Conversación: —Nuevo Mundo, Mismos Problemas—

Narración: Nuevo Mundo, Mismos Problemas

Radio: —Nuevo Mundo, Mismos Problemas—

Continente de Sanus

Vale

Academia Beacon

Oficina de Ozpin

1535 horas

POV Narrador

—Tuve una visita inesperada de un cierto Grimm en mi habitación. Seguimos investigando cómo diablos entró a la base sin ser detectado, y eso es preocupante. Pero la charla que tuvimos me abrió los ojos— el SCDO comenzaba a caminar alrededor de la habitación, removiendo su casco y colocándolo debajo de su brazo.

Su expresión era complicada de descifrar; la desconfianza estaba claramente plasmada en él y, junto al hecho de que su segunda al mando no se retiraba de la puerta, sosteniendo firmemente su subfusil en sus manos.

—¿Tuviste una interacción directa con la reina de los Grimm?— el General de Atlas se puso de pie, mirando atónito al líder SCDO.

—No directa, pero sí a través de una especie de medusa voladora con un cristal como cabeza, con los típicos huesos blancos alrededor— detalló el hombre, mirando al General de Atlas, que solo tomó asiento de vuelta.

—Un Seer. Salem lo utiliza para comunicarse, evitando salir a la luz ella misma— respondió Ozpin, aclarando la duda.

—Entonces, ¿cómo pensabas acabar con ella? Según lo que ella nos contó, llevan haciendo este show durante mucho tiempo— la duda de Sven era lo que todos los presentes tenían.

Ozpin estaba derrotado, no podía ocultar más cosas. Si lo hacía, perdería a los últimos aliados posibles y estaría solo.

—Esa... es la pregunta del millón. Intenté muchas opciones, desde magia antigua hasta métodos actuales; todos fallaron— dijo sincero el hombre, mirando a su escritorio, no queriendo observar las miradas de angustia de sus compañeros.

—Ella quiere conseguir los artefactos, esas reliquias, para invocar a sus Dioses y matarlos—mencionó Ethan, mientras se sacaba su casco, mostrando sus facciones.

—¿Piensa que puede matarlos? Es una farsa, ella busca acabar con nosotros de un solo golpe— contestaba Glynda irritada; no conocía bien a esa mujer, pero hasta ahora solo ha querido acabar con ellos.

—No, quiere hacerse con el mundo— se interpuso Sven, para luego señalar la USB, que dio una idea a Glynda sobre lo que hablaba, por lo que se la conectó a su tableta.

—Sin nadie más arriba que ella, interponiéndose, sería la nueva Diosa del mundo, de Remnant— comprendía Ironwood, mientras daba golpecitos a su silla de la ansiedad. Winter no había visto así de inquieto al General; esta era una situación delicada.

—Todo lo tengo en video, nuestra conversación. Sus motivaciones, su objetivo, esa venganza que anhela. Esto no acabará bien; busca a las Maidens, ese es su plan de acción. La pregunta es, ¿cuándo lo iniciará?— decía Ethan mientras Glynda ponía la grabación de su habitación, donde el Seer entraba y comenzaban a hablar.

—Mi objetivo es acabar con los Dioses. Con las reliquias en mi poder, puedo acabar con ellos y ser la nueva Diosa del mundo. Tú podrías ser el nuevo cuidador del planeta; eres perfecto para el rol, digno de poseer el manto de la responsabilidad— esas fueron las palabras de Salem al final de su conversación, y lo último que Ozpin esperaba oír.

—Te tiene en alta estima, eso es bueno para Mistral, pero no para el resto de reinos— el General de Atlas sabía, como estratega, que si un rival no te tenía en la lista, era una ventaja gigantesca. Pero para él, para Atlas, eran horribles noticias.

—No quiero mentiras de ahora en adelante, Ozpin. Tú no me importas, pero sí la gente que tienes debajo, y si tengo que matarte para protegerlos, que así sea— el tono cortante de Ethan fue suficiente para que Ozpin supiera que hablaba totalmente en serio.

—Ella busca las Maidens, según dice la grabación. ¿Qué son y dónde están? —Winter soltó la pregunta bomba que pondría a prueba a Ozpin.

—Las Maidens son mujeres con capacidades mágicas gigantescas. Su poder se basa en las estaciones del año. Para ser seleccionado, tienes que estar en la mente de la antigua Maiden o, si no, se hará de forma aleatoria. Solo puedes ser escogido si eres una mujer joven. La Summer Maiden no se ha encontrado, la Spring Maiden está en la fuga...

—La Winter Maiden está oculta en Atlas— agregó Ironwood , mirando a Ozpin que estaba preparándose para lo siguiente.

—La Fall Maiden está aquí, en Beacon— sus palabras pusieron alertas a los SCDO, que se pusieron en pie.

—¿Dónde?

—En una cámara oculta en lo más profundo de Beacon. Síganme— el director de Beacon se ponía de pie para caminar al elevador, con todos detrás de él.

Al entrar en el mismo, el director de Beacon presionó un botón oculto y el elevador comenzó a descender.

Pero en lugar de detenerse en el sitio común, siguió bajando.

Unos minutos después, las puertas se abrieron, mostrando una sala inmensa con una máquina en el centro y, en una cápsula de estasis, se encontraba una chica.

—Ella es Amber, la Fall Maiden— presentó Ozpin con algo de dolor a los demás presentes.

Amber tenía una tez castaña clara, con cabello castaño liso hasta los hombros. Tenía un lunar debajo del ojo izquierdo y parecía en coma.

