Conversación: —Nuevo Mundo, Mismos Problemas—
Narración: Nuevo Mundo, Mismos Problemas
Radio: —Nuevo Mundo, Mismos Problemas—
Continente de Anima
Mistral
Academia Reach
Barracón 120
2000 horas
POV Narrador
Las chicas entraban a su nuevo cuarto donde vivirían juntas por los siguientes años.
Después de darle un tour a Weiss por las instalaciones y hablar en administración sobre las clases que tendría, le explicaron que todos los de su barracón tienen clase juntos, por lo que, en cuestión de horarios, no tenían nada por separado.
Al entrar, vieron a otra chica junto con un chico, estos dos siendo faunos por sus orejas extra.
—Ho-hola, un gusto conocerlos— decía Ruby con energía a la vez que nerviosa.
—Ustedes son nuestras compañeras, ¿no es así? Un gusto— decía la chica pelinegra con ojos ámbar, mientras observaba a la chica albina.
—Así es, soy Yang— la rubia se presentaba colocando sus manos en su cadera, logrando que sus senos rebotaran.
Weiss, que estaba a su lado, se sintió ofendida por la diferencia de tamaños entre las chicas del grupo, siendo ella la menos 'pronunciada', incluso comparada con Ruby.
—Ruby Rose, un placer— decía Ruby con enorme sonrisa, poniendo sus manos en la espalda.
—Weiss Schnee, espero que nos llevemos bien.
La presencia de una Schnee alertó a los dos faunos, que no esperaban ver a una miembro de las familias más ricas y poderosas de todo Remnant en una academia militar lejos de casa.
—¿Schnee? ¿Qué hace una de tu clase en un lugar como este?— dijo Adam de manera abrupta.
Weiss se enojó por la falta de respeto.
—¿Cuál es tu problema? Vine para separarme de mi familia y crearme un nombre para mí— decía Weiss molesta por lo abrupto que fue Adam.
—Ooohh, entonces la clase alta viene a demostrar que son mejores— asumió Adam.
Blake y las demás chicas estaban atentas para ver cómo se desenlazaba esta charla, aunque fueron interrumpidos.
—Nadie es mejor que otro hasta que se demuestre lo contrario— una voz grave habló detrás de ellos.
Todos giraron para ver al General Drake sin su armadura y solo en uniforme.
—Firmes— ordenó el veterano.
Blake y Adam inmediatamente hicieron caso, con Weiss siguiéndoles el paso, para terminar con Yang y Ruby, que se habían exaltado por la llegada del General.
Ethan los miraba a todos atentamente para ponerlos nerviosos; sabía cómo la gente lo veía, con respeto, por lo que aprovechó eso para tener una presencia imponente.
—No tienen ni 10 minutos y ya tienen conflictos. Adam, ya habíamos tenido esta charla; a menos que tengas un motivo o razón, no debes cuestionar a tu equipo— dijo el alto mando a su nuevo recluta.
—L-lo siento, señor, no lo volveré a hacer— decía Adam, quien no estaba acostumbrado a seguir órdenes, pero conociendo al hombre que tenía enfrente, debía hacer caso.
—Eso espero. Ya que están todos reunidos, me ofrecí como voluntario para elegir a los líderes de su equipo. Quiero ver quién leyó el libro que se les otorgó. ¿Cómo se ordenan las divisiones?— preguntó el General.
Weiss inmediatamente dio un paso al frente, sabiendo la respuesta.
—Weiss— dijo Ethan señalando con su mano a la albina para que hable.
—Las divisiones se dividen por generaciones que salen de la academia. Durante el primer año y medio, la primera división tuvo seis generaciones inscritas, mientras que en el segundo año y medio, cuando la segunda división se fundó, tuvo ocho generaciones que se unieron.
—Este, siendo un nuevo año, formaríamos parte de la nueva tercera división— explicó Weiss.
