Conversación: —Nuevo Mundo, Mismos Problemas—
Narración: Nuevo Mundo, Mismos Problemas
Radio: —Nuevo Mundo, Mismos Problemas—
2 días después del ataque al Fuerte de los Kuruma...
Continente de Solitas
Atlas
Corte de Justicia Atlasiana
Tribunal Principal
1200 horas
POV Ethan
Realmente esperaba que Atlas fuera más rápido al enterarse de que toda mi flota atravesó su reino sin su permiso.
Y sin que se dieran cuenta, pero para ese punto seguía sin saber cuál era realmente el punto fuerte de Atlas.
Sí, puede ser que sean los mayores productores de Dust en el mundo.
¡Sí!, puede que tengan el mayor ejército que el planeta posea (pero no el mejor).
¡Sí!, puede que tengan la mejor tecnología en cuestión de robótica e inteligencias artificiales (no por mucho), pero, aun así, era impresionante que a pesar de todos esos títulos que tienen, en ninguno viene que posean el mejor sistema de rastreo y sensores.
Sé que no lo tienen porque tardaron dos días en enterarse y no por sus medios, sino por civiles que nos vieron pasar, de los cuales se volvió noticia lo que hacíamos en Atlas.
A tal punto se hizo viral que fui llamado a la corte con una demanda de parte de los Schnee, por haber pasado encima de su territorio.
Cosa que hice totalmente a propósito, ya que sabía que me demandarían y estaba dispuesto a pagar la multa, pero él no saldría limpio de esta corte.
Tenía pruebas suficientes para contrarrestar cualquier cosa que tuvieran en mi contra y mucho más.
—General Ethan Rathames Drake, usted está en este tribunal por allanamiento en terreno Schnee, pasar tropas armadas a un reino sin permiso y atacar una propiedad privada sin una justificación válida— eso último me hizo reír un poco, sacando de quicio a algunos presentes.
—¿Sabe de la falta de respeto que está haciendo al burlarse de lo que mencioné?— mencionó el juez con una mirada enojada.
—Lo lamento, su señoría, pero no me burlo de usted, me burlo de los cargos ridículos que los Schnee me están recriminando, es muy irónico— dije con una sonrisa, sabiendo que esto terminaría a mi favor, quieran o no.
—En ese caso, revisemos los cargos que le están acusando de inmediato— me manifestó señalando al frente, donde se ubicaba una pantalla que solicité con anterioridad, se usaría por ambas partes de la corte.
—Su señoría, el defensor se atrevió deliberadamente a ser su propio abogado en este juicio, esto no puede ser legal sin ser alguien con título oficial.
—Me rehusé a un abogado público. En ese momento se me dejó claro que si no elegía o recibía un abogado, tendría que encargarme de mi propio caso. Eso es lo que estoy haciendo ahora. ¿Tiene miedo de que un novato le gane en su caso?— fanfarroneé mirándolo directamente.
—Bien, empecemos con la examinación. El día XX de noviembre del 20XX, muchos ciudadanos visualizaron sus dos fragatas de guerra, a las 12 de la tarde, yendo a máxima velocidad cruzando por las fronteras Atlasianas, sin previo aviso— mostraba el fiscal las imágenes de mis fragatas cruzando la principal ciudad del Reino a gran altura.
—Momentos después, una instalación de mi cliente fue atacada con gran artillería orbital, devastándola. Lamentablemente, la zona es inaccesible y no pudimos conseguir imágenes— punto para mí.
—Este caso no va a su favor, General. Puede empezar su contrainterrogatorio— el juez me dio el estrado para defenderme de las acusaciones.
—Con gusto— me puse de pie mostrando mi traje gris y corbata roja formal; podré ser un soldado, pero también tengo modales.
Coloqué mi USB donde se encontraban fotos de varias locaciones.
Entre ellas, la foto de la mina donde se ubicaban los esclavos que rescatamos a las orillas de Mistral, mostrando a los 'trabajadores' que no recibían el pago debido y mantenían recluidos.
Los jurados empezaron a murmurar viendo las imágenes mostradas, sacando sudor del propietario del SDC.
—El día XX de julio del 20XX, investigábamos rastros de esclavitud en empresas grandes en la región de Mistral; sin embargo, el SDC no quería enviar la información que solicitábamos porque no era obligatoria. Así que lo hicimos necesario— agregué mirando a Jacques, que tenía una mirada de ira.
—¡Objeción! Su señoría, esto no tiene que ver con este caso!— el fiscal interrumpía rápidamente.
