Conversación: —Nuevo Mundo, Mismos Problemas—

Narración: Nuevo Mundo, Mismos Problemas

Radio: —Nuevo Mundo, Mismos Problemas—

Sistema Tauraro

170 kilómetros de Remnant

Forward Unto Dawn

0912 horas

POV Ethan

—¿Me estás diciendo que no estamos en ningún sistema explorado o conocido por la UNSC?— el Capitán Cutter y yo comenzamos a discutir la situación en la que estábamos metidos.

Hasta ahora, he conocido a dos personas nuevas: el propio Capitán James Cutter y la doctora Ellen Anders.

La doctora era una mujer en sus treinta, con apariencia joven, de cabello castaño y de 1.77 metros, bastante alta. Ambos estaban muy confundidos por el lugar en el que flotaban.

—Como lo escuchan, están a la deriva en todos los sentidos. Por lo poco que hemos explorado este espacio, solo hay un planeta con vida.

—¿Cómo llego aquí, Capitán?— me preguntaba el Capitán Cutter, mirándome del otro lado de la mesa de guerra.

—Durante la batalla de Constantinopla— mi mujer Sven, que estaba a mi lado, respondía.

—Tuve que estallar nuestro motor desliespacial para acabar con una flota Covenant y dar tiempo a la evacuación— completo, cruzándome de brazos y mirando a los presentes.

Estaban Citrón y Jerome cerca de la puerta. Se sentía tensión por parte del Fauno, mientras que el Spartan no se movía.

—Nosotros hicimos algo similar. ¿La plantaron en el centro de la flota?— preguntaba Anders, recargándose en la mesa holográfica.

—No... la estallamos con la fragata en la que venía. Sacamos a todos en la nave y yo, junto a mi segunda al mando aquí, nos quedamos para explotarla— menciono, mientras apuntaba a la mesa.

—¿Puedo?

—Adelante— el Capitan me dio el visto bueno para tocar la mesa.

Conecto mi TACPAD a la mesa y muestro imágenes de la fragata cuando llegamos la primera vez.

—De un momento a otro, llegamos al planeta, con el Paliostrol hecho pedazos y solo restos desperdigados.

—¿Cómo es que están con vida?— la doctora susurraba, mirando el desastre que estaba en el valle.

—Esa es una buena pregunta, pero no tengo respuesta. Simplemente, despertamos en medio del caos. Básicamente, encontramos la civilización mientras luchábamos con la fauna silvestre, que debo advertirles, no es un chiste de manejar— le respondo, mientras mostraba imágenes de algunos Grimm.

—Volvamos un poco atrás. ¿Batalla de Constantinopla? ¿Cuánto territorio tomó el Covenant?— preguntaba Cutter expectante.

—No sé cuánto tiempo ha pasado desde nuestra llegada, pero estaban matando a todo lo que se encontraba en las colonias exteriores— respondía Sven eso, mirando al Capitán.

—¿Cuál es el estado de Harvest?

—¿Harvest?— repetí confundido.

—Habíamos estado defendiendo fuertemente el planeta, ¿cómo va la lucha?— ¿Cómo? Pero si eso lleva...

—Señor... ¿cuándo fue su última lucha?— pregunte con calma, tratando de no escalar la situación.

—La última batalla dada por el Spirit of Fire fue realizada el 23 de febrero, año 2531— respondió Serina en automático, haciendo que la mire anonadado.

—Dios. Capitán Cutter, la batalla de Constantinopla fue en el año 2536. Harvest se perdió en 2534. Después de que el Covenant comenzó a adentrarse en nuestros sistemas, Harvest dejó de tener valor estratégico.

—La UNSC tomó los recursos para defenderse de los asaltos y en ese año regresaron para terminar lo que empezaron. Ahora solo es una roca— le respondo, mostrando las imágenes de lo que queda del planeta.

—Llevan cinco años en la deriva. Pero eso es imposible... Serina debería haber comenzado a sucumbir a la rampancia— Las cuentas no hacían sentido si se toman con lógica. A no ser...

—No creerás que... ¿viajamos en el tiempo, verdad? Porque eso es imposible— interrumpió Ellen , leyendo de alguna forma lo que pensaba.

—También creí imposible sobrevivir a un agujero negro o que la magia existe, pero aquí estoy presente— le contesto con sarcasmo, extendiendo mis brazos.

—¿Magia?

Saco mi rifle de asalto y pienso en oro.