—Bien hecho, es correcto. Ustedes formarán la nueva división junto con el resto de su generación, pero también de todos ustedes saldrá la líder que dirigirá todo, como Citrón lo hace con la primera— al decir esas palabras, Weiss levantó un poco la cabeza; esta era su oportunidad de brillar, de crecer.
La rubia del grupo dio un paso al frente copiando a la albina, logrando que el General le diera la palabra.
—Señor, ¿cómo se decide al jefe de la división?— preguntó Yang, ya que manejar toda una división junto con las nuevas generaciones es difícil.
—Yo lo decido; personalmente elijo quién estará al mando— dijo Ethan caminando entre los cinco cadetes—. Miro bien a todos, ¿quién sería el mejor?, el indicado para cargar con tal responsabilidad, esa persona fiable para que la gente lo siga y se sienta segura a su mando.
Mientras decía su discurso, visualizaba a cada uno para ver sus reacciones.
Entre ellos, Adam tenía una mirada determinante; tener un nuevo líder fauno lo llenaría de orgullo, ya que acompañaría a Citrón a cargo.
Weiss tenía una de supremacía; era su momento de demostrar a los demás que ella era para algo más importante y reconocida, más allá de ser 'una Schnee'.
Pero la que le llamó la atención fue la de Ruby.
Tenía una mirada perdida, esa misma expresión que él tenía en su momento.
Para ser alguien menor, expresaba preocupación, de portar el manto de un líder, cuidar a toda esa gente, hacerles pensar que todo estará bien con ella enfrente.
La observó detenidamente para luego girar con las dos que quedaban.
Blake se veía como alguien que esperaba órdenes, no como alguien que las dé, y Yang es muy volátil como para lidiar con el cargo.
—Como prueba para ver quién dirige al equipo, serán llevados a un campo de prueba donde se les otorgará equipo básico de acuerdo con sus especialidades, para entrar a una simulación de defensa de rehén y luego a una misión de extracción del mismo rehén.
—No habrá líder específico.
—Quiero que entre ustedes lo decidan. Este tipo de escenarios mostrará a quién de ustedes pueden darle la confianza suficiente como para que cuiden la vida del otro.
—Dejaré que hablen ustedes solos; vendrá un soldado en un rato para llevarlos al sitio de pruebas— dicho eso, Ethan se da media vuelta para dirigirse a la puerta.
Tenía muchos lugares a los que ir; era un hombre ocupado.
El grupo se relaja al verlo irse.
Yang se va a su cama para recostarse y descansar por la situación tensa; Blake toma un libro que tenía debajo de su cama para leer un poco; Ruby se acerca a su cama para sentarse; Adam toma su espada para inspeccionarla y pensar y Weiss no podía esperar para probarse a sí misma y demostrar que era la mejor candidata.
Ruby se acerca a Yang, que inmediatamente se levanta para ver qué necesita su hermana menor.
—Yang, ¿crees que sea capaz de ser una líder?— preguntó la pelinegra con puntas rojas.
—Para serte sincera, no lo sé. Tienes algo que te hace especial, Ruby; tal vez por eso el General te quiso dentro. Solo queda demostrar de qué estamos hechos— respondió Yang, chocando sus puños.
La puerta se abrió y entró una mujer de pelo azul en traje de marine.
—Bien, novatos, llegó su hora, acompáñenme al simulador— la mujer habló, haciendo que todos se pusieran de pie para caminar por las instalaciones hacia su objetivo.
Al llegar, ven un gran campo de 2 kilómetros de longitud donde se llevan a cabo pruebas de asalto, infiltración, rescate y defensa, con la última tecnología de control ambiental, donde pueden modificar a gusto los escenarios, así como climas dependiendo del caso.
Los estudiantes estaban fascinados por la longitud del simulador; desde arriba de la pasarela sabían que esto era más complicado de lo que pensaban.
—Bienvenidos a su primera prueba. Seré su inspectora; soy la teniente Rayman. Ustedes me dirán "señora", ¿quedó claro?— una oficial de no más de 30 años con uniforme naval se presentó en los tableros con una mirada de piedra y estoica.
