"Sigues molest...? "
Heero borró esas palabra de su mensaje hacia Relena. Con la cabeza en la almohada miraba el techo cansado tapando su rostro. La tarde de entrevistas fue agotadora y para que decir cómo terminó.
Recordó el dilema de su ex mentora Noin, ella si que estaba desorientada. Luego de consolarla volvieron al galpón, pero varios de los implicados en la tarde de entrevistas ya se habían retirado a sus casas. Eso incluyó a Relena.
Heero sintió que la puerta del departamento se abrió y cerró en el exterior de su cuarto. Escuchó la voz de Duo y una voz femenina. Supuso que con él venía Hilde a pasar la noche.
Se levantó de su cama hacia la sala.
- ¡Oh Heero! pasamos por comida china - saludó Duo - ¿cenas con nosotros?
Hilde apareció desde la puerta del baño sin sorprenderse por ver al actor. Ella saludó sacando una lata de jugo de la bolsa y captó el interés del actor.
- No me mires así, no se nada de Relena - dijo abriendo el jugo - ¿quieres?
Le lanzó una lata a Heero quien con sus buenos reflejos agarró sin problemas.
-Si Yo fuese tú, la llamo - Agregó ella despreocupada - solo hazlo.
- Hn.
- ¡Heero! - llamó Duo - ¿pollo teriyaki o cerdo dulce?
- No tengo hambre - dijo serio.
- Si que te dió fuerte - agregó él sirviendo los platos - no es para tanto... no llevan ni tres días juntos...
Hubo un silencio acusador e incómodo. Hilde carraspeó su garganta y Heero solo bebió haciendo un sonido . Duo los vió con sospecha analizando.
- Porque...esperen...tres días ¿no? - dudó Duo - no me digas que...¡¿Heero cuanto llevas con ella?!
Hilde suspiró ante la ingenuidad de Duo y replicó:
- Duo Maxwell, ¿acaso tú crees que la gente solo se conoce y de inmediato cuenta que está en algo formal a todo el mundo? ¡hay que conocerse!...me refiero en todos los sentidos.
- Pero tu y yo...
-¡Tú y yo somos un caso especial! - exclamó Hilde sonrojada y tímida - todo se dió muy rápido.
Hilde sintió un poco de pudor al decir eso frente a Heero, pero él parecía frío y desinteresado ante la timidez de la chica.
- ¿Entonces desde cuándo? - insistió Duo chismoso con sonrisa maliciosa - jijiji ¿desde las filmaciones en la montaña?
Heero ladeó la cabeza como asintiendo, pero dejando en duda la afirmación. Duo abrió los ojos sorprendido captando la verdad.
- ¡¡¿ Desde antes de eso?!! - exclamó el trenzado.
- ¡Duo, eso no importa ahora! - intervino Hilde - ¡lo que importa es que Relena pasó un momento incómodo hoy en las entrevistas! sé que le duele que toquen su apellido y carrera a la vez.
Hilde entristeció recordando momentos de conversación en la sala de maquillaje. Relena se esforzaba de sobremanera para que nadie confundiera que tenía privilegios en la filmación por ser quien era.
Otro silencio pasó en la cocina mientras Duo mordía una empanada.
- ¡Dame de esa! - pidió Hilde.
Le sacó su empanada de la boca a Duo casi jugando. Fue un coqueteo espontáneo que hizo que Heero tomara su chaqueta del sillón sintiendose sobrante en esa cena.
- ¿ Qué, ya te vas? - preguntó Duo abrazando a Hilde
- Daré una vuelta.
- Diablos, yo quería saber desde cuándo se la metías a...
- ¡Duo! - retó Hilde - ¡Basta!
Heero alcanzó a escuchar la reprimenda de la chica al cruzar el umbral de la puerta. Salió por el pasillo abierto bajando las escaleras. Después de todo no tenía ganas de escuchar a la pareja teniendo intimidad en el otro cuarto durante esa noche.
Siguió por la calle pensando, mirando la noche otoñal. Avanzó por el camino dudando si sería buena idea acercarse al apartamento de Relena sin previo aviso y además aún no tenía claro si la discusión de aquella tarde era laboral o sentimental. En el pasado ya le habían dicho que meterse con una compañera de trabajo era un caos y separar esas aguas era complicado en su cabeza desde que la conoció en esa reunión inicial de lectura de guión.
Guardó sus manos en la chaqueta rememorando que ella llamó su atención desde el primer minuto, su cabello perfecto, sus ojos, su delicada figura. Pensó en sus senos suaves, el sabor de sus besos y el atrevimiento con que él mismo actuó desde la fiesta de bienvenida al equipo. Lo volvía loco pensar en esos muslos al descubierto que vio aquella tarde y deseaba morderlos desesperadamente.
Sacudió la cabeza aún perdido en sus pensamientos y al avanzar un par de cuadras, notó como un auto amarillo se detenía en la calle siguiente.
Tenía vidrios polarizados y con una lenta marcha,pasó por la avenida hacia la siguiente calle. El auto lo siguió con sospecha y él fue apurando el paso.
Ya estaba a medio camino de la casa de la actriz, sin querer sus pasos habían seguido ese rumbo y definitivamente ya no podía más con la incertidumbre, tenía que ir a verla, al menos decir algo más o estar cerca.
Avanzó otro par de manzanas por la avenida hasta llegar a la zona del centro. De reojo sintió que un vehículo similar al visto antes se detenía en la esquina que acababa de pasar. El auto comenzó a acelerar lentamente y cuando Heero dobló la siguiente esquina, ese vehículo también lo hizo.
