Conversación: —Nuevo Mundo, Mismos Problemas—

Narración: Nuevo Mundo, Mismos Problemas

Radio: —Nuevo Mundo, Mismos Problemas—

Continente de Solitas

Atlas

Ciudad de Atlas

Academia Militar de Atlas

0845 horas

POV Sven

Debo decir, que las instalaciones son muy bonitas.

Le doy un punto a Atlas, que tiene buenos diseñadores de interiores.

Al aterrizar en el puerto, fuimos recibidos por un grupo de soldados que comenzaron a anclar el Bullhead al suelo y empezaron a recargar la nave nuevamente con combustible.

La academia tiene diferentes puntos de aterrizaje y, en este caso, usamos la ZA más alta de toda la academia.

Durante el vuelo, encargamos a una subrutina de Serina que investigara la Academia y esto fue lo conseguimos.

La Academia fue construida como cinco enormes torres: una gran torre central y cuatro torres laterales de distintas alturas que rodean el edificio principal. La gran torre central fue la torre original de CCTS que se creó.

Cada una de las torres laterales tenía un par de anillos de Polvo de Luz Dura que las rodeaban, y una plataforma de observación de vidrio en la parte superior de la torre.

Debido a su extenso uso de Polvo de Luz Dura, Atlas tenía un tinte azul en un edificio que parecía oscuro por la noche y se mostraba plateado durante el día.

La Academia de Atlas tiene en total 1,000 metros de altura y ocupa 8,000,000 pies cuadrados. Cuenta con 212 pisos en total.

El piso inferior de la Academia cuenta con un gran salón para reuniones masivas con el cuerpo del campus, así como propiedades públicas de Atlas.

Encima se encuentra la Cúpula Inferior, donde se ubica la base de la columna central. Aquí es donde se realizan las clases grandes y las áreas de entrenamiento.

La Cúpula Superior es donde se imparten las clases pequeñas de Atlas.

La Torre Obelisco es accesible a través de ascensores y es donde se encuentran la mayoría de las instalaciones del campus y la administración.

La parte más baja de la torre alberga los barracones para estudiantes, seguida de los barracones para adultos en el siguiente nivel.

Por encima de ellos se encuentran las oficinas administrativas del personal, y la oficina de Ironwood está en la parte superior de la torre.

Los ascensores están disponibles tanto internamente a través de la columna, como externamente en los grandes balcones.

Los vientos eran fuertes, no lo suficiente para salir disparados de las plataformas, pero sí para que la nave se mueva lentamente.

Motivo para que lo sujeten en su posición.

Al entrar, vimos los pasillos, tenían paredes y pisos fríos de color blanco y gris, con pilares de color gris oscuro. Eran repetitivos, lo que hacía fácil perderse en ellos. Luces azules que se asemejaban a antorchas.

El sitio se sentía en sí mismo, frío, literalmente.

—La altura y la climatización hacen sentir estas salas frías, se acostumbrarán— comentó Winter, caminando a la entrada mientras su ropa se movía gracias al viento.

Lo dudaba, el frío de este calibre nunca fue lo mío.

Caminamos por la sección administrativa, para llegar a los elevadores que nos llevarían a la oficina de Ironwood.

No había un puerto en el piso del General de Atlas.

El personal trabajaba normalmente, estando concentrados en su oficio, mientras que los pocos estudiantes que se encontraban en estos lares, nos miraban con sorpresa.

Ignorando la atención fija de una estudiante... con patines... dentro de los pasillos.

Nunca me acostumbraré a esto.

Al final del trayecto, llegamos al elevador y este se elevó hasta el piso más alto. Ironwood nos esperaba.

Ethan se encontraba mirando al exterior del cristal, viendo cómo subíamos hasta superar las nubes.

—Esto me recuerda al Ascensor Orbital... la misma sensación— me comentaba Ethan, no despegando su mirada del exterior.

—Es similar... pero el ascensor mareaba más— respondí recordando la velocidad a la que subía y el mareo que causaba las primeras veces.

El ascensor se detuvo y las puertas se abrieron para mostrar una sala mediana, con unas sillas en un costado y un escritorio en el otro extremo, con su secretaria detrás.

