Durante mis primeros días de chunin uno de los datos más curiosos e interesantes que aprendí durante mi tiempo como estudiante de Tsunade fue que un hombre comúnmente expulsa 500 millones de espermatozoides durante la eyaculación con una amante, lo que era más del doble de lo que expulsará si lo estuviera haciendo con alguna pareja con la que estuviera por algún tiempo, ya sea está su esposa, prometida o novia.
¿Asqueroso? ¿Interesante? Ya es cuestion de cada persona como considera esta información.
Por mi parte no me acuerdo en lo más mínimo el porque me interese en este pequeño detalle específicamente pero sí recuerdo la cara de asco y disgusto que Sakura puso cuando lo mencioné en uno de nuestros almuerzos, admito que fue mi error decírselo a ella desde un inicio, sabía que ella era una idealista empedernida en términos románticos y aun así se lo comente como si hubiera sido la cosa más común del mundo. Por lo que después de lidiar con su enojo termine cerrando el libro para ponerlo entre los demás libros que ya había escogido para retornar al estante, por mientras que Sakura decía un pequeño discurso de lo asqueroso que eran los infieles, lo que sí considero mi situación actual es algo irónico.
Pero para mi autoproclamada rival en aquel entonces era inconcebible las funciones biológicas asquerosas que el cuerpo humano podía alterar para el grotesco acto del engaño, por mi parte podía apreciar como hasta las funciones biológicas más extrañas podían significar un gran cambio en las vidas de las personas y en especial su mente. Siendo esto último increíblemente interesante para una persona procedente de un clan como el mio.
Aunque no estaba dispuesta a iniciar una pelea con ella por un tema tan insignificante así que no volví a tocar el tema con ella, pero continúe investigando sobre este tema tan interesante por mi cuenta. Mi curiosidad por aquellas épocas era muy grande, estaba aprendiendo muchas cosas nuevas y no podía evitar relacionarlas con lo que mi clan me había enseñado, era simplemente inevitable para mí.
Si recuerdo correctamente, era común que a esos poco más de 500 millones se le sumaban alrededor de otros 100 millones en la mañana siguiente debido que el cerebro del hombre le indica la necesidad de repetir el acto de la noche anterior, conociendo que tal vez no pudiera repetir el acto a diferencia de con una pareja fija y que sería su única oportunidad de asegurar descendencia, por lo que dejar la mayor cantidad es necesario incluso si eso elimina su deseó sexual por unos dias.
Siendo en total 3 veces más espermatozoides, los que un amante puede eyacular en una noche de pasión en comparación a la pareja, incluso si ambos lo hicieran uno después del otro como pasaría en un trío el amante tendría un 75% de oportunidad de que sus espermatozoides ganarán la carrera al óvulo de la mujer en comparación al 25% de su pareja. Esto se debe a que la pareja de una mujer tiene la estrategia de inseminar con pocos espermatozoides en múltiples encuentros a través del tiempo.
Esto explicaba todas las historias de hijos ilegítimos que nacen incluso cuando sus padres biológicos sólo estuvieron cerca el uno del otro por un corto periodo de tiempo.
Al leer más libros aprendí otros datos curiosos relacionados a esto último, como que el sistema inmune de la mujer que normalmente ataca a los espermatozoides para eliminar a los menos competentes podía bajar la intensidad de su ataque cuando se trataba de una pareja deseable o que el inconsciente de la mujer podía producir malestares como jaqueca a la misma para evitar que tuviera algún encuentro sexual durante su periodo fértil con un compañero no deseable. Lo que sumado a la infertilidad que naturalmente pasaba con el envejecimiento explicaba los casos en donde una pareja intenta concebir durante años sin ningún éxito pero la llegada de un tercero a la relación, podría terminar con la concepción rápida de un bebe.
Sé que hablar de estas cosas como si los seres humanos fuéramos unos simples animales puede ser molesto para muchas personas pero personalmente siempre me había encantado, tal vez sea porque esté tipo de lenguaje era el mismo que se usaba en los libros de psicología de mi Clan y porque ambas informaciones se complementaban muy bien al explicar el comportamiento humano, no sabía lo que era pero me encantaba la forma sencilla en que explicaban comportamientos humanos tan complejos y que muchas veces las mismas personas que lo sufrían no podían explicar en palabras.
Después de todo, de qué otra forma se explicaría que una mujer terminar embarazada por accidente si está totalmente consciente de esta posibilidad en el momento de realizar el acto, prefiriendo no hace nada para evitarlo, y cómo explicar que los hombres se sientan más atraídos a las mujeres que están ovulando incluso sin saber que están en aquél estado.
Aunque no nos guste admitirlo los seres humanos somos animales con el instinto nato de sobrevivir y reproducirnos sin importar el costo, por lo que cosas como la sociedad así como la moral son simplemente invenciones que nos facilitan la supervivencia y que intentan controlarnos para que todos tengamos la mismas oportunidades pero la vida no es justa y nunca lo será. Las personas con mayor poder tomarán más de lo que necesitan y los que no tienen poder simplemente intentarán sobrevivir con lo que sobra.
¿Por qué les cuento esto?
Bueno… desearía decirles que preparo una clase de todas las cosas que aprendí con Tsunade pero la verdad es que…
Estas fueron algunas de las cosas que pensé cuando estaba en la tasa del baño con la prueba de embarazo positiva para lo que sería mi segundo embarazo, lo que en teoría debía ser algo feliz y para festejar con mi esposo, ya que teníamos algún tiempo estando intentando tener un segundo hijo sin lograrlo.
Pero había un pequeño detalle en todo este asunto que no me dejaba disfrutar de la felicidad de mi segundo embarazo a pesar de buscarlo con tanta demencia, ese día lloré como ningún otro antes o después por ese evento desafortunado que terminaría marcando el resto de mi vida, al estar segura con casi con total seguridad de este bebe no era de mi esposo.
Justo en ese momento llevaba el hijo de otro hombre en mi vientre y eso me mataba, no solo por las implicaciones que eso tenía acerca del tipo de mujer que era enfrente de cualquiera que pudiera saberlo, sino porque amaba con demencia a mi esposo así como a mi pequeño inojin para salir con terrible suceso como esté.
Por lo que morir antes de tener que decir la verdad no estaba descartado entre mis opciones.
Como ya he dicho, el engaño a pesar de ser una de las cosas más terribles que le puedes hacer a una persona con la que has estado mucho tiempo y a la que juraste amar por el resto de tu vida, es favorecida por nuestra naturalezas humanas incluso si es contra nuestra propia voluntad como en mi caso, claro que esa no es una explicación ni mucho menos una excusa para mis acciones por lo que parte de mi quiere admitir la verdad a mi esposo en este momento pero otra está asustada de las consecuencias que tendré que enfrentar. En especial si era honesta conmigo misma y con mi esposo respecto al tema, admitiendo cosas que a ninguno de los dos nos gustaría escuchar.
Espere una semana hasta ir a consulta en donde se confirmaron mis temores más oscuros, ya que mis semanas de embarazo coincidían con mi pequeño error de año nuevo. Lo que me dejó anonadada del hecho de que nada de lo pasado se podía deshacer o ignorar.
En la víspera de ese año nuevo tal y como se había vuelto tradición en nuestro grupo de amigos, nos habíamos organizado para festejar juntos como de costumbre, yo personalmente no había podido ayudar en nada más que monetariamente debido a que por esas fechas tenía un pequeño problema con el concejo Yamanaka.
El cual seguía sin declarar quien seguía la siguiente cabeza del clan, siendo que yo estaba perdiendo la lucha por esa posición en aquel momento. Por lo que simplemente consideraba no acudir, no estaba de humor además de que debido a una misión que se había alargado de más Sai no pudo volver a tiempo, por lo que realmente no había mucho que perder si no asistía este año.
Tal vez un regaño de Sakura y las demás chicas hubiera sido la peor consecuencia que hubiera sacado por no ir.
En cierta medida supongo que mi error estaba destino a pasar porque esa misma tarde mi madre se puso extraña mente insistente a que fuera, así que aprovechando que ella misma se había ofrecido a cuidar a mi pequeño Inojin llame a Temari para acordar e irme junto a su familia a la fiesta, no había comprado ningún vestido para la ocasión por lo que desafortunadamente tuve que usar uno antiguo. Del tiempo en que continuaba soltera, esperando que nadie notara que era antiguo, y no me viera ridícula.
Me había animado un poco al ver que aun continuaba viéndome sexy como cuando compre el vestido, lo que no duró mucho porque mi desagradable Tío fue a la florería en uno de sus tontos esfuerzos para convencerme de dejarla de una vez la posición de jefe de Clan pero aparte de eso no había nada que parecía que pudiera salir mal. En esa ocasión realmente necesitaba distraerme después de haber estado estresada por tantos días, eran los mismos problemas de siempre; la crisis económica del clan y como intentaban usarla contra mi.
¿Quién diría que la Paz sería tan dura para los clanes ninjas? En fin, esa noche todo empezó tranquilamente con una pequeña charla con las chicas una vez que me senté en la mesa pero al parecer era la única que pasaba por un mal momento por lo que tuve que fingir estar bien para no ser la única que arruinara el buen ambiente.
"Solo sonrie y finge hasta que todo se termine" eso era lo que me repetía una y otra vez durante todo ese evento, como toda mujer, no era novedad estar en situaciones que no me gustaran. Pero que, tenía que aguantar para satisfacer a las demás personas.
Mi primer error fue empezar a beber temprano impulsada por Tenten y Hanabi que al ser junto a mi las únicas sin parejas no veían razón para no beber de más. Sakura también estaba sin pareja pero ella usaba ninjutsu médico para eliminar el alcohol de su sistema, en el pasado había intentado copiar esta técnica sin mucho éxito, por lo que había desarrollado otros métodos para lidiar con el alcohol. Fue una lastima que no los usara en esa ocasión.
Así que como se podría esperar las tres únicas mujeres que terminamos muy ebrias esa noche fueron las ya mencionadas, mi plan de siempre para evitar estas situaciones había sido una combinación de comer y pararme a bailar un rato para hacer tiempo para que mi cuerpo procesara el alcohol, pero en un intento de Hinata por ahorrar algo de dinero no compraron mucha comida y no tenía nadie con quien bailar.
Esas eran banderas rojas que preferí ignorar, a pesar que la agua estaba llegando rápidamente a mi cuello.
Al haber analizado lo ocurrido esa noche durante mucho tiempo pude concluir que experimente uno de los efectos que había leído en el libro que había pedido prestado de Tsunade; cuándo el inconsciente está consciente que el compañero habitual no estará cerca y que estás en un día riesgoso, el cerebro de la mujer puede traicionar la al disminuir su miedo al riesgo o desactivar su sentido común.
En mi caso fueron ambos.
De otra forma me hubiera ido del lugar en vez de forzarme a divertirme con las chicas, hubiera sabido que el alcohol no era la forma de afrontar mis problemas o por lo menos hubiera bebido más lentamente, y sobre todo no habría intentado satisfacer todas mis necesidades para intentar animarme.
Ya que después de divertirse, comer y beber. sólo quedarán las necesidades carnales para calmar.
Claro que en aquella ocasión sólo sentía la necesidad irracional de olvidarme de todo, sabía que no estábamos solas sino que había una buena cantidad de hombres a nuestro alrededor pero la posibilidad de que algo pasara nunca pasó por mi cabeza.
"Fue en cierta medida predeterminado por mi parte, aunque no por mi parte consciente."
En algún momento de la noche fue cuando tuve que usar el baño (algo muy común entre las personas que toman mucho alcohol) fue cuando lo noté a él (igual de ebrio que yo) esperando enfrente de la puerta del año cuando repentinamente empecé a sentir ese extraño calor, pensé que al estar usando una vestimenta algo reveladora en medio de una noche fría tal vez me estaba dando hipotermia lo que sería imposible por el poco tiempo que tenía afuera, aunque al estar ebria le di poca importancia pensando que volvería dentro después de usar el baño o que la sensación se iría al hacer mis necesidades.
Naruto había crecido mucho desde la última vez que lo había visto hace unos años aunque su sentido de la moda seguía siendo malo o mejor dicho terrible, claro que había mejorado desde que era ese niño hiperactivo con el que había ido a la academia, hinata es muy tímida para intentar cambiar al Uzumaki o tal vez realmente le gustaba su estilo de vestimenta.
"Lo dudo."
De la forma que fuera, ese no era un asunto mío en aquel tiempo.
El hecho importante era que no lo había visto en un buen tiempo después de todo nuestras rutinas diarias no podían ser más diferentes ni aunque lo intentaramos, él pasaba la mayoría del tiempo en misiones o ejercitándose por mientras que yo pasaba la mayoría de mi tiempo en asuntos del clan o ayudando a la inteligencia de konoha.
El mayor contacto que tenía con él era cuando surgía su nombre en alguna de las pláticas o cuando su nombre estaba en alguno de los reportes que tenía que leer.
De lo poco que sabía de la vida personal de Naruto en aquel momento era que estaba estresado por el segundo embarazo de Hinata y por la falta de comunicación había con ella desde su casamiento, todo desde el punto de vista de Sakura que por alguna razón consideraba importante discutir estos temas en el grupo cuando la susodicha no estaba presente.
Supongo que el dicho de mi madre de "Las mujeres no tienen amigas, solo personas con las que hablar" era cierto.
Antes de acercarme, me detuve por un momento para apreciar como él se encontraba sentado con una pierna estirada y la otra contraída, que a la vez usaba como soporte para recargar su brazo derecho por mientras que seguía bebiendo la cerveza que tenía en mano. Recuerdo pensar " Nada mal" cuando note que sus músculos se mostraban marcados en su ropa, Sai era increíblemente atractivo pero siempre había sentido que necesitaba más entrenamiento físico, para remarcar sus músculos.