"Todos nosotros tenemos que tener cuidado" había dicho Noin esa tarde " primero el problema del guión, ahora los medios acosando...no quiero ser exagerada, pero insisto, algo no anda bien aquí "
Heero apuró su paso sacando el celular de su bolsillo. Marcó a Noin rápidamente.
-¿Hola? - contestó Noin.
- Me están siguiendo.
-¿Qué ¿cómo? ¿dónde estás?
- Cerca de la avenida Hamilton.
El auto desconocido aceleró frenando al frente de él impidiendo su paso. Cuatro tipos bajaron con cara de pocos amigos y uno tenía un bate en las manos. Heero guardó su teléfono calmado pensando en que si corría, sería peor.
- Bien bien - dijo uno sin cabello - tenemos una tarea, lo siento nada personal, niño.
Uno de los hombres se avalanzó contra Heero, pero no contaban con que él hiciera una maniobra para esquivarlo. Luego vino otro con el bate, pero Heero le dió un golpe esquivando también. El siguiente lo busco dando manotadas, pero él sorteó con éxito casi todas y empujó al hombre contra los basureros haciendo un estruendo.
Luego el siguiente, tenía una manopla en las manos y alcanzó el mentón de Heero golpeándolo en el rostro, pero este le dió con la rodilla en el estómago abatiendolo cómo respuesta.
- Si que sabes defenderte -se burló el hombre recuperado.
Heero, cómo pudo, lanzó una patada a su rostro haciendo que tambaleara, pero recibió un golpe. Otro tipo volvió a ir por él, pero cuando estaba por levantarse para defenderse, Heero sintió una estocada en su costado.
Un dolor que se incrementó quitándole la fuerza. Vio su camisa verde llenandose de sangre y frente a él una cuchilla sostenida por el tipo de pelo largo.
Heero trató de seguir en pie un par de minutos más, defendiéndose, pero su visión comenzó volverse borrosa. Escuchó a uno de los tipos exclamar.
- ¡Ya está hecho...!
- Déjenlo ahí, esto es solo un escarmiento.
- ¡Se escucha una sirena!
- ¿Qué? ¡alguien llamó a la policía!
- ¡corran!
Heero sintió la helada acera en su mejilla. Levantó la vista viendo solo pies de los desconocidos subiéndose al vehículo. El chirrido de los aceleradores fue lo último que escuchó.
Abrió los ojos distinguiendo el techo de una sala. Todo se veía blanco advirtiendo que estaba en un box de urgencias. Levantó su mano y vio su muñeca conectada a una manguera y un suero. El dolor en su costado era inminente al respirar, concluyendo que esos tipos le dieron bajo la costilla. No tuvo tiempo de reflexionar, porque una enfermera apareció a su lado.
- No se levante -ordenó ella.
- ¿Dónde estoy?- preguntó débil.
- En el hospital Saint Patrick, específicamente en la sala de la zona de emergencias.
Heero llevo su otra mano a su cabello desordenadolo. Recordó el auto, los hombres, el dolor repentino.
-¿Cuánto llevo aquí? - preguntó.
-Un par de horas, y tiene para al menos unas más. Quédese tranquilo.
Heero vio el techo otra vez confundido, debía avisar que estaba allí, pero como por mandato divino la enfermera agregó:
- Mantente tranquilo, tu tía está afuera esperándote. Le avisaré que despertaste.
-¿Tía?
- Ella podrá entrar luego.
Heero se extrañó. No tenía familiares en la ciudad, menos tíos. Pensó otra vez medio mareado en la situación, creyendo que lo que vivió no parecía un asalto cualquiera.
- Tuvo suerte, la herida no fue profunda - comentó la enfermera - podrá irse cuando esté estable.
Ella salió del box corriendo la cortina y Heero no tuvo más remedio que seguir mirando el techo aún confundido por lo ocurrido.
Relena bajó del taxi corriendo. Abrumada pasó entre la gente hasta entrar por la puerta automática del hospital. Miró hacia todos lados perdida, jamás había estado en una zona de urgencias y menos en una tan llena. Se lanzó sobre el mesón de administración para preguntar desesperada.
- ¡ Señor! estoy buscando un ingreso reciente él se llama...
- ¡RELENA!
Volteó al escuchar su nombre entre las personas. Noin apareció apoyada en la pared con carácter tranquilo acercándose.
- ¡Noin, vine lo más rápido que pude, Hilde me llamó y y y!
-Está bien, él está fuera de peligro.
Relena suspiró aliviada, pero aún nerviosa.
- Hilde me avisó.
- Le dije que no lo hiciera, pero supongo que no teníamos otra opción, él está bien Relena, cálmate.
Pero Relena apresuró a preguntar
- ¿Pero que ocurrió?
-Aun no hay nada claro, ya denunciamos a la policía.Fue encontrado en la calle Hamilton.
-¿Qué?
La ansiedad de Relena era notoria. Noin advirtió de la preocupación de la chica que no entendía nada.
- ¿Él está bien verdad? - volvió a preguntar.
- Sí así es, hace poco me dijeron que despertó.
Relena suspiró botando su tensión. Puso la mano en su rostro arrastrándose por la pared hasta el suelo.
- Noin yo...
- Sé que ustedes salen hace un tiempo. No tienes que disimular nada. Me puse contenta por él ¿sabes? no es muy expresivo con esas cosas.
Relena asintió aún con su rostro escondido entre las manos, abatida. Le dió vueltas a su discusión reciente con Heero y encontró que fue una soberana estupidez. Ese chico la estaba volviendo loca, tan loca de amor que tuvo pavor cuando la llamaron de madrugada contándole lo sucedido.
- Mierda, mierda - apretó los dientes soltando un sollozo - Heero...