—¡Sí, señora!— el equipo RWBYA habló en conjunto, no queriendo dar mala impresión a quien juzgaría su rendimiento en combate.
—Bien, bajarán a los casilleros donde tomarán el equipo que necesiten; se les dará un informe de la situación y ustedes decidirán el acercamiento. Tienen 5 minutos, muévanse— ordenó Rayman, haciendo que rápidamente bajaran por las escaleras.
Yang, junto con Ruby, no lo pensaron dos veces y se acercaron a la armería, pero Weiss las detuvo.
—Esperen, ¿no sería mejor ver qué es la misión antes de tomar nuestro equipo?— la peliblanca intentaba sacar del trance al dúo de hermanas.
—Pues, tal vez tengas razón, pero solo sé usar escopetas, así que no tengo muchas opciones— dijo la rubia, rascándose el cuello.
Weiss solo suspiró, sabiendo que sería más complicado de lo que pensaba.
Se acercaron a la holo-mesa, donde apareció un holograma de su inspectora, una grabación para ser específicos.
—Su objetivo es defender la posición del lector sísmico mientras junta información. Una vez termine su escáner, lo recolectarán y escoltarán a un Pelican a un kilómetro de distancia.
—Se espera resistencia enemiga Grimm de clase Euclid: Beowolfs, Nevermores, King Taijitu, Death Stalkers y, posiblemente, algunos Ursa Major.
—Una vez recolecten el lector junto con sus datos, tienen 5 minutos para llegar al vehículo de transporte. Buena suerte, cambio y fuera— el holograma desapareció para mostrar un mapa del terreno, donde empezarían junto con posibles lugares de asalto donde sus enemigos pueden llegar.
Weiss inspeccionó la zona con cautela, buscando lugares de flanqueo, así como la mejor estrategia viable para esta situación.
Adam veía eso como algo trivial; en su tierra se enfrentaba a criaturas más peligrosas y sabía cómo encargarse de ellas.
Aunque tenga restringido el uso de su katana, puede arreglárselas con alguno de los subfusiles que vio al pasar.
Ruby, al contrario que el resto, vio a su equipo para después mirar a la mesa; de vuelta a su equipo, de nuevo a la mesa, múltiples veces, antes de levantar la mano para dar su opinión, pero fue interrumpida por su compañera de equipo.
—Bien, tengo una estrategia; funcionará al 100 %. No hay fallas en él— decía Weiss orgullosa de lo que formuló.
—Olvida eso. Ya me he enfrentado a estas criaturas antes; un ataque directo es lo más adecuado— dijo Adam, marcando el frente del campo de batalla donde quería iniciar su asalto.
—¿Ataque? Tenemos que defender, imbécil, no atacar— contrarrestó Weiss el comentario del único hombre de su equipo.
—El mejor ataque es la mejor defensa— contestó Adam con egocentrismo.
—Es al revés, tarado; no funcionará. Dejaremos descuidado el lector— respondió Weiss frustrada.
—Si tanto te importa, defiéndelo tú; ya tengo mi plan y pueden seguirme— gruñó Adam. Después, se dirigió a la armería junto con Blake, que acompañó a su amigo para calmarlo.
—¿Qué le pasa por la cabeza a ese animal? Su plan es suicida— se quejaba Weiss del estúpido plan que su compañero había propuesto.
—Creo que tenemos que calmarnos. Observé un poco el terreno; ¿qué tal si hacemos...?— no terminó la menor del grupo cuando Weiss le mostró la estrategia que ella planeó.
—Sigue al pie de la letra y todo saldrá bien. Cuento con ustedes dos— dijo Weiss, y también se dirigió a la armería para tomar su equipo.
Ruby solo suspiró porque no esperaba que su prueba empezara así.
Yang solo se acercó para abrazar de lado a su hermana, para que luego las dos empezaran a leer la "brillante" estrategia de su compañera albina.
Mientras, en la cabina de mando, Rayman se estaba decepcionando del poco aporte de equipo que hacían los nuevos reclutas. Ethan también estaba allí; la planeación es el momento donde un líder nace.