—Oh, especialista Schnee, el General Ironwood la espera— la mujer, de mediana edad, de cabello café, le comentaba a Winter sobre las órdenes de su superior.

—Gracias, Stephanie, puedes tomarte un descanso. Órdenes del General— respondió Winter, dándole el visto bueno a la mujer.

Era una sala circular con paredes metálicas de color azul oscuro y ventanas que pueden volverse opacas. Se mostraba que los pisos de la oficina de Ironwood representaban constelaciones en forma de estrellas doradas.

En el centro de la sala había una mesa de proyección holográfica.

Y mirando por una de las ventanas, estaba Ironwood.

—Espero que el vuelo haya ido sin ningún problema— comentó el General Atlasiano, girando en su propio eje para mirarnos.

—Nos fue bien, gracias, James— respondía Ethan, caminando hacia el hombre y dejando su casco en su escritorio.

Me acerqué en silencio por detrás, no soltando mi casco, mirando la bonita habitación.

—¿Y usted, Coronel Svensdottir? Me alegro de que le gusta la decoración, pero la veo... inquieta— preguntó el hombre, sentándose en su asiento del otro lado del escritorio.

Aunque no me molesta la modestia, ahora mismo estamos contra el reloj.

—Es una buena oficina, General, pero ahora mismo tenemos unos temas muy importantes de los que hablar— le respondo con voz suave para no ser ruda, pero de forma sería para que entienda el mensaje.

El hombre entendió mis palabras y solo asintió a ellas.

—Comprendo, entonces es más serio de lo que pensé. Clover, pueden retirarse— daba la orden el General, a lo que Clover solo asintió dando un saludo militar.

Aunque Ethan interrumpió su salida con una pregunta.

—James, ¿confías a los Operativos Ace sobre ella?— preguntaba en voz baja al General Atlasiano.

—... No, aún, ¿es sobre eso?

—Tiene que ver, lo que tratamos de decir es que esto es sobre algo que puede ayudarnos a ganar la guerra— le confirmaba Ethan, mirando al pendrive.

Ironwood pensó un poco para luego mirar a la gente en la puerta

—En ese caso... creo que toca expandir nuestro equipo de acción. Operativos Ace, necesito que se queden— ordenaba Ironwood a lo que los Operativos se pusieron en posición de descanso.

—Cómo ordene, General— contestaba Clover.

El resto de los Aces se quedaron callados y solo ponían atención.

—Bien, ¿con qué quieres empezar?— pregunto el General.

Saqué de dentro de mi casco, un pendrive.

—¿Esto es?— pregunto James al recibir el dispositivo.

—Míralo

James miraba el dispositivo con duda; sin embargo, al mirar nuestros rostros serios, tomó el riesgo.

Se puso de pie y colocó el pendrive en el proyector holográfico.

Veo que quiere intentar ser más abierto.

De inmediato, el video sobre la charla con Jinn se mostró.

Los Operativos Ace estaban confundidos, pero Winter y James estaban estupefactos.

Más el General, que no podía resistir mostrar la alegría sobre tener ALGO con que luchar.

—¡Estas son increíbles noticias! ¡Tenemos una oportunidad!— hablaba con felicidad el hombre, era anormal.

—Sí, lo tenemos. Con Amber curada y con Raven en nuestra posesión, tenemos a 2 de las 4 Maidens, pero sabemos que tienes a la Winter Maiden— le confirmé a James, apuntando al suelo, dando a entender que estaba aquí.

—¿Cómo se encuentra?

—Ella... no está en el mejor estado de salud, los llevaré a verla más tarde. Pero, siento que tienen algo más que decirme— contestó James, algo preocupado y angustiado.

Nunca lo había visto así.

—Sí... pasa al siguiente video— le dice Ethan al hombre y este hizo caso.

—¿El falso profeta viene a interrogarme?— era la grabación del interrogatorio a Cinder.

—Nunca me identifiqué como profeta, como tú tampoco deberías identificarte como Maiden.

—¿Qué es esto?— preguntaba Ironwood viendo las imágenes.

—Es el interrogatorio que hice a Cinder Fall, la mujer que robó los poderes de Amber. Tiene información y nombres que necesito que escuches— respondía Ethan, apuntando a la imagen holográfica.

—¡Cierra la boca!—

—Encantadora...— comentó Harriet por lo bajo.