—Amber fue atacada por sirvientes de Salem, herida mortalmente, y le robaron la mitad de sus poderes, los mismos que la mantienen con vida— explicaba mientras tocaba su cámara con tristeza.

El rostro de Ethan era de mucha seriedad; la chica no podía dar nada de información de su atacante en este estado, y alguien con ansias de poder vendrá en búsqueda de la otra mitad faltante.

—Salem enviará a la ladrona, por lo que falta— mencionó Ironwood mientras revisaba la máquina.

—No, Salem quiere ver todo lo que Ozpin construyó en llamas; si viene por el poder faltante, hará el trabajo completo— decía Sven juntando las piezas sobre lo que podría ser el plan de Salem.

—¿Y cómo se supone que hará eso?

—¿Tienen algún evento grande que pueda llamar la atención de mucha gente y ocultar su presencia?— preguntó el General SCDO a los demás, lo que encendió la bombilla.

—El Festival Vytal— contestaba Glynda asustada.

Claro, el festival que traía a todas las academias de cazadores a competir en un torneo por quién es el mejor.

Esa era la estrategia de Salem; mientras más grande el enemigo, más dura es la caída.

—No sabemos cuál es su plan de acción, estamos a ciegas— comentaba James, enojado, no con sus compañeros, sino porque ahora estaban en una situación donde no podían hacer nada más que esperar.

—Entonces, tenemos que estar atentos ante todo. Aún tenemos que cazar al infiltrado que dio acceso a un Grimm sin que los sistemas de rastreo lo captaran— decía Ethan para regresar al elevador; tenían trabajo que hacer.

Pero antes de irse, el General SCDO se acordó de mencionar algo más.

—Ozpin— el inmortal giró para ver el rostro serio del hombre.

—No más secretos. La confianza es lo que diferencia a los amigos de los aliados— fue lo último que dijo antes de que las puertas del elevador se cerraran.

Ozpin tenía mucho de qué pensar y bastante más de qué planear.

Salem dará su siguiente paso pronto.

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Mistral

Academia Reach

Sala de Seguridad General

1657 horas

—No tiene sentido, señor. Todos los sistemas funcionan de manera correcta, pero no parecen funcionar y la alarma de emergencia no se activó cuando se infiltró el Grimm. Es como si hubiera simplemente aparecido— el jefe de seguridad, Lynn, trataba de explicar, buscando una respuesta al dilema que su jefe le dio.

—No pudo haber aparecido de la nada. Así como entró, se fue. Esto es una prioridad, soldado. Si no averiguamos cómo mierda entró, arriesgamos que todas las instalaciones estén comprometidas. To-das— le recordó Ethan al soldado, apuntando al suelo.

Y el jefe de seguridad, sabía a qué se refería.

El hombre de 30 años con orejas de conejo se puso a pensar. ¿Cómo un Grimm evadió todo sistema de detección sin activar las alarmas de emergencia, si estos hubieran estado caídos?

—Estuvo aquí— el hombre dijo, poniéndose de pie de su silla.

—¿Crees?— el General necesitaba pruebas de algún traidor; tenía que empezar con algo.

—Señor, la única manera de que las alarmas de emergencia no se activen es que se desactiven manualmente desde aquí, en esta habitación. Y sabe que se necesitan dos llaves para hacerlo.

—La mía y...

—La de Solís— el líder SCDO completaba la oración, saliendo del cuarto en busca de la otra guardia.

—Cuando desperté en la mañana, encontré mi llave en otro sitio distinto a donde lo había dejado. Creí que era solo mala memoria, pero ahora veo que alguien la tomó— decía Lynn por radio, mientras buscaba a la guardia de la noche, Solís, por las cámaras.

—¿Sabes dónde se encuentra? Si es realmente una traidora, entonces llamarla por los comunicadores la pondrá en alerta— tenía que ser discreto si no quería alarmar a la mujer.

—Estoy en eso, señor. Espere... espere... ¡La tengo! Se encuentra dirigiéndose al hangar. No debería de estar en esa zona, no tenemos despliegues registrados.

—Solo a la cadete Schnee revisando el Longsword que usó anteriormente, está junto a su equipo— comentaba Lynn, mientras observaba cómo Solís caminaba algo deprisa.

—¡Conéctame con el equipo RWBYA!— ordenaba Ethan mientras corría desde el edificio de administración hacia el hangar.

Mientras tanto, con los jóvenes guerreros, se encontraban esperando a que Weiss terminara de revisar el Longsword.

—Weiss, ¿tienes que hacer eso ahora? Realmente queremos ir a comer algo— la joven líder le preguntaba a su compañera, estando sentada en una caja, observando a su amiga peliblanca viendo el sistema de vuelo de la aeronave.

—Esto es muy importante, Ruby, nunca se sabe cuándo habrá un vuelo de emergencia y se necesitará la nave para despegar— la albina estaba verificando que todo estuviera correcto por su cuenta.

—¿Qué no son los ingenieros quienes revisan las naves?— la gata fauno estaba segura de que era innecesaria esta revisión extra.

—Nunca estás tan seguro— en ese momento, la líder de RWBYA recibió una transmisión en su comunicador. Era del general Drake.

—¡Chicas y Adam! ¡El General nos está llamando!— gritaba Ruby al resto, que de inmediato se reunió con su líder, incluso Weiss, que salía del Longsword.

Si el General les llamaba, era importante.

—General Drake, aquí Ruby Rose. ¿En qué le puedo ayudar?

