Capítulo 30

Megumi y Yuuji terminan de jugar, al menos por ahora. Yuuji tiene sueño y le pide permiso para tomar una siesta antes de irse, a pesar de que ya es tarde no quiere volver a casa, esta vez avisó a su madre solamente, pero no ha leído su mensaje.

"Descuida, puedes quedarte, iré a comprar algo de comer y seguimos jugando más tarde" Megumi se prepara para salir, debido a que Toji salió, no le importa dejar a Yuuji solo.

"Gracias..." Susurra Yuuji acostándose y cierra sus ojos.

Megumi lo mira, se siente bien que hayan vuelto a hablar, Yuuji es su único mejor amigo, perderlo por no entender sus sentimientos no es una opción, solo quiere lo mejor para él.

El pelinegro decide ir caminando a la tienda de conveniencia que no está muy lejos de su casa, así que no tardará.

Toji no había ido lejos, fue a consultar si había ganado el Takarakuji o lotería, regresó decepcionado y decidió ir a la habitación de Megumi para preguntarles si querían comer algo e ir por ello, así aprovecha para comprar otros boletos de lotería.

"Megumi, Itadori ¿Quieren...?" Abre la puerta pero no termina de preguntar al darse cuenta de que en la habitación solo estaba el pelirrosa dormido.

El mundo es tan perfecto para él en estos momentos, decide entrar y se sienta en el suelo al lado de la cama mirando el rostro dormido del chico. No puede evitar sonreír pensando en lo tranquilo y puro que se ve, tampoco quiere despertarlo así que solo disfruta de la vista.

Palo de rosa, es tan hermoso.

Sus dedos apartan algunos cabellos de su frente, ahora puede ver de cerca ese moretón y también nota que el chico tiene los ojos enrojecidos como si acabara de llorar, su pecho se aprieta con solo imaginarlo llorando o sufriendo, él quiere verlo siempre contento no triste, es un destello en su vida y no quiere que desaparezca.

Sus dedos trazan la mejilla del chico y luego aparta su mano con temor a despertarlo, la mano de Yuuji está cerca entonces la toma. Es un poco más pequeña que la suya y sus dedos son tan suaves en comparación con los suyos que están marcados por la textura de la experiencia, del trabajo y el dolor de los años.

Lentamente enlaza sus dedos con los de Yuuji, quiere sostener su mano siempre, se siente como si su deber fuera protegerlo, desearía tanto que tuvieran la misma edad. Aunque eso no ha sido un impedimento para él en el pasado, se sorprende que con Yuuji haya cambiado su percepción y manera de hacer las cosas.

De repente siente que la mano de Yuuji aprieta la suya, y se da cuenta de que el chico se ha despertado. Lo mira con sorpresa, y allí está ese rostro sonriente y que parece brillar ante sus ojos.

"Toji-sensei" susurra Yuuji con una sonrisa y mirada somnolienta.

"Te desperté, lo siento" Toji se acerca susurrando.

Yuuji no dice nada solo lo mira como si quisiera decirle algo más.

"¿Qué pasa?"

"Toji-sensei, ¿Tienes hermanos?"

La pregunta sorprende un poco al pelinegro, eso le da a indicar que sus lágrimas secas y su moretón fueron causados por ese hermano suyo.

"Si tengo, ¿Por qué?"

"¿Y... Se llevan bien o mal?"

Toji se ríe, ni siquiera piensa en sus hermanos, los detesta, no le importa si son su familia, lo trataron mal y no merecen ser recordados en lo más mínimo, pero por su pupilo puede hacer una excepción.

"Nos llevamos muy mal, hace tiempo me separé de mi familia, mis hermanos me odian, toda mi familia me detesta" Toji dice esto con una sonrisa sincera, realmente ya no le importa, es un hombre adulto herido pero debe seguir adelante y eso ha hecho, con o sin su familia.

"¿De verdad?" Los ojos de Yuuji se llenan de agua, quiere evitar llorar, su voz se quiebra un poco pero luego sonríe "Yo... Pensé que todas las familias deben amarse..."

Toji puede ver que el chico no está bien, está en un momento vulnerable, aunque no entiende que le ha pasado debe ser algo que lo lastima y que ha estado cargando desde hace tiempo.

"No todas, palo de rosa" Toji coloca su otra mano sobre la cabeza del más joven acariciando "No te preocupes, tienes a muchas personas que te quieren. Megumi te aprecia mucho, tus amigos y yo también creo que eres un chico muy bueno"

Yuuji sonríe, le avergüenza escucharlo decir eso, no pensó que Toji tuviera un lado tan sensible y tan cariñoso, tal vez, él es el único al que le ha mostrado este lado y se siente especial. Todos esos rumores terribles sobre Toji, aunque sean ciertos, se deben a que nunca ha mostrado este lado suyo a los demás, Yuuji se siente agradecido, así que se levanta un poco y le da un abrazo.

"Toji-sensei" susurra, y luego se aleja mirando el rostro apacible delante de él "¿Me quieres?" Pregunta de repente.

Toji asiente despacio "Claro que sí, eres como un rayo de sol"

Yuuji se acerca dándole un beso en los labios, como una señal de agradecimiento, aunque realmente quería besarlo después de escucharlo.