En ese momento se me olvido de la personalidad tan extrovertida que tenía y me daba la impresión que tenía cierta atmósfera de misterio. Parecida a la que tenía Sasuke en la academia, lo que me parece una locura ya que el rubio nunca había dado esa impresión ni intentándolo.
Esa fue la última oportunidad que tendría para evitar el pequeño accidente sin saberlo, solo hubiera sido darme la vuelta y volver después, pero en lugar de eso simplemente puse una tonta sonrisa.
Un débil "Hola" fue lo primero que me dijo así que se lo devolví preguntando por que estaba sentado fuera del baño cuando escuche un ruido adentro, rápidamente me dijo Kira se había encerrado con una chica en el único baño del lugar, las risas de Tenten dejaban muy en claro lo que estaban haciendo ahí dentro.
En ese momento solo pude pensar "Oh kami, no, serían una mala pareja."
Maldije mi suerte y mencione que no quería ir al baño del parque cercano debido a que estaba algo lejos además de oscuro, entonces Naruto se paro de un salto diciendo "Vamos", normalmente declinaria la tonta invitación para ir a pedirle lo mismo a Sakura pero en mi embriaguez pensé que era una buena idea ya que quería ir al baño.
En el trayecto empezamos a platicar y empecé a recibir su versión de varias cosas.
Al parecer no importa si se apellida Uzumaki, Hinata se comportaba como había sido educada y eso sólo era sinónimo de "como una esposa Hyuga", no era un secreto que los Hyuga no solían casarse fuera de su clan por los que desarrollaron una cultura marital muy restrictiva.
Falta de comunicación
Falta de convivencia
Falta de intimidad
Falta de actos afectivos
Falta de igualdad entre cónyuges
etc
Todo esto era común entre los matrimonios Hyuga y ellos no venían nada de malo en este comportamiento, claro que para un espontáneo Uzumaki como el que caminaba a mi lado esto era como una tortura, al nunca saber si estaba haciendo algo bien o mal.
Así que pedirle ser super dominante hasta un punto absurdo a un Naruto que nunca había sido dominante en lo que se refiere a mujeres, era como pedirle a una persona que vivió toda su vida en el desierto, que nadara en medio del mar.
Recuerdo que le di algunos consejos además de pensar "Le dije a Sakura que esto pasaría con el tiempo", entonces entramos a una tienda y compramos más cervezas, ambos teníamos que ir al baño pero de alguna manera comprar más alcohol era más importante para Naruto.
No recuerdo muy bien de qué estábamos hablando después de eso, sólo recuerdo usar el baño pero en lugar de regresar nos quedamos bebiendo y platicando en una banca, debimos estar riendo durante una hora por las idioteces que decíamos. Estábamos solos cuando llegó la medianoche y los cohetes explotaron en el cielo. En algún punto regresamos a la fiesta, no recuerdo cuando. Recuerdo tener nuevamente ganas de orinar así que le pedí que me acompañara al baño, Naruto fue quien sugirió usar los arbustos cercanos en lugar de volver hasta el parque, ni siquiera pude negarme o decirle que el baño del lugar probablemente ya estuviera libre cuando él ya estaba orinando detrás de ellos.
Para ese momento mi mente no estaba pensando claro, así que cuando salió diciendo que era mi turno simplemente le pedí que vigilará que nadie me viera.
Recuerdo sentir un gran alivio al orinar o por lo menos lo sentí hasta que escuche un "tienes un bello trasero" de un muy atento Naruto que se tambaleaba un poco por lo ebrio, me enojé así que lo ataque intentando hacer que lo lamentara pero por la diferencia de poder pasó lo inevitable al terminar inmóvil en el suelo, mi corazón latió como loco al darme cuenta que me encontraba en su disposición por mientras que mi parte inferior se encontraba aún desnuda por haberme quitado mi falda para orinar.
Saltando me muchos detalles incómodos, nuestros instintos básicamente tomaron el control de nuestros cuerpos dejándonos llevar por estos, esa fue nuestra primera vez juntos. además de técnicamente la concepción de nuestra primera hija.
Shikamaru y Chonji son como hermanos para mí, Lee tiene una mentalidad muy rara, Kiba ni siquiera estaba en mi radar y los demás invitados no tenían nada que destacar.
Así que de cierta manera Naruto era el Blanco más grande al que podía apuntar en ese lugar, no solo tenía el poder tradicional, sino que tenía el social y político. Le faltaba el monetario pero nadie es perfecto. Por lo que en cierta medida sabía que no había sido un accidente del todo.
En fin, el pasado no se podía cambiar. Al día siguiente despertamos totalmente sorprendidos de todo lo que habíamos hecho la noche anterior, él intentó hablar conmigo pero lo ignoré para vestirme y salir de ahí, simplemente acordando que ninguno hablaría de lo ocurrido y que nada había pasado esa noche.
Aún no se como pude levantarme todos los días y seguir con mi vida normal sin reflejar ninguna pisca de la inmensa culpa que sentia en mi pecho, me sento muy mal por haberme acostado con uno de los amigos de mi esposo a sus espaldas, tener que llegar a casa para hacer la cena y besarlo por mientras que el hijo de otro hombre estaba creciendo en mi vientre me destruía por dentro.
Me asqueaba poder comparar el dulce tacto de nuestras noches íntimas con las embestidas salvajes del rubio que me dominó totalmente durante nuestro encuentro, lo peor era que podría admitir que apesar de sentirme culpable de haberlo hecho, se había sentido increíble talvez siendo el mejor sexo que habia tenido en mi vida. Mi cuerpo se había entregado sin mucha resistencia al Uzumaki y este me había tomado sin pensarlo, lo que simplemente me fascinó, al parecer que nuestros cuerpos habían sido hechos para estar juntos.
Pude ocultar mi situación por unas semanas más pero no por mucho tiempo, necesitaba pensar en algo rápido, mi manejo de chakra estaba empeorando poco a poco debido al embarazo. Faltaba unas semanas antes de que no pudiera usar chakra debido a mi estado, por lo que la florería sufriría debido a que no podría prolongar la vida de las plantas usando el ninjutsu médico, entonces sería imposible ocultar el bebe en mi vientre.
Recuerdo pasar horas y días en una banca del parque pensando en lo que tenía que hacer, siempre era la misma rutina, sentarme ahí cuando volvía de algún lugar antes de llegar a la casa.
— No corras. — El grito repentino de una madre que iniciaba a trotar para seguirle el paso a su pequeña niña que simplemente no la escuchaba, me sacó de mis pensamientos repentinamente en una ocasion, por lo que se convirtieron en el nuevo blanco de mi atención. —Pero mamá, quiero un helado. —
Muchas escenas similares pasaron por mi mente en ese entonces, algunas eran de mi infancia y otras con inojin, suspiré extrañando esos momentos felices. Supongo que era normal extrañar tiempos más felices, cuando estás en un problema como ese.
"Mierda" esa era la única palabra que pasaba por mi mente en el momento, realmente había arruinado todo, lo que era curioso. Siempre había sido una chica sexy y coqueta pero mayormente era una forma de mostrar seguridad, era la heredera de un clan así que no podía andar desprestigiando a mi familia, realmente nunca pensé llegar a ocasionar un problema tan grande como el que enfrentaba en ese momento.
El clima estaba frío, marcando un recuerdo tenue de la última onda gélida de la temporada y por mi falta de abrigo estaba empezando a temblar de frío, a mediodía el clima estaba agradable por lo que no pensé en tomar algun sueter y hasta hace unos momentos realmente no me importaba al estar sumergida en mis pensamientos.
Ahora que lo pensaba tampoco sentía hambre hasta este momento.
Suponía que el nuevo inquilino de mi vientre estaba exigiendo su cena y tal vez un helado, rei un poco al recordar los extraños antojos que me daban la primera vez que estuve en ese estado, así que me dirigiría a una cafetería cercana para comprar un bocadillo y algo de cafe. No era helado pero solo una loca considera comer algo así cuando tiembla de frío.
Me levanté para dirigirme hacia donde la madre y su hijo habían ido, un puesto callejero de comido estaba apenas a unos metros de donde me encontraba, atendido por lo que parecía ser un matrimonio joven. La esposa servía la comida mientras que el esposo las bebidas
Parte de mi quería comprarle algo a la pareja pero mi antojo me exigía caminar hasta mis destino, el cual por suerte estaba casi vacío, por lo que no tuve que hacer filas. –Un café y aquel emparedado, por favor. —
—¿Algo más? — Ha pasado tanto tiempo de esto que no recuerdo si me atendió una mujer o un hombre, solo recuerdo que le olía mal la boca.
—No, solo con eso. — el café estaba bueno pero la comida estaba desabrida, pero de igual manera parecía como si nunca hubiera comido por la velocidad en que lo comí.
Una vez en casa me dirigía casi siempre a la cama ignorando casi totalmente a mi esposo, hijo e incluso madre. En una ocasión intentaba dormirme cuando la puerta de mi cuarto se abrió.
—¿Pasó algo? — Igual que siempre mi madre había notado que algo no estaba bien y vino a averiguar lo que era, sabía que había pasado la última semana aguantando las ganas de preguntar por mi extraño cambio de comportamiento, lo que agradecia pero aun no estaba lista para confesar mi pecado.
—NO… estoy desesperada por todo el tema del concejo. — Una mentira más a las innumerables mentiras que dije en aquella época, no hacía la diferencia.
Conocía la respuesta su respuesta genérica, sabía que era una mentira pero nunca la detuve —¿Otra vez eso? Tienes que aprender a relajarte, es un proceso difícil, no hay nada que puedas hacer para obligarlos. — La decisión estaba hecha solo que no sabían cómo quitarme del puesto que ocupaba como heredera sin verse mal frente a los demás clanes.
—Lo sé — tan pronto como dije eso ella beso mi frente, me abrazó y se levantó para salir por la puerta.
Al parecer no era la única fastidiada de ese tema, no quería dormirme temprano pero sabía que tarde o temprano Sai vendría a dormir a mi lado y realmente no quería hablar con él.
Unos días después de esto me encontraba caminando rápidamente por la calle principal de la aldea intentando perder a mi propia madre (la cual me pedía disculpas) en el mar de gente que era esa calle al medio día, todo por el enojo que sentía por toda la negociación a la que me había engañado para ir y en donde el consejo del clan había impuesto su voluntad sobre mí, había pasado una hora discutiendo inútilmente con esos tercos ancianos y otra media hora en un cuarto oscuro con Ran Yamanaka (la médico más reconocida de nuestro Clan).
Esta última estuvo pasando sus viejas manos sobre mi vientre por un rato sin decir nada por mientras que simplemente hacía ruidos con su boca, en aquella época la anciana no estaba tan vieja como hoy en día pero sus cabellos blancos eran numerosos así como sus arrugas, todos sabían que nunca me había caído bien esa anciana pero de todos modos la habían escogido para tratar todo el asunto.
Así que ahí estuve hasta que esa anciana simplemente dijo "Tu vientre es muy fértil, sin duda podrías dar muchos hijos sanos" con una tonta sonrisa como si no recordara mi última visita unos meses atras cuando estaba desesperada por quedar embarazadas de Sai nuevamente me dijo que no intentará tener muchos hijos porque mi cuerpo no lo soportaría.
En ese momento ambas sabíamos que esa anciana tenía un nieto recién nacido que tendría unos 6 meses cuando mi hija naciera y que esta última sería la heredera del clan, por lo que era obvio que estaba feliz de que su familia esté tan buena posición para poner a su nieto en la rama principal, en ese día jure que eso nunca pasaría y hasta la fecha lo he logrado evitar.
Así que estaba enojada con mi madre por no guardar el secreto como se lo había pedido, con el clan por mostrar un claro desprecio por Sai y conmigo misma por estar cargando a la hija de Naruto en dónde debería estar la hija de Sai sin tener el valor de arreglar todo el asunto.
Perdí a mi madre fácilmente entre todas las personas que estaban ahí de paseó, dos niñas rubias (probablemente de nuestro clan) con una peliazul la detuvieron repentinamente intentando hablar con ella, no quería hablar con ella por lo que agradecí qué esas niñas la hubieran distraído. El resto del día pasé por las orillas de la aldea buscando algo para distraerme un rato, finalmente sin nada más que hacer me dirigí hacia las cabezas de los Hokages, ese era el lugar en dónde Sakura solía ir cuando quería estar sola para pensar así que había tomado esa costumbre desde los 16 años.
En ese entonces tenía mucho que pensar, después de todo no tenía ni idea de cómo reaccionaría Sai con la noticia de que tendría otro bebé o cómo tomaría la verdad si este nacía siendo obviamente hija de Naruto, este último también era uno de mis más grandes problemas en ese momento al tener que decirle la verdad sin que hiciera alguna tontería. Lo que resultaría difícil de hacer tomando en cuenta lo impredecible que podía hacer o su extraño concepto de moral, la idea de que tendría que dar a luz a su descendencia y eventualmente usar mi cuerpo nuevamente para convencerlo de cumplir su papel en el plan de los ancianos del Clan, me daba un asco que era difícil aguantar las ganas de vomitar cada vez que lo pensaba. -¡¿POR QUÉ A MI?!-
Desde ese día mi vida giraría en torno a Naruto y lo sabía bien por lo que me era imposible contener mi enojo, el tonto perdedor que servía como payaso de la clase y al que Sakura solía rechazar todos los días había ganado la lotería de la vida al volverse el héroe del planeta enteró, así que era obvio para esos ancianos, que dejar que su descendencia naciera de mi vientre era un regalo menor que mi clan le quería dar.
