Descargo de responsabilidad: Los personajes y la historia original no me pertenecen. Esta es una obra de fanfic creada a partir de dicha historia. Sin embargo, los personajes y elementos adicionales en esta obra son completamente originales y creados por mí, sin fines de lucro.
Hola te recomiendo que veas la película "Another Cinderella Story" protagonizada por Selena Gomez, para poder entender parte de el contexto de este fan fic, amé esa película tanto que decidí hacerle una continuación. Debo de dejar en claro que tiene mínimas menciones a la película, mucho más desarrollo con nuevos personajes. Es más realista y continúa el arco de la historia que dejó el final de la película, pero siendo más realistas y con algunas referencias a la película.
Capitulo 1 Mary
Estaba a punto de llegar Nueva York después de todo lo ocurrido en Wisconsin había dejado a mí mejor y única amiga allí allí ocurrió en la preparatoria había escuchado rumores de alguien que publicó lo que había pasado y literalmente era el cuento de una cenicienta que ocurrió en la vida real poco antes de haberme ido ya me decían así pero ni me importaba. Yo estaba más feliz que nunca por fin llegaría a Manhattan Institute Of The Arts estaba emocionada pero nerviosa quería llamar a Joey pero sabía que estaría ocupado ya qué obviamente como no va a estar ocupado cantante bailarín pop súper famoso. Por lo que llame a mi amiga Tammy.
- Hola Mary - dijo con entusiasmo
- Hola Tammy- le dije
- Amiga sabes que mi mamá me dio dinero para empezar a vender mis propias prendas estoy re contenta- me dijo con entusiasmo
- Omg felicidades estoy muy feliz por vos - le respondí
- Y Tú que haces por ahí apunto de entrar a Manhattan Institute of the Arts?- Me preguntó con intriga
- Sinceramente me encantaría llamar a Joey pero es muy poco probable que me atienda por lo que simplemente estoy revisando el teléfono y disfrutando de mi vuelo ya que hay Internet en el avión- respondi
- Ah me parecía raro que me estuvieras llamando desde el avión te extraño amiga - respondió
- Yo también y me encantaría que vinieras en estas vacaciones o que yo me vaya, es que piden que si eres nuevo en la ciudad vengas desde las vacaciones para adaptarte- le respondi
- Es cierto y a mi me encantaría irme pero mi mamá dice que soy todavía joven para viajar sola y le dije que vos ya viajas sola pero me explicó que ya que tu caso es diferente y varias cosas - respondió con algo de timidez
- No te preocupes por eso Mary, si admito que fue difícil cuando se fue mamá y me acogieron "La que no debe ser nombrada y sus dos mortifagos" jajajajajajaja y fue bastante difícil pero empiezo ya a superarlo a pesar que fueron seis años de ser sirvienta- respondi con algo de risa
- Jajajajaja así mismo amiga, pero bueno amiga mi mamá me llama y asegúrate de llamarme más tarde cuando llegues
- Dame Tammychauuuu - respondí
- Chauuuu Mary - respondió y cortó la llamada
El piloto anunció que ya íbamos a llegar por lo que preparé mis cosas para llegar estaba un poco nerviosa porque no sabía cómo iba a llegar al lugar. Pero lo recordé que iba aiba agarrar un taxi.
Cuando ya aterrizamos agarré mis cosas y me bajé del avión había pasado una semana de que había dejado mi antiguo hogar o lugar de estadía como sirvienta de mi hermanastras y madrastra dispuesta a dejar ir todo eso. Me daban ganas de pensar más en la noche mágica de enmascarados que pase con Joey antes de escapar y dejar accidentalmente mi MP3 que cuando le dije la verdad a Joey, me lo devolvió y lo empecé a conocer mejor y simplemente así, no fue tan cuento de hadas porque lo que principalmente lo enamoró de mi fue por cómo bailaba pero luego nos conocimos mejor (fueron como tres semanas).
Pero a pesar de esas ganas de pensar en eso iba a tener que adaptarme a empezar a ser parte del Manhattan Institute of The Arts, esforzarme mucho en mi carrera como bailarina ya que por suerte mi beca me incluya todos los gastos dentro del instituto pero obviamente también ofrecían a sus estudiantes ciertos trabajos para ganar dinero se podía realizar como por ejemplo limpieza,lavar trastes y otras cosas más que no recuerdo si o si iba a solicitar uno necesitaba tener una vida aparte en instituto ya que ya era mayor de edad.
Cuando baje el avión me encontré con una sorpresa.
Capítulo 2 Mary
Era Joey, si Joey Parker el mismo cantante y bailarín pop famoso del que me había enamorado por culpa de haber desobedecido a mi madrastra para ir al baile de enmascarados y haber bailado un baile con el sin saber quién era. Iba algo disfrazado para que no lo reconozcan, pero yo sabía quién era el porque había una cosa que me había dado cuenta, el siempre llevaba los mismos lentes de sol para evitar paparazzi. Me acerqué un poco para ver si no me había visto, en definitiva en ese momento exacto me vio y me habló
- Hola Mary si soy yo se que quieres hablar pero sabiendo que hay unas fanaticas mías acompáñame, hay una salita privada hacia allá y trae tus cosas - me dijo sin actuar raro y tranquilo
- Ok - le dije porque también había visto esas fanaticas que estaban pocas por el y me imaginaba que pensarían o harían si lo vieran allí en el aeropuerto.
Había recordado que ese show de talentos organizado por el, cuando me invitó a bailar y de paso canté con el a pesar de que me había enojado ya que supuestamente me había engañado, lo cual era falso ya que me habían hecho una broma mis hermanastras y gane ese concurso el cual me iba a dar la chance de bailar con el en un video musical.
Aunque no sabía si rechazarlo o no ya que preferiría enfocarme en mi estudios en el Manhattan Institute of The Arts pero eso ya iba a depender de lo que el me dijera
Era una sala algo apartada de la zona principal del aeropuerto y cuando entramos se quitó los lentes de sol, nos abrazamos y empezamos a charlar
- Te juro que te quería dar un abrazo en cuanto te ví y hablarte pero al ser algo conocido por la sociedad actual es probable que muchos fans o gente que me conoce me quiera hablar y sacarse fotos, y si te preguntas que es esta sala pues es como una sala literalmente de descanso o para charlar que lo usan gente conocida o algo así. Lo que no entiendo es ¿cómo me reconociste? - me dijo
- No te das cuenta que usas las mismas gafas de sol siempre y ya que también te conozco supe inmediatamente que eras tu. - le dije
- Bueno ahora tengo que conseguir nuevas gafas de sol - dijo con risa
- Bueno pues como sea, ¿dices que continuemos con esta relación pero a distancia, la ponemos en pausa o cortamos por cierto tiempo? porque realmente son exigentes en el Instituto de artes o así escuché y tu y tu carrera hay muchos compromisos aparte - le pregunté con curiosidad
- Mira que tal si la ponemos en pausa por el momento yo tengo estar en la ciudad tengo muy llena mi agenda últmamente y varias veces tengo que viajar y tú tienes el instituto de artes, escuché que son exigentes - me dijo
- Me parece lo correcto tras el concurso de talentos hay personas que me empiezan a reconocer, sinceramente quiero mantener un perfil público bajo en ese ámbito ya que no quiero que sepan de nuestra relación. No es que quiera dejar nuestra relación así porque sí, quiero concentrarme. El Manhattan Institute of the Arts es bastante prestigioso y con mucha disciplina que me va a ayudar con una carrera de bailarina profesional pero realmente aparte de eso quiero aprender a cantar y a componer y por suerte te dan la oportunidad de aprender de cero o canto o baile o otra de sus disciplinas pero sin descuidar tu disciplina principal en mi caso baile moderno con contemporáneo y disculpa si hablé muy de seguido es que estoy algo acelerada- le dije algo acelerada
- Comprendo que no quieras dejar que esta relación afecte tus estudios y que te interese estudiar canto aparte del baile y recuerda que yo siempre te apoyo - me dijo
- ¿Y que hay del video musical que iba a participar porque gané ese concurso que me hicieron participar? - le dije con curiosidad
- Y bueno ¿que piensas tu? - me dijo
- ¿Puedo participar de uno pero más adelante? Es que me quiero adaptar a Nueva York, es que soy joven y aparte de tu y Ale no tengo alguien con quien hablar, pero seguro haré amigos en el Instituto
- Si vas a poder, la idea del concurso era si participabas y ganabas participabas del video musical. Pero esta bien si lo quieres hacer luego y estoy un poco apurado, si me quieres llamar ¿puedes intentar hacerlo en las tardes? envíame mensajes cuando lo desees y si es emergencia el emoji de víbora mandá y te estaré escribiendo sobre mí agenda y cuando nos podemos ver. Y casi se me olvida te presento a John él te va a llevar en mi limusina al instituto y yo me tengo que ir a una prueba de sonido para mi concierto del sábado - me dijo algo agitado
- Me parece bien y - le dije y luego lo besé apasionadamente
- Te quiero Mary y quiero que sepas que te apoyo en todo lo que te propongas y mucha suerte en esta nueva etapa y te dejé un regalo en la limusina- me dijo de forma cariñosa
Me despedí de él y fui con el chofer me había dejado unas flores y un sobre con dinero para mis primeros gastos.
El viaje fue bastante entretenido había muchos edificios, muchas personas, luces y pasamos cerca del Times Square que estaba repleto de personas que la mayoría parecían turistas a pesar de estar allí en Julio (en verano) aunque recordé que eran vacaciones de verano y Nueva York es Nueva York (me dije a mi misma).
