Esta historia también me vino en un sueño, se desarrolla en el universo alternativo en que todos son humanos, aunque pueden imaginárselos igual como tortugas, mi favorita es la versión del 2012 en cuanto a diseños, de ahí me encantan las personalidades del 2007 y 2003, excepto la de Mikey que me gusta más la versión del 2012.
Las Tortugas Ninja no son mías, ahora pertenecen a Nickelodeon.
Adoro a Leonardo.
Detalles de los personajes:
Ethan: pelinegro, hijo de Leonora, 19 años
Anabelle: castaña, hija de Donatello y April, 15 años
Alexander: rubio, hijo de Miguel Ángel, 15 años
Eric: pelirrojo, hijo de Raphael y de Minna Von Kleist, 16 años
LoveOfDragons es la creadora de Minna Von Kleist
Espero que les guste lo que publicaré en esta historia :)
En el futuro…
El hombre se removía inquieto en la cama, había decidido tomar una pequeña siesta que resultó en un agridulce sueño.
Era la centésima vez que daba la vuelta a la habitación, ella aún seguía encerrada en el baño y caminar en círculos no le estaba ayudando a aplacar sus nervios. Varias ideas se cruzaron por su cabeza, sabía que el camino que recorrerían sería difícil pero él estaba dispuesto a darlo todo por ella, bueno, por los dos, aunque no estaba seguro de si lo último era correcto. El sonido de la puerta al abrirse lentamente atrajo su atención y parada en medio del marco de la misma estaba Leonora, quien miraba fijamente el objeto en sus manos con la cabeza gacha, un escalofrío le recorrió la espalda al mismo tiempo en que la decepción invadía su corazón.
Ella se acercó, cuando estuvo apenas a unos centímetros frente suyo, ella levantó rápidamente la prueba al igual que su rostro dejando ver una gran sonrisa.
-¿De verdad? –alcanzó a decir en espera de que su amada confirmara el resultado en la pantalla
-¿Crees que sea niño o niña?
Él le devolvió la sonrisa mientras el alivio se instaló en su ser. La abrazó y le dio vueltas en el aire lleno de júbilo, casi de inmediato la bajó con delicadeza en la cama, pidiendo disculpas y preguntando si le había hecho daño, ella solo reía llena de felicidad.
Se sentía el hombre más afortunado sobre la faz de la Tierra. La mujer que amaba había aceptado unir su vida a la de él, y ahora estaban embarazados, en el vientre de su futura esposa estaba su hijo.
En ese momento, mientras ponía una mano en su estómago, juró en su cabeza que nada ni nadie le haría daño a su familia.
Abrió los ojos con cansancio, extendió su brazo en busca del despertador cuyo sonido irritante llenaba completamente el cuarto. Una vez presionó el botón de apagado, se miró al espejo y acomodó su ropa ligeramente desalineada, obteniendo como resultado un traje pulcro.
Abrió la puerta dispuesto a ir al laboratorio de Donatello Hamato, suspiró, al menos eso era mejor que tener que entrar en la mansión. Su celular vibró en su bolsillo unos segundos después, su fiel asistente dejó salir su voz del otro lado nerviosamente. Sus ojos se expandieron dolorosamente, era un asunto urgente que le llevaría una hora resolver.
Lo pensó.
Ethan y sus primos estaban en tiempo totalmente distinto, en una época en que el ambiente familiar estaba fracturado si no mal recordaba. Sin embargo, sentía que él no corría peligro, no podía comprobarlo sólo… lo sentía. Sonrió cambiando el rumbo del GPS.
Además, Donatello trabajaría mejor si él no estaba ahí, pues sólo habría terminado teniendo una inevitable discusión con la familia materna de su hijo. Se aparecería por allí cuando terminara de solucionar el problema en su empresa.
En el pasado-presente en que están nuestros protagonistas…
Eric observó el muñeco en sus manos, sus formas eran extrañas, básicamente era una masa con ojos y sombrero. ¿Qué tenía de especial? ¿Acaso era el único muñeco de alguna serie popular en esa época? ¿O fue un regalo que le dieron sus abuelos a su padre?
Bufó. Era difícil entenderlo.
