-Brr… Está helando ahí afuera. – Fue lo dicho por Yang tras entrar a una de las casas del terreno, seguida de las demás.
-No te quejes Yang, revisemos este lugar antes de seguir con el resto… No tengo un buen presentimiento de este sitio.
-Si… El ambiente es pesado. – Koneko le dio la razón a la Maiden mientras parecía estar alerta por si pasa algo.
-Si Koneko está así tiene que ser por algo. – Ravel soltó un suspiro antes de comenzar a explorar la residencia. – Yo iré a la cocina a ver si encuentro algo de comida, las demás vean si encuentran algo útil como mantas.
Antes de que alguna pueda decir algo la demonio se fue por un pasillo sacándole un suspiro a la rubia.
-Es igual a Weiss… ¿Cómo la aguantas? – Pregunto viendo a la Nekoshou quien le devolvió la mirada.
-Práctica, además de que no es tan mala cuando la conoces… Pero sigue siendo una Tsundere.
Tanto Yang como Koneko soltaron una pequeña risa que fue vista por Raven quien estaba un poco alejada de las dos chicas. Veía con algo de felicidad el cómo su hija no parecía tener problemas para socializar con los demás, definitivamente es algo que no heredó de ella. Nunca fue la más sociable del mundo, culpa haber crecido en un lugar como la tribu Branwen.
Soltó un suspiro mientras comenzaba a caminar hacia el segundo piso, desde que llegó a este lugar no sabe porque pero siente como si su humor empeorará. Se siente más apagada junto que siente con más fuerza la culpa de comenzar a ver a Issei no solo como el novio de su hija o alguien que la ayudó de forma desinteresada… Si no como un hombre cuyas virtudes superan sus defectos. No puede más que maldecirse por tener esas ideas.
-Deja eso de lado Raven… Sabes que no puede pasar y aun si fuese verdad eso de que le gustan las mujeres mayores… No puedes hacerle eso a Yang…
Soltó una vez más un suspiro mientras agitaba la cabeza. Ahora tiene que concentrarse en mejorar su relación con su hija, saber que cosas le gustan y que no, hacer que su lazo sea más fuerte,tal vez una salida de madre e hija cuando tengan la oportunidad .Ya no tiene la edad para pensar en romance y esas cosas… O por lo menos eso es lo que se repite a sí misma, pero sin querer su mente le trajo la imagen de la madre de Charlotte muriendo sin poder decir lo que sentía… Eso hizo que su corazón se estrujara.
-Arg… ¿Por qué mierdas tengo que recordar eso justo ahora? – Gruño con fastidio antes de notar que estaba parada frente a lo que debe de ser el dormitorio principal. – Concéntrate en lo que haces por el momento… Ya luego te rompes la cabeza con eso.
Con eso procedió a entrar en la habitación para ver que puede serle de utilidad para pasar este frío del demonio. Pero se paralizó en su lugar al encontrarse con los dueños de la vivienda… Solo que no de la manera que le hubiera gustado.
-...Mierda… – Fue todo lo que dijo antes de bajar para decirle a las chicas la situación. Al parecer las cosas se les acaban de complicar de nuevo.
--
Regresando a la casa de campo, todos se encontraban reunidos en la biblioteca después de lo ocurrido en el segundo piso. Mientras Issei se encontraba en uno de los sillones tratando de consolar a Weiss, los demás trataban de poner en orden sus ideas.
No era para menos ya que habían encontrado los cadáveres de los que muy seguramente eran los dueños de la casa, recostados en su cama.
-¿Cómo pudo pasar esto? – Fue la pregunta al aire que hizo Blake.
-Ni idea… Pero hay algo raro.
-¿En qué sentido Vernal? – Issei vio a la ex-bandida con curiosidad.
-Debido a mi pasado como bandida ver muertos no es algo nuevo para mí… Pero estos tienen algo diferente y no lo digo solo porque parecen haberse deshidratado al extremo.
-¿Podrías ir al grano? – Qrow dijo con algo de molestia, ganándose que la chica lo viera feo.
-Estaban con el pijama puesto… Es casi como si se hubieran ido a dormir y… Nunca despertaron.
-No hay señales de lucha por ninguna parte, por lo que un ataque no parece ser el caso. – María hizo la observación y debían estar de acuerdo. Todo estaba en buen estado.
-¿Tal vez los envenenaron mientras dormían? – Fue la sugerencia de Issei, a lo que la chica medito la operación.
-Puede ser… Pero igual lo veo poco probable y genial… Ahora tengo miedo de comer lo que encontramos y me muero de hambre.
-Bueno si quieren puedo probar la comida y ver que pasa. Digo si tiene algún veneno o algo creo que podría notarlo enseguida.
Fue la sugerencia de Issei haciendo que todos lo vean como si fuese un idiota. Incluso Weiss parecía salir ligeramente de su Shock para ver de forma desaprobatoria al castaño.
-Hey, ya fui envenenado una vez y gracias a eso obtuve inmunidad. ¿Recuerdan?
Varios tuvieron que asentir mientras hacían una mueca al recordar el estado del castaño en esa ocasión. Por su parte Maria soltó un silbido diciendo algo como que el chico sí que tiene una vida interesante, pero por otro lado…
-¿Tu qué? – Fue la pregunta de Vernal quien parecía algo alterada. – Porfavor dime que no fue por algo estupido e imprudente… Olvídalo conociéndote ese debió ser el caso.
-Para tu información no fue culpa mía que ese fanatico de Tyrian me atacará a traición. – Fue su respuesta mientras se cruzaba de brazos y lucía ofendido.
-Momento… Ya recordé… Mierda eso fue noticia en todo Remnant al pasar en medio del Festival Vytal. – Por su parte Vernal se dio un golpe en la cara con su palma al olvidarse de ese evento.
-Pero si que fue idea tuya enfrentarlo a él y a Hazel solo. – Blake le hizo el recordatorio.
-Envíe a Neo por ayuda… – Él contestó mientras rodaba los ojos.
-Una ayuda que no hubieras necesitado si no hubieras salido corriendo del estadio. – Ruby lo vio con reproche.