—Señor, no tienen conexión, ni sincronía, ni química. No tienen nada en lo absoluto. Con todo respeto, señor, ¿usted cree que lo consigan?— dijo la teniente a su superior, que solo le dio una mirada de lado.
—No, a la primera no lo harán. Tienen que fallar; si lo aciertan a la primera no aprenderán nada. Tienen que equivocarse y darse cuenta de sus errores. Hacerse destacar no es la actitud de un líder; se darán cuenta de eso.
—Por mientras, llama a Adel, que prepare a su equipo para una simulación, exactamente la misma que esta. Tenemos que dar el ejemplo— dijo el coronel a su teniente, que solo asintió con la cabeza para luego abrir su comunicador.
Por otro lado, el reparto de equipo era un desastre. Ruby llevaba un fusil de asalto; Yang, un rifle de batalla junto con Weiss; mientras que Adam y Blake ambos poseían subfusiles.
Viendo que Adam y Blake estarían por su cuenta, Weiss tomó a las hermanas para hacer realidad el plan.
Subieron una plataforma que los dejó en medio del bosque artificial. Caminaron con cautela hacia el lector, que activaron a mano, vibrando todo el terreno y alertando a las fuerzas hostiles.
—Inicien el plan, chicas— ordenó Weiss, colocándose ella junto con el lector, mientras Ruby se situaba enfrente y Yang detrás, cubriendo los flancos.
—Nosotros nos encargaremos— decía Adam, abriendo fuego contra unos Beowolfs, mientras Blake lo seguía cubriéndole la espalda.
Obviamente, el plan fue un fracaso para ambos líderes.
Adam cometió un error en su lanzada y fue arrasado, llevándose consigo a Blake.
Weiss y compañía fueron acorralados, dada la poca experiencia que tenían y que cada una no estaba a gusto con su rol, acabando con todo el equipo.
Lo que hacía real esta experiencia era el hecho de que se usaban robots en forma de los enemigos, haciendo que los golpes y moretones se sintieran para que los equipos se lo tomaran en serio.
Aunque, como medida preventiva, los robots dejaban de funcionar una vez salían del rango del simulador, haciéndolos obsoletos como una escultura para evitar problemas.
Los líderes del equipo estaban furiosos de que no funcionara su estrategia y de que sus compañeros no siguieran las instrucciones como lo plantearon.
—Esto es inaudito, solo teníamos un trabajo y no pudieron seguirlo— decía Weiss encarando a Adam.
—¡¿Yo?! ¡LO ÚNICO QUE TENÍAN QUE HACER ERA ELIMINAR A LOS ENEMIGOS PARA EVITAR DEFENDER!— en su lógica, Adam, recriminaba a su compañera.
—Creo que están ignorando un factor clave— una voz entró a la habitación, llamando la atención del resto.
Giraron para ver a su inspectora con una tableta de datos.
Todos se alinearon y esperaron a que los reprimieran, ya que fracasaron rotundamente en su misión.
—¿Este es el liderazgo que me querían mostrar? Porque yo solo vi un montón de ego y mala conducta— los reprendía Rayman, postrándose de frente a cada uno. Ruby quería meter su cabeza en su torso por la vergüenza, mientras Weiss miraba al suelo, deprimida.
—Nunca había visto un equipo tan disfuncional como el de ustedes...
—Oh, pero yo sí he visto peores— la inspectora mostró firmeza al saber que el General hizo acto de presencia en el vestidor.
Ethan se cruzó de brazos, mirando a todos a su alrededor. Analizando el rostro de todos, pudo notar en alguien en específico una expresión familiar.
—El trabajo en equipo brilló por su ausencia. ¿Alguien sabe por qué fracasaron?— preguntó Ethan a los jóvenes.
—No seguimos el plan, señor— contestó Weiss, dando una mirada de muerte a su compañero hombre.
—¿Me podrías compartir tu plan?— dijo Ethan, sentándose en una silla con una pierna encima de la otra.