—Con un demonio— la doctora Anders estaba fascinada. El rifle de asalto se convirtió en oro puro, era jodidamente pesado.

Me acerco al Spartan que estaba de pie, en total silencio, y se lo paso como puedo al hombre gigante. Este lo toma y juega con el peso.

—Tiene bastante peso, es oro de verdad— el hombre aseguró, tratando de doblar lo que antes era metal.

—¡¿Cómo hizo eso?!— gritaba Anders sorprendida, mientras que Cutter solo miraba todo con asombro.

—A donde vamos, casi todo el planeta tiene una habilidad especial conocida como 'semblanza'. Cada habilidad es distinta a otra; solo unos cuantos son hereditarios— entra Citrón a la conversación.

Aunque yo llevaba tiempo en el planeta, creo que él es mejor en explicar estas cosas.

—Se consigue al desbloquear tu 'aura', que es la forma física del alma. Yo soy capaz de leer mentes y Ethan tiene transmutación— agregó Sven, dejando claro nuestras habilidades.

—¿Puedes leer mentes? Dime lo que estoy pensando— retó Anders, mirando a los ojos a mi mujer.

—Estás pensando en las posibilidades de usar a Ethan para tus experimentos y cómo el nuevo planeta será un campo de juegos... También que Ethan te parece guapo— eso último se lo dijo susurrando con un tono de ultratumba.

—Okay, si puede leer mentes— contestó Anders, girando su cabeza y tratando de no mirarme.

—¿Cómo se los dieron a ustedes?— preguntaba el Capitán, mirando el rifle de asalto de oro.

—Es una especie de cántico que realizan; solo alguien con el aura liberada puede hacerlo. Les daré un informe más detallado sobre el tema— les digo mientras les paso un video sobre lo antes dicho.

—El elefante en la habitación es lo siguiente— coloco el mapa del planeta, con los reinos junto a los territorios que abarcan, así como la Academia Reach.

—Academia Reach. ¿Un recuerdo de casa?— cuestionaba Anders, sin dejar de mirar todo el mapa.

—Sí. Este planeta no está libre de cosas malas. Desde que llegamos, nos ganamos el corazón y las mentes de los habitantes de la mayoría de los reinos.

—Como siempre hay alguien que no le gusta ser segundo, ese es Atlas. Son el mayor militar del planeta, pero me atrevería a decir que los Insurreccionistas les darían guerra y ganarían— paso por todos los logos y muestras del poderío de cada reino.

—Okay, no son muy competentes— mencionaba Cutter, viendo a los soldados y los informes de combates.

—Más bien, son demasiado confiados. Como toda especie, siempre hay alguien que se quiere aprovechar del resto: bandidos, mercenarios, traficantes.

—Nuestra misión se convirtió en acabar con ellos, con la grotesca ventaja militar de que los planos que portaba en mi armadura, de la mayoría del armamento que poseíamos, arrasamos con todo—. muestro las imágenes de los diferentes asaltos en todo el mundo junto a sus reportes.

—Bajas aliadas al mínimo... O tus enemigos son muy inútiles o lo hiciste muy bien.

—Quiero pensar que ambos. Estamos llegando a un punto crítico. Llevamos al 90 % de estos traficantes a su muerte. Creímos que todo iba bien, pero llegó alguien más a unirse— saco la imagen de mi casco, del Seer con la cara de Salem.

—¿Qué es eso?— la curiosidad de Anders aumentaba por momentos.

—Eso se llama Salem— contesto agrandando la imagen para mostrar mejor el rostro de la mujer Grimm.

—Les comentamos que la fauna local no era para tomarse a la ligera. Bueno, ella los controla.

—Ellos son los Grimm. Tienen mucha variedad, desde lobos, gorilas, hasta jodidos elefantes. Con una autonomía e instinto de matar elevados al máximo, pueden 'oler' los sentimientos negativos de los humanos. Es su forma de rastrear— explicaba Citrón un poco, señalando las cosas importantes de ellos.

—No sabíamos de dónde venían. Habían encontrado nidos de esas cosas y la misión de los cazadores, que son como las fuerzas especiales de los reinos, es encargarse de matarlos y proteger las ciudades. Están altamente entrenados para acabar con ellos— el líder de mi primera división mostraba imágenes de algunos cazadores conocidos con sus respectivas armas.

—Pero no están listos para Salem. Ella básicamente los puede crear desde cero con su magia.