—¡Objeción! Al contrario, mi querido fiscal, esto tiene todo que ver, es de algo aún más grande— respondí mirando al juez para que me dejara continuar.
—Objeción anulada. Continúe, General.
—Muchas gracias, su señoría.
De inmediato mostré las imágenes de los mercenarios contratados por Jacques directamente, gracias al video incriminatorio del Capitán de la nave carguero, junto a un audio recuperado del Scroll de Rayas donde se oía la voz del Schnee mayor.
El murmullo que hacía el jurado, se convirtieron en gritos al escuchar el pedido del Schnee mayor, causando que el juez tuviera que intervenir.
—¡Silencio en la corte!— gritaba el juez, usando su mazo contra la madera de su mesa.
Una vez calmados todos, continué con mi defensa.
—Era demasiada coincidencia que esta gente se presentara, SIN previo aviso debo aclarar, en Mistral para transportar "trabajadores" y después de destapar este fraude, decidí poner en mi mira a esta compañía podrida.
—Pero tenía aún a alguien de quien encargarme. Eso nos lleva al día del ataque, que por cierto, yo sí tengo video de cómo se veía la instalación antes de la batalla y durante la misma.
Mostré en la gran pantalla el video del combate en Atlas, donde se encontraban los Kuruma siendo arrasados por fuerzas SCDO en la instalación Schnee, con todos los artilugios militares en plena vista, sorprendiendo a todos de cómo fue que consiguieron ese armamento.
Junto a la parte de la declaración de Rayas, antes de morir apuñalada, mencionando el nombre de Jacques.
El susodicho estaba que echaba humo con todo lo que se mostraba.
Su fiscal no sabía qué decir; estas pruebas eran demasiado fulminantes para intentar desviar la atención de ella.
Después, presenté documentos de captura de faunos firmados por Jacques entregados a Rayas para contrabando, un pago de 3,000,000 de Lien de la cuenta del SDC con la orden de acabar con nosotros.
Anulando cualquier demanda válida que tenía los Schnee contra nosotros al ser ellos más oscuros que la noche.
—Bueno, señoría, según la ley Atlasiana número 34, si alguna compañía, fuerza militar o civil del reino se interpone en asuntos militares o legislativos de otro reino, el reino afectado tiene permiso para actuar en contra del agresor, con la excepción de no dañar o afectar cualquier territorio o terreno no afiliado al del agresor.
—Donde tengo entendido, no dañé alguna propiedad Atlasiana, militar o civil no afiliado al SDC.
—Por el cargo de esclavismo, movimientos de personas ilegales en terreno Mistrali, junto con afiliarse a uno de los clanes más buscados del mundo, me vi en la necesidad de actuar de manera inmediata.
—Sabía con antelación que la fuerza militar de Atlas no tomaría cartas en el asunto de manera efectiva, lo que daría tiempo suficiente a Jacques Schnee para borrar cualquier prueba que lo hiciera ver culpable— mi declaración y pruebas dejaron helado a Jacques, que estaba en la corte al ver la cantidad de pruebas que tenía en contra, que podrían dejar en bancarrota a su empresa.
—¿Por qué piensa que algo tan extremo no sería tomado con rapidez?— intentó excusar el juez.
—Porque sus mismas leyes prohíben la intervención militar en propiedad privada sin una orden justificada para inspeccionar los documentos de la empresa.
—Schnee sabía esto, sabía que en su propio reino era intocable; no me tomó en cuenta en su ecuación— dije acercándome a Jacques, observando sus ojos que giraban nerviosos.
—Yo descanso mi caso— con eso vuelvo a mi asiento confiado.
El jurado se veía muy seguro de su decisión final.
—Bu-bueno, viendo la evidencia evidente, los cargos en contra del General Ethan Rathames Drake quedan anulados. Por el otro lado, los cargos de Jacques Schnee se mantienen y serán investigados para juzgarlo en la corte.
—Si usted altera o borra información crucial, será penalizado con más años en prisión, agregando a los años de cargos ya dados. El tribunal queda libre de irse— con eso, el juez dio por finalizada la corte, dejándome libre.
Mientras que Jacques fue tomado por los oficiales para arresto domiciliario para evitar problemas futuros con la investigación.
—Lo lograste, bebe— me dice Sven con su vestido ajustado que resalta su cuerpo bien formado.
—No, lo logramos. Creo que merecemos celebrarlo, ¿no lo crees?— dije con una sonrisa pícara que fue correspondida.