Mis lágrimas empezaron a caer por mis mejillas, al punto que estaba atrayendo la atención de extraños que pasaban a mi lado pero no me importaba en ese momento, en ese momento ni siquiera note que alguien había aprovechado mi estado de ánimo para robarme el bolso que se suponía que llevaba. me daría cuenta al día siguiente, por el momento estaba sentada en la orilla del risco considerando lanzarme. -Mi pobre inojin será negado de su derecho de nacimiento simplemente porque unos viejos no les agradaba su padre….
y porque no estoy dispuesta a renunciar al legado que mi padre dejó en mis manos…
¡No, mentira!...
lo perderá porque no quiero dejar mi vida de lujos. Le temo a la pobreza y esa es la única verda.-
En ese momento no me había dado cuenta pero al olvidarme de maquillarme esa mañana me salvó de verme mucho peor de lo que por si me pude ver, después de calmarme mi mente se lleno con pensamientos inútiles, los que tenían que ver en ese momento era las consecuencia que traería todo aquello. A los Hyuga por su parte no les importaría mi estado ya que ellos solo me vería como una simple mujerzuela pero Hinata enloquecerá al saber la noticia, la chica era tranquila y amable pero estaba mentalmente inestable siendo Naruto la única cosa que servía de pilar en su mente desde hace años, saber la verdad la deprimiría al extremo del suicidio o intentaría matarme en un ataque de rabia.
La reacción de Sakura también era algo que temía en aquella ocasión siendo probable que me dejara sin apoyo moral durante todo ese desastre, mi reputación tampoco era buena durante ese periodo (por ser muy propensa a los chismes) por lo que temía una destrucción total de la buena fama del apellido Yamanaka, otro asunto importante era que aunque Sai me perdonará por ley tendría que divorciarme de él para evitar cualquier crisis de hereditaria entre Inojin y su futura hermana. El engaño de una cabeza de clan a su pareja era una circunstancia rara en Konoha en especial si era mujer, principalmente porque los clanes facilitaban amantes del propio clan a la cabezas masculinas para controlar sus instintos por mientras que esperaban que una cabeza de clan femenina usará anticonceptivos, mi circunstancia era especial por dónde la vieras y por lo tanto los rumores se volverían locos rápidamente si se supiera la verdad.
Por eso no importó cuánto tiempo pasé en aquella ocasión en el monte Hokage, mi mente simplemente no se calmaba incluso cuando la luz del día desapareció en el horizonte y lo único que tenía para iluminar mi camino de vuelta a casa era la poca luz del alumbrado de público, "¿Con quién podía hablar de esto? " Esa era la pregunta que rondó mi mente toda esa tarde y que poco antes de tener que volver a mi casa se contestó con la repentina aparición de Kurenai. -¿Ino? ¿Qué haces aquí?-
-Descansando después de un dia duro.-
-¿Tú también? Tuve que hacer algunos trabajos extras para Kakashi y creeme realmente podría usar un descanso.- En ese momento no pregunte qué clase de trabajos extra la traía a una de las áreas menos concurridas de la aldea, en aquella época se sospechaba que Kurenai estaba haciendo negocios turbios de acuerdo a los rumores que circulaban, si hubiera sabido que Kurenai estaba haciendo como loca misiones rango A para llegar el fin del mes con los gastos tal vez la hubiera ayudado más con el cuidado de Mirai. -Te ves algo triste ¿Algo paso?-
-Problemas con el clan.- me sonrió amablemente entendiendo los problemas que había tenido en los últimos meses al intentar convencer a mi Clan de volverme cabeza, ayudándome a entender que nadie a parte de unas pocas personas conocían la situación actual, extra-oficialmente era la cabeza del Clan pero no sé haría público hasta que arreglará la situación con Naruto. Tuve sentimientos encontrados en el momento que me di cuenta de esto; estaba feliz de por fin ser la cabeza de los Yamanaka pero la forma de conseguirlo había sido terrible, de cualquier manera no era momento para eso por lo que devolví la sonrisa antes de que ella sospechara algo.
-Aún siguen sin nombrarte como cabeza del Clan, esos ancianos sí que se tardan.-
-Si lo sé, por cierto… ¿Por qué no vamos a beber un poco y hablamos? - ni siquiera sé porque sugerí beber, tal vez esperaba que el alcohol me soltara la lengua para poder decirle la verdad o simplemente quería olvidar todo, aunque sin duda no quería repetir lo que había pasado la última vez.
-Ino, ambas tenemos hijos esperando en casa. - Realmente me había olvidado de Inojin durante ese día, sabía que a estas horas mi madre debía estar con él o de otra manera la niñera me habría contactado. Era una mala madre y esposa, pero no podía evitarlo. Simplemente no tenía lo necesario para cumplir con mis propias expectativas. durante toda mi infancia y mi adolescencia nunca sabía qué priorizar sobre lo demás y siempre terminaba distrayéndome, descuidando mi entrenamiento y estudios.
El mundo adulto resultó ser mucho más complejo de lo que había podido esperar. Kurenai parecía apurada por volver a su hogar, por lo que decidí continuar la plática mientras caminábamos. Después de todo, también tenía que volver con mi hijo antes de que notara mi ausencia, platicar con Kurenai siempre me había parecido aburrido pero en aquella ocasión agradecí tener algo para distraer mi mente.
En algún momento del camino, Kurenai se distrajo comprando algo y mientras la esperaba, la hermana de Kiba (Hana), a la que no había visto en algún tiempo, pasó simplemente diciendo "felicidades" sin detenerse. Tuve suerte de que Kurenai no escuchara nada, pero me resultaba obvio que todos los inuzukas en Konoha ya debían saber que estaba embarazada. Era probable que lo hubieran sabido incluso antes que yo misma, así que se había sumado otro candado a la posibilidad de volver a cómo eran las cosas antes, por lo que mi cuerpo tembló con la realización que la elección de seguir con el tonto plan de esos ancianos o no ya no estaba en mis manos. Me quedé viendo a Hana mientras se alejaba meneando su estupido trasero por mientras que intentaba atraer la atención de unos hombre comiendo en un puesto cercano, en ese momento estaba preguntándome si tenía que ir a pedirle que guardara el secreto o por lo menos que me dijera qué era lo que los inuzukas sabían sobre mi situación.
No quise dejar tan repentinamente a Kurenai pero no podía dejar las cosas de aquella forma. Así que corrí detrás de Hana lo más rápido que pude hasta que la alcancé a una cuadra de distancia. Algunas personas me vieron mientras corría, pero la mayoría solo eran unos pervertidos mirando mis senos moverse por lo que no le di importancia, así que tomé la mano de ella y la llevé a un callejón. Agradecí a kami no llamar mucho la atención a mi persona. -¿Por qué me felicitaste?-
-No es obvio por tu embarazo, aunque...
-Aunque ¿Qué?-
-Aunque por alguna razón hueles a desesperación, ¿problemas económicos? o Supongo que al final te rechazaron como cabeza de tu Clan. No tienes que sentirte mal, todos sabíamos que no tenías lo necesario...- Hana, al igual que su hermano, tenía la mala costumbre de carecer de tacto en los temas delicados.
Así que terminé golpeándola en el rostro antes de que terminara la frase, antes de que pudiera preguntar algo más acerca de lo que decía mi olor y su cabeza entonces golpeó una pared. Obviamente, ella quería devolverme el golpe. Ella era más rápida y fuerte, así que simplemente esperé su golpe para terminar con eso. Su puño casi me golpea, pero una mano lo detuvo a unos centímetros de mi cabeza. Esperaba que fuera Sai o tal vez Sakura, pero la mano pertenecía a no otro que Naruto el cual parecía algo desconcertado por la situación, no tuvo oportunidad de decir nada antes de tener que bloquear otro golpe y después una patada. Mientras él lidiaba con Hana, yo volví con Kurenai, quien seguía comprando, rápidamente maldiciendo mi idiotez por no conseguir nada de información de Hana. Era obvio que me había ganado una futura golpiza por ella y una larga plática con Naruto, que realmente quería evitar o por lo menos retrasar hasta que supiera cómo convencerlo de aceptar el acuerdo del Clan.
Continué avanzando esperando a una muy molesta Hana me alcanzara pero nunca ocurrió, tener al shinobi más fuerte de la aldea de tu lado tenía sus ventajas, un poco más adelante con una Kurenai que no se dio cuenta de lo ocurrido. Intente confirmar la idiotez dicha por Hana. -¿Crees que tenga lo necesario para ser cabeza de Clan?-
Kurenai cayó por algunos segundos poniendo su mano sobre su boca automáticamente, señal inequívoca de que no quería decir la verdad y lo que confirmó mis temores sin decir ninguna palabra.
Sus ojos se apartaron hacia la izquierda, por lo que estaba segura de que estaba por mentir, así que hablé antes de ella. -Sé que las personas no me ven como material para ser cabeza del Clan, pero se los demostraré.- En ese momento ella suspiró fuertemente, diciendo entre dientes que ese tenía que ser un mal día para ella.
Entendía que estaba en el lugar equivocado y en el tiempo equivocado, que ahora sería ella quien tendría que hablar honestamente conmigo. -Ino, ¿realmente quieres escuchar mi opinión honesta sobre el tema? Porque ambas sabemos que no te gustará lo que te diré y no quiero que hagas rumores acerca de mí.-
-Estoy lista para escucharlo, y por cierto, yo nunca he creado rumores acerca de nadie... aparte de Sakura.-
-No lo estás. No es por criticarte, Ino, y créeme que no quisiera ser la que tenga que decir esto, pero no serías capaz de tomar el control de tu Clan.-
-¡¿Qué?!-
-Ino, todos sabemos que tu tío está mejor capacitado para el trabajo que tú, y su hija está demostrando ser una prodigio. Sin una cabeza fuerte, los otros miembros del clan sufren por las malas decisiones. Tal vez seas buena en el juego político, pero nada de eso sirve si no tienes la fuerza necesaria o la voluntad necesaria para poder negociar con los otros clanes... Las cabezas de Clan toman muchas decisiones difíciles y sacrifican muchas cosas por el bien de su gente. Tú, por otra parte, no tienes ni la totalidad de tu clan a favor de que tomes el control. Te será muy difícil hacer acuerdos.-
-Ni loca dejaría a ese maldito como cabeza de clan, pero no puedo negar que tiene más apoyo que yo dentro del clan. Tal vez... hay una forma de conseguir el apoyo de mi clan. -Me toqué el vientre sin decir nada más, evitando atraer la atención a esa parte de mi cuerpo.
-Te conozco desde que eras una Genin. Eres buena en muchas cosas, pero convencer a las personas de seguirte o confiar en ti no es una de ellas, ni sai ni tu madre lo son, así que no tienes opción que dejarle el puesto a tu tío. -Kurenai intentó animarme, pensando que tal vez había sido muy dura conmigo al interpretar mi silencio de manera equivocada, pero eso no quitaba que tuviera razón en lo que decía.
La única razón para tener el apoyo de todos en mi clan era por lo que traía en mi vientre y la promesa de poder usarlo para influir en el futuro Hokage. Tal vez todo el enojo que sentí en aquel día fue ocasionado por la implícita premisa de que no valía nada mi persona. Hablé un poco más con Kurenai mientras nos dirigiamos a nuestras respectivas casas, pero no podría olvidar lo que dijo.
En ese momento, no sabía lo que aguardaría el futuro, pero algo que podía estar segura era que haría sufrir a todos los que amaba en el futuro. Por lo que decidí postergar el sufrimiento de todos lo más que pudiera.
Un sin fin de circunstancias probablemente ocasionadas por mi clan pasaron una tras otra por lo que tuve que ver diariamente a Naruto, intente tratarlo normalmente y evitar el tema pero eventualmente se lo tuve que decir, cuando se enteró que estaba embarazada pareció decidirse en estar en la vida de nuestra hija a pesar de mis deseos que se alejará. Con el tiempo lo acepté como parte de mi vida cotidiana y terminamos repitiendo ese trágico evento de la víspera de año nuevo nuevamente, Sai es un muy buen esposo pero es pésimo con las palabras a diferencia de Naruto que sabe cómo ponerme de buen humor cuando sea.
Al principio me sentía muy mal por estar acostándo me con uno de los amigos de mi esposo a sus espaldas, tener que llegar a casa para hacer la cena y besarlo por mientras que la hija de Naruto estaba creciendo en mi vientre me destruía por dentro, comparar el dulce tacto que nuestras noches íntimas con las embestidas salvajes del rubio me dejaba asqueada. Lo peor era que muy adentro de mi disfrutaba la atención que estaba recibiendo de ambos por mi embarazo, Naruto también disfrutaba la idea de ser padre por tercera vez después de todo había Sido huérfano y la idea de tener una familia grande lo hacía feliz, aunque nadie puede negar que también estaba disfrutando explorar mi cuerpo cada vez que podía.
No me mal entiendan tal vez me había vuelto la amante del Uzumaki pero no era una mujerzuela y él tenía que ponerme de buen humor para lograr lo que quería, siendo mi mejor recuerdo de aquellos años un viaje a una zona turística en dónde actuamos como casados con nuestra hija recién nacida; ambos caminando en la playa en una noche sin luna, para bajar la comida del restaurante y hablando sobre tonterías (recibiendo coquetos de Naruto cada ciertos minutos), para terminar durmiendo acurrucados en la playa sin hacer nada más que seguir hablando durante horas.
Creo que fue esa la ocasión cuando finalmente acepte que le pertenecía a Naruto y que este a su vez me pertenecía, era una extraña revelación, considerando nuestras circunstancias pero la aceptaba.
Sin duda uno de mis mejores recuerdos como adulta.
Pasaron años antes de que nuestras actividades clandestinas cobrarán su precio nuevamente al quedar embarazada por tercera ocasión, se lo que pensarán "eres una puta sin corazón" pero es difícil evitarlo cuando temes que tu vida sea arruinada por un pequeño error, además la sensación de engaño había desaparecido después de un tiempo por lo que ambos sólo nos veíamos como la madre/el padre de nuestra hija en lugar de amantes.