—Entonces, mientras ella viva, el planeta no tendrá un descanso— decía Cutter tratando de entender la situación.

—Es correcto— aseguraba Citrón mirando al viejo capitán.

—¿Saben dónde se ubica?— preguntaba Jerome viendo las proyecciones de lejos.

—Tenemos la idea de dónde está, sí, pero no tenemos la suficiente fuerza como para acercarnos sin que nos derriben, porque también tienen Grimm tipo volador— respondía, presentando otra imagen de un Grimm, esta vez un Nevermore.

—Tienen una Fragata clase París con munición MAC. ¿No es lo más certero usarlo? Por más que no sea buena idea usarlo contra el planeta, se ve que es necesario— hablaba Anders mostrando una réplica de la capacidad de un disparo del MAC contra la tierra.

—Ese es el elefante en la habitación— susurré mirando el hueco imaginario de la proyección.

—Salem es inmortal— soltó Sven la noticia, sacando una mirada incrédula de Anders y otra de molestia de Cutter.

—¿Inmortal?— preguntó cansado el capitán. Yo también lo estaría cuando tienes un enemigo que literalmente no puedes matar.

—Según la historia, dos dioses crearon todo. Estos literalmente eran el Dios de la Luz y el Dios de la Oscuridad. Salem fue uno de los primeros humanos del planeta— mi tercero al mando comenzó a contar, mostrando imágenes de cuentos.

Después de todo, de ahí vinieron.

—Pasaron cosas, con ella revelándose y causando una guerra entre ellos y los dioses.

—Más que guerra, fue una batalla— murmuré recordando lo que Ozpin comentó.

—Mataron a todos y la maldijeron a ella para que no pudiera morir mientras reconstruían todo de nuevo. El Dios de la Luz le regresó a su esposo y juntos formaron una familia, pero el Dios de la Oscuridad se lo quitó.

—Entró en un frenesí, matando a todas las creaciones de los dioses. No la pudieron detener y su inmortalidad, junto al poder adquirido por todos esos años en soledad, la hicieron un problema, por lo que le dieron al esposo una misión.

—Apaciguarla— adivinaba Anders, a lo que el fauno solo asintió.

—Pero ella vio en eso una traición y todo empeoró cuando el esposo se llevó a sus hijas.

—Hasta entonces, el esposo, que también es inmortal, ha estado en guerra desde entonces, pero de forma silenciosa.

—Por detrás de la carpa— comentaba el capitán entendiendo las motivaciones de Salem.

—Correcto. Sin embargo, durante mi tiempo aquí, me di cuenta de su existencia y ella hizo contacto conmigo para que no interviniera en sus asuntos... lo pensé, hasta que dos intrusos se infiltraron en mi base e intentaron robar mis datos— agrego con algo de rabia, mostrando las imágenes de los dos intrusos, pero solo uno de ellos tenía una 'x'.

—La primera le di protección por cualquier información sobre los subordinados de Salem. La otra... no le di esa libertad. La asesiné frente a Salem y le declaré la guerra. Tengo el favor de tres cuartas partes de los reinos, pero, aun así, necesito una forma de matarla.

—El esposo lo trató de toda forma posible y no lo ha logrado. Una explosión ardiente no le hará nada— explico, mostrando todos los métodos que utilizó... eran demasiados.

—Mmmmm... esto es más complicado de lo que pensé— soltaba Anders mirando la gran lista.

—No teníamos el suficiente personal capacitado para hacer los planes que pensaba, pero con ustedes aquí, será posible— cierro toda pestaña abierta, volviendo a las conversaciones de frente.

—¿No han pensado en una manera de salir de aquí? Ya saben, tienen magia y esas cosas— decía Anders, moviendo los brazos como si fuera una bruja... era ridículo.

—No es el tipo de magia que dices: 'teletransportarme a casa' y apareces en la puerta. Si hubiera habido alguna forma, lo haríamos, pero no tenemos motor desliespacial ni los planos para construir uno— mi respuesta tenía mucha pena en mi voz.

—Parece ser que estamos estancados entonces. De acuerdo, les apoyaremos con lo que tenemos; sin embargo, la nave no está en su máximo potencial— suspira su respuesta Cutter, dando su apoyo en la encomienda.

—Los módulos de creación están inhabilitados. Nuestro cañón MAC está comenzando a presentar diagnósticos de fallas junto a la pérdida de parte de nuestra tripulación— la doctora daba el listado de cosas que la nave le fallaba y la verdad pensaba que estaba mucho peor.