Noin la vio de pie. No tuvo valor para explicarle de su sospecha y la llamada de Heero adviertiendo que lo seguían. En ese mismo instante llamó a la policía dando las coordenadas de ubicación, es más, él había alcanzado a compartirle su punto de gps lo que fue clave para llegar a tiempo.
- Parece que él iba a verte cuando esos tipos se cruzaron - comentó Noin suavemente - como dije antes fue encontrado cerca de tu residencia.
- Heero...
Una enfermera se acercó a Noin dando el estado de su recuperación. Ambas se sentaron en la sala de espera esperando en silencio otro reporte.
Relena no decía mucho, su cabeza iba a mil revoluciones sacando todo tipo de conclusiones, sería una estúpida si no pensara en que el asalto de Heero no era una especie de ajuste de cuentas. La descripción ambigua que le dijo Noin hacian sospechar de un tipo de matonaje poco usual. Sintió miedo.
- Iré por algo caliente - comentó Noin - ¿deseas algo?
- Nada, gracias - murmuró sin ánimo.
- Vuelvo enseguida.
Relena abrazó sus piernas sobre el asiento. Sentía su corazón palpitar en su pecho y sin querer cabeceó un segundo por el sueño. Tomo fuerzas para abrir sus ojos y fue en ese momento en que distinguió a alguien acercándose al mesón de atención entre la gente.
El lugar estaba abarrotado, pero un particular acento le llamó la atención. Al levantar el rostro, reconoció los rasgos de un hombre que vio pocas veces en la mansión Darlian, agudizó la vista y reconoció al señor que a veces visitaba a su padre en el despacho de la casa.Incluso lo vio una vez luego de la muerte de su padre y después con los años lo perdió de vista.
- ¿Tommy? ¿Jhonny? - trató de esforzar su mente - ¿ es el?
El hombre era alto, casi sin pelo y el poco que tenía era canoso. Su barba en forma de candado era distinguible y su presencia causó nostalgia en Relena . Tuvo un flashback dónde lo veía estrechar manos con su padre. ¿Qué había sido de él en ese último tiempo y que hacía ahí? se preguntaba.
Relena se acercó sigilosa hasta el mesón. La recepcionista lo Hizo esperar mientras buscaba información. Antes de que la mujer respondiera, Relena ya estaba a su lado.
- ¿Tony? - preguntó seria.
El hombre volteó asustado.
- ¿Eres tu verdad? - insistió Relena.
El tipo parecía sorprendido ante la sorpresa de verla.
- Señorita Relena...
Una enfermera de la recepción se acercó al mesón para responder la consulta al hombre, sin percibir la tensión del encuentro de la chica y el hombre, la enfermera leyó su ficha.
- El paciente Heero Yuy está estable señor en el box 3 señor, ¿es usted familiar?
Un silencio incómodo se hizo notar. La enferma insistió.
- ¿Señor?
- No ya no es necesario, con permiso - respondo Tony apartándose.
Relena le impidió el paso.
- ¡Espera!, ¿que haces aquí y por qué buscas información de Heero? - exclamó Relena indignada- ¡responde!
El hombre la vio con desdén.
- Sal de mi camino - ordenó.
-¡Mi madre te envió no es cierto! sigues haciendo mandados de los Darlian...
- Le dije que salga de mi camino. Fuera.
El hombre avanzó hacia la salida traspasando la puerta automática, pero Relena fue insistente en taparle el camino.
- No me moveré hasta que respondas, ¿fuiste tú quien ordenó a esos hombres hacerle daño a Heero? ¡acaso sigues un mandato!
El hombre se avalanzó aprovechándose de su fuerza y la apartó de forma bruta, pero ella lo tomó del brazo. Ella vio venir un golpe desde el otro puño del hombre y cerró los ojos esperando el dolor.
Pero, al abrir los ojos, se dió cuenta que alguien desconocido sostenía el brazo del tal Tony.
- No debería tratar así a una señorita.
Un hombre alto, pelo castaño y con un trench café sostuvo con fuerza la muñeca de Tony, mientras con la otra fumaba un cigarrillo.
Tony vio con molestia la intervención, deseaba pasar desapercibido, no causar revuelo, pero las cosas salieron fuera de sus cálculos. Con un movimiento brusco hizo que el desconocido lo soltara.
- Suéltalo señorita - dijo el desconocido - es peligroso, déjelo ir.
Relena soltó el brazo de Tony, pero vociferó con rabia:
- ¡Dile que no se lo perdonaré jamás! - sollozó entredientes - conmigo puede hacer lo que quiera, pero con Heero...- ella limpió sus lágrimas de rabia -¡con él jamás!
Tony la miró con desdén y se alejó rápidamente. Algunos curiosos que se detuvieron a mirar el forcejeo, siguieron su camino.
-¿Está bien? - preguntó el desconocido que defendió a Relena.
- No, no lo estoy - dijo no convencida- no lo estoy...¡maldición! no puedo creerlo, o más bien si podría.
- Hn. Así veo.
El hombre tiró la colilla encendida apagando con su zapato el suelo. Él la miró con interés y prefirió salir de dudas de inmediato.
- Entonces...¿estaban hablando de Heero Yuy?
Relena que estaba a punto de las lágrimas, cambió su expresión.
- No pude evitar intervenir cuando escuché su nombre - explicó relajado.
-¿Q-Quién es usted?
- ¡Ciertamente, no me he presentado!...Disculpame por eso, Soy Odin Lowe - extendió su mano - Un placer...
Relena estrechó la mano del hombre aún sin entender. Él entendió la expresión de confusión de la muchacha y prefirió aclarar su rol.
- Soy el padre de Heero Yuy.