—Soldado, ¿tienen armas con ustedes?— la pregunta desconcertó al grupo, pero la chica joven contestó con sinceridad.

—Tenemos nuestras pistolas reglamentarias junto a nuestras armas personalizadas, ¿qué ocurre?

—Tenemos un intruso en la base, se dirige a su posición. ¡Hagan lo necesario para detenerla, pero la quiero con vida!— les decía Ethan, mientras tomaba una escopeta de uno de los guardias y les pedía que lo siguieran, pero sin detenerse en ningún momento.

—Señor, ¿tiene una descripción?— preguntaba Weiss; no quería atrapar a la persona incorrecta.

—Es la única persona en dirección al hangar; no tenemos idea si es realmente su rostro, no con los sistemas de anti-aura caídos— no dijo más cuando las puertas del hangar se abrieron, mostrando a una mujer con cabello negro; sin embargo, poseía ojos bicolores, no la conocían.

Todos la vieron por unos instantes, con la mujer también parada en su lugar, mirando a todos.

—¡Tenemos contacto! ¡Entraremos en combate!— confirmaba Ruby mientras sacaba su guadaña.

—¡Weiss, cierra las puertas del hangar!— ordenaba la menor del grupo mientras se lanzaba contra la mujer, que de inmediato respondió, sacando una espada de la nada para bloquear el golpe.

El resto del equipo fue a acompañar a la chica pelinegra con tinte rojo, mientras Weiss corría a los controles del hangar, comenzando a cerrarlo para evitar que salga.

El equipo comenzó a combatir a la mujer que peleaba profesionalmente, logrando bloquear todos los ataques de sus armas.

—Es buena— mencionaba Blake mientras esquivaba los ataques de la mujer, que la seguía con cada corte.

—Nosotros somos mejores— el toro fauno usaba el ataque especial de su espada, saliendo una tajada roja de energía de la misma, impactando contra la mujer, que dañó su aura.

Esta no tomó el gesto bien.

Y cuando Yang dio un golpe con su escopeta, Ember Celica, su cuerpo desapareció en cristal.

—¿Dónde está?— la rubia preguntó confundida, mirando alrededor.

—¡Va a huir!— gritaba Ruby viendo a la mujer en dirección de la gigante puerta del hangar, que estaba a punto de cerrarse.

—¡No, no lo hará!— dijo Weiss usando su Myrtenaster contra el suelo, levantando una barrera de hielo en toda la puerta.

Eso detuvo el avance de la mujer que no se esperó el golpe de Dust de Weiss contra su pecho, lanzándola contra el caza Longsword.

—Tenemos que inmovilizarla— la Schnee decía, colocándose en posición.

—Tengo una idea— pensaba Ruby, para luego ir de cabeza al peligro.

La intrusa se preparó para repeler el ataque, pero no esperó que la chica se detuviera y disparara con su pistola reglamentaria.

La bala iba más rápido de lo que ella pudiera detenerlo, impactando contra su pecho, reduciendo bastante su aura.

—Cambiemos de métodos— dijo Ruby a su equipo con una sonrisa.

La gente espera que utilicen uno u otro método, pero no ambos juntos.

Todos comprendieron el punto e hicieron lo que la intrusa no esperaba.

Encarar a la mujer usando dos estilos de combate distintos.

Adam daba una tajada con su espada con su brazo derecho, siendo bloqueado con la espada de la mujer, pero no pudo evitar el disparo de la Magnum en su estómago y tampoco la patada en el rostro proporcionada por Blake.

Esta acción hizo que hubiera un cambio en la mujer.

Su espada se convirtió en un paraguas y su cabello cambió a uno de color rosa, café y blanco, como si fuera helado napolitano.

—Tenía un disfraz. ¡Continúen! Pronto la derribaremos— ordenaba Ruby, continuando el fuego con su pistola.

La intrusa trataba de ponerse a cubierto, pero fue detenida por Yang, que le proporcionó un golpe combinado con un cartucho de su Ember Celica.

Esta lo pudo bloquear; aun así, no evitó los disparos de Ruby, que aún continuaban.

Quiso saltar del sitio, pero un hielo emergió del suelo, evitando que se moviera.

Justo cuando Yang iba a dar el golpe de gracia, la chica se convirtió en cristal nuevamente, escapando de la vista del equipo de chicos.

—¿Ahora a dónde se fue?— fue la pregunta de un frustrado Adam, no entendiendo cómo la mujer resistía tanto.

No tuvieron que esperar mucho para saber dónde estaba, cuando un disparo de una escopeta táctica M45 impactó contra la mujer que trataba de huir por la misma puerta en la que entró.

El aura del cabello, con cierto parecido al helado, fue destruida, evitando que pudiera volver a usar su semblanza.

—¿A dónde crees que vas?— el General preguntaba sarcásticamente, mientras le daba un fuerte golpe en el rostro con la culata de su arma, dejándola inconsciente.

—Colóquenle el collar de restricción de aura, no queremos que huya otra vez y llévenla a la sala de interrogación— la orden del General fue inmediatamente hecha por los guardias que lo habían seguido, llevándose a la chica inconsciente del hangar.

—Equipo RWBYA, no podría estar más orgulloso de lo que acaban de hacer hoy. Lograron contener a un intruso que causó un caos en la base, ustedes lo hicieron bien— la apreciación dada por el líder de la Academia Reach hizo sentir contentos a los chicos, que se daban sonrisas entre sí.

—Solo hicimos nuestro trabajo, señor— contestaba Adam, mientras se rascaba la nuca.