En su mente, Raphael Hamato era un adulto responsable, paciente y sereno, de vez en cuando exteriorizaba su enojo pero se calmaba al instante con respiraciones profundas, era un esposo y padre devoto, siempre al pendiente de sus hermanos y cuñadas, consejero de sus sobrinos, y para terminar, descendiente ejemplar de los Hamato que supo, como cabeza de familia, llevar el negocio familiar a un punto más alto. O sí, un gran maestro ninja en el dojo para agregar.
Sin embargo, ni bien terminaba de pensar todo eso, se le cruzaba el Raphael adolescente, un tipo rudo y sin tacto, con una pésima relación con uno de sus hermanos, imprudente, testarudo, cabeza dura, entre otras cosas. Era como verse en un espejo. Analizándolo, Eric se dio cuenta que era exactamente igual a su padre en su juventud.
Devolvió el objeto a su bolsillo y se levantó de la grada en la que estaba sentado. Miró a su alrededor, Anabelle estaba acurrucada frente a la puerta del laboratorio de su padre probablemente llegando a la misma conclusión que él. Alexander, por otro lado, se preparaba un emparedado de jalea de uva con movimientos lentos, encerrado en su mundo con una profunda expresión de concentración.
No era para menos, el carácter del tío Miguel Ángel distaba mucho del Mikey adolescente, era más relajado, no reaccionaba agresivamente cuando se molestaba con sus hermanos, dejaba ver expresiones infantiles y siempre procuraba alivianar el ambiente con algún chiste o comparación sin sentido pero divertida.
Ethan les avisó que estaría en el dojo cuando Tang Shen se fue a trabajar. Necesitaba meditar después del desayuno tan desastroso que tuvieron. Fue increíble la insistencia de su abuelo, padre y del tío Don por saber el nombre de la pareja de Leonora. Cuando les respondieron que ella les pidió guardar silencio, se armó la tercera guerra mundial, y lo que dijeron…
Por Dios, lo que dijeron.
Jamás creyó que su padre, Raphael Hamato, cabeza del Imperio Hamato, tuviese un léxico tan soez y mucho menos que utilizara esas groserías para referirse a su hermana.
El diálogo consigo mismo se vio interrumpido por el presuroso abrir de la puerta principal de la mansión, rápidamente los tres se pusieron en guardia en caso de algún atacante.
-¡Abran paso! ¡Es urgente!
Casey Jones dejó pasar a una presurosa Leonora que mantenía fuertemente presionadas sus manos tanto en su boca como en su estómago y pasó corriendo como alma que lleva el diablo.
-¡¿Qué le pasó?! –exclamó el recién llegado Ethan que había oído el escándalo y estaba aún más preocupado al ver a su madre correr hacia Dios sabe dónde más pálida que un fantasma
-Tranquilo chico, son solo nauseas
-Iré a ayudarle –Anabelle sabía que su tía se sentiría más cómoda con ella que con el resto
Simple instinto y solidaridad femenina.
-¿Nos conocemos? –preguntó el melenudo invadiendo el espacio personal del pelirrojo
-Aquí no, en el futuro sí señor Jones
Los tres adolescentes se pusieron nerviosos, el tío Case era el mejor amigo, casi hermano, de Raphael. Si los descubría todo se iría por el caño. Casey siempre, aunque fuera el fin del mundo, le contaba la verdad a su compadre.
Claro que ellos no estaban enterados de los recientes conflictos entre esos dos.
-Ah, claro, ustedes son del futuro, quizás sean los nietos de Murakami ¿Verdad?
-Lo siento, no podemos decir nada
-Entiendo
Suspiraron aliviados, agradecidos de lo distraído que era Casey para notar los detalles de las cosas.
-Alex, pásame un vaso de agua por favor
De inmediato, el jugador de hockey puso completa atención a su amiga y ayudó a la chica castaña para poder colocarla en el sofá.
-¿Segura de que esto es normal?
-Sí Casey, el doctor dijo que como apenas pasaron unos días de haber acabado el tercer mes, sería normal que se presentaran los últimos mareos y vómitos
-Mmm… Está bien –correspondió poco convencido
-Perdón dijeron… ¿Tercer mes? ¿No es el cuarto?
-¿Enserio engordé tanto? –interrogó la aludida actuando exageradamente ofendida antes de sonreír- Acabo de terminar el tercer mes de embarazo como dije… ¿Por qué sería el cuarto, Anabelle?