—¿Te molesta que no pudieras cumplir la misión? ¿Qué fracasarás ante mami Salem? Ya deberías estar avergonzada de haber perdido de una forma tan rápida.

—Esperaba que las Maiden dieran pelea a un Spartan, por todas las historias, y solo le tomó a Alice un minuto para dejarte contra el suelo— en una versión más pequeña, se mostraba la imagen de Cinder enterrada en un muro por el puño de Alice.

—Maldición... no quisiera haber sido yo— habló Marrow, viendo con ojos entrecerrados el cuerpo enterrado de Cinder.

—Un Spartan jamás se debe tomar a la ligera— agregué, mirando de reojo al hombre.

Este solo se quedó mirando a Alice, como si pensara en cómo pelear con ella.

—Esa cosa me tomó por sorpresa, pero el poder que poseo es suficiente para incinerar toda esta escuela— contestaba la mujer, mostrando su enojo, al ver cómo repetía la imagen de ella, siendo noqueada múltiples veces.

—Y, aun así, tú eres la que está encadenada. Te hizo mierda en cuestión de segundos.

—¿Sabes a lo que vine? Dime quién trabaja con Salem— la mujer pelinegra carraspeó de risa.

—¿Piensas que traicionaré a mi ama como si fuera basura?— el video mostró cómo trato de escupirme.

—Qué bruta— comentó Winter con asco.

—No me arrepiento lo que le hice después— dijo Ethan, de forma estoica.

Me dijo que cuando la asesinó, no fue bonito y que no viera la grabación.

—Sí, porque esto es lo que las ratas hacen cuando se encuentran acorraladas.

—No tienes idea de lo que soy capaz, ni de lo que Salem puede hacerte sufrir— habló la mujer con una sonrisa macabra.

—Sé que intentó matarnos dos veces y fracasó en ambas, dejando que capturáramos a su única Maiden.

—¿Y por qué piensas que solo soy yo?— los ojos de Ethan se agrandaron.

—Páusalo— pidió rápidamente Ethan, a lo que me consterne.

Ironwood hizo caso y Ethan pegó sus manos debajo de su barbilla.

¿Qué estaba pensando?

—¿Qué sucede?— pregunte confundida por su cara de realización.

—En... en un principio pensé, que ella se refería a la cantidad de gente que se infiltró a la Academia— contestó Ethan, mirando con duda a la imagen estática de Cinder.

—¿Y no fue eso?— pregunté, tratando de entender la situación.

Ironwood se puso de pie repentinamente.

Me giré a verlo y tenía la misma expresión que Ethan.

—No fue eso... Cinder no es la única Maiden que Salem tiene...

Las palabras de Ironwood me abrieron los ojos.

¡¿Cómo no lo pensé antes?! Tiene sentido, por sus palabras, pero...

—¿No estaría engañándonos? ¿Tratando de tirarnos de alguna forma?— comenté, recordando el comportamiento manipulativo de Cinder.

—Si Salem tiene a la Maiden restante... entonces tenemos problemas— agregaba Winter, con una mirada seria.

—No lo creo, en un momento lo hablaremos, por ahora falta que James vea lo último. Adelanta el video 30 segundos— le pedía Ethan a Ironwood, a lo que hizo caso.

—Frústrate lo que quieras, si tú no nos dices nada, tu comunicador sí lo hará. Es más, ¿qué tal si hago una llamada?— mostraba la imagen de Ethan, sacando un Scroll roto.

Era la de Cinder.

—Solo perderás tu tiempo— ella decía segura, viendo cómo desbloqueaba su scroll ya hackeado y marcaba.

—¿Cinder? ¡¿Dónde demonios estás?! ¡Debiste haberte reportado desde ayer!— la voz de un hombre viejo hablaba enojado.

—Reconozco esa voz... — mencionaba Ironwood en shock.

—¿Cinder? Creo que te equivocas de persona, ¿podrías pasarme a Salem, lacayo?— le contestaba Ethan.

—¿Cómo te atreves? ¡No eres más que una mancha en este mundo!— hablaba con indignación el hombre, levantando su voz.

—¿Me la pasarás?

—En tus sueños. La reina no habla con plagas, Cinder solo fue una herramienta— después de decir eso, cortó la llamada.

