HOOOOOLAAAAAAA MIS COSITAAAAAAAAASSSS¡ cositas bellas, hermosas, preciosas, mis cositas, SOLO MIAS….bueno no, cómo andan?, antes que nada bienvenidos a mi fanfic número 23¡ waaaooo 23 fanfics hay mucha vida plasmada en ellas jaja, ok, ya hace días o semanas, o el tiempo que haya pasado desde que finalizo la historia de celos (que por cierto MUCHAS GRACIAS por sus cometarios que me han llegado, son un amor precioso *le llueve corazones*) ESTOY AQUÍ CON UNA NUEVA HISTORIA SACADA DE LO MAS PROFUNDO Y RECONDITO DE MI CEREBRO E IDEAS, debo admitir que este fanfic me asesinaba (¿?) me refiero a que me pelee con la historia al estar agregando ideas que debo admitir me inspiraba cuando veía momentos randoms xD y en una época en la que solo miraba pelis de terror, otra cosa es que este fic lo tenía planeado publicar para un especial de Halloween, PERO AQUÍ SU SERVILLETA, DIGO SU SERVIDORA ES MUY MEXICANA (sigo esperando mi elote, YA HAN PASADO SIGLOS¡) pero bueno, continuando con la anécdota de la escritura de este fic, al estar redactándolo me sentí derrotada ante mi historia porque literal tuve que ver que mis ideas sean coherentes y que tengan relación con un suceso anterior que ya estaba agregada y sin mencionar de los cambios, OTRA COSA que quiero mencionar es que aparecerá un personaje que NO ES DE INAZUMA, más adelante en el cierre de la primera parte les hablare más de dicho personaje, sin embargo no lo veo como un crossover tal como es, porque es solo un personaje que talvez no aparecerá mucho, como seaaaaaa ya lo verán, o leerán jijijiji, PEEEEEEEEEEROOOOOOOOO como siempre trato de ver lo divertido a todo (aunque haya sido un desastre durante bastante tiempo) me alegra saber que haya avanzado suficiente, aunque sí, quiero ir despacio con la historia porque, creo que ya se los había dicho antes pero para los que todavía no están enterados, tengo el trabajo y la universidad encima de mi cabeza, y no en los hombros jeejej, por lo que estaré actualizando cuando el tiempo me lo permita *carita triste y nariz moqueando* como siempre Senritsu (ósea yo :p) enferma en todos los fics jajaja, ASI SE ME HABIA OLVIDADO JAJJAJAA, se me está yendo mencionarles acerca del escrito: estuve a punto, A PUNTO de dar por cancelado esta historia y todo fue por mi culpa ¿y el por qué? Porque lo que ya había transcrito SE ME BORRO Y NO LO GUARDE¡ *se enoja al recordar eso* y es que si me dio rabia (ni que fuera perro bro xD) lo que hice, sentí coraje que ni mi amor me podría tranquilizar PEEEEROOOOO *sale una luz del cielo entre la nubes grises* hubo un repuesto así que no todo estaba perdido sin embargo tuve que EMPEZAR DESDE CERO cuando ya había adelantado un buen y corregido varias cosas, como pudo haber pasado¡ (denme algo para golpear no puede ser¡) pero bueno fue una laaaaaaaaaaaaaaaaargaaa batalla ¿? En fin, que más les puedo decir? Que la vida esta A TODA MADRE¡ jajaja es bueno disfrutar de la vida cuando tienes un fanfic nuevo, y unas botanitas y es que mediante escribía todo esto me estuve comiendo una bolsa de papitas fritas yummy :P y estuvo deli…..esperen, cositas nuevamente les agradezco un buen e infinitamente¡ por MUCHAS DEMOSTRACIONES DE AMOR QUE LE DAN A MIS ESCRITOS *le da corazones a sus cositas* y es que eso me hace ver que ha valido la pena cada maldito segundo, cada palabra, cada sudor, lagrima, sangre, enfermedad¡ (¿?) que he dedicado al escribir cada una de mis historias (y las que faltan jiijjijii *carita feliz*) SIEMPRE ESTARE SUMAMENTE AGRADECIDA CON USTEDES CON SOLO QUE LEAN MIS HISTORIAS ES MAS QUE SUFICIENTE PARA MI¡ otra cosa mis cositas, que disculpen mi ausencia porque no tengo la intención de abandonar el escrito de fanfics HASTA que lo crea conveniente, pero mientras tanto seguiré redactando, pero bueno, suficiente de palabrería mis cositas, llego el momento de leer la primera parte de mi nueva historia "EL HOMICIDA", así que relájense, tráiganse una botanita, o hasta el postre pensemos en lo dulce también, me hago a un lado y nos leeremos en el cierre del capi, mientras tanto saboreen jejeje de la primera parte que sufrió da varios cambios, ok ya ya quedo claro, así que, comenzamos¡


