Capítulo 42

NT: Estaba que publicaba ayer, pero resistí porque ya estoy escribiendo los capítulos finales~ Este arco va a ser un poco más corto, por lo de Choso parte del harem es primordial.

..

Al siguiente fin de semana, Choso fue en busca de Yuuji a su habitación que ya estaba listo para salir. Hoy irían a juego de béisbol, era sábado por la mañana así que salieron temprano, aunque se supone que Yuuji no puede salir, en realidad no puede salir solo.

Choso va a estar acompañándolo así que fácilmente salen de la escuela, sin embargo, si Kenjaku se enteraba no iba a permitirle la salida y Choso lo sabía pero no importaba, quería darle esta oportunidad a Yuuji de pasarla bien regresando a la ciudad, si llegaran a llamarle la atención diría que solo lo hizo para que el estado de ánimo del estudiante mejorara.

El juego sería por la tarde, pero Choso tenía planeado que Yuuji estuviera más tiempo afuera, así que lo invitó a ver una película, de hecho era una de las favoritas de Yuuji y estaba en estreno la segunda parte.

Cuándo iban camino al centro comercial, Yuuji estaba contento de volver a estar en la ciudad y de volver ir a cine, miraba a su alrededor, todo se sentía nuevo, los rayos del sol, el ruido de los autos y la gente, los olores peculiares de la ciudad y el imparable ritmo, se sentía como un prisionero que recuperó su libertad.

Antes de que pudiera decir algo, se detuvo mirando al frente, en la entrada del centro comercial estaban tres personas.

"Me puse en contacto con tus amigos" le dice Choso mirándolo, Yuuji está sin palabras, sus ojos brillan debido a las lágrimas que se acumulan y de pronto sale corriendo en dirección a la entrada.

"¡Itadori!" Exclama Nobara primero alzando su mano saludando, sin esperar más los tres también corre hacia Yuuji y terminan chocando en un gran abrazo con llantos y risas.

Choso sonríe, hace días salió para ir a la vieja escuela de Yuuji buscando a sus amigos. Por su apariencia podría resultar sospechoso si se quedaba esperando afuera de la escuela para preguntar a los estudiantes, así que decidió entrar y presentarse, le contó al director que era el psicólogo personal de Yuuji y que necesitaba su permiso para hablar con Megumi, Nobara y Junpei, le explicó que quería incluirlos en una actividad por el bien de Yuuji, explicado de esta forma, el director le dio permiso de estar en la escuela y buscar a los tres estudiantes. Los chicos no confiaron en él al principio, pero luego de hablar y contarles cómo estaba Yuuji, se convencieron y estaban ansiosos por volver a ver a su amigo.

"¡Chicos, los extrañe mucho! Perdón por todo, perdón por no decirles todo" Yuuji estaba llorando a mares, pero no era el único, Junpei y Nobara ni siquiera podían hablar.

"Idiota... Ahora mi maquillaje está arruinado" Nobara se limpiaba sus lágrimas con una sonrisa, realmente no le importaba si Yuuji no les contó, solo está feliz de volver a verlo y que esté bien.

Megumi tampoco siente rencor, por supuesto que se enojó con él por todo lo relacionado con Toji, sin embargo su ausencia lo hizo apreciarlo más a pesar de sus errores, fueron dos largos meses o más sin verlo y por supuesto que su amistad puede contra cualquier cosa, nunca entendió por qué Sukuna no les permitió verlo si ellos no tienen la culpa de lo que ocurrió, tal vez, había algo que faltaba y solo Yuuji puede decirles su versión.

Estuvieron un rato abrazados en la entrada al centro comercial, hasta que decidieron entrar para comer algo antes de ir a ver la película.

"Itadori, puedes contarnos por favor, todo lo que sabemos es por rumores y lo que dijo el director, y nos negamos a creer todo lo que dicen" Le dice Nobara mirando a Megumi, han hablado antes de esto, ciertamente es incómodo para él, después de todo se trata de su padre y su mejor amigo.

"Bien... Siempre me han gustado Gojo-sensei y Toji-sensei, sólo, hice lo que sentía, y... Ya sé, entiendo que está mal que no me hayan puesto límites, pero les aseguro que no me hicieron daño, de verdad, lo único que recibí de ellos fue... " Yuuji piensa un poco antes de decirlo, lo que iba a decir era que quería recibir el cariño que no recibía en casa, pero rechaza este pensamiento rápidamente "Recibí apoyo y cariño, solo eso"

Aunque le gustaría decirle a sus amigos que en realidad tuvo un contacto más sexual, no cree que sea relevante porque es algo personal, lo que importa es que sepan que no fue obligado de ninguna manera a hacer nada que no quisiera.

Megumi lo mira a los ojos, le cree pero no del todo, aún así no quiere que Yuuji se sienta presionado exponiendo sus sentimientos más profundos, sin embargo hay algo que le importa más, "Sukuna dijo... Qué un hombre enemigo de mi padre fue quien te golpeó... ¿Es así?"

