Esta historia también me vino en un sueño, se desarrolla en el universo alternativo en que todos son humanos, aunque pueden imaginárselos igual como tortugas, mi favorita es la versión del 2012 en cuanto a diseños, de ahí me encantan las personalidades del 2007 y 2003, excepto la de Mikey que me gusta más la versión del 2012.
Las Tortugas Ninja no son mías, ahora pertenecen a Nickelodeon.
Adoro a Leonardo.
Detalles de los personajes:
Ethan: pelinegro, hijo de Leonora, 19 años
Anabelle: castaña, hija de Donatello y April, 15 años
Alexander: rubio, hijo de Miguel Ángel, 15 años
Eric: pelirrojo, hijo de Raphael y de Minna Von Kleist, 16 años
LoveOfDragons es la creadora de Minna Von Kleist
Espero que les guste lo que publicaré en esta historia :)
En el capítulo anterior...
-Yo… -April apretó más el abrigo de Casey en sus hombros- Siento que mi tío nos esconde algo, algo grave
-¿Por qué lo dices? Es doctor y amigo de la familia April, si hubiera algo mal nos diría
-No sé, es solo un presentimiento
-Yo creo que más bien es cansancio –le sonrió- Ven, te llevaré a tu casa, después de todo estoy seguro de que regresarás con Mikey mañana, después del colegio
La pelirroja solo le regresó el gesto a penas con una mueca antes de acompañarlo al estacionamiento, ni siquiera preguntó cuándo fue que llamó a alguien para que dejara su moto ahí. Se abrazó a él durante todo el camino, intentando no cerrar los ojos.
Había tantos gritos, llantos y sangre.
No quería volver a tener esa pesadilla.
Alexander observó desde su asiento a Ethan, sabía lo que sus otros primos estaban pensando, no era difícil suponerlo de todas formas.
Antes de que los llamaran a cenar, el pelinegro se había quedado sentado en el sofá tan quieto como solo una estatua puede serlo. Los tres sospechaban que los sirvientes que lo veían creían que él estaba en "shock" o eso decían sus miradas preocupadas. Sin embargo, en realidad Ethan estaba meditando y con los sentidos muy alerta.
Era su forma de sobrellevar una situación demasiado estresante, lo habían vivido demasiadas veces como para no reconocerla. Claro que, no era algo que pudieran explicarles al resto sin llamar mucho la atención por mucho que quisieran tranquilizarlos.
Anabelle dirigió su atención hacia Eric, quien caminaba en círculos frente a ellos mientras abría y cerraba las manos en repetidas ocasiones. Ella suspiró, deseando tener un saco de boxeo en ese momento, quizás con eso podría calmar tanto las ansias de él como las suyas, el temblor en su pierna se estaba haciendo evidente para los buenos observadores.
Alex, ya cansado de esperar, fue a buscar a Renet a la cocina en una busca desesperada de algo de normalidad en el ambiente.
-¡JESÚS, MARÍA Y JOSÉ! –exclamó la rubia al darse la vuelta y encontrarlo tan cerca- ¡JOVEN ALEXANDER! ¡CASI SE ME SALE EL CORAZÓN DEL SUSTO!
-Yo... Am… ¿Perdón? –logró articular de la sorpresa
En el futuro, era muy difícil, por no decir imposible, atrapar a Renet con la guardia baja.
-No importa –suspiró entre respiraciones lentas- ¿Qué era lo que deseaba?
-Bueno, quería saber si puedo ayudar con la comida –sonrió tímidamente, una artimaña que había aprendido de su madre cuando niño
-Oh, es tan lindo de su parte, pero me temo que ya hemos acabado y estábamos a punto de servirla
-¿Tan temprano?
-Me temo que sí –Renet movió su vista por toda la cocina- No estás para oírlo ni yo para contarlo pero cuando la señora se enoja, es mejor servir la cena rápido. De esa forma ella se duerme temprano y despierta más calmada
-Oh… -exclamó por fin el rubio entendiendo ciertas cosas
-Aunque, puedes ayudarnos a poner la mesa en lo que yo voy a llamar a los demás –le sonrió
-De acuerdo, gracias Renet –dijo feliz de poder ocuparse en algo que lo distrajera
Renet contó en su cabeza hasta diez después de haber ido a ver a su jefe y a sus hijos. Normalmente ella tenía un carácter tranquilo, hasta tímido pero solo Dios sabía cómo podían llegar a cambiarlo los Hamato.
Y eso que le faltaba buscar a Tang Shen.
Inhaló y exhaló, colocando una sonrisa educada en su rostro antes de entrar a la habitación. Expresión que se borró al verla ahí, sentada en su cama en una posición derrotada impropia de una dama como ella, con una de sus manos cubriendo su rostro y la otra sosteniendo el teléfono con un agarre mortal.
-¿Señora?