En medio de la sala de espera tres personas bebían líquido caliente apoyados en la pared. Odin estaba primero, luego Relena y a su lado Noin. El vapor salía de sus vasos en una extraña escena donde los tres se veían de reojo con suspicacia.
- Esto...es algo incómodo - sumó Odin.
Los tres bebieron sus líquidos calientes al mismo tiempo. Relena no se presentó ante su suegro formalmente, no sabía que decir ni que hacer. Aún no explicaba la escena con Tony ni por qué ni de dónde conocía a Heero. Solo escuchaba a Noin cruzar ciertas palabras con él.
- Impensado que usted se aparezca por aquí - dijo Noin - ¿cómo se enteró?
- Soy el contacto de emergencia de Heero, cualquier cosa que suceda me notifican a mi. Ese granuja...no debería tenerme a mi todavía en esa lista de emergencias.
- ¿Por qué no? eres su padre - comentó Noin.
- Digamos que Heero es muy independiente.
Los tres volvieron a beber de sus vasos aún sorprendidos de la presencia del Odin Lowe. Ahora fue él quien preguntó.
- Espero que no esté metido en algo grave por su culpa señorita ¿que paso allí y que quería ese hombre? ¿es por drogas?
- Por supuesto que no, él es...
Relena no explicó a Noin de su encuentro sorpresivo con Tony. Ella mostró interés en la explicación también.
-¿Que sucedió Relena? - preguntó Noin insistente.
Relena suspiró. Ya no podría guardar sus sospechas.
-Ese hombre buscaba información de Heero, y él trabajaba para mi padre, el ex Viceministro Darlian en el pasado.
- ¿Viceministro? - Odin no daba crédito a lo que escuchaba y resopló relajado y fingido - por dios en qué anda metido mi hijo. Ese bribón.
-Nada grave - explicó Relena - su hijo es un excelente actor, señor. El problema aquí es otro, más bien parece que soy yo.
- Relena - llamó Noin - Acaso tu crees qué...?
Noin no quiso terminar su pregunta ante el padre de Heero para no preocuparlo. Quería decir que ella sospechaba también de que había alguien tratando de boicotear la producción de gundam wing y de paso sacar a Relena de su rol protagonista. El rostro entristecido de la chica lo decía todo
- Un segundo, pausa, - pidió Odin - ¿mi hijo actor está metido en un lío de faldas?
- No - dijeron ambas al unísono.
- okay, con eso me quedo tranquilo.
El hombre sacó su cajetilla a punto de ir a fumar un cigarrillo. No parecía asustado, más bien demasiado relajado para saber que su hijo había sido apuñalado en plena calle. Antes de meter su cigarro a la boca una enfermera se acercó a los tres.
- El joven ya puede recibir visitas ¿quién será el primero en pasar? ¿Ud es la tía no?
Los tres se miraron indecisos. Odin se rascó la cabeza, Noin miró el suelo y Relena carraspeó incómoda.
Heero sentía aún el dolor de la punzada de dolor. La cortina se abrió y Noin entró al lugar.
- Si que te ves pálido, Heero.
Heero gruñó relajando su cabeza sobre la almohada. Tenía la sensación de que Noin no era la persona que deseaba ver.
- Todo está bien, dicen que en un par de horas estarás recuperado, la herida no alcanzó ningún órgano para tu suerte ¿cómo te sientes?
- Con rabia. No pude en contra de ellos
- ¡Heero eran cuatro contra uno!
- Hn.
- Heero, Heero, Heero, haremos una denuncia sobre la situación. Los dos sabemos que este no fue un robo, porque no se llevaron nada de valor - Noin suspiró resignada - ya avisé a la producción que mañana tendrás libre, necesitarás un par de días de reposo, quizás más.
-Hn.
- Vamos cambia esa cara, te pondrás contento al saber quién está aquí.
Heero levantó una ceja para demostrar su interés ante la risita pícara de Noin.
- Relena llegó y está afuera.
Los ojos de Heero cambiaron a una expresión profunda al escuchar su nombre. Ella estaba allí y sin querer olvidó el dolor de su costilla.
- Además llegó tu padre Odin...
Heero no dió crédito a lo que escuchó. La vio con extrañeza pensando en que había oído mal. Pero Noin asintió.
- Está afuera con Relena esperando entrar.
Fue como un shock de impresión para él y se sentó en la camilla de la impresión.
-¡¿Qué?! - contra preguntó
- ¡Heero no te levantes aún estás débil!
- ¿Lowe está aquí? - volvió a preguntar al borde del enojo - y lo dejaste con Relena ¿solos?
- ¿Cuál es el problema? no podíamos ingresar aquí más de una persona y...¡No te levantes!
Heero gruñó de dolor al sentir la punzada otra vez y cayó en el respaldo de la camilla.
- ¡Heero! ¿pero que te pasa?
- Lowe es un viejo repulsivo, Noin, debe estar molestando a Relena, le encantan las mujeres jóvenes y usar sus técnicas de seducción del medioevo - explicó indignado- ¿y que tiene que hacer aquí?
- Heero - Noin saltó una risa - Jamás te había visto tan...tan...
No hubo palabras para describir lo ofuscado que se veía.
- ¿Queé? - respondió Heero ante la cara de burla de su mentora - Noin hablo en serio, Lowe es un casanova innato.
- Heero, calma, por lo que ví se ha comportado bien.
- Hn.
- No sabía que te molestaría tanto, después de todo sigue siendo tu padre, adoptivo, pero tu padre fin y al cabo.
Lowe se acercó a Relena entregándole un café en sus manos. Ella sopló esperando a beber apoyada en la pared. Él, relajado, se acercó a su lado, observando la belleza de la jovencita, quiso preguntar que relación tenía ella con Heero, pero dedujo que quizás era entrometerse demasiado.