-Ah, no… yo, esto… creí escuchar que el señor Miguel Ángel dijo que era el cuarto –sonrió inocentemente
La líder captó rápidamente la mentira, primero porque su hermano menor llevaba una cuenta de los días sorprendentemente rigurosa y detallada; y segundo porque esa manera de sonreír después de una mentira se parecía bastante a la de April.
Decidió no decir nada.
Anabelle soltó la respiración, esa mirada era peor que la de sus padres o la de sus abuelos, no por frialdad o duda sino por el cariño, confianza y preocupación intensa que mostraban, engañar a esos ojos la hacía sentir culpable sin querer. Por un segundo se preguntó si Ethan tendría la misma mirada, ninguno lo sabía porque nunca le habían ocultado nada, así que no podía hacer mucha comparación que digamos.
-Aquí está el agua tí… tiene azúcar, por si acaso –corrigió el rubio
-Bueno, veo que te dejo con buena compañía, preciosa. Hasta entonces yo iré a armar el cochecito para bebés que te compramos April y yo, es de color verde para que no haya problemas, adiós Leo y… chicos del futuro –se fue trotando de la casa
-Mamá ¿Segura de que estás bien? –soltó al verse solos
-Sí, tranquilo Ethan, es normal en el primer embarazo de una mujer –tomó un poco de agua- Bien, empecemos aclarando algo que estoy segura se les pasó por la cabeza. Casey y yo no somos novios o tenemos alguna clase de relación romántica. Nos queremos como hermanos porque hemos crecido con él desde que éramos muy pequeños. Y si aún tienen dudas, les voy advirtiendo que Casey tiene su pareja no declarada, estamos trabajando en su confesión –terminó de explicar quitándoles un peso del alma
Los cuatro sonrieron pícaramente, era gracioso ver a Casey nervioso frente a la chica que le gustaba, sin poder evitarlo soltaron una que otra carcajada. La expresión del rubio cambio a una de desconcierto.
-Tía… ¿Por qué dejas que hablen así de ti?
-Las personas dicen muchas cosas que no quieren cuando se sienten traicionadas, Alexander, y es peor cuando es un ser querido el que ha roto esa confianza –dijo algo triste- Todos pasamos alguna vez por eso, por tanto debemos saber comprender y esperar a que las cosas se calmen para poder hablar
-¿Por qué están enojados contigo?
-¿Por qué trabajas?
-¿Por qué no quieres decir el nombre de tu pareja?
A la mujer se le hicieron extrañas esas preguntas se supone que ya deberían saber las respuestas. Tal vez hizo un pacto con sus hermanos para no contarles esa fase tan obscura por la que habían atravesado.
-Ethan ¿Sabes qué significa tu nombre?
-Sí, "constante"
-¿Sabes por qué te lo pusimos?
-Por ti y por papá, aunque no me explicaron bien eso
La mujer se acomodó, sería una historia larga.
-Decidimos que si teníamos una niña le pondríamos Hikari y si era un niño sería Ethan. Es verdad tu nombre significa "constante" –se paró y le dio un suave beso en la frente antes de volver a sentarse- Pero te llamamos así porque tú eres el recuerdo eterno y constante del amor que nos tenemos tu padre y yo, para que de esa manera siempre tengas en tu corazón que un pedazo de cada uno de tus padres va a acompañarte a donde quiera que vayas y te protegerá de alguna manera ¿Lo entiendes ahora?
El joven líder se quedó sin palabras, cuando su padre se lo dijo no supo explicarse bien y por eso no le había comprendido en su totalidad.
-Por Dios, Rapha estaría diciéndome que soy muy cursi en estos momentos –murmuró con nostalgia a los buenos tiempos- Bueno empecemos por el principio –juntó sus manos- Como ya debes saber, conocí a tu padre hace muchos años aunque en ese entonces nuestros caminos se separaron, lo volví a ver en la universidad donde nos conocimos mejor y un día me invitó a salir. No sé en qué momento me enamoré de él pero cuando me di cuenta ya era tarde para dar vuelta atrás. Fuimos felices, era como estar en un mundo diferente y por eso, no nos dimos cuenta de lo que sucedía a nuestro alrededor. -suspiró- Mi padre es muy apegado a las costumbres, a pesar de tener las mejores intenciones, se atribuyó el derecho a decidir con quién me casaría y sin consultarme… No lo culpo después de todo yo no dije nada por miedo a lo que diría mi familia si me oponía
-Te metió en un compromiso arreglado
-Exacto Alexander, me comprometió con el hijo de un empresario amigo suyo, al parecer aquel joven había pedido mi mano. Él habría estado alardeando del compromiso cuando, por suerte, April lo escuchó y me lo dijo. Enfrenté a mi padre pero como supondrán, no obtuve nada más que un regaño por mi atrevimiento. Debido a nuestra conexión, Raphael soltó frente a nuestros padres que él sabía que yo estaba enamorada de alguien…
-¿Su conexión?