-¿Y dejar que ustedes me matarán por sus celos? Ni hablar. – Vio a sus novias con una ceja alzada. – Ni yo soy tan idiota.
-¡Desnudaste a un equipo entero de chicas delante de la televisión mundial! – Weiss le gritó, ya notándose más relajada.
-¡Qué fue un accidente maldita sea! – Grito al cielo con exasperación. ¿Cuántas veces ha dicho eso ya? – Y por lo que me contó Coco esas cuatro aún me guardan cierto rencor. Hasta me contó que esparcían algunos rumores algo feos de mi…
-(Lo de que te quedaste viéndoles los pechos no era mentirá.)
-(¡Pero en ningún momento imaginé escenarios donde las hacía mías en la cama como ellas andan diciendo! ¡Aún tengo algo de decencia!)
-(¿Desde cuándo?) – Preguntó con genuina curiosidad haciendo que Issei gruñera por las palabras de su compañero. – (Pero igual no importa. Total dudo que nos las topemos de nuevo y si lo hacemos solo harán lo mismo que las chicas en tu antigua escuela. Ignorarte y/o lanzarte miradas de asco. Lo normal.)
-(...A veces te odio mucho…)
-Ejem. – Issei volvió a la realidad tras él carraspeó de Vernal. – Como sea, igual no me sentiría bien usandote de conejillo de indias para saber si la comida está bien o no.
-Tonterías. No tengo problemas ya que, como dije, tengo inmunidad al veneno. Así que déjame preocuparme en algo por tu bienestar.
Issei le sonrió mientras decía eso, aunque le pareció raro que la chica se sonrojara y desviase la mirada. ¿Dijo algo malo? ¿¡Y por qué las chicas lo veían con ganas de estrangularlo!?
-Jajaja ay muchacho tu vida sí que es entretenida. – Por su parte Maria estaba riendo al ver como Issei se metía en líos sin saber.
En ese momento la puerta se abrió, dejando ver al grupo que mandaron a inspeccionar las demás casas quienes…
-Creo qué tenemos un problema muy grande. – Fue todo lo que alcanzó a decir Yang quién al igual que las demás se veían algo perturbadas.
-Dejame adivinar… ¿Personas muertas en sus camas?
-¿Cómo lo…? – Ravel vio con sorpresa a la ex-bandida quien sólo señaló la planta de arriba. – Así que aquí también…
-Ahora entiendo por qué este lugar me daba tan mala espina… Es un enorme cementerio.
-Te entiendo Raven. – Issei se levantó luego de decir eso. – Pasaremos aquí la noche, pero mañana a lo más tardar nos largamos de aquí.
-¿¡Enserio nos quedaremos esta noche aquí!? – Weiss preguntó viéndose perturbada por la sola idea.
-La ventisca es demasiado intensa y todavía nos queda un largo camino hasta Argus. No podemos arriesgarnos Princesa.
Weiss sólo pudo dar un suspiro de rendición aún luciendo incómoda de estar en este lugar. Y no era la única, todos de una o otra manera no parecían a gusto de estar en este lugar. Parecían algo apagados. El único que parecía pasar de todo era Sköll quien seguía dormido.
-¿Qué tal si revisamos los graneros? Tal vez allí encontremos algo.
-Bien pensado Ruby. – Fue lo que dijo Issei mientras acariciaba la cabeza de la chica, la cual pareció recuperar algo de su ánimo. – Vamos tú y yo. Los demás traten de descansar.
Con eso dicho tanto Issei como Ruby comenzaron a alejarse dejando al resto algo pensativos, donde algunos fueron a explorar la planta baja o a revisar lo que había para comer.
-Por mi lado seguiré leyendo este libro. – Fue lo que dijo Maria mientras se acomodaba en su asiento y reanudaba su lectura. – Interesante.
Fue todo lo que dijo mientras pasaba de página.
--
Ya en el granero, Issei y Ruby no tardaron en entrar ya que el frío afuera era de los mil demonios. Ya adentro pudieron ver que el sitio era más grande de lo que aparenta por fuera. Habían unos cuantos estantes con comida en lata, hoyas y bolsas con semillas. Lo más resaltante era el viejo tractor a un lado.
-Bueno no creo que eso sea muy legal en las calles. – Issei dijo con cierto humor mientras señalaba un tractor.
-No en una ciudad por lo menos. – Ruby sonrió un poco para luego soltar un suspiro y seguir buscando algo que sea de utilidad.
Issei vio con una ceja alzada el como parecía apagarse un poco por lo que no tardó en llegar a su lado y tomarla de la mano.
-¿Estás bien Rubes?
-Si solo… Estoy un poco cansada. Demasiadas emociones por un día, ya sabes…
-Si… No puedo culparte por estarlo, digo no espere estar en un accidente de trenes… Por segunda vez en mi vida.
-¿Cómo es que sigues metiéndote en estos líos? – Preguntó con una pequeña sonrisa mientras lo veía con algo de diversión.
-Creeme que si lo supiera hace mucho que le hubiera puesto remedio. – Dijo con neutralidad antes de sonreírle.
-Jeje solo sigamos buscando algo que nos sea útil, con suerte puede que encontremos un auto.
-Y si lo hacemos espero que alguien sepa conducirlo, digo no creo que una motocicleta y un auto sean lo mismo.
Los dos adolescentes soltaron una pequeña risa para seguir con su búsqueda, con Issei quedándose un poco atrás siguiendo pensando en esa sensación pesada que lleva sintiendo desde que llegaron a este lugar.
Era como si algo quisiera quitarles toda su alegría y espíritu. No sabe cómo describirlo, pero no estará tranquilo hasta que se larguen de este lugar.
-¡Issei encontre algo!
El grito de Ruby lo sacó de sus pensamientos y no tardó en llegar junto a la chica quien parecía feliz de su hallazgo. Se trataba de un remolque que de seguro era usado para llevar las mercancías a algún poblado cercano.
-Genial, podemos engancharla a la motocicleta de Yang y así el camino a Argus será más fácil. – Veía con una sonrisa a la chica. – Nos has salvado Rubes.