Capítulo 3 Mary
Hasta que llegamos. El sitio donde se hallaba el instituto estaba un poco alejado del centro de Nueva York pero era un gran edificio con muchas ventanas y colores (me parecía que tenía su campus atrás). Estaba muy emocionada y nerviosa no sabía que me esperaría tras esas puertas.
El chofer que por cierto se llamaba John me ayudó con el poco equipaje que traía y finalmente entré. Había pocos alumnos ya que los alumnos nuevos en la ciudad nomás requerían estar desde la vacaciones para un periodo de adaptación. Simplemente me acerqué a la recepción (creo) y le dije mi nombre y que era nueva
- Hola soy Mary Santiago, me dieron una beca completa - le dije (le pase el documento de la beca)
- Buenas tardes y Bienvenida le comento que no se dan becas completas a cualquier a por lo que en parte felicidades señorita y espero que halla sido un buen viaje porque el documento dice que vino desde Wisconsin. - me dijo
- Muchas Gracias y realmente solo tome un vuelo hasta aquí - le dije
- Su pasaporte y demás documentos legales me puede pasar, y si es posible fotocopia de cédula de sus padres - me dijo
- Tome estos documentos y mi pasaporte. No me gusta hablar de esto pero mi mamá murió cuando tenía 12 años y a mi papá nunca lo conocí
- De acuerdo señorita por suerte no es necesario ya que usted ya tiene los 18 años y lamento lo de sus padres y le comento que esto es puro protocolo, su beca ya da los datos necesarios para su admisión. - me dijo
- No hace falta que lo lamente ya me acostumbré. Le dije
- De acuerdo. Compartirás habitación con una chica de tu edad se llama Amy Gómez. Y toma tu tarjeta de habitación es la habitación 177 piso 10 y toma esta tarjeta de bienvenida. Me dijo
- Muchas Gracias - le dije y fui al ascensor que estaba alado de la recepción
Rato después estaba frente a la que sería mi habitación durante el resto del año. Cuando entré era una habitación pequeña con dos camas y un baño.
Y mi compañera de cuarto ya había agarrado su cama por lo que agarré la otra. Justo ella había llegado después de haber entrado yo. Era una chica con aspecto atrevido tenía rizos y un Look estilo rockero Me saludó muy amablemente.
- Tu eres Mary verdad? - me dijo
- Si soy y tu eres Amy verdad? - Le pregunté
- Así mismo y se que soy algo apresurada pero ¿quieres ser mi amiga?. Es que somos compañeras de cuarto y lo seremos por lo menos el resto del año - me dijo
- Obvio que si aunque no esperaba hacer amistades tan pronto y por cierto ¿eres nueva en Nueva York? es que escuche que solo los nuevos en la ciudad vienen desde las vacaciones - me dijo
- Si soy de California y tu? Me dijo
- De Wisconsin - le dije
- Omg tu eres Mary Santiago la chica que conquistó a Joey Parker en ese concurso de baile? - me preguntó con intriga
- De hecho fue en un baile de enmascarados en la que tuve mi propia historia de cenicienta y ese concurso literalmente Tammy que es mi mejor amiga y Dustin (amigo de Joey)me llevaron a concursar porque mis madrastras y eso casi me arrebatan en ese momento una posible beca. Pero basta de mi vida cuéntame de vos - le dije sin darle tanta importancia
- Omg amiga y tienes su número de teléfono? Ay perdón y también me destaque en un concurso prestigioso de canto que me ayudó a llegar hasta aquí - me dijo
- Si lo tengo y algún día que él encuentre con el lo puedes conocer si el quiere y interesante que cantes espero que me puedas ayudar, quiero aprender a cantar y si es de una nueva amiga pues muchas más ganas. - le dije con tono agradable
- Estupendo es de mis artistas preferidos y lo mejor del cuento ¡tu novio!. Y me gusta la idea de enseñarte a cantar y si puedes ayúdame con mis pasos de baile, es que soy malísima bailando - me dijo algo chistosa
- No es mi novio, salimos por un tiempo pero el tuvo que continuar con su carrera musical y yo iniciar aquí mis estudios. Y estaría encantada de ayudarte con tus pasos de baile. - le dije aclarando las cosas
- Ok, y vi un video tuyo bailando. Tienes mucho potencial.- me dijo
- Gracias - le dije
Capítulo 4 Mary
Pasaron rápido las vacaciones me adapté super bien y además que pude hablar con Joey un par de veces pero había estado tan ocupado que no lo había podido ver en persona y mi amiga Amy seguía con ganas de conocerlo, también hablado varias veces con
Tammy que me había dicho que había entrado a la universidad de Wisconsin.
Pero el dilema era que no sabía quiénes iban a ser mis compañeros de clase ya que Amy sólo compartía dos asignaturas conmigo, matemáticas e historia del arte. Había varias asignaturas las mías eran danza moderna-contemporánea, danza tradicional, actuación, historia del arte, matemáticas, ciencias, español, lengua y dos materias para aprender las cuales elegí canto básico y técnicas de canto por el momento básico para aprender las bases con ayuda de Amy y poco a poco quizá volverme profesional. Podemos decir que eran pocas pero eran largas según había escuchado.
El primer día de clases fui a mi primera clase de español, no solía encontrarle el sentido pero era español o Alemán o Portugués.
De camino me encontré con Shantall una chica con una ropa ridículamente fea, pelo rubio lacio que tan pronto me vio me dijo
- Oh eres nueva? Pues se nota. Ahh si eres Mary Santiago bueno compartimos clases de danza moderna-contemporánea y español. Espera un segundo yo soy de segundo año y vos de primero y tenemos la misma clase de moderno-contemporáneo. Espera eso significa que se equivocaron en ponerte en una clase más avanzada y esa ropa no tiene ni un poco de estilo y mi nombre es Shantall Smith y soy la reina del instituto ¡Perdedora! - me dijo riéndose.
Me enojó pero había aprendido de mi secundaria que no hay que perder tu tiempo en ese tipo de personas porque no valen la pena. Así que, sin decir una palabra, simplemente la miré de reojo y seguí caminando sin detenerme.
No me había dado cuenta de que había varias personas observando, hasta que uno de ellos, un chico de rizos castaños remera facha con una guitarra eléctrica y zapatos converse, se acercó. Me miró unos segundos, como si estuviera evaluando la situación, y luego me dijo:
—Soy Lucas, de segundo curso, el mismo que Shantall. Y te admiro, Mary Santiago. Jamás había visto a alguien ignorarla así. Ella se cree la "Queen Shantall" del instituto de artes —me comentó, sorprendido.
—Un gusto, Lucas. Soy Mary —le respondí, sonriendo un poco—. Lo único que hice fue ignorarla. No vale la pena responder a gente así.
—Sí, varios lo han intentado, pero nadie lo hizo en su primer día. Lamento lo de tus padres. Escuché que eres buena bailarina. Espero verte bailar. También vi que compartimos clase de español. ¿Vamos juntos al aula? —dijo Lucas, con una sonrisa amable.
—Claro, vamos —le respondí, aliviada de que alguien me estuviera mostrando amabilidad.
Mientras caminábamos hacia el aula, Lucas me contó que era de Nueva York y que estaba acostumbrado a los escenarios. Me habló sobre su pasión por el rock y la música, mientras yo le compartía mi amor por la danza y lo que esperaba de mi futuro en el instituto. Las aulas estaban al otro lado del instituto, en los pasillos, y vi muchos folletos sobre audiciones y empleos dentro de la institución.
Al llegar a la clase, Shantall ya estaba allí, con sus dos amigas. Me senté al lado de Lucas, intentando concentrarme en la clase. La profesora, que resultó ser española, nos explicó que dominaba tanto el español como el inglés y nos dio un examen sorpresa. Fue un poco difícil, pero lo pasé sin problemas.
Cuando terminó la clase, me despedí de Lucas, quien se dirigía a su clase de Canto Profesional (rock), mientras yo me dirigía a danza moderna-contemporánea. Shantall estaba en mi clase, pero ya no me preocupaba. Si volvía a intentar molestarme, simplemente la ignoraría otra vez. No valía la pena perder tiempo con gente como ella.
El día pasó rápido, me anoté como asistente de biblioteca y como tutora de compañeros ya que dominaba las materias y los libros. Pagaban alrededor de 50 dólares de
13:30 a 17:30 por día los fines de semana en la biblioteca y 15 dólares la hora en tutorías para alumnos de primer año al igual que yo, no era mucho pero ya me servía para ciertos gastitos personales.
Capítulo 5 Mary
El primer mes fue difícil, las clases eran complicadas y tener que estudiar a toda hora y practicar pasos de baile más mejorar en canto. Además de tener que hacer tutorías y el trabajo en la biblioteca que de por sí ya me quitaban buena cantidad de tiempo. Joey me había escrito para encontrarnos pero tuve que rechazar ya que ser buena en todas las materias, mantener un buen perfil como estudiante, una buena personalidad y carácter ameritaba tiempo aunque más del que tenía. Hablé poco con Tammy porque Tammy,
también estaba con trabajos universitarios, y con falta de tiempo para otras cosas pues a veces se deben hacer excepciones.