—Tendríamos a Blake y Adam eliminando a los enemigos por los flancos, mientras que Yang y Ruby despejaban el norte junto con el sur; finalmente, mi persona daba apoyo a la vez que aseguraba el lector— explicó Weiss brevemente su plan de defensa.
—Después de eso...
—No me importa— interrumpió Ethan a la albina, haciendo que esta guardara silencio.
Adam sonrió un poco al ver a su compañera ser reprendida, emoción que notó el General de inmediato.
—Adam, ¿cuál era el tuyo?— dijo, mirando al pelinegro.
—Matar a todo Grimm que se hiciera presente, impidiendo que se acercaran al lector— explicó seriamente.
Drake miró a ambos profundamente antes de levantarse para señalarles que se acercaran a él. Ellos obedecieron, solo para ser recibidos por una cachetada a ambos.
Aunque no fue el golpe más duro que recibieron hoy, sí hirió su orgullo y dignidad.
—Ambos cometieron el mismo error de diferentes maneras; eso me da a entender que no están listos para ser líderes— ambos jóvenes solo bajaron sus cabezas.
—Ustedes no fallaron porque el resto no siguió el plan; fallaron porque no tomaron en cuenta el factor más importante. Y no, no es el territorio donde se lleva a cabo la misión, sino la gente que les ayudará a completarla— explicaba el adulto, apuntando a su equipo.
—Dime, Weiss, sabiendo que Yang es buena en combates a corta distancia, ¿por qué no darle una escopeta y hacerla tu tanque? Sabiendo que Ruby es excelente con rifles de precisión, ¿por qué no darle uno y que sea tu vanguardia?— soltó la pregunta, mirando a la mujer peliblanca.
—Eso fue porque tú no hiciste un plan acorde a las capacidades de tu equipo, sino a TUS capacidades, planificando lo que tú harías en esa situación, ignorando el hecho de que cada uno tiene una habilidad distinta— decía Ethan enfrente de Weiss, que solo se quedó pensativa para luego pasar con Adam.
—Y tú, no estás en tu tierra; el resto no piensa como tú, no tienen tus habilidades para realizar ataques tan directos sin recibir alguna penalización o daño grave.
—Puede que hayan sido cazadores en entrenamiento, pero ahora están en un ejército donde todos tienen un propósito en el campo. Tú no envías a tu francotirador a que luche a puños con un Grimm; lo envías a un árbol o colina, a que brinde apoyo, porque ese es su don.
—Lo que ustedes quieren es ser jefes. Yo no quiero jefes, quiero líderes: gente que conozca a su gente, que sepa qué acciones tomar, sabiendo de la capacidad de su equipo y lo eficientes que pueden llegar a ser. No solo eso, los compañeros también tienen derecho a negarse.
—Si la orden es estúpida, como la de Adam, o arriesgada, como la de Weiss, pueden objetar, porque sus vidas y la de los demás dependerán de ello. ¿Acaso alguno de ustedes dos pidieron opiniones al resto? Porque les puedo asegurar que uno de ellos sí las tenía y no la escucharon— soltaba Ethan bala tras bala al orgullo de ambos jóvenes, para al final escuchar que uno de su equipo sí quería opinar.
Giraron para averiguar quién era.
Esa persona era Ruby, que sentía algo de miedo por el gran sermón que estaban recibiendo sus compañeros, y ella no quería ser la siguiente.
—Ruby, ¿podrías decirme cómo hubieras hecho el acercamiento? Tómalo con calma, nadie te juzgará— aseguraba el General a la pobre chica.
—Bu-bueno, yo pe-pensaba en colocar a Yang y Adam a-alrededor del lector, ya que son las me-mejores opciones por su habilidad de corta distancia. Blake usaría su habilidad de sombras para acabar con enemigos más alejados, para no abrumar a los que estén cerca del lector.