Es esa ocasión concluí que él sería nuevamente el padre simplemente por la frecuencia con las que ocurrían nuestros encuentros en comparación a los que tenía con Sai, después de todo según el libro que leí ahora Naruto debía estar liberando pocos espermatozoides por lo que a su vez me hacía más difícil quedar embarazada, claro que no estuve segura hasta que hice mi primer chequeó, no sé engañen seguía amando a mi esposo pero mis circunstancias personales y a las circunstancias políticas de mi clan hacían que tener a Naruto de mi lado fuera lo más conveniente, así que romper la relación que tenía con él sería totalmente impensable.
En ambas ocasiones fueron niñas a las que di a luz, en dónde se notaba la predominancia de mis genes en sus apariencias para mí tranquilidad, aunque en cualquier otro aspecto predominaban las características de Naruto. Se puede pensar que estoy siendo muy sínica al contarles esto con tanta facilidad pero la verdad es que tarde años en meterme en este lío y sería una idiotez seguir sintiéndome miserable como en los primeras años, para este punto mi aventura ya se había convertido en una segunda vida al punto en dónde hubieron personas como Shikamaru que descubrieron todo, manteniendo silencio por el bien de evitar una tormenta de mierda con todo lo que ocasiona decir la verdad en este punto.
Sakura también sabía la verdad después de todo era mi mejor amiga además de ayudarme a dar a luz, y como se imaginarán fue difícil hacer que guardará el secreto al ser tan idealista, sólo digamos que Sakura sabe como chantajear a las personas. Además de que esta solía reprocharme el asunto en la cara cada cierto tiempo con "Debería darte vergüenza" o un "Cuánto más durará esto" que soltaba en medio de nuestras conversaciones.
Después de tantos años ya no me era difícil mantener las aparência frente a los demás con tanta experiencia que tenía en este punto, además como responsable de la barrera que protege a Konoha solía hablar seguido con él y pasar mucho tiempo en la torre del Hokage sin que nadie sospechará, ambos entendíamos perfectamente cuando era el tiempo en donde podíamos actuar como pareja así como cuando deberíamos actuar como completos extraños.
Nuestra relación irónicamente era mejor que la de nuestros matrimonios en términos de confianza y entendimiento, aunque debo admitir que resultaba realmente conveniente poder alejarnos del otro cuando lo necesitábamos, que no tuviéramos realmente ningún lazo sentimental intenso y no tener que vivir juntos eran otras ventajas.
Tal vez si estuviéramos en una relación normal nos hubiéramos separado hace años, ya que aparte de nuestra relación carnal, no teníamos mucho en común a pesar de llevarnos muy bien.
También ayudaba que uno sirvieran de espía el uno al otro cuando se trataba de Hinata y sai, lo que se transformaba en matrimonios más llevaderos al poder contar siempre con alguien con quién lidiar con un problema marital. Sakura nos había llamado parásitos entre muchos feos nombres cuando nos descubrió y realmente no estaba tan equivocada, Naruto estaba usando a mi esposo para criar a sus hijas por mientras que yo usaba a Naruto a su vez para conseguir lo que necesitaba y usaba su esposa como niñera usando la afinidad que mis hijas tenían a su medio hermana, sin contar que era yo quien compraba los regalos que Naruto le daba a su familia lo que a su vez me daba más poder sobre que tan bien sería su relación de familia de lo que me gustaría admitir.
Siempre asegurándose de tener mejores regalos que Hinata en cada fiesta importante, una tontería en lo general, pero muy significativo en mi punto de vista.
En fin como ya dije mi doble vida estaba más que asentada en mi rutina diaria por lo que despertar Junto al rubio en un hotel, por mientras que se suponía que estaba en misión y que él había trabajado hasta tarde en su oficina resultaba ser normal para nosotros, claro que nunca me acostumbraré a las camas de los hoteles baratos que usábamos (para evitar a quien pudiéramos conocer) o a la resaca que me daba después de beber pero era agradable poder hacerlo sin tener que preocuparnos que alguien vaya a tocar a la puerta en cualquier momento como cuando lo hacíamos en su oficina.
La última noche habíamos elegido un hotel al norte de Konoha para nuestro encuentro, no había pasado nada especial esa noche así que fue una noche normal, desperté sobre él por lo que sentía mucho calor a pesar de tener el aire acondicionado prendido. Así que me separe tan rápidamente como nuestras pieles unidas por el sudor me lo permitían, eran las 8 de las mañana pero el cuarto seguía oscuro gracias a las cortinas así que prendí la lámpara junto a la cama, no había despertado totalmente cuando empecé mi camino al baño para orinar y de paso tomar un baño después de todo no podía volver a una aldea llena de Inuzukas cubierta totalmente por un olor tan característico.
Odiaba la mentira de ir de misión ya que después de bañarme tenía que hace horas de entrenamiento intenso para que nadie sospechará, me detuve a medio caminó para recolectar la ropa que habíamos usado la noche anterior preguntandome el como podía ser tan idiota para romperla sin el menor cuidado, por lo cual tenia que usar la ropa de respaldo que siempre llevaba conmigo y debía dejarle algo ropa limpia para que se cambiara, entonces abri las cortinas lo justo para que la luz entrara para que despertara.
-Hey tú, levántate tienes que pasar por tu casa por los documentos que te pedi y tú cabello no estará secó a menos de que te metas de inmediato a la ducha.-
-5 minutos más.-
Ni siquiera lo pensé cuando tomé su mano para prácticamente arrastrarlo hasta la ducha, se metió primero a la ducha por mientras que orinaba pero no tarde mucho en unirse a él, cualquiera que nunca hubiera estado en una relación hubiera pensado que esa situación sería algo erótica pero créanme cuando le digo que en el último lugar donde quieren tener relaciones es en la ducha.
Es algo así como tener sexo después de haber comido, se escucha genial pero descubres los pormenores durante el acto, en la ducha es prácticamente estar en un espacio pequeño, revaladizo y dónde el agua evitará que respires (algo que hacer mucho durante actividades físicas como el sexo) así que no éramos tan tontos como para intentarlo.
Al terminar por mientras que el empezaba a vestirse, yo estaba peleando para que mi pelo pareciera maltratado como en una misión pero sin maltratar realmente ningún solo cabello, no podía evitar ver los efectos del tiempo y de tres embarazos en mi cuerpo sin sentirme mal. Seguía siendo la más sexy de mi generación pero eso no quitaba el peso extra que tanto me estaba costando bajar o que mi piel empieza a mostrar el paso de tiempo, aunque prefería sufrir los desgaste de haber tenido a mis hijos que no haberlos tenido nunca, después de todo a pesar de sólo haber tenido a Sarada Sakura empezaba a mostrar el mismo envejecimiento.
-Ok, ya estoy listo, me voy.- Como siempre Naruto no mostraba el menor interés en lo que pasará después del acto, dejándome encargada de arreglar todo los detalles.
-Esta bien, no olvides los documentos y recuerda decirle a Hinata que la fecha de las vacaciones no se van a cambiar.-
-SI, si, me lo has dicho mil veces. Quieres unas vacaciones familiares con todos nuestros hijos, así que evitar que Hinata y sai vayan es importante... ¿Realmente Crees que Sasuke y Temari guarden el secreto?- Salí del baño después de escuchar esto, Naruto como de costumbre solo se concentró en ver mis atributos femeninos por mientras que me acercaba, pero después de tanto tiempo realmente no me importaba ser vista desnuda por este.
-Ellos estarán ocupados en sus habitaciones como nosotros, recuerda que prometiste usar clones de sombra para cuidar a todos los niños.-
Él se acercó para abrazarme e intentar besarme el cuello, por supuesto que lo pare, no necesitaba tomar otro baño –No, no, Tendrás que esperar hasta las vacaciones. — Claro que esto no le detuvo y me dio un beso, nuestras lenguas peleaban por el dominio cuando recordé que no era el tiempo de eso y me aparté.
Naruto finalmente aceptó mi decisión al acercarse a la ventana –Te repito que Boruto se dará cuenta que son clones. —
—Ya te dije que pensará que tú estás dormido y ni siquiera se preguntará dónde estoy yo. — agradecía que ninguno de esos niños nacieron con el byakugan sino estaría totalmente paranoica.
—Sería más fácil llevar a Mirai a cuidarlos. —
—Ella sería un par más de ojos viendo por ahí, y haría que los niños se preguntarán qué hicimos durante todo el viaje. — Sin mencionar que los niños estaban entrando a la pubertad, dejar a una chica joven caminar por ahí en bikini, podría ser algo inconveniente para la tranquilidad de esperaba de estas vacaciones.
—Ok, te veo más de rato. —
—Ponte bien la maldita túnica antes de salir, para que sirve traer una túnica si se te puede ver el rostro. — No me hizo caso antes de salir por la ventana. A veces realmente creía que él quería ser descubierto por hacer cosas como esa, entonces realicé que el idiota había tirado los condones que usamos en el bote de la basura, tuve que ir a recogerlos para tirarlos por el escusado para evitar que la mucama los viera.
No habíamos durado tantos años sin ser descubiertos por nada, bueno técnicamente habíamos sido descubiertos una docena de veces pero eran personas no nos conocían o de alguna forma logramos arreglar el asunto, pensé en ir a vestirme cuando tuve que detenerme a medio camino porque repentinamente tuve la necesidad de vomitar. Toda la cena de ayer terminó en el lavamanos así que lo abrí para que el agua se llevará todo, en ese momento agradeció que hubiera pasado después de que él se hubiera ido, Naruto tendía a pensar que todo vómito matutino de una mujer era una señal de embarazo y aunque no podía negar la posibilidad que estuviera embarazada tampoco quería avivar su imaginación. El problema de ser una kunoichi es que entre el entrenamiento y varias de las pastillas que usábamos durante las misiones, era común que nuestros cuerpos se saltará nuestro período por un mes o dos, tendría que ir hacerme una prueba casera en un baño público nuevamente (No sería la primera vez en ser una falsa alarma) para que nadie se enterará.
-Sería el fin de mi figura si termina embarazada nuevamente.-
¿De quién sería? Para ser honesta si estuviera embarazada (lo que no era probable) sería más probable que fuera de Naruto, Sai tenía piel sensible ahí abajo así que solía comprar condones de calidad por mientras que conociendo al señor "siempre compro lo más barato" seguramente se fue por los peores, personalmente quisiera más darle a Sai su segundo hijo que darle a Naruto su quinto hijo. Aunque estava segura que todo se trataba de la mala comida del restaurante al que fuimos anoche, por lo que preferí cambiarme porque el tiempo se me estaba acabando, fue entonces que me di cuenta que ese idiota había olvidado su cartera en la mesa de noche a lado de la cama. La tome para devolvérsela cuando un pedazo de papel cayó de ella, era un recado de Hinata para que no olvidará comprar el regalo de cumpleaños de Hanabi así que tome la nota, cómo era costumbre tenía que comprar el regalo y dárselo a ese cabeza hueca antes de que fuera la fiesta.
Terminé de vestirme rápidamente para proceder a guardar toda la ropa sucia por una bolsa para dejarla en nuestro apartamento y lavarla después, era el antiguo apartamento de Naruto que solíamos usar como lugar para relajarnos de vez en cuando y guardar cosas que no podíamos tener en nuestras casas, claro que últimamente parecía más un bar privado que nada más. Sakura solía pedirlo prestado para tener tiempo íntimo con Sasuke sin preocuparse por Sarada, también suele ser el lugar en dónde Shikamaru iba a dormir si tenía una pelea con Temari, estás cosas eran lo que evitaba que lo usáramos para encuentros íntimos. Salí del lugar lo más rápido posible parando con efectivo, mi traje de kunoichi era muy diferente a la ropa que usaba la noche anterior pero parecía que la recepcionista no se había dado cuenta, me agradeció por la estaría con el nombre falso con el que me había registrado "Sakura Haruno" y si se lo preguntan el nombre falso de Naruto era "Sasuke Haruno".
"¿A quien le estaba siendo infiel?" Esa era una pregunta que pasaba normalmente por mi cabeza debes en cuando en especial cuando solía salir de la habitación de hotel para volver con mi familia, al igual que cuando veía a algún conductor platicar en televisión de la importancia de la familia, sabía que la respuesta obvia (le estaba siendo infiel al pobre de Sai con Naruto) pero parte de mi no estaba cómoda con esta respuesta. Naruto nunca me había causado ningún tipo de sentimiento de excitación cómo se suponía que un amante debía causar, por mientras que me solía emocionar por la idea de pasar un tiempo de calidad con Sai y temía más las consecuencias de que él supiera la verdad que las consecuencias de romper el acuerdo que tenía con los ancianos del Clan, aunque no puedo negar que suelo correr hacia Naruto cada vez que hay algún problema por mientras que normalmente dejó a Sai en la oscuridad debido a que me suelo sentir más segura alrededor del rubio. Se supone que el hombre en el cual una mujer más debería confiar es su esposo pero en mi caso no era así, el Uzumaki había tomado este puesto desde hace años durante los cuáles me había subordinado a su persona como lo haría una esposa muy tradicional con su marido, por mientras que en el caso de Sai fue este quien se había subordinado a mis decisiones dejándome hacerse cargo de todos los problemas que nuestra pequeña familia tenía. Así que en cierta manera sentía que Naruto era mi esposo y que Sai era el amante que me hacía latir el corazón, se que se escucha como una locura pero supongo que era la conclusión obvia que llegaría mi corazón al estar involucrado sentimentalmente con uno por mientras que el otro era simplemente una herramienta, al final nada de eso importaba ya que tenía algo que proteger a toda costa. Entonces después de pensar por milésima vez esto, me preguntaba cómo se sentiría Naruto acerca de mí, ¿Había desarrollado algún sentimiento por mi o simplemente me vería como esa mujer sexy que daba a luz a sus hijos? Honestamente no sabía cuál de las dos sería la peor respuesta, la primera sería indeseable en muchos aspectos pero la segunda sería terrible al no ser nada más que una mujerzuela para él. En mi propia mente no era nada mejor que eso y por lo mismo no quería que nadie más me viera de esa forma, aunque no ayudaba al hecho que ambos complacemos nuestras necesidades carnales juntos cada vez que teníamos oportunidad, mayormente por costumbre que por necesidad pero ninguno podíamos negar que teníamos un libido mucho mayor que nuestras parejas por lo que la monogamia sería una opción frustrante para los dos.