Yuuji traga en seco, no le ha dicho a nadie la verdad, han pasado tres meses desde aquello, no lo ha olvidado, siempre piensa en que debe decirlo pero algo lo retiene.

"Hm..." Yuuji asiente.

Megumi no está convencido, solo hace una expresión de decepción, su presentimiento le dice que Sukuna mintió y Yuuji lo está cubriendo, no entiende por qué pero no quiere presionar a su amigo, en lo más profundo de su corazón con solo ver la mirada de Yuuji sabe que fue Sukuna quien lo lastimó.

Deciden cambiar de tema poco a poco, Yuuji les cuenta cómo es la escuela, y con solo escucharlo quieren ir a sacarlo de allí, pero ¿Qué pueden hacer tres chicos de secundaria? Lo estuvieron intentando en estos meses, yendo a casa de los Itadori, insistiendo a Sukuna y a Kaori, pero ninguno daba su brazo a torcer, y preferían decirles que Yuuji estaba bien.

El ambiente pronto se volvió más alegre, finalmente estaban juntos de nuevo, aunque solo sería por este día. Todo es gracias a Choso, quien había decidido dejarlos solos para que hablaran mientras él recorría el centro comercial, compró algunas cosas para Yuuji y luego de un rato volvió con ellos porque ya casi sería hora de la función para ver la película.

Junpei y Nobara fueron los que más notaron la atención de Choso hacia Yuuji, le compró las crispetas y bebida, las llevó por él, y en la sala se aseguró de que se sentará en el lugar correcto, era como una madre cuidando a su hijito.

NT: Crispetas, son palomitas de maíz, sé que se le dice diferente en cada país xD Soy de Colombia, y en la costa le llamamos así.

Nobara y Junpei no paraban de murmurar al respecto riéndose, igual les alegraba saber que Yuuji tenía a alguien que le apoya en ese lugar y a pesar de esa apariencia sombría, Choso se veía que era una buena persona.

Cuando la película terminó, fueron a comer, de nuevo Choso hizo todo por Yuuji, y a Yuuji no parecía molestarle.

"¡Nosotros también vamos al juego!" Exclamaron con sonrisas mientras comían.

Yuuji se sentía tan feliz que olvidó todos sus problemas, desea que este día dure muchísimo o que se vuelva a repetir.

Los cuatro van al juego junto con Choso después de comer y lo disfrutan al máximo, al momento de despedirse, es inevitable que las lágrimas regresen, porque no saben cuándo volverán a verse.

"Vamos a sacarte de allí Itadori, lo prometo" le dice Nobara abrazándolo fuerte.

"Yo... Voy a hacer lo posible para convencer a mamá o a papá"

"Itadori, no tengas miedo de decirnos lo que sea" Megumi se acerca mirándolo a los ojos, solo basta una mirada para saber lo que ambos están pensando, Yuuji le sonríe y asiente, se dan un abrazo lleno de cariño y añoranza, por supuesto que van a volver a estar juntos.

Junpei es un mar de lágrimas, y no quiere separarse de Yuuji "Extraño jugar contigo Itadori, hemos perdido muchas partidas sin ti"

"No pueden rendirse, debemos subir de liga" hablan un rato sobre juegos mientras Megumi se aleja para acercarse a Choso que les había dado el espacio.

"Choso-san, muchas gracias" Megumi se inclina.

Choso se siente avergonzado "No, no, solo, hago mi trabajo"

Megumi lo mira "No cualquiera haría esto, sobre todo si va en contra de la norma"

Choso levanta la ceja sin entender a qué se refiere.

"Quiero decir, has retado el poder de Sukuna, Yuuji tiene prohibido salir de esa escuela solo porque su hermano mayor lo pide, hiciste lo correcto, y espero que sigas ayudando a mi mejor amigo" Megumi lo mira fijamente, él solo es un chico de secundaria que debe valerse por sí mismo, pero Choso es un adulto que puede hacer más, así que no le importa pedirle ayuda.

Choso puede ver que el chico parece que le está suplicando que haga algo, no sabe qué, pero después de escuchar a Yuuji y sobre todo lo que ha pasado, es evidente cuál es el problema y hará lo posible para solucionarlo, incluso si no se lo piden, lo hará porque tiene un gran aprecio a Yuuji.

"Hm, sí. Haré lo que esté en mis manos"

"Solo... Ten cuidado" Megumi baja la mirada, su mano tiembla un poco y la esconde en su bolsillo. Nobara y Junpei no lo saben, pero él sí, en estos tres meses se ha enterado de cosas que no esperaba enterarse, aunque parezca que nada está ocurriendo, en realidad hay muchas cosas moviéndose por el bien de Yuuji.

Su mejor amigo no está solo, y por ahora debe tener paciencia.

