntó Noin.
- Confío en que encontraras una forma, así como lograste meter a Miliardo en una producción de este calibre.
- ¿Seguirás echándome en cara eso?
- Absolutamente.
La emisora seguía locuteando hablando de las informaciones.
" En la comitiva de paz también viajaban el ministro de obras públicas y el Viceministro Darlian. Hasta el día de hoy no hay causas claras que..."
Noin y Heero se miraron extrañados sin saber que decir, a los dos se les hacía familiar ese apellido. La conductora subió el volumen al radio para verificar si estaban escuchando bien y sí, volvieron a repetir el apellido con una reiterativa condolencia a las familias de los desaparecidos que conmemoran un año de la perdida.
Noin se llevó los dedos a sus labios hasta concluirlo todo. Heero por su parte quedó frío recordando el relato del taxi.
"Para librarme del acosador nombré y describí quién era mi padre..." - contó Relena - "El conductor se detuvo de inmediato y pude..."
Su amable sonrisa vino a su mente, pero después grabó la tristeza de Relena en la reunión. Heero se sintió como un estúpido por no haber hilado los cabos antes.
Ella era la hija del ex Viceministro Darlian y justamente su personaje había muerto de "esa" manera. No fue necesario explicarlo porque Noin habló concluyendo lo mismo muy indignada
- Su exagerada reacción de hoy no fue solo por su personaje - comentó ella tristemente - fue porque su avión caía en sus líneas del libreto, tal como su padre en la realidad ¿Pero como pueden hacer algo así? es...es...
Noin quedó pensativa girando vueltas al asunto. Su compañero gruñó molesto consigo mismo e intranquilo creyendo que la coincidencia era inmensa porque ¿todo era una coincidencia o no? al menos eso querían creer los dos.
- Estoy un poco confundida con todo esto. Puede ser una coincidencia o simplemente una broma muy pesada.
-Hn.
- Lo que si tengo claro es que no quiero creer que Miliardo esté involucrado en esto. No creo que sea él.
- Tu mismo lo insinuaste en la reunión.
- ¡Estoy despechada Heero! - ella se apoyó en su volante melancólica - digo cosas, cosas hago que no condicen con lo que siento y sé que él es un maniático mujeriego, pero yo.. .yo...¡sigo creyendo que es una excelente persona!
La música de la radio comenzó un sonar de nuevo. Noin calló escuchándola y Heero entendió lo que quería decir. Ella secó rápidamente una solitaria lágrima que atajó para conducir mirando el frente haciendo tripas corazón.
- A veces el amor duele, pero cuando duele así, ya no es amor.
- Eres toda una poeta - ironizó Heero.
Esa frase hizo que Noin soltara una leve sonrisa. Quizás él no había pasado por ese sufrimiento todavía.
Avanzaron un par de manzanas juntos y después Heero reconoció varias calles que cruzó hace unos días. Apenas alcanzó a razonar su comportamiento diciendo de forma repentina:
- Noin, ¿puedes parar en la siguiente esquina?
- ¿Tan pronto te bajas?
- Sí, es que tengo que hacer algo.
Noin llegó a la esquina que pidió su copiloto, quien bajó del Porche. Antes de cerrar la puerta ella dijo:
- Heero no te prometo nada, pero veré si puedo averiguar algo sobre el libreto y aclarar lo que ocurre.
Él asintió. No esperaba menos de ella. Sabía que a pesar del tiempo ambos seguían teniendo la misma cooperación de antes en asuntos de trabajo.
Minutos después
Relena caminó por la acera aferrándose a su bolso. Le daba vueltas a toda la situacion vivida en la lectura. Para colmo, luego de esa sorpresa, Treize entró a su camerino para dejar clara la situación. Era cierto, los demás arriesgaron su trabajo en parte por su culpa y sea cual sea la decisión que tomaran sobre el rumbo de su personaje, debería aceptarla. No estaba en sus manos decidir sobre eso.
