Conversación: —Nuevo Mundo, Mismos Problemas—

Narración: Nuevo Mundo, Mismos Problemas

Radio: —Nuevo Mundo, Mismos Problemas—

Continente de Anima

Mistral

Ciudad de Mistral

Academia Haven

Entrada Principal

0700 horas

POV Ethan

—Bienvenidos a la Academia de Cazadores y Cazadoras Haven, ustedes están aquí porque tienen un nivel más avanzado que el resto, dispuestos a acabar con las criaturas Grimm y traer paz a Remnant—. Leonardo daba su discurso a la multitud de alumnos que se unían a la academia mientras nosotros estábamos en nuestras armaduras cerca de él.

Dando una imagen imponente que hacía que los estudiantes nos dieran miradas.

—Les quiero presentar al Capitán Ethan Drake y a la Sargento Svensdottir, encargados de la nueva clase a la que llamaron SCDO (Soldados de Choque de Descenso Orbital). Darán un entrenamiento distinto a lo habitual y solo podrán ser inscritos yendo directamente con ellos.

—Los de primer año darán su iniciación en la cordillera, mientras que los reclutas inscritos para los SCDO acompañen al Capitán— terminó de explicar para retirarse junto con los de primer año, pero 120 personas se quedaron con nosotros en el anfiteatro.

—Bien, quiero que me escuchen atentamente, yo no seré fácil con ustedes. Los haré sufrir dolor sobrehumano con el fin de que se acostumbren y se convierta en un simple lunes.

—Nuestro trabajo es defender al planeta de todo peligro; eso incluye mercenarios, convictos, bandidos, asesinos y Grimm— muchos iban a levantar la mano, pero los detuve para continuar.

—Antes de que pregunten, sí, tendrán que matar. Negarse a matar a alguien es normal, nadie es capaz de apretar el gatillo en el primer intento, pero para eso están aquí. Los que no crean capaz de resistir el desgaste físico como mental de lo que les viene, se puede retirar con toda confianza— nadie se movía hasta que uno dio un paso hacia atrás y se fue, acompañado por 19 personas más.

—¿Alguien más?— hubo un silencio por unos minutos antes de volver a hablar.

—Entonces síganme, les espera una de las pruebas más brutales que hayan hecho en sus vidas— los llevé al patio donde descubrí mi semblanza, para ver un cambio crítico al lugar.

La arena se convirtió en grava y tenía alambre de púas encima, para después usar la zona montañosa para el apartado de escalar y la más notable, los pilares de Loki con trampas para los pobres ingenuos que se la pasen de listos.

Pero lo mejor de todo, un Warthog M831 de transporte que utilizaremos para seguir a nuestras víctimas.

—Escuchen atentamente, escorias. No me importa saber su nombre, ya que no se merecen ese derecho. Una vez pasen las pruebas, tal vez me interese mirar en su dirección. Pero por ahora quiero que desactiven su aura, no quiero que la empleen para sacar ventaja.

—Si no pueden sobrevivir sin ella, entonces no nos sirven. Toda la prueba será sin aura, sin semblanza ni nada por el estilo. Van a correr por toda la ciudad y solo se detendrán hasta que lo diga— terminé de hablar, viendo que seguían parados en su posición.

—... ¿Están esperando una invitación? ¡Empiecen a correr, ya!— dije disparando mi MA5B al aire, asustándolos y haciéndolos correr saliendo de la academia.

Sven se sube de piloto del Warthog y yo detrás para seguir a los cadetes por toda la ciudad, pero quitándome el casco para no dar la imagen incorrecta de lo que estamos haciendo.

—¡¿Dónde está la emoción que tenían al llegar?! Haré de ustedes unos verdaderos guerreros. ¡El que se detenga lo pondré a levantar la mierda de los establos, con sus manos desnudas!— ya con la amenaza plasmada, todos se llenaron de convicción

No querían recoger cagada de animales sin guantes; el simple pensamiento les daba ganas de vomitar.

POV Narrador

La gente podía ver a 100 jóvenes correr por las calles como si su vida dependiera de ello, mientras un vehículo gigante estaba detrás de ellos, gritándoles frases para nada alentadoras si decidían detenerse.

Los ciudadanos podían ver que eran los mismos soldados que se encargaron de destruir a la horda de Nevermores que los atacó al intentar llegar a la ciudad.

Entre esos ciudadanos se podía ver a un grupo de padres que veían cómo sus hijos se alejaban de donde ellos estaban.

—Ese era mi hijo— una madre fauno leopardo observaba como su hijo corría con el resto con una mirada de determinación.

—¿Los soldados de antes están enseñando en Haven?— un padre humano preguntaba en su ignorancia.