Nobara echa un vistazo a Choso y finalmente decide molestar un poco "Ejem, Itadori... No estamos tan de acuerdo con que te gusten los chicos más grandes que tú, pero creo que ese chico de allá es un buen partido"

"Eh..." Yuuji comienza a reírse mirando hacia Choso, no puede evitar sonrojarse y asentir "Ha sido muy bueno"

"Kugisaki y yo nos hemos estado divirtiendo viendo cómo te cuida, parece tu mamá"

Yuuji sonríe "Es como un hermano mayor"

Nobara asiente "De todas formas, puedes considerarlo algo más, yo lo apruebo"

"Yo también" agrega Junpei.

Yuuji se siente tímido, bueno, a él le siguen gustando sus maestros pero no puede negar que también le gusta Choso, aunque no sabe si solo es un cariño especial más parecido a la amistad o lo fraternal, o si es algo romántico.

Después de despedirse, Choso y Yuuji regresan a la escuela.

Una vez llegan, deben separarse, porque al pasar por la zona administrativa, Kenjaku llama a Choso para hablar en su oficina.

Yuuji se siente preocupado, no quiere que lo regañen, teme que por haberlo sacado de la escuela vayan a despedirlo, si Sukuna se entera es obvio que pedirá que lo despidan y si Choso se va, va a sentirse muy solo de nuevo.

...

Kenjaku está molesto, cuando llegó por la tarde el guardia de seguridad le dijo que Choso había salido con el estudiante Itadori, en ese momento a Kenjaku casi le da un ataque de pánico, si Sukuna se entera va a amenazarlo o irá a buscar a Choso para golpearlo, la otra opción es que le pida que lo despida y Kenjaku no puede hacer eso porque no quiere, Choso es alguien importante, lo aprecia y además conoce algo de Choso que puede ayudarle más adelante.

"Ha..." Kenjaku suspira, no pronuncia ninguna palabra pensando en cuál sería el mejor castigo, o más bien pensando en qué excusa inventar si Sukuna llega a enterarse.

"Señor director..."

"Choso, no vuelvas a sacar a ese chico de la escuela. Sé que no te tomas en serio mis advertencias, pero es porque no conoces a su familia"

"Solo hago lo mejor para él. No entiendo por qué no puede ver a sus amigos" Choso hace una expresión de molestia.

"Son cosas que no querrías entender" Kenjaku suspira de nuevo "Sé que eventualmente su hermano mayor se dará cuenta, no quiero problemas, así que por favor, no vuelvas a ir a la habitación de ese chico, los estudiantes y maestros podrían empezar a rumorear, si es que ya no lo hacen, si llegara a oídos de su familia, tendría que despedirte, y sabes que no quiero hacer eso"

Choso lo mira serio "Usted dijo que nunca..."

"Qué nunca iba a despedirte, lo sé. Sin embargo, si sigues involucrándote no me quedará otra opción..." Kenjaku guarda silencio un momento "A menos que quieras enfrentarte a su hermano mayor, tal vez si te acercas a los padres de ese chico puedas encontrar una manera de ayudarlo, si tanto te importa" Kenjaku lo mira de vuelta a los ojos.

Ambos se quedan en silencio, unos segundos después, Choso se levanta del sillón en el que estaba sentado "Entiendo. Señor director, prometo que no volverá a pasar y, no volveré a la habitación de Itadori"

"Confío en ti"

Choso sale de la oficina. Debe ir con Yuuji para explicarle las nuevas reglas, por supuesto que no va a dejarlo, la habitación no es el único lugar donde pueden estar juntos.

Mientras Choso va a su habitación, piensa un poco sobre lo que le dijo el amigo de Yuuji y lo que le dijo el director, ¿por qué le advierten sobre el hermano mayor? No ha tenido mucho contacto con él, solo sabe lo que Yuuji le dijo y no es nada bueno, tal vez podría ser peor de lo que sabe. Yuuji lo hizo ver como alguien muy sobreprotector y violento, con pésima personalidad, pero si hasta el director pareciera que le tiene miedo, ¿no es eso más una persona controladora? Ha aislado a Yuuji de sus seres queridos, según Yuuji todo lo que hace es por su bien y parece que lo ha convencido de ello, incluso parece que ha recibido el apoyo de sus padres en cuanto a sus decisiones sobre su hermano, y también le ha prohibido a Yuuji jugar al béisbol como si no fuera su ideal.

Choso necesita saber más, pero por ahora debe seguir apoyando a Yuuji.

Durante la semana, Choso comenzó a dejarle regalos en la entrada de la habitación con una nota, Yuuji la recibe cada mañana y solo con eso ya puede comenzar el día con ánimo. A la hora del almuerzo, le pide que vayan a la azotea a comer juntos, aunque está prohibido subir a la azotea, Choso tiene la llave para subir y pueden pasar tiempo charlando como siempre.

Por la noche, Choso siempre le prepara algo de comer en su habitación, y luego se la lleva sin necesidad de entrar, no está rompiendo las reglas, le pidieron que no entrara a la habitación de Itadori y eso está haciendo, ¿no?