Además estaba ese otro asunto, Treize se le insinuó descaradamente y para colmo estaba en paños menores. Suspiró pensando en que su día no podía ir peor, pero de pronto su teléfono sonó. Leyó el nombre de su madre en la pantalla.
"lo que faltaba" pensó.
- Madre - saludó - ¿qué sucede?
- Hola Relena, creí que no me responderías.
- Es mejor responderte, así en nuestro próximo almuerzo no me lo sacas en cara otra vez.
- Esas terribles formas de contestar no ayudan a nuestra convivencia Relena, poe cierto ¿Cómo va todo?
Esa pregunta la dejó en silencio. Todo iba de mal en peor durante esos días, pero no dejaría en evidencia su mal ánimo frente a su madre.
- T-todo va bien como siempre.
- Me alegro hija. Solo llamé para confirmar si vendrás a la conmemoración del accidente.
Relena suspiró pensando en que otro tema se le vino encima, había dejado ese asunto afuera de su radar de pendientes. No dijo nada ante el parloteo de su madre.
- Hija todos preguntarán por ti ese día, sería desastroso si van los medios y se preguntan por qué no estás ahí y no estás pensarán cualquier cosa y la familia..
-¿Quieres que vaya solo para mantener una imagen? eso no ayuda en nada a convencerme.
Mareen siguió hablando al otro lado del teléfono dando razones para su presencia, pero Relena no estaba de ánimos para seguir escuchándola. Siguió caminando sujetando su móvil contra su mejilla mientras con sus manos sacaba sus llaves para abrir la reja de la entrada.
De pronto reconoció una silueta conocida sentada en los escalones del acceso al edificio.
-Madre no puedo seguir hablando ahora - resolvió rápidamente.
- ¡espera Hija!
- Hablamos luego.
Relena apuró el paso cerrando su teléfono caminando hacia él en estado de suspenso. Cuando salió de la reunión de la tarde no lo volvió a ver, pero ahora allí, estaba esperando sin previo aviso.
- Heero.
- Relena.
Se miraron sin nada que decir y fue él quién interrumpió la pausa.
- Supuse que no tomarías un taxi.
- Acertaste bien - respondió extrañada .
- Y que tampoco fue un buen día.
- Evidentemente - suspiró la muchacha.
Otra reserva pasó entre ellos. Dibujaron una leve mueca de comprensión y otra vez fue Heero quien dio un paso adelante.
- Me enteré de lo de tu padre.
Relena disimuló su leve sorpresa.
- Oh, ya veo. Sientes lástima por mi - dijo sarcástica.
Ella se sentó a su lado en la escalera de la entrada jugando con su llavero. Siguió su discurso como si él hubiera abierto el grifo de su pesar.
- Vamos escúpelo todo. Dime que soy una actriz casi desempleada que además pasa por la perdida de su padre.
-Estas a la defensiva y no he venido aquí a eso, Relena.
-¿Entonces a qué, Heero? ¿Acaso tú también me encararás por miedo a perder tu papel? ya he tenido suficiente hoy de eso. Si me equivoqué en alzar la voz lo asumo con responsabilidad.
El la vio con rareza ante esa conclusión pensando si alguien se atrevió a encararle algo, pero captando su actitud prefirió decir:
- Si vas a estar así de malhumorada, me retiro de aquí.
Heero se levantó del escalón, pero ella tironeó de la parte baja de su sudadera no dejándolo avanzar.
- Lo siento. - agregó arrepentida - yo no quería, es solo que he tenido suficiente por hoy. Todo este jaleo me estresa un poco.
- Hm no me digas.
- Y tengo a mi familia encima esperando que asista al aniversario de la muerte de mi padre, la misma que espera que yo no siga adelante con mi carrera de actriz. Sí...definitivamente estoy superada.
- Al parecer la que necesita escupir cosas eres tú.