Toji sonríe internamente, no ha tenido que hacer ningún movimiento extraño o seducirlo para que él mismo decida besarlo como si no fuera ningún problema.

Ha podido obtener la confianza de este chico y no piensa arruinarlo, su mano se desliza detrás de la nuca del pelirrosa rozando algunos mechones de su cabello, lo acerca un poco más haciendo que separé sus labios y le permita deslizar su lengua tocando la ajena, puede sentir al chico temblar ligeramente cuando roza su lengua, y comienzan un baile lento en el interior de su boca saboreando el dulce sabor del chico inexperto.

A Toji no le importa si en estos momentos entra Megumi a la habitación y lo descubre, de hecho besaría a Yuuji con más entusiasmo volviendo a ese Toji del pasado por un momento, a ese hombre que no le importaba lo que estuviera bien o mal, a ese hombre que solo hacer lo que le apetezca.

Escucha un ligero gemido de Yuuji, un simple sonido que apunta a su corazón haciendo que lata más rápido y que también despierte el deseo en sus partes bajas, si no se detiene ahora, en pocos minutos se estará comiendo a este chico que tanto ha deseado.

Yuuji coloca su mano sobre su pecho, en lugar de empujarlo en realidad aprieta la tela de su camisa y se acerca más. No sabe si es porque estuvo en un momento vulnerable y ahora quiere sentir otro tipo de cosas, y el placer es lo contrario al dolor, le gusta el sabor de los labios de este hombre y su aroma varonil, se siente tan atraído que no quiere parar, su mente grita que se detenga pero su corazón y cuerpo le pide más, más de este hombre.

Toji lo empuja suavemente sobre la cama sin dejar de besarlo, su mano se desliza sobre el abdomen del pelirrosa levantando su ropa y acariciando directamente su piel haciendo que de repente Yuuji gima fuerte y finalmente lo aleje.

"Sensei..." El chico lo mira ruborizado y sobreestimulado, Toji también lo mira y vuelve a darle un beso en los labios.

"Yuuji..." Susurra su nombre de forma dulce pero también con esa voz llena de deseo y lujuria. No puede parar, Palo de Rosa es demasiado tentador y lo tiene a su merced, no le importaría quitarle la ropa y besar cada rincón de su cuerpo, hundir sus dedos en él y hacer que se corra con solo estos, hacerlo rogar por su pene y enseñarle lo bien que lo puede hacer sentir.

Pero la vida no es color de rosa…

En ese instante, escuchan golpes en la puerta de la entrada de la casa.

El corazón de Yuuji casi se detiene pensando en que podría ser Megumi, así que aleja a Toji rápidamente, pero entonces escucha una voz gritando su nombre o más bien... ¿Apodo?

"¡Mocoso!"

Yuuji ahora se levanta de la cama dispuesto a irse, pero Toji lo sostiene de la muñeca evitando que se vaya.

"Hey, tranquilo"

Yuuji estaba realmente nervioso, todo en su mente se volvió un desorden, hace unos momentos estaba besándose y dejando que su entrenador lo tocara, y ahora está tan asustado porque Sukuna está afuera buscándolo.

"Sensei... Tengo que irme..."

"Pero no así, luces nervioso, si te ve así podría sospechar que te pasó algo" Toji lo mira, tiene razón, no puede salir de esa forma, Sukuna se daría cuenta y el regaño sería peor, mejor se tranquiliza primero.

"No te preocupes, yo me hago cargo, ¿Bien?"

Yuuji asiente, no está seguro de si debería hacer esperar a Sukuna mucho tiempo.

Sukuna golpea la puerta con fuerza, está tratando de no perder la paciencia, ¿Por qué tarda tanto en salir? Está seguro que está dentro.

"Maldito mocoso..." Murmura Sukuna apretando los dientes, está perdiendo la paciencia.

"¿Qué haces?" Pregunta Megumi.

Sukuna se da vuelta mirando al adolescente que acababa de llegar, trae consigo una bolsa llena de dulces y bebidas, eso solo confirmaba que el mocoso estaba en esta casa.

Megumi ve a Sukuna tocando la puerta a golpes, lo que hace que se preocupe. Dejó a Yuuji dormido, su padre se supone que no está en casa, entonces debe hacerse cargo aunque realmente no le gusta tratar con Sukuna.

"Vine por el mocoso, sé que está contigo, dile que salga"

"Itadori está dormido, dijo que avisó a su madre y más tarde volverá" Megumi le resta importancia y se acerca para entrar a su casa, pero Sukuna no puede tolerar esa respuesta y le impide cruzar.

"Mira, no me iré de aquí hasta que salga, así que ve a despertarlo y dile que nos vamos" está vez su rostro es serio, como si se estuviera conteniendo.

"Si Itadori no quiere irse por ahora no puedes obligarlo" responde Megumi, al escuchar esa respuesta el pelirrosa agarra del brazo al menor tirando de él con fuerza.