- Entonces - dudó - ¿hija del ex Viceministro eh?
- Así es - respondió ella melancólica mirando su café - soy una Darlian.
- No me mal interpretes, no me interesa tu posición, solo que tú misma lo dijiste y...
- Sé lo que dije, ya no vale la pena pasar desapercibida - contestó resignada - y usted es el padre de Heero. Quizás no sea las mejores circunstancias, pero es un gusto conocerlo, señor.
-¡Por favor no me digas Señor! Solo soy Odin para los amigos - el extendió su mano hacia ella - ¡enchanté moidmoiselle!
El hombre acercó la mano de la chica a su rostro en señal de galantería exagerada, eso provocó una leve sonrisa en ella.
- ¡Eso está bien! una bella dama como usted se ve mejor así, sonriendo! - aclaró Odin - ahora lo importante es que mi chico está bien, solo fue un leve rasguño. Mañana estará otra vez de pie ¡como el macho fuerte que es jaja!
Relena lo miró extrañada. Odin Lowe era sumamente expresivo versus su hijo. No parecía realmente preocupado si no entregado hasta entusiasmado de estar ahí.
Él sacó su cajetilla de su bolsillo sacando un cigarrillo y poniéndolo anclado en su oreja.
- Iré a fumar afuera
- ¡Espere, pronto podrá entrar a ver a Heero!
- Dudo que quiera verme - dijo sonriendo - siendo honesto, creo que no le simpatizo tanto a mi hijo.
- ¿Por qué dice eso?
- Somos muy distintos - suspiró relajado - ha pasado mucha agua bajo el puente. Cómo sea estaré afuera...
Noin apareció en ese instante por la puerta divisoria.
- ¿A dónde va? - preguntó extrañada.
Relena encogió sus hombros sin entender.
- ¿Quieres entrar? - preguntó Noin.
Heero se recostó en su almohada inquieto y un poco molesto. La enferma entró a vigilar su suero y cuando movió la cortina al salir divisó que alguien aparecía tímidamente mirando hacia el interior.
Su corazón hizo "pum" al reconocer el flequillo dorado asomarse.
- Relena.
-Heero.
Ella entró dando pasos cohíbidos hacia la camilla. La mano de él estaba sobre la sabana y lo primero que hizo al acercarse fue entrelazar sus delicados dedos con los de Heero. El calor de su palma la llenó de seguridad y su mirada azul prusiana la impulsó a preguntar:
-¿Cómo te sientes?
-Ahora... de maravillas.
- Heero, es una pregunta seria.
- Hn.
- "Hn" no es una respuesta clara -reprochó.
- Me duele bajo la costilla. Relena ¿sigues molesta conmigo?
Ella negó con la cabeza. Se sintió avergonzada por su pataleta de la tarde, porque al lado de la situación de Heero, eso era una tontería.
- Ven aquí - pidió Heero rogando
Relena se acercó hacia la faz del actor y su punta de la nariz rozó la del chico. Se miraron muy de cerca. Heero acaricio con su mano libre la mejilla de la joven.
- Perdona si lo arruiné - murmuró.
- Perdóname tu a mi, fue una niñería - susurró Relena - solo querías ayudarme.
Ambos se contemplaron con cariño, pero Relena recordó la razón por la que Heero estaba allí. Se sintió culpable.
- Heero, lo siento mucho, creo que toda esta situación es mi culpa - dijo triste - tengo ligeras sospechas de que detrás de esto está... está...
No pudo decirlo. Sintió vergüenza de decir la palabra "madre".
- Hey, tranquila - respondió calmándola -Noin ya me explicó lo que pasó allá afuera. No saques conclusiones apresuradas ¿está bien? veámoslo con calma.
Ella asintió. Heero juntó su frente con la de Relena sintiendo que no existía más alivio de saber que había aclarado las cosas con ella y si la herida corto punzante había ayudado en eso, al menos era un consuelo satisfactorio.
- Creo que un beso pequeño aliviaría mi dolor - dijo él.
-Mmm si claro - ironizó Relena.
Ella juntó los labios con Heero en un beso suave y largo dónde sus labios se percibieron delicados, mesurado y pacientes. Al separarse levemente dibujaron una suave sonrisa de gusto. Volvieron a juntar sus bocas enredando sus lenguas, compartiendo un beso mojado con más deseo.
- estoy recuperado - comentó él.
- Debo irme - dijo ella al separarse otra vez.
- ¿Por qué?
- Ahora debe entrar tu padre.
La expresión de Heero endureció.
- No sé que hace aquí.
- Estaba entre tus contactos de emergencia de tu teléfono.
Heero descansó en la almohada hastiado.
- Lo Cambiaré...
-¡Heero!
- Te pondré a ti en esa lista en primer lugar.
- Basta.
- Solo vino por compromiso.
Relena se preocupó al ver el seño fruncido de Heero, lleno de rabia.
-No te alteres Heero, está bien, el tampoco se veía tan entusiasmado por entrar.
-No te vayas.
Él tono de Heero fue de ruego tomando la mano de Relena. Ella sonrió halagada de su petición volviendo acercar sus labios hacia su chico como consuelo. Él levantó su torso levemente y puso su mano en su nuca para acercarla con más fuerza dándole otro beso lleno de deseo. Cerró sus ojos disfrutando de su lengua...
Pero repentinamente la cortina del box se abrió haciendo un ruido metálico. Relena saltó hacia atrás para alejarse.
Odin Lowe estaba en el umbral viendo con una leve mueca tosiendo por la incomodidad. Heero lo fulminó con la mirada.