Un día recuerdo que los dijeron que ya que era feriado no íbamos a tener clases y planeaba estudiar u hacer una que otra tutoría en la biblioteca de más pero mientras estábamos en nuestra habitación Amy me dijo
⁃Mary ¿quieres acompañarme a la sala de baile a ayudarme con mis pasos? - me preguntó
⁃Claro pero solo un rato. Después tengo que ir a la biblioteca para dar una que otra tutoría y estudiar para el próximo examen - le dije
⁃ Eso suena bien, pero... Mary, deberías darte un respiro.- me dijo
⁃¿A qué te refieres? - le pregunté
⁃Te veo muy cansada ultimamente. Estás siempre ocupada, entre las prácticas de baile, canto, estudios y las tutorias. Apenas hemos tenido tiempo para hablar - me dijo preocupada
⁃Lo sé, pero tengo que asegurarme una carrera. Practicar y trabajar en la biblioteca me ayuda a estudiar y a cubrir mis gastos.- le dije con tono cansado
⁃Pero por lo menos las tutorías y el ser asistente de biblioteca podes eliminar ya que seguro tus padres te proporcionan dinero para gastos personales, los míos por lo menos sí lo hacen y que hay de los tu- se calló inmediatamente se había dado cuenta que había metido la pata en lo que no debía
Sabía que se había equivocado. Pero me pareció tan fuera del lugar mencionar eso. Inmediatamente salí de la habitación a la sala de práctica de canto ya que necesitaba practicar. Amy intentó disculparse conmigo pero la ignoré ya que tenía cosas más importantes en que pensar, que en mi vida familiar. Estaba muy cansada y casi agotada pero tenía que tener calificaciones estables para poder mantener mi beca con honores.
Al llegar al aula de canto me encontré con Elena, era compañera mía en varias materias. Tenía el pelo rubio y rizado, y una personalidad muy parecida a la de Ale (mi amiga). Pero nunca había entablado una conversación clara con ella. Ella me vio y me dijo
⁃¡Mary! ¿que haces? deberías descansar, se te nota muy cansada. - me dijo
⁃Debería descansar pero tengo que practicar para la prueba de canto básico el próximo mes - le dije
⁃¡Pero si todavía faltan tres semanas! - me dijo
⁃Tengo que adelantar lo más que pueda - le dije
⁃Pero ¿porqué? - me preguntó
⁃Quiero graduarme con honores y ganar dinero extra con las tutorías y siendo asistente de biblioteca además que para tener buenas calificaciones en este instituto uno tiene que practicar y practicar - le dije
⁃Mary tengo una idea. Solo acompáñame - me dijo
⁃Bueno te acompaño Elena
Me llevó junto a la psicóloga del instituto, su oficina estaba cerca del ala de dormitorios del instituto. Me presentó a la psicóloga y me dijo que hablara con la psicóloga para darme alternativas y mantener una buena salud mental y emocional.
Le comenté mis pensamientos y me dijo que
⁃Lamento que hayas perdido a tu madre y no conozcas a tu padre, y que no tienes familia con quien hablar. Y espero que algún día puedas buscar a tu padre pero no es momento. Pero recuerda que tienes amigos, escuché que sueles hablar con Lucas González y Amy Gómez que es tu compañera de cuarto, y quien te trajo aquí pues Elena Rojas. Noté como también se preocupó cuando te vio así. - me dijo con tranquilidad
⁃No lo lamente, no es culpa de nadie- le respondí
⁃Mira Mary. Es importante encontrar un equilibrio. ¿Has pensado en programar un tiempo para descansar y hacer algo que disfrutes?
⁃No, pero debería de hacerlo - le respondí dándole la razón
⁃De acuerdo y hoy hazme un favor, salí y recorre la ciudad. Escuché que hace rato no sales. Tu que puedes, salir y farrear hazlo. Relájate y déjate llevar. - me dijo
⁃Lo haré - le dije
Fui rápido a mi habitación vi a Amy estaba practicando unos pasos de baile y le dije
⁃¿Estás lista? Vamos a esa fiesta de Alex que tanto hablabas desde hace días - le dije con tono animado
⁃¡Eso! y toma esta prenda, es de tu estilo- me dijo pasándome una prenda
Pedimos un taxi para ir a la fiesta, pasamos cerca del Times Square y había muchas decoraciones de Halloween ya que estábamos en Octubre.
La pasamos super bien en la fiesta, cantamos karaoke, bailamos, hicimos duelo de tanto canto como baile, hicimos una ronda de juegos y compartimos de donde veníamos, nuestras aficiones y muchas más cosas que me ayudaron a salir de la rutina. Por suerte me sentía segura a pesar que estuve alado de Shantall, ayyy perdón era Queen Shantall.
Capítulo 6 Mary
La había pasado super bien en la fiesta, tan bien que decidí hablar con Tammy y Joey que hace rato no hablaba con ellos. Además que mi relación con Joey prácticamente había terminado porque ni le escribía de tan ocupada que estaba conmigo misma, por lo que el día después de la fiesta estaba estudiando en mi habitación, Amy tenía práctica de baile tradicional decidí llamarlo
⁃Hola Joey - le dije
⁃¡Omg Mary! estaba preocupado hace rato que no hablamos y no sabía en que había quedado esto - me dijo
⁃Me estuve sobre exigiendo con mis estudios pero decidí que era momento de hacer un cambio. Necesitaba un respiro. ¿Cómo has estado? - le pregunté
⁃Bien, pero me preocupaba que te estuvieras aislando. Quería saber si todo estaba bien. Sabes que siempre puedes contar conmigo. - me dijo
⁃-Lo sé, y sinceramente te echo de menos. Ha sido un tiempo complicado, pero estoy tratando de equilibrar las cosas. - le dije
⁃Eso suena bien. Tal vez deberíamos vernos y ponernos al día. Yo también te echo de menos. - me dijo
⁃¿Qué tal si hacemos algo esta semana? - le pregunte
⁃¡Perfecto! ¿Que te parece el Viernes a las 17:00 en mi apartamento? - me preguntó
⁃Dale- le respondí
⁃Luego te paso la dirección y cuando llegues llámame y por favor sé discreta cuando vengas. Estoy haciendo conciertos por aquí y hay muchos paparazzi, realmente te buscaría pero mi prueba de sonido termina a las 16:30 y hay tráfico estos días - me dijo
⁃De acuerdo - le dije y corté la llamada
Rato después estaba acostada en mi cama revisando unas letras que debía de cantar para poder pasar a clase de canto intermedia, había practicado tanto ese primer mes que ni me di cuenta que había mejorado mucho a pesar de haberme sobre exigido y ya iba a pasar al siguiente nivel (habían cuatro niveles para los que empezaban, básico, intermedio, co-profesional y profesional). Ya entendía la letra y cómo pronunciar por lo que debía de darme un descanso.
Decidí llamar a Tammy, había hablado poco con ella el último mes y estaba dispuesta a hablar con ella mínimo dos veces por semanas desde ese momento. Rápido me atendió y me dijo
⁃¡Mary! hace como dos semanas que no hablábamos, me había preocupado por vos - me dijo
⁃Es que me sobre exigí en vano amiga y estaba ocupada 24/7. Discúlpame por haberte preocupado- le dije a Tammy
⁃No es nada amiga, pero la próxima vez háblame mas del tema. Estoy aquí para apoyarte- me dijo
⁃Lo sé amiga y te quiero mucho - le dije cariñosamente
⁃Yo también y una pregunta ¿cuando verás a Joey? - me preguntó con intriga
⁃El Viernes, hace un rato hablé con él- le dije
⁃Me alegro amiga y tengo que cortar es que mi mamá me llama. Chau- y cortó la llamada
Después de la llamada simplemente me acosté a dormir.
El siguiente día caminando por los pasillos del instituto me topé con una sorpresa ¡audiciones para una competencia de musicales entre las escuelas de artes escénicas más prestigiosas de Estados Unidos!. Estaba decidida a audicionar, me ayudaría muchísimo estar en un musical así y poder tener la oportunidad de ganar a otros artistas talentosos con objetivos comunes y aprender más de otras personas.
Audiciones para la prestigiosa competencia de musicales entre las escuelas de artes escénicas más prestigiosas de Estados Unidos. ¡Anótate para una audición si crees en que tienes talento para participar de este musical!
•Diego Robinson. •Mary Santiago_
•Shantall Smith. •_
•Dean Lopez. •_
•Violette Vittone. •_
•Facundo Ayala. •_
•Milagros Rodríguez•_
Habían unos pocos nombres incluida "Queen Shantall" pero seguro se iba anotar más personas. Amy vino detrás mío y le pregunté si iba a audicionar
⁃¡Amy! ¿Vas a audicionar para la competencia entre musicales de las academias más prestigiosas del país? - le pregunté
⁃Mary lamento que no, es que se puede audicionar a partir de nivel profesional de baile, actuación y canto intermedios y ya que la competencia se centra más en los bailes por si no supiste, y sigo en baile intermedio. - me lamentó
⁃Es una pe- me callé inmediatamente al ver que había otro anuncio que decía que harían audiciones para una solista cantante que abriría el musical y mi amiga se dio cuenta al ver lo mismo
⁃Amiga ni lo pienses o sea ¿yo solista? en un musical de esa magnitud ni sueñes en que me vas a convencer- me dijo
⁃Bueno - le dije ya pensando en un plan para que logre audicionar
Más tarde me topé con Lucas y Elena que me dijeron que también audicionarían
⁃¡Lucas, Elena! ¿van a audicionar? - Les pregunté a ambos
⁃¡Obvio! sería una gran oportunidad participar si podemos, si el instituto se destaca en la competencia nos darían popularidad para participar en nuevos proyectos futuros - dijo Elena
⁃Me encantaría meter algo de buen rock en la competencia si es que me dan un papel - me respondió Lucas
⁃Lo que me gusta es que después recién de audicionar nos dirán el tema por lo que nos escogerán dependiendo de nuestras habilidades mostradas en la audición además que - les dije
⁃Si aunque igual me gustaría que ya nos dijeran el tema así saber que podemos mostrar en las audiciones- me comentó Elena
Capítulo 7 - Joey
Habían sido semanas de ensayos para una gira por todo Estados Unidos y Canadá, con jornadas tan intensas que apenas pude hablar con Mary. Sabía que ella también estaba ocupada con sus compromisos en el Manhattan Institute of the Arts, pero cada vez que pensaba en ella, sentía esa punzada de añoranza que nunca me abandonaba. Tenía que decirle lo de la gira pronto, porque sabía que si se enteraba por otra persona, se sentiría herida. Además, el lanzamiento estaba a solo dos días.