Kenjaku está atento a lo que Choso hace, suspira y a la vez sonríe pensando en que definitivamente no puede controlar ni convencer a Choso del todo, por algo le agrada ese chico, aunque no debería llamarlo chico cuando claramente es mayor que él, es solo que la personalidad de Choso es bastante tranquila y obediente, pero en su forma de obedecer hay matices, siempre buscará la forma de hacer lo correcto.

También, Kenjaku solo puede rogar que Sukuna no se de cuenta de lo que está pasando en la escuela con Yuuji y lo mucho que Choso está acercándose. Aunque no le importaría que Sukuna se vea acorralado, desde hace un tiempo que ya no lo soporta, siempre sintiéndose amenazado con delatarlo y Sukuna parece que ni siquiera le importa lo que él sabe, si Choso es su carta para arruinarle la vida a Sukuna entonces esperará con ansias.

...

Sukuna había dejado de venir de visita al Instituto Ghetto desde la última discusión que tuvo con Yuuji, solo pregunta a Kenjaku cómo está el mocoso y sus padres lo visitan los domingos. Sukuna se ha ahogado en sus pensamientos sin sentido desde las palabras de Yuuji, ciertamente recibió un golpe en su orgullo y no puede olvidar la mirada del mocoso cuando le dijo que no era su hermano, ¿qué más podía esperar?

"Me odia..." El ruido de la música y la gente se escucha lejano, Sukuna estaba sentado en una barra bebiendo aquella bebida, la mujer propietaria de ese bar lo escucha con una sonrisa.

"Has estado viniendo más seguido, y siempre estás quejándote de tu hermano, ¿Por qué simplemente no te disculpas y le dices tus motivos, cariño?" La mujer le habla en un tono suave, como si fuera su madre dándole consejos, ha estado escuchando a Sukuna siempre y desde la primera vez que lo conoció, supo que este chico estaba atado a algo imposible de cortar, como si hubiera muchas expectativas sobre él y también porque está luchando internamente con un deseo prohibido.

"No importa si me disculpo, a veces no siento que deba disculparme porque todo lo hago por su bienestar, además… si me odia, ¿no debería ser así? debe odiarme, es fácil para mi"

"¿Vas a reprimirte toda la vida?" pregunta la mujer.

Sukuna lo mira, ha intentado liberarse de todas las formas posibles y no lo ha logrado, ya ni siquiera es suficiente acostarse con esos chicos, nunca se siente satisfecho.

"Jum... La familia se destruiría... Tengo la obligación de mantener nuestra reputación"

"La apariencia no lo es todo cariño, además, solo tienes que usar tus palabras, no es necesario usar tus manos"

Sukuna sonríe, no es tan fácil para él, porque siente que va a mostrar debilidad y no puede hacerlo.

Ya no sabe qué hacer con su oscuridad, la violencia no ha servido, suprimir al monstruo tampoco, se siente atrapado en un ciclo, en el que destruye la moral del mocoso pero él vuelve a levantarse. Tampoco ha servido tratarlo un poco mejor, porque ahora simplemente parece que no es suficiente y terminó sin poder hacer algo cuando Yuuji le enfrentó.

"No deberías dejar que te domine" la mujer dice esta frase, es parecido a lo que le dijo Kenjaku, ¿al final, no es él quien tiene el dominio de todo?

¿Qué tal si simplemente le dice la verdad al mocoso?

No.

No puede. Lo odiaría mucho más.

Era un viernes por la tarde. Choso le pidió a Yuuji que fueran a la azotea para ver el atardecer, quería darle un nuevo regalo, en las últimas semanas ha estado pensando en Yuuji demasiado, no lo puede sacar de su cabeza y siente que va a volverse loco, entre más tiempo pasaba con él más confundido se sentía, su corazón está cambiando y se siente a gusto, tal vez se ha enamorado, en realidad es algo nuevo para él, siempre ha sido atento con sus hermanos pero con Yuuji es diferente, es como si quisiera verlo todo el tiempo y escucharlo.

Se ha enamorado, eso es y quiere decírselo, por eso encontrará el momento y el lugar perfecto. No sabe si Yuuji se siente igual que él, se sentiría mal si hiciera sentir incómodo al chico pero tampoco puede callar lo que siente, no es su estilo, siempre necesita ser sincero. Si Yuuji no se siente como él, lo aceptará y le pedirá que sigan siendo amigos, él puede soportarlo, puede dejar ir sus sentimientos, aunque siente que tiene un deber con Yuuji, se prometió a sí mismo que va a ayudarlo.

En la azotea, Yuuji corre alrededor disfrutando del clima "Ahh~ ¡Hay mucho viento hoy!"

Choso lo mira con mucho cariño, en esta ocasión había traído algunas golosinas y una manta para sentarse, como si fuera un picnic pero en la azotea, coloca las cosas y Yuuji se acerca para ayudarle.

"Estaba preocupado de que fueran a despedirte, no deberías tener favoritos Choso-san" Yuuji se burla mirándolo.