Este logro solo era el inicio de una nueva era de justicia.
POV?
Mhmmmm...
Este hombre... tal vez sí sea diferente.
—Mi señora, la chica está de vuelta. ¿La enviamos a visitar a ese "General"?
—No... yo misma le haré una visita. Creo que es tiempo de conocerlo mejor.
Continente de Anima
Mistral
Academia Reach
Habitación de Ethan y Sven
0328 horas
POV Narrador
En la noche fría de Mistral, los árboles se tambaleaban en la zona de dormitorios de los más altos rangos en la armada.
Entre ellos, unas cuantas habitaciones se encontraban al final de un pasillo con alfombra roja, muy bien decorada, con paredes metálicas.
Cada lado del pasillo poseía una puerta metálica con nombres grabados de cada uno de los líderes más importantes de los SCDO.
Pero ninguna puerta era tan importante como la última al final del pasillo, con una placa de cobre que decía 'Ethan Drake - Svensdottir'. Un pequeño ente atravesó la puerta como si no existiera.
Sin embargo, no notó unos pequeños sensores en toda la puerta, que enviaron una señal a un dispositivo que parecía estar debajo de un objeto blanco.
Dicho dispositivo comenzó a vibrar y brillar de rojo, causando un movimiento en el objeto blanco, que resultó ser una almohada, junto a la cual se encontraba una Magnum M6D.
La cual fue tomada rápidamente por una persona que resultó ser Ethan sin camisa, quien apuntó a lo que estuviera en la puerta, siendo un Seer, similar al que se encontró por primera vez junto con Lionheart y el medio de comunicación de Salem.
Sven, al sentir la vibración del aparato y el movimiento brusco de su novio y futuro esposo, imitó su movimiento y tomó su propia Magnum M6D.
Pero en lugar de sentarse en la cama, se lanzó fuera de ella, poniéndose de pie en ropa interior, sin pudor de que lo viera en paños menores, y caminó lentamente hacia la esquina, sin perder de vista a la medusa voladora, separándose un poco para evitar ser un objetivo fácil al estar juntos.
—Salem... No pensaba verte tan pronto— el General Drake rompió el silencio, poniéndose también de pie del lado de la cama, sin perder de vista los movimientos del Seer, que sorpresivamente seguía inmóvil.
Aunque sí hubo un cambio: en su cabeza de cristal aparecía el rostro de Salem con una expresión seria o monótona; esa mujer era un misterio para él.
—General Drake—
— Ethan, solo dime Ethan. El hecho de que esta criatura no haya hecho ningún movimiento brusco me hace entender que no viene a pelear, así que olvidemos las formalidades y vayamos al punto— interrumpió Ethan a la mujer inmortal.
Pero, aunque sus palabras decían una cosa, su arma seguía arriba en símbolo de precaución.
—Me alegra que haya hombres respetables en este horrible mundo. El motivo de mi visita es para conversar con usted sobre cosas que Ozpin no le contó— esas palabras levantaron las cejas del hombre y fruncieron el ceño de su novia, que, por la selección de palabras, quería convencer a su novio.
La pregunta era para qué propósito.
—Dispara.
—Muy bien. Como sabes, tengo miles de años con vida. He visto todas las caras de la humanidad: guerras, batallas, líderes, tiranos, dictadores. Pero no hay nadie peor que Ozpin— el silencio de Ethan lo tomó para que continuara.
—Ozpin, o como mejor lo conozco, Ozma, tiene la habilidad de reencarnar en otros cuerpos al morir, quitándole la vida a otro ser con el fin de seguir existiendo, borrando el rastro de aquella persona que poseía el cuerpo con anterioridad— eso fue una revelación sorpresiva e inesperada. Había dos inmortales en el mundo: uno que no podía morir y otro que reencarnaba en otro cuerpo para seguir existiendo.
Ahora tenía sentido: una persona de su conocimiento, da igual que sea tan vieja, es improbable.
El cazador más joven en graduarse, que creó la mejor escuela de cazadores del planeta, las piezas se juntaban.
—Eso... tiene mucho sentido. Ese hombre sabe mucho, pero ¿por qué contármelo a mí? No olvides que nuestro primer encuentro fue tú intentando convencer a Lionheart de que traicionara a todos solo para que viviera.
—Si tu objetivo es cambiarme de bando, estás muy equivocada— dejó claro Ethan su postura a la mujer pálida.