—Comprendo. Del personal no se preocupen. Tenemos personal de sobra, más no los suficientes para entrenar a todos con rapidez y efectividad— afirmo que su nave estará en buenas manos mientras proporcionen capacitación.

—No fui mal instructor— decía Jerome con sarcasmo para luego la puerta detrás de él se abriera.

—General— se presentaba Val, dando un saludo, mirando solo a mi dirección.

—¿Sí, Val?

—Tenemos un comunicado de la Academia. Urgente.

—¿Qué sucede?— levanto mi cuerpo de la mesa, acercándome a ella.

—Los radares se dispararon. Detectamos múltiples contactos, enemigo inminente. Grimm, son cientos. Los civiles de la ciudad están evacuando hacia Reach— me comentaba enseñándome una tableta de las hordas que se aproximaban desde las montañas.

—Salem inició su ataque, aprovechó que no estábamos para dar un golpe— le regreso la tableta a la líder de la segunda división, pasando mi mano por el rostro.

—General, ¿eh?... deben tenerte en alta estima si te pusieron en esa posición— hablaba Anders con la ceja levantada.

—Fue unánime. Alguien tenía que poner el cambio y yo di el paso adelante. Capitán Cutter, ¿qué tan rápido son sus motores?— giro para ver al veterano, a lo que él solo coloca sus manos en su espalda.

—Escapamos de una supernova, yo digo que muy rápido.

—Pues prepárense para el combate. Sé que se acaban de levantar, pero esto no es un simulacro— le digo para luego ver a Jerome.

—Spartan, espero que no te den miedo los lobos— salgo del puente de mando comenzando a caminar con todo mi grupo de regreso a la Dawn.

—Val, dile a todos que regresen a la Dawn. También informa un chequeo total de los ingresados. Tengo el presentimiento de que tendremos a alguien no deseado entre ellos.

Continente de Anima

Mistral

Academia Reach

Frente Norte

1040 horas

POV Narrador

—¿Las defensas están preparadas?— el Comandante del sector Charlie estaba dando las últimas revisiones junto a su segundo.

—Los antiaéreos deberían mantener los Grimm aéreos bajo control— la Sargento confirmaba, señalando a las gigantes torretas detrás de ellos, a unos 150 metros.

—¿Y las torretas automáticas terrestres?

—Están desactivadas... el hackeo que sufrimos las apagó y no podemos reactivarlas de ninguna forma todavía— respondía enojado por perder una parte importante de sus defensas.

—Charlie-1, aquí Control— la mujer encargada del centro de control, en la ausencia de cualquier alto mando, tenía el encargo de vigilar todo el movimiento de civiles y enemigos.

—Adelante, Control.

—Los Grimm están demasiado cerca. Tiempo estimado, 3 minutos— esas palabras aceleraron el pulso y alarmaron al Comandante.

—Mierda, se recortó el tiempo. ¡Charlie, tomen posiciones!

Los SCDO que estaban cerca de los vehículos comenzaron a preparar todo para la acción.

Los Warthogs tenían su calibre 50 listo y preparado para disparar junto a los Scorpions que tenían sus cañones en posición.

Los artilleros estaban nerviosos, nunca habían estado en una situación de defensa en esta escala.

La Paliostrol, estaba en el aire dando apoyo aéreo limitado y resistiendo el embate de los Grimm voladores.

No tenían ventaja en número, pero sí en armamento; se decidiría en poco.

El silencio era abrumador, con la concentración hasta arriba.

Toda esa mudez fue roto por un sentido consecuente en el horizonte. Ya estaban aquí.

Los Grimm más rápidos iban al frente del grupo, aproximándose desde el horizonte.

Una estampida de bestias hambrientas se dirigía en la misma dirección, y eso fue suficiente para iniciar la batalla.

—¡Fuego!

La orden fue respondida por todos en el canal de radio con sus respectivas armas.

Una llamarada de balas fue lanzada en una sola dirección, pero no era la única.

El sector Este, Oeste y Sur habían entrado en combate; era una batalla campal entre los defensores del pueblo y los destructores del mismo.

—¡A las 11!

—¡Rodean a las 4!

—¡Nos flanquean!

—¡Cuidado con los Nevermore!

—¡Beringel aproximándose!

—¡¿Dónde están los SPNKrs?!