"No estoy jugando, o entraré yo mismo y lo sacaré de este basurero"

"Tch, mi casa no es un basurero"

Megumi tira de su brazo pero no lo suelta, en cambio le aprieta con más fuerza "Solo las ratas abandonadas viven en un sitio así, después de todo, eres al igual que tú padre"

Megumi frunce el ceño, ¿A qué vienen sus ofensas gratuitas? Parece que solo le gusta sentirse superior a los demás y piensa que diciendo esos comentarios logrará rebajarlos.

"Suéltame" Megumi tira de su brazo, lo está lastimando y parece que lo disfruta por su sonrisita burlona.

"Ya te dije lo que tienes que hacer, y esto ya no es necesario" Sukuna le arrebata la bolsa de forma brusca ocasionando que se rompa y los bocadillos se esparzan por el suelo.

"¡Tú! ¡Imbécil!" exclama Megumi.

En ese instante la puerta se abre, Megumi se da cuenta que se trata de su padre, pensó que no estaba en casa y ahora se siente un poco nervioso.

"¿Quieres soltar a mi hijo?" Toji no luce muy feliz, sobre todo porque antes de abrir la puerta había escuchado lo que dijo Sukuna.

El pelirrosa suelta a Megumi y finge que no ha pasado nada, su expresión es seria, sabía que si venía por el mocoso tenía que enfrentarse a este sujeto, realmente no le importa va a sacarlo de esta casa así sea a rastras.

"Vine por el mocoso, sé que está aquí" Sukuna se planta frente a Toji.

Megumi observa a estos dos hombres, teme que comiencen alguna pelea aunque su padre tendría ventaja por su edad y experiencia, pero no sabe si Sukuna por su personalidad podría hacerle frente.

"¿Mocoso? ¿Cuál?" Toji se burla, haciendo que Sukuna pierda un poco la paciencia "¿Por qué no le llamas por su nombre, hm?"

Los ojos de Toji llenos de confianza no dudan en mirar fijamente a Sukuna, ahora que lo ve de cerca, en efecto se parece mucho a Yuuji solo cambia algunos rasgos, los del adolescente son más suaves en comparación con el rostro más maduro de Sukuna y evidentemente su expresión de molestia.

"Como le llame no te importa, no eres nadie" Sukuna aprieta los puños, su rostro endurecido aún más por la ira contenida "Te advierto, más te vale no meterte en mis asuntos", dice con voz baja y amenazante.

Megumi se pone tenso, anticipando una pelea. "Padre, por favor...", intenta intervenir.

Toji se burla sin retroceder, "Un tipo que se cree superior solo porque tiene un poco de dinero heredado de sus padres, ¿Algo más con qué amenazar?".

Sukuna da un paso adelante "Bien, no tengo tiempo para esto, lo sacaré yo mismo, ¡mocoso!" Exclama empujando a Toji pero este lo empuja de vuelta con fuerza haciendo que casi tropiece, en ese instante, antes de que Sukuna quiera reaccionar de forma violenta, Yuuji sale corriendo y lo agarra del brazo tirando de él.

"Vámonos" le dice Yuuji sin más.

Sukuna lo mira y frunce el ceño.

"¡Cómo te atreves a salir sin permiso y venir a esta pocilga!" Le grita y le tira de la oreja.

Tanto Megumi como Toji se sorprenden un poco, pero lo que sigue los deja pasmados.

Sukuna golpea a Yuuji en la mejilla delante de ellos, como si no le importara.

Yuuji toca su mejilla y sus ojos se llenan de lágrimas, es la primera vez que se atreve a golpearlo en público, y delante de su mejor amigo y su entrenador, ha estado fingiendo ser fuerte para no preocuparlos y ahora parece que a Sukuna le importa en lo más mínimo.

Toji no puede creer lo que acababa de ver, su Palo de Rosa acaba de ser lastimado sin ningún motivo y eso no puede quedarse así, la ira se le sube a la cabeza. Puede que sea su hermano mayor pero ¿Cómo se atreve a hacer eso? Nadie debería tratar así a su lindo prodigio del béisbol, el pelinegro aprieta su puño mientras su corazón late con fuerza.

"¡Sube al maldito auto!" Sukuna vuelve a gritarle, entonces es cuando recibe un puñetazo justo en la cara que prácticamente lo hace tambalearse.

"¡Bastardo!" Exclama Toji completamente furioso.

Megumi ha visto a su padre enojado antes y realmente es aterrador, el hecho de que haya golpeado a Sukuna le hace sentir satisfecho pero teme que esto conduzca a un problema más grande, después de todo se trata de un Itadori, una familia con prestigio e influencia en la ciudad, no quiere que su padre se meta en problemas de nuevo, justo cuando ya lleva meses tranquilo e incluso en un año ha cambiado su forma de vivir.

"Tch" Sukuna lo mira mientras toca su nariz, hay un rastro sangre saliendo, este sujeto tiene la mano pesada y acaba de usarla contra él, ¿Acaso le molestó tanto que golpeara al mocoso? Qué risa.

Sukuna se vuelve hacia el pelinegro y lo empuja "Típico de los primates"

Toji frunce el ceño "¿No te basta con un solo golpe, ¿verdad basura?"

"Puf, quién es la basura aquí, un hombre que desaprovecha su oportunidad para arrastrarse con vagabundas"

En ese instante Toji iba a propinarle otro golpe pero Yuuji interviene poniéndose frente a Sukuna.