La gira se llamaba "Another Young Dream", haciendo referencia a que, aunque sigo siendo joven, mis sueños son grandes y siguen creciendo. También estaba por lanzar un álbum sorpresa, "Classic Dream", con 15 canciones, algunas inspiradas en mis recuerdos con Mary. A pesar de la distancia, siempre pensaba en ella y en lo increíble que sería si pudiera compartir estos momentos a mi lado. Sabía que nuestra relación había cambiado, que nos considerábamos más amigos, pero no podía negar que seguía extrañándola.
Finalmente, estando en mi apartamento en Nueva York, decidí llamarla para darle la noticia antes de que fuera demasiado tarde. Me sentía un poco ansioso, pero necesitaba que ella supiera por mí.
—Mary —dije cuando ella contestó.
—¡Omg! ¡Joey, tanto tiempo! —respondió con alegría.
—Ni tanto, hablamos hace solo dos días —le dije riendo, tratando de mantener el tono ligero.
—Cierto, es que estoy agotada practicando para la audición que te conté —dijo, sonando cansada.
—Bueno, tengo algo que decirte —le dije, sintiendo una mezcla de nervios y emoción.
—Cuéntame sin más preámbulos —respondió, claramente intrigada.
—En dos días lanzo mi gira llamada "Another Young Dream" y, además, voy a lanzar un álbum sorpresa llamado "Classic Dream" con 15 canciones —solté de golpe, esperando su reacción.
Hubo un breve silencio al otro lado de la línea antes de que ella respondiera.
—¿Qué? ¿Cómo? No es fácil hacer un álbum así porque sí, y menos planear una gira —dijo, sonando atónita.
—No los hice porque sí. Llevo meses en el estudio de grabación y trabajando en esto. La gira la he estado organizando desde hace mucho —le expliqué, esperando calmar su sorpresa.
—¿Y por qué no me lo dijiste antes? —me preguntó, un poco molesta.
—No quería preocuparte, sabiendo lo ocupada que has estado con tus ensayos —respondí con sinceridad.
—Está bien, pero… ¿por dónde será la gira y de qué trata el álbum? —preguntó, relajando un poco el tono.
—La gira será por Estados Unidos y Canadá, y, si todo sale bien, queremos llevarla a Sudamérica o Europa. El álbum habla de sueños clásicos de la vida, porque por eso se llama "Classic Dream" —le dije, tratando de que entendiera la idea detrás del proyecto.
—Me parece raro un álbum sobre sueños clásicos viniendo de ti. Y, ¿quién es ese "nosotros" del que hablas? —preguntó con curiosidad.
—Quiero explorar otros temas en mi música, no solo escribir sobre chicas. Y "nosotros" es mi equipo de producción y prensa. Pero ya hemos hablado mucho de mí, dime, ¿cómo van tus ensayos? —le pregunté, queriendo saber más de ella.
—Me gusta que estés dispuesto a expandir tus horizontes, mientras yo sigo entre clases y ensayos sin descanso —dijo con un suspiro.
—Así es la vida en el instituto, pero en serio, espero que te vaya increíble en tu audición. ¡Y si necesitas algún consejo, pídemelo! —le ofrecí, queriendo apoyarla de alguna manera.
Hubo un silencio en la línea, y luego ella habló con un tono suave que me hizo sentir ese calor familiar en el pecho.
—Te extraño y espero verte pronto —dijo, sinceramente.
—Yo también te extraño —respondí, sintiéndome un poco vulnerable por un momento—. Y, ya que se acerca mi gira, quiero saber si a ti y a tus amigos les gustaría entradas en primera fila y acceso a autógrafos… dados por mí en persona.
—¡Omg! A Amy le va a encantar la idea, aunque no sé si a Elena o a Lucas les guste tu música. Puedo preguntarles. ¿Harás algún concierto en Wisconsin? —preguntó emocionada.
—Definitivamente, Wisconsin está en la lista. Son mis raíces, ¿cómo no incluirlo? —le dije sonriendo—. Y seguro que lo preguntas también por Tammy. Me encanta que sigas pensando en tus amigos, incluso desde lejos.
—Siempre pienso en mis amigos. Ale es como una hermana para mí —dijo con cariño.
—Genial, avísame cuántos boletos quieres y las fechas cuando se anuncie oficialmente. Recuerda que todo esto es confidencial por ahora —le advertí.
—Lo sé, y ahora debo estudiar para mañana. Tengo que ensayar tanto canto como baile —dijo, disculpándose.
—Está bien, pero ya sabes que haces algunos de mis pasos mal. He visto los videos que me mandas imitándome —dije en tono de broma, intentando relajar el ambiente.
—¡Yo imito tus pasos a mi manera! Además, uso técnicas mejores que esos movimientos tuyos —dijo, siguiéndome la broma.
—Mis pasos son únicos y punto —repliqué, disfrutando del momento.
—Bueno, me voy a practicar —respondió, riendo, antes de colgar la llamada.
Mientras colgaba, sentí una mezcla de alivio y anticipación. La distancia nos había cambiado, pero en el fondo, seguíamos siendo Joey y Mary. Ahora solo quedaba esperar si el destino nos traería de vuelta juntos o nos seguiría manteniendo en caminos.
Capítulo 8 - Mary
Había pasado una semana desde mi llamada con Joey, en la que me contó sobre la gira y el álbum. La noticia de la gira ya se había hecho pública, y los boletos para los conciertos estaban a la venta. En cuanto al álbum, Joey me había comentado que su lanzamiento se retrasó debido a algunas fallas técnicas con una de las canciones.
Estaba en el pasillo y vi a Lucas, Elena y Amy charlando sobre las audiciones. Me acerqué a preguntarles sobre lo que me había comentado Joey: la posibilidad de darles boletos VIP gratis.
—Hola, chicos, quiero hacerles una pregunta. ¿Les gusta la música de Joey Parker? —les pregunté.
—No tanto, prefiero el rock —respondió Lucas.
—Me gusta, no soy muy fan, pero me agrada, y sinceramente me interesaría ir a alguno de los conciertos de la gira que acaba de anunciar —contestó Elena.
—No me gusta… ¡me encanta! Soy muy fan —dijo Amy, guiñándome un ojo. Ella era la única que sabía de mi relación con Joey. Les tenía que hablar de los boletos sin mencionar mi contacto directo con él, así que les dije:
—De acuerdo, porque participé en un sorteo anónimo por unas entradas para uno de sus conciertos en Nueva York, y gané algunas. No soy tan fan, pero quise intentarlo a ver si ganaba algo —dije mientras me miraban, estupefactos por la noticia.
—¡Vaya! ¿Y nos estás invitando a ir contigo a alguno de sus conciertos en Nueva York? Sé que dije que no me gusta tanto su música, pero podría cambiar de opinión si voy a uno de sus conciertos —respondió Lucas. Me sorprendió su reacción, ya que siempre el había preferido el rock.
—Nos encantaría, si es así, pero espero que no sea la entrada más barata —comentó Elena, notando que tanto Amy como Lucas tenían ganas de ir.
—De acuerdo, cuando me den las entradas les aviso. Ahora me tengo que ir a practicar, ya que mañana son las audiciones —les dije antes de irme al aula de baile a practicar.
El siguiente día sería el momento que había estado esperando: las audiciones. La presión estaba en su punto más alto. Apenas logré dormir la noche anterior pensando en lo que se jugaba al conseguir un lugar en el musical. Ese día, todo lo que había practicado tendría que brillar.
Decidí llegar al aula de baile temprano, con la intención de practicar una vez más la coreografía y repasar mi canción. Al entrar, sentí una mezcla de emoción y nervios; sabía que no sería la única en el instituto que estaría ensayando hasta último momento.
Al comenzar mi práctica, intenté mantener la calma. Me aseguré de calentar bien antes de lanzarme a la coreografía, recordando cada movimiento que había memorizado durante las últimas semanas. Quería que mi técnica se viera impecable, pero sobre todo, quería transmitir esa pasión que sentía por el baile. Cada paso debía contar una historia, y en esta audición, tenía que ser mi historia.
Mientras ensayaba, noté que poco a poco otros compañeros también comenzaban a llegar, ocupando los espejos y estirando sus músculos tensos. Los murmullos de nervios y motivación llenaban el ambiente. Sentí el peso de la competencia, pero decidí no dejar que eso me afectara; sabía que mi verdadera competencia era conmigo misma.
Después de repetir la coreografía una última vez, pasé a la sala de canto para repasar mi canción. En este punto, sentía que el baile estaba bajo control, pero mi voz aún podía traicionarme si los nervios me superaban. Recordé lo que Joey me había dicho por teléfono: "Si necesitas consejos, solo pídemelos." Sonreí, agradecida por sus palabras de aliento, y respiré hondo antes de empezar a cantar.