-Sí, el vínculo empático que tenemos él y yo… ¿No lo sabían?
-¡Ah, claro que sí tía! Es solo que no lo recordamos… pero continúa con lo que pasó después, por favor –se apresuró a responder el pelirrojo ya que ellos no tenían idea de qué conexión hablaba, quizás la de hermanos mayor y menor pero, si fuera así, no tendría por qué no mencionar a Donatello y a Miguel Ángel
Otro misterio que resolver.
-Mi madre –siguió- me rogó que lo olvidara, me amenazaron con desheredarme si no lo hacía, no sabía qué hacer –para ese punto los cuatro estaban estupefactos, esa descripción no encajaba con la familia unida que habían conocido durante toda su vida- Fui a hablar con tu padre, por un segundo pensé que me abandonaría cuando salió de la habitación en la que estábamos, grande fue mi sorpresa cuando regresó –sonrió con añoranza mirando una de sus manos- Tu padre entró y me tomó de las manos, me dijo que me amaba, que quizás él no podría darme todos los lujos con los que he vivido, pero que todos los días se esforzaría por darme todo y hacerme feliz junto a nuestros hijos –acarició su vientre- Yo le dije que ambos trabajaríamos por salir adelante, entonces sacó de su bolsillo una caja y me puso el anillo de compromiso, recuerdo sus palabras: "En este anillo no hay piedras que lo hagan ver costoso. Este anillo es el símbolo de nuestra unión y de todo lo que representa."
En ese momento, el oji-azul se dio cuenta de que la joya que portaba su madre, era la misma que su padre llevaba a todos lados en aquella caja y que trataba con tanto cuidado.
-Cuando llegué a casa –continuó, llamando su atención- Mi padre ya había fijado fecha para la boda, mis hermanos estaban de acuerdo creyendo como él que era lo mejor. Estábamos desesperados, e improvisamos un plan, fue entonces cuando decidimos tener un bebé. No pienses que fue un error, tu padre y yo tomamos la decisión de quedar embarazados, hubieras visto su cara cuando la prueba dio positivo –sonrió por enésima vez- El mundo se nos iluminó a los dos. Íbamos a presentarnos formalmente a mi padre pero el decano de su facultad le avisó de una oferta muy grande que le daría la experiencia necesaria para sobresalir en la vida
-¿Él te abandonó? –preguntó con miedo de que su progenitor no fuera el hombre que quería
-No, cielo –se levantó- Vengan conmigo, tengo que mostrarles algo
El camino al segundo piso fue silencioso por la curiosidad de los cuatro, se pararon frente a una puerta que rápidamente reconocieron como el cuarto de Ethan en el futuro. Al entrar notaron claramente las diferencias, el color en las paredes y la jardinera en la ventana daban una sensación tranquilizante, la cama era mullida y justo frente a ella había dos baúles con candado. Eric la ayudó a acomodarse mientras se retiraba el collar con dos llaves del cuello.
Abrió uno y se lo entregó a su hijo en las manos.
-¿Cartas?
-Tu padre nunca nos ha dejado solos, hijo. Cada semana me escribe una carta y me pregunta tanto por mi salud como de la tuya
-Entonces, si nos quiere tanto ¿Por qué se fue?
-Porque yo se lo pedí –contestó agarrando uno de los sobres- Yo sabía que tendríamos una mejor vida si dejaba ir a tu padre para que aprovechara esa oferta y no me equivoqué, ambos abrimos una cuenta a su nombre, todo el dinero que ganamos lo hemos estado ahorrando y así, cuando tu padre vuelva en unos pocos meses más, podremos comprar la casa que queríamos sin depender de nadie. Claro que no es una mansión como esta, pero es el hogar en el que queremos que crezcas, esa es la razón por la que yo también estoy trabajando
-¿Qué fue lo que pasó después?