"Basta, Toji-sensei, no..." Yuuji entiende que si vuelve a golpear a Sukuna, será como si le estuviera dando pruebas suficientes para que lo denuncie por agresión y Sukuna tiene muchos contactos que le favorecen.

Megumi también sostiene del brazo a su padre antes de que se desate una pelea entre estos dos, ambos chicos saben que deben detenerlos antes de que las cosas se salgan de control.

Aunque su padre no haya sido el mejor de todos, en los últimos meses ha cambiado, estudió para convertirse en maestro y también es el entrenador del equipo de su escuela, hace un buen trabajo y aunque a veces sale por las noches, ya no es como antes que llegaba completamente ebrio o con alguna mujer, solía meterse en peleas y hacía trabajos que podían costarle la vida, este mismo estilo de vida le había llevado a la cárcel y su historial no estaba limpio. Evidentemente si Sukuna decidiera llamar a la policía su padre sería el más afectado, aunque sea Sukuna quien haya sido el que actuó primero al golpear a Yuuji, pero podría justificarse diciendo que solo lo estaba disciplinando porque es su hermano mayor.

"Detente... Papá", Megumi tira de Toji. Por supuesto que le gustaría que su padre le callara la maldita boca a Sukuna después de todas las ofensas que ha hecho sobre su difunta madre y sobre ellos, sabe que si Toji las hubiera escuchado no dudaría en romperle la cara.

Toji mira a su hijo y tiene un momento de lucidez, puede que esté molesto pero sabe que no puede solucionarlo de esta manera. Con las pocas veces que ha visto a este sujeto parece que siempre ha actuado de forma frívola y sobreprotectora con Yuuji, pero esta vez incluso le ha pegado, si es capaz de hacer eso en público ¿Es igual en casa? Incluso podría ser peor, sin embargo, Yuuji no muestra signos de maltrato o más bien... Tal vez los ha ocultado todo este tiempo. Toji está molesto por esto, no quiere pensar que un chico tan alegre que le ha ayudado indirectamente a mejorar su vida en realidad esté sufriendo en silencio, si debe hacer algo no es el momento pero definitivamente va a descubrirlo.

"Bien… Puedes venir cuando quieras Itadori"

Yuuji no sabe qué decir, solo mira a Megumi y a Toji, asiente despacio y siente la presión invisible detrás de él.

"No va a volver" Sukuna agarra de la muñeca a Yuuji llevándolo al auto y lo hace subirse cerrando la puerta con un golpe, luego sin mirar de nuevo al par, se sube al auto y arranca.

Megumi y Toji no pueden hacer más que mirar, se sienten preocupados de que Sukuna vuelva a pegarle a Yuuji ahora que regresan a casa.

"Descuida, Itadori es un chico fuerte, aún así vamos a hacer lo que podamos para ayudarle si tiene algún problema" Toji suspira, Megumi solo asiente.

Se siente un poco mejor saber que su padre ha hecho lo correcto y va a apoyarlo, al principio y de hecho aún, piensa que su padre solo tiene intenciones impuras hacia Yuuji pero ver que realmente le importa le hace cuestionarse, tal vez su padre sí tiene ese tipo de sentimientos y no le haría daño a Yuuji, es más, parece que quiere protegerlo. Si es así, entonces está de acuerdo, con lo que no estaría de acuerdo es que tenga una doble intención o quiera meterse de forma inapropiada con su mejor amigo.

.El viaje a casa no pudo ser más incómodo, Sukuna no le dijo nada y él tampoco tenía nada para decir, al llegar Yuuji se fue a su habitación para dormir, solo necesitaba descansar y concentrarse en el último juego de béisbol que daría fin al torneo y también a su relación con Gojo-sensei.

Todo el domingo, Yuuji no quiso salir de su habitación, solo salió para comer y sus padres realmente no se daban cuenta de su estado de ánimo, Sukuna estuvo todo el día en casa también aunque no lo molestó. Yuuji aún quería preguntarle a sus padres sobre algún suceso que haya ocurrido en la casa de los sustos pero no estaba seguro de si solo fue porque estaba asustado por la amenaza de Sukuna, no pudo recordar nada con claridad solo la sensación.

Si sus padres no sabían, solo podía preguntarle a Sukuna pero no quiere hablar con él, tampoco quiere verlo y aún así debe hacerlo cada vez que baja para comer. Solo podía ver su sonrisa burlona, deseaba tanto que ya fuera lunes para irse a la escuela y por la noche ir a jugar.

El torneo de béisbol llegó a su fin, el equipo de la escuela Kaisen fueron los ganadores y se llevaron los titulares en la prensa estudiantil y también local, los medios elogiaron el trabajo como entrenador de Toji, aunque había mucha resistencia todavía por su pasado, aún así reconocían que algunos ex-convictos podían encaminar su vidas y tener oportunidades. Toji es un caso entre miles, no todos deciden cambiar sus vidas y otros incluso empeoran.

Algunos estudiantes fueron llamados por varias academias de béisbol e incluso universidades de prestigio que cuentan con equipos populares de donde salieron grandes estrellas profesionales del país.