La sala estaba vacía, y dejé que mi voz resonara por las paredes. Me concentré en la interpretación, en transmitir la emoción de cada verso, en dar lo mejor de mí. Estaba determinada a demostrar todo lo que había aprendido desde que llegué al Manhattan Institute of the Arts. El tiempo voló y, antes de darme cuenta, había terminado mi práctica.
Cuando la luz del atardecer empezó a filtrarse por las ventanas, sentí que ya había hecho todo lo que podía para estar lista. Recogí mis cosas, me miré en el espejo una última vez y me di una sonrisa de ánimo. Todo estaba en mis manos ahora.
Mientras caminaba de regreso a mi dormitorio, mi mente se llenaba de pensamientos: ¿Será suficiente? ¿Lograré impresionar al jurado? Sentía un cosquilleo en el estómago, pero estaba lista para enfrentar cualquier desafío que viniera al día siguiente.
Esa noche, revisé una vez más la coreografía en mi mente mientras me acomodaba en la cama. Me forcé a respirar lentamente y a recordar todo el esfuerzo que había puesto en este momento. No, no es solo una audición, me recordé. Es mi oportunidad para demostrar quién soy.
Con esa certeza en mi mente, cerré los ojos y dejé que el sueño me invadiera.
Capítulo 10 - Joey
Estaba sentado en la sala de mi apartamento, con la guitarra en mano, revisando por última vez los acordes de una de las canciones del nuevo álbum. En menos de una semana, la gira Another Young Dream comenzaría, y aunque todo estaba planeado, siempre había algo que ajustar, algo que revisar. Pero, para ser honesto, mi mente no estaba del todo en eso. Sabía que al otro día Mary tenía su audición, y no podía evitar preocuparme por ella. Deseaba estar allí para apoyarla, pero la realidad de la gira y mis compromisos me mantenían alejado.
Decidí enviarle un mensaje de ánimo antes de que mi noche se volviera aún más caótica:
"Sé que mañana es tu gran día. Recuerda que eres increíble. No lo olvides. ¡Mucho éxito en la audición! - Joey"
Apagué el teléfono y me forcé a concentrarme en lo que tenía delante. El estudio de grabación ya había cerrado, así que no podía trabajar más en las pistas. La gira estaba tan cerca que podía sentir la emoción del público esperando en cada ciudad. Pero dentro de mí, algo estaba inquieto.
Mi equipo había insistido en que me tomara la noche libre para relajarme antes de la gira, pero eso era casi imposible. Las entrevistas con la prensa, las sesiones de fotos y las interminables reuniones sobre los detalles del tour consumían mi tiempo, y no quería dejar cabos sueltos. Me puse los auriculares y repasé las canciones una vez más, dejando que la música llenara la habitación. Quería que todo fuera perfecto, que cada nota reflejara lo que había estado trabajando durante meses.
De repente, sonó mi teléfono. Era un mensaje de Mary, agradeciéndome por el ánimo y diciéndome que se sentía lista para la audición. Sonreí al leer sus palabras; había algo en su determinación que siempre me inspiraba. Pensé en cuánto había cambiado desde que nos conocimos en ese baile, en cómo ella había perseguido sus sueños con una tenacidad que yo admiraba. Me pregunté si yo estaba haciendo lo mismo con mi carrera, si mi música seguía siendo tan auténtica como cuando empecé.
Dejé la guitarra a un lado y me asomé por la ventana, viendo las luces de Nueva York brillar en la distancia. Sabía que, en algún rincón de esta ciudad, Mary estaba ensayando, igual que yo lo hacía cada noche, buscando la perfección en su arte.
Suspiré, deseando poder ir a verla y decirle en persona cuánto creía en ella. Pero no podía. No ahora. Tenía que enfocarme en la gira y en el álbum. Había invertido tanto tiempo y esfuerzo que no podía dejar que mi mente se desviara, aunque sabía que en algún momento nuestras vidas volverían a cruzarse. Tal vez después de la gira, tal vez cuando todo estuviera más tranquilo.
Volví al sofá y retomé mi guitarra. Pensé en la primera vez que compuse una canción para Mary, en cómo ella había sido mi musa en tantas letras. Tal vez por eso el álbum se llamaba Classic Dream: porque ella siempre había representado ese sueño clásico de encontrar algo verdadero en medio del caos de la fama y los escenarios.
¿Estaré haciendo lo correcto? —me pregunté mientras tocaba las primeras notas de una canción que aún no había terminado—. Tal vez esa pregunta no tendría respuesta por ahora. Pero lo que sí sabía era que quería que Mary estuviera feliz, que lograra sus sueños, y si eso significaba que yo debía enfocarme en los míos y mantener cierta distancia por el momento, entonces lo haría.
Miré el reloj. Era tarde, pero aún quedaba mucho por hacer antes del inicio de la gira. Así que, con el teléfono a un lado y la guitarra en mano, me puse a trabajar, intentando no pensar demasiado en lo que vendría después.
Capítulo 11 - Mary
La mañana de las audiciones llegó antes de lo que esperaba. El sonido del despertador invadió la habitación que compartía con Amy, quien seguía durmiendo y por suerte no la había despertado. Sacándome de un sueño intranquilo miré la hora en la pantalla: las seis en punto. Apenas amanecía, y la luz del sol comenzaba a filtrarse por las cortinas, proyectando sombras en la pared. Tomé aire profundamente, intentando calmar los nervios que me habían acompañado durante las últimas semanas. Sabía que este momento era crucial; todo mi esfuerzo había llevado a este día.
Me levanté de la cama con lentitud, tratando de organizar mis pensamientos. "Es solo una audición, Mary. No es el fin del mundo", me dije a mí misma en un intento por calmarme. El día anterior había repasado todo hasta el cansancio: la coreografía estaba pulida, la letra de la canción se me había quedado grabada hasta en sueños. Y, aun así, sentía esa presión en el pecho, esa duda que me preguntaba si realmente estaba lista.
Bajé al desayunado del instituto, habían varios alumnos que ya estaban desayunando a pesar de que eran las 6:10 de la mañana y las audiciones iban a empezar aproximadamente a las 9:00, supuse que la mayoría deseaba desayunar temprano para practicar para las audiciones. Decidí desayunar un desayuno ligero: un batido de frutas y un poco de avena. Sabía que tenía que tener energía, pero no podía arriesgarme a sentirme pesada durante la audición. Mientras desayunaba, mi teléfono vibró sobre la mesa. Era un mensaje de Ale: "¡Suerte hoy, Mary! ¡Sé que lo harás genial! Llámame después para contarme todo." Sonreí al leerlo, agradecida por su apoyo.
Me vestí con la ropa que había elegido para la audición: un conjunto cómodo pero profesional, que me permitiera moverme con libertad. Miré mi reflejo en el espejo del baño del desayunador (el cual estaba vacío) y practiqué una última vez la sonrisa que quería mostrar al jurado. "Vas a brillar", me repetí, intentando convencerme. Con mi bolso listo, fui hacia la sala de audiciones para que nos den las instrucciones de cómo iban a ser los horarios de la audiciones de cada uno.
El camino hacia la sala de audiciones estaba lleno de rostros conocidos. Algunos estudiantes estaban ensayando sus movimientos en los pasillos, otros repetían las letras de sus canciones en voz baja, como si intentaran memorizarlas en el último momento. Sentí un nudo en el estómago al notar la tensión en el ambiente.
Llegué al aula de ensayo, donde esperaban algunos de mis compañeros. Amy ya estaba ahí, practicando unos pasos en silencio. Me acerqué a ella con una sonrisa nerviosa.
—¿Lista para esto? —me preguntó Amy, deteniéndose un momento para mirarme.
—Creo que sí, aunque no puedo evitar sentirme un poco asustada —admití, mordiéndome el labio.
—Es normal, Mary. Todas estamos igual —respondió Amy, y me tomó de la mano en un gesto de apoyo—. Recuerda que lo has ensayado todo mil veces. Conoces cada paso, cada palabra. Solo tienes que salir ahí y ser tú misma.
—Tienes razón. Gracias por recordármelo —le dije, soltando un suspiro mientras me obligaba a relajarme.
Después de unos minutos, la coordinadora de las audiciones, la señora Collins, entró en la sala. Llevaba una carpeta en la mano y su expresión era tan seria que todo el mundo guardó silencio de inmediato.
—Buenos días a todos. Espero que hayan tenido tiempo suficiente para prepararse —dijo la señora Collins, mirando a los estudiantes reunidos—. Las audiciones comenzarán en veinte minutos. El orden se ha asignado al azar, y será publicado en la puerta en breve. Recuerden dar lo mejor de ustedes mismos. Estas audiciones decidirán quién participará en el musical que representará a nuestra escuela a nivel nacional, así que… no subestimen la importancia de este momento.
Al escuchar esas palabras, sentí que mi corazón se aceleraba aún más. Las audiciones serían la puerta de entrada para algo mucho más grande, y lo sabía. La oportunidad de competir contra otras escuelas prestigiosas y, si todo salía bien, tal vez incluso ser parte de una producción que marcaría mi carrera.
Después de que la señora Collins salió de la sala, me acerqué a la lista que acababan de pegar en la puerta. Mi nombre estaba en la quinta posición. Me quedaban alrededor de treinta minutos antes de que me llamaran.