-Pasó un poco más de un mes del embarazo y de su partida, sabía que yo tenía que decirles, un día tomé valor aunque no me esperaba lo que me iba a recibir. Alguien se enteró de mi embarazo y se los dijo unos minutos antes de que yo llegara. Mi padre me exigió que abortara y me negué, durante el segundo mes el único que me hablaba era Miguel Ángel, admito que me sorprendió que mi pequeño hermano supiera comprenderme y habló conmigo con una gran madurez que ni siquiera yo tenía
-¿Y los demás?
-Con mamá nos hemos reconciliado de poco en poco, sobre el resto no hemos avanzado mucho, he intentado hablar con ellos sin embargo no ha salido… bien
-¡Esto es el colmo! ¡Mi padre no puede tratarte así! ¡Se comporta como un idiota!
-Lenguaje, Eric –regañaron al unísono madre e hijo
-Tiene razón, ni mi padre, ni el tío Rapha, ni siquiera el abuelo tiene derecho a juzgarte por las decisiones que tomas, es tu vida no la de ellos. No tienen motivo para odiarte por hacer lo que tú quieres
-No me odian Anabelle, papá está decepcionado de mí
-¡¿Decepcionado?! –cuestionaron asombrados, esta situación era surrealista, su abuelo siempre expresó todo su orgullo cuando les contaba sobre ella
En esa época todo era tan diferente, sus seres queridos vivían en un ambiente tenso, poseían facetas que nunca quisieron ver. Y en el futuro todo fue color de rosa hasta la fiesta de cumpleaños.
¿En serio ella tuvo que morir para que cambiaran las cosas?
-Aterrizaron en mal momento, es todo –dijo leyéndoles la mente mientras sacaba un sobre del escritorio- Los diferentes comportamientos de los que han sido testigos son solo producto de todos esos sentimientos que les mencioné en un inicio. Ellos no son así normalmente, solo están dolidos
-Por todo lo que oí, mamá… Ellos te odian…
-Tienes que poner más atención, hijo mío. Supongo que tengo que explicarles, mi padre está decepcionado porque no seguí la tradición, estar embarazada siendo menor de edad y sin estar casada… en Japón es deshonrar prácticamente a todos los ancestros. Además, siempre seguí sus órdenes sin objeciones, así que fue como un golpe de la nada. Supongo que se sintió defraudado cuando arruiné sus planes para mí –terminó de firmar un hoja y comenzó a doblarla- En cuanto a mamá, presumo que sintió algo parecido a eso
-Pero si tú aquí eres mayor de edad
-Como dije, es en el contexto japonés. Tener diecinueve años se considera una edad inmadura para la toma de decisiones
Ella se distrajo de su labor para contemplar sus expresiones, la miraban como si les hubiera dicho que la entrada a Narnia estaba en ese cuarto.
Las expresiones no eran exageradas si se sabía la causa de las mismas. Se supone que Raphael era el que tenía diecinueve años en ese momento, Donatello nunca les dijo la edad a la que su hermana quedó embarazada pero por simple deducción, Leonora debía tener veinte o un poco más.
-No deberían estar tan sorprendidos, a pesar de vivir en Estados Unidos, todas nuestras prácticas, modales, entre otras cosas que aprendemos provienen de Japón para poder sentirnos cerca de nuestra herencia étnica y no olvidarla –indicó malinterpretándolos mientras agregaba un rectángulo de lo que parecía ser cartulina al sobre y lo sellaba
-Sí… entendemos mamá solo que siguen sin ser motivos justificables para dejar que se refieran a ti con esa clase de… adjetivos
-Es cierto tía, no hay excusa razonable, en todo caso ¿Cuál sería la de mi padre y del tío Don? –Annie asintió de acuerdo con su primo
-Donatello está confundido, no sabe qué sentir ni cómo reaccionar –la castaña no estaba sorprendida si era sincera, en eso se parecía a su padre, en lo intelectual no les ganaba nadie pero en lo emocional evaluaban demasiado cada acción temiendo equivocarse, para ellos era como entrar en un campo minado- Es lógica, en su vida vio venir esta clase de situación. En cuanto a Raphael es más complicado, él es el que más se siente traicionado, tiene tristeza y resentimiento aunque no estoy segura si todo eso es hacia mí, fue demasiado duro para él que yo no le dijera nada y tuviese que enterarse por un tercero que no es de su agrado, después de todo siempre fuimos muy unidos
-¿Y la señora April no ha hecho nada para ayudarte?