—Weiss brindaría apoyo táctico, ya sea con sus glifos para evitar alguna desgracia o disparos certeros a algún enemigo aéreo que se aproxime, mientras que yo daría soporte con un rifle de precisión, eliminando a cuanto Grimm se acerque, ya sea por tierra o aire, para una vez termine la lectura.
—Usar a Yang como transporte del lector, aprovechar los glifos de Weiss para proteger el dispositivo y movernos al Pelican para la extracción— explicaba Ruby, que se empezó a soltar al agarrar confianza en ver que el General le ponía atención a lo que ella decía mientras que su equipo tenía miradas distintas.
Weiss y Adam estaban atónitos de lo que escucharon; no creían que una chica menor que ellos, hubiera planeado algo mejor y, no solo eso, sino que les gustó lo que escuchaban.
No era una mala idea, no tenían nada que objetar.
Blake estaba asombrada de las capacidades de Ruby; sentía que ella sería nombrada líder y no se negaría en absoluto.
Por otro lado, Yang estaba muy orgullosa de su hermana. Ella sabía que tenía algo de líder dentro; solo tenía que buscar el momento para hacerlo relucir.
La sonrisa que tenía era inmensa, que todos la notaban, pero no le daban importancia.
Ethan sonrió de lado y asintió con la cabeza.
—¿Alguien tiene algo que comentar o no está de acuerdo con algo del plan?— el General preguntó, mirando al resto.
—No, señor.
—Ninguna.
—Todo me parece bien.
—Es perfecto.
Cada uno opinó en orden, subiendo de gran manera la autoestima de Ruby al saber que su plan fue tomado en cuenta y apreciado por todos.
—Eso de ahí es lo que busco. Cometerán muchos errores por el camino, pero de la victoria nunca se aprende. Aunque es aceptada, la derrota te enseña mucho para crecer.
—Necesitan conocerse, contar sus motivaciones, sueños, aspiraciones, habilidades, debilidades, los fuertes y bajos, todo, ya que su vida en el campo de batalla dependerá de aquel que está a tu lado— terminó de decir Ethan, apuntando al costado de todos, haciendo que RWBYA se miren entre sí.
—Antes de que inicien de vuelta la prueba, les daremos una demostración del trabajo en equipo— la puerta atrás suya se abrió mostrando a 4 SCDO, equipados hasta los dientes, con algunos de ellos con sus armaduras personalizadas, 2 de color café.
Una de ellas tenía una ametralladora rodeada de un largo cinturón de munición, mientras que la otra tenía bastantes bolsillos de munición de calibre 5 x 23 mm sin vaina para sus subfusiles que tenía en sus costados, así como un fusil de asalto MA5B en su espalda.
Los otros 2 llevaban la armadura estándar, pero la diferencia era el equipo que llevaban.
El más alto tenía múltiples cartuchos de calibre 8 junto con su escopeta modificada para alguien de su tamaño, y el otro tenía en su casco un tipo de visor/binoculares tácticos junto con su rifle de francotirador.
—Ellos son el equipo CVFY, los traje para que den la muestra. Tendrán las mismas instrucciones, así como tiempo y enemigos— giró Ethan para ver a la líder del grupo, Coco Adel, experta en armamento pesado.
—Tiene luz verde, CVFY. Demuestre de qué están hechos.
—Será sencillo, General— respondió la mujer, retirándose con su grupo a la plataforma que los llevaría al campo.
—Quiero que pongan atención, observen y aprendan— dijo la inspectora a los jóvenes que pusieron su vista en la pantalla.
Una vez en posición activaron el sismograma y los Grimm fueron enviados al campo.
Coco se colocó enfrente de todos con su ametralladora, mientras sus cañones empezaban a girar calentándose para empezar a soltar una lluvia de balas en toda la frontal, desintegrando a cualquiera que se acercara.
Por lo que optaron rodearla, sin embargo, estaba cubierta por la coneja del grupo que, con su velocidad, pasaba al lado de todos los Grimm esquivando golpes, matando a corta distancia con sus subfusiles.
Cuando un Ursa se acercó atrás de ella, su cabeza explotó por un disparo de un rifle de precisión.