Decidí usar ese tiempo para practicar en uno de los estudios vacíos que estaban habilitados para el calentamiento previo. Amy me acompañó, aunque tenía su turno un poco más tarde.
—Vamos, quiero ver una última vez esos pasos —me dijo, animándome con una sonrisa.
Empecé a bailar, siguiendo los movimientos fluidos que había practicado una y otra vez. Cada paso, cada giro, tenía que ser perfecto. Sentía la mirada de Amy sobre mí, y eso me impulsaba a no detenerme.
—¡Increíble! —exclamó cuando terminé, aplaudiendo con entusiasmo—. Mary, de verdad, estás lista. ¡Se nota todo el trabajo que has puesto en esto!
—Espero que los jueces piensen lo mismo —dije con una sonrisa nerviosa, aunque sus palabras me dieron un poco más de confianza.
El momento de mi audición llegó más rápido de lo que esperaba. Una asistente de la señora Collins me llamó desde la puerta, indicándome que era mi turno. Sentí una oleada de adrenalina al tomar mi bolso y salir al pasillo. Amy me deseó suerte con un gesto, y yo asentí antes de caminar hacia el escenario.
El auditorio estaba casi vacío, salvo por el jurado: tres personas sentadas al frente, observándome con atención. La señora Collins estaba en el centro, flanqueada por un coreógrafo conocido y una profesora de canto de la academia. El silencio en la sala era absoluto, y por un momento me sentí muy pequeña en ese escenario.
—Mary Santiago, ¿verdad? —dijo la señora Collins, sin sonreír.
—Sí, soy yo —respondí, tratando de sonar segura.
—Cuéntanos qué nos vas a presentar hoy —dijo el coreógrafo, mirándome con interés.
—Voy a interpretar una canción llamada "Until We Say Goodbye", acompañada de una coreografía que creé especialmente para esta audición —expliqué, tomando aire profundamente.
—Cuando estés lista —dijo la profesora de canto, asintiendo con la cabeza.
Asentí y esperé a que la música comenzara. Al escuchar los primeros acordes, sentí una calma inesperada que invadió mi cuerpo. Era como si, de repente, todo lo que me había preocupado desapareciera. Comencé a cantar, y mis movimientos fluyeron con naturalidad, cada paso, cada giro, sincronizado con la música. Podía sentir la emoción en cada palabra que pronunciaba, en cada nota que alcanzaba. Había practicado tanto que ya no pensaba en lo que debía hacer; simplement lo hacía.
Cuando terminé, el silencio en la sala me pareció eterno. Los jueces intercambiaron miradas, y luego la señora Collins se inclinó hacia adelante.
—Gracias, Mary. Puedes esperar afuera mientras deliberamos —dijo sin darme ninguna pista sobre lo que pensaban.
Asentí y me retiré del escenario, sintiendo cómo el peso de los nervios regresaba. Había dado lo mejor de mí, pero ahora todo dependía de ellos. Solo quedaba esperar, y eso, de alguna forma, era lo más difícil de todo.
Un rato después de que hayan finalizado las audiciones decidieron convocarnos y contarnos el tema del musical:
Estaba sentada en el auditorio, rodeada por el murmullo bajo de mis compañeros, todos hablando entre sí mientras el nerviosismo llenaba el aire. Todos sabíamos que lo que estaba en juego era enorme. Este no era solo un musical cualquiera; era nuestra entrada a la primera instancia de las competencias entre las academias de arte escénico más prestigiosas del país. Desde el primer día, todos lo sabíamos, y la presión se sentía en cada rincón del auditorio.
Amy, a mi lado, me dio un codazo y susurró:
—Vamos, Mary, relájate. Solo van a anunciar el tema del musical. Ya lo difícil pasó, ¿no?
Asentí, aunque por dentro sabía que lo difícil apenas comenzaba. El peso de la competencia no solo recaía en ser elegida para el musical, sino en la calidad impecable que todos esperaban de nosotros. Las mejores academias del país estarían participando, y cualquier error podría costarnos mucho más que un mal desempeño. Podría costarnos nuestra reputación.
La señora Collins subió al escenario, seguida de los demás jueces. Su postura elegante y su rostro impasible se proyectaban con una mezcla de autoridad y anticipación. Tomó el micrófono, y el auditorio se quedó en completo silencio.
—Bien, como ya saben, este musical es un paso crucial en nuestra preparación para las competencias nacionales —comenzó con una voz firme que resonó por toda la sala—. Este no es un simple espectáculo. Es nuestra carta de presentación.
Hizo una pausa, permitiendo que sus palabras calaran en cada uno de nosotros.
—El musical que hemos seleccionado es La Bella y la Bestia. No una versión moderna, ni adaptada. Será un montaje fiel a la época original, un homenaje al clásico en toda su esencia. Queremos que cada detalle —desde los trajes hasta la escenografía, las actuaciones y la música— transporte al público a ese mundo encantado, con toda la autenticidad y rigor que un proyecto de esta envergadura merece.
Un murmullo se extendió entre todos nosotros, una mezcla de emoción y preocupación. El título no era una sorpresa, pero escuchar lo que se esperaba de nosotros hizo que mi corazón se acelerara. Ya sabía que esto no sería un musical fácil, pero la idea de que todo debía ser tan fiel a la época me hizo sentir la presión aún más fuerte.
—Esto significa que los roles principales, Bella y la Bestia, enfrentarán el desafío más grande —continuó la señora Collins, con una voz aún más seria—. No solo deberán cantar y actuar a un nivel sobresaliente, sino hacerlo mientras llevan corsets ajustados, capas pesadas y trajes voluminosos que limitan el movimiento. Los trajes serán inspirados por los de la época, con una exactitud histórica sorprendente. Bella llevará un vestido largo y elegante de tonos dorados y azul, con una falda amplia que se expandirá en capas pesadas, todo adornado con intrincados bordados, encajes y una cintura ceñida por un corset rígido. Su cabello será recogido de manera sofisticada, en un peinado alto adornado con pequeños detalles vintage. La Bestia, por su parte, llevará un conjunto de frac que le dará un aire real, con una capa negra pesada, guantes largos y un chaleco bordado que representará su transformación. Estos trajes no solo son impresionantes, sino que también demandan resistencia física, ya que serán un desafío para moverse, bailar y cantar con ellos.
Al escuchar esas palabras, mi cuerpo se tensó. Nunca antes había usado un corset. Solo pensar en tener que bailar, cantar y actuar con él apretando mi torso me hacía sentir que el aire se volvía más denso. Y ni hablar de las capas pesadas, el calor que sentiría bajo las luces del escenario. Cada movimiento se volvería un reto, un control absoluto sobre mi cuerpo. ¿Cómo voy a lograrlo? pensé, mientras imaginaba lo difícil que sería mantener la postura, el equilibrio y la fluidez mientras llevaba todo ese peso encima.
La señora Collins continuó, y mi atención volvió a ella.
—Este será el reto más exigente que hemos enfrentado como academia. No hay espacio para el error. El nivel de competencia al que nos enfrentamos exige perfección. Por eso, quiero que todos se preparen desde ya. En unos días anunciaremos el elenco principal, y los elegidos deben estar listos para asumir este desafío con todo lo que tienen.
Amy, siempre tan atrevida, me miró con una sonrisa juguetona.
—¿Te imaginas, Mary? Tú, toda elegante en un corset. ¡Ya veo la portada del próximo cartel!
No pude evitar soltar una risa nerviosa, aunque mi mente seguía en un torbellino de pensamientos. Sabía que si lograba obtener el papel, tendría que ser perfecta, sobre todo por lo que estaba en juego. El esfuerzo sería titánico, mucho más de lo que había anticipado. Si logro hacer esto, me dije a mí misma, seré capaz de enfrentar cualquier escenario, en cualquier parte del mundo.
Pero por ahora, todo lo que podía hacer era esperar. Y prepararme para lo que vendría.
Capítulo 13: Joey
Me encontraba solo en el estudio, sentado en la silla frente a la mesa llena de papeles, grabaciones y mis notas de la gira. Mi mente estaba ocupada entre los detalles de mi próximo álbum, las entrevistas que tendría que hacer en unas horas y la sensación de presión constante por tener todo bajo control. La gira estaba a la vuelta de la esquina, las fechas ya estaban marcadas y, sinceramente, no podía dejar de pensar en todo lo que se venía. No solo se trataba de los conciertos, sino de mantener mi imagen pública, las redes sociales, los compromisos con los medios. Todo eso siempre estaba ahí, rondando en mi cabeza.
El teléfono vibró en la mesa, interrumpiendo mis pensamientos. Era un mensaje de Mary.
"¡Joey! ¡Tengo algo que contarte! ¡Llámame cuando puedas!"
No pude evitar sonreír. Siempre que recibía mensajes de Mary, era como si todo el caos a mi alrededor desapareciera por un momento. Sabía que estaba a punto de contarme algo importante, algo que me haría pensar. Dejé todo a un lado y marqué su número sin pensarlo.
—¡Joey! —su voz sonó cálida al otro lado de la línea, y no pude evitar relajarme. Había algo en su tono que siempre me transmitía confianza, aunque esta vez noté una emoción extraña en ella, como si estuviera tratando de contener algo grande.
—¿Qué pasa, Mary? —pregunté, curioso, con la sensación de que esta conversación iba a llevarme por un camino diferente.
—¡El musical de este año será La Bella y la Bestia… pero espera, ¡no es solo eso! —respondió, con una risa nerviosa al final—. ¡Es para la primera instancia de la competencia entre academias más prestigiosas del país! ¿Te imaginas? ¡Es un gran desafío!