Relena ya identificó el humor de Heero. El era reservado en conversaciones, pero cuando tenía que decir cosas se adueñaba de ese tono mordaz en su voz que le arrancaban una leve risita. Definitivamente era el mejor compañero de trabajo que uno podía tener, porque se tomaba las cosas en serio, pero tenía esas actitudes propias de un chico que se dejaba llevar por su temprana edad
- Sí, al parecer soy yo - admitió con más ánimo.
Ella lo miró encontrándose con esos ojos azules prusianos sugerentes. En ellos se mostró la noche y sin pensarlo sintió demasiado valor para preguntar.
-¿Quieres subir?
Heero no esperaba esa pregunta tan repentina. Su fin no era llegar a esa invitación, si no saber como se sintió ella, sin embargo las palabras se deslizaron por su boca sin siquiera resistirse un poco.
- Está bien.
Ambos se levantaron abriendo la reja. Subieron las escaleras del clásico edificio el cual tenía un ascensor antiguo averiado. Sus pasos retumbaron en la loza hasta llegar al cuarto piso.
-Es aquí -dijo ella buscando las otras llaves.
Por alguna razón Relena se sintió un poco nerviosa con la presencia de Heero a un punto de traspasar el umbral de su apartamento y de su vida personal. Los maullidos de un gato entusiasmado por cariño se escucharon al otro lado de la puerta.
- ¿Un gato?
-Sí es Kuro.
Al abrir, la chica prendió las luces dejando su cartera sobre la mesa de la entrada. Levantó a su gato saludando al animal y dejándolo arriba del sofá
- Adelante, perdón si está un poco desordenado.
Heero entró a un apartamento de soltera con signos de femineidad por todos lados. De desordenado no tenia nada. Pasó por el pequeño pasillo hasta un estar que se juntaba con una pequeña cocina Americana tipo barra.
- ¿quieres beber algo? - preguntó ella sacandose su chaqueta - agua, gaseosa...¿vino?
Heero examinó alrededor y se detuvo en una foto del Viceministro con su hija adolescente en brazos. Le causó gracia ver a la joven tan pequeña.
- ¿Heero?
- eh, sí lo que tú quieras.
Relena evaluó todas las alternativas posibles, pero se tentaba a beber un poco de alcohol para descargar su mal humor por ese día. Cuando Heero se acercó a la pequeña mesa americana de la cocina encontró una copa la cual ella llenó hasta la mitad con vino.
-Siéntate ponte cómodo.
Los dos se sentaron en los banquillos uno frente al otro. Heero analizó la situación dudoso. Cualquiera que viera esa escena podría pensar que ambos estaban calentando motores para algo más.
"¿Ella no está pensando en eso? ¿o si?" dudó inquieto.
En su mente imaginó las posibles bromas de Duo diciendo "¿y la metiste?" "¿la hiciste gritar?" "más vale que la hayas atravesado duro". De pronto recordó ese vestido blanco de la chica apretado en el busto y sin querer sus ojos se desviaron a su voluptuoso frente
-¿Heero?
Él se quedó congelado por unos segundos enceguecido por esos pensamientos calientes, pero al escuchar su nombre volvió a la realidad.
- Pareces cansado - añadió ella
- Solo un poco.
Se impresionó de ver qué ella bebió un gran trago de una vez hasta el fondo, casi con despecho. De pronto el recordó las palabras de Relena en el pórtico.
- Relena ¿Por qué creías que te encararía por lo del mi papel? ¿alguien lo hizo?
- Sí.
- ¿Quién?
- Nadie, ya no importa.
- Relena... - reprochó Heero.
- Está bien, está bien, Treize. Y de paso me ayudó a sacarme mi vestido. Sí, como oyes mi vestido.
Heero puso una faz de incomprensión ante la última sentencia, pero no entendió del todo lo que trató de decir. Ese vestido blanco volvió a su mente.
- Él estuvo en mi camerino luego de la reunión de hoy y parecía muy preocupado por el rumbo de la producción. En resumen pidió que me resignara.
-Ya veo.