El Homicida

Parte 1

Pov. Kazemaru

Mi vida dio un giro inesperado, la serenidad se desvaneció al ser reemplazada por un cuchillo teñido con sangre, lo único que hago ahora es cometer homicidios, elijo a mis víctimas aleatorio, ¿Por qué razón pasó esto? Hubo un tiempo en donde me cambiaba de hogar, de ciudad, incluso de país y todo por la "feliz" infancia que tuve, les comparto mi historia, donde te enterarás porque ahora todos me temen.

Tenía más o menos unos seis años, mi padre se la pasaba horas trabajando y mi mamá estaba al pendiente de mí, la pasábamos con tranquilidad cuando los fines de semana mi papá nos llevaba de paseo, eran días pasivos en ese entonces, pero todo cambió cuando iba mal en la escuela, mis calificaciones eran muy bajas y todo porque siempre me molestaban, empecé a tener días intranquilos, era víctima de burlas y me veían como un saco de box, llegaba a casa con moretones o heridas y mi ropa ensangrentada, mi mamá cuando me veía en esa condición lo primero que hacía era agredirme al golpearme en la cara.

Sra. Kazemaru: a ver si para la próxima te defiendes –me comentó fríamente-.

Antes mi mamá me alentaba y me decía que todo se resolvería, ahora cambió su actitud conmigo, se convirtió en una más de mis agresores, ¿qué le había pasado? yo nunca lo supe, tal vez era cosas de adultos, no le di más importancia y me fui al baño para curarme y lavarme las heridas; cuando mi papá llegó a la casa lo primero que hizo fue a verme en mi habitación, me vio inundado en lágrimas y se percató de mis lastimadas.

Sr. Kazemaru: Ichirouta ¿qué te pasó?

Kazemaru: los niños de mi salón, son malos conmigo –me acerque a mi padre y lo abracé, él hizo lo mismo conmigo-.

Sr. Kazemaru: tranquilo hijo, mañana hablaré con la directora y haré que te den de baja.

Kazemaru: ma…mamá me golpeó.

Sr. Kazemaru: ¿qué? –le había dicho sin darme cuenta, se agacho para estar a mi altura y me tomó de los hombros- dime que no es verdad.

Kazemaru: es, cierto.

Mi padre enfurecido fue a hablar, más bien a reclamarle a mi madre, desde mi habitación se escuchaba la fuerte discusión que ellos tenían, yo desconsolado lloraba sentado en el suelo mientras me abrazaba a mí mismo, no podía volver a tener una vida pasiva, siempre eran escándalos por parte de mis padres y golpes que recibía por parte de mis compañeros, para el colmo, mi mamá no quería ni verme, empezaba a odiarme; del amor al odio pasó, mi padre me había inscrito a otro colegio, yo pensando que sería diferente, que me iba a llevar bien con mis nuevos compañeros pero ya ni eso, al igual que en mi anterior escuela los niños se reían de mí, me quitaban mi almuerzo, no podía faltar las golpizas que recibía y para rematar me empujaban al lodo, yo ya cansado de que me maltrataran, que me traten como un niño raro y que sea la burla de todos, le puse un fin a esto, un día volvieron a lastimarme, me habían tirado al suelo, esta vez no me deje más, junto a mí se encontraba una rama de un árbol, me levante y golpeé a mis agresores, al tal punto de que ellos sientan como es que alguien los golpea, necesitaba parar, ya estarían satisfechos con lo que ellos recibieron pero una clase de susurro me decía "no te detengas" y yo obedecí, ¿De dónde habrá salido esa voz? ¿Solo yo lo habré escuchado? para mi mala suerte el director de esa escuela me vio agrediéndolos, me llevó a la dirección y llamo a mi madre, que furiosa le había dicho que me castigaría, y a cambio gane a que me expulsaran de ese colegio; al llegar a mi casa mi mamá me dio de nuevo un golpe y me había lanzado al suelo.