Me quedé en silencio unos segundos, procesando lo que acababa de decirme. ¿Una competencia entre academias prestigiosas? Pensé, frunciendo el ceño. Esto era más grande de lo que había imaginado. El musical no solo era un proyecto para divertirse o para crear algo bonito, sino que se iba a convertir en parte de algo mucho más serio. Algo con presión, con expectativas altísimas.
Mary continuó, como si no quisiera que me perdiera ni un solo detalle.
—Lo mejor de todo es que no será una versión moderna o adaptada… será muy fiel a la época. ¡Corsets, capas, decorados de época! ¡Todo! Va a ser muy complicado, y la señora Collins dijo que los roles principales van a necesitar mucha dedicación, porque se van a requerir mucho canto, actuación, y claro, las coreografías, todo esto con trajes pesados y corsets. ¡Imagínate, Joey!
No pude evitar soltar una carcajada nerviosa. Sabía lo que implicaban los trajes de época. Las capas, los corsets, todo eso. Era una tortura para los que tenían que moverse con ellos mientras cantaban y actuaban. Me imagino a Mary, aspirando a un buen papel, luchando con esa incomodidad, y no pude evitar sentir algo de respeto por la decisión que había tomado. Ser Bella no era solo un papel, era un desafío físico y mental.
—Vaya… eso sí suena complicado —comenté, mientras me pasaba la mano por el cabello, pensativo. Mi mente ya había empezado a imaginar el esfuerzo que iba a requerir estar en ese escenario con los corsets y las capas pesadas, sin mencionar el cansancio de cantar y bailar con todo eso encima.
Mary, al otro lado de la línea, continuaba emocionada, pero también se notaba que había algo de duda en su voz.
—Sí, va a ser una locura… pero aspiro a un buen papel, Joey. Siempre he querido hacer algo así. A veces siento que no soy lo suficientemente buena, pero esta es mi chance —dijo, y pude escuchar la determinación en su voz.
La escuchaba y no pude evitar preocuparme por ella. Sabía que Mary tenía la capacidad de enfrentarse a cualquier reto, pero este era diferente. Estaba en juego una competencia entre las academias más prestigiosas del país. No solo se trataba de un musical, era una prueba que podría abrirle puertas a nuevas oportunidades o hacerla sentir que no había estado a la altura. Era un peso muy grande, y no solo para ella.
—Escucha, Mary, yo sé que puedes hacerlo, pero ¿realmente sabes a lo que te estás metiendo? —le pregunté, más preocupado por ella de lo que quería admitir. La vi tan entusiasmada, tan determinada, que sentí que debía ser sincero con ella—. Estos roles, Bella y la Bestia, no son fáciles, y los trajes, las coreografías… los corsets… todo eso va a ser un desafío físico enorme. Yo he estado en esa situación antes, con conciertos, grabaciones, y todo lo que implica. Creo que no sabes lo complicado que es lidiar con todo eso mientras te exigen el máximo.
Hubo un largo silencio al otro lado de la línea, y luego Mary respondió, esta vez con más calma:
—Lo sé… pero, Joey, quiero ser Bella. Y creo que si puedo con eso, puedo con cualquier cosa. Además, no estoy sola. Tengo a Amy, tengo a todos en el equipo… y eso me da fuerza.
Me quedé pensativo. Su determinación siempre me había impresionado, pero también me preocupaba que se estuviera lanzando a algo que podría ser demasiado para ella. Yo estaba lidiando con mi propia presión, la gira que se acercaba, el álbum que todavía necesitaba promocionar. ¿Podría balancear todo eso y seguir estando allí para ella cuando lo necesitara? No tenía respuestas. No las tenía ni para mí mismo.
—Te admiro mucho, Mary —le dije finalmente, de manera sincera, porque lo sentía de verdad. Ella siempre se lanzaba a los desafíos con todo lo que tenía, y esa actitud la hacía brillar. Sin importar lo que pasara, sabía que ella lo iba a dar todo en este musical. Solo esperaba que no se agotara antes de que llegara la competencia.
La conversación se fue apagando lentamente, y cuando colgué, no pude dejar de pensar en todo lo que me había dicho. ¿Cómo iba a equilibrar mi vida profesional con todo lo que ella estaba a punto de enfrentar? La competencia entre academias más prestigiosas del país era mucho más que una simple oportunidad, era un campo de batalla. Y Mary estaba en medio de todo eso, con un papel enorme sobre sus hombros.
Mi teléfono vibró nuevamente, interrumpiendo mis pensamientos. Otra llamada. Más compromisos. Más trabajo. Pero mientras me preparaba para atender la siguiente llamada, no pude evitar sentir un nudo en el estómago. Todo estaba cambiando, y no sabía cómo.
El sonido del timbre del teléfono rompió el silencio en la habitación de Joey. Había sido una mañana ajetreada, entre ensayos y entrevistas para su nuevo álbum, pero al escuchar el tono, una parte de él sintió un pequeño atisbo de curiosidad. Descolgó el teléfono rápidamente, sin mirar el identificador de llamadas.
—¿Joey? —la voz que escuchó al otro lado era familiar, aunque no se trataba de un amigo cercano. Era un productor del Manhattan Institute of the Arts.
—¿Matt? —Joey frunció el ceño, recordando haberlo visto en eventos pasados y en algunos concursos de talentos—. ¿Cómo estás?
—Bien, bien, me alegra hablar contigo, Joey —dijo el productor, claramente relajado—. Oye, he estado escuchando cosas sobre el musical que están preparando para la competencia. Sé que estás en medio de tu gira y tu álbum, pero me dijeron que te interesaba saber quiénes están entre los principales. Y bueno, casualmente, escuché que entre los favoritos para ser Bella está… Mary Santiago. ¿Te suena?
Joey tragó saliva, sorprendido al escuchar el nombre de Mary. No se esperaba que Matt supiera nada sobre su relación con ella, mucho menos que él estuviera al tanto de la competencia.
—Mary Santiago… —Joey murmuró, pensativo—. Sí, claro. La conozco.
El productor no tardó en agregar más detalles, como si estuviera esperando esa reacción.
—Sabía que te sonaba. Escuché que ella y tú seguían en contacto después de lo que sucedió en la fiesta tipo cenicienta y en el concurso de talentos, ¿es cierto?
Joey se quedó en silencio un momento, los recuerdos de esa noche, de los nervios del concurso y de la fiesta después, volviendo a su mente. Sin embargo, no pensó que Matt estuviera tan al tanto de todo.
—¿De dónde sabes todo esto, Matt?
—Trabajo en este ambiente, Joey —respondió el productor, con tono suave—. No es difícil saber qué está pasando entre las academias de artes del país. Además, como bien sabes, este musical no es cualquier cosa, es parte de la competencia entre las mejores instituciones de arte y escena del país, ¿verdad? —hizo una pausa antes de continuar—. Y en cuanto a Mary Santiago, bueno, me parecía importante saber más sobre ella, considerando que es una de las principales candidatas para ser Bella. Es una chica talentosa, con mucho potencial, y me preguntaba, ¿cómo es su situación familiar? ¿Crees que tiene el apoyo necesario para asumir un papel tan exigente?
El corazón de Joey dio un vuelco ante la pregunta, pero trató de mantener la calma. Sabía que no podía dar muchos detalles, pero la curiosidad de Matt lo incomodaba.
—Mary… —Joey se quedó pensativo—. Ella no tiene una familia tradicional, ya sabes. Su madre murió hace años y su padre… bueno, no ha estado en su vida desde entonces.
Matt hizo una breve pausa antes de hablar nuevamente, notando el tono serio de Joey.
—Vaya, entiendo. En situaciones como esa, con una competencia tan intensa y roles tan exigentes como el de Bella, el apoyo familiar o psicológico es crucial. La presión que se genera en estos proyectos puede ser enorme, y el estrés puede afectar a los estudiantes si no tienen a alguien que los respalde. ¿Tú crees que ella tiene ese tipo de apoyo? Porque, a veces, en estos casos, se necesita mucho más que talento.
Joey se recostó en su silla, mirando al vacío mientras pensaba en la situación de Mary. Sabía que ella no tenía ese apoyo familiar, y a veces se preguntaba si ella misma entendía lo difícil que podía ser asumir el reto de un papel como Bella.
—No estoy seguro. Mary es fuerte, pero no sé si tiene lo que se necesita para lidiar con todo eso por su cuenta —respondió Joey, dudoso—. Y tampoco sé si el papel le va a quedar bien. No porque no sea talentosa, sino porque hay algo en ella que me hace pensar que no está preparada para la presión.
Matt asintió, como si ya esperara esa respuesta, y al final dijo:
—Bueno, Joey, sólo quería saber tu opinión. Por supuesto, cada uno tiene su historia, y no siempre es sencillo juzgar a alguien solo por su habilidad en el escenario. Gracias por la información. Y en cuanto a la competencia, ya veremos qué pasa. ¡Mucha suerte con tu gira y tu álbum, amigo!
—Gracias, Matt —respondió Joey, algo pensativo, mientras colgaba el teléfono.
Cuando terminó la llamada, se quedó un largo rato en silencio, con la mente llena de pensamientos encontrados sobre Mary y lo que ella podría enfrentar en este musical. Sabía que ella tenía el talento necesario para llegar lejos, pero también comprendía que el reto sería mucho más grande de lo que parecía a simple vista. Y no podía evitar preguntarse si, después de todo, ella estaba realmente preparada para todo lo que venía.