—Pobre criatura, siguiendo fiel a ese ser que tienes como líder
—Yo no sigo a Ozpin, soy mi propio líder. Yo busco proteger a esta gente que solo son víctimas de su estúpida guerra silenciosa. Este mundo está herido y estoy intentando sanarlo— contrarrestó Ethan la insinuación.
— El mundo está podrido, así como la gente que vive en él-
—¿Y de quién es la culpa, mujer de la torre?— esa asunción dejó sorprendida a la mujer, aunque no lo mostrara.
—Dime, tú tienes casi los mismos años que el planeta mismo. Después de todo este tiempo contradiciendo todo lo que tu esposo, el príncipe Ozma, hacía en Remnant, destruyendo todo lo que creaba solo con el fin de satisfacer tu odio por él.
—¿Qué culpa tiene la gente que vive en él? El mundo está podrido por culpa de ambos. La gente fue doctrinada por Ozma para ir en tu contra y tú lo destruyes, en un ciclo enfermo sin fin. El mundo se desmorona por su infantil pelea.
—Miles de personas mueren por tus Grimm y miles de personas han muerto por ser cazadores de Ozma e intentar derrotarte. Por eso está como está.
—Yo intento con todas mis fuerzas hacer un maldito cambio, que la gente vea que no tienen que pelear más, que pueden vivir con calma, formar familias, tener trabajos ordinarios, disfrutar sus vidas.
—Yo no sigo los ideales de dos momias que solo buscan comerse el cuello uno al otro. Yo vengo de una realidad donde estamos en guerra, pero no entre nosotros, sino contra una secta de diferentes alienígenas que buscan nuestra extinción por su puta religión.
—Miles de millones de personas mueren en los ataques, planetas enteros se vuelven inhabitables, amigos y familias se pierden en un abrir y cerrar de ojos. Quiero hacer de este mundo lo que durante años intentábamos conseguir en el mío: un lugar de paz.
—Pero alguien tiene que eliminar la peste de un mundo podrido, ¿no? Ese soy yo. Tengo que ensuciarme las manos para dejar el mundo limpio, mientras ustedes... carajo, ni siquiera sé si pelean por algo que realmente valga la pena— soltó Ethan, furioso y agobiado por todo lo que ocurría, mientras Sven solo lo miraba de reojo con simpatía, pero sin quitarle la vista al Seer.
Salem, por otro lado, estaba asombrada de la convicción del hombre. Tenía buenos ideales y una motivación justificada.
También estaba asombrada de que supiera tanto de ella; debió investigar a fondo para conocer su antiguo alias, así como el de Ozma.
Debía darle la razón en que ellos estaban matando al mundo.
No tenía manera de contradecirlo. Era cierto que los humanos se adaptan para sobrevivir.
La guerra entre ellos los llevó a cambiar el rumbo de su evolución a como son ahora, y este hombre realmente conseguía un cambio.
Mistral era el reino más pacífico e igualitario del planeta. Mucha gente se mudaba para poder vivir fuera del caótico mundo como si fuera un paraíso, y todo gracias a él.
—¿Qué buscas, Salem? ¿Cuál es tu objetivo? ¿Y qué piensas hacer una vez lo consigas?— esa última pregunta paralizó a la mujer.
Ella no tenía otra meta más que destruir todo lo que Ozma construyó. Había vivido tanto que solo buscaba...
—No tengo otro objetivo más que acabar con todo lo que Ozma construyó y demostrar a los Dioses Gemelos que fracasaron en su decisión— admitió Salem.
Los Dioses Gemelos. Los cuentos los muestran como los creadores de Remnant, pero más allá de ser cuentos, nadie sabía nada más.
Aunque los cuentos siempre vienen de algún lugar, esta mujer ya lo confirmó.
Pero Ethan descubrió sus verdaderas intenciones.
—¿Por qué intentarías, si es que hay, enfurecer a un Dios, haciendo pedazos su mundo? Buscas morir— esas palabras lograron que la mujer lo mirara amenazadoramente—. Buscas probar un punto, los "Dioses" te convirtieron en lo que eres ahora, ¿me equivoco?— al decir eso, miró al techo comprendiendo lo que pasaba.
—Eres alguien muy imaginativo, señor Ethan— intentaba disuadir Salem, sin éxito.
—Creo que lo comprendo muy bien, Salem— insistía Ethan.
—Ilumíname— decía Salem con curiosidad, ya que por ahora iba por el buen camino.