Sra. Kazemaru: ya me tienes harta niño, me arrepiento de haberte tenido –habló muy molesta, y para añadir sacó una navaja que traía escondido en su bolso-.

Me sujetó de mis muñecas y empezó a herirme el cuerpo, en mis brazos, piernas, abdomen, en cada parte de mi cuerpo, inclusive me hizo uno en mi mejilla derecha, le pedía que dejara de hacerlo, que me soltara pero ante mis súplicas era en vano y me dañaba más, quería que se detuviera, ya era suficiente con que ella me golpeaba.

Sra. Kazemaru: ¡Este es tu castigo! –Me grito enojada-.

Kazemaru: mamá suéltame, me lastimas.

En ese entonces mi padre llegó a la casa temprano, nunca esperaba una buena bienvenida sin embargo lo que presenciaba sus ojos era una imagen estremecedor: ahí en la sala, mirando aterrado y enojado, como mi madre sujetaba con una mano aquel objeto afilado manchado de mi sangre, y en el otro me tenía a mí con mi cuerpo decorado de algunas cortaduras mientras sangraba, sin embargo hace un momento mi agresora me hizo una nueva herida y está vez en mi cuello, mi papá enojado aparto a mi mamá de mí, le dio una cachetada y él me llevó al hospital, fue entonces que él entristecido lloro mientras manejaba

Sr. Kazemaru: ¡resiste hijo, ya casi llegamos! -me comentó alterado-.

Kazemaru: pa…pá.

Fue lo último que dije y termine desvaneciendome en el auto; desperté acostado en una cama dentro de una habitación blanca, conectado a varias máquinas, al hacer un pequeño movimiento mi cuerpo sintió varias punzadas, observé mi corporación y notaba que todas mis heridas fueron cerradas con hilos de sutura, mi brazo izquierdo y cuello estaban vendados, hasta ahora me percaté que mi padre estaba a un lado mío, me hizo la típica pregunta de cómo estoy, y conteste de manera serena y fría.

Kazemaru: me siento muerto.

Al día siguiente me dieron de alta del hospital, regresamos a casa y lo menos que quería era ver a la mujer responsable de mis heridas, al llegar notamos que no estaba presente la fémina, me diriji a mi habitación para recostarme, unos minutos después mi padre se adentró a mi cuarto, se acercó y se sentó a mi lado.

Sr. Kazemaru: tu madre no está bien, y decidí divorciarme de ella, es la mejor opción.

Kazemaru: …está bien.

Mi padre se quedó un buen rato en mi habitación, ahora era como un fenómeno con el cuerpo cortado, con el tiempo irían cicatrizando aquellas cortadas, pero esas cicatrices serán permanentes y me acompañarán en mi miserable vida; era de noche, mi papá y yo nos encontrábamos en el comedor cenando, cuando de repente se había asomado la mujer que suelo llamar madre con un par de maletas en sus manos.

Sra. Kazemaru: me voy, ya no tengo nada que hacer aquí.

Sr. Kazemaru: ¡No te quiero cerca del niño!

Sra. Kazemaru: ¡solo es un estorbo, yo me largo! -se fue de la casa y de nuestras vidas, para siempre-.