Choso se ruboriza "Eres mi favorito" responde.

Yuuji se ríe suavemente "No lo digas, los demás estudiante podrían ponerse celosos"

"No creo que se pongan celosos, sé que solo van donde mí porque los escucho, pero dudo que me tengan aprecio por mi apariencia"

"Choso, es que te falta más vitamina D, deberías salir a tomar el sol más seguido" Yuuji sigue bromeando y se acerca apartándole el cabello de la frente "Mira que tienes bonitos ojos pero estas ojeras, ¿no duermes por la noche?"

"Si duermo, solo… trasnochaba mucho mientras estudiaba y trabajaba"

Yuuji sonríe, le encanta que Choso no se moleste con sus bromas y que responda como si fuera en serio. Se quedan en silencio mirando hacia el horizonte "Gracias por todo Choso, no sé si hubiera podido soportarlo sin ti"

"Eres fuerte Itadori, sé que hubieras soportado" Choso en lugar de ver el paisaje sus ojos están fijos en Yuuji, él es el paisaje más hermoso que pueda ver, mientras Yuuji mira al horizonte de repente se le escapan las palabras sin querer "Me gustas"

"¿Hm?" Yuuji se vuelve para mirarlo, entonces Choso se da cuenta que lo ha dicho en voz alta, juraba que solo lo había pensado pero realmente lo dijo y ahora su cara se pone de todos los colores.

Yuuji no puede creer que se ponga de esa manera, le recuerda un poco a la timidez de Higuruma, que también le gustaría saber cómo está, pero la reacción de Choso es mucho más exagerada y no puede evitar reírse.

"Choso-san, no digas que te gusto y luego te pongas rojo, ¿Cuántos años tienes?" Yuuji se ríe, no por su confesión sino por su reacción.

Choso baja la mirada, es cierto, no se está comportando como un adulto pero es culpa de su corazón inexperto que nunca se había enamorado de alguien, solo tenía lugar en su corazón para sus hermanos pero con Yuuji es un sentimiento de amor y conexión, ha disfrutado estar con él demasiado, es la primera persona con la que puede ser él mismo sin que le miren como un bicho raro, tal vez sea un poco exagerado pero es así como se siente y como demuestra su cariño.

Yuuji se acerca sentándose a su lado con una sonrisa "Gracias por decírmelo Choso-san"

Choso lo mira, sin pensarlo dos veces se inclina besando sus labios, la sensación se siente familiar y cómoda, Yuuji no se aleja, al contrario siente la mano del pelirrosa sobre su mejilla y es ese es el permiso para profundizar más el beso.

"También me gustas Choso" le dice Yuuji en voz baja antes de volver a compartir un profundo beso y abrazarse con fuerza.

Sus sentimientos han sido expresados, y ambos sienten una conexión que va más allá, sentir los labios y el tacto del otro los hace descubrir una emoción intensa, una emoción que han estado reprimiendo y que se ha ido acumulando, siempre están charlando y jugando, mirándose y riendo.

Cada vez que Choso pasaba por su salón, ambos se sonreían y no podían esperar para pasar tiempo juntos, realmente están enamorados, y no importan las reglas.

Los siguientes días, vuelven a encontrarse en la azotea, tan solo pasan el rato, la rutina no cambia y así les gusta. Aunque no pudiera entrar a la habitación de Yuuji, el chico de repente lo hace pasar abrazándolo y cerrando la puerta. A Choso no le gusta desobedecer, se supone que Kenjaku le pidió que no entrara pero ahí está cediendo a los brazos del pelirrosa que lo invita a pasar.

En una tarde, cuando estaban en la azotea, Yuuji se sube a su regazo y le sostiene su rostro besándolo con más intensidad que antes.

"No seas tímido Choso" le sonríe tomando las manos del pelinegro para que las coloque sobre su cintura, "Si te gusto, puedes demostrarlo como quieras"

Luego de haber visto el atardecer, regresaron y una vez dentro de la habitación, después de quitarse los zapatos, Choso abrazó con fuerza a Yuuji empujándolo hasta caer sobre la cama. Comenzó a besarlo como nunca, no solo sus labios sino también su cara y su cuello provocando las risas del más joven quien también le devolvía los besos y le acariciaba la espalda.

"Haa... Choso-san... Te van a despedir por entrar en mi habitación" se burla Yuuji mientras siente los labios del pelinegro sobre su piel succionando su clavícula con tanto deseo.

"No importa…" Choso lo mira hablando en serio, y Yuuji siente los latidos de su corazón con intensidad, sostiene su rostro atrayéndolo hacia él para darle un beso de recompensa por su gran trabajo.

Choso siente las piernas de Yuuji envolverse alrededor de su cintura y su cuerpo se estremece, su lengua acaricia dulcemente la ajena, recuerda que Yuuji le había contado sobre esos dos hombres así que no le sorprende que sepa besar, sin embargo no puede evitar sentir celos, y eso solo hace que quiera meter más su lengua y devorar más la boca de Yuuji como si quisiera marcarla como suya.