Para mediodía ya estaba de vuelta en Konoha después de hacer los ejercicios necesarios para fingir que volvía de misión, viendo cómo Mirai estaba esperándome en la puerta de ingresó con algo de papelería urgente, la había elegido como mi secretaria personal por ser la hija de Asuma sensei y porque sabía guardar secretos. Tenía mis sospechas acerca de cuánto sabía de mi pequeño secreto pero me había asegurado de que no dijera nada de mis actividades anormales, Boruto solía estar muy seguido con ella y estaba segura que tenía sentimiento por ella aunque no fueran muy intensos o mutuos, claro tampoco descarta un avance en el Tema hecho por el pequeño Uzumaki con mi asistente después de todo su diferencias de edad sólo era de 7 años (lo que era mucho menor que algunos matrimonios de nobles). Parte de mí se preguntaba si debería ayudar al chico y dejarle Mirai en bandeja de plata, sólo sería cuestión de una pequeña flor afrodisíaca en su té justo cuando Boruto la visita, después de todo a pesar de su la diferencia de edad Boruto era un buen partido para Mirai. Venía de buena familia, fácil de controlar y aseguraría un buen futuro para cualquier chica con quién terminará. Llene los formularios justo en la puerta para no tener que lidiar con ellos después, la mitad de ellos eran informes comunes y la otra mitad era confidenciales, Mirai por mientras estaba platicando con los guardias que parecían muy interesados en ella por lo que empeze a caminar para hacer que esta me siguiera dejando a los guardias atrás.
-Dime Mirai ¿Que quieres para tu cumpleaños?, ¿cuántos cumples?, ¿18?.-
-SI, 19 y no es necesario que me regalé nada.-
-¿19? Ya entraste a la edad de compromisos, dime hay alguien especial.-
-¿Qué?... No, no hay nadie, ni siquiera he tenido nunca novio.-
-No es necesario, N... El séptimo le propuso matrimonio, dos semanas después de empezar a salir con su esposa. Sabes podrías trabajar a Boruto los siguientes 3 años para que sea un buen candidato, salir por un año y tener a tu primer hijo a los 23 años.-
-Por favor señora Yamanaka, no esté bromeando conmigo, Boruto es sólo un amigo... Ni amigo, sólo un conocido y además estoy segura que está interesado en una chica de su clase.-
-No bromeó, es de sentido común que un buen partido suele ser trabajado por las chicas de su edad desde que son jóvenes para asegurar su futuro, si, puedes trabajar para asegurar tu propio futuro y tener toda esa mierda de independencia personal de la cual las solteronas no se cansan de hablan. Pero la verdad es que mayor mente terminarían pobres o trabajando tanto que no disfrutas de tu dinero, además puedes hacer eso y conseguir un buen partido al mismo tiempo, lo que te garantiza un mucho mejor futuro que estando sóla.-
Vi a la pobre Mirai que estaba pensando lo que le había dicho, ella técnicamente era una Sarutobi pero el clan nunca la reconoció como parte de este y su madre nunca tuvo ayuda financiera, así que a pesar de no tener grandes dificultades financieras su familia tampoco tenía gran tranquilidad en el tema. Antes de que le ofreciera este empleo ella no tenía dinero suficiente para sus gustos personales ni hablar de lujos, sólo para las necesidades básicas así que mencionar aquello era como mostrar un pedazo de carne a un perro, ella lo estaba realmente considerando lo que era normal después de todo las mayoría de las mujeres preferirá compartir a un hombre exitoso que quedarse junto a un perdedor. La única cosa que pudiera considerar negativa en el hecho que Mirai empezará a salir con Boruto, era que el chico terminaría con una actitud incluso más malcriada si logrará convencerla de dormir juntos, pero gracias a kami que tardará unos años para que tuviera esa capacidad de convencimiento.
-De todas formas la diferencia de edad es mucha para que una relación funcione.-
-No es tanta la mayoría de nobles tienen 10 años más que sus esposas, mejor dicho es una ventaja para ti ya que tu cuerpo está más desarrollado que el cuerpo de cualquier chica en su clase, con la ropa correcta serías como un imán para él. Lo único que tienes que hacer es fingir algo de interés, coquetear un poco tal vez jugar con su imaginación y por supuesto alejar a la competencia, es obvio que él no desaprovechara la oportunidad de estar junto a una chica mayor después de todo los chicos por esa edad son prácticamente perros en celo.-
Mirai no dijo nada más, se disculpó ya que tenía que hacer otros deberes antes de irse, mi idea ya estaba plantada en su mente así que era su responsabilidad el camino que elija seguir. Seguí mi camino pensando que debería hacer algo similar por Inojin, pero el problema era que no se me ocurría ninguna chica que me agradará lo suficiente para que fuera la pareja de mi hijo, Sarada era la más cercana pero estaba segura que no sería bueno cruzar líneas sanguíneas con la familia de Sakura. Inora e inomi (mis hijas con Naruto) aún era muy pequeñas para pensar en comprometerse, me golpie la cabeza rápidamente al recordar que tenía que recogerlas de con Hinata por lo que cambié mi dirección, tuve que dejar la ropa sucia en pergamino por temor que Hinata llegará a descubrir la por accidente. Hinata solía ser muy celosa cuando se trataba de Naruto, lo que era irónico considerando todo, siendo común para ella usar el Byakugan con cualquier mujer dentro de su casa si tenía la mínima sospecha. Gracias a kami que ella siempre había estado más atenta a Sakura e inclusive a Tenten que a mí, desde su punto de vista y por su pobre conocimiento de la burocracia en la aldea debía creer que yo tenía muy poco contactó con su esposo, aunque suponía que su buena relación con mis hijas jugaban una parte importante en mantenerte lejos de sus sospechas. Siendo Boruto quien sospechaba más del comportamiento extraño de su padre, una razón más para utilizar a Mirai para distraerlo permanentemente, su enfado con su padre podría ser peligroso en el futuro así que siempre estaba al pendiente del chico.
La señora Katsugari (una amiga de mi madre) me detuvo para hablarme del problema de los adolescentes problemáticos se juntaban en el parte haciendo difícil que las familias conviven, desde hace unos años muchas personas tendían a contarme los problemas que había en la aldea porque solía arreglarlos rápidamente, Mayormente era porque Naruto había dado la orden de hacerme caso como si se tratará de él. Así que tenía poder para hacer lo que quisiera siempre que no llamará mucho la atención, lo que extremadamente útil cuando se trataba de lidiar con las otras cabeza del clan Yamanaka y mantener mi posición como cabeza principal del clan, había hecho tantos favores y arreglado tanto problemas que mi imagen era positiva para la mayoría de personas en konoha. La vida era buena para mí en este punto de mi vida por los últimos 8 años, era la ganadora de la vida y estaba dispuesta en hacer lo que sea para que esto continuará, había hecho planes para la mayor de circunstancias que se pudiera presentar e incluso había conseguido crear una red de informantes propia.
En estos tiempos recordaba la conversación que Neji y Naruto tuvieron durante nuestros primeros exámenes chunin, Neji había perdido el encuentro pero el tiempo le daría la razón, las personas nacen para cumplir un destino. El nació para servir a la rama principal de los Hyuga hasta su muerte y Hinata no había nacido para ser alguien fuerte, aún recuerdo cuando me lo tope después de lo ocurrido en la segunda etapa de los exámenes chunin al reclamarle por lo que había hecho, él me dijo que me debía de callar después de todo mi destino era simplemente ser una herramienta política para el clan Yamanaka y que mi vida sería un fracaso como el fracaso de kunoichi que era. Aunque odie admitirlo tenía razón en decirme que mi vida sería un fracaso después de todo sólo había ascendido a cabeza del clan por ayuda de Naruto, él cual a su vez sólo me había ayudado porque había terminado embarazada accidentalmente así que lo vio como la cosa correcta que hacer. Ésto fue lo que me deprimió los primero años de mi aventura con Naruto, saber que mi vida era tan buena por intervención de este y que sin su ayuda hubiera terminado siendo otra aldeana más en la aldea, hubiera perdido muchas de las cosas que me importaban como la florería familiar (la cual no había producido ganancia en años) o los derechos políticos de mi familia.
Me tope con Himawari y mis hijas en medio del mercado pero estás no me vieron, estaban de compras distraídas viendo los aparadores así que busque a Hinata que debía estar cerca pero no la vía por lo que aprovechando la ocasión lanze la cartera dentro de la bolsa que traía sin que me vieran, si sería raro encontrar la cartera de su padre en una de sus bolsas pero estaba segura que le servirá de excusa para ir a verlo al trabajo. Estaba segura que Naruto estaría feliz de ver a sus tres hijas juntas, aunque existía la posibilidad de que se gastarán algo del dinero dentro o que simplemente no la vieran hasta volver a su casa, de cualquier modo la acción estaba hecha y no podía deshacer fácilmente.
-Hola ino.-
Después de alejarme un poco al asustarme ví a Sakura sonriendo, por suerte no hice ningún sonido evitando que las niñas se dieran cuenta de mi presencia antes de lo debido, si me reunia con ellas antes de ver a Hinata sería terrible al no poder usar la conversación de la niñas para evitar hablar de mi misión inexistente. Así que la tome de su blusa para meterla a un restaurante lo más rápidamente que podía, antes de entrar vi a sarada acercarse a las niñas sin parecer notar mi presencia por lo que me apuré para desaparecer ambas de ahí, Sakura intento hablar pero la detuve hasta llegar a la mesa entonces una mesera se acerco para tomar nuestro pedido.
-Buenas tardes, bienvenidos al restaurante Akira ¿Que le puedo...-
-Dos cafés, por favor.-
-¿Algo más?-
-No.-
-Ok, se los traigo en 10 minutos.-
La mesera se fue rápidamente considerando que había sido una pérdida de tiempo preguntar, había trabajado de mesera por un tiempo en mi juventud y sabía que quienes ordenan sólo café solían quedarse mucho tiempo sin comprar nada más, así que no pretendía tardar mucho tiempo en esta conversación. Sakura me veía con cara sorprendida que terminó convirtiéndose en una cara burlona, no estaba segura de que encontraba tan gracioso, pero aguarde hasta que pudo hablar.
-Deberías relajarte Ino.-
-¿Relajarme? Estaba relajada hasta que estuviste a punto de arruinarlo todo.-
-por saludar-
-Por casi hacer que las niñas me descubriera, sabes que suelo tener todo esto planeado.-
-puedes improvisar, te he vista hacerlo antes.-
-sabes bien, que si dejo pistas ellas darán con la verdad tarde o temprano, ¿Tienes que pensar antes de hacer algo?-
-No soy yo quien ha tenido una aventura por una década, ni soy yo quien tuvo dos hijas con alguien que no es mi esposo.-
-Tengo que recordarte lo que hiciste durante el tiempo que Sasuke estuvo fuera.-
-es tu palabra contra la mía.-
-excepto que soy una Yamanaka y puedo mostrarles a todos mis recuerdos, de lo que ví en tu casa.-
-ok, no volverá a pasar, olvídalo.-
-supondo que deberemos hacer esos cafés para llevar.-
-Su pongo que tú pagas después de todo tu los ordenaste, por cierto... No sé cómo preguntar esto pero... estás embarazada nuevamente ¿Cierto?-
-¡¿Que?!-
-Ino odias hasta el olor del café, la única veces que te he visto beber café ha Sido cuando has estado embarazada, y acabas de ordenar dos cafés sin ni siquiera pensarlo.-
Mi cabeza golpeó la mesa y podía sentir como todos en el restaurante veían en mi dirección, la prueba del café siempre había sido una clara indicación de mis embarazos, cuando estuve apunto de volver a subir mi cabeza sentí un pie entre mis entrepiernas. Sakura estaba usando su pie descalzo para checar mi vientre con ninjutsu médico sin que nadie se diera cuenta, quería checar por ella misma si estaba embarazada después de todo había sido la encargada de todos mis partos hasta hoy, así que solía tomar esto muy enserio.
-SI, definitivamente estás embarazada nuevamente de Naruto.-
-¡¿Naruto?!... Realmente esperaba que fuera de Sai en esta ocasión.- Había pensado en varias veces embarazarme de Sai nuevamente para equilibrar la balanza en cuanto a niños pero realmente no quería pasar por otro embarazo, este embarazo sería definitivamente el que destruiría mi sensual figura, tantos años evitando lo habían sido inútiles y lo peor era que la balanza de hijos estaba más desequilibrada que nunca.