Días después mis padres firmaron el acta de divorcio, mi papá denunció a esa mujer y pagó el precio estando en la cárcel, por agresión e intento de asesinato pasaría detrás de las rejas muchos años, lo que hizo ella conmigo no tiene perdón, una semana después regresé al hospital para que me retiren los puntos de sutura, miraba con atención como el médico retiraba aquellos accesorios que cerraron mis heridas, una que otra cicatriz dejo salir una gota de sangre, sin embargo yo no me explicaba como aquello fue una satisfacción para mis pupilas, en ese momento el mal recuerdo sería olvidado pero el dolor de mis heridas seguirá en mi vida; desde ese día mi padre tomó la custodia de tenerme, siempre ha buscado la manera de estar al pendiente de mí desde su trabajo, pero, no todo es felicidad, el maltrato hacía mí seguía, en cualquier escuela que me inscribían terminaba expulsado, ¿por qué? se burlaban de mí porque tenía la mayor parte de mi cuerpo cicatrizado, a causa de eso yo les hacía pagar devolviéndoles lo que ellos me dieron, sin embargo, llego a tal punto que quiero parar esto, pero mis impulsos son más fuertes, por alguna razón me hacía sentir bien, como si fuera otro yo sacando toda mi rabia y me desquitaba con mis agresores; fue así a tal grado que me cambiaba de hogar, ya sea en otra ciudad o fuera de Japón y mi papá me consentía, quería que olvidara todo lo sucedido y lo que me hacía daño, pero, tengo el presentimiento de que algo dará un giro inesperado en mi vida.

…..

Ahora que sabes un poco sobre mi pasado, seguramente te preguntarás ¿por qué asesino? Tengo varias razones, pero solo una es la principal, y para entenderlo avancemos un poco más de mi historia.

Después de lo sucedido con mi "madre" pasaron ocho años que esa "feliz" vida sucedió, al transcurso de ese tiempo mi personalidad cambió, no soy sociable con los demás, me cuesta hacer amigos, y unos otros huyen de mí por mis cicatrices, no tengo confianza en nadie, no creo en las amistades, me he convertido en un fenómeno, gracias mamá por hacer mi vida miserable.

Hubo un tiempo que estuve viviendo en Tokyo, al parecer en ese lugar no me fue tan mal como en los anteriores, pero mi papá y yo tuvimos que mudarnos por un ascenso de su trabajo, así fue como llegué a la ciudad Inazuma, mi padre me inscribió en la secundaria, que si más recuerdo llamada Raimon, ¿cómo me irá en esa nueva escuela? Me imagino como en las otras, más agresiones, más golpes, más burlas, pero ya no me afectaría porque empezaba acostumbrarme, al terminar de instalarnos en nuestra nueva casa, mi padre sugirió ir a comer en un restaurante, no me pareció mala idea así que fuimos a comer, como siempre me visto con un pantalón y una chaqueta con tal de ocultar las cicatrices de mí cuerpo, no quería que las demás personas me vieran como un fenómeno con el cuerpo así, sin embargo solo una estaba a la vista y ese era la cicatriz en mi mejilla; ya era de noche cuando regresamos a casa, me di un baño, lave mis dientes y me acostaría a dormir, no sin antes hablar con mi padre.

Kazemaru: papá, ¿Por qué sigo yendo a la escuela? Si la historia se repite –le cuestioné, pero me pareció raro que comenzara a temblar, visualice como mi padre se acercaba a mi y posaba sus manos en mis hombros-.

Sr. Kazemaru: sabes hijo, entre los dos, yo soy el que más sufre, por mi culpa tu cuerpo acabó así, por no estar ahí no pude protegerte, fui un fracaso como padre, y si sigo inscribiéndote en la escuela, es porque encontrarás a alguien que te devuelva la sonrisa

Kazemaru: no digas eso papá, tú trabajas para que no me falte nada, fui yo quien no supo defenderse ante esa mujer, y no necesito a alguien más, contigo es más que suficiente.

Sr. Kazemaru: -recibí una sonrisa como respuesta luego acarició mi cabeza- a la cama, mañana inician tus clases a las siete.

Kazemaru: bien, me voy a dormir.

Sr. Kazemaru: -en ese entonces mi padre me abrazó de golpe, me daba a entender que en sus brazos me siento protegido, el amor y el calor que no recibía, mi papá me lo daba- recuerda hijo, si alguien te molesta no dudes en decirme.