-Jeje no es nada, solo fue suerte. – Dijo con un pequeño sonrojo mientras se rascaba una mejilla. – Así podremos irnos mañana…
Ahí estaba de nuevo, parecía que se desanimaba fácilmente, cosa no muy común en Ruby. Si bien sabe que este día ha sido pesado por decirlo de una forma, pero aun así esto no era normal.
-(A mí también me resulta extraño toda esta situación. Hay algo en el ambiente de este lugar que… Parece que quiere robarte hasta las ganas de vivir.)
-(¿Alguna vez sentiste algo así?)
-(No. Nada en nuestro mundo producía tal efecto, ni siquiera los Dioses de la Muerte.) – No sabe cómo sentirse ante tales palabras.
-(Mejor hagamos como dijiste. Mañana nos marchamos lo más pronto posible.) – Davs también sonó inquieta.
-¿Issei? – El mencionado volvió a la realidad ante la llamada de la caperucita.
-¿Eh? Oh lo siento. Hablando con Ddraig.
-Ah entiendo. Jeje, esto de tener voces en tu cabeza debe ser duro.
-Te acostumbras. – Respondió mientras se rascaba la mejilla. Pero frunció el ceño al ver cómo la chica asintió algo decaída, de nuevo eso… – Ruby… ¿Estás segura de que te encuentras bien?
-Si… Eso creo… Pero da igual. – Eso sorprendió a Issei. ¿Cómo que da igual? – Mejor volvamos ha…
Antes de que pudiera decir algo más, los labios de la chica se fueron sellados por los del castaño. Al principio se vio sorprendida, pero no tardó en corresponder el beso mientras sentía como si su actitud de siempre volviera de la nada. Cuando se separaron Ruby pudo ver que el castaño la veía con cariño, lo cual la hizo sentirse feliz.
-¿Mejor? – Preguntó mientras acariciaba la mejilla de la chica a la vez que pegaba su frente con la de ella.
-Si… Sigo sin saber porque me siento así… Está empezando a darme miedo Issei… No es normal que esté así…
-Tienes razón… Pero no tienes por qué sentir miedo. Yo estoy aquí contigo y no me iré a ningún lado.
-Lo se… Siempre puedo contar contigo… Desde el día en que nos conocimos ha sido así… Y eso me hace feliz ya que no quisiera que fuera de otro modo.
Con eso dicho ambos se abrazaron con cariño. Ruby dibujó una sonrisa amorosa en su rostro mientras apoyaba su cabeza en el pecho del castaño. Pero en eso…
-Issei…
-¿Si Rubes?
-...¿Eso que noto presionando contra mi es tu Scroll o…? – Noto como el chico pareció tensarse. – Cielos… No tienes remedio cariño.
-Lo siento… – Alcanzó a decir mientras desviaba la mirada algo avergonzado pero…
-'Luego en la noche te ayudo con eso.' – Ella le susurro en el oído con un tono muy sugerente.
Sin más ambos salieron del granero en dirección a la casa. Con Ruby abrazada del brazo izquierdo de Issei mientras tenía una expresión radiante y con Issei tratando de nos sonreír como un idiota.Almenos parece que logro quitar esa nube deprimente sobre Ruby.
--
En otra parte de la casa Yang estaba viendo por la ventana y notaba como la ventisca no parecía disminuir, soltó un suspiro al pensar en la situación en la que estaban… Saben que ya han estado en situaciones difíciles, pero por alguna razón siente que esta es diferente… Que es peor, junto que no puede quitarse de la cabeza la imagen de todas esas personas… Cuando Raven les informó lo que encontró cada una fue a revisar casa por casa viendo que en todas ellas era lo mismo.
-Esto es una mierda…
-¿Qué te he dicho Yang?
La mencionada se sobresaltó un poco en su sitio al oír la voz de su madre biológica justo al lado. Esta la veía con los brazos cruzados, como esperando su respuesta.
-Yo… Lo siento Raven… Es solo que… – Yang trataba de encontrar las palabras pero…
-Lo entiendo Yang. – La pelinegra puso su mano en el hombro de su hija. – Un muerto no es algo fácil de ver y no sentir nada.
-...Desearía que no fuese tan complicado… Digo no es la primera vez que vemos algo así… Eso sería en Menagerie tras ver lo que hizo ese lunático de Kokabiel pero…
-Lo entiendo… – Le sonrió de forma comprensiva a su hija mientras apretaba un poco su hombro. – Por lo que me contaron, en esa ocasión no parecían… Personas. Por lo que el impacto debió de ser más llevadero, pero en este caso no es así. ¿Verdad?
Vio cómo su hija asintió con la cabeza mientras desviaba la mirada. Y no puede culparla, siempre es algo que impacta sin importar cuantas veces lo veas.
-No te mentiré diciendo que es algo que pasara ya que no es así… Solo logras aprender a lidiar con ello, pero si te digo que si alguna vez necesitas hablar con alguien… Yo… Esto es más difícil de lo que Summer lo hacía ver.
Yang vio como su madre parecía apenarse mientras se rascaba la mejilla, cosa que le sacó una pequeña risa. Pero entendía lo que trataba de hacer, por lo que tomó su mano con la suya.
-Lo tendré en cuenta Raven. – La mujer vio con una sonrisa a su hija quien hizo lo mismo. – Y gracias por querer subirme el ánimo… Realmente lo aprecio.
-De nada… Aun así debo de apestar para esto, ¿No? – Preguntó con una sonrisa de lado sacándole una risa a su hija.
-Nah, si bien es claro que esto de las charlas motivacionales no son lo tuyo… Haces el intento y funciona. – Dijo mientras le daba un abrazo a su madre quien se sorprendió por el gesto. – De nuevo gracias.
-Cuando quieras Yang. – Regresó el gesto mientras cerraba los ojos y disfrutaba el poder abrazar a su hija.
-Oye… – Yang comenzó a hablar mientras se separaba un poco del abrazo y desviaba la mirada. – Se que no estamos en la mejor situación del mundo y eso no cambiará cuando lleguemos a Argus, pero cuando se calmen un poco las cosas… ¿Te gustaría que saliéramos solo las dos? Ya sabes… Como madre e hija.
