Conversación: —Nuevo Mundo, Mismos Problemas—

Narración: Nuevo Mundo, Mismos Problemas

Radio: —Nuevo Mundo, Mismos Problemas—

Continente de Anima

Mistral

Afueras del pueblo de Nightbrick

1900 horas

POV Ethan

El Pelican nos dejaba en el punto de despliegue Bravo, mientras que el equipo de Sven llegaba al punto Alfa con el segundo escuadrón del otro lado del campamento.

—Primer escuadrón, armas sueltas, no se separen y vigilen sus alrededores, usen su visión nocturna— activo la visión nocturna del VISR para visualizar a los soldados enfrente mío de color verde, mostrando que son aliados.

—Señor, los faunos ya vemos en la oscuridad— uno de mis hombres, Citrón, el fauno alcé, dice lo obvio, pero no creo que les hayamos explicado todos los detalles del casco.

Esta misión es apresurada pero necesaria.

—Los faunos no tienen fijador de objetivos, Citrón, obedece— los faunos del grupo escuchan lo que digo y, al encenderlo, se dan cuenta de la gran diferencia.

—El plan es simple: una vez empiecen las negociaciones, atacaremos desde las dos direcciones para que no puedan huir. Intentaremos capturar a los negociantes; el resto intentará matarnos, así que haremos lo mismo.

—No duden ni un segundo, les puede costar la vida— digo mirando a cada hombre y mujer a mi mando.

—Desactiven el sonido externo y solo hablen por el comunicador, no queremos que nos descubran por un estornudo.

Enciendo mi radio para conectar con el grupo de Sven, Épsilon, mientras que el mío se llama Librae en nombre de los sistemas de nuestro universo.

—Aquí Líder Librae al grupo Épsilon, ¿me copia?— trato de hacer conexión, a lo que recibo respuesta.

—Aquí Líder Épsilon, fuerte y claro, nos acercamos al punto Alpha-1, ETA 20 segundos— el sonido de las plantas moviéndose a través de la radio me indica el desplazamiento que hacen.

—Recibido, nos acercamos al punto Bravo-1, ETA 60 segundos. Informen de cualquier situación. Cambio y fuera— corto la llamada para seguir caminando agazapado.

—Señor, ¿por qué no simplemente dejamos inconscientes a esta gente? No creo que valga la pena matarlos. Llevándolos a prisión es lo mejor— una chica gato fauno, Gul, me da su opinión, aunque no la haya pedido.

—No pedí su opinión, soldada. Esta gente está aquí de manera ilegal. Si los metemos a una prisión normal, pagarán para salir o escaparán, y los siguientes secuestrados serán tu familia.

—En ese momento te darás cuenta de que lo que hacemos es necesario. Tenemos que darles miedo, tanto que no quieran volver a hacer sus mierdas por aquí— el bosque frondoso empieza a disiparse para ver un pequeño campamento y varios guardias alrededor haciendo un pésimo trabajo.

—Aquí Librae en posición— informo para ver un pequeño destello de luz en una colina enfrente nuestro.

—Épsilon en posición, cuando ordene— el pelotón de Sven estaban listos para la acción.

—Copiado, cuando muestren a los rehenes, iniciaremos el asalto. Por el momento, mantengan su posición— con eso me quedo recostado en el césped, dando un vistazo a cada uno de los sujetos que hay, contando 18 tangos, todos armados.

Giro mi cabeza para ver una camioneta grande acercándose al campamento.

Mi grupo se pone alerta y vemos cómo del camión salen 15 tangos también armados, pero el camión es lo suficientemente grande para llevar más, lo que me dice que los rehenes están ahí.

—Épsilon, rayos X. Quiero saber que los inocentes estén dentro del vehículo— no recibo respuesta hasta unos segundos después.

—Afirmativo, cuento 45 personas en el camión. Repito, 45 personas en el camión— carajo, son demasiados.

—45...— el pobre de Citrón no podía suponer la cantidad de gente que había aquí.

Estos monstruos pensaban venderlos como esclavos o peor... para vender sus órganos.

No podía ver su rostro debajo de su casco, pero sabía que estaba furioso.

—45 personas que esperan ver a sus familiares. Muy bien, chicos, prepárense para entrar en combate— levanto mi rifle para ver cómo se acercan los negociadores al centro del campamento.