—Bueno, qué desafortunado— dijo Ethan, guardando el scroll.

—¡¿No creerás lo que Watts dice es verdad?! ¡¿Solo es un maldito científico fracasado?!

Ironwood de inmediato paró la grabación, atrapado en sus pensamientos.

—Ese era el nombre que quería que escucharas. Traté de buscar algo sobre alguien llamado Watts, pero no encontramos nada— le dije, mientras ponía mis manos en el proyector y coloqué una foto.

Era la captura de pantalla de un archivo clasificado.

—Hasta hace poco— me metí poniéndome de pie para estirarme.

—Con la llegada de la Spirit of Fire, tuvimos acceso a su IA, Serina, que consiguió darnos acceso a más información más rápido y seguro que como lo hacíamos antes— les comenté, mostrando la imagen de la mujer azul.

—¿Tienen una inteligencia artificial?— preguntaba Winter sorprendida.

—Pensaba que estábamos lejos todavía de una IA totalmente autónoma... aparte de Penny— soltó Marrow, recibiendo un golpe por parte de Elm, cosa que tiró al hombre.

—¿Penny?— pregunté confundida.

Ironwood y Winter miraron a Marrow con decepción, con él primero suspirando para luego mirarnos.

El General empezó a escribir algo en su escritorio, para luego proyectar otra imagen, la de una chica.

De inmediato supe que no era humana, parecía una... androide.

Tiene piel clara, con el cabello corto y bastante rizado de color naranja, que le llega hasta la barbilla y con un pequeño mechón rebelde en la parte superior. Lleva un lazo rosa en la parte trasera de la cabeza, tiene ojos de color verde brillante y pecas.

Viste una blusa de estilo antiguo, color blanco marfil, con hombros descubiertos, adornada con detalles de volantes y puños acampanados que cubren parcialmente sus manos, junto con botones de cobre en la parte inferior de las mangas.

—Ella es Penny. Uno de nuestros mejores científicos, Pietro Polendina, logró crear una IA funcional hace un par de años, pero tenía la desventaja de que su matriz no soportaba el flujo de datos tanto como pensábamos.

—Por lo que decidimos crearle un cuerpo, con una matriz fuera del centro de datos, enseñándole lo esencial del mundo y sobre todo lo que está dentro.

—Pero surgió una idea. ¿Y si pudiéramos generar un Androide con aura? Eso fue el trabajo que se comenzó a hacer— el General nos mostraba imágenes del científico Pietro Polendina e imágenes clasificadas de los inicios de Penny.

—Después de tanto tiempo, hace un par de meses, lo conseguimos que el cuerpo, generara aura y la matriz se enlazó correctamente. En este momento, se encuentra en estado de prueba y viendo que sea segura para que salga de la Academia— terminaba James, quitando las imágenes.

—Carajo Ironwood... ¿Cómo mierda consiguieron generar aura en un Androide? Es una pregunta retórica, no tienes que contestarla— agregaba Ethan, no queriendo saber sobre algo que no necesitamos.

—Fue mucho dinero y esfuerzo que tomó hacerlo, pero tenemos mejor entendimiento sobre el tema. Si te interesa, te puedo enviar un resumen— ofrecía el General, sorprendiéndome un poco.

Algo debió haber ocurrido para que fuera más abierto.

—Después, James. Tenemos que tocar muchos asuntos, pero hay uno que es primordial.

—Watts. ¿De dónde lo conoces?— terminé la oración de Ethan, preguntando sobre el científico.

—Arthur Watts... solía ser un científico y doctor aquí en Atlas, y en su momento trabajó junto a Pietro Polendina y otros científicos de Atlas. Sus numerosas creaciones incluían la red en Mantle, los controles ambientales de Dust y los Paladines— respondía Ironwood, tomando asiento en su escritorio y mostrando algunos planos de dichas creaciones.

—Espera un momento, ¿tiene acceso a la red de Mantle y los Paladines?— interrumpo a James, con preocupación de que Atlas esté comprometida.

—No, apagamos sus credenciales cuando nos esteramos de su muerte. Pero ahora veo que sigue con vida— respondió la pregunta, el mismo dudando sobre si Atlas tiene un infiltrado en su sistema.