Raven dio un pequeño jadeó de la sorpresa, pero rápidamente sonrió ampliamente mientras asentía con la cabeza y algunas lágrimas escapaban de sus ojos. Yang al ver esto solo volvió a abrazar a su madre y ésta correspondía con fuerza… Mucha fuerza… Auch.
-Perdon por eso. – Raven se veía algo apenada una vez se separó de su hija.
-Jajaja… Está bien, lo entiendo… – Ella contestó mientras se sobaba la espalda.
-¡La cena está lista! – El grito de Ravel llamó la atención de ambas.
-Al fin, me muero de hambre. Me comeré toda la carne que haya.
-Yang… – La mujer vio a la mencionada con severidad.
-Oh vamos, estoy de broma… Aunque no niego que me gustaría. – Respondió mientras se acercaba a la biblioteca.
Raven por su parte se quedó ahí unos segundos más con una sonrisa feliz en su rostro. Puede que no la llamara directamente mamá, pero tomará lo dicho como una señal de que está yendo por buen camino.
-(Eso es Raven, lo estás haciendo bien. Tú sigue así, solo céntrate en construir una relación madre/hija con Yang y en nada más… Solo eso.)
Se decía mentalmente mientras trataba de hundir ese sentimiento que sabe que tiene en su corazón por cierto castaño… Yang era la prioridad. Su felicidad es la prioridad… Pero cuanto más trataba de convencerse de ello, más decaída y desganada se sentía… A este paso…
-(...Quizás algo de alcohol me ayude después…) – Fue lo último que pensó mientras se dirigía a la biblioteca.
--
Mientras tanto en Vale…
-Y eso es básicamente lo que pasó.
Fue lo dicho por Glynda quien estaba acompañada por Tiamat. Ozpin por su parte no sabía qué pensar. Ya se había hecho a la idea de que la profesora rubia acabaría adoptando a Issei y por ende este pasaría a ser su hijo político… Pero lo que no espero fue que pasara lo mismo con Nora.
-Enhorabuena viejo amigo. Mucha suerte con tus dos nuevos retoños. – Port rompió el silencio con gracia mientras Oobleck y Peach le daban un pulgar arriba.
-Bueno para alguien que ha vivido tantas vidas de seguro esto no es la gran cosa. – Dijo Bova mientras movía la garra restándole importancia… Solo para recibir un zape por parte de su padre. – ¿¡Y eso por qué fue!?
-Los hijos siempre será un motivo de alegría, no importa la edad que tengas.
-Eso es verdad. – Penemue, quien estaba al lado de su ahora inseparable amigo Shion, apoyó al Ex-Rey Dragón. – Más de una tuve que hacer de matrona y he visto la alegría en los ojos de ambos padres al ver a su bebé.
-Si si si lo que digan. – Bova seguía sin estar interesado en esta charla hasta que… – Pero como sea. ¿Cuándo será la boda y lo más importante, habrá buena comida?
El dragón sonrió al ver como Ozpin pareció atragantarse con su saliva mientras que Glynda se sonrojaba y parecía apenarse un poco.
-Solo digo de una vez que no esperen regalo de mi parte. Solo iré para poder comer gratis. ¡Auch! ¿¡Podrías dejar de hacer eso viejo del demonio!?
-Lo haré cuando dejes de causar problemas en donde sea que vayas… Al menos la ciudad sigue en una sola pieza… Ya es un progreso.
-Tch, como si me importara arrasar una ciudad donde no hay nada interesante que hacer. A menos que Tiamat quiera pelear en medio de esta.
Eso le sacó una expresión plana a los presentes mientras que la Reina Dragón solo decía algo sobre idiotas descerebrados.
-Por Great Red… – Tannin se llevó una garra al rostro mientras gruñía.
-Como sea, creo que llamaré a Issei para ver qué tal van las cosas… Solo espero que no me mate con la mirada, aún no hablamos apropiadamente desde… *Cof cof*.
-¿Cuando el cuervo los atrapó apareandose? – Bova hablo sin pena mientras tenía una sonrisa que mostraba todos sus colmillos. – Eso sí es tener mala suerte mago.
Y como no podía ser de otra forma, Tannin no tardó en darle un zape a su hijo. Todo ante la risa nada sutil de varios de los presentes y la vergüenza de la profesora rubia. Ozpin por su parte solo gruño por lo bajo antes de tratar de llamar al castaño pero…
-Qué raro. No contesta.
-Seguramente se quedó sin batería. No me extrañaría. – Fue lo dicho por Tiamat quien rodó los ojos.-Es igual de despistado que Ddraig.
El director solo asintió con la cabeza, era una posibilidad. Por lo que decidió tratar de llamar a alguno de los demás… Pero nadie respondía las llamadas… Oigan…
-Oh no… – Glynda ya empezaba a temerse lo peor. Era como aquella vez en Mistral cuando Loki apareció. – ¡¡Sr. Tannin por favor, trate de…!!
-Calmate Glynda. – La Reina Dragón tomó a la mujer por los hombros. – Aún es pronto para entrar en pánico.
-¿¡Entonces por qué ninguno responde!?
-Tiamat tiene razón Glynda, cálmate. – Penemue puso una mano sobre el hombro de la mujer quien la vio. – Tal vez pueda comunicarme con ellos usando un círculo mágico, si no responden de esa manera ahí si podemos preocuparnos.
La profesora rubia solo atinó a asentir con la cabeza mientras Ozpin se acercaba a ella y trataba de darle confort. Pero junto antes de que Penemue pudiera hacer eso, un círculo mágico apareció delante suyo y de este surgió la figura de cierto ángel caído.
-¿Azazel? Es raro que llames. ¿Ha pasado algo?
-Me temo que si vieja amiga. Oh veo que están todos, eso es bueno. – El caído se mostró alegre por ello antes de ponerse serio. – Al parecer el sistema de comunicación global ha caído.
Todos se mostraron más que sorprendidos por aquellas palabras.
-¿Estás seguro de lo que estás hablando Azazel?
-Si Tannin. Hace poco la Milicia Atlesiana notó como las comunicaciones simplemente cayeron. Pueden comunicarse con aquellos dentro del continente, pero de ahí nada más.