- ¡Y de paso me vio en ropa interior y ofreció sus servicios de hombre poderoso con contactos! - exclamó Relena - ¡hombres!...digo sin ofender, pero lo sentí como un chantaje de la peor calaña.
-¿Ropa interior? ¿Qué tipo de chantaje fue? - preguntó él temiendo lo peor.
- ESE tipo de chantaje, Heero, sí ese que te estás imaginando. El que solo un hombre de estatus como él podría ofrecer una actriz primeriza como yo.
Relena bebió de su copa a fondo molesta por recordarlo, mientras a Heero le comenzaba a hervir la sangre al entender el ofrecimiento de Treize. Guardó silencio bebiendo otra vez.
-¿Es posible que al horrible dia que tuve se le sumara eso? ...mmm... - ironizó la joven entristecida - sí parece que es posible.
Ambos miraron sus copas como atraídos por el color rojo del vino. Ella surpiró apoyando sus codos en la mesa y Heero no sabía que decir, porque en su mente solo quería romperle el pescuezo a Treize.
- ¡Ese imbécil!- gruñó empuñando sus manos - es un pedazo de...
Relena levantó su cabeza.
"¿eh?" gesticuló.
Se sorprendió con la reacción de su compañero tan molesto. Sonrió enternecida ante la cara de rabia de él.
- Eso es nuevo - murmuró blanda.
Heero suavizó su ira al encantarse con esos ojos celestes. De imprevisto la mano de Relena estaba cerca de su frente, corriendo su pelo café que cubría la mirada azul prusiana.
- Eso es lindo - dijo ella con cariño - gracias.
La delicada mano de Relena se deslizó por el cabello de Heero llegando a tomar un mechón enrojecido por la pintura roja que imitaba la sangre. Seguía ahí ese pedacito de pelo con tinte de color.
- Heero...aún tienes rojo aquí.
- Si - respondió viéndole sus labios como encantado.
La pequeña mesa se hizo aún más corta en distancia con la inclinación de Relena hacia el actor.
-¿Quieres que lo quite? quizás con un poco de agua... salga.
Relena se dio cuenta de la proximidad y de la mirada del chico estaba pegada en ella. Le agradaba esa faz de ternura de Heero, que había olvidado por completo su molestia. Sintió un fugaz deseo de tomar su nuca con toda su palma sintiendo todo su cabello entre sus dedos, pero se aguantó.
- o puedes cortarlo - susurró él.
No era necesario hablar más fuerte, Relena estaba muy cerca. Ella seguía acariciando ese mechón examinando el largo.
- Mmm puede ser, iré por tijeras.
Heero sintió el calor de su aliento al escuchar esa última frase y fue como un respiro a su tensión. Unos segundos más y sucumbiría ante ese perfume.
Relena se apartó de su tendencia a estar por sobre la mesa americana, mientras él vislumbraba su figura cuando buscaba las tijeras en un cajón de la cocina. Volteando ella mostró el accesorio haciendo ruido con las filosas hojas.
La chica fue hacia Heero quién estaba sentado en el banquillo. Esta vez se acercó con confianza examinando el mechón con los dedos otra vez.
- Quédate quieto - murmuró Relena inclinada hacia él.
Volvió a tomar esa posición cercana de antes, se concentró en cortar a la altura precisamente a su costado cerca de su oreja y dejando la cabeza de Heero a la altura de su busto. El Escuchó el clic de la hoja de la tijera recortando dos veces.
Heero la miró de reojo conteniendo la respiración. La actriz se apartó levemente, pero después sus ojos se cruzaron con los de ella, quién no se movió ni un centímetro más.
- Eso es todo - susurró ilusionada.
Impulsiva, la joven acarició el cabello en la zona del corte por simple gusto. Se descubrió con ganas, llena de deseo, deduciendo que si acercaba quince centímetros podría estar a merced de él. Avanzó un poco.
- Relena, por favor - interrumpió Heero.