Kazemaru: papá –él solo busca lo mejor para mí, inclusive desde lejos está al pendiente de mí, creo que después de todo, a pesar de que les devolvía las golpizas a mis agresores, sigo siendo un niño mimado y débil, termine en corresponder al abrazo y, las lágrimas comenzaron a salir- gracias papá.

Sr. Kazemaru: recuerda que aún me tienes hijo.

Kazemaru: sí –solté a mi padre del abrazo- ahora si voy a descansar, buenas noches padre –fue lo último que dije para irme a mi habitación, no sin antes pasar al baño a lavarme la cara por las lágrimas, me acosté en mi cama y entre mis sabanas, me quede dormido-.

Eran las seis de la mañana cuando desperté, me di un baño, tome el desayuno y termine en arreglarme para la escuela, mi padre me había conseguido el uniforme escolar, para suerte era de mangas larga, me ayudaría en ocultar mis cicatrices de mis brazos y el pantalón de mis piernas, aun cuando era temporada de calor llevaba chamarras para esconder mi cuerpo cortado, mi padre me llevó a la escuela, al llegar lo primero que hicimos fue hablar con el director, papá me dijo que permanezca en el pasillo, en lo que yo esperaría algunos de los estudiantes que iban pasando me miraban raro, comencé a pensar que hablaban mal a mis espaldas, mi primer día de clases en esta escuela y ya comenzaron las agresiones, después de todo no es una novedad; habían tocado la campana pero mi padre aun no salía de la dirección, me imagino que papá le contó al director lo sucedido con aquella mujer que llamaba madre, pero en fin, no quiero que más gente se entere, se escuchó la puerta rechinar al abrirse, eran mi papá y el director de la escuela.

Sr. Kazemaru: Ichirouta ya me voy al trabajo.

Kazemaru: está bien, nos vemos en la noche.

Sr. Kazemaru: señor director, le encargo mucho a mi hijo.

Director: no hay problema –en eso mi padre se retiró, no sin antes decirme que me cuidara- vamos joven Kazemaru, lo llevare a su salón de clases.

Pasamos por un pasillo desierto, después de todo dieron inicio las clases, el adulto me comento que mi padre le contó acerca de mi relación con mi madre, le había pedido el favor que no se lo contara a nadie más, mucho menos a los maestros, y me pidió que no me preocupara, me dijo que sintió pena por mí, pero bueno, así pase mi niñez y ya no tiene remedio; llegamos al salón segundo A, en eso el director toco la puerta, y fue atendido por otro hombre.

Profesor: buenas chicos, hoy tenemos un nuevo estudiante, puedes pasar –esa era la señal para que me adentrara al aula de clases, me acerqué al maestro y me tomó de los hombros- él es Ichirouta Kazemaru, por favor sean amables con él.

Kazemaru: -no me gusta las formalidades pero tuve que serlo para presentarme y por educación dada por mi padre- gusto en conocerlos -que asco lo que dije, en eso noté a varios murmurando, me imagino que hablaban de mí aspecto o de mi actitud, pero lo más seguro de mi cicatriz en la cara, ahora mismo quisiera estar enterrado bajo tierra-.

Profesor: bueno joven Kazemaru tome asiento en el lugar libre para iniciar las clases.

Cuando me dirigía a mi asiento, delante de ello se sentaba un chico de cabello gris, unos ojos en tonalidad rojiza, su piel blanca pero eso es lo de menos, al parecer le llamaba la atención porque no apartaba su mirada en mí, en eso comenzaron la clases; llevaba dos horas en la escuela y ya comenzaba aburrirme, pero, algo dentro de mi pedía una cosa, no concebía lo que era pero lo que sé es que lo conseguiría mediante en una pelea, el reloj marco las diez de la mañana cuando inicio el descanso, al fin algo de tranquilidad, me destinaba a salir del salón cuando de repente una patada apareció e impidió mí camino, si no fuera porque retrocedí unos pasos atrás de seguro que en ese momento ya estaría lastimado, yo ya sabía quién era el responsable de ello, el chico que se sienta delante de mí.

¿?: Bienvenido a esta escuela chico, soy Takahisa Tajima, pero dirígete a mí como Tajima-san.