-Ya veo… Así que finalmente ha pasado… – Todos pasaron a ver a Ozpin por sus palabras. – Parece ser que la Torre CCT de Mistral finalmente dejó de funcionar.
-¿Torre CCT? – Tiamat preguntó mientras alzaba una ceja.
-Todo Remnant se mantiene en contacto mediante cuatro torres de comunicaciones, una por cada reino. Si una de estas deja de funcionar o es destruida, las comunicaciones se limitan sólo hasta cierto rango dentro de los reinos. Por ende es lógico pensar que luego de la caída del Reino de Mistral, la Torre CCT dentro del dicho reino haya dejado de funcionar sin trabajadores manteniendo el lugar en óptimas condiciones, que las fábricas que suministran la energía se hayan parado y que los generadores de energía finalmente se agotaran. – Fue la explicación larga y explícita del Dr. Oobleck.
-Hasta yo sé que depender de solo unas cuantas torres para la comunicación global es una muy mala idea… – Bova se llevó una garra al rostro mientras negaba. – ¿En serio nadie pensó en tener un respaldo solo por si acaso?
-De hecho si joven Bova. – El buen doc respondió mientras se ponía delante del dragón a una velocidad impresionante. – Desde hace muchos años se han planteado y estudiado diversas formas de mantener la comunicación global, aunque fuera solo en caso de una emergencia. Sin embargo las actividad Grimm, así como ciertas limitaciones del Dust nos han dejado sin muchas opciones y ha día de hoy aún se trataban de encontrar otros medios.
-¡Ok ya entendí, solo alejate de mi científico loco!
A más de uno le salió una gota de sudor al ver que el joven dragón parecía algo traumado ante la presencia del buen doc… ¿A qué clase de pruebas lo sometió?
-Pero en fin, el caso es que el mundo entero se quedó incomunicado.
-Así parece Penemue y temo que eso pueda traer problemas.
-Shion tiene razón. La gente no tardará en darse cuenta de ello y la confusión e inseguridad no tardará en apoderarse de la gente. – Ozpin casi podía escuchar el tumulto de personas gritando que no podían recibir señales del exterior. – Estamos en serios problemas…
-Pues yo no diría que serios. – Azazel habló atrayendo la atención de todos sobre él. – De hecho da la casualidad de que yo llegue a preveer una situación como esta, después de todo es como dijo Bova, depender de solo unas pocas torres para la comunicación global no es muy listo. Es más me sorprende que nadie haya intentado derribarlas antes.
-Al grano Azazel. – Penume rodó los ojos al ver a su líder irse por las ramas. – Solo dime que sea lo que sea que tengas no nos explotará en la cara y terminaremos peor.
-Tampoco hagas sonar que mis experimentos son como los del Coyote. – Se cruzó de brazos mostrándose ofendido por el comentario. Pero dio una tos ante la mirada de su vieja amiga. – Ok… A lo que voy es que pueda que tenga la solución a este problema, pero me tomara algo de tiempo tenerla lista. Por lo que les digo que traten de mantener las cosas en calma por aya mientras tanto.
-A falta de mejores opciones… Bien, solo espero que sepas lo que hagas Azazel. – Sin más remedio terminó confiando en las palabras de su líder.
-Penemue, ¿Cuando es que no sé lo que hago? – Fue lo último que dijo antes de terminar con la improvisada reunión.
-...Estamos condenados. – Fue lo único que dijo la caída mientras dejaba caer sus hombros de forma derrotada.
-Ugh… Estoy de acuerdo… – Tiamat también parecía rendida ante su situación.
-...Tengo miedo.
-No eres la única Peach… – Comentó Port mientras se secaba el sudor de su frente.
-Démosle… Un voto de confianza… Gracias a él tenemos una red segura con la que hablar con los demás, tal vez lo logré.
Los que conocían al caído miraron por unos largos segundos al director antes de dar un suspiro y asentir sin mucho ánimo… Ahora él también tenía miedo de lo que podía pasar.
--
De vuelta con Issei y los demás, se podía ver cómo todos cenaban sin muchas ganas… Bueno, casi todos.
-No Sköll, ya repetiste una vez. Ya no hay más para ti hoy. – Issei le habló al lobo que tenía su cuenco vacío en el hocico.
-Pero tengo hambre…
-Como todos amigo, pero tenemos que racionar bien la comida. Si bien nos vamos mañana no sabemos cuándo llegaremos a Argus.
El lobo solo dio un pequeño gruñido antes de dejar caer su cuenco y acostarse junto al fuego. Issei solo dio un suspiro cansado al ver eso.
-Almenos alguien parece estar tranquilo. – Blake comentó al ver como el lobo parecía seguir quejándose. – Sigo sin creer que sea el mismo lobo gigante que casi nos calcina…
-Yo no puedo creer que no estés asustada frente a un canino Blaky. – La faunus vio con fastidio a su amiga rubia quien tenía una pequeña sonrisa burlona.
-Supongo que enfrentarlo a muerte ayudó un poco con eso. – Vernal sugirió eso antes de acabar su plato. – Y el por qué está tranquilo… Bueno, creo que somos mejor compañía que su desgracia de abuelo.
-*Wof*.
-Dice que te da la razón. – Issei comentó viendo a la ex-bandida quién infló el pecho con orgullo. – (Mmm… 78, nada mal.)
-(¡Issei/Issei-kun!) – El grito de ambas IAs lo sobresaltó.
Se aclaró la garganta al ver como todas se le había quedado viendo… Tiene que aparentar que no pasa nada…
-Pensó algo pervertido y esas dos lo reprendieron, ¿No? – El comentario de Koneko solo hizo que recibiera la mirada molesta de las demás y que él riera de forma nerviosa. – Es de lo peor…
-Jeje siempre tan amable Koneko-chan… – Rió de forma nerviosa sin saber qué más decir, pero pudo ver como al parecer Vernal supo que la vio a ella ya que apartó el rostro. Espera no haberla hecho enojar.
-Almenos siempre contamos contigo para hacernos reir mocoso.
-Jodete viejo… – Issei soltó un suspiro al ver cómo Qrow parecía divertirse. Bueno al menos su desgracia parece estar aligerando el ambiente un poco… Lo toma como una victoria.