Siendo Fox quien estaba en una colina dando apoyo a matar a quien sea que se acercara a su equipo.
Aquellos que Velvet dejaba pasar eran perforados por la munición pesada de la escopeta de Yatsuhashi, que cubría el sismógrafo, matando a los Beowolfs que pudieran atravesar el sector protegido por sus compañeros.
Una vez el lector se apagará, poco a poco empezaron a rotar posiciones.
Coco moviéndose lentamente sin dejar de disparar, abriendo paso, Yatsu tomando los datos y el aparato para colocarlo en su espalda y acercarse a Coco.
—Velvet, Fox. Tomen posiciones en el Pelican y cubran nuestro camino —ordenó la líder, recibiendo luces verdes en sus comunicadores para verlos correr a ambos a máxima velocidad.
A través de las ráfagas de balas, con Velvet cubriendo a ambos con sus subfusiles y Fox usando su Magnum para llegar al vehículo y defenderlo, así como dar fuego de apoyo a sus otros 2 compañeros que seguían moviéndose hacia ellos.
Fox se colocó encima del Pelican para mejor visión, mientras que Velvet cambió a su MA5B para mejor precisión y distancia.
El trabajo en equipo se hizo notar, ya que aunque hubo pocas comunicaciones, la buena química los hizo conocer el siguiente movimiento de sus compañeros, evitando catástrofes.
Cuando lograron acabar con los Grimm, se subieron al Pelican, dando por finalizada la prueba y completada con éxito.
El equipo RWBYA estaba asombrado por tal actuación. Fue perfecta, con pocas fallas y cero daños.
La plataforma del Pelican bajó mostrando al equipo CVFY, su líder quitándose su casco mostrando su bello rostro y cabello color chocolate, sorprendiendo a los jóvenes al saber que no había mucha diferencia de edad entre ellos.
—Muy bien hecho, Coco, tus actuaciones te llevarán al frente, tal vez más pronto de lo que piensas— alababa el General a la líder de CVFY, que solo sonrió por la apreciación que sentía.
—Gracias, General, me halaga mucho sus palabras— decía la peli castaña para luego girarse y ver a su compañera de equipo, copiar sus movimientos y quitarse su propio casco, sacando a la luz sus orejas, que se ocultaban dentro.
Aunque ella las quería fuera, el casco estaba hecho para proteger al usuario de sonidos fuertes y evitar el aturdimiento.
Velvet, siendo una coneja fauno, sabía lo peligroso que sería que sus orejas estuvieran desprotegidas, por lo que aceptó llevarlas dentro del casco.
—¿Señor, esos son nuestros nuevos compañeros?— decía la chica fauno.
—¿Compañeros?— preguntó Weiss, ya que creía que eran mayores que ellos por mucho.
—Así es, por si no sabían, el equipo CVFY es solo 6 meses más viejo que ustedes en la academia. Llevan poco tiempo dentro, pero su gran trabajo en equipo los ha llevado a crecer tanto que han sido enviados a misiones de defensa de aldeas y otorgados trajes por sus logros— explicaba el General.
—Pero... aún son nuevos, ¿por qué enviarlos a misiones tan pronto?— preguntó Yang, confundida.
—No hay mejor maestro que la experiencia. Enviamos a grupos con soldados más experimentados para que aprendan.
—Es por eso la corta duración en la academia, ya que es mejor aprenderlo en el campo, a menos que te quieras especializar en una rama en específico como lo naval o ser operador en una fragata, que lleva más tiempo— detalló la inspectora Rayman al grupo, que empezó a entender cómo funcionan las cosas aquí.
—Bien, prepárense porque les toca a ustedes entrar— dicho esto, Ethan salió del simulador para dirigirse a una zona muy protegida de la base, que los guardias, una vez lo vieran y escanearan para reconocer que era él, le dieron paso a la instalación secreta donde se investigaba el proyecto Deutoros.
Tenían planes, muchos planes. Si su enemigo pensaba atacarlo, él estaría preparado.