El infierno les cayó en la cabeza y resistieron los embates como campeones.

Pero, como todo humano, estos se cansaban.

Los de primera fila estaban siendo golpeados gravemente por los Beowolf que atravesaban el fuego intenso.

—¡Atraviesan la línea!

—¡Retirada! ¡Retrocedan!

A lo lejos, una esfera voladora observaba todo con placer.

—Te lo advertí, General. No debiste meterte conmigo— la esfera soltó una risa de satisfacción, viendo el espectáculo que ella provocó.

Con los SCDO perdiendo terreno rápidamente por todos los sectores, las torretas fijas les daban una desventaja enorme contra los enemigos más lejanos.

—¡Control, nos están masacrando! ¡Necesitamos ayuda!— el Comandante del sector norte estaba resistiendo, pero no aguantaría más con el terreno perdido.

—¡Todos los sectores están dando el máximo! ¡No tenemos refuerzos, Comandante!

—¡Carajo!

Continente de Anima

Mistral

Academia Reach

Barricada Norte

1101 horas

El miedo estaba en la mente de todos los civiles. Los Grimm eran atraídos desde muy lejos, pero la barricada norte estaba muy bien fortificada y defendida para que pasaran.

—A todos los ciudadanos de Mistral, esto no es un simulacro, repito, esto no es un simulacro. Por favor, ingresen de forma ordenada a través del identificador— dijo un SCDO con altavoz mientras daba las indicaciones junto a los cazadores de Haven que se prestaron para la tarea.

—Por favor, señorita, pase rápido por el escáner— dijo uno de los cazadores, identificando a la gente poco a poco para evitar desgracias con terroristas.

—Por supuesto— respondió una voz femenina seductora, extendiendo su identificación.

Las luces mostraban escaneos continuos para luego dar una luz verde y la identificación con su rostro.

—Muy bien... señorita Cinder, puede entrar— dijo el cazador, dando el visto bueno, entregando de vuelta su identificación y dándole el paso.

—Muchas gracias— sonreía la ahora nombrada Cinder al entrar a un paso normal.

Aunque en un costado, uno de los SCDO la miraba fijamente detrás de su visor, impidiendo que Cinder viera que la observaban.

—Control, ¿me copian?

—Lo copio, Bravo-2. ¿Tiene algo que reportar?— la mujer que estaba en la sala de control contestaba estresada.

Manejar el asalto y evacuación de una ciudad era muy pesado, junto con el hecho de que el General, ni nadie de alto cargo estaba, era más difícil.

—Tenemos identificación sobre posible sospechoso, el escáner dio luz verde, pero encajan perfectamente con la descripción que el General proporcionó sobre la líder del grupo rebelde— hablaba mientras seguía mirando cómo Cinder desaparecía dentro de la academia.

La mujer se levantó de su silla, giró con su compañera y le dijo que ubicara las cámaras de la entrada de evacuación norte.

Y ahí estaba.

—Copiado. La vemos caminando hacia el refugio. Enviaremos un grupo de combate a su posición, ustedes continúen con su trabajo sin levantar sospechas— confirmaba la mujer, enviando un mensaje encriptado a un equipo de respuesta.

Si esa Cinder estaba dentro, significaba que estaban comprometidos.

— Recibido. Esa mujer es la líder de un grupo peligroso, no se debe tomar a la ligera. Recomiendo el uso de las granadas de pulso— entró a la academia, muy confiada de sí misma.

Si su rostro estaba en el sistema, y, aun así, le daba igual, entonces tenía algo escondido. No se podían arriesgar.

—Recomendación aceptada. Control, cambio y fuera.

Con Cinder, las cosas iban acorde al plan.

Aunque lograran purgar parte del virus en el sistema, aún tenían acceso a las credenciales y lograron ingresar sin ningún problema.

Antes de que fueran echados del sistema, lograron ver sobre un proyecto secreto que estaban trabajando y ella lo quería.

—Pasen a la zona segura, por favor— señalaba un SCDO a una habitación blindada con gente entrando.

Ella caminaba con naturalidad, pasando por el marco y viendo el pasillo que llevaba al área segura.

—Oh, lo lamento, señorita, pero esta área parece que llegó a su límite. Gire por el pasillo, al final estará la siguiente área segura.

—De acuerdo, muchas gracias— dijo Cinder. Mejor aún, estaría en un área vacía y sin supervisión; su plan podría empezar antes.