- Perdón...no deseaba interrumpir, ¡mis disculpas!
Tuvo la intención de irse, pero Relena lo detuvo.
-No! espere! yo ya me iba. Heero estaré esperando afuera por tu salida.
- Relena espera...- llamó Heero.
Intentó retenerla con la mano.Ella lo vio de reojo y solo dijo.
- Nos veremos luego - murmuró.
Pasó por el lado de Odin dando un gesto y él se acercó a la camilla sin saber que decir. Un silencio incómodo cruzó la sala mientras se observaban en una lucha de vistazos.
- ehh...¿Así que estás con ella? - preguntó Odin.
-Eso no te concierne.
Cómo si Odin no hubiese escuchado la réplica de Heero siguió hablando.
- Escuché afuera que tiene parentesco de políticos, wau, que apuntas alto Heero ...
- ¡Ya cállate! - exclamó. Pero un quejido salió de su costado adolorido.
- Tranquilo, no vine a alterarte. Solo llegué aquí de casualidad, no quería molestarte...pero...
- Pero nada, si no deseabas aparecerte bastaba con que no lo hubieses hecho.
- ¿Y como reaccionarías Tú con un llamado sorpresivo que dice que tú hijo está apuñalado en plena calle?
Hubo un silencio que cruzó el box de atención. Heero pudo entenderlo, quizás Odin no quería cargar con la culpa de la despreocupación por la posible muerte de su hijo. Más calmado respondió:
- Ya viste que estoy bien, ya puedes irte.
- Sin duda eso haré...pero...- la expresión de Odin cambió a un semblante de misterio - lo que escuché allá afuera, es preocupante.
Heero calló curioso de las conclusiones de su padre.Odin siguió hablando en tono de misterio
- Al parecer tu apuñalada no fue un simple asalto. Por lo que entendí fue una especie "ajuste de cuentas".
El chico guardó silencio apartando la mirada. Cómo siempre Odin Lowe era muy preciso, no era para menos pensó, su trabajo lo hacía muy suspicaz.
- Heero, creo que tú noviecita no te traerá réditos, más bien problemas.
- Deja de involucrarte dónde no te llaman - gruñó - no estás investigando ni haciendo ninguno de tus encargos de trabajo, Lowe.
- Okay, Okay,...solo diré algo más. Tu chica acaba de estar en manos de uno de un ex mandamás de gobierno famoso por resolver "problemas"...Y sabes a qué tipo de problemas me refiero.
Odin dibujó una sonrisa suspicaz al ver que Heero le daba atención. Concluyó que eran ese tipo de "problemas" que su padre también resolvía.
Odin siguió explicando:
- Sí, jamás olvido una cara en mi vida, y al que ví sin duda era Tony Bennet, famoso por monitorear la seguridad del gobierno y por supuesto colaborador del ex Viceministro Darlian...Heero no pongas esa cara...
Heero frunció el seño con rabia sacando conclusiones mentales, la filmación, Relena, su accidente y reciente vínculo con ella. La explicación de Noin que también sospechaba de una mano negra metida en todo el asunto.
- Algo me dice que tú también lo sabías - comentó Odin - ¡ay hijo! lo mejor es que te alejes de esa niña, este fue un escarmiento bastante duro y...
- No me alejaré.
Odin no sé sorprendió de la respuesta. Heero no era de los que huía.
- ¿Entonces? ¿que harás? - preguntó amenazante- Heero termina esa producción, hay Miles de otros caminos de actuación...- él lo observó con detenimiento.
- Basta.
-Mmm.. Así que te tomaste en serio tú desempeño en la actuación. Yo solo te matriculé en esa academia para alejarte de mi mundo y sus problemas...pero jamás creí que seguirías en esto después de tanto tiempo.
- Lo único que podría agradecerte hoy fue esa decisión.
Ambos se vieron con resentimiento de padre e hijo. La única salida que vio Odin fue alejarlo para que siguiera un camino decente, tal como solicitó su madre antes de morir.
- Aunque, podrías agradecerme más cosas - respondió el padre jugando con el cable del suero conectado a Heero - Yo, podría ayudarte.
" Es cierto" pensó Heero. Por primera vez su padre podría ser de una real utilidad. Guardó silencio ante la sonrisa triunfadora de Odin.
- ¿Lowe?
-¿Sííí?
- Vete a la mierda - gruñó el actor
La producción siguió adelante tomando en cuenta solo las escenas de los demás actores. El asalto ocurrido al principal actor fue el chisme de la semana entre los pasillos de Sunrise.
- ¿Cómo viste a Heero hoy? - preguntó Relena mientras Hilde la peinaba.
Ambas estaban en la sala de maquillaje y Hilde que constantemente se quedaba en el apartamento de Duo mantenía a Relena informada.
- Más recuperado. ¿Irás a verlo hoy?
- Eso quiero, pero hemos salido tarde estos días.
- Escuché que quieren terminar las grabaciones antes de fin de año. Gundam wing sigue subiendo en lo más visto, pero hay otra serie que está ganando en el rating por creces.
- Lo sé, lo sé...
- ¡Listo!
- Hilde esto es...
-Demasiado sofisticado lo sé, pero así me lo pidieron, ahora eres una reina ¿no?
Hilde hizo un peinado extravagante a Relena. Ella vio el espejo aún vestida con la ropa normal de siempre.
- Relena, debes ir a vestuario, o si no vendrá...
- ¡RELENA! sigues aquí?! te están esperando en vestuario! - Chilló Nami - ¡muévanse ahora! el grupo C está por partir y debes irte con ellos y...
- Blá bla bla - murmuró Hilde.