Yuuji finalmente tuvo un momento de felicidad cuando recibió una invitación a visitar el campus de una universidad y las instalaciones dedicadas al béisbol, podía ir cuando quisiera y mirar opciones, esto llenó su joven corazón esperanzado por convertirse en un profesional. A pesar de los inconvenientes que tenía en su vida personal, nada podía quitarle su pequeña felicidad, el equipo celebró esa misma noche y la euforia no disminuyó hasta por una semana.

Cuándo los padres de Yuuji se enteraron de tal invitación lo felicitaron aunque no fuera precisamente por el béisbol, sino porque se trataba de una universidad con mucho prestigio. No solo Yuuji fue invitado, también sus compañeros, incluso podían ponerse de acuerdo e ir juntos un día con él entrenador.

Después de tanto tiempo, Nobara y Yuuji tuvieron una conversación, tal vez fue la alegría de haber ganado el torneo lo que los hizo reconciliarse, aunque Yuuji no le contó sobre su situación con Gojo-sensei o Sukuna, Megumi le aconsejó que no lo hiciera o lo empeoraría, de todas formas, las cosas podrían volver a como eran antes.

Yuuji solo pensaba en lo doloroso que sería terminar con su sensei, no lo evitó durante la semana, quería aprovechar su tiempo con él hasta el domingo que será el día en que le pedirá que terminen.

...

El sábado por la mañana, Yuuji esperó en la cocina que Sukuna bajara para llevarlo al instituto, no han cruzado palabras desde lo que sucedió en casa de los Fushiguro y considera que es mejor así. Aunque no faltaba que en la cena Sukuna hablara sobre el tiempo que perdió jugando béisbol y cuando Yuuji le mostró la invitación a sus padres, el pelirrosa mayor solo le restó importancia y le molestó que sus padres estuvieran tan felices, fue un punto a favor de Yuuji, solo fue uno y eso era suficiente para hacerlo enojar.

"Rápido chicos, van tarde" Kaori se despide de Yuuji "Pórtate bien. Mañana vamos a ir a un picnic con la familia Geto, ¿No quieren ir?"

Yuuji por supuesto que no quiere ir.

"No madre, el domingo tengo planeado invitar a Satoru, ya sabes, sobre la propuesta de remodelación" responde Sukuna.

Yuuji levanta una ceja, ¿Invitó a Satoru a dónde? ¿Propuesta de remodelación? Tal vez Sukuna solo estaba mintiendo porque sabe que el domingo planea decirle a Satoru que no van a tener ninguna relación, ¿Acaso Sukuna pretende estar presente?

Ambos salen de casa y suben al auto.

"Espero que cumplas con tu palabra" le dice Sukuna mirándolo "No quiero recurrir a algo peor"

Yuuji no dice nada, solo mira por la ventana.

Sukuna frunce el ceño, ganas de golpearlo no le faltan, al menos no le ha respondido de vuelta y está siendo obediente pero en cualquier momento este mocoso podría salirse con la suya.

Yuuji se baja del auto una vez llegan y entra a su segunda prisión de los sábados, ha aprendido muy poco, no le importa perder los exámenes y ya faltan unos dos meses para que las clases terminen, los resultados no serán muy buenos y teme que sus padres y Sukuna lo castiguen, aunque qué importa si lo castigan, en estos momentos solo le importa el béisbol.

En horas de descanso, decide visitar la biblioteca, y allí estaba Higuruma sentado leyendo un libro muy concentrado, a Yuuji le resulta divertido interrumpirle, así que toma un libro y se sienta al frente.

Higuruma levanta la mirada y cuando ve a Yuuji se asusta un poco y baja la cabeza.

Yuuji sonríe "¿Higuruma-san, qué pasa?"

Higuruma niega con la cabeza.

"Hm... ¿Te caigo mal?" Pregunta Yuuji con una expresión triste.

El joven abogado al verlo no puede evitar sentirse mal consigo mismo "No, no... Perdón"

Yuuji sonríe "Bueno, parece que siempre me estás evitando, así que pensé que no te agrado"

Higuruma se ve forzado a dejar de leer para aclarar el malentendido "No es eso, no hay ningún problema contigo, solo soy yo"

Yuuji no lo entiende y solo puede volver a preguntar "¿Eres tímido? Nunca había conocido a un adulto que sea tímido, pero en clases no pareces así, gracias a ti he entendido algunos temas"

Higuruma lo mira con esos ojos que parecen cansados y melancólicos, escucharle decir eso lo hace sonreír ligeramente aunque igual se siente mal por haberle enviado las señales equivocadas, por supuesto que le agrada Yuuji, ¿Quién podría odiarlo? Es solo que considera que cuando ve a este chico algo no está bien con él.

"Disculpa si lo malentendiste, no soy una persona que tenga muchos amigos, toda mi vida ha sido mi profesión y solo soy sociable cuando se trata de eso, del resto, no hago amistades"

Yuuji no puede creer que haya alguien que no tenga por lo menos a una persona con la que pueda hacer amistad, las relaciones humanas son algo importante, tal vez este hombre no tiene la necesidad de crear conexiones más profundas con otras personas o es tan rígido que se impide a sí mismo formarlas y solo se centra en su carrera.