-Lo dudo, ¿Cuando se lo dirás?-
-Ni idea... Un momento, ¿Qué significa "lo dudo"?-
-Ino, soy tu amiga y he sido tu enfermera desde hace años. Tal Vez no sea de tu clan tan afamado por su conocimiento de la mente humana, pero se identificar patrones inconscientes de conducta, tú tiendes a ser más permisiva y descuidada cuando se trata de Naruto que con Sai.-
-Estas diciendo que me...-
-Si, por lo menos a un nivel inconscientemente estás prefiriendo a Naruto para ser el padre de tus hijos... Ahorita mismo estabas ignorando tu embarazo para dejar que se desarrollará para no tener que decidir si tendrás un aborto cuando sigue siendo seguro hacerlo, lo mismo paso la última ves, reconociste tu embarazo muy tarde cuando ya estaba muy crecido en tu vientre.-
-Bueno...- Sakura tenía razón esta vez, tendía a soportar más cosas Naruto que las de Sai pero en mi defensa el primero las hacía mucho más seguido que el segundo, no debí dejar los anticonceptivos a ellos. Después de todo uno sería responsable con todo el tema por mientras que el otro No -supongo que tienes razón he Sido muy descuidada en ese tema, también en el hecho de que no planeaba abortar por ninguna razón porque...-
-porque estás obligada a tener los hijos de Naruto... Acepté esa explicación la última vez, ahora dime ¿Quien te obliga?-
-¿Nunca te lo he dicho verdad?-
-decirme ¿Que?-
-La primera vez que me reuní con los líderes de las distintas facciones de mi clan, todos en la sala sin excepción votaron en mi contra para ser la siguiente cabeza del clan y estuve apunto de perder todo por haberme casado con Sai, ellos me iban a quitar la única vida que había conocido simplemente porque no concordaban con mi elección de marido. Ellos me dijeron que no tenía lo necesario para ser la siguiente cabeza del clan y cualquier descendencia con Sai sería débil.-
-un momento, si eso pasó ¿Cómo te volviste cabeza del clan?-
-Fácil, unos meses después terminé embarazada de Naruto y cometí el error de confiar en mi madre, lo siguiente que supe era que estaba nuevamente frente al consejo de mi clan. Firmé un acuerdo secreto en dónde se establecen muchas clausuras; entre ellas que Inojin dejaba de contar como mi heredero, que tenía prohibido abortar cuando se tratase de un hijo de Naruto y muchas otras.-
-¿Cuántas más hay?-
-9500-
-¿Cómo fuiste tan estúpida para firmar eso?-
-estaba desesperada y embarazada, no me consideraban suficientemente buena para estar a la cabeza de clan sóla. La única razón por la que me permitieron ser la cabeza del clan, fue porque pensaron que usando a su hija y mi cuerpo, podía tener influencia sobre Naruto. Así que acepte: yo continuaría el legado de mi padre, mi clan obtendría influencia política además de integrar los genes de alguien fuerte y Naruto estaría feliz usando mi cuerpo. Sería un ganar ganar para todos.
-ok, ¿Podemos cambiar de tema? No quiero terminar golpeando a una mujer embarazada.-
Sabía de antemano que sakura se pondría furiosa si escuchaba de ese acuerdo pero por lo menos me había sacado un pesó de encima, aunque tenía curiosidad cuál parte le había molestado más, no tenía la valentía de preguntar así que decidí realmente cambiar de tema como me lo había pedido. -Si tienes razón... ¿Qué debería comprarle a Hanabi?-
-Podía ser un juego de cremas para la piel, estoy segura que ella usa muchas de esas.-
-Lo pensé pero todos sabrian que Naruto no compro eso, así que pensé que simplemente unas botellas de sake, le encantará y todos pensaran que sólo Naruto pudo ser tan tonto para regalar eso.-
-Debería saber bien en tu condición que no deberías regalarle alcohol a una mujer embarazada.-
Realmente se me había olvidado ese pequeño detalle, Hanabi tenía 8 meses de embarazo y nadie seguía sin saber quién era el padre, ni siquiera Hinata sabía de quién era el niño que esperaba su hermana. Tenía mis teorías pero no podía garantizar nada, muchos señalaba el ex-compañero de Hinata shino o a konohamaru como el padre, pero mi experiencia en estos asuntos me decía que ninguno de ellos era. Debía de ser alguien cercano a ella pero que no tuviera el estatus necesario para ser su esposo, realmente creía que debía de ser un empleado que hubiera recibido una compensación especial de su jefa, aunque también estaba la posibilidad de que alguien hubiera abusado de ella en una de sus tantas salidas a beber.
-Aún no sabés ¿Quién es el padre?-
-Por Kami, ¿cómo volvimos al tema de los bebés?... pero no, me dejaron checar ayer pero no hay mucho contraste entre el chakra de Hanabi y el de su bebé para identificar al padre.-
-Sin mucho contraté, eso quiere decir que fue un Hyuga.-
-No lo sé, el contraste es mucho mayor que el embarazo Hyuga promedió, así que no tengo ni idea de quién será el padre.-
En mi cabeza sonó una alarma de con respuesta a ese pequeño rompecabezas pero no dije nada, sería demasiado malo que fuera verdad, preferí olvidar esa posibilidad por ahora y concentrarme en lo que estaba frente a mi. En ese momento llego la mesera con nuestros cafés mucho antes de lo esperado, no había desayunado así que pedí algo de comer al pensar que Hinata nunca dejaría a las niñas solas por mucho tiempo, y fue entonces una visita inesperada apareció.
-Ino, No esperaba verte aquí.-
-¡Hinata!-
-¡MAMÁ!-
Inora (9 años) e inomi (7 años) aparecieron frente a mi en ese momento por mientras que me abrazaban, había salido una semana (sai había iniciado su propia misión hace tres días) así que era obvio que me extrañaron, yo también las había extrañado. Mi viaje había sido básicamente el siguiente; había pasado el primer día relajándome en el departamento con Naruto, el segundo viajando, 3 días investigando la cabaña en dónde pasaremos las vacaciones así como sus alrededores, otro día yendo al hotel acordado para otra reunión y se suponía que recogería hoy a mis hijas. Vía Himawari y sarada llegar detrás de estas por mientras que sonreían, no era como había planeado las cosas pero mi plan se estaba cumpliendo, Hinata no estaba molesta así que suponía que no me había visto poniendo la cartera de su esposo en las bolsas de su hija.
-Lo siento, llegué algo hambrienta y me tope con Sakura así que pensé comer algo antes de ir por la niñas, ¿Cómo se portaron?-
-Bien como siempre.-
-ayuda que se lleven tan bien con tu familia.-
-Es cierto, ellas se llevan tan bien con Himawari y Boruto que parecería que fueran hijas de Naruto.-
Aplaste el pie se Sakura por ese comentario, lo que sólo Sarada noto sin decir nada (no sabía cuánto le había contado su madre del asunto) pero que Hinata y las niñas lo ignoraron al reírse, para cambiar de tema rápidamente llame a la mesera nuevamente para ordenar comida para todos, fue entonces cuando note algo interesante Himawari tenía los mismos gustos gastronómicos que mis hijas por mientras que los míos difieren mucho de los de ellas. Tal vez mis genes no habían sido tan predominantes como creía.
-¿Algo nuevo desde que me fui?-
-¡Aprendimos a usar clones de sombra.- mis dos hijas gritaron a todo pulmón.
-Es cierto, Naruto tomo un día libre antier para llevarnos a todos a pasear y ahí les enseño a usar clones de sombra, ellas lo aprendieron tan rápido que fue increíble.-
Sakura se rió de mi cara de sorpresa, Hinata también pero por diferente razón, Naruto era un idiota irresponsable. No sólo aprovechó nuestro pequeño plan de reconocimiento para salir a pasear con todos sus hijos sino que les enseño algo que haría que compararan a nuestras hijas con él.
-vaya eso es impresionante, bien hecho.-
-casi lo olvido, acabo de cancelar el compromiso que me impedía ir a la casa del lago, eso significa que podré ir con todos ustedes.-
-Que bien, no hubiera sido lo mismo sin ti.- Forcé una sonrisa por mientras que la maldecía internamente, había pasado mucho tiempo organizando esto para disfrutar unas buenas vacaciones, no odiaba a Hinata pero quería hacerla pagar aún si nunca se enterará que algo paso.
, en ese momento agradeció que hubiera pasado después de que él se hubiera ido, Naruto tendía a pensar que todo vómito matutino de una mujer era una señal de embarazo y aunque no podía negar la posibilidad que estuviera embarazada tampoco quería avivar su imaginación.
"Mierda"
El problema de ser una kunoichi es que entre el entrenamiento y varias de las pastillas que usábamos durante las misiones, era común que nuestros cuerpos se saltará nuestro período por un mes o dos, tendría que ir hacerme una prueba casera en un baño público nuevamente para que nadie se enterará. No sería la primera vez en ser una falsa alarma.
-Sería el fin de mi figura si termina embarazada nuevamente.-
¿De quién sería? Para ser honesta si estuviera embarazada (lo que no era probable) sería más probable que fuera de Naruto, Sai tenía piel sensible ahí abajo así que solía comprar condones de calidad por mientras que conociendo al señor "siempre compro lo más barato" seguramente se fue por los peores, personalmente quisiera más darle a Sai su segundo hijo que darle a Naruto su quinto hijo. Aunque estava segura que todo se trataba de la mala comida del restaurante al que fuimos anoche, por lo que preferí cambiarme porque el tiempo se me estaba acabando, fue entonces que me di cuenta que ese idiota había olvidado su cartera en la mesa de noche a lado de la cama.
La tome para devolvérsela cuando un pedazo de papel cayó de ella, era un recado de Hinata para que no olvidará comprar el regalo de cumpleaños de Hanabi así que tome la nota, cómo era costumbre tenía que comprar el regalo y dárselo a ese cabeza hueca antes de que fuera la fiesta.
"Supongo que un hermoso vestido tendrá que bastar, no tengo tiempo para ir de compras."
Terminé de vestirme rápidamente para proceder a guardar toda la ropa sucia en una bolsa para dejarla en nuestro apartamento y lavarla después, era el antiguo apartamento de Naruto que solíamos usar como lugar para relajarnos de vez en cuando y guardar cosas que no podíamos tener en nuestras casas, claro que últimamente parecía más un bar privado que nada más.
Sakura solía pedirlo prestado para tener tiempo íntimo con Sasuke sin preocuparse por Sarada, también suele ser el lugar en dónde Shikamaru iba a dormir si tenía una pelea con Temari, estás cosas eran lo que evitaba que lo usáramos para encuentros íntimos. Salí del lugar lo más rápido posible parando con efectivo, mi traje de kunoichi era muy diferente a la ropa que usaba la noche anterior pero parecía que la recepcionista no se había dado cuenta, me agradeció por la estaría con el nombre falso con el que me había registrado "Sakura Haruno" y si se lo preguntan el nombre falso de Naruto era "Sasuke Haruno".
Esto molestaba al par de esposos pero era una broma que no dejaría.
"¿A quién le estaba siendo infiel?" Esa era una pregunta que pasaba normalmente por mi cabeza debes en cuando en especial cuando solía salir de la habitación de hotel para volver con mi familia, al igual que cuando veía a algún conductor platicar en televisión de la importancia de la familia, sabía que la respuesta obvia (le estaba siendo infiel al pobre de Sai con Naruto) pero parte de mi no estaba cómoda con esta respuesta.
Naruto nunca me había causado ningún tipo de sentimiento de excitación cómo se suponía que un amante debía causar, por mientras que me solía emocionar por la idea de pasar un tiempo de calidad con Sai y temía más las consecuencias de que él supiera la verdad que las consecuencias de romper el acuerdo que tenía con los ancianos del Clan, aunque no puedo negar que suelo correr hacia Naruto cada vez que hay algún problema por mientras que normalmente dejó a Sai en la oscuridad debido a que me suelo sentir más segura alrededor del rubio.
Se supone que el hombre en el cual una mujer más debería confiar es su esposo pero en mi caso no era así, el Uzumaki había tomado este puesto desde hace años durante los cuáles me había subordinado a su persona como lo haría una esposa muy tradicional con su marido, por mientras que en el caso de Sai fue este quien se había subordinado a mis decisiones dejándome hacerse cargo de todos los problemas que nuestra pequeña familia tenía.
Así que en cierta manera sentía que Naruto era mi esposo y que Sai era el amante que me hacía latir el corazón, se que se escucha como una locura pero supongo que era la conclusión obvia que llegaría mi corazón al estar involucrado sentimentalmente con uno por mientras que el otro era simplemente una herramienta, al final nada de eso importaba ya que tenía algo que proteger a toda costa.
Entonces después de pensar por milésima vez esto, me preguntaba cómo se sentiría Naruto acerca de mí, ¿Había desarrollado algún sentimiento por mi o simplemente me vería como esa mujer sexy que daba a luz a sus hijos? Honestamente no sabía cuál de las dos sería la peor respuesta, la primera sería indeseable en muchos aspectos pero la segunda sería terrible al no ser nada más que una mujerzuela para él. En mi propia mente no era nada mejor que eso y por lo mismo no quería que nadie más me viera de esa forma, aunque no ayudaba al hecho que ambos complacemos nuestras necesidades carnales juntos cada vez que teníamos oportunidad, mayormente por costumbre que por necesidad pero ninguno podíamos negar que teníamos un libido mucho mayor que nuestras parejas por lo que la monogamia sería una opción frustrante para los dos.
Mire mi reloj de pulsera que estaba indicando que eran las dos en punto de la tarde así que teníamos unos minutos para llegar, vi a la distancia como los edificios de konoha se hacían grandes, como de costumbre el camino de entrada estaba siendo circulando por las personas sin ningún contratiempo.
Era un día soleado con pocas nubes en la distancia, algo caluroso para estas épocas pero nada fuera de lo normal, aunque perfecto para lucir el hermoso vestido nuevo que compré hace un mes. Son momentos como estos lo que me hacen recordar lo mucho que esta había cambiado desde la época cuando apenas era una niña.
Ahora con todos estos edificios que formaban parte de de la aldea parecía más una ciudad que una complejo militar, había escuchado rumores que querían convertirla oficialmente en una ciudad y crear una nueva aldea escondida pero hasta ahora solo eran rumores, tal vez en unas décadas si la población no dejaba de crecer al ritmo actual.