-Anabelle, como le dije a Ethan, no tienes que ocultarlo, sé que April es tu madre, tienes su esencia y un gran parecido físico. No tienen que preocuparse, no haré nada que pueda afectar su futuro, pero mientras más tiempo pasen aquí será más evidente para mis hermanos cuál es la verdad –terminó de escribir la dirección y lo guardó en su cartera- April me ayudó mucho cuando se enteró, ha estado al pendiente de todo
-¿Y Casey?
-Ese es un punto aparte. Durante el primer mes, necesitaba decirle a alguien todo y de pronto ¡Pum! Apareció Casey Jones, él no tenía la misma relación conmigo que con mis hermanos. Un día, cuando vino a ver a Rapha, entró sin permiso a mi cuarto y encontró la prueba de embarazo, le conté todo, me prometió que no diría nada y así lo hizo. Desde entonces estuvo cuidándome y nos volvimos cercanos, como pasó con ustedes, mis hermanos malinterpretaron todo, cuando se enteraron del embarazo, Jesús… ¡Raphael y Donatello casi lo matan! Si Miguel Ángel no los hubiera detenido con la cadena de su kusarigama… el tío de April hubiera tenido que extraer unas sais y una naginata de sus entrañas
-¿Tan grave fue?
-Sí, lo bueno es que aclaramos nuestro inexistente noviazgo –guardó el resto de cosas que habían sacado los adolescentes del baúl y lo cerró- Claro que eso no fue suficiente, Casey intentó defenderme, cuando comenzaron los gritos se le escapó que él ya sabía de mi estado, desde ese momento ellos no…
-¡¿QUÉ MIERDA HACES TÚ AQUÍ?!
Los cinco se acercaron a la ventana para saber que ocurría, Leonora entristeció al ver a su hermano rudo y al genio discutir con el jugador de hockey que empujaba una carriola verde.
-¡ESO A TI NO TE IMPORTA, IMBÉCIL!
Para cuando se dieron cuenta, los cuatro pares de ojos vieron a la mujer salir presurosa del cuarto, sin dudarlo la siguieron temiendo que se hiriera en el camino.
Continuará…
Hola queridos lectores, como siempre mis disculpas por tanto tiempo sin escribir. Tengo que darles una mala noticia… Mi laptop ha fallecido oficialmente, todos mis trabajos se fueron al caño, tenía tantas historias ahí, lo bueno y malo a la vez es que solo eran ideas sin desarrollar exceptuando una que es la historia que publicaré al terminar al menos una de estas dos, por suerte me acuerdo de la mayoría de lo escribí y ya lo avancé para no olvidarme.
Sinceramente no planeaba darles la razón por la que lo bauticé con el nombre de "Ethan" pero decidí hacérselos conocer, como bien saben la mayor parte de padres tienen una razón por la que escogieron un nombre para sus hijos y usualmente es porque representan algo.
IMPORTANTE
Hay algo que quiero aclarar, a excepción de Leonardo todos mantienen sus géneros en esta historia. Karai no aparecerá en esta historia simplemente porque su presencia no es requerida para la trama.
Sobre como conocieron Mikey y Rapha a sus esposas lo conocerán conforme avance la historia pues ellas están incluidas en el caldo del pasado.
Ps: Ya tengo el nombre de la esposa de Miguel Ángel, muchas gracias por su colaboración.
Ps2: Es divertido verles adivinar el nombre de la pareja de Leo. Todo apunta a una persona pero vuelvo y les repito como grabadora dañada, no todo es lo que parece.
Quiero agradecer y mandar saludos a:
-Natis tmnt (No hay problema tocaya, a veces también me quitan el internet jejeje. Exacto la mayor incógnita es la identidad del padre porque es el determinante de toda la historia, gracias por ayudarme con la candidata, tengo tres nombres y créeme que se me ocurrió la forma de hacer más dramática la historia, cuídate.)
-LoveOfDragons (Hola chica, bueno ya vez que Casey y Rapha si arreglaron las cosas en el futuro, si les haré saber el cómo pero por ahora digamos que no se pueden ver ni en pintura. Bueno ya vez porque se esfuerza tanto Leo.)
-Una lectora más (Hola, gracias por tu colaboración, como digo todo apunta a una sola respuesta pero no todo es lo que parece.)
Ya saben que los reviews, floreros, tomates, entre otros son bienvenidos
Cuídense
Miko Eiko