"Ah... Ya veo..." Yuuji no tiene palabras para decir, Higuruma baja su mirada, quiere volver a leer el libro pero simplemente se siente nervioso por la presencia de este chico.

"Entonces, ¿es eso?" Pregunta.

Higuruma esta vez evita mirarlo "No es solo eso, creo que, eres un chico muy especial, en comparación con alguien tan denso como yo"

Yuuji está comenzando a admirar la profundidad que hay detrás de Higuruma, puede ver que es una persona muy inteligente y sincera, demasiado formal y serio, quiere saber más y además considera que es atractivo, de una forma que es diferente al resto de personas que ha conocido, su atractivo radica en su aspecto y personalidad misteriosa, a veces luce como un cachorro grande al que acaban de regañar.

Higuruma continúa "Y cuando te veo, simplemente considero que no soy digno de ver a alguien tan lleno de vida y feliz"

En este punto, Yuuji siente que ha tocado algo que no había analizado sobre sí mismo, ante los ojos de los demás, él se ve feliz, aunque realmente lo es también tiene un lado infeliz y oscuro, siente que decepcionará a los demás si les deja ver ese lado, inconscientemente siempre ha sido así.

"Aunque no te conozco, no sé si realmente eres así, solo puedo concluirlo por lo que ven mis ojos." Higuruma lo vuelve a mirar, esta vez fijamente, una persona timida no haría eso y Yuuji se siente conmovido por haber escuchado su verdadera opinión, ahora no puede dejarlo así. "Disculpa si pensaste que me desagradas, en realidad, me agradas..."

"¡Higuruma-san! ¡Eres increíble!" Exclama Yuuji de repente, aunque no hay más nadie en la biblioteca, Higuruma se pone ansioso y hace un gesto con la mano para que baje la voz.

Yuuji vuelve a sonreír "Lo siento, ¿Quieres ser mi amigo?"

La pregunta toma por sorpresa al joven abogado, ¿No es raro tener que pedir permiso para ser amigos?

Yuuji se da cuenta por su expresión desconcertada "Ah jaja, lo siento, fui muy directo, realmente quiero conocerte más Higuruma-san, puedes ayudarme a entender los temas y para los exámenes, la verdad es que estoy un poco destrozado y no quiero que mis padres me regañen" Yuuji se ríe, en realidad, sus notas son las peores, no es para nada inteligente en esos temas, durante las clases su mente se dedica a divagar y aunque no tiene interés por aprender tampoco quiere que sus padres vean que han desperdiciado dinero y tiempo en pagarle por unas clases, y aunque él nunca quiso asistir, también le preocupa que Sukuna lo obligue a aprender o haga algo peor, necesita mejorar sus notas para los exámenes finales y ¿quién más podría ayudarlo si no es Higuruma?, el mejor en la clase y el más inteligente.

"¡Por favor!"

Higuruma solo lo mira sorprendido, no puede con la energía de este chico, es demasiado pero también hace que su corazón se caliente y lata más rápido de lo que nunca ha experimentado.

"Bueno..."

"Genial, intercambiamos números de contacto" Yuuji saca su celular, esperando con una sonrisa que Higuruma también saque el suyo.

El joven abogado acerca su celular, mirando la pantalla y siguiendo las instrucciones de Yuuji, es el primer número que ha guardado. Puede resultar extraño, pero todos los números que tiene Higuruma guardados no tienen nombre, la mayoría son de clientes y compañeros de sus anteriores trabajos, nunca estableció una relación cercana con ninguno, todo era cuestión de trabajo y en realidad tampoco aprendió sus nombres. En la escuela tampoco hizo amigos, siempre fue una persona distante que solo hacía su trabajo, en su vida personal era poco sociable pero cuando se trataba de trabajo era otra persona, más elocuente, más comunicativo y profesional, siempre ha sido así y así ha sobrevivido. El nombre de Yuuji Itadori es el primer contacto guardado correctamente y tiene un sentimiento de haber logrado algo importante sin siquiera proponérselo.

"Gracias Higuruma-san, sigamos leyendo" Yuuji vuelve a agarrar su libro, en realidad no había leído nada y cuando empieza a leer su rostro se arruga.

Higuruma lo mira fijo, y al verlo sonríe, vuelve a agarrar su libro también pero ya no puede concentrarse, siente una emoción inexplicable en su interior, siente un cosquilleo agradable en su estómago que nunca había sentido y de repente sus manos tiemblan ligeramente, ya no puede concentrarse, necesita mirar al chico frente a él.

Yuuji Itadori.

Le faltó decir algo más sobre este chico, y sus labios quieren decirlo pero su cabeza le dice que no debería o arruinaría su primer acercamiento a una amistad.

Yuuji Itadori, tienes un corazón hermoso.

...

Luego de que las clases terminan, Yuuji se queda esperando a que vinieran a recogerlo, esta vez no dejó que Higuruma se fuera así cómo así y lo retuvo un rato.

"¿Me ayudas con el trabajo más tarde Higuruma-san? Podemos conectarnos por videollamada, ¿Si?"

Higuruma solo tiene una opción, no puede rechazar la solicitud de este chico y simplemente asiente.