"Nghhh..." Mientras más se besan, el calor en sus cuerpos es más intenso, sus cuerpos se frotan incluso con la ropa puesta pero llega un momento en que es solo un estorbo.

Es Yuuji quien toma la iniciativa de sacarle la camisa y levantarla para que se la quite, debajo de esta tiene una camisilla blanca sin mangas, y Yuuji acaricia sus brazos con una musculatura decente mirándolo con deseo.

"Eres guapo Choso-san" le dice con una sonrisa. No sabe por qué no se siente tan tímido como solía ser, con Gojo-sensei y Toji-sensei casi siempre era tímido e ingenuo, tal vez porque ellos tenían un aspecto más dominante y con Choso se siente de igual a igual, está descubriendo que también le gusta tener un poco de control.

"Tú eres más guapo" le dice Choso besando su mejilla para después quitarse la camisilla y dejarle ver su cuerpo, afloja su moño y entonces por primera vez Yuuji puede verlo con el cabello suelto, se ve realmente precioso y sexy, jamás pensó que Choso podría verse tan varonil desnudo y con el cabello largo suelto.

"¿Puedo... Llamarte… Yuuji?"

Yuuji asiente "Haz lo que quieras Choso-san" estira sus manos para volver a atraerlo y besarlo, le gusta el sabor de sus labios y la suavidad de su lengua, le encantan los besos, solo es un chico que extrañaba sentirse deseado de esta forma ¿cuánto tiempo ha estado en este lugar? Ni siquiera puede ver porno, solo masturbarse pero eso lo empezó a hacer cuando comenzó a sentirse mejor, antes la tristeza ni siquiera le permitía darse autoplacer.

Un rato después, Yuuji ya se había quitado su ropa y estaba solo en ropa interior, al igual que Choso era la última prenda que les quedaba, ambas están húmedas por el preseminal que se escurre de sus miembros, el calor y las caricias no han disminuido.

"Ha... Hm..." Yuuji se estremeció sintiendo la aterciopelada lengua del pelinegro lamiendo sus pezones, los succiona y los chupa y cada vez que lo hace no puede evitar temblar y dejar salir sus gemidos, acaricia el cabello y la espalda de Choso con cariño, y se inclina para darle un beso en la frente. Sus piernas están alrededor del cuerpo de este hombre, sintiendo el delicioso frotamiento de sus miembros incluso aún cubiertos por la tela, no está pensando en si van a ir más lejos, solo quiere sentirse bien y venirse.

Choso se aleja mirando a Yuuji con necesidad, como pidiéndole permiso sin pronunciar una palabra y el más joven lo entiende.

Yuuji comienza a bajarse su bóxer liberando su miembro, permitiendo que Choso lo mire llorando por él, luego se levanta y comienza a bajarle los suyos hasta quitárselos y arrojarlos al suelo, una vez están ambos desnudos vuelven a abrazarse, sintiendo la piel contra la piel, tan intimos, tan cercanos, tan caliente, tan erótico.

Yuuji gime abrazando a Choso con fuerza besando su hombro, volviendo a envolver sus piernas alrededor de la cintura del mayor, sintiendo esta vez directamente sus miembros tocarse, la mano de Choso los agarra ambos comenzando a frotarlos entre sí, ambos jadean mientras siguen frotándose.

"Yuuji... Yuuji..." Susurra Choso buscando sus labios de nuevo.

Yuuji le corresponde gustoso, el placer invade su cuerpo entre más se mueven y se frotan entre sí, el crujido de las sábanas se hace más fuerte, Choso comienza a moverse encima de él sin soltar sus miembros.

"Haa... Ahh... Choso...ahh..." Yuuji jadea aferrándose a su cuerpo, abre su boca mordiendo el hombro de Choso dejándole una marca, y entonces comienza a correrse ensuciando el abdomen de ambos y la mano del pelinegro, al sentir el semen cálido de Yuuji en su mano, Choso sigue martubándose y vuelve a besarlo mientras se viene también, le da varios besos jadeando y tratando de recuperar el aliento. Jamás pensó que Yuuji correspondería a su confesión repentina, y que más pronto que nunca iban a mezclar sus esencias, al menos para Choso, eso era romántico y le gustaba este lado más pasional suyo que en realidad no conocía.

"Ha... Yuuji, te quiero mucho" lo abraza besando su cuello.

Yuuji sonríe sintiéndose cansado pero igual debe decirlo "Choso-san, la próxima quiero ir hasta el final"

Con tal declaración, Choso se entusiasma sabiendo lo que significa, Yuuji quiere entregarse a él por completo y no puede estar más feliz, definitivamente va a prepararse y también va a prepararlo para hacer que su primera vez sea lo más hermoso posible.

...