-Bueno, ya terminamos de cenar. Ahora solo queda… Organizar bien los espacios para dormir. – Ravel sonó algo irritada. En toda la casa solo hay tres camas y una de ellas está… ocupada por decirlo así.
-Iré a dar un paseo antes y de paso asegurar la zona. – Dijo Issei mientras se levantaba y se encaminaba a la puerta.
-...Creo que iré con él por si acaso. – Vernal y también se puso de pie. – ¿Alguien más quiere venir?
-Iré yo. Alguien tiene que vigilar que no hagan cosas indecentes. – Dijo Koneko yendo a la puerta, sintiendo como la ex-bandida la veía feo.
-Uy si, como si tú fueras una santa. ¿Debo recordarte que tú fuiste una de las que trató de violarlo cuando nos emborrachamos?
La Nekoshou no dijo nada, pero vio feo a la ex-bandida mientras tenía un ligero sonrojo en su rostro… Solo espera que no pase lo mismo que esa otra versión de ella… No sabría con qué cara ver a su Senpai… Aunque tal vez no sea tan malo si llegara a pasar.
Los demás solo se quedaron ahí viendo como salían de la habitación para que las chicas suelten un suspiro, cosa que fue notado por Maria quien negó divertida con la cabeza.
-Ah la juventud, ese suspiro solo puede ser causado por los celos aun si estos son pequeños.
La anciana siguió riendo y vio como varias de las chicas, por no decir todas, se sonrojaron un poco. Aunque le pareció interesante ver a Raven desviar la mirada.
-...Si bien hemos aceptado que Issei atraerá la atención de muchas chicas sin quererlo… Se nos hace difícil. – Weiss se recostó en un sillón cercano antes de dar un suspiro.
-Me imagino que debe ser duro eso de compartir el mismo novio. Pero hey, mirad el lado positivo.
-¿Qué hay de positivo en eso? – Blake preguntó con una ceja alzada viendo a la anciana.
-Pues que no hay malas vibras en el grupo. ¿Os imagináis cuántos grupos, ya sea de amigos o cazadores, he visto separarse por cosas así?
-...Ella tiene un punto. – Fue lo dicho por Ruby. – Digo, al inicio si bien sabía que Issei tal vez no me vería y que se iría con alguna de ustedes… No quitaba que me sentiría mal a pesar de aceptar la idea…
-Creo qué a todas nos pasaba igual… – Yang abrazo con un brazo a su hermana. – Y bueno, después de ver lo que pueden hacer nuestros celos sin controlar… Es mejor aprender a controlarse.
Las demás asintieron a las palabras de la rubia. El recuerdo aún sigue fresco y muy seguramente jamás lo olvidarán del todo…
-Solo desearía que no fuera tan amable con todos… – Comentó Weiss con el ceño fruncido.
-En especial con las chicas… – Añadió Ruby mientras también fruncía el ceño. Acción que fue imitada por Blake y Yang mientras asentían.
Ravel por su parte soltó un suspiro mientras apretaba el borde de su vestido. Ella esperaba tener un momento con el castaño durante el viaje para ser más cercanos… Pero todo se fue al traste por el ataque de esas cosas y ni hablar de terminar en este espantoso lugar… Su suerte apesta.
En eso sintió que alguien colocaba una mano en su hombro y vio que se trataba de Weiss quien tenía una pequeña sonrisa.
-Descuida, ya tendrás tu momento con mi futuro esposo. – Trato de animarla al saber lo que pasaba por su cabeza. – Después de todo acordamos que todas lo tendrían.
La demonio le sonrió mientras asentía con la cabeza. Weiss estaba feliz por poder ayudar a una amiga, pero su sonrisa desapareció cuando al girar vio a su equipo con la boca abierta y miradas desconcertadas.
-¿Qué? – Pregunto al cruzarse de brazos y alzar una de sus cejas.
-Muy bien confiesa. ¿Quién eres y qué hiciste con nuestra Ice Queen? – Yang le dio un dedo acusador mientras se levantaba.
-¿De qué demonios estás hablando descerebrada?
-¡Es que no tiene sentido que estés tratando de animar a alguien! – La rubia se sacudió el cabello tras decir eso. – ¡Eso definitivamente no es algo normal en ti!
-¡Pudrete Xiao-Long! – Le gritó a su amiga a la vez que lucía sumamente ofendida. – ¡Para tu información soy una persona muy amable y considerada!
-¿Desde cuándo?
-¿¡Tú también Blake!? – La mencionada solo levantó las manos en señal de rendición. – ¡Ugh, esto es el colmo! ¡Me voy a dormir! – Dijo mientras iba en dirección a la escalera dando pisotones, no sin antes… – ¡Y me quedo con una de las habitaciones con cama, la cual compartiré con mi futuro esposo!
-¡De eso nada, yo seré la que duerma con él esta noche!
-¡No tan rápido Yang, tu ya tuviste varios momentos! ¡Y además me toca a mí!
Las letras W, B e Y se vieron de manera desafiante, momento que aprovechó Ruby para escabullirse hasta las escaleras pero…
-¿¡A dónde vas!? – Preguntaron las tres a la vez al ver cómo la líder de su grupo ya tenía un pie en la escalera.
-Ehm… ¡La primera en llegar al cuarto se lo queda! – Contestó antes de activar su Semblanza y subir rápidamente las escaleras.
-¡Eso es trampa sis!
-¡Vuelve aquí descarada!
-¡No creas que permitiré esto!
Fueron las quejas de las demás miembros del Team RWBY mientras subían las escaleras a toda velocidad. Al ver el melodrama Qrow solo rodo los ojos al igual que Sköll, María río sin descaro y Ravel hizo un puchero.
Pero Raven no pudo evitar morderse el labio mientras apretaba con fuerza sus puños. Sentía como los celos también la estaban matando, pero debía controlarse o sino… Todo el intento por conectar con Yang habrá sido en vano.
--
Mientras tanto afuera, Issei caminó hasta llegar a la parte trasera de la casa. Vio que la zona era algo grande aún con los árboles alrededor.
-Creo qué este podría ser un buen lugar.