Por lo menos, ahora lo sabía: el musical no era solo un proyecto más, sino parte de la competencia más grande de su vida.
Capítulo 15 - Mary
Los pasillos estaban llenos de murmullos y pasos apresurados. Podía sentir la energía en el aire, ese tipo de tensión que solo se da cuando algo grande está a punto de pasar. Hoy era el día. El reparto oficial de La Bella y la Bestia se iba a publicar. No importaba cuánto me hubiera preparado mentalmente para esto; mi corazón seguía latiendo descontrolado mientras caminaba hacia el teatro.
Me movía despacio, casi como si quisiera retrasar el momento. Era absurdo, lo sabía. Había trabajado duro, había dado todo en cada ensayo, pero aún así, no podía evitar el miedo. ¿Y si no es suficiente?
Al llegar al teatro, me encontré con una multitud. Había gente por todas partes, empujándose suavemente para acercarse al tablón de anuncios. Las risas nerviosas y los susurros llenaban el espacio. Podía ver algunos rostros tensos, otros emocionados, y algunos que simplemente parecían querer terminar con el suspenso.
De pronto, la voz de la señora Collins se hizo escuchar sobre el murmullo general.
—¡Silencio, por favor!
El ruido disminuyó de inmediato. La señora Collins siempre tenía ese efecto en la gente. Su presencia exigía atención y respeto.
—Antes de que vean los resultados —dijo con su tono habitual de firmeza y calma—, quiero recordarles algo importante. Este musical no es solo sobre los papeles principales. Cada uno de ustedes tiene un rol vital que desempeñar. Este es un esfuerzo colectivo, y el éxito dependerá de todos.
Las palabras resonaron en mí. Tenía razón, por supuesto, pero eso no disminuía mi ansiedad.
—Ahora, sin más preámbulos, aquí está el reparto —anunció finalmente.
Con un gesto ceremonioso, retiró el papel que cubría la lista. Las personas comenzaron a moverse hacia adelante, buscando ver sus nombres. Me quedé quieta unos segundos, sintiendo el peso de lo que estaba a punto de descubrir.
—¿Qué esperas? —me dijo Amy, apareciendo a mi lado con una sonrisa traviesa—. Vamos, no te quedes atrás.
Respiré hondo y me uní a la multitud, abriéndome paso junto a Amy hasta que pude ver la lista. Mi mirada buscó desesperadamente el nombre más importante para mí: Bella.
Y ahí estaba.
Bella: Mary Santiago
Por un momento, todo lo demás se desvaneció. Las voces a mi alrededor, los murmullos, incluso la presencia de Amy se hicieron borrosos. Lo había conseguido. Soy Bella. Una oleada de alivio y orgullo me inundó, pero también algo más: un peso de responsabilidad. Sabía que este era solo el comienzo de un viaje que sería tan desafiante como emocionante.
Amy me sacó de mi trance con un grito.
—¡Lo sabía! ¡Eres nuestra Bella!
Antes de que pudiera decir algo, me envolvió en un abrazo fuerte. Reí un poco, nerviosa pero feliz. Miré nuevamente la lista, ahora buscando el nombre que acompañaría al mío.
Bestia: Alex Harrison
Alex. Había escuchado mucho sobre él. Talentoso, dedicado, alguien que no dejaba nada al azar. Me sentí aliviada. Si íbamos a llevar esta historia juntos, quería a alguien que estuviera a la altura del desafío.
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Cada nombre me traía un rostro familiar. Mis compañeros. Los que compartirían este viaje conmigo. Ya podía imaginar los ensayos interminables, las risas, las tensiones, y al final, el orgullo de ver todo cobrar vida en el escenario.
—Esto es solo el principio —dijo la señora Collins cuando las reacciones empezaron a calmarse un poco—. Felicidades a todos. Sé que algunos de ustedes esperaban otros papeles, pero cada uno de ustedes es esencial para esta producción. Trabajaremos juntos para que este musical sea algo inolvidable.
Cuando mi teléfono vibró esa tarde, no pude evitar sentir un nudo en el estómago. La notificación mostraba un mensaje breve pero directo de la señora Collins: "Mary, necesito verte en mi oficina. Trae tus cosas."
Me apresuré, asegurándome de llevar mi cuaderno de notas y algo para escribir. Al llegar al edificio principal, noté que la puerta de la oficina estaba entreabierta. Respiré hondo antes de entrar.
Para mi sorpresa, Alex Harrison ya estaba allí, sentado con una postura relajada pero profesional. Al verme, levantó la vista y me dedicó una sonrisa educada. No lo conocía mucho, pero su reputación lo precedía: disciplinado, trabajador y con un talento innegable.
—Gracias por venir, Mary. Toma asiento —dijo la señora Collins, señalando una silla frente a su escritorio.
Me senté junto a Alex mientras la señora Collins se acomodaba en su silla, con una carpeta gruesa en la mano.
—Bien, ahora que ambos están aquí, quiero que hablemos sobre lo que les espera en las próximas semanas. Como saben, La Bella y la Bestia es un proyecto ambicioso, y ustedes, como protagonistas, tendrán una carga de trabajo considerable.
Nos miró a ambos con esa expresión de seriedad que ya conocía bien.
—A partir de ahora, sus horarios cambiarán drásticamente. Las clases tradicionales quedarán en segundo plano para ustedes y para algunos otros miembros clave del elenco. Sus mañanas serán libres para que practiquen líneas, canciones y pasos de baile que necesiten pulir. En las tardes y noches, tendremos ensayos completos. Tendrán una profesora de apoyo para trabajar individualmente cuando lo necesiten.
Sentí cómo el peso de sus palabras caía sobre mí. Esto iba en serio.
—Además, hay un tema importante que quiero discutir con ustedes —continuó, abriendo la carpeta y sacando un par de guiones—. Aquí tienen sus líneas y canciones principales. Alex, tú te encargarás de los solos de la Bestia, mientras que Mary tendrá varios solos como Bella. Pero también hay duetos clave, y no quiero que los subestimen.
Nos entregó los guiones, y mis ojos se dirigieron de inmediato a las canciones marcadas. "Algo Nuevo," "La Bella y la Bestia," y otros momentos que ya conocía bien de la historia.
—Ahora, sobre las escenas importantes —dijo la señora Collins, inclinándose hacia nosotros—. Hay dos momentos clave que quiero abordar con ustedes. En esta versión, Bella y la Bestia tendrán dos besos. Ambos deben parecer absolutamente reales. Esto es teatro, y el público tiene que creer cada segundo.
Sentí que mis mejillas se calentaban un poco. Miré de reojo a Alex, pero él parecía tranquilo, como si ya esperara algo así.
—Entendido, señora Collins —dijo él con un tono sereno.
—Perfecto. Ahora, sé que esto puede ser un desafío, especialmente si no están acostumbrados, pero trabajaremos en ello durante los ensayos. La idea es que se sientan cómodos el uno con el otro para que esas escenas fluyan con naturalidad.
Asentí, intentando procesar todo. Era un reto más, pero estaba decidida a afrontarlo.
—Por último, Mary, hay algo que quiero que empieces a usar desde ahora.
Se levantó y fue hasta un pequeño armario al fondo de la oficina. Sacó una prenda que reconocí al instante: un corset. Era simple, diseñado para ensayos, pero sabía que representaba un paso más en mi transformación en Bella.
—Este corset será parte de tu vestuario durante los ensayos. Quiero que te acostumbres a usarlo, ya que formará parte de tu atuendo final. Es fundamental que te sientas cómoda bailando y cantando con él puesto.
Me lo entregó, y sentí su peso en mis manos.
—Gracias, señora Collins —dije, un poco emocionada pero también nerviosa.
—De nada, Mary. Confío en que harás un trabajo excepcional, al igual que tú, Alex. Ambos tienen un talento increíble, y si trabajan juntos, estoy segura de que llevarán este musical a otro nivel.
La reunión terminó poco después, pero las palabras de la señora Collins seguían resonando en mi cabeza.
Alex y yo salimos juntos de la oficina. El aire fresco del pasillo era un contraste con la intensidad de la reunión. Caminamos en silencio unos momentos, hasta que Alex se detuvo de repente y se giró hacia mí.
—Mary, ¿tienes un segundo?
Lo miré, algo sorprendida.
—Sí, claro.
Alex se pasó una mano por el cabello, claramente tratando de encontrar las palabras adecuadas.
—Quería saber si puedes mañana por la mañana. ¿Qué te parece en el campus? —preguntó con una calma ensayada—. Me gustaría practicar un par de escenas clave del musical. Sobre todo, el tema de los besos… porque, sinceramente, dudo que alguna vez hayas besado a alguien en una obra de este tipo.
Sentí un ligero escalofrío al escucharlo. No era que no lo hubiera pensado antes, pero escuchar a Alex mencionarlo tan casualmente lo hacía más real.
Mis pensamientos comenzaron a desbordarse. Apenas conocía a Alex. Lo había visto de pasada en varias ocasiones, compartimos un par de clases y, según lo que había escuchado, era un chico amable y comprometido con su trabajo. Pero esto… esto era diferente. Ahora tenía que besarlo. No solo una vez, sino dos, y debía parecer completamente real.
Mis manos apretaron ligeramente el guion que sostenía. Me vino a la mente un recuerdo inevitable: Joey. Joey había sido la primera y única npersona a la que había besado en mi vida. Y ahora, en un contexto completamente distinto, tendría que hacerlo con alguien más, frente a un público masivo, en un escenario, durante una competencia que incluso sería transmitida en vivo.