—Buscas venganza. Si los dioses te hicieron inmortal, me imagino que fue alguna clase de castigo que te hicieron, pero algo salió mal y trajeron a la única persona que pudiera hacerte cambiar de parecer, tu esposo.
—Pero fracasó, no consiguió nada, por lo que los dioses debieron encomendarle la tarea de detenerte... cueste lo que cueste. Y la única manera de pelear con un inmortal...
—Es con otro inmortal, es correcto, aunque no conoces toda la historia— habló la reina de los Grimm más calmada, ya que el General de los SCDO tenía buen conocimiento de todo lo que sucedió.
—Cuando resucitaron a Ozma de vuelta, para hacerme cambiar, me convertí en una mujer leal, una ama de casa, con unas hermosas hijas, pero todo se derrumbó cuando Ozma me traicionó— dijo Salem rechinando los dientes.
—Me rebelé en contra de los Dioses, quería hacerlos pagar por lo que había pasado antes. Las consecuencias fueron graves, mataron a todos y a mí me hicieron inmortal, dejándome varada durante años.
—Cuando la humanidad volvió a nacer, encontré los pozos de Grimm y con ellos, la humanidad respondía a mis órdenes.
—Como venganza decidí destruir aquello que ellos traían a la vida, pero esos monstruos... convencieron a Ozma que yo era la villana y me arrebató a mis hijas— la ira se hacía más presente en su voz, así como un aura pesada en el ambiente.
—Así que juré... que no descansaría hasta acabar con todo lo que ellos hicieran y mostrarles a los Dioses que si seguía viva, este mundo jamás prosperará y todo será por culpa de ellos— terminó de decir con un tono oscuro y su mirada vacía, ganándose una mirada comprensiva de su contraparte humana.
—Entiendo tu punto y lo lamento mucho. La venganza te consumió, eso es la única meta... pero si sigues por ese camino, tarde o temprano tendremos que pelear, ¿estás segura de querer entrar en guerra conmigo?— habló con un tono sereno a la mujer para que se calmara y no cometiera una estupidez, cosa que funcionó.
—Vine para que entendieras que tus aliados no son santos, pero eso ya lo sabías, aunque me abriste los ojos en algo, todo Mistral fue construido por Ozma y uno de mis objetivos era hacerlo arder— eso puso algo tenso a Ethan.
—Pero tú lo recogiste, tomaste las partes de un reino controlado por el caos y lo convertiste en el oasis de un desierto. Solo bastó un humano de otro planeta para que esta humanidad retomara el rumbo.
—Así que te propondré algo: mantente fuera de mis planes. Una vez yo consiga a la Spring Maiden iré por la reliquia que se encuentra en Haven para luego dejar en paz a la Academia Reach y el reino de Mistral.
—Eres de los pocos hombres que respeto, tienes lo que un líder necesita y haces lo que debe hacerse, por lo que vine para darte esta oferta— no iba a aceptar Ethan de todas formas, pero decidió alargarlo al escuchar la palabra "reliquia".
Él ya tenía conocimiento de las Maidens, mujeres capaces de usar poderes de las 4 estaciones con un alcance inimaginable, pero jamás escuchó de unas reliquias.
—Antes de contestar, ¿a cuáles "reliquias" te refieres?— no tenía mucho conocimiento de ellas y este era el mejor momento.
—Eres alguien especial, Ethan Drake, comprendo tu curiosidad, así que te iluminaré con mi conocimiento.
—Las reliquias fueron entregadas a la humanidad como símbolo de los regalos dados por los Dioses; cada uno posee un atributo único, teniendo un gran poder por sí misma. Las reliquias son: Decisión, Conocimiento, Destrucción y Creación.
—Sin embargo, Ozma las recolectó antes de la Gran Guerra y decidió ocultarlas en las recién construidas 4 academias más grandes de Cazadores en el mundo para protegerlas, las Academias siendo Atlas, Haven, Shade y Beacon— me explicaba, incluso usando el Seer para mostrarme imágenes de cómo se veían.
—¿Y qué piensas hacer con ellas si consigues todas?— preguntó temeroso el hombre, aunque no lo demostraba.
—Cambiaré el mundo, a algo mejor, un mundo en paz y agradecido, como lo que estás haciendo— intentó convencer al hombre de que ella haría bien.
Eso dejó pensando al hombre, pero algo no cuadraba. Si las reliquias por sí solas hacen lo de su nombre, juntas son capaces de cambiar el mundo; suena demasiado bueno para ser verdad. Si ese es el caso, ¿por qué no se hizo eso antes?