—¿Pero PUEDE acceder a la red si estuviera cerca? Él creó la red de Mantle, me imagino que tiene forma de acceder a los Androides— volvía a preguntar Ethan, tratando de hacer pensar al General Atlasiano.

Ironwood se puso a pensar un poco.

—Señor, creo que sería mejor que le informáramos al Dr. Polendina— entraba en la conversación Clover, con preocupación.

—Sí, creo que sería una mejor idea— contestaba el hombre, dando un gesto a Clover.

A lo que este asintió y salió corriendo de la habitación.

Si los sistemas estaban comprometidos, era mejor decirle en persona a Polendina.

—También podemos hacer que Serina investigue por alguna posible infiltración. Tú y yo sabemos que una vista humana a veces no siempre es completa— le trata de convencer Ethan a James sobre usar a nuestra IA.

—Le haré saber a Polendina sobre Watts y sobre alguna posible infiltración. También le comentaré sobre lo de una purga con su IA— se ponía de pie Ironwood y se puso enfrente del gran ventanal.

—Es preocupante, señor— comentó Winter, visualizando la situación.

—Lo sé. Si Watts está dentro, puede usar cámaras, puertas, nuestras máquinas e información.

—Ya es peligroso que Salem tenga información de Atlas, ahora tenemos una posible infiltración— respondía enojado Ironwood sobre su estado.

El hombre respiró profundo, calmando su enojo y giro para vernos.

—¿Qué era la otra cosa de la que querían hablar?— preguntó un poco más calmado el hombre.

Vi cómo sus ojos reflejaban molestia, no por nosotros, sino por todo lo que acaba de enterarse.

—Sabes que ahora tenemos una oportunidad de acabar con Salem, pero creo que tienes la misma espina que nosotros— respondía Ethan, mirando al otro hombre a los ojos.

—¿Sobre la reliquia de Vale? Nix, si no me equivoco en su nombre— le atinaba Ironwood al nombre.

—Esa misma, no tenemos ni idea de cómo hacerla aparecer o que nos dé permiso de usar su poder— agregaba Ethan al dilema.

—Tienen que ganárselo— una voz resonó por la habitación, poniéndome en alerta.

De un momento a otro, la habitación se tornó de un color grisáceo.

Desenfundé mi pistola y recorrí con mi vista todo el cuarto, pero no encontré nada o nadie.

Más sí, noté algo.

Los miembros de los Operativos Ace, estaban como congelados, no se movían. Incluso Winter.

Solo Ironwood, Ethan y yo estábamos bien.

Recordándome a lo que ocurrió cuando hablamos con Jinn, pero en vez de azul, era gris.

—Ustedes no tienen ningún derecho de poseer mi poder. No sin antes demostrar su valía— la voz comenzó a tornarse en una figura.

No era material por completo, parecía como si un espectro estuviera viéndonos.

Polvo gris y ojos amarillos brillantes nos observaban mientras recorría la habitación.

—Eres, Nix— susurró Ethan a mi lado, mirando al espectro.

—Correcto mortal. Yo soy la Reliquia de la Decisión y el ser que necesitan con tanta urgencia— confirmaba el ente, mirándonos de cerca.

Traté de mover mi brazo para levantar mi arma.

Pero no podía moverme.

—Mis habilidades no solo encajan sobre ver el futuro— empezó a hablar el espectro, caminando a nuestro alrededor.

No podía hacer nada con mi cuerpo, mi cabeza estaba atascada.

Observaba de reojo cómo Ethan mostró confusión y pánico en su mirada.

—Si me esfuerzo lo suficiente, puedo CREAR su futuro.

Ironwood mostraba seriedad en su rostro, pero sus ojos mostraban esfuerzo.

Esta... cosa no nos dejaba movernos, reaccionar o hablar.

Nada.

—Como un futuro donde no levantaron sus armas— había sentido que la reliquia, Nix, tocó mi mano.

Y sin siquiera pensarlo, mi cuerpo enfundó el arma y volviendo a congelarme.

Nerviosismo y miedo comenzaron a crecer en mi ser.

—O el futuro de cuando tomaron asiento— el ente, al momento de decir eso, todos nosotros nos volvimos a sentar sin rechistar.

En contra de nuestra voluntad.

Esto era terrorífico, no podía controlar mi cuerpo.