—Cómo no saberlo, había pancartas y boletines sobre una nueva clase que nombraron como SCDO. Solo los más preparados física como mentalmente son los aceptados, al menos eso decía este tríptico— dijo el esposo del leopardo sacando ese mismo papel donde venían las especificaciones para poder acceder solamente a las 'pruebas'.

—Debe ser bestial, pero viendo el tipo de armamento que llevan y lo potente que llegó a mostrar, no me sorprende que los jóvenes se sientan atraídos.

—Aunque debo darles un punto positivo, no tomarán a cualquiera para tomar un rifle, terminaría en tragedia— opinó una mujer que estaba sentada en un banco viendo pasar el gran Warthog por las calles de Mistral.

—No solo eso, cuando iba a mi jornada vi a mi jefe hablar con uno de ellos, sobre un trato de hacerles vehículos a cambio de material. Nos dio toneladas de titanio, ¿sabes lo que podríamos hacer con todo eso?— comentó otro hombre, que escuchaba el chisme de la conversación.

—Los convoyes de alimentos y personas no solo serían aún más seguros, sino también baratos, ya que lo único que quiere es que construyamos carros y tanques para ellos— un hombre ingeniero que estaba con el grupo mencionó la visita del SCDO a la empresa MSL.

—¿Por qué construirían vehículos de guerra en tiempos de paz?

—Tal vez entre nosotros lo estamos, pero cuando llegaron demostraron lo poco preparados que estamos a un ataque masivo de Grimm. Su armamento es perfecto, atravesaba todo Nevermore que se les puso enfrente, imaginen qué ocurriría si un Goliath o un Beringel llegaran a la ciudad— otro hombre, más viejo que el resto, llegó para sentarse junto al resto.

—Sí, tal vez los Cazadores podrían hacerse cargo, pero con daños infraestructurales; sin embargo, un rápido despliegue de esta gente podría acabarlos en poco tiempo sin causar pánico y nos haría sentir seguros, sin miedo. Podríamos permanecer fuera del radar para los Grimm— era un exmilitar atlasiano que ahora estaba viviendo en Mistral, quien daba su opinión llegando a ver las cosas positivas que esta nueva división podría traer al reino.

—Si ese es el caso, ¿por qué no solo dar las armas para que la gente las use para defensa personal?— la mujer del banquillo preguntó.

—Eso yo lo puedo responder. Insurrecciones, mercado negro, mercenarios, bandidos, sabiendo la potencia que sus armas tienen, dar rienda suelta para quien sea puede ser terrible. Cualquier psicópata con dos manos podría empuñar una y dar caza a quien se le antoje.

—Me parece adecuado que solo gente experta las maneje; me sentiría más seguro que alguien mejor entrenado la utilice— el padre humano dijo recordando experiencias de guerras civiles pasadas.

—Puede que tengas razón, solo queda esperar. Lo que no quiero es que sean como los perros sucios de Atlas— el hombre fauno leopardo daba su opinión. Atlas no tiene buen historial con los faunos en sus rangos o incluso con los mismos ciudadanos.

El exmilitar decidió callar su respuesta; era cierto, aunque le doliera en su orgullo.

—Hasta donde tengo entendido, la mitad de ellos son Faunos. Me gustaría que el soldado diera una conferencia para que diga sus objetivos y puntos de vista— dijo la mujer leopardo mirando la academia.

El exmilitar se le encendió su foco.

—Podríamos hacerlo, si suficiente gente lo pide, la academia tendrá que escuchar al pueblo. Podremos preguntar todas nuestras dudas— dijo su idea que hizo que todas las personas del sitio asintieran y empezaron a acordar una junta con el director Leonardo.

POV Ethan

Aguantaron la vuelta, bien, pero todavía no acaba.

Volvimos al patio de la academia y, sin dejarlos tomar un respiro, les doy su siguiente orden.

—Al suelo, denme 500, ¡ahora!

Los cadetes, cansados y anonadados, deciden hacer caso, usando todas las fuerzas que tienen para lograr hacer las lagartijas que pedí.

Pero en eso escucho un grito de frustración en mi costado.

—¡¿Por qué demonios debemos hacer esto?! Vine a aprender a disparar Grimm, ¡no a ser un maldito Atlasiano!— uno de los chicos grita de frustración, haciendo que varios lo miren mientras otros me miran a mí.

Calmado, me acerco a él. Lo reconocí de inmediato; era el chico fauno alce que saqué de problemas hace unas semanas. Yo, siendo unos pies más alto que él, me paro enfrente de él, mirándolo fijamente, para empujarlo con fuerza al suelo, sorprendiendo a los jóvenes.