—Tu plan suena bien, pero tiene algo incomprensible: si las reliquias juntas pueden cambiar el mundo, ¿por qué Ozma no lo hizo con anterioridad? Él las juntó todas, él tuvo la oportunidad, pero no lo hizo— la lógica de Salem no encajaba.
La reina de los Grimm bajó un poco su mirada, sabía que no podría ocultarle nada a este hombre; era muy listo. Si le mentía, esta charla pacífica terminaría con su Seer hecho polvo.
—Tenía miedo de no hacerlo bien, es una responsabilidad muy grande para alguien...
—No me mientas, Salem. Dime, ¿cuál es la verdadera utilidad de las reliquias?— la reina Grimm no le quedó de más que contarle la verdad.
—No mentí con la parte de que Ozma tenía miedo, pero no por la responsabilidad, sino que los Dioses se harán presentes para juzgarnos, saber si la humanidad aún es digna para que ellos vuelvan a andar entre nosotros. Pero si seguimos divididos... eliminarán Remnant— esa explicación dejó helados a los dos humanos de otra realidad.
—Tú perfectamente sabes que la humanidad está aún dividida; tú no ayudas al caso. Tu objetivo es matar a todos...
—Mi objetivo es acabar con los Dioses. Con las reliquias en mi poder, puedo acabar con ellos y ser la nueva Diosa del mundo; tú podrías ser el nuevo cuidador del planeta, eres perfecto para el rol, digno de poseer el manto de la responsabilidad— al final dijo sus motivaciones y objetivos, poniendo en cuestión todo lo que sabe; era mucha información que necesitaba procesar.
—Necesito... pensar, es mucho lo que me acabas de soltar de golpe, dame algo de tiempo para ordenar mis ideas.
—Tienes una semana para darme una respuesta. Puedo llegar a ser benevolente con la gente que lo merece; espero que elijas lo correcto— dijo para que finalmente el Seer volviera por donde vino.
—Yo también— susurró mirando la cámara que se ubicaba en la esquina de la habitación para luego recostarse con su novia, cansado por todo lo que ocurrió.
—¿Qué haremos ahora?— la pelirroja, Sven, se acostó a su lado, mirando la mirada cansada de su hombre.
—Iremos con Ozpin cuando amanezca. Quiero respuestas, quiero a todo su puto círculo de "amistad" dentro para la explicación. Si tan solo se digna a mentir, mostraré la grabación para que suelte todo. No más mentiras; llegó el momento de saber en quién confiar— dijo Ethan para volver a conciliar el sueño.
Continente de Sanus
Vale
Academia Beacon
Helipuerto
1520 horas
El Pelican del General descendió en Beacon, donde venían Ethan, Lionheart y Sven solamente, bajando del pájaro para que este volviera al aire, donde se ubicaban el Forward Unto Dawn y una nave atlasiana, el Manto, nave insignia del General Ironwood.
Durante la mañana, fue comunicado de una junta urgente en Beacon, con el nombre clave "Reina Negra", que inmediatamente se puso en marcha a la Academia de Vale, donde se reunió con Ozpin en espera del líder de los SCDO.
Al entrar en la Academia, notó las miradas de los estudiantes; entre ellos, una pelirroja y un rubio que se encontraban en el pasillo, y que se sorprendieron ante la visita de estos, aunque fueron ignorados por los SCDO porque tenían asuntos más urgentes que atender.
Ambos soldados poseían subfusiles sin cartucho M7S junto con su confiable M6D, además de una espada de energía cada uno.
Sabían que cuando les contaran sobre la reunión que tuvieron con Salem, algunos de ellos podrían ponerse violentos. Aunque Lionheart estaba en contra de llegar a esos extremos, era mejor estar preparados.
El ascensor llegó a la torre donde se ubicaban Ozpin, Glynda, Ironwood y su segunda al mando, Winter Schnee.
—Me alegro de que estén todos aquí, tenemos MUCHO de qué hablar— dijo Ethan, aun con su casco puesto.
—Winter, puedes reti...
—No, que se quede. Tarde o temprano tiene que saberlo, y con lo que hablaremos hoy, es el momento perfecto para que se dé cuenta realmente de a qué estamos combatiendo— interrumpió Sven a James.
—Bien, Ozma, empecemos esta reunión hablando de tu exesposa Salem— esas palabras exaltaron al inmortal, que sabía el rumbo que llevaría esta reunión.
Se pondría feo, para todos.