—Hicieron más que eso; por eso mismo ustedes estarán en este caso. Necesito que me cuenten todo lo que sucedió durante el combate, desde las habilidades de la intrusa, semblanza y si dijo algo que nos pudiera dar una pista de cómo entró— las palabras del hombre mayor emocionaron a los chicos, que lograban escalar en la cadena militar, teniendo su segunda misión importante desde el asalto a Atlas.

—Por supuesto, señor. Lo ayudaremos en todo lo que podamos— contestaba una extasiada Ruby que no podía contener su alegría.

—Excelente. Síganme, daremos una visita a nuestra invitada no deseada.

Todos salían del hangar, no sin antes Weiss regresar para desaparecer la barrera de hielo que había colocado anteriormente y ver el daño que causó en el Longsword.

La chica solo suspiró; eso era lo último que quería que ocurriera.

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Mistral

Academia Reach

Sala de Interrogatorios #2

1734 horas

POV Ethan

—¿El sistema anti-aura está funcionando correctamente ahora?— le pregunto a Lynn mientras veía a través del cristal a la mujer con cabello de helado.

—Sí, señor. Parece que tenemos una especie de virus en la base y los chicos de sistemas lo están purgando, pero no sabemos hasta dónde se infiltró. Por el momento, la alarma de detección de Grimm sigue caída— comentaba Lynn sobre la situación.

Esto es un ataque directo; Salem debe buscar, controlarnos desde dentro.

Si realmente hubiera querido solo 'hablar', los hubiera desactivado y no infectado nuestros sistemas.

—También encontraron a Solís; estaba en un túnel de mantenimiento, cerca de los barracones, amordazada, en este momento está en el ala médica— eso me alegró; me da a entender que la mujer no era una traidora, solo estaba en el lugar incorrecto en el momento inoportuno.

—Me alegro por eso, que se recupere pronto. Traten de volver a poner en funcionamiento y levanta el nivel de seguridad a nivel 3. Sin los sensores funcionando, otro intruso podría entrar, no podemos permitirlo en nuestro estado actual— este obedecía y comenzó a comunicar a los soldados de la base sobre la situación, mientras voy hacia la puerta de la sala de interrogación.

—Entonces, señorita desconocida— digo para empezar, mientras entro en la sala y tomo asiento enfrente de ella.

La mujer tenía una gran hinchazón en su frente por el golpe que le di; su mirada no era de alguien que quisiera hablar.

—Iré al grano. ¿Para quién trabajas?— la pregunta era simple y aunque jamás funcionaba a la primera, quería ver su posición.

La mujer solo me miraba como si fuera la escoria más grande del mundo, para luego escupirme en el pecho.

Tomo un papel para quitarme la saliva de mi armadura con asco y mirarla de nuevo, esta vez ella tenía una sonrisa arrogante.

—Okay, juguemos así entonces— me levanto de mi silla, tirándola al suelo, para clavar mi cuchillo táctico en su pierna con fuerza.

La chica tiró su cabeza hacia atrás del dolor; sus manos atadas en su espalda le prohibían moverse con libertad, pero se veía que intentaba tratar de zafarse de su atadura de titanio.

—Mira, pedazo de mierda, no me importa torturarte hasta sacarte todo. No estoy bromeando cuando digo que te romperé todos los huesos, para luego curarte y romperlos de nuevo. Dime, ¿para quién trabajas?— tomaba su nuca para que me mirara a los ojos.

Sus ojos mostraban dolor y odio, pero aún no hablaba; de hecho, ni siquiera hizo ningún sonido al sufrir dolor, pero sí hizo el gesto.

—¿Eres muda?— pregunto con irritación.

Eso haría más complicadas las cosas.

La chica solo asintió con dolor. Su aura no podía curarla; el collar le impedía hacerlo.

—Perfecto— gruño con frustración mientras paso mi mano por mi rostro.

—Lynn, trae el puntero láser y prende el proyector— ordeno a mi jefe de seguridad del otro lado del espejo, mientras bajo la lona donde la proyección caerá.

Lynn entró rápidamente entregándome el puntero láser de color rojo, regresando a la sala de observación y encendiendo el proyector, que mostraba el abecedario.

Le coloco entre los dientes el puntero y le señalo a la proyección.

—Tu nombre.

La chica me observa de reojo con rabia para luego, usar su boca para mover el puntero, deletreando su nombre.

—Neo. ¿De verdad tu nombre es Neopolitan?— no creía que el simple hecho de que su cabello fuera similar, la llamaran literalmente igual.

La chica, ahora llamada Neo, asintió con furia, al verme burlar de su nombre.

—Okay. ¿Para quién trabajas?— espero que no bromee ahora.

Neo deletreó otro nombre, totalmente distinto a quien esperaba.

—¿Quién carajos es Cinder?— murmuro mirando a la proyección del abecedario.

—¿Estás aliado con Salem?— la chica me miraba confundida, no sabiendo de quién hablaba. No se veía que mintiera.

Deletreó la palabra "No".

—¿Cuál era tu misión aquí?— preguntaba rápidamente. Si mi hipótesis era verdadera, estaba en una buena posición.

"Alarma. Grimm" fueron las palabras deletreadas por la chica.

Ella fue quien apagó la alarma de emergencia, pero aún quedaba una duda.

—¿No estuviste en ningún momento en la sala de seguridad?— eso me daría el criterio suficiente para descubrir todo.

—No— la chica dijo rápidamente con su cabeza, sin necesidad de usar el proyector.