Su voz se escuchó agonizante como si estuviese resistiendo un gran peso por tenerla así tan tan cerca. El contempló su faz, sus labios, su tez blanquecina. Su mano fue al rostro de la joven sosteniéndola con ansia.
"¿Acaso me está deteniendo?" pensó Relena.
- Si te acercas más - aclaró Heero con anhelo - si te acercas más yo...
Ella lo tomó como un desafío y se juntó más hacia él. Leyó su rostro. No era de alguien que la rechazara, más bien parecía una pasión irrefrenable.
- Tú que...- balbuceó tentada aún más cerca.
- No responderé por mis acciones.
Pero ya era tarde, apenas Relena rozó los labios del chico, la boca de Heero se abrió como un salvaje en busca de su presa. ¡Literalmente se la comió en un beso!
Los dos enredaron sus lenguas al instante sintiendo el respiro de sus bocas ardientes por el vino. Acariciaron sus rostros acomodando el beso apasionado hasta violento. Heero Enredó sus dedos en la cabellera de la actriz para acercarla y meter su mandíbula más adentro, si es que aún se podía más y se levantó del banquillo para apreciar mejor el cuerpo de la actriz. Tomó su cintura apreciando la estrechez de sus curvas, agarró el talle de su pantalón acercándolsin despegarse de sus labios. Su sabor era exquisito.
Relena se dejó llevar por la pasión de Heero fundiéndose con su cuerpo. Si alguien le hubiera advertido que él besaba tan bien lo hubiera hecho el mismo día que lo conoció. Apreció como se la devoraba en un aliento feroz sintiéndose la víctima de la situación. Le gustaba que la guiara como si ella misma no tuviera voluntad. Estaba rendida ante su forma de besuquear sus labios, sintió un mordisco agradable en el inferior que elevó aún más el brío de su cuerpo. Palpó su mano en su cintura agarrándola con desesperación advirtiendo de la electricidad de su cuerpo. Sintió algo realmente duro a la altura de su entrepierna también.
El fuego estaba desatado y ninguno de los dos pensó en parar. Desaparecieron todos los frenos, olvidaron sus roles por largos minutos e ignoraron la realidad por la que pasaban cada uno ese día. Sencillamente siguieron adelante. En un instante, exhaustos del fervor, tomaron un poco de distancia examinando sus expresiones con sus frentes casi pegados y tomando aliento.
- Heero...
- ¿hm?
Ella no respondió más que con una leve sonrisa volviéndolo a besar, esta vez con más calma disfrutando de las sensaciones y texturas de la boca del actor. Envolvió los brazos en su cuello entregándose, notando las manos de Heero acariciar su espalda con apetito de traspasar las telas de su blusa. Quiso dar el primer paso y acarició el costado del abdominal de él subiendo su sudadera. Bastó ese simple ademán para el chico empezara a empujarla en contra el sillón.
Sin despegar sus bocas llegaron allí en segundos quedando la joven por debajo y él encima tomando el control.
Relena le dio más seguridad metiendo completamente sus manos por debajo de la ropa, percibiendo la tonificada espalda y él comenzó a lamer su cuello dando mordidas de entusiasmo. Apreció los besos en su hombro y la intención del chico de querer bajar más.
El actor llegó al límite del escote de la blusa para luego tocar con su amplia mano el seno derecho de la joven apretándolo con ímpetu. Eso elevó la excitación de ambos, por lo que Heero se quitó su sudadera rápidamente tirándola a cualquier parte mientras ella desabotonaba su prenda.
Heero la aprisionó con su cuerpo estirándola sobre el sillón haciendo presión en su cadera por sobre la ropa. Relena se quedó con sus extremidades inferiores aprisionándolo. Una falda y un pantalón los alejaban de juntar aquellas zonas calientes por alcanzarse. Siguieron jugando con sus lenguas acariciando sus cuerpos hasta que la falda empezó a subirse y la chica empezó a abrir el cinturón del pantalón.
Ambos Manosearon sus zonas por sobre la ropa, hasta que ella captó que movían su ropa interior inferior tocando ese lugar tan íntimo.