-¿Qué debo hacer? –murmuró la mujer en un sollozo- Renet, te lo suplico dime… ¿Qué debo hacer? Mi familia está rota y no sé cómo arreglarla…
-Tang Shen –le tuteó, ya que se encontraban solas- A pesar de saber cómo está la situación, no soy capaz de aconsejarte, yo ya no te conozco
-Pero… hemos sido amigas desde niñas
-Lo fuimos –le sonrió con tristeza- Y cuando te fuiste, fue terrible, sentí que perdí a una hermana y no a una amiga –declaró mirándola a los ojos- Años después, por azares del destino, llegué aquí buscando un nuevo inicio y en mi búsqueda encontré un trabajo. Imagina mi sorpresa al saber que eras la dueña de la casa en la que trabajaría. Por un momento creí que te había recuperado sin embargo…
-¿Sin embargo?
-La mujer que me contrató no eras tú, era una perfecta desconocida, incluso tardaste años en darte cuenta de quién era yo
-Sigo siendo la misma… -susurró con algo de miedo
-No, no lo eres –afirmó con dureza- La Tang Shen con quien crecí era una chica dulce, cariñosa, comprensiva y sobre todo, valiente.
-¡Todavía lo soy!
-¡No lo eres! ¡Eres fría y estricta con aquellos que no son tu familia! ¡Te volviste materialista y vana!
-¡No es verdad! –se giró intentando alejarse
-¡Solo tienes que mirar tu casa! –señaló con el dedo toda la habitación- En el pueblo, tenías una casa pequeña, es verdad, pero no había ni una sola pared que no estuviera decorada hasta el borde con fotos de tu familia y amigos. Ahora fíjate en tu mansión, tantas paredes enormes y ni una sola foto, solo adornos caros y de diseño
-Yo…
-¡Si eso no es suficiente, solo piensa! ¡¿Cuál es la razón, por la que no te gusta ver un solo recuerdo de tus hijos?! –la vio tragar grueso- ¡Exacto! ¡En el fondo, sabes lo que en realidad vas a ver! ¡Aquello de lo que inconscientemente deseas permanecer ignorante!
-Renet…
-A pesar de todo… -dijo con calma- Eso no me duele tanto, como el ver que esa valentía que yo admiré alguna vez, fue remplazada. Dejándome ver, solamente, a una persona cobarde, incapaz de siquiera intentar arreglar las acciones que le hicieron daño a sus seres queridos –terminó dándole la espalda- Por cierto, señora. La cena ya está servida, la esperan abajo
Tang Shen calló, observando a la rubia salir de la habitación.
Donatello observó a su madre y a Renet con ojo crítico cuando se acercaron. La primera, se sentó a lado de su padre en un estado decaído y taciturno. Mientras la segunda, caminaba rápidamente y con el cuerpo tenso al ayudar a servir la comida. Apartó su vista para encontrarse con unos ojos castaños, que sabía que lo habían estado observando con cierta curiosidad desde que había llegado al comedor.
Él sabía que había algo peculiar en aquella chica llamada Anabelle, algo que estaba bajo su nariz y tenía en la punta de la lengua.
-Raphael, hijo mío, creo que es el momento de que nos cuentes lo que ha pasado en el hospital
-Nos va a dar indigestión –murmuró el rudo, inconforme de que tuvieran que charlar sobre eso durante la comida y no después, pero era algo que les había prometido- Llevamos a Leo al hospital, en donde la atendieron de emergencia. Pasaron un tiempo, llegó el tío de April y nos dijo que estaba bien, solo tiene que pasar unas semanas allá…
-¿En serio? –resopló Miguel Ángel con una risa amarga- ¿Así de simple? ¿Eso es todo lo que vas a decir?
-Cierra la boca, enano
-¡¿Qué tal si les cuentas por qué tiene que pasar unas semanas allá?! ¡A ver! ¡Atrévete! –lo retó enojado
-Mira Mikey…
-Casi perdió al bebé
Esas cuatro palabras dichas por Donatello fue todo lo que bastó para instalar el silencio en la mesa.
-¿Qué? –Ethan rompió el silencio con una expresión cargada de miedo, no solo el propio, sino el que vio reflejado en los rostros de sus primos
Nadie se esperó lo que sucedió después.
Miguel Ángel observó sorprendido, la tremenda agilidad de Eric para saltar sobre la mesa, agarrar por el cuello de la camisa a Raphael y estrellarlo contra el mueble tirando todos los platos, en tiempo récord.
-¡¿PERO QUÉ DEMONIOS TE PASA?! ¡ES TU SOBRINO!
Ethan lo comprendió al instante, esa reacción podría parecer causada por la ira cuando en realidad era impulsada por un profundo terror. No había que ser un genio para saber lo que pasaría si el aborto fuera un hecho.
Eric, Anabelle y Alexander Hamato tenían miedo de perder a su primo, aunque lo tuvieran parado en frente suyo. Y él se enfermaba solo de pensar en no volver a verlos.