Viendo cómo Mirai estaba esperándome en la puerta de ingresó con algo de papelería urgente acelere mi andar, la había elegido como mi secretaria personal por ser la hija de Asuma sensei y porque sabía guardar secretos. Tenía mis sospechas acerca de cuánto sabía de mi pequeño secreto pero me había asegurado de que no dijera nada de mis actividades anormales, Boruto solía estar muy seguido con ella y estaba segura que tenía sentimiento por ella aunque no fueran muy intensos o mutuos, claro tampoco descarta un avance en el Tema hecho por el pequeño Uzumaki con mi asistente después de todo su diferencias de edad sólo era de 7 años (lo que era mucho menor que algunos matrimonios de nobles).
Parte de mí se preguntaba si debería ayudar al chico y dejarle Mirai en bandeja de plata, sólo sería cuestión de una pequeña flor afrodisíaca en su té justo cuando Boruto la visita, después de todo a pesar de su diferencia de edad Boruto era un buen partido para Mirai. Venía de buena familia, fácil de controlar y aseguraría un buen futuro para cualquier chica con quién terminará.
Llene los formularios justo en la puerta para no tener que lidiar con ellos después, la mitad de ellos eran informes comunes y la otra mitad era confidenciales, Mirai por mientras estaba platicando con los guardias que parecían muy interesados en ella por lo que empeze a caminar para hacer que esta me siguiera dejando a los guardias atrás. —Dime Mirai ¿Qué quieres para tu cumpleaños?, ¿cuántos cumples?, ¿18?. —
—SI, 19 y no es necesario que me regalé nada. — Eso me recordaba que tenía que pasar por los pendientes que serían su regalo, los había apartado pero aun no los pagaba.
—¿19? Ya entraste a la edad de compromisos, dime hay alguien especial. —
—¿Qué?... No, no hay nadie, ni siquiera he tenido nunca novio. — Sonreí al saber que la pobre chica no tenía experiencia romántica con los chicos, claro que tenía que hacer algo al respecto.
—No es necesario, N... El séptimo le propuso matrimonio, dos semanas después de empezar a salir con su esposa. Sabes podrías trabajar a Boruto los siguientes 3 años para que sea un buen candidato, salir por un año y tener a tu primer hijo a los 23 años. —
—Por favor señora Yamanaka, no esté bromeando conmigo, Boruto es sólo un amigo... Ni amigo, sólo un conocido y además estoy segura que está interesado en una chica de su clase. Sin contar que es muy chico —
—No bromeó, es de sentido común que un buen partido suele ser trabajado por las chicas de su edad desde que son jóvenes para asegurar su futuro, si, puedes trabajar para asegurar tu propio futuro y tener toda esa mierda de independencia personal de la cual las solteronas no se cansan de hablan. Pero la verdad es que mayor mente terminarían pobres o trabajando tanto que no disfrutas de tu dinero, además puedes hacer eso y conseguir un buen partido al mismo tiempo, lo que te garantiza un mucho mejor futuro que estando sóla. —
Vi a la pobre Mirai que estaba pensando lo que le había dicho, ella técnicamente era una Sarutobi pero el clan nunca la reconoció como parte de este y su madre nunca tuvo ayuda financiera, así que a pesar de no tener grandes dificultades financieras su familia tampoco tenía gran tranquilidad en el tema.
Antes de que le ofreciera este empleo ella no tenía dinero suficiente para sus gustos personales ni hablar de lujos, sólo para las necesidades básicas así que mencionar aquello era como mostrar un pedazo de carne a un perro hambriento, ella lo estaba realmente considerando lo que era normal después de todo las mayoría de las mujeres preferirá compartir a un hombre exitoso que quedarse junto a un perdedor. La única cosa que pudiera considerar negativa en el hecho que Mirai empezará a salir con Boruto, era que el chico terminaría con una actitud incluso más malcriada si logrará convencerla de dormir juntos, pero gracias a kami que tardará unos años para que tuviera esa capacidad de convencimiento.
—De todas formas la diferencia de edad es mucha para que una relación funcione. —
—No es tanta la mayoría de nobles tienen 10 años más que sus esposas, mejor dicho es una ventaja para ti ya que tu cuerpo está más desarrollado que el cuerpo de cualquier chica en su clase, con la ropa correcta serías como un imán para él. Lo único que tienes que hacer es fingir algo de interés, coquetear un poco tal vez jugar con su imaginación y por supuesto alejar a la competencia, es obvio que él no desaprovechara la oportunidad de estar junto a una chica mayor después de todo los chicos por esa edad son prácticamente perros en celo. —
"Sin contar el hecho de quien era su padre"
Mirai no dijo nada más, se disculpó ya que tenía que hacer otros deberes antes de irse, mi idea ya estaba plantada en su mente así que era su responsabilidad el camino que elija seguir. Seguí mi camino pensando que debería hacer algo similar por Inojin, pero el problema era que no se me ocurría ninguna chica que me agradará lo suficiente para que fuera la pareja de mi hijo, Sarada era la más cercana pero estaba segura que no sería bueno cruzar líneas sanguíneas con la familia de Sakura.
Inora e inomi (mis hijas con Naruto) aún era muy pequeñas para pensar en comprometerse, me golpie la cabeza rápidamente al recordar que tenía que recogerlas de con Hinata por lo que cambié mi dirección, tuve que dejar la ropa sucia en pergamino por temor que Hinata llegará a descubrir la por accidente. Hinata solía ser muy celosa cuando se trataba de Naruto, lo que era irónico considerando todo, siendo común para ella usar el Byakugan con cualquier mujer dentro de su casa si tenía la mínima sospecha.
Gracias a kami que ella siempre había estado más atenta a Sakura e inclusive a Tenten que a mí, desde su punto de vista y por su pobre conocimiento de la burocracia en la aldea debía creer que yo tenía muy poco contactó con su esposo, aunque suponía que su buena relación con mis hijas jugaban una parte importante en mantenerte lejos de sus sospechas. Siendo Boruto quien sospechaba más del comportamiento extraño de su padre, una razón más para utilizar a Mirai para distraerlo permanentemente, su enfado con su padre podría ser peligroso en el futuro así que siempre estaba al pendiente del chico.
La señora Katsugari (una amiga de mi madre) me detuvo para hablarme del problema de los adolescentes problemáticos que se juntaban en el parque haciendo difícil que las familias convivan, desde hace unos años muchas personas tendían a contarme los problemas que había en la aldea porque solía arreglarlos rápidamente, Mayormente era porque Naruto había dado la orden de hacerme caso como si se tratará de él. Así que tenía poder para hacer lo que quisiera siempre que no llamará mucho la atención, lo que extremadamente útil cuando se trataba de lidiar con las otras cabeza del clan Yamanaka y mantener mi posición como cabeza principal del clan, había hecho tantos favores y arreglado tanto problemas que mi imagen era positiva para la mayoría de personas en konoha. La vida era buena para mí en este punto de mi vida por los últimos 8 años, era la ganadora de la vida y estaba dispuesta en hacer lo que sea para que esto continuará, había hecho planes para la mayor de circunstancias que se pudiera presentar e incluso había conseguido crear una red de informantes propia.
Había solucionado la mayoría de mis temores más profundos con relación al tema de la infidelidad, para que cuando ese fatídico día llegué evitar perderlo todo. Lo única cosa que no había podido solucionar era el daño que sufrirán las opiniones de las niñas sobre mí. Tal vez nunca pudiera saber lo que pasaría por la cabeza de Naruto por más que lo intentará, incluso usando los jutsus de mi familia pero definitivamente podría entender lo que pasaba por las mentes de mis hijas o por lo menos lo hacía en la mayoría de veces. Ellas amaban a Sai por lo que me odiarían si supieran que no eran sus hijas sangre sin importar cómo se enterarian y me odiarían aún más si supieran que estoy embarazada otra vez.
Inojin también me odiaría pero estaba segura en poder recuperar su confianza antes que la confianza de las de las niñas después de todo teníamos una relación cercana, de todas formas siempre había sido una prioridad en mejorar mi imagen y la de Naruto frente a todos ellos para poder disminuir el daño que la verdad haría. Sai por otra parte era un elemento de toda esta situación que no podía proteger o tan siquiera ayudar, no había forma en que pudiera hacer algo que no se volviera en dolor para él cuando todo esto fuera público, después de todo el sentimiento de dolor que siente una persona que sufre una infidelidad se genera por la destrucción de todos esos lazos de amor y amistad que tuvieron con aquella pareja. Incluso alejarlo de mi lentamente sería muy doloroso para ambos ya que como decía un viejo dicho "Toda historia de engaño inicio alguna vez como una historia de amor", así que para disminuir su dolor tendría que matar lo nuestro lentamente y progresivamente hasta que cualquier sentimiento entre nosotros muera, lo que sería como querer cortarte un brazo esperando no sentir dolor y sin que tu sentido común intentara evitarlo.
En estos tiempos recordaba la conversación que Neji y Naruto tuvieron durante nuestros primeros exámenes chunin, Neji había perdido el encuentro pero el tiempo le daría la razón, las personas nacen para cumplir un destino. El nació para servir a la rama principal de los Hyuga hasta su muerte y Hinata no había nacido para ser alguien fuerte, aún recuerdo cuando me lo tope después de lo ocurrido en la segunda etapa de los exámenes chunin para reclamarle por lo que había hecho a la pobre de Hinata, él me dijo que me debía de callar después de todo mi destino era simplemente ser una herramienta política para el clan Yamanaka y que mi vida sería un fracaso como el fracaso de kunoichi que era.
Aunque odie admitirlo tenía razón en decirme que mi vida sería un fracaso después de todo sólo había ascendido a cabeza del clan por ayuda de Naruto, él cual a su vez sólo me había ayudado porque había terminado embarazada accidentalmente así que lo vio como la cosa correcta que hacer. Ésto fue lo que me deprimió los primero años de mi aventura con Naruto, saber que mi vida era tan buena por intervención de este y que sin su ayuda hubiera terminado siendo otra aldeana más en la aldea, hubiera perdido muchas de las cosas que me importaban como la florería familiar (la cual no había producido ganancia en años) o los derechos políticos de mi familia.
Una vez que termine de escuchar el problema de la vieja amiga de mi madre y prometer solucionarlo, seguí caminando por la calle principal.
Me tope con Himawari y mis hijas en medio del mercado pero por suerte estás no me vieron, estaban de compras distraídas viendo los aparadores así que busque a Hinata que debía estar cerca pero no la vía por lo que aprovechando la ocasión lanze la cartera dentro de la bolsa que traían sin que me vieran, si sería raro encontrar la cartera de su padre en una de sus bolsas pero estaba segura que le servirá de excusa para ir a verlo al trabajo. Naruto estaría feliz de ver a sus tres hijas juntas, aunque existía la posibilidad de que se gastarán algo del dinero dentro o que simplemente no la vieran hasta volver a su casa, de cualquier modo la acción estaba hecha y no podía deshacer fácilmente.
-Hola ino.-
Después de alejarme un poco al asustarme ví a Sakura sonriendo, por suerte no hice ningún sonido evitando que las niñas se dieran cuenta de mi presencia antes de lo debido, si me reunia con ellas antes de ver a Hinata sería terrible al no poder usar la conversación de la niñas para evitar hablar de mi misión inexistente. Así que la tome de su blusa para meterla a un restaurante lo más rápidamente que podía, antes de entrar vi a sarada acercarse a las niñas sin parecer notar mi presencia por lo que me apuré para desaparecer a ambas de ahí, Sakura intentó hablar pero la detuve hasta llegar a la mesa entonces una mesera se acercó para tomar nuestro pedido.
-Buenas tardes, bienvenidos al restaurante Akira ¿Que le puedo...-
-Dos cafés, por favor.-
-¿Algo más?-
-No.-
—Ok, se los traigo en 10 minutos. —La mesera se fue rápidamente considerando que había sido una pérdida de tiempo preguntar, había trabajado de mesera por un tiempo en mi juventud y sabía que quienes ordenan sólo café solían quedarse mucho tiempo sin comprar nada más, así que no pretendía tardar mucho tiempo en esta conversación. Sakura me veía con cara sorprendida que terminó convirtiéndose en una cara burlona, no estaba segura de que encontraba tan gracioso, pero aguarde hasta que pudo hablar.
-Deberías relajarte Ino.-
—¿Relajarme? Estaba relajada hasta que estuviste a punto de arruinarlo todo.- Había limpiado mi cuerpo lo mejor que podía de cualquier rastro de Chakra del Uzumaki pero nunca se sabía, no quería darle la minimo oportunidad de sospecha a Hinata.
-por saludar-
-Por casi hacer que las niñas me descubriera, sabes que suelo tener todo esto planeado.-
—puedes improvisar, te he visto hacerlo antes. —
Quería gritarle pero había suficientes personas en el restaurante para llamar la atención de aquella forma —Sabes bien, que si dejo pistas ellas darán con la verdad tarde o temprano, ¿Tienes que pensar antes de hacer algo? —
-No soy yo quien ha tenido una aventura por más de una década, ni soy yo quien tuvo dos hijas con alguien que no es mi esposo.-
-Tengo que recordarte lo que hiciste durante el tiempo que Sasuke estuvo fuera.-
-Es tu palabra contra la mía.-
—excepto que soy una Yamanaka y puedo mostrarles a todos mis recuerdos, de lo que ví en tu casa. — Sakura guardó silencio por unos momentos pensando sobre el asunto antes de decir. -ok, no volverá a pasar, olvídalo.-
-supondo que deberemos hacer esos cafés para llevar.-
-Su pongo que tú pagas después de todo tu los ordenaste, por cierto... No sé cómo preguntar esto pero... estás embarazada nuevamente ¿Cierto?-
-¡¿Que?!-
-Ino odias hasta el olor del café, la única veces que te he visto beber café ha Sido cuando has estado embarazada, y acabas de ordenar dos cafés sin ni siquiera pensarlo.-
Mi cabeza golpeó la mesa y podía sentir como todos en el restaurante veían en mi dirección, la prueba del café siempre había sido una clara indicación de mis embarazos, cuando estuve apunto de volver a subir mi cabeza sentí un pie entre mis entrepiernas. Sakura estaba usando su pie descalzo para checar mi vientre con ninjutsu médico sin que nadie se diera cuenta, quería checar por ella misma si estaba embarazada después de todo había sido la encargada de todos mis partos hasta hoy, así que solía tomar esto muy enserio.