- Ummm
Gimió Relena al palpar un dedo jugar ahí. Estaba mojada, tan mojada que el dedo de Heero entró quedando empapado de una vez. Sintió un mordisco en su hombro, parecía que él tenía un afán por dejar huella en su víctima mientras la jalaba allá abajo. Apuró el movimiento haciendo que ella se retorciera.
- Uhmmm
Su mano en la zona íntima corría de arriba abajo llevándola al límite de sus clamores, deseaba demasiado querer llegar a ese clima, quería que él estuviera adentro, pero antes deseaba hacer algo por él.
Tomó el impulso con su ropa desalmada y se levantó con decisión cambiando su posición por sobre él en el sillón. Volvió a besarlo bajando sensualmente por su cuello, hombros, torso. Vislumbró su abdomen tonificado pasando la lengua por su six pack. Llegó al límite de su pantalón desabrochado bajándolo con su ayuda, después apareció aquel paquete erecto por debajo de su ropa interior. Comenzó mordiendo la orilla de su calzoncillo encontrando el falo rígido listo para ser tragado.
Heero no lo esperaba, en su mente jamás imaginó que una chica tan delicada como Relena le diera tremendo placer. Estaba enrollada con su punta lamiendo de arriba abajo y cuando levantaba el cuello para ver el acto, su cabellera rubia tapaba la zona. Era demasiado delicioso sentirla engullendo su zona ardiente. Se dejó llevar por la calentura y estiró su mano para acariciarle el pelo guiándola en los movimientos. Su respiración agitada se escapó llena de deleite apreciando los largos minutos en que se la chupó. Luego ella aceleró.De pronto la lengua hizo un movimiento especial que lo hizo aguantar las ganas de venirse en su boca. La detuvo rápidamente obligándola a parar, pero ella no lo hizo.
- Relena, para o...- soltó ardiente.
- ¿O qué? - respondió desafiando y sensual.
Lo lamió con la lengua. Ella sabía a que se refería, estaba en ese momento culminante donde ella se detenía o el miembro explotaría. Sintió goce al saber que había hecho un buen trabajo para lograr ese punto. La chica se apartó de su miembro agazapándose como una gata haciendo el recorrido contrario del comienzo, besó su abdomen subiendo hacia su pecho.
El se levantó para atraerla rápidamente hacia su rostro. Se vio totalmente expuesto esperando con su pene levantado. Deseaba que ella viniese a encajarlo. Ayudó a bajar su falda sintiendo las palpitaciones allá abajo y mientras volvían a juntar sus labios descendió sus bragas. Apreció su terso trasero con sus manos empujando lentamente las caderas de Relena a posicionarse sobre él. Deseaba meterlo como un loco, deseaba completamente a esa extraña chica de cabellos dorados.
Estaban muy inspirados, tanto así que él quiso tomar las riendas del asunto volteándola nuevamente dejándola abajo de su tronco, rozando la punta de su glande queriendo entrar, pero ella preguntó entre gemidos.
-¿Andas con preservativo?
Heero se detuvo en seco, definitivamente no andaba preparado.
"Mierda" pensó.
Se sintió realmente estúpido en esos momentos, pero no solía tener esa costumbre como Duo de andar con condones en los bolsillos. Detuvo su fogocidad unos segundos para descansar en el hombro de la chica lamentándose de su terrible error, sin embargo ella no fue acusatoria.
- Está bien, yo tampoco tengo.
Al contrario Relena fue hasta piadosa en entender, porque ninguno de los dos esperaban haber llegado hasta ese punto, menos si se conocían desde hace poco tiempo.
- Tranquilo - alentó - siempre hay otras formas de...solucionarlo
Extrañamente Relena le dio un beso en la frente luego en su nariz y posteriormente en sus labios buscando no perder la exitación. Dibujó una leve sonrisa comprensiva y juguetona volviendo a voltear por sobre él para posicionar su boca en dirección al miembro del chico.