El rostro de Hilde lo dijo todo, quería evitar que la asistente apestosa fuera a meterse a su sala de maquillaje. Relena fue a la sala de vestuario y sus ojos se encandilaron con la blancura de un vestido blanco en un maniquí.
Una encargada de vestuario estaba dando los últimos retoques a la banda que cruzaba el pecho.
- Es Hermoso ¿no? - comentó la señora - inspirado en "vacaciones en Roma".
- Quedó muy parecido - respondió deslumbrada - es majestuoso.
-Estaba pensando en que no te lo pusieras aquí, al llevarlo por los pasillos puedes ensuciarlo, además filmarán en una iglesia cercana...mmm deberías... quizás solo deberías usarlo antes de s
tu escena y cambiarte allá.
- Es una buena idea.
Relena subió a la van llevando el vestido en una pequeño perchero móvil hasta el exterior del galpón. Lo estacionó con el resto de las cosas del staff.No grabarían lejos, pero debía esperar un vehículo de la producción que los llevaría al lugar. Esperó con toda la gente que trabajaba detrás de cámara y se sentó sobre un baúl de implementos pesados escuchando las bromas del equipo.
De repente unas botas de charol altas irrumpieron su paz.
- Treize - gruñó Relena.
- El mismo que viste y calza, Relena Darlian, coincidimos hoy, debo decir que está hermosa y deslumbrante "reina".
Ella lo vio de reojo sin agradecer su halago.
-¿Que quieres ahora?
- Creo que no merezco ese trato.
- No sé que pensar de ti. Me enteré que te acuestas con mi prima.
El levantó las cejas fingiendo sorpresa.No era el único rumor que circulaba por los pasillos.
- Y yo me enteré que tienes una alta cercanía con Heero Yuy. Estamos a mano.
Relena lo miró sin expresión. Era cierto, rumores iban y rumores venían en la producción.
-Es una suerte, que tú relación no salga en los medios de comunicación aún - comentó Treize - podría ser el escándalo de la semana y catapultar tu rostro a las portadas.
- No deseo ese tipos de difusión. Ya tengo suficiente con las entrevistas de la crítica.
- Claro, eres la hija del ex fallecido Viceministro Darlian, ya lograste acaparar suficiente interés en su aniversario de muerte yyy...
- ¿Treize que buscas? ¿Acaso Dorothy te mandó incomodarme? te digo de inmediato que no lograrás intimidarme.
Treize sonrió admirado acercándose más a Relena. Peligrosamente la tomó de su hombro y puso su faz muy cerca susurrando.
- Sabes que mi interés aquí es la producción Relena y si veo que las cosas siguen caóticas, pediré que te cambien...
- Le harías más daño a la producción reemplazandome a mitad de rodaje.
Un chirrido de llanta se escuchó en el callejón cercano
Un vehículo apareció acelerando desde la esquina doblando en dirección a los jóvenes de la producción.
-Me he dado cuenta como están funcionando realmente las cosas y...- explicó Treize - lo mejor es que...
Un sonido de aceleración irrumpió la conversación.La van aceleró peligrosamente perdiendo la dirección y fue en contra de las personas. Relena vio el vehículo a metros de ellos prediciendo lo peor.
Pero...
Treize reaccionó empujándola lejos, y Relena tropezó cayendo contra el asfalto, mientras él alcanzó a esquivarlo por poco.
La Van se detuvo sin poder dar la vuelta por el estrecho y retrocedió peligrosamente pareciendo un auto de juguete para ir en contra de la gente otra vez. La personas no podían escapar, estaban acorralados en el pequeño callejón de los estudios Sunrise. En vehículo aceleró otra vez con intención de atropellar a los implicados.
Al instante, unos disparos silenciosos se sintieron provenientes de un techo de los galpones.
Los tiros dieron directamente a los vidrios del vehículo traspasándolos y haciendo que este se detuviera quedando apagado. Cómo si el auto tuviera vida propia, las personas quedaron asustados de acercarse.
- ¿Señorita está bien? - preguntó un productor.
Relena levantó la mirada, pero su vista fue a la dirección de los disparos. Vio una sombra sospechosa esconderse detrás de los tubos del techo.
Se escucharon algunos gritos impresionados y uno de los asistentes se acercó a la puerta del copiloto pensando en que. encontraría un cadáver en el interior, pero no, era un dispositivo anclado en el manubrio para controlar la dirección.
- ¡No hay nadie adentro, era controlado! - gritó el chico.
Se alzaron rumores asustados.
- ¿Relena estás bien? - preguntó Treize acercándose - ¿te hiciste daño?
- No yo estoy... - Relena seguía mirando el techo.
Treize observó en la misma dirección sin distinguir la sombra que vio Relena.
- Vamos levántate, debe ser el shock.
Treize la sostuvo de su brazo incorporandola al equipo.
Un grupo de gente de la producción se alzó para preguntar qué rayos estaba pasando y cuestionaron seguir con la jornada. Treize aplaudió para llamar la atención.
-¡Señores! esto es solo un tropiezo en el día, ¡debemos seguir adelante! Nuestro trabajo y desempeño está en juego no podemos...
Treize tomó las riendas del grupo que quedó a la deriva por la situación. Finalmente todos decidieron pedir otro vehículo y subirse él para llevarlos a la iglesia donde filmarán las escenas del Parlamento. Al llegar a la zona el resto de la producción estaba siguiendo su jornada normal preparando la locación.
Varios de los que estuvieron en el accidente comentaron su experiencia preocupado a sus compañeros y todos rumorearon sobre lo ocurrido.