—Levántate— el chico, indignado, se levanta con dificultad para, sorpresivamente, ser devuelto al suelo, pero esta vez por una patada, haciéndolo gritar de dolor.

—¡DE NUEVO!— los demás estaban atónitos por lo que estoy haciendo, ya que no creían que abusara de mi poder.

El chico, con dificultad, se pone de rodillas mirando al suelo. No hago nada más que mirarlo.

—Te pondré en contexto. ¿Qué hubiera pasado si hubieras tenido que huir del Grimm, correr por todo un bosque, estás cansado, agotado, eres golpeado y caes al suelo? ¿Qué harás después?— digo con voz seria, esperando la respuesta del chico que poco a poco alza su vista.

—... Me levantaré...— me responde en voz baja.

—¿Y si te tiran otra vez?— respondí, alzando un poco más mi voz.

—Me levanto de nuevo— dice susurrando.

—¿Y DE NUEVO?— alzo aún más mi voz.

—ME LEVANTO OTRA VEZ— eleva su voz para no quedarse atrás.

—¡DE NUEVO!— grito en su cara.

—¡ME VUELVO A LEVANTAR!— grita en mi cara.

—¡DEMUÉSTRAMELO, PONTE DE PIE!— le digo, dándole mi mano que él toma para volver a pararse, poniéndose firme enfrente mía.

—Yo no hago estos entrenamientos solo para torturarlos, los estoy entrenando... para que logren sobreponerse a cualquier adversidad que se les ponga en medio, no importa qué tan cansados estén, qué tan adoloridos estén.

—La única manera de dar miedo a tu oponente —continúo, soltando su mano para tomarlo de los hombros—. Es que no importa cuántas veces caigas, tú te sigas levantando, porque no importa que tan fuerte puedas golpear, sino, que tan fuerte te pueden pegar y seguir avanzando. ¿Quedó claro lo que les expliqué?— pregunto, esperando una respuesta.

Sven solo me mira de lejos con una sonrisa al ver cómo crecí, a ser el hombre que soy siguiendo ese mismo consejo.

—SÍ.

—¡SI, ¿QUÉ?!

—SI SEÑOR— una nueva ola de motivación llena a los chicos para que sonría.

—De pie, todavía no acaba esto. A la grava, RÁPIDO— digo aplaudiendo fuerte para ver cómo poco a poco todos se tiran en la grava con alambre de púas, arrastrándose, resistiendo el dolor.

—Todos ustedes son un equipo, una familia, nadie aquí va por libre, se necesitan del uno al otro, nadie se queda atrás. El hombre o mujer que tienes a tu lado es tu hermano, tu pilar; se apoyan entre ustedes, ¡¿ENTENDIERON?!— grito para ver cómo entre ellos se ayudan a escalar la pequeña montaña para cruzarla.

—SI SEÑOR— todos dicen a la vez.

Veo cómo una chica se resbala antes de llegar a la cima, pero alguien la toma del brazo antes de caer y la ayuda a subir. Él me mira de reojo para recibir un asentimiento de mi parte.

Estos chicos tienen potencial, solo hacía falta explotarlo.

Dos horas después...

—Lo hicieron bien, todos pasaron, estoy orgulloso de ustedes. Vayan a comer, bañarse y descansar; lo van a necesitar— les doy salida a los reclutas que solo me dan un saludo para retirarse.

—Vi su entrenamiento, Ethan. Debo decir que estoy impresionado; por más brutal que fuera, pude notar la mirada de esos chicos al irse. Tienen un nuevo propósito— se acercaba Leonardo a mí para discutir sobre la iniciación.

—No les di ningún propósito, Leo, solo les mostré un camino; ellos lo tomaron— sonrío viéndolos irse.

—Bueno, ya que terminó, vengo a decirte que el pueblo quiere conocerte, saber a quién le están confiando sus hijos, cuáles son tus objetivos. Un discurso de por medio no vendría mal para motivar a las masas— me explica, poniéndome a pensar.

—¿Y cuándo sería eso?

—La gente le gustaría lo más pronto posible, a las tres de la tarde, específicamente. También saldrás en televisión, así que ve bien vestido— me dice para retirarse a su oficina, mientras Sven se acerca donde estoy.

—Estoy orgulloso de ti, amor— nos besamos un poco.

—¿Qué tienes pensado decir?— solo me quedo mirando al cielo, pensando en las posibles preguntas que me dirán y en las polémicas que podría meterme si no pienso bien mis palabras.

—Ya me las arreglaré.

Continente de Anima

Mistral

Ciudad de Mistral

Centro Recreativo de Mistral

1500 horas

POV Ethan

—No te dije que vinieras bien vestido— me cuestiona Leonardo al verme aún con mi armadura puesta, pero sin casco.