-¿Para qué? – Al oír esa voz detrás suya, el castaño se giró dando un pequeño grito. Vio que eran Vernal y Koneko.
-¿¡Acaso queréis provocarme un infartó!?
-Uy pero que sensible. – Vernal sonó burlona mientras que Issei la vio con un tic en el ojo. – Solo vine para asegurarme de que la gatita aquí presente no resulte ser como su hermana. ¡Ay! – Se quejó al recibir una patada en el trasero algo fuerte por parte de la Nekoshou menor.
-La próxima será en la cabeza. – Koneko le advirtió a la chica quien la vio feo. – Como sea. ¿Qué estás haciendo Senpai?
-Pues… – Issei se mostró algo apenado, lo que se ganó la mirada curiosa de ambas chicas. – Ugh, ok… Buscaba un buen sitio para enterrar a todas esas personas. Es lo mínimo que se merecen…
Ambas chicas se mostraron algo sorprendidas, parpadearon un par de veces y después se vieron la una a la otra.
-Jeje. En verdad eres demasiado bueno para tu bien. – Vernal negó con la cabeza mientras tenía una pequeña sonrisa en su rostro. – Ok, iré a buscar unas palas.
-¿Qué? – Issei se vio sorprendido. – No tienes por qué ayudarme Vernal. Yo…
-Nosotros traeremos los cuerpos. – Koneko habló mientras tomaba de la mano al castaño y lo obligaba a seguirla. – Vamos Senpai.
-¡Es-esperar! ¡No tenéis que…!
-No, pero queremos ayudar, Senpai. – Fue lo que dijo Koneko viendo a los ojos al castaño mientras tenía una sonrisa pequeña en su rostro. – Así que solo sigamos con esto.
-Bien… Si es Koneko-chan quien lo dice no puedo negarme. – Al final aceptó a regañadientes. Aunque ver cómo la Nekoshou menor le seguía sonriendo… Maldita sea, tanta lindura no es justo.
Durante las siguientes horas los tres se dedicaron a traer los cuerpos de la gente, cavar unos cuantos agujeros y construir algunas lápidas. Era una suerte que tuvieran identificaciones.
Una vez terminaron, Issei y Koneko presentaron sus respetos a los difuntos mientras que Vernal solo veía todo desde un lado.
-De nuevo gracias por la ayuda chicas. – Issei les dijo mientras dejaba de rezar.
-No es para tanto. – Vernal movió la mano restándole importancia. – Solo te estoy devolviendo un poco de la ayuda que me has dado.
-Yo igual. – Koneko habló mientras trataba de calentarse las manos. – Senpai es alguien amable, pero tiende a querer cargar todo por su cuenta. Si puedo ayudar, aunque solo sea como apoyo, está bien para mi.
Issei sonrió al escuchar a su antigua Kohai y no pudo evitar acariciar su cabeza. Cosa que la tomó por sorpresa un segundo, pero no le tomó más de un segundo cerrar los ojos y disfrutar del gesto.
Esto fue visto por Vernal quien tenía una expresión neutra al ver como la Nekoshou parecía disfrutar de la muestra de cariño. Dio un pequeño bufido, pero se prometió que seguiría intentando llamar la atención del castaño. Después de todo está segura que no encontrara a alguien mejor que él y honestamente no tiene intención de siquiera intentarlo.
-Gracias de nuevo. Pero aun así me gustaría compensarlas así que… – Se rasco la cabeza algo avergonzado. – Cuando llegue el momento de nuestras citas… Aún si no se llegará a concretar nada, al menos me aseguraré de que se diviertan. Os lo prometo.
-Te tomaré la palabra. – Vernal sonrió de lado mientras se acercaba y le daba un beso en la mejilla. – Bueno no se ustedes pero yo me muero del sueño y a más rápido duerma más rápido nos iremos de este tétrico lugar.
Sin decir más, procedió a caminar con rumbo a la casa para poder descansar. Por su parte Issei se quedó parado en su lugar tratando de procesar lo que acababa de pasar, al parecer sigue sin saber cómo reaccionar ante los ataques de las mujeres. Koneko por su lado frunció un poco el ceño para luego suspirar un poco.
-Vamos Senpai, tratemos de descansar un poco. – Dijo mientras tomaba de la mano al chico y comenzaban a caminar. – Y lo de las citas… Con solo pasar un tiempo juntos me basta, no tiene que planear nada complejo… Aunque no me importaría ir a un lugar donde vendan algo dulce. – Desvió la mirada a un lado mientras sus orejas de gato se movían un poco, cosa que le pareció tierno al Sekiryuutei.
-Jejeje. Lo tendré en cuenta Koneko-chan.
Sin más que decir ambos procedieron a entrar de nuevo a la casa y buscar un lugar donde dormir cómodamente.
--
Al final se decidió que María, Vernal y Qrow dormirían en la biblioteca, cada uno en un sillón mientras que Sköll dormiría en el centro de la sala. Ruby, Weiss y Ravel dormirían en una de las habitaciones de arriba mientras que Blake, Yang y Koneko dormirían en la otra. Por último Raven dormiría en la habitación pequeña de la planta baja e Issei estaría en una silla cerca de la puerta para hacer vigilancia. Obviamente no muchos estaban de acuerdo con la idea, pero él insistió ya que para él no resultaba un problema realmente.
Actualmente Issei se encontraba viendo por la ventana como la ventisca no parecía calmarse en lo más mínimo. Dio un pequeño suspiro y sacó su Scroll.
-2:43 de la mañana… – Hablo con algo de cansancio. – Parece que me espera una larga noche.
-[Sabes que nosotras nos podemos encargar de la vigilancia Issei.]
-[Cierto. Al contrario que ustedes, nosotras no necesitamos dormir realmente.]
-Esta bien chicas, no hay problema. – Pudo escuchar como ambas daban un sonido de desaprobación. – En serio, estoy bien.
-[Aún así hubiera preferido que tuvieras un lugar más cómodo donde hacer guardia.] – Aile sabía que esa silla no podía ser cómoda.
-No te preocupes Aile, he dormido en sitios peores. ¿Recuerdas mi semana en el Bosque Infernal?