—Lynn, trae al sanador, que cure la herida en su pierna. Señorita Neo, discúlpeme por la herida, pero esto no es una situación sencilla, la dejaré enfriarse la cabeza, le quiero dar una propuesta en un momento— termino de decir y salgo de la habitación, dejando a Neo sin ninguna explicación.

En la sala de observación estaba el equipo RWBYA; habían visto todo desde el inicio. Incluso la parte de cuando apuñalé en la pierna a Neo.

—Disculpen si los asusté con mi actuación, pero era necesario si queremos sacar toda la información posible de forma rápida— les digo a los chicos; todos me veían con distintas expresiones.

—No se preocupe, señor. Entiendo la situación, esto es serio— el fauno toro fue el primero en hablar, tratando de calmar el ambiente.

—Opinen. ¿Creen que diga la verdad?— ellos interactuaron directamente con ella en un ambiente hostil; deben saber cómo actúa mejor que yo.

—Esta mujer tiene unas habilidades increíbles en combate; sin embargo, su apariencia es demasiado llamativa, nos hubiéramos dado cuenta de su presencia desde antes. Ella no hubiera podido entrar disfrazada desde su llegada, el sistema de anti-aura hubiera evitado eso— decía Weiss, tratando de pensar en la forma en la que la chica, de cabello de helado, entró.

—Entonces tenemos dos infiltrados— eso solo confirmaba mi teoría.

—¿Señor?— preguntaba Yang, confundida.

—Alguien tuvo que entrar anteriormente para desactivar los sistemas anti-aura y luego ir a los sistemas de detección Grimm.

—Ambos están en edificios separados— la mujer Schnee comprendía la situación.

Si realmente hubiera sido ella sola, el viaje hubiera sido más largo e improbable que funcionara.

—Exacto. También está el hecho que no se puede detener la alarma de advertencia que llega a la sala de seguridad cuando se apagan los sensores de Grimm; si esta mujer apagó el sistema anti-aura y fue al edificio opuesto, la alarma de advertencia tuvo que haber alertado a todos.

—Esa alarma de advertencia, ¿tiene algún tiempo de respuesta?— cuestionaba Blake, dando otro punto a favor a mi teoría.

—Sí, cuando se le da mantenimiento, tiene un tiempo de 5 segundos antes de que se disparen las alarmas y debes tener total contacto con el personal de seguridad.

—Ósea, que alguien estuvo en la sala de seguridad, mientras otro estuvo en el edificio opuesto— teorizó Ruby mirando por la ventana de una sola vista, a Neo siendo curada.

—Y tomando en cuenta que Neo es muda, dudo bastante que ella pudiera decir cualquier cosa por radio y llamada— agregaba Yang la nota importante.

—Pero, ¿quién es Cinder?— preguntaba Ruby con más duda, ya que nunca había escuchado ese nombre.

—No tengo ni idea, Ruby, lo investigaremos, pero lo importante ahora es saber dónde está el segundo intruso.

—Si Neo intentó escapar hoy, eso da la posibilidad que el segundo intruso siga aquí. No podrá usar su semblanza ahora, tenemos la ventaja; solo tenemos que encontrarla.

—Salgan y divídanse, pidan ayuda al equipo CVFY para la búsqueda, cuando tenga información se los haré saber— les doy la orden para regresar a donde Neo, para ofrecerle una propuesta.

—Neo, esto tiene que decidirse ahora. Sé que no te agrado, pero esto no es algo simple. Dime quién es la otra persona que te acompañó en la misión de infiltrarte y te prometo hacerte desaparecer— mis palabras parecían haber tomado el rumbo equivocado para ella, porque me miraba con miedo.

—No ese tipo de desaparición. Me refiero a esconderte, darte otra identidad, olvidar tu antigua vida para vivir de manera relajada, protección a que esa tal Cinder te encuentre o cualquiera de sus lacayos. Solo necesito saber cómo se ve la persona con la que te infiltraste— la propuesta era tentadora para muchos, pero ella no parecía segura y su expresión lo demostraba.

—Soy una persona de palabra. Sé que no tengo tu mejor primera impresión y no lo discutiré, pero yo soy alguien a quien le importa proteger a la gente, y eso te incluye a ti. Solo eres un peón para esta gente; no les debes nada— esa mirada de duda se mantuvo por unos momentos para luego mirar a la proyección y deletrear la palabra "Torchwick".

—¿Él es el infiltrado?— de inmediato negó con la cabeza rápidamente y silabeó la palabra "trato".

—¿Quieres meter a este 'Torchwick' en el trato?— la chica asintió con la misma velocidad y deletreó dos palabras: "figura, papá".

Entendí el punto y es algo que se podría hacer.

—Se hará, solo necesitaría saber dónde está tu padre y se arreglaría todo. Lo prometo— le digo con mi mano en mi pecho.

La chica comenzó a soltar pequeñas lágrimas para escribir tres palabras.

Verde.

Moreno.

Rojos.

—¿Cabello verde, piel morena y ojos rojos?— le pregunto para hacer sentido a las palabras y ella asiente.

—Gracias, en un rato te moverán a un cuarto para que descanses. Agradezco tu apoyo— rápidamente, me levanto de la silla para salir de la habitación.

—Lynn, llama a Sven, que envíen a alguien para escoltar a Neo y comiencen los preparativos del protocolo Phantom, su seguridad es importante ahora, nos puede servir en el futuro— le doy las instrucciones mientras salgo de la sala de interrogaciones para correr a la sala de seguridad por mi cuenta.