Con la pérdida de Emerald y la desaparición de Neo, las infiltraciones se hicieron mucho más complicadas.

No desperdiciaría la oportunidad.

Al llegar al cuarto, miró por todos lados, no viendo a nadie. Se escabulló por un costado, comenzando su misión.

—Estoy dentro.

—Bien, busca el elevador escondido, no debería haber guardias resguardándolo— su comunicador cobró vida, dándole las instrucciones.

—De acuerdo— respondió la mujer, caminando por los pasillos, esquivando a todos los guardias hasta llegar a donde, según los mapas, estaba el elevador.

—Deberían revisar mejor la información— le dijo una voz por detrás y, antes de que pudiera hacer algo, unas bolas metálicas rodaron por sus piernas.

Los causantes fueron un grupo de SCDO armados con munición viva.

Estas explotaron en una ola azul, que no causó daño a su persona.

—Idiotas— intentó usar su semblanza de cristal, pero algo la detenía.

—Inteligente, ¿no? Bloqueadores de aura. Ahora de rodillas y manos a la cabeza o abriremos fuego— el Sargento se acercaba para colocarle las esposas.

—Oh... yo no diría que bloqueaste todo.

Sus manos se encendieron y lanzó un fogonazo de fuego intenso sobre los soldados.

La mujer reía sádicamente, pero vio que detrás del fuego había algo brillando.

El fuego se disipaba, mostrando una burbuja de energía con los SCDO intactos, teniendo sus brazos cubriendo su cuerpo por la reacción natural de protegerse.

Pero lo que más destacaba era la gigante de armadura verde con franjas rojas alrededor.

—Alice a la Dawn, objetivo identificado— la voz femenina de la armadura hablaba a través de su comunicador.

—Neutralízala a cualquier medio necesario, no te contengas. Pero la quiero con vida— la voz de Ethan respondía mientras las órdenes rebotaban desde su lado.

—Ya escuchaste, niña. Vienes conmigo— la mujer Spartan sacaba sus subfusiles, arrancando a gran velocidad hacia Cinder.

Cinder no se sorprendió por su aparición, sino que sintió molestia. ¿Cómo se atrevía a verla como alguien inferior?

La respuesta era clara: es porque lo es.

La dama de fuego trató de incinerar el titanio de la armadura de Alice, fracasando patéticamente al ver absolutamente ningún daño o quemadura en la misma, cortesía de su propio escudo.

Alice comenzó a disparar a la indefensa Cinder, que solo pudo tratar de bloquear con sus llamas la munición del subfusil, pero solo hizo que perforara su piel con más daño al no tener aura.

La Spartan, con un potente golpe, tiró a la mujer pequeña contra una viga de metal y comenzó a golpearla continuamente.

Su visión comenzó a fallar al recibir tantos golpes consecutivos en el rostro y estómago, para luego perder la conciencia por una patada en la parte trasera de su cráneo, arrastrando su inconsciente cuerpo por el suelo.

—Alice a la Dawn, intruso neutralizado.

—Copiado. Deja que la lleven a la celda. Jerome y Douglas te necesitan en la barricada este; se están infiltrando muchos Grimm— le informaba el Capitán Cutter desde la Spirit of Fire, mientras preparaban el ataque definitivo.

—Recibido, voy para allá— respondió la Spartan, girándose hacia los tiesos SCDO de Remnant.

—Encárguense de ella— ordenó la gigantesca mujer, lo que sacó a los soldados de su estado frío.

—Sí, señora— dijeron.

No sabían quién era, pero sí sabía sobre el intruso, entonces debía estar con los altos rangos.

Tampoco es como si ellos le pudieran decir algo; era muy intimidante.

En el exterior, las cosas no estaban mejorando en tierra, pero la caballería estaba muy cerca.

—¡¿Qué es eso?!— se preguntaban los SCDO al ver misiles Archer caer en la mitad de todo, el campo de batalla. Eso incluye todos los sectores.

—¡Es la Dawn!

—¿¡Qué es esa cosa más grande!?

—Drake a ciegas. Acabemos con esto, soldados. La Spirit of Fire nos ayudará en esto.

La enorme nave que hacía presencia soltaba sus naves especiales, los AV-22 Sparrowhawk.

La combinación de rápida maniobrabilidad y poderoso arsenal hace que los Sparrowhawks sean posiblemente los cañoneros de ataque rápido más impresionantes en el arsenal del UNSC.