Comencé a sudar frío, al igual que el resto.

Su aura grisácea empezó a propagarse por la habitación como si fuera humo, más densa y clara.

—El poder que poseo, no es el mismo que ofrezco. Solo es una mínima parte y es obvio el porqué... ¿Quieren tratar de adivinar el porqué?— preguntó Nix, 'sentándose' en el escritorio, viéndonos a Ethan y a mí.

—Un... un poder así, en malas manos, podría ser catastrófico— respondí como pude, al volver a sentir la habilidad de hablar.

—No solo malas. Gente inadecuada, esos son los que se corrompen con poco; después de todo, nadie nace siendo un villano— su figura desapareció de la mesa, para luego aparecer detrás de Ironwood.

—O un monstruo, como la historia de Salem. ¿Cómo puedo confiar en que ustedes, con el poder en la mano, no hagan algo así de drástico?— colocaba sus manos espectrales en el asiento de James, cosa que puso nervioso al hombre.

Aunque podíamos hablar, aún no podíamos movernos.

—¿Puedes ver el futuro, no? Entonces debes saber que haríamos lo posible para que la pesadilla que inició Salem termine— contestaba James con decisión, pero nerviosismo se mostraba en su voz.

—No veo eso en tu futuro, James Ironwood— le susurraba al oído Nix, volviendo a desaparecer.

Pude sentir una liberación en mi torso, pude usar mi tronco más no mis brazos.

Giré mi cuerpo en busca del espectro.

Esta vez apareció enfrente de Winter, haciendo gestos con sus manos encima del rostro de la mujer.

—Ciertos acontecimientos tienen que ocurrir... o tal vez no, ese siempre ha sido el misterio del futuro. Incierto, cambiante y en las manos de su propio ser.

—Y hasta que no presencie esos sucesos, sin la intervención de mi poder, no otorgaré nada— giraba su cuerpo hacia nosotros, levantando su mano izquierda.

—Nos veremos pronto, mortales— y de un chasquido, desapareció.

La presión de la habitación se fue con ella. El ambiente regresaba a la normalidad y la sensación de mi cuerpo volvía, pudiendo levantarme, apoyándome en el gran escritorio mientras respiraba pesadamente.

Ethan se puso de rodillas, tratando de tomar aire.

James había caminado como pudo contra el frío cristal y se recargó en él.

Los Operativos Ace y Winter al ver esto, corrieron a vernos.

—¡General, ¿qué le ocurre?!— preguntaba Winter tratando de ver al hombre.

La mitad de los Operativos Ace trataron de ayudarnos a respirar, sacando unos respiradores manuales de los suplementos médicos de emergencia.

—Nix... hablamos con Nix—respondía como podía James, apartando el respirador de su boca.

—¿La Reliquia de la Decisión? Pero, si no vimos que entrará nadie— mencionaba Harriet con confusión.

—Puede detener el tiempo... es más poderosa de lo que pensamos— agregó Ethan, sentándose en su silla con ayuda de Elm.

—¿Puede ayudarnos contra esta tal Salem?— preguntaba Marrow con preocupación.

—No, no por ahora— le respondía, sentándome en mi silla.

Esto se está saliendo de nuestras manos.

—Dijo que eventos ocurrirán y dependiendo de lo que ocurra.

—Nos ayudará o no... eso se decidirá, en su momento, de forma decisiva— terminó mi frase Ethan, mirando al escritorio fijamente.

Ahora tenemos una prioridad más que agregar a la lista.

—¿Cuándo?— preguntó Winter, mirándonos.

—No lo sabemos... podría ser cualquier cosa— contestó Ethan, controlando su respiración.

¿Qué podría ser... un evento decisivo...?

Evento...

—No, Salem quiere ver todo lo que Ozpin construyó en llamas; si viene por el poder faltante, hará el trabajo completo

—¿Y cómo se supone que hará eso?

—¿Tienen algún evento grande que pueda llamar la atención de mucha gente y ocultar su presencia?

—El Festival Vytal— dije recordando.

—La Arena Amity... ese será el sitio donde todo se decidirá— mencionaba James, poniéndose de pie.

—Winter, manda la orden para que las tropas se preparen a dirigirse a Vale— ordenaba con desesperación James.