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Mistral

Academia Reach

Entrada Principal

1750 horas

POV Narrador

—Equipo RWBYA, ¿me reciben?— la voz de Ethan sonó en el comunicador de todos los miembros, que se pusieron alerta pero manteniendo discreción.

—Lo recibimos, señor. ¿Tiene alguna información?— contestaba Ruby, con su armadura entera, manteniendo su mirada en todas las entradas donde pudiera aparecer alguien.

—La persona que buscamos es una mujer de cabello verde, piel morena y ojos rojos. Buscaré en las cámaras alguien con esa descripción, pero manténganse atentos. ¿El equipo CVFY está con ustedes?— la pregunta fue respondida por dichos soldados.

—Estamos aquí, General. Nos dividimos en grupos. Velvet y Fox están en el hangar, me encuentro con Yatsuhashi en los campos de entrenamiento que llevan al exterior— hablaba Coco observando su alrededor discretamente, con su casco SCDO puesto para evitar que miren sus ojos.

—Me encuentro con Weiss en el helipuerto. Yang, Blake y Adam están en la entrada principal de la academia— confirmaba Ruby las posiciones de todos.

—Copiado, toda la base está en alerta, pero el canal abierto no es seguro, creemos que tiene un comunicador robado— el líder SCDO daba una sospecha de que no pueden hablar con completa libertad por la radio.

—La orden es que nadie salga de la base, pero solo ustedes y la coronel Sven tienen la descripción de la intrusa, eso causará que se confíe— el hombre miraba las cámaras para luego verla.

Tenía uniforme de marine estándar y una gorra, pero la apariencia encajaba con la descripción.

—Tenemos confirmación. La intrusa se encuentra dirigiéndose a la entrada principal. Diríjanse todos para allá, acorrálenla, no podemos permitir que salga— dio la orden para el mismo salir de la sala y llamar al equipo Épsilon.

—Maverick, trae a todo tu equipo a la entrada principal de la academia. Código Morado.

Maverick, que se encontraba acostado, se levantó de golpe, gritando a todo su equipo para que tomaran su equipamiento y salieran hacia la entrada.

El código morado fue introducido para atrapar y contener a intrusos en la base de forma rápida, sin hacer demasiado drama, usando armamento de electrochoque.

¿Por qué usar entonces al equipo RWBYA y CVFY para contener al intruso?

Porque así como Neo se confió pensando que podría encargarse de unos chicos, esta mujer peli verde alargará el combate lo suficiente para ser capturada.

También por el hecho de que no tenían tiempo para dar el protocolo; la mujer peli verde ya estaba a punto de salir.

—Una IA nos sería de mucha ayuda en este momento— murmuraba Ethan cansado mentalmente.

El correr para ver las cámaras era irritante y tener una IA que vigile todo en la base sería más eficiente.

—Yang, tardaremos unos minutos en llegar, resistan todo lo que puedan— la voz de Ruby le comunicaba mientras la rubia veía a la mujer que encajaba perfectamente con la descripción: peli verde, ojos rojos y piel morena.

—Recibido, Ruby, ya llegó a la puerta. Trataremos de inmovilizarla— la rubia contestaba, comenzando a caminar enfrente de la chica.

—¡Hola! ¿Eres nueva? No te he visto por aquí antes— decía la dragona con felicidad falsa, tratando de sacar alguna reacción de la mujer morena, pero no hizo ningún gesto más allá de desinterés.

—Solo soy del equipo de mantenimiento, no me sorprende que no supieras quién soy— respondía con prisa la peli verde, tratando de pasar al lado de Yang, pero fue detenida por el brazo de Adam.

—Eso es curioso, porque los de mantenimiento no usan uniforme militar— mencionaba Adam, haciendo que la intrusa maldijera por lo bajo, cosa que el fauno escuchó.

—Cambiaron los uniformes hace poco— respondía sudando un poco.

—Seeee... no lo creo. ¿Por qué no nos acompañas para hablar con la jefa de mantenimiento? Dolores debería de darnos la explicación— agregaba Blake, acercándose por detrás de la mujer de ojos rojos.

—Dolores sabe perfectamente sobre este cambio, no hay problema si le preguntas— la paciencia y la calma se veía que se perdían en la mente de la mujer.

—Oh, amiga mía— decía Yang mientras miraba cómo Blake se apartaba de su espalda y ver a un escuadrón SCDO llegar donde ellos.

—Dolores es la señora de la cafetería.

La peli verde no pudo reaccionar cuando múltiples choques eléctricos impactaron contra su cuerpo, comenzando a convulsionar; su aura desactivada no pudo detener la electricidad extra que pasaba por su cuerpo, antes de caer al suelo, inconsciente.

—Lo hicieron genial. De aquí nos encargamos nosotros, muchas gracias por su apoyo— agradecía Maverick a los tres chicos, dando señales de mano a sus hombres de levantar a la mujer del suelo.

—Estamos para servir, señor— respondió Yang con una sonrisa, mirando cómo los SCDO se llevaban a la mujer inconsciente.

En ese momento, los integrantes restantes de RWBYA junto a CVFY llegaron justo para ver cómo se llevaban a la mujer que buscaban.

—Demonios, llegamos tarde a la fiesta— decía Coco acercándose al grupo.

—No hubo mucha para empezar. Era una horrible conversadora— contestaba Yang de manera irónica.

—Creo que todos sabemos a dónde la llevarán— mencionaba la líder de RWBYA a todos, pero solo su propio equipo sabía a dónde la llevarían.