No solo es eficaz en el apoyo aéreo cercano, ataques contra blindados enemigos y en operaciones de reconocimiento armado, sino que el Sparrowhawk también puede enfrentarse a los interceptores enemigos sin necesidad de escoltas o incluso es garantizado un dominio aéreo.

Los sistemas de armas principales del Sparrowhawk son un par de cañones automáticos giratorios de cañón largo GAU-23/AW brutalmente efectivos instalados debajo de la aeronave.

Estos cañones pueden disparar la gama completa de municiones de 20 mm para aeronaves, aunque la carga estándar es SAPHEI M718 o API PGU-42/B (con un núcleo de uranio empobrecido).

Aunque se considera un arma secundaria, el Sparrowhawk también cuenta con una variante montada en la nariz del sistema de energía dirigida GUNGNIR M6 del UNSC, lo que permite al artillero realizar ataques devastadores de largo alcance con una precisión milimétrica.

Cuatro decenas de estas naves tierra-aire comenzaron a apoyar a los Hornets que no podían dar todo el apoyo necesario para los equipos en tierra.

—¡Llegó el momento, empujen!— fueron las órdenes unánimes de todos los líderes en tierra.

La motivación comenzó a renacer al ver que los refuerzos llegaron y los misiles Archer, junto a las torretas fijas de las tres enormes naves, les dieron la ventaja de nuevo.

Las torretas de todas las Fragatas formaron un círculo de muerte que no dejaba opciones a los Grimm de avanzar.

En la Dawn, Ethan observaba cómo todo se recuperaba a su favor. La pelea estaba siendo ganada, pero aún quedaba una cosa más.

—¡Busquen una señal de mucha energía en las montañas con vista directa a la Academia!— ordenaba el General, a lo que la especialista en reconocimiento lo miró con una expresión de duda y cuestionamiento.

—¿Señor?

—Salem hizo este ataque y ella debe estar viendo todo lo que sucede. Su Seer deja mucha energía suelta, se verá cuando sea lo único que esté en la zona— tenía que restregarle esa derrota táctica que tuvo y hacerla enojar.

No le tomó mucho tiempo a la especialista encontrar lo que su General mencionaba cuando visualizó un punto de gran energía acumulado en un solo sitio, en una montaña solitaria.

—¡Lo tengo, señor!— confirmaba la especialista, teniendo las coordenadas.

—Envía una sonda. Le diré unas palabras.

La Forward Unto Dawn usó uno de sus silos para lanzar la sonda a 3 km, en la punta de una montaña.

El Seer se mostraba muy quieto, pero el rostro detrás del cristal tenía otra reacción.

Irritación e incertidumbre eran una de ellas.

—¿De dónde salió esa nave más grande? ¿Cómo no los vieron venir de la distancia?— la reina Grimm se planteaba con molestia.

Todo su plan estaba saliendo tan bien, solo quedaba que Cinder le diera buenas noticias.

Pero un ruido agudo llamó su atención al ver un objeto ovalado caer frente a su Seer.

No era un explosivo; ya hubiera matado a su criatura.

De un costado del objeto metálico, se abrió un compartimiento, con una bocina incorporada.

—Hola, Salem.

—Drake— la fría voz de Salem era evidente, pero a Ethan le daba igual.

—¿Te gustan mis refuerzos? Provienen de donde yo vengo y están ansiosos por unirse a la pelea. Buen intento de acabarme de un solo golpe, pero como ves, fracasaste en el intento.

—El daño está hecho, no ha hecho más que empezar— una pequeña sonrisa engreída estaba plasmada en su rostro, cosa que Ethan no podía ver.

—Tienes razón, el daño está hecho y la gente está muy, muy enojada. Tu existencia... ya no es un secreto— eso tomó por sorpresa a Salem.

Prácticamente, dijo su nombre a todos sin importancia.

—Solo alimentarás a mis Grimm con su miedo.

—No es miedo lo que sienten, es motivación y venganza. Te quieren muerta y hallaremos la forma.

—Ozma no pudo hacerlo. ¿Qué te hace pensar que tú podrías?— la ingenuidad del hombre con el que hablaba era tan grande que parecía un chiste para ella.

—Porque yo no soy Ozma... pero antes de acabar con nuestra conversación, te comento que tu infiltrada y yo tendremos una charla— terminó soltando una risa pícara.

El ceño indiferente de Salem se frunció ante esas palabras. Tenían a su Maiden, eso no era nada bueno para sus planes.