Este se puso de pie, acercándose al escritorio.

—¡NO!— me aturdí por el grito de Ethan a mi costado.

—¡¿Cómo que no?! Esta es nuestra oportunidad de dar la vuelta a la guerra— respondía con la misma energía a Ethan, poniendo ambas manos en el escritorio grande.

—¡Exactamente! Esta es la oportunidad de tomar a Salem por sorpresa— continuaba Ethan, explicando cómo podríamos ganar ventaja.

—¿Qué crees que pensará cuando vean a TODO el ejército Atlasiano en Vale?

—Tenemos dos flancos que defender. Vale y Atlas, ambos tienen las reliquias, aunque Salem no sepa sobre Nix.

—Necesitamos tomarla por sorpresa, que no se lo espere. Haremos el escaneo a tu sistema con Serina y si encontramos algo en los Androides, pondremos un interruptor para acabar con sus 'refuerzos' y haremos el festival como normalmente se hace, con un plan bajo la mesa.

—No lo esperaría— suspiraba Ironwood, calmándose un poco.

—Correcto, esto es una bomba de tiempo, Ironwood. Jugamos con las reglas o perdemos, así de fácil.

Ironwood respiró un poco para luego asentir a sus palabras.

—De acuerdo, hablaré con Polendina sobre Serina ingresando al sistema y continuaremos hablando sobre el plan para interceptar el ataque de Salem— daba autorización James, mientras caminaba hacia la puerta, en dirección a la sección científica.

Los Operativos nos dieron una señal para que los acompañáramos para salir.

La reunión terminó, esto fue muy pesado.

—Espero que funcione, Drake— murmuró el General Atlasiano, deteniéndose en la puerta.

—Si no funciona, estaremos condenados— respondía el General SCDO, con el mismo tono.

Esta era una jugada sumamente arriesgada, pero es la única ventaja que tenemos.

Salem tiene oídos en todos lados y este factor sorpresa es lo único que puede darnos más terreno.

Una semana después...

Continente de Sanus

Vale

Arena Amity

1000 horas

POV Narrador

—¡Bienvenidos todos a una nueva edición del Festival Vytal!— los altavoces de la arena Amity revivieron.

Una voz alegre y extasiada sonaba por todo el estadio, acelerada en su pronunciación y energética.

Dentro de una cabina rodeada de cristal, se encontraban 2 hombres de mayor edad, los dos siendo profesores de la Academia Beacon.

El primero llevaba un traje burdeos cruzado con detalles dorados en las costuras y botones. Sus pantalones están metidos dentro de unas botas olivas, similares en apariencia y diseño a las botas de caballería.

Tiene el cabello gris, al igual que su bigote, y es un hombre corpulento. Su complexión es similar a la forma de una manzana, siendo más rellenito en la parte superior, con algo de barriga.

El segundo era un hombre con cabello verde y desordenado.

Su atuendo está desaliñado: lleva una camisa blanca parcialmente metida dentro de sus pantalones verdes oscuros, con el cuello levantado que deja ver una corbata amarilla floja, además de zapatos marrones y negros que no hacen juego.

También usa gafas redondas que parecen opacas.

—¡Yo, el doctor Bartholomew Oobleck, seré su humilde presentador durante este increíble festival!— se presentaba con energía el hombre de cabello verde, ahora conocido como Oobleck.

—Durante los próximos increíbles y fascinantes combates, seré acompañado por un cazador experimentado, el profesor Peter Port!— también presentaba a su compatriota, que estaba a su lado, desvelando el nombre del segundo hombre.

—Esto me recuerda a mi juventud...— recordaba Peter, comenzando a ponerse nostálgico.

—Lo sabemos, Peter. Este festival será único en muchos aspectos— interrumpía Oobleck al hombre mayor, para continuar con la presentación.

—A diferencia de otros años, se nos une una academia militar. No se confundan amigos, aunque Atlas también sea militar, este entrena cazadores dentro de él— aclaraba el profesor de Beacon.

Los espectadores ya sabían quién se uniría, pero, aun así, los emocionaba.

—La Academia Reach es en su totalidad una escuela militar, que entrena soldados y estará participando en el torneo Vytal con 2 equipos este año—

—El equipo CFVY, conformado por Coco Adel, Fox Alistar, Velvet Scarlatina y Yatsuhashi Daichi

La gran pantalla colocó una imagen del equipo CFVY posando, todos con sus armaduras puestas, pero sin el casco puesto, mostrando su rostro al público.