—¿Dónde es eso?— la coneja del equipo CVFY preguntaba, haciendo un movimiento adorable con sus orejas.

—Síganos— respondía Weiss liderando a la sala de interrogaciones, con interés de saber qué ocurriría ahora.

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Mistral

Academia Reach

Sala de Interrogatorios #3

1832 horas

POV Ethan

Su mirada era penetrante, pero con el collar que le prohibía usar su aura y semblanza, solo era una chica normal.

—Emerald Sustrai, logramos sacar información antigua de ti... curiosamente sales como muerta en todos— le explico, mirando el archivo sin fotografía, se supone que murió a los 4 años.

Obviamente no es verdad.

—Mírate... esa mirada de odio, como si hubiera matado a tu madre, pero tú eres la intrusa en mi casa— tenía que empezar a jugar con sus emociones, la gente furiosa no pensaba con claridad y soltaba todo lo que necesitaba saber.

—Solo eres otro Ironwood, pero la gente no lo ve— es irónico que quiero cambiar al mundo, pero me comparen con él.

—Eso dices tú. Eres la primera persona que me compara con Ironwood, pero tú trabajas para alguien peor.

—¿A ti qué te importa? Basura— se burlaba la mujer, escupiendo, pero esta vez no tocó mi armadura.

Aunque no significa que no le daré el mismo trato.

—Lo suficiente para saber que usan a escoria para hacer el trabajo sucio. Dime, ¿conoces el nombre de 'Cinder'?— eso pareció tocar algo sensible dentro de Emerald porque comenzó a moverse bruscamente, pero las esposas se lo impedían.

—¡¿Dónde escuchaste ese nombre?!— la rabia era evidente y eso era lo que necesitaba.

—¿A ti qué te importa? Solo responde la pregunta.

—Púdrete.

—Estás con Salem, ¿no es así?

—No sé de qué estás hablando— la chica de ojos rojos evadió la mirada, pero manteniendo esa sonrisa irónica.

—Veo lo podrida que estás por dentro. Ya no seré amable contigo— me pongo de pie y lanzo la primera ráfaga de golpes al rostro de la chica.

La sangre sale de la boca de la mujer, desconcertando a la chica, que no pensaba que la comenzaría a golpear.

—Empezamos de nuevo. ¿Cuál es tu nombre?— teníamos que empezar desde cero y quería que comenzara a hablar con algo simple.

—Morirá...— la interrumpí con un gancho en su mandíbula, seguido de un golpe recto en su hígado.

La chica gemía de dolor, su aura no estaba para protegerla, me da igual que tenga que romperla.

—¿Cuál es tu nombre?— le pregunto muy serio, poniendo mi mano en su barbilla, apretando la zona donde el golpe, haciendo que gruña de dolor.

—E-em-Emerald— respondía, comenzando a sollozar.

—Bien, Emerald. ¿Trabajas para Salem?— le digo inmediatamente, aprovechando su estado vulnerable.

—N-no directamente— contestaba con algo de miedo.

—Entonces trabajas para esa tal Cinder— esta chica era un peón. Si Salem era la reina, entonces esta Cinder debe ser algún tipo de alfil.

—¿Quién es ella?

—Es una subordinada de la reina Grimm, ella sigue sus órdenes— dijo tratando de sobreponer su dolor.

—Entonces ella ordenó la infiltración— un líder siempre sabe lo que sus subordinados, siempre, no hay excusa.

—La señora Cinder lo planeó. Nunca estoy presente en las reuniones.

—Bien, eso era lo que quería oír. Descríbeme físicamente a Cinder— le pedí de forma calmada, tomándola de sus hombros.

—¡No te diré más, no traicionaré a mi salvadora!— la rabia volvía a su cuerpo, comenzando a revolcarse en su silla.

—Me agrada la lealtad... lástima que va dirigida para la persona incorrecta.

Comencé a seguir golpeándola con mis puños. La sangre llovía por todos lados.

Los sollozos se convirtieron en plegarias después de unos cuantos golpes.

—¡Responde la pregunta! ¡¿Cómo se ve Cinder?!— no estaba para bromas.

—S-s-se fe cgmo ugna gdiosa. Gsus ojos gse bgrillan en la ogscuridad, cologr miel, cabello nego como la gnosh, piel blanca como el gdia—. a Emerald le costaba hablar, pero la descripción era clara.

—¿Qué hicieron en mi base?— necesitaba encontrar lo que Salem plantó aquí.

—U-ustedes... Caerán, mi maestra se hará cargo— la sonrisa sangrienta me dejó claro las cosas y solo tenía que responder de la misma forma.

—Bien... que así sea— le doy un último golpe, dejándola inconsciente y salgo de la habitación.

—Lynn. Emerald tenía un scroll, ¿verdad?— le preguntó al hombre fauno, ignorando totalmente a los chicos que seguían mirando el estado deplorable de Emerald.

—Sí, señor— respondía el fauno, mostrando el scroll en su mano.

—Pásalo.

Tomó el scroll y comienzo a revisar los contactos. No tenía ninguno registrado, pero sí había uno que se repetía más que el resto.

Doy a llamar y espero unos segundos hasta que una voz femenina seductora me respondía.

—Emerald, ¿cuál es tu ubicación?— sonrió, sabiendo que su misión fracasó.

—Tu chica está ocupada, Cinder— del otro lado, una silla se tiró y el tono de la conversación cambió.

—General... tus acciones no le agradarán a mi señora— la voz seria de Cinder escondía irritación.