Yuuji sonríe y de repente le agarra de las manos en agradecimiento "Yo te llamaré primero, así que tienes que estar atento"

Higuruma solo puede asentir, cuando sus manos son libres cruza la calle y siente la necesidad de irse lo más pronto, sus manos están temblando y no quiere que lo note, Yuuji le grita un "¡Nos vemos Higuruma-san!" Desde el otro lado de la calle, y el joven abogado no puede con tanta euforia, solo asiente con la cabeza y se va a su casa lo más rápido, se siente enfermo, o más bien, todo su cuerpo se siente caliente y piensa que le está dando fiebre.

Yuuji se ríe, en realidad le gusta ver lo nervioso que se pone este hombre con sus acciones. Es un poco ingenuo porque solo lo ve como una broma, pero para Higuruma es un torbellino de emociones.

Yuuji se queda esperando, la diversión terminó, ahora debe centrarse en resolver algo que no le gusta. Comienza a escribirle a Gojo-sensei.

"Gojo-sensei, ¿Puedes venir a mi casa mañana?"

Satoru le responde de inmediato "¡Claro que sí cariño!"

Yuuji le había dicho antes que podrían ir a una cita el domingo, pero que él mismo eligiera el lugar, al final debe ser en su casa porque fue lo que le dijo Sukuna. Por otro lado, Satoru deseaba organizar él mismo la cita, pero no está mal que Yuuji proponga, de hecho la idea de ir a su casa es más directa y emocionante. Yuuji le dijo que sus padres no estarían, así que, pueden jugar un rato a solas, no le importa meterse en casa de su estudiante para ir a besarlo y tocarlo, se siente como un pervertido pero simplemente ama mucho a Yuuji y haría lo que sea por él.

Sukuna de nuevo llega tarde para llevarlo a casa, tiene una maldita sonrisa en sus labios como si todo estuviera yendo bien. Yuuji solo lo mira de reojo para centrar su mirada en el paisaje urbano, solo está pensando en qué le dirá a Gojo-sensei y por otro lado le gustaría desobedecer a Sukuna.

Sí, le tiene miedo cuando se enoja y siente la presión sobre sus hombros, aún así no le importaría hacer algo que lo haga enojar, como aquella vez que fue con el entrenador al campo de bateo, hubo consecuencias pero ya son parte del pasado, o cuando invitó a Gojo-sensei y a Mahito a su casa mientras estaba solo, también había invitado a una tercera persona en ese momento, que había sido su entrenador.

Yuuji sonríe de repente... Sukuna no sabe la verdad de todo, él piensa que el único problema es Satoru. Vuelve a mirarlo de reojo, Yuuji siente que tiene un poco de poder, Sukuna realmente no lo sabe, no sabe del entrenador, aunque hace días hubo un altercado, no tiene sospechas de que antes de que llegara estaba besándolo y dejando que lo tocara, si Sukuna lo supiera, que todo este tiempo en realidad ha habido una segunda persona además de Satoru, ¿Cómo reaccionaría?

Yuuji confía en Toji, luego de ver cómo lo defendió pudo notar que Sukuna no es tan fuerte como piensa, tal vez tendría sus métodos pero no le ganaría físicamente.

Era divertido pensar en ello, así que Yuuji se sintió tranquilo por el momento.

...

El domingo por la mañana, Satoru estaba ansioso por ir a casa de los Itadori, únicamente con la finalidad de estar con su querido Yuuji, tal vez aunque no tengan sexo con penetración pueden hacer muchas cosas más eróticas, realmente quiere saborear cada rincón de ese chico y hacerlo sólo suyo.

Yuuji le había enviado un mensaje diciéndole que podía llegar más temprano ya que sus padres se fueron en la madrugada, tendrían todo el día para estar juntos. Sin embargo hay un detalle que se le escapaba, olvidó preguntarle si el imbécil de Sukuna estaría en casa, incluso mientras conducía no lo pensó y peor aún ni siquiera se fijó en la entrada si habían más autos estacionados, Satoru simplemente caminó ansioso hasta la puerta principal y tocó la puerta.

"Gojo-sensei, bienvenido" Yuuji es quien abre y le responde con una sonrisa.

Satoru no puede esperar y lo abraza con fuerza "Yuujiii, te extrañe mucho" le da un beso en la mejilla y luego otro más, quería llenarlo de besos en el instante pero el más joven lo detuvo con una risa divertida.

"Gojo-sensei, eres muy cariñoso, ven, vamos a mi habitación" Yuuji le toma de la mano, Satoru está feliz caminando detrás de él, como un lobo feroz moviendo su cola con entusiasmo, listo para devorar a su preciosa presa.

Una vez llegaron a la habitación, Yuuji cierra la puerta y ambos se sientan en la cama.

"Sensei..." Yuuji lo mira, no sabe si decírselo de inmediato o esperar un poco, más bien, no tiene nada que esperar, debería disfrutar de los pocos minutos que les quedan juntos.

"Dime, ¿Qué quieres?" Satoru desliza su mano sobre su pierna acariciando suavemente "¿Quieres que te bese y te toque un poco más? ¿Hm?"