Kazemaru: -no recibió ni una respuesta mía a su petición, así que él es como el bravucón de la escuela, pero yo no me dejaría intimidar- no eres la gran cosa.

Todos los demás que presenciaba la escena se quedaron impactados, creo yo que soy el primero en revelarse, Tajima o como sea que se llame se enfureció, así que me agarró del cuello del uniforme y me llevo a rastras, junto con otros chicos afuera del salón, llegamos a lo que era el patio pero lejos de la vista de los profesores, el de cabello gris junto con los demás me rodearon. Entre todos me atacaron pero no deje que nadie me tocara, lo que sí es que ellos recibieron unas golpizas de mi parte, a ver si con eso les viene a la mente que no se deben de meter conmigo, sin embargo, no me sentía satisfecho, me di cuenta que uno de ellos llevaba un objeto filoso, lo que hice dejo a todos los involucrados aterrorizados, tome el objeto y con él herí a uno de ellos en el antebrazo, no faltó que brotara el líquido rojo, cuando vi que salió la primera gota lo tome con mi dedo y lo lamí lisonjeramente, los otros salieron huyendo excepto el chico que herí, se quedó allí quejándose de dolor, me quedé unos segundos viéndolo y me retire como si nada paso.

Las clases fueron retomadas y siguieron su curso hasta que finalizaron, nunca supe que sucedió con aquel chico que quise apuñalar, durante la salida algunos se quedaron mirándome pávidos, de seguro que ya saben lo que le hice a uno de ellos y ahora me temen, así que yo me distraería un poco en algún lugar. Pasaron las horas y me regresaba a mi hogar, aun cuando eran las seis de la tarde comenzó anochecer en la ciudad, las lámparas empezaron a encenderse, pero hubo lugares en que la luz no llegaba alumbrar, pase por un callejón cuando escuche un grito lastimero, me asomé de quien se trataba y era un hombre herido, le hicieron una herida en el abdomen, cuando me di cuenta ahí estaba Takahisa, el chico sacó un cuchillo manchado de sangre y apuñaló al hombre en su hombro, perdió el equilibrio al intentar evitar la hoja fría del arma, mi compañero de clase se le abalanzó sin darle tiempo de respirar, la víctima hizo fuerzas y lo tomó de las muñecas pero no duro mucho cuando en unos segundos se había liberado, acuchilló su cuello, múltiples agujeros le hizo y la sangre brotaba, una persona se aterrorizaría al ver dicha escena, pero yo solo me quede viendo tranquilamente, cuando Tajima noto mi presencia, lo primero que hizo fue sujetarme otra vez del cuello, me adentro al callejón y me acorralo en la pared, a la vez que con la punta de su cuchillo apuntaba mi cuello.

Takahisa: si le dices a alguien de esto, te mato –me amenazó pero yo lo tomé tranquilo, no exterioricé miedo, que satisfacción sentí la afilada punta en mi cuello, tal parece que ya me acostumbre a ese tipo de cosas, hay Tajima, si supieras como fue mi niñez-.

Cuando llegue a casa lo primero que hice fueron mis labores escolares, no pensé que terminaría a las diez de la noche, ya era muy tarde para cenar así que solo comí algo de fruta y un vaso de leche, como cada noche cepille mis dientes y me acosté a dormir; los primeros rayos de sol comenzaron a salir, pero yo ya estaba de camino al colegio, sin embargo, algo que jamás me había pasado sucedió.

¿?: Disculpa –esa voz, que fue una señal para un gran cambio-.

Continuara…


Bueno cositas hermosas, hasta aquí la primera parte y esperen por la segunda, ah sí, se me está olvidando algo….otra vez (soy muy olvidadiza jejej)

Les presento a Takahisa Tajima, personaje que agregue al fic y del anime de 11eyes, y lo agregue a mi fic porque si inventara un personaje con un carácter fuerte pero con un buenote diseño jajajaj ¿? Sería él, tiene algo que me encanta este personaje.

Y hasta aquí dejo de redactar, nos veremos próximamente en la segunda parte, cuídense mucho, los amo, y les deseo mucho éxito mis cositas, sayonarita.