—Tus acciones no me agradaron tampoco. Llama a Salem y dile que quiero hablar con ella, quiero que estés presente, esto también te incumbe. Te mando las coordenadas y la hora— termino la llamada, para luego llamar a Sven.

Tenemos una cita que atender.

Continente de Anima

Mistral

Mina Standoff SDC abandonada

Pista de aterrizaje

2230 horas

POV Ethan

Llevábamos 10 minutos esperando.

Los jefes de división nos acompañaban a Sven y a mí.

El escuadrón de Maverick estaba armado hasta los dientes y el piloto del Pelican tenía todo listo para salir del lugar a la orden.

—Señor. ¿Seguro que esto es buena idea?— cuestionaba el líder de la primera división, observando lo oscuro que era los alrededores.

—No hay buenas ideas en estas circunstancias, Citrón. Solo ideas que funcionan.

La espera no duró más cuando un Bullhead se acercaba hacia nosotros.

Las puertas se abrieron, saliendo un fauno con rostro desquiciado y cola de escorpión. Otro subordinado de Salem.

También salió una mujer de cabello negro, con ojos cafés y un vestido rojo. Parecía una simple mujer, no sé quién era.

Y por último, el Seer, con el rostro de Salem en él.

—Estoy aquí, como lo pediste. Me imagino que me darás tu respuesta.

—Sí... vengo a decirte mi respuesta. Pero antes, tengo un regalo para ti— chasqueo mis dedos y la escotilla del Pelican se abría, saliendo un SCDO empujando a una persona con una bolsa negra en la cabeza.

—Esto... es un mensaje, para que sepas que no soy un sumiso como tú piensas. Te atreviste a infiltrarte en mi casa, atacar mis sistemas. ¿Y tienes el descaro de decirme si quiero ser tu aliado? No lo creo— le quito la bolsa negra de la cabeza, mostrando el rostro magullado de Emerald, aun con el collar anti-aura puesto.

—Lamento que mis subordinados hicieron esto sin mi consentimiento, les daré el castigo apropiado— esas disculpas están vacías, ella sabe la verdad y aún decide mentir.

—¿Qué clase de reina de mierda no sabe qué hacen sus subordinados?

—¡¿Cómo te atreves a hablarle a nuestra diosa de esa forma?!— el fauno escorpión dio varios pasos hacia delante, enrabiado por mi comentario.

—Yo no haría eso si fuera tú— digo mientras apunto a los soldados que me acompañaban, todos estaban con sus armas levantadas.

—Lamento decirles, que entraron a una zona sin aura. Por lo que no eres más que un guardaespaldas glorificado.

—Como te comenté, General Drake. Vine a ofrecerle las disculpas, trayendo a la que se encargó en crear el plan— la mujer pelinegra, de forma inesperada, fue perforada por el tentáculo afilado del Seer en su pecho, donde su corazón estaba.

Matándola en el proceso.

Miro a Emerald y no veo ningún cambio de emoción en su rostro.

Era obvio porque.

—¿Crees que soy un estúpido? Sé que esa mujer no era Cinder, su perra no está llorando en el suelo por su pérdida y también sé cómo es físicamente. Realmente intentabas complacerme para hacerte ver como la víctima, no funcionará— digo mientras comienzo a caminar alrededor de Emerald.

—Me ofreciste un trato, para luego entrar en mi casa y causar caos, eso es una declaración de guerra, Salem. Lo sabes, ¿no?— agrego mientras tomo del hombro a Emerald por su espalda, haciendo que la chica se exalte.

—No quieres empezar una guerra conmigo, Drake— el tono de inocencia se perdió por uno de ultratumba.

—Debería decirte eso a ti. Eres inútil en el arte de la guerra; se nota que hiciste todo en las sombras durante años. Te daré algo que recuerdes— respondo, mirando a los ojos a Salem.

—Esta es mi respuesta a tu declaración, Salem.

¡Clic!

¡BANG!

En cámara lenta, se veía el cuerpo de Emerald caer contra el suelo.

Su cabello verde tornándose rojo por la sangre que comenzaba a brotar de su cabeza.

El agujero en su nuca expulsaba sangre a montones. Sus ojos petrificados mostraban la última emoción al escuchar el seguro de mi Magnum M6D liberarse.

—No más chico bueno. Mordiste la mano que te quiso dar el pan y ahora pagarás las consecuencias por tu estupidez— un SCDO se acercaba al cuerpo con un bidón de combustible, rociando el cuerpo de la ya muerta Emerald.

Tomo un cigarro de mi bolsillo, saco un encendedor, prendo el cigarro y luego lanzo el encendedor al cuerpo, que estalla en un mar de fuego.

Los motores del Pelican cobraron vida; todos regresaron a él.

—Estoy listo, Salem. ¿Y tú?— fue lo último que dije, para regresar al Pelican, que comenzaba a despegar.

El rostro serio de Salem me seguía mirando durante toda la subida.

Este mundo puede ser aún nuevo para mí, pero tiene los mismos problemas de mierda.

Continente de Anima

Mistral

Forward Unto Dawn

Puente de mando

2230 horas

POV Narrador

En una computadora sin ocupante, cobró vida mostrando un audio en repetición.

El sistema trataba de recuperar el audio, decodificándolo por sí solo.

—Se... SC...fi... De... ali... Yu...— la estática era grande, pero después de unos intentos y momentos de silencio, la pudo recuperar.

—Aquí Serina de la UNSC Spirit of Fire, enviando baliza de emergencia. A cualquier fuerza aliada, requerimos ayuda.