Una mañana de domingo, Yuuji le había sugerido a Choso que preparara algo de comer para darle a sus padres que vendrían de visita, los días siguientes a su confesión estuvieron llenos de besos a escondidas y prometieron estar juntos como novios. Yuuji quería que sus padres conocieran a Choso aunque no les iba a decir que habían empezado una relación, solo quería sentir que lo hacía parte de su familia, puede decir que no sintió lo mismo con sus maestros, aunque Choso no es diferente a ellos en lo que respecta a la edad, ¿por qué siempre tiene que gustarle alguien más grande que él? Choso es unos años más mayor que Gojo-sensei y es menor que Toji-sensei por mucho más, Yuuji no podía simplemente decir a sus padres que le gusta el psicólogo y que son novios, ni siquiera sabe cómo reaccionarían con solo saber que le gustan los chicos y no las chicas.

Sus padres desde que entró en la pubertad le dijeron que cuando decida casarse con una chica, debe ser alguien digno, no entiende por qué directamente les hablaban de casarse, no solo a él sino también a Sukuna. Ni siquiera le dijeron algo sobre enamorarse o tener aventuras, para los Itadori eso no está bien, y sin embargo, sus hijos son todo lo contrario.

Sukuna ha tenido varias parejas, no oficiales, pero ha tenido sexo con varias antes de casarse y sus padres no es como si supieran de su vida privada. Y a él, le gustan los chicos, más bien los hombres mayores, y también ha estado teniendo sus aventuras a escondidas, una de ellas lo llevó a un gran problema, un problema en donde ha encontrado a otro hombre.

Definitivamente, tal vez Sukuna tenía razón, no tiene conciencia de sí mismo y no aprende.

Choso toca la puerta de la habitación de Yuuji un poco nervioso, llevaba un recipiente con takoyakis y esperaba que fuera del gusto de los señores Itadori, quiere darles una buena impresión, bueno, una segunda buena impresión.

"Ahh, debe ser Choso-san" Yuuji abre la puerta haciéndole pasar.

Kaori y Jin le saludan amablemente mientras se sientan en la barra que divide la cocina de la habitación. Choso y Yuuji se encargan de servir en cada plato.

"Huele muy bien" menciona Jin dando una primera probada, luego Kaori y su rostro muestra que estaba muy rico.

"Hmm se siente bastante casero, ¿Dónde aprendiste?" pregunta Kaori mirando a Choso a los ojos.

Choso sonríe "En el orfanato, debía aprender para darle de comer a mis hermanos"

Kaori se sorprende un poco, guarda silencio un momento y luego con una sonrisa dice "No esperaba que tuvieras un lado hogareño" Esto lo dice debido a su apariencia.

"Choso-san es un buen cocinero" Yuuji sigue comiendo luciendo contento, Kaori está agradecida de que su hijo se vea más feliz que al principio, a veces no estaba segura de dejarlo en la escuela pero siempre pensaba en que todo es por el bienestar de Yuuji, por supuesto que lo extraña en casa, aunque ya se ha acostumbrado, sin embargo quiere llevarlo de vuelta a casa y podría esperar solo un mes más que eran las vacaciones de verano y también sería el cumpleaños de Yuuji.

Choso probó de la comida que él mismo preparó y estaba satisfecho de haberlo hecho bien, su mirada siempre estaba sobre Kaori, le parecía una mujer muy bonita y además había algo en ella que le llamaba la atención.

Kaori quería evitar mirar mucho tiempo a Choso, no le desagrada, solo se sentía extraña cuando lo veía.

Luego de que los padres de Yuuji se fueron, Choso se quedó un rato con él hablando sobre sus padres, sintió un poco de envidia pero no en el mal sentido. Aunque tuvo a sus hermanos que eran como su familia también se pregunta cómo hubiera sido si hubiera crecido con sus padres.

"Choso-san, creo que deberías por lo menos averiguar de dónde vienes" le dice Yuuji.

Choso lo sabe, solo que aún no se sentía listo, sin embargo quería saber más sobre la familia de Yuuji porque quería acercarse más a su querido novio.

Esa misma tarde, buscó el archivo de Yuuji, los nombres completos de sus padres Jin Itadori y Kaori Itadori. Kaori por supuesto, ha adoptado el apellido de su esposo, sin embargo en la parte especifican su apellido de soltera.

Kaori Kamo.

¿Kamo?

Bueno, podría ser solo una coincidencia.

Sin embargo con solo leer el apellido Choso siente como si las cosas comenzarán a ser más claras, mira su brazo izquierdo, tiene una marca de nacimiento entonces recuerda que la mamá de Yuuji también tiene una similar, pero en ese momento no le dio importancia, solo era una coincidencia.

Además, aunque su apellido sea Kamo también, no tendría sentido vincularlo con Kaori, se supone que los hijos en Japón adoptan el apellido paterno, no el materno.

Pero por otro lado, no es un apellido común.

Choso comienza a tener una corazonada, una sensación de que algo no está bien, su mente se llena de preguntas y dudas mientras intentaba procesar la información que acababa de descubrir.