-¡¿Y A USTEDES QUE LES IMPORTA?! ¡NO TIENEN NADA QUE VER CON ELLA! –gritó el pelirrojo liberándose del fuerte agarre
Donatello pudo decir, con exactitud, el momento en que se rompió el límite de calma del pelinegro perteneciente al futuro.
-¡CLARO QUE NOS IMPORTA!
-¿Por qué? –Yoshi hizo esa pregunta con una calma escalofriante- ¿Por qué te importa lo que le pase a Leonora y a su hijo?
Eso bastó para dejar en "jaque" no solo a él, sino a los cuatro. Convirtiéndose repentinamente, el mayor en el centro de atención más interesante en ese momento.
-Yo sé la razón –habló con burla el pelirrojo de ojos verdes- El niño bonito se enamoró de mi hermanita
-¡No es verdad! –exclamó Alex preocupado por la estoicidad de Ethan ante la gravedad de las acusaciones
-¿Ah, sí? –cuestionó Donatello con una mirada fría y calculadora- Entonces que explique la razón de tal preocupación que va más allá de una simple amistad, las miradas y toques tan cercanos que he visto, sobre todo… -el genio dudó por la mirada decepcionada de una chica a la que no conocería hasta años después y que sería uno de sus aprendices- Cuando la llevamos al hospital…
-Donnie… -susurró Mikey no creyendo lo que estaba a punto de provocar su hermano
-En el auto, ella lo estaba llamando, en lugar de pedir la presencia de su pareja o rogar por la salud de su hijo, ella… lo llamaba a él –señaló- En todo el camino, lo único que repitió fue "Ethan"
-Padre, eres un idiota –pensó Anabelle con ganas de llorar, recordando todas las veces en que su ídolo le había repetido la frase "Ves pero no observas" junto a las advertencias de no emitir juicios si se estaba tan involucrado sentimentalmente
Alexander entendió los ojos vidriosos de su prima. El tío Donnie acababa de firmar una sentencia de muerte. ¿El motivo? Todos sabían que Donatello era la voz de la razón de la familia en ese momento, erróneamente se había establecido una regla inconsciente de que todo lo que él decía, era un hecho.
Y esa voz de la razón acababa de acusar a su primo y tía, de un adulterio imaginario.
-En vista de los nuevos hechos -articuló Yoshi entre estupefacto y traicionado- Me temo que debo pedirles, que abandonen mi casa…
Una luz brillante interrumpió al señor de la casa, todos tuvieron que cubrirse debido a lo cegadora que era, gracias a eso la hija del científico alcanzó a ver como una de las manecillas de su reloj dio una vuelta completa antes de que algo cayera en sus pies en lo que la luz desaparecía.
Annie recogió el papel y comenzó a desdoblarlo, al tiempo en que Renet llegaba acompañada de Casey con April detrás de él.
-Mis señores, los jóvenes han venido a recoger unas pertenencias de la señori...
-¡NO TE MUEVAS!
Casey se colocó al instante en una pose defensiva golpeando accidentalmente a Renet en el proceso. Ella trastabilló mientras trataba de apretar su nariz para detener la sangre. April intentó agarrarla pero terminó siendo arrastrada al suelo, golpeando su espalda contra un pequeño pilar, cuyo jarrón se rompió en pedazos al caer.
-Mierda
La familia solo pudo presenciar cómo el cuarteto desapareció en una nueva luz, dejando confusión e ira detrás de sí.
Pasado-presente de nuestros protagonistas
Anabelle les entregó en silencio el papel una vez calmó su llanto. Esas seis palabras les cayeron como balde de agua fría.
-Oh, rayos…
"Evita que April rompa el jarrón".
Continuará…
Hola queridos lectores, soy un ser horrible lo sé, pero no contaba con lo que pasaría actualmente. En mi país estamos atravesando una era muy violenta a causa de aquellos que se hicieron llamar "líderes", en estos momentos me siento triste de lo que ha pasado con mi patria y no, no me refiero a Venezuela, de la cual también lamento la situación a la que se ven sometidos. Ahora estamos pagando las decisiones de las personas sedientas de poder que toman decisiones únicamente para su propio beneficio, olvidándose del pueblo al que una vez pertenecieron y les ayudaron a llegar al lugar que ocupan actualmente, aprovechándose de la confianza y esperanza depositadas.
Quiero agradecer y mandar saludos a:
-TsukihimePrincess (Hola, me alegro que te haya gustado. Bueno yo también espero ese resultado pero con mi genio nunca se sabe qué mismo voy a hacer. Sobre la razón por la que lloró Anna o Annie, bueno pues espero que se haya entendido en este capítulo sino lo explicaré en el siguiente. Tang Shen es un personaje complicado en esta historia, pero me alegra que por fin se atreva a hacer algo. Y déjame decirte que tu sugerencia me encantó y pronto verás reflejado mi agradecimiento hacia eso)
Ya saben que los reviews, floreros, tomates, entre otros son bienvenidos
Cuídense
Miko Eiko