—Tiradores, inmovilicen a los negociadores, que no escapen. Los demás... armas fuera— con eso, la masacre empezó.

POV Narrador

En el vasto bosque, dos flashes de luz a gran velocidad impactaron a los objetivos, dejándolos inmóviles y alertando a los guardias de presencia enemiga.

—¡¿De dónde vino eso?!— uno de los guardias del clan Kuruma gritó. Todo fue muy rápido.

—¡No sé, fue muy veloz!— no pudo decir más cuando una ráfaga de balas le dio en la cabeza, destruyéndola y manchando a su amigo de sangre y sesos.

—¡OH DIOS, CONTACTOS!— los demás no sabían a dónde disparar, así que disparaban al bosque sin ninguna coordinación.

De los árboles salían personas de traje oscuro, disparando a diestra y siniestra a todos.

No lograban defenderse de buena manera; intentaban ocultarse detrás de rocas, pero otro grupo de esas cosas salió de la colina, acribillándolos, llenando de sangre el suelo.

Poco a poco se adentraban al campamento, matando a todos los guardias que abrían fuego contra ellos, pero los trajes repelían sus balas o solo los empujaban, mientras que ellos eran descuartizados por las suyas.

—¡Me largo de aquí!— el que protegía el camión intentó correr a la cabina, pero recibió un disparo en la cabeza, asustando aún más a los civiles capturados que no podían hacer más que acurrucarse entre ellos y esperar lo peor.

Escuchaban los gritos de ayuda de sus secuestradores que no sabían qué hacer, mientras eran eliminados uno a uno, y así como los gritos se oían por todos lados, el silencio se apoderó del bosque.

No escuchaban nada más que sus propias respiraciones aceleradas por el miedo.

Oían pasos acercarse a la parte trasera de su celda para después abrirla por completo, mostrando a un tipo alto con traje oscuro y casco que no les dejaba ver su rostro.

Las mujeres empezaban a llorar mientras abrazaban a los niños, y los hombres las cubrían con sus cuerpos para que los demás no fueran dañados.

El hombre se quitó el casco, mostrando a un joven adulto de no más de 30 años, castaño, que los miraba a todos antes de hablarles.

—No les haré nada. Venimos a sacarlos de aquí. Todo acabó, vamos, es hora de volver a casa— se apartó de la puerta para dejarlos bajar. Aun en desconfianza, uno de los hombres bajó para ver la gran masacre de sus captores junto a más trajeados rondando.

—Recomendaría que cubran los ojos a los niños; no es bonito— dijo el castaño al ver los cadáveres.

El señor solo asintió para mirar a los demás que sentían miedo.

—Es seguro, Sandra, ya no están esos...— un gran rugido los interrumpió, alertando al castaño que solo los miró de vuelta.

—Entren, los sacaremos de aquí, pero primero tenemos que esperar al transporte. No tengan miedo, no les pasará nada, lo prometo. Los mantendremos seguros— con una mirada de determinación, cerró las puertas, dejándolos de nuevo dentro del contenedor, mientras que por fuera estaban empezando a asegurar la zona para la llegada de los Grimm.

—Sven, ¡necesito esos Pelicans aquí YA!— gritó Ethan mientras se ponía el casco para posicionarse encima del camión y dar apoyo.

—ETA 3 minutos, 4 Pelicans vacíos esperando a que alguien los llene— contestó la mujer pelirroja cargando su MA5B.

—¡YA OYERON CHICOS, 3 MINUTOS, MATEN A ESAS BESTIAS SIN MIEDO Y ELLOS RETROCEDERÁN!

—Capitán, 50 contactos, vienen del oeste a gran velocidad, son Beowolfs— informó una chica de cabello azul conocida como Blå al ver un montón de marcas en su radar.

—¡Abran fuego!— los soldados dispararon al ver a los lobos oscuros salir de los árboles para ser agujereados por las municiones de la UNSC.

—¡PROTEJAN EL CAMIÓN!— ordenó Ethan disparando su fusil de asalto a los animales que se le tiraban encima, siendo derrotados fácilmente.

—¡MÁS POR EL NORTE!— informó Glu al ver otros 30 contactos a su derecha.