-[Si… Ese lugar era una porquería.] – Davs sonó sería. Pero en eso… – [Oh, recuerdo que en una de esas noches Aile no pudo seguir viéndote temblar del frío y te "abrazo" toda la noche. Jeje fue muy tierno.]
-[¡Davs, se supone que eso era un secreto!] – La IA pelinegra sonó muy avergonzada.
-'¡Shhh! Qué hay gente durmiendo al lado.' – Issei tapó su mano izquierda en un intento de que la voz de Aile despertara a los demás.
-[Perdón…]
-[Jajaja. Eres un encanto hermanita.] – La IA pelirroja siguió burlándose de su hermana quién parecía maldecirla por lo bajo. – [Hey, eso me dio una idea. ¿Qué tal si te abrazamos toda la noche Issei? Al menos así no tendrás frío~.]
El castaño pudo notar la para nada sutil insinuación de la IA y… Si debía de ser honesto, la idea le gustaba. Pero sabe cómo son y se hace una idea de cómo acabará todo. Al final solo volvió a ver su Scroll, viendo que eran las 2:55 de la mañana. Soltó un nuevo suspiro antes de pasar a ver de nuevo por la ventana.
En eso escucho como la puerta de alado se abría dejando a ver a Raven quien parecía estar viendo que no hubiera nadie cerca y una vez comprobó eso procedió a caminar con rumbo al bar. Eso extraño al castaño y las IAs. Por lo que fue a ver que pasaba tratando se ser lo más silencioso posible.
Asomo la cabeza y vio como la Maiden tenía una botella en la mano y parecía estar pensando qué hacer para luego abrirla y tomar de ella directamente.
-Ugh, esto está fuerte. – Fue lo que dijo tras tomar un trago para luego repetir la acción. – Definitivamente soy patética… Siempre me queje de Qrow con su hábito de tomar y ahora soy yo la que lo hace.
Soltó una risa de auto desprecio a la vez que antes de recostarse en una pared y deslizarse hasta estar sentada en el suelo.
-Maldita sea… ¿Por qué demonios tengo que sentir esto a mi edad? – Dejó ir su cabeza hacia atrás mientras seguía tomando de la botella.
Issei por su parte estaba viendo a la mujer en ese estado y estaba apunto de entrar y preguntar qué le pasaba para poder ayudarla, pero Davs se lo impidió diciendo que mejor esperé para ver si llega a decir que la tiene en ese estado.
Por su parte Raven seguía en su estado y pensando el cómo llegó a este punto. No pudo evitar pensar que era patética junto que tenía que darle en parte la razón a Vernal. Si, estaba algo urgida tras tantos años sola… Pero también tiene que ser honesta y decir que le pareció interesante ver cómo puede existir alguien como él, tan fuerte pero aun así nada arrogante.
También que a pesar de parecer algo simple a primera vista era más de lo que se dejaba ver a simple vista. Era alguien atento para con sus seres queridos junto que siempre mostraba abiertamente cuánto se preocupa por ellos, sin mencionar ese estupido sentido de la responsabilidad que hace que quiera cargar con el peso del mundo el solo contal de que nadie más sufra. Algo estupido pero noble a la vez y que lo hacía ver como esos antiguos héroes de las historias.
Sin contar que tras saber toda su historia no hizo más que ganarse su admiración y respeto. Si hubiera sido ella la que tuviera que pasar por lo de él se hubiera vuelto loca sin dudarlo, pero él no… Y al parecer esa era una constante en su personalidad. Siempre siendo el héroe que no se rinde… Puede que sea por eso, junto a sus palabras de que estaría con ella dispuesto a brindarle una mano amiga fue que…
-¿Porque de todas las personas del mundo justo tenia que fijarme en el unico idiota en el mundo que ayuda a los demas de forma tan desinteresada? – Se llevó una mano al rostro mientras soltaba una risa amarga. – Y todo esto… Justo cuando comienzo a arreglar las cosas con Yang… Y lo peor… No puedo enojarme contigo… Ya que si tengo esta oportunidad con ella es por ti… ¿Qué me hiciste Issei? Ni con Tai me llegué a sentir de esta forma…
Después de decir ello soltó un pequeño grito de frustración tratando de no despertar a nadie más ya que no quería que la vieran en un estado tan patético. Trató de volver a tomar de la botella pero vio que se encontraba vacía, cosa que la hizo gruñir mientras se levantaba e iba por otra botella.
Pero en eso la puerta se abrió y al ver por qué… sintió como le faltaba el aliento al ver frente a ella al causante de sus recientes problemas y dilemas, quien tenía los ojos abiertos de par en par por haber escuchado las palabras de la Maiden.
-Issei…
Fue todo lo que pudo decir mientras comenzaba a entrar en pánico sin saber que hacer ya que… La última persona que le hubiera gustado que la encontrara no solo lo hizo, sino que también la había escuchado.
--
Mientras tanto en el bosque, el enorme ser se movía entre los árboles y parecía que estaba buscando algo. Desde que vio a la Bestia Roja junto a su grupo llegar a ese asentamiento humano pudo notar la presencia de varios de sus congéneres en dicho lugar. O mejor dicho, debajo de este.
Aún así le pareció curioso que ni uno solo tratara de atacarlos. ¿Por qué motivo? Eso es lo que trataría de averiguar. Llevaba las últimas horas tratando de buscar la pista de esos Grimms y parece que finalmente tiene una pista.
El rastro lo llevó hasta una cueva no muy lejos del asentamiento humano. Vio las huellas en la entrada y noto que estás eran… Diferentes. Hizo lo más cercano a un silbido y espero. Al poco rato vio algo acercarse desde el fondo de la cueva y… Oh, así que se trataba de esta clase de Grimm. Ahora entiende por qué motivo no los atacaban, puesto que si especie era una… Muy singular.
Dio una serie de gruñidos y los Grimm delante suyo parecieron asentir con la cabeza, haciendo que la gran criatura hiciera lo más cercano a una sonrisa. Parece que acaba de conseguir aliados inesperados y muy útiles.
Tras eso se dio media vuelta y comenzó a caminar en dirección al bosque mientras era seguido por el grupo de Grimms, el cual… Era uno enorme.