—Suerte. La necesitarás... por cierto, las sondas también tienen explosivos— en ese momento, la sonda estalló, dejando un enorme agujero en la montaña, llevándose al Seer con él.

Salem, desde su castillo, solo apretaba su puño y daba un grito de furia, usando su magia para lanzar la mesa central por el gran ventanal a su espalda.

—¿Por qué hizo eso, señor? Solo causará que se enfade— preguntaba Ruby al escuchar toda la conversación con la ahora conocida, Salem.

—Por eso mismo, la gente invadida por la ira no piensa con claridad. Lleva más tiempo con vida que cualquiera de nosotros, debería tener más control sobre sí misma, pero si realmente funcionó mi plan, entonces ya tenemos la ventaja— le respondió a la menor para luego mirar a la pantalla externa y ver cómo iba la pelea.

Los Grimm parecían retroceder, estaban siendo abrumados por el constante fuego pesado. Incluso los más grandes no podían resistir los impactos de tanques o cañones Gauss.

—Bien. Traigan a todos los médicos disponibles, ayuden a esos hombres abajo... también hagan recuento de bajas— eso último sería lo que menos querría escuchar, pero era necesario.

Al día siguiente...

Continente de Anima

Mistral

Academia Reach

Cuarto de Guerra

0600 horas

POV Ethan

—Gracias a todos por estar aquí, tenemos mucho trabajo pendiente. Tenemos cinco cosas de alta prioridad por hacer— agradezco a todos, tomando asiento alrededor de la mesa.

Mis líderes y novia, junto a los nuevos integrantes, Cutter, Anders y los Spartans, estaban presentes en la habitación.

—Recuperar los sistemas de defensa terrestre es primordial. Nuestras defensas recibieron bajas por su mal funcionamiento— comentaba Sven, mostrando los sistemas de armas terrestres en color rojo.

—En la infiltración, plantaron un virus que dañó muchos de los sistemas. Logramos depurarlo, pero remanentes aún están dentro; tenemos que eliminarlo.

—Yo me puedo hacer cargo, no debería ser tan difícil— decía Anders, sacando los planos de donde estaban los servidores, sin que nosotros le dijéramos.

—Lleva a Serina si es posible. Un análisis hecho por ella sería de gran ayuda. Y cuando estén allá, hagan la siguiente prioridad— comento mientras enseño el mapa de Remnant.

—El virus les daba acceso a los mapas de la instalación superior, pero no consiguieron los lugares secretos. Si pueden rastrear su ubicación, entonces sabremos dónde se ubica Salem— di un clic aleatorio al mapa, viendo cómo la zona se puso de color rojo.

—Se puede hacer— confirmaba Serina por el comunicador. La IA seguía en la Spirit of Fire.

—El tercero es entrenar mejor a estos soldados. Pueden hacer su trabajo bien, pero una ayuda extra los hará mejor, dignos de poder ser un SCDO— explicaba, mostrando el número de soldados disponibles y reclutas en la academia.

—De eso puedo encargarme yo. Si tienen la mentalidad de pelear por su gente, serán fáciles de convencer— cruzaba los brazos el Capitán Cutter, mirando a la cantidad de soldados listos para entrenar.

—El cuarto será reparar la Spirit of Fire. Llamaré a mi equipo de reparación y comenzaremos a revisar toda la nave para que esté en óptimo rendimiento— muestro el esquema de la Spirit, con varias secciones en rojo.

—Y el quinto, es el que haré personalmente— cierro los hologramas y pongo la cámara de la celda donde nuestra prisionera se ubicaba, encadenada en una habitación que suprimía su aura y rodeada de un escudo burbuja para que no pueda usar sus llamas, cortesía de Alice.

Si lo llegaba a usar, sería otra la que se quemaría.

—Interrogar a Cinder Fall, sacarle toda la información posible sobre los planes de Salem y luego ver a Ozpin— tenía un plan en mente. Con la información que recopilamos de las Maidens, y si funcionaba, tendríamos otra cosa a nuestro favor.

—Serán unos días muy atareados— comentaba Val suspirando por todo lo pendiente.

—Lo valdrán, si eliminamos a Salem. Este planeta podrá realmente estar en paz, solo tenemos que hacer las preguntas correctas— agregaba Citrón, viéndonos a todos.

—Y conseguir las respuestas directas— terminaba Val la oración, apagando la Holo mesa.

—A trabajar gente