—PELICANS EN 40 SEGUNDOS— desde su posición, los aviones podían ver la luz que hacían los disparos de las armas de los SCDO para mantener a raya a los Grimm.

—Aquí Eco 101, nos acercamos, suban a esos civiles— el Pelican bajó para abrir su puerta y esperar a que subiera la gente.

Ethan baja del camión disparando a un Beowolf que quiso abrir la puerta por él, pero no con buenas intenciones

Abre las puertas mientras los disparos suenan de fondo.

—20 de ustedes conmigo, YA— los hombres sacaron a los niños y mujeres primero, que eran prácticamente la mitad del grupo, para ser llevados al Pelican.

Cuando todos estuvieron dentro, cerraron la escotilla y se elevaron lo suficiente para que los Nevermore no fueran por él.

El segundo Pelican bajó para luego ser atacado por un Ursa, que intentó derribarlo. Sin embargo, fue despedazado al hacerle un hueco en su estómago por una bala de escopeta.

Ethan volvió a abrir la puerta para sacar a los restantes y llevarlos al Pelican, que recibía mucha atención de los animales de la zona.

A pesar de que no había muchas emociones negativas, llamaban la atención.

Con los civiles dentro, la escotilla se volvió a cerrar para elevarse junto con su nave gemela y esperar a que los soldados fueran extraídos y escoltados.

—Eco 103 y 104, civiles extraídos, faltamos nosotros— informó Sven sin dejar de pelear, manteniendo a raya a las bestias que solo querían comer.

—Afirmativo, comenzando descenso, estará muy apretado— la zona de extracción era muy ajustada para una gran nave; que descendieran dos era aún más complicado.

—Rápido, nos quedamos sin municiones— decía Ethan, sacando su pistola porque su fusil se quedó sin balas.

Los Pelicans descendieron de buena manera, haciendo que los soldados retrocedieran rápidamente para ser extraídos, tomando a los jefes Kuruma que estaban inconscientes para ser interrogados.

Al estar todos dentro, las naves se elevaron sin cerrar la escotilla, ya que aún requerían fuego de cobertura, y subieron para juntarse con las naves que transportaban a los civiles.

—Aquí líder Librae, civiles extraídos, misión cumplida, muchachos— el capitán se relajó en su asiento mientras los chicos festejaban.

Su primera misión fue un éxito y no tuvieron heridos en el combate, solo unos raspones.

Ethan los miraba orgulloso, sabiendo que esta gente cumpliría su objetivo de proteger al pueblo, cueste lo que cueste.

Continente de Sanus

Vale

Academia Beacon

Oficina de Ozpin

2030 horas

—Hace aproximadamente una hora, las fuerzas de los SCDO rescataron a 45 personas de uno de los contrabandistas más grandes de Vacuo, el clan Kuruma.

—Son conocidos por raptar personas y venderlas en el mercado negro, pero esta noche quisieron extender su negocio por Mistral. El Capitán Drake negó tal cosa al hacer un golpe contra estos monstruos, logrando salvar a todos y capturar a los líderes de la reunión. ¿Será este el inicio del fin para las maldades del clan Kuruma?

—Los SCDO mostraron un increíble comienzo. Por ahora, las familias de los desaparecidos están agradecidas de que trajeran de vuelta a sus amados. Lisa Lavender, volvemos al estudio— la televisión de la habitación se apagó para mostrar en el reflejo al director Ozpin y la maestra Glynda Goodwitch.

—No llevan ni un año y ya están haciendo hazañas— opinó Glynda al ver los reportajes en su Scroll sobre la misión que los SCDO realizaron.

—Tienen potencial. Me gustaría conocer al Capitán mejor. Envía una invitación; cuando esté disponible, que venga para hablar, por favor— el director Ozpin siguió mirando las imágenes del equipo junto con los civiles.

—Interesante.

3 días después...

Continente de Anima

Mistral

Zona de Impacto del UNSC Paliostrol

Oficina Central

1400 horas

POV Ethan

—Las reparaciones van en buen camino. Hasta el momento, no hemos tenido ningún impedimento con ladrones o usurpadores— el señor Vert me informaba mostrando los planos y en qué secciones estaban trabajando.