—No les voy a vender humo, Leo; no les mostraré algo que no soy— le intento explicar mi lógica.

El director solo suspira para darme pequeños empujones.

—Ya que, sal y actúa con normalidad— dice empujándome.

POV Narrador

La gente estaba extasiada de por fin poder saciar sus ansias de respuestas al poder lograr formar una reunión para conocer al profesor de la nueva clase en Haven.

Su espera terminó al ver a un hombre de alrededor 1.80 con su famosa armadura pararse en el podio. Las cámaras empezaron a sonar y a transmitir en vivo la situación.

Después de unos minutos tensos en los que el soldado miraba a su alrededor con una mirada serena, se digna a hablar.

—Buenas tardes, pueblo de Mistral, me presento, soy el Capitán Ethan Rathames Drake, líder del nuevo cuerpo de Haven, los SCDO. Sé que tienen muchas preguntas, así que, disparen —el ahora conocido Ethan dio luz verde a las preguntas.

Donde prácticamente casi todo el público levantó su mano, dejando algo sorprendido al soldado al no saber quién elegir.

—Eehh, tú, el de camisa roja— un reportero del canal de noticias mistrali se alzó.

—¿Cuál es el objetivo de estos SCDO?— el sudor del reportero se hacía notar; por más sereno que Ethan esté, su presencia daba una sensación imponente.

—El objetivo a largo plazo es ser una división que resuelven problemas más hechos por personas que por Grimm. Ya saben, bandidos, mercenarios, traficantes.

—Aunque, obviamente, no podemos dejar atrás a los Grimm, ya que, al vivir en todo el planeta, debemos tenerlos en cuenta— un escritor de la revista New Mistral levanta su mano para ser elegido.

—¿Cuál es su opinión sobre que los faunos estén en su división?— esa pregunta calló a la multitud; era muy importante.

Y polémica, al parecer.

—Le daré la versión larga. Estuve leyendo sus libros de historia; miraba cómo calificaban a los faunos como "sub raza" de humanos, alguien inferior a ellos— la tensión se podía sentir en el ambiente, por guardias, reporteros y público en general.

—Pero eso me parece algo estúpido, que solo gente hipócrita y descerebrada se le ocurriría— el alivio llegó como un cuchillo a un pastel; la gente respiraba con normalidad, pero aún estaba atenta a lo que venía.

—Me puede importar una MIERDA si tienes dos orejas de más o una pierna menos, siguen siendo PERSONAS. Sienten empatía por los demás, tienen emociones como los demás, tienen algo llamado MORAL.

—Sé que hay racistas idiotas por aquí que no apoyan esto, y me paso su opinión por la raja del culo. Los animales actúan por instinto y carecen de moral; los faunos no, los humanos no, las PERSONAS NO.

—Si vienes a mí con un ojo menos o una cola de más, me da igual; para mí, sigues siendo una persona, y espero que eso haya aclarado bien mi postura —los faunos del público están felices de que alguien con ese poder llegue a empatizar con ellos y tratarlos como iguales.

Llevan esperando tiempo a ver a gente así en puestos altos y que no tenga miedo a las críticas.

—Ya dije mi postura y les daré una recomendación, para que vean que soy amable, ejem, ¿quieren dejar de ver a los faunos como un problema? Entonces DEJEN DE VER A LOS FAUNOS COMO UN PROBLEMA, PORQUE NO LO SON.

—Los rencores te matan por dentro, déjenlo ir, no vale la pena. ¿Qué chiste es ver a esta gente como animales? ¿Qué ganan al hacerlo? ¿Se sienten felices por 10 putos segundos? Porque si es así, mejor vayan a masturbarse; tendrán sus 10 segundos de felicidad sin dañar a los demás.

—Ya dije mi objetivo, ya tengo mis planes: DARÉ PAZ Y SEGURIDAD A ESTA CIUDAD, TAL VEZ Y SOLO TAL VEZ, A TODOS LOS REINOS— gritaba Ethan, alzando su brazo al aire, ganándose una ovación del público y de los medios de comunicación que ven con una nueva luz al Capitán Drake, un mesías, un protector.

POV Ethan

Salgo del escenario para toparme con Sven, que se me tira encima, abrazándome y besándome.

—¡Lo hiciste genial, Ethan! La gente te adora, ahora tenemos al pueblo de nuestro lado; creceremos y nos expandiremos para ayudar— dice contenta sobre el progreso que hicimos en tan poco tiempo.

—Aún tenemos cosas que hacer; esta primera generación será la más complicada, solo tú y yo, enseñando de todo— digo, aun abrazándola.

—Esa primera generación estará contenta de ayudarnos a enseñar a los demás, te lo puedo asegurar

He he, si fuera tan fácil.