Yuuji se acerca a su rostro "Si…" susurra

Satoru agradece a los cielos por Yuuji y luego lo besa en los labios, su mano aún acaricia el muslo del más joven y su otra mano se desliza detrás de la cabeza del pelirrosa acariciando su nuca mientras le atraía más, deslizando deliciosamente su lengua entre los labios del más joven, disfrutando su sabor y la textura.

Cada vez que besa a Yuuji quiere más y más. Su mano que estaba en el muslo se desliza hacia la entrepierna y ágilmente le baja el cierre de su pantalón provocando que Yuuji se estremezca.

"Hmm... Cariño, déjame tocarte aquí..." Le susurra Satoru metiendo su mano a través de la cremallera y acariciando su miembro.

"Ha... Nhm... " Yuuji gime lo más bajo que puede, no sabe si debería dejar que Satoru vaya más lejos, lo único de lo que está seguro es que le gusta, la mano de su sensei se siente cálida y le está frotando con tanto cuidado y cariño.

"Sensei..." Yuuji lo mira, sus ojos parecen necesitados y toma la iniciativa de besarlo, Satoru está tan satisfecho por lo permisivo que es Yuuji, ah, lo ama~

"Nmm... Mi Yuuji", susurra entre sus labios, estaba dispuesto a arrodillarse entre sus piernas y lamer su miembro, pero un golpe en la puerta lo interrumpe.

Yuuji se asusta de inmediato y aleja a Satoru, subiéndose el cierre de su pantalón "No... Sensei, tenemos que parar..."

Satoru lo mira confundido, ¿Parar lo que estaban haciendo ahora mismo? O...

"No podemos estar juntos..."

"¿Qué? ¿Por qué?"

"Me... Me preocupa que te metas en problemas"

"Creí que eso ya lo habíamos hablado"

Satoru no comprende, pero de nuevo un golpe en la puerta le hace darse cuenta de cuál podría ser el motivo de la reacción de Yuuji.

Lo olvidó por completo, ¿Acaso Sukuna está en la casa? Ni siquiera se fijó si estaba el auto en la entrada, suspira profundamente un poco molesto.

"Hey, mocoso. Las visitas se reciben en la sala"

Yuuji mira a Satoru deseando que solo unas cuantas frases convencieran al albino de irse.

"Bien, no te preocupes, me haré cargo" Satoru se levanta yendo a la puerta.

Esas palabras las ha escuchado antes, se siente un poco tonto tener que depender de otros, lo mismo le dijo Toji, al final casi se pelea a golpes con Sukuna, teme que pase eso y no pueda detenerlos debido a que Satoru ya se ha peleado con Sukuna antes y solo pudo ver los resultados.

Yuuji va detrás de él y una vez la puerta se abre, no puede escapar de la mirada fría de Sukuna, así que evita mirarlo sintiéndose tan débil, ¿Por qué no tiene las fuerzas para siquiera mirarlo? También siente vergüenza, pretendía que Gojo-sensei lo mimara un poco antes de decirle que no podían seguir, pero no esperaba que Sukuna realmente fuera a interrumpir.

Yuuji sabía que él estaba en casa porque quería asegurarse de que cumpliera su promesa, pero al parecer ha cambiado los planes y ahora no sabe qué más pretende.

"¿Qué hace un maestro en la habitación de su estudiante? No es muy moral de tu parte Satoru Gojo"

"¿Eres tú un ejemplo de moralidad?" Pregunta Satoru con una sonrisa, realmente no está preocupado por lo que pueda decirle. Ahora mismo está molesto porque interrumpió su momento con su querido Yuuji, no le importa si es su hermano mayor, si quiere discutir está dispuesto a hacerlo pero no va a dejar a Yuuji.

"Solo estoy ayudando a Itadori-chan con sus futuros exámenes, ¿No quieres que sea un gran empresario?" Satoru bromea un poco acercándose a Yuuji mientras le revuelve el cabello juguetonamente.

Lo único que hace Yuuji es ruborizarse y tratar de no participar en esta conversación, realmente solo quiere que Gojo-sensei se vaya, ni siquiera le ha dejado claro que van a terminar.

"No sabía que también dieras clases particulares, ¿En la habitación?" pregunta Sukuna con una mirada intensa sobre el albino.

Satoru sonríe "Es más cómodo así. Me gusta compartir mi conocimiento de forma personalizada"

Si no fuera porque tiene otros planes, Sukuna le hubiera golpeado ya que no pudo evitar empuñar su mano y sentir el impulso de descargar el enojo que le provoca escuchar a este fracasado.

"Deberías tener cuidado con lo que dices o haces"

Gojo se encoge de hombros, "Bien, ya lo sabes, me gusta Yuuji y quiero estar con él, no me importa si es mi estudiante, puedes hacer lo que quieras, no voy a cambiar de opinión"

Yuuji está sorprendido, Satoru está admitiendo sus sentimientos delante de él y de Sukuna, su corazón late muy fuerte sintiéndose conmovido pero también tiene miedo. Se siente incómodo estar entre ellos dos, con un Satoru despreocupado y un Sukuna realmente molesto.

...

NT: Sin comentarios~ chan~ chan~

Urna virtual, pregunta del día. ¿Qué va a pasar?

a. Se van a dar puño lol

b. Se van a dar contra la pared

c. Le van a dar a Yuuji lol

d. Ninguna de las anteriores