El apellido "Kamo" resonaba en su cabeza, haciendo que se sintiera desconcertado y confundido. La idea de que la madre de Itadori fuera su madre incluso ronda por su cabeza, pero es algo demasiado surrealista porque ella se ve muy joven y además está casada, no parece el tipo de mujer que abandonaría un hijo.

Solo son coincidencias.

Tal vez está pensando demasiado, sin embargo pensar en que Yuuji podría ser su hermano, era algo que Choso no podía ni siquiera considerar sabiendo lo que habían hecho, son novios, se han besado y han tenido intimidad, y más adelante pensaban en llegar hasta el final. Es imposible, ¿verdad? ¿Y si tuvieran algún vínculo? Quizás Kaori no era su madre pero podría ser un familiar cercano a su madre y eso explicaría por qué comparten el mismo apellido.

Choso guarda el archivo pero la duda continúa en su cabeza, debería dejarlo así, de todas formas, no está interesado en conocer su origen… todavía.

...

En casa de los Itadori, era hora de la cena, Sukuna estaba realmente cansado y no le apetecía hablar como antes, le gustaba presumir solo porque quería hacer sentir menos al mocoso pero ahora él ya no está, bueno, no quiere admitir que su ausencia es notable porque él mismo fue quien lo alejó. No se había sentido así los meses anteriores, todo comenzó a hacerle ruido desde esa discusión.

De repente, Kaori comienza a hablar de su hijo menor.

"Me alegra que Yuuji se haya adaptado a la escuela, se veía bastante bien cuando fuimos a visitarlo"

"Habría que esperar a saber sus calificaciones" responde Jin.

Sukuna solo los escucha, hace rato que no va a visitar al mocoso, debe hacerlo pero no quiere volver a escucharlo, ¿Qué tal si le dice cosas peores? No sabría si esta vez se contendría, en ese momento le golpeó y sintió que había arruinado todo de nuevo, si vuelve a responderle o a gritarle podría volver a desatar su monstruo violento contra el mocoso.

"Hm, ese chico, Choso, es muy bueno cocinando" agrega Kaori.

"Hm sí, ¿Sukuna, has hablado con él? Yuuji dijo que suele prepararle la cena, deberías darle una compensación económica"

Sukuna mira a su padre, levanta una ceja ¿Con quién? ¿Choso? ¿Cena?

Ah, ese bicho raro.

Se había olvidado de que ese sujeto era el psicólogo y seguramente era él quien le estaba devolviendo los ánimos al mocoso, se supone que le había dicho a Kenjaku que lo mantuviera a raya pero al parecer no ha sido así, entonces debe volver para poner orden él mismo, ¿No?

"Sí, está bien" responde Sukuna y continúa comiendo.

"¿Pasa algo cariño?" Le pregunta Kaori con una sonrisa, también está preocupada, hace días ha notado que Sukuna está diferente, quizás por el trabajo pero sabe que hay algo más, una madre siempre sabe.

"No es nada, no te preocupes mamá, pensando en el trabajo... Tengo algunos problemas por resolver"

"Siempre es bueno que descanses cariño, ¿Por qué no traes a Yuuji de vuelta a casa el fin de semana y vamos todos de paseo?"

"Si, de acuerdo" la expresión de Sukuna no cambia.

Después de terminar de comer, se va a su habitación de inmediato. No sabe por qué se siente como si no le quedara nada, se siente que ha perdido un propósito, se ha pasado todo el año vigilando y haciéndose cargo de su hermano y sus problemas, ahora el mocoso no está en casa, finalmente está en donde siempre quiso llevarlo y aún así no se siente satisfecho.

No eres mi hermano.

Esa frase sigue en su cabeza, no pensó que le fuera a afectar tanto la determinación del mocoso al decir aquello, no es culpa lo que siente, es algo más que no puede describir, como un vacío y el miedo de perder algo, incluso le amenazó con irse cuando sea mayor de edad, ¿realmente lo haría? No quiere perder, ¿perder qué? ¿Al mocoso?

Sukuna siente que es lo mismo que cuando le pidieron alejarse de su hermano hace cinco años, siempre estaba buscando llenar un vacío y la falta que le hacía estar presente en su vida. Buscaba llenar ese hueco con sexo o con alcohol, también se metio en problemas y desahogaba su ira golpeando a otras personas, todos esos tuvo que callarlos con dinero y a veces con ayuda de Kenjaku. Solo volvió a sentir que tenía un objetivo cuando sus padres volvieron a darle la responsabilidad de cuidar a Yuuji.

Entonces al final, ¿Lo necesita?

...

NT: Vamos Sukuna, levanta ese ánimo! xD

Encuesta del capítulo...

¿Cómo crees que será el final?

a. Súper feliz! Yuuji se casa con todos

b. Triste, alguien más va a ir a ver San pedro

c. Final abierto

d. La autora se toma unas vacaciones de 1 año y no termina la historia (Es broma)