-SI, definitivamente estás embarazada nuevamente de Naruto.-
-¡¿Naruto?!... Realmente esperaba que fuera de Sai en esta ocasión.- Había pensado en varias veces embarazarme de Sai nuevamente para equilibrar la balanza en cuanto a niños pero realmente no quería pasar por otro embarazo, este embarazo sería definitivamente el que destruiría mi sensual figura, tantos años evitando lo habían sido inútiles y lo peor era que la balanza de hijos estaba más desequilibrada que nunca.
-Lo dudo, ¿Cuando se lo dirás?-
-Ni idea... Un momento, ¿Qué significa "lo dudo"?-
-Ino, soy tu amiga y he sido tu enfermera desde hace años. Tal Vez no sea de tu clan tan afamado por su conocimiento de la mente humana, pero se identificar patrones inconscientes de conducta, tú tiendes a ser más permisiva y descuidada cuando se trata de Naruto que con Sai.-
-Estas diciendo que me...-
-Si, por lo menos a un nivel inconscientemente estás prefiriendo a Naruto para ser el padre de tus hijos... Ahorita mismo estabas ignorando tu embarazo para dejar que se desarrollará para no tener que decidir si tendrás un aborto cuando sigue siendo seguro hacerlo, lo mismo paso la última ves, reconociste tu embarazo muy tarde cuando ya estaba muy crecido en tu vientre.-
Era verdad,
-Bueno...- Sakura tenía razón esta vez, tendía a soportar más cosas a Naruto que las de Sai pero en mi defensa el primero las hacía mucho más seguido que el segundo, no debí dejar los anticonceptivos a ellos. Después de todo uno sería responsable con todo el tema por mientras que el otro No —supongo que tienes razón he sido muy descuidada en ese tema, también en el hecho de que no planeaba abortar por ninguna razón porque… —
-Porque estás obligada a tener los hijos de Naruto... Acepté esa explicación la última vez, ahora dime ¿Quien te obliga? — Simplemente suspiré sabiendo que ese pequeño detalle tenía que salir tarde o temprano. —¿Nunca te lo he dicho verdad? —
-decirme ¿Que?-
-La primera vez que me reuní con los líderes de las distintas facciones de mi clan, todos en la sala sin excepción votaron en mi contra para ser la siguiente cabeza del clan y estuve apunto de perder todo por haberme casado con Sai, ellos me iban a quitar la única vida que había conocido simplemente porque no concordaban con mi elección de marido. Ellos me dijeron que no tenía lo necesario para ser la siguiente cabeza del clan y cualquier descendencia con Sai sería débil. Pude evitar mi destitución como candidata a la cabeza del clan pero no podía conservarla mucho tiempo-
-un momento, si eso pasó ¿Cómo te volviste cabeza del clan?-
-Fácil, unos meses después terminé embarazada de Naruto y cometí el error de confiar en mi madre, lo siguiente que supe era que estaba nuevamente frente al consejo de mi clan. Firmé un acuerdo secreto en dónde se establecen muchas clausuras; entre ellas que Inojin dejaba de contar como mi heredero, que tenía prohibido abortar cuando se tratase de un hijo de Naruto y muchas otras.-
-¿Cuántas más hay?-
-9500-
-¿Cómo fuiste tan estúpida para firmar eso?-
—estaba desesperada y embarazada, no me consideraban suficientemente buena para estar a la cabeza de clan sóla. La única razón por la que me permitieron ser la cabeza del clan, fue porque pensaron que usando a su hija y mi cuerpo, podía tener influencia sobre Naruto. Así que acepte: yo continuaría el legado de mi padre, mi clan obtendría influencia política además de integrar los genes de alguien fuerte y Naruto estaría feliz usando mi cuerpo. Sería un ganar ganar para todos. —
Las cejas de Sakura mostraron su enojo con esta respuesta, pensé que me regaña —ok, ¿Podemos cambiar de tema? No quiero terminar golpeando a una mujer embarazada. —
Sabía de antemano que sakura se pondría furiosa si escuchaba de ese acuerdo pero por lo menos me había sacado un pesó de encima, aunque tenía curiosidad cuál parte le había molestado más, no tenía la valentía de preguntar así que decidí realmente cambiar de tema como me lo había pedido. -Si tienes razón... ¿Qué debería comprarle a Hanabi?-
-Podía ser un juego de cremas para la piel, estoy segura que ella usa muchas de esas.-
-Lo pensé pero todos sabrian que Naruto no compro eso, así que pensé que simplemente unas botellas de sake, le encantará y todos pensaran que sólo Naruto pudo ser tan tonto para regalar eso.-
-Debería saber bien en tu condición que no deberías regalarle alcohol a una mujer embarazada.-
Realmente se me había olvidado ese pequeño detalle, Hanabi tenía 8 meses de embarazo y nadie seguía sin saber quién era el padre, ni siquiera Hinata sabía de quién era el niño que esperaba su hermana. Tenía mis teorías pero no podía garantizar nada, muchos señalaba el ex-compañero de Hinata shino o a konohamaru como el padre, pero mi experiencia en estos asuntos me decía que ninguno de ellos era. Debía de ser alguien cercano a ella pero que no tuviera el estatus necesario para ser su esposo, realmente creía que debía de ser un empleado que hubiera recibido una compensación especial de su jefa, aunque también estaba la posibilidad de que alguien hubiera abusado de ella en una de sus tantas salidas a beber.
-Aún no sabés ¿Quién es el padre?-
-Por Kami, ¿cómo volvimos al tema de los bebés?... pero no, me dejaron checar ayer pero no hay mucho contraste entre el chakra de Hanabi y el de su bebé para identificar al padre.-
-Sin mucho contraté, eso quiere decir que fue un Hyuga.-
-No lo sé, el contraste es mucho mayor que el embarazo Hyuga promedió, así que no tengo ni idea de quién será el padre.-
En mi cabeza sonó una alarma de respuesta a ese pequeño rompecabezas pero no dije nada, sería demasiado malo que fuera verdad, preferí olvidar esa posibilidad por ahora y concentrarme en lo que estaba frente a mi. En ese momento llegó la mesera con nuestros cafés mucho antes de lo esperado, no había desayunado así que pedí algo de comer al pensar que Hinata nunca dejaría a las niñas solas por mucho tiempo, y fue entonces una visita inesperada apareció.
-Ino, No esperaba verte aquí.-
-¡Hinata!-
-¡MAMÁ!-
Inora (9 años) e inomi (7 años) aparecieron frente a mi en ese momento por mientras que me abrazaban, había salido una semana (sai había iniciado su propia misión hace tres días) así que era obvio que me extrañaron, yo también las había extrañado. Mi viaje había sido básicamente el siguiente; había pasado el primer día relajándome en el departamento con Naruto, el segundo viajando, 3 días investigando la cabaña en dónde pasaremos las vacaciones así como sus alrededores, otro día yendo al hotel acordado para otra reunión y se suponía que recogería hoy a mis hijas.
Ví Himawari y sarada llegar detrás de estas por mientras que sonreían, no era como había planeado las cosas pero mi plan se estaba cumpliendo, Hinata no estaba molesta así que suponía que no me había visto poniendo la cartera de su esposo en las bolsas de su hija.
-Lo siento, llegué algo hambrienta y me tope con Sakura así que pensé comer algo antes de ir por la niñas, ¿Cómo se portaron?-
-Bien como siempre.-
-ayuda que se lleven tan bien con tu familia.-
-Es cierto, ellas se llevan tan bien con Himawari y Boruto que parecería que fueran hijas de Naruto.-
Aplaste el pie se Sakura por ese comentario, lo que sólo Sarada noto sin decir nada (no sabía cuánto le había contado su madre del asunto) pero que Hinata y las niñas lo ignoraron al reírse, para cambiar de tema rápidamente llame a la mesera nuevamente para ordenar comida para todos, fue entonces cuando note algo interesante Himawari tenía los mismos gustos gastronómicos que mis hijas por mientras que los míos difieren mucho de los de ellas. Tal vez mis genes no habían sido tan predominantes como creía. -¿Algo nuevo desde que me fui?-
—¡Aprendimos a usar clones de sombra! —Mis dos hijas gritaron a todo pulmón, por mientras habría los ojos del shock.
—Es cierto, Naruto tomó un día libre antier para llevarnos a todos a pasear y ahí les enseño a usar clones de sombra, ellas lo aprendieron tan rápido que fue increíble. — Hinata explicó con una sonrisa, por lo menos ya sabía porque estaba de tan buen humor hoy.
Sakura se rió de mi cara de sorpresa, Hinata también pero por diferente razón, Naruto era un idiota irresponsable. No sólo aprovechó nuestro pequeño plan de reconocimiento para salir a pasear con todos sus hijos sino que les enseño algo que haría que comparen a nuestras hijas con él.
-vaya eso es impresionante, bien hecho.-
-casi lo olvido, acabo de cancelar el compromiso que me impedía ir a la casa del lago, eso significa que podré ir con todos ustedes.-
-Que bien, no hubiera sido lo mismo sin ti.- Forcé una sonrisa por mientras que la maldecía internamente, había pasado mucho tiempo organizando esto para disfrutar unas buenas vacaciones, no odiaba a Hinata pero quería hacerla pagar aún si nunca se enterará que algo paso.
Pasaron rápido unas pocas horas desde que me había reunido con Sakura y Hinata en aquella cafetería, en la que por cierto la comida había sido pésima como mínimo, eso sin contar el escándalo que se hizo cuando las niñas encontraron una cucaracha en la jarra de limonada de la que nos habíamos servido todas. Por lo menos obtuvimos toda la comida gratis. ahora me encontraba en mi hogar oyendo a mis hijas hablar entre ellas sobre el día de compras que habían tenido con su media hermana, mientras que yo lavaba los platos de la cena que acabamos de tener hace unos momentos. Ese podría parecer un momento cualquiera en el día de la mayoría de las madres pero para mí eran esos momentos los que quería guardar entre mis memorias más preciadas, sabía que algún día llegaría el momento que toda la verdad estallaría y nunca volvería a vivir estos momentos perfectos en familia.
Eventualmente se terminaron los platos sucios además que tenía cosas pendientes que hacer, por lo que volteé hacia mis hijas que seguían distraídas en su plática -Niñas, ya es noche es mejor que se vayan a dormir.-, lo último que necesitaba era que estuvieran en la sala principal cuando ella llegara.
-Está bien.- Espere alguna clase de resistencia como a veces solían hacer en estas ocasiones pero para mí fortuna ambas debían estar cansadas por el día, así que se levantaron para darme sus platos sucios y dirigirse hacia arriba, por lo que tuve que recordarles que se lavaran los dientes antes de dormir y decidiendo lavar esos platos en otra ocasión. Entonces use un jutsu para asegurarme que Inojin estuviera en su cuarto, el chico continuaba intentando imitar una pintura de su padre sin mucho éxito por lo que deduje que terminaría durmiendo sobre sus tintas nuevamente, lo que sería molesto de limpiar el día de mañana pero que por esta noche me resultaba perfecto para mantenerlo ocupado por mientras que la médico del Clan venía para dar constancia de mi estado.
Se necesitaba dar constancia que llevaba otro hijo de Naruto en mi vientre lo antes posible o por lo menos eso era lo que necesitaban los otros miembros del clan, a mí me bastaba con la confirmación de Sakura pero los procedimientos eran importantes para ellos, ya que como parte del acuerdo que había hecho con ellos tenía que comprometer a todos mis hijos con el rubio con alguno de sus hijos. Por lo que la mayoría de los miembros de mi clan esperaron años para saber de un bebe para tener una nueva oportunidad de emparejarlos y así obtener la sangre del rubio en sus líneas sanguíneas, claro que la decisión final no se tomaría hasta que las niñas cumplieran 16 años de edad pero eso no evitaba que muchos de esos idiotas intentan acercar cada vez que pueden sus hijos a mis hijas para conseguir alguna ventaja, aunque eso sería un problema para el futuro por ahora tenía que lidiar con el hecho que iniciaría por tercera vez el protocolo de encubrimiento para evitar que la verdad saliera a la luz. Era fastidioso en el mejor de los casos y una verdadero dolor de cabeza tener que soportarlo por todas las semanas que dura el embarazo, sin contar que no sabría cómo sentirme cuando tuviera que mentirle a Sai sobre la muerte de un bebé que él seguramente estará esperando si algún día se llegaba a activar totalmente ese protocolo, aunque no me podía quejar de todos los cuidados que recibía por todo el mundo cada vez que terminaba embarazada.
La anciana llego de acuerdo lo programado, así que la dejé entrar antes de que hiciera algo tan tonto como tocar el timbre. Sin hablar mucho me acosté en uno de los sillones, ella comenzó a hacer su trabajo y simplemente le dije lo que Sakura había dicho. Aún faltaba mucho para que naciera este bebé, por lo pronto simplemente me tocaba esperar a que algo sucediera para reaccionar lo más rápido posible. Eso era todo lo que podía hacer por el momento.
No dejaría que mi pasado lastimara a mis bebes.