Relena entró recibiendo indicaciones aún con la cabeza en otro lugar. Fue hacia un cuarto de la iglesia llevando su vestido en el perchero con ruedas.Una vestuarista entró para ayudarla a vestirse y frente al espejo vio su reflejo pareciendo toda una reina. Su figura resaltaba y sus pechos tenían gran protagonismo en su escote.
La encargada de vestuario la dejó sola y esperó unos minutos leyendo su Parlamento, aún sin sacar de su mente lo ocurrido "¿cómo era posible que todo continuará como si nada?" pensó.
Cuando abrió la puerta para salir, sintió una fuerza superior que la empujó hacia adentro del cuarto y cerró rápidamente la puerta. Era Un hombre que usaba un sombrero que ocultaba su rostro y vestía un trench café de estilo newyorkino.
- Vaya Vaya...
- ¿Que quieres? - contestó Relena desafiante - voy a gritar si te acercas. Aléjate.
El hombre no respondió, en cambio, se sacó su sombrero que ocultaba la mitad de su rostro y Relena lo reconoció.
- Soy yo - dijo.
Relena se impresionó, frente a ella estaba el padre de Heero, Odin Lowe. Suspiró aliviada, sin saber por qué
- ¿Qué hace aquí?
- Mmm yo tampoco lo tengo muy claro - contestó confundido - ¡aunque que elegancia es la que veo!
Relena se ruborizó. Ningún hombre la vio antes con ese traje, él era el primero y para colmo era el padre de Heero.
- Creo que cada vez entiendo más a Heero - bromeó Odin dándole un vistazo de interés a la chica - toda una princesa...
- En realidad es de reina.
- Lo que sea, también puede ser un traje de novia.
Relena se avergonzó con esas palabras, tenía razón, perfectamente se asimilaba a un vestido de novia.
- No me ha respondido a qué vino, señor.
-¿Señor? no me digas señor, solo dime Odin o Lowe cómo me dice Heero.
- Lowe - se corrigió Relena.
- MmM He andado de paso por la ciudad y me dije a mi mismo ¿por qué no tomar un café con la chica que sale con mi hijo? - dijo extrañamente animado - ¡y aquí estoy!
El hombre tomó su cintura y corrió parte de su chaqueta, Relena vislumbró un cinturón donde vio una pistola silenciosa. Odin se dió cuenta de que ella distinguió el arma y apresuró a acomodar su postura para taparla.
- ¿Qué dices? - insistió él con entusiasmo - ¡por supuesto sé que ahora estás trabajando!
Relena lo veía extrañada. Odin parecía un buen hombre, pero no podía negarse a que le inquietaba su presencia repentina. Él intuyó sus dudas.
- Y hablaremos de lo que ocurrió recién - agregó misterioso y serio.
El tono de broma de alejó de la voz de Odin. Relena se sorprendió.
- Ví todo - explicó él con seriedad- y extrañamente me alegra haber estado ahí para detener ese auto.
- ¿Era usted?
- ¡No no! ¡nada de usted! - negó Odin volviendo a su estilo bromista - no soy un viejo decrépito.
- Perdón Lowe...
- ¡Eso está mejor! bien bien...señorita la estaré esperando con un café cuando termine su jornada.
Odin fue hacia la manilla de la puerta otra vez cambiando el semblante a preocupación agregando:
- Estaré cerca por cualquier cosa.
y...
Él buscó su teléfono en su bolsillo.Relena sintió una extraña traquilidad con su presencia, similar a la que producía Heero cuando estaban filmando juntos.
Mientras pensaba en él, sintió el click de una foto y se descolocó. Odin tomó una captura con su teléfono.
- Estoy seguro que a Heero le gustaría verte así - comentó él - ¡nos vemos!
Relena se sonrojó por esas palabras. No le molestó la foto sorpresa, es más, en su interior deseaba que él viera lo despampanante que estaba.
Heero estaba mirando el techo, estando por cumplir una semana de reposo y se sentía mucho mejor, ya deseaba volver a las filmaciones, pero por sobre todo investigar que estaba pasando. Noin lo llamaba cada noche para un reporte nuevo del día, Hilde le informaba a diario cuando cenaba con Duo y también Relena venía por las tardes a ayudar en su curación de la herida.
Juntos sacaban hipótesis de lo que estaba ocurriendo, siempre concluyendo que estaban siendo vigilados, desde la prensa hasta en el interior del set. No deseaban caer en la paranoia, tampoco insinuar que podía ser culpa de la presencia de Relena en la filmación. Finalmente cambiaban de tema.
Heero se levantó hacia el comedor abriendo el refrigerador cuando una notificación llamó su atención. Hace poco había dejado a su padre guardado en su teléfono y distinguió la foto de un juguete de Mobile suit aparecer en su pantalla. Lo ignoró sabiendo que era él diciendo una tontería poco importante.
Mientras se servía un vaso de leche, el teléfono volvió a sonar y leyó de reojo un mensaje que decía.
" No querrás perderte de esto"
Bebió de su vaso abriendo con desgano la ventana de conversación y cuando vió la imagen, casi escupió la leche.
Allí estaba Relena, de pie con un vestido blanco ajustado a su figura. Se veía elegante con sus senos pronunciados y curvas gloriosas que anhelaba por tocar. Cayó derretido ante la imagen, pero no podía obviar el propósito real del envío y eso cortó su inspiración, haciendo hervir su sangre.
Sintió rabia contra Lowe al borde de lo celos.
"¿Qué hace ahí con Relena"? quiso lanzar el teléfono contra la pared por culpa del viejo. Sabía que su padre no lo hacía con la intención de buen padre, si no para molestarlo.
El mensaje siguiente corroboró su hipótesis.
"Mastúrbate tranquilo, hijo"