Habían conseguido juntar todas las piezas dispersas para reunirlas en un solo sitio y evitar dispersar al personal por todo el área. No teníamos el suficiente personal de defensa para dispersarlos, así que juntar todo en una zona alivió las tareas de defensa.

—Eso es bueno. Este proyecto es uno de los más importantes que tenemos. ¿Cuánto tiempo tomará en estar funcional?— pregunté curioso mientras miraba por la ventana del tercer piso a la gran nave.

—Si le soy sincero, señor, le tomará alrededor de 3 años. Esta tecnología es nueva para nosotros, pero aunque no sepamos sus funciones, su construcción es posible gracias a los planos.

—Está bien, no es algo que necesitamos ahora, pero si puedes completar la construcción en ese tiempo, sería deseado— informé mirando al dueño del grupo VALST.

—Se dará todo su esfuerzo, señor. Lo que me mostró esta nave es... que cambiará el mundo, para bien— yo también espero eso.

Pero por ahora, tenemos mucho trabajo que hacer.

3 años después...

Continente de Anima

Mistral

Ciudad de Mistral

Academia Haven

0900 horas

POV Ethan

—Hoy, la segunda división de los SCDO sale de estas puertas para cumplir su deber, por lo que tanto entrenaron. Algunos de ustedes se ofrecieron a entrenar a aquellos cuyo destino los trajo aquí. Logramos convertir a Mistral en una ciudad pacífica e igualitaria.

—Gracias a nosotros, el racismo disminuyó un 40 %, los robos bajaron un 56 %, el tráfico de personas fue reducido un 72 %. Incluso algunos de ustedes que todavía no eran oficialmente SCDO acataron las reglas con sus conocidos, logrando el verdadero cambio. El cambio que había prometido traer.

—Gracias a ustedes y a toda la gente de Mistral por el apoyo, que sin ustedes no sería posible lo que conseguimos— dije mirando al frente a los 400 soldados, junto con el público y los reporteros que se llegaron para ver la 'graduación' de la segunda división.

—PERO... No es la única noticia. Muchos de los que están aquí no serán soldados, sino oficiales. Tenemos un nuevo... juguete, del cual agradezco al grupo VALST por tal hazaña, y esta presentación hará oficial el inicio de una gran alianza como socios— la gente miraba extasiada, intentando adivinar de qué juguete se trataba.

—Sin embargo, lamentablemente no lo mostraré aquí en Mistral— esto sacó una oleada de desánimo—. Si no en Vale, ya que el director Ozpin de la Academia Beacon me invitó a conversar con él y decidí... ¿Por qué no presumir un poco?— dije con una sonrisa algo arrogante, logrando que la gente de Mistral pensara que mostraré al mundo lo que somos capaces.

—Por el momento, manténganse al tanto de las noticias, que se sorprenderán con lo que tenemos— saludé a los nuevos soldados, quienes me respondieron al saludo antes de retirarse a sus nuevos puestos.

Regresé a mi oficina, donde estaban Leo y mi novia esperándome.

—¿Cómo haremos para llegar a Beacon sin ser detectados por la gente?— me preguntó Sven acercándose para abrazarme.

—La fragata despegará a la atmósfera, tomaremos un Pelican hacia él, y luego haremos el viaje a Vale. Antes de llegar, volveremos a bajar en Pelican y les daremos la sorpresa cuando estemos en el suelo— explicó el plan mientras veía a Leo que me miraba.

—Sé que te arrepientes, Leonardo, pero no dejaremos que te pase nada. Llegaremos al fondo de esto. Logramos pelear contra seres de otro mundo; una perra pálida no nos da miedo— aseguré palmeando su hombro.

—Por ahora, descansemos. Mañana será un gran día. Bajaremos muchas bocas— salí de la oficina directo a nuestro cuarto.

Al entrar, volvimos a ver las grisáceas paredes junto con una cama matrimonial donde Sven y yo dormimos. Nos desvestimos para recostarnos en la cama y vernos a los ojos.

—¿Crees que logremos ganarle?— susurró, apoyando su cabeza en mi pecho desnudo.

—Lo haremos, tenemos qué. El destino de la humanidad depende de ello— miré al techo pensando en múltiples planes mientras caía en los brazos de Morfeo.