Cada uno sosteniendo su arma, ya sea una caja; en caso de Velvet, un bolso o espadas.

Lo que confundió a muchos fue ver a la líder del equipo, Coco Adel, con lentes de sol.

¿Los llevaba puestos 'debajo' del casco?

—Y el equipo RWBYA, conformado por Ruby Rose, Weiss Schnee, Blake Belladona y Yang Xiao Long. Este equipo contiene un quinto miembro, Adam Taurus, pero por las reglas, solo pueden participar 4.

La imagen cambió al equipo RWBYA, con el equipo posando acorde a su personalidad.

Con Ruby levantando su pesada guadaña con una mano, por encima de su cabeza sonriente y sujetando su casco con la otra mano.

Weiss, de brazos cruzados con la pistola M6A en su mano derecha, Myrtenaster anclado en su costado izquierdo y su casco enganchado en su costado derecho.

Blake con los brazos hacia abajo, sujetando a su Gambol Shroud en su mano derecha y su casco con la izquierda.

Yang flexionaba su brazo derecho, mostrando su bíceps y cargando su casco en el mismo, mientras que el izquierdo sostenía su pistola M6A.

Las gradas estaban dudosas sobre la participación de los SCDO, no porque fueran malos, al contrario.

Eran eficaces, pero sobre todo letales, y este torneo estaba hecho para competir y entretenerse.

Tenían algo de dudas y temor de que lo llevaran más allá.

—Las reglas que se aplicarán a estos hombres y mujeres, son las siguientes:

1. No pueden utilizar armas de calibre militar.

2. La única arma que se puede utilizar del arsenal SCDO sería la Magnum M6A, siendo una versión más débil de sus pistolas reglamentarias M6D.

3. No pueden utilizar las armas militares contra un oponente con aura en estado amarillo bajo. Esta regla está puesta para la seguridad de los competidores.

—Esas serían las reglas principales, ya que cada equipo tiene sus propias armas personalizadas con el uso de Dust, que usarán en el torneo— agregó al público el hombre de cabello verde, tratando de apaciguar el ambiente.

Aunque aún tenían preguntas, habían resuelto lo importante: la letalidad de los SCDO.

—Con esas dudas resueltas, ¡pasemos a ver los equipos representativos del resto de reinos!— terminó el apartado especial pero necesario de los SCDO para comenzar con las presentaciones de los demás participantes.

Mientras tanto, en una habitación con vista al estadio, se encontraban todos los altos dirigentes de la facción contra Salem.

—Sigo fascinado por cómo Amity puede flotar de esta forma— comentó asombrado el General SCDO sobre la tecnologia de Amity.

—Contesta Ethan, ¿es seguro?— preguntaba el viejo Ozpin a Ethan, sobre la advertencia de un posible ataque.

—¿Que ella venga? Sí, pero sigo preguntándome lo que traerá, eso es lo que me preocupa— le contestaba Ethan, quitando la mirada de cristal que daba hacia la arena.

—Tenemos planes de contingencia para todo lo posible, pero solo sabremos si pueden soportar cuando entremos en combate— agregaba Ironwood, tratando de calmar a los integrantes de Beacon, Ozpin y Goodwitch.

—Todo sale como el plan hasta que haces contacto con el enemigo— murmuraba Drake, mirando al techo, suspirando, mostrando el cansancio en su vista.

—Amén— respondía James al murmullo, pasando una mano por su rostro.

—¿Ustedes dos... se están llevando bien?— preguntaba una aturdida Goodwitch.

—Digamos que... la situación lo amerita más que nunca— confirmaba James, mirando a otro lado que no fuera a las personas en la habitación.

—Concuerdo. El reino de Vale, tarde o temprano, se convertirá en una zona de guerra— confirmaba Sven, sentada en un sillón de la sala.

Su armadura hundía un poco el pobre sofá.

—Para este punto pensaría que traerían todo lo que tienen para defender el reino— comentó Ozpin mirando a los soldados.

—Ese fue el pensamiento inicial... pero llegó una duda. ¿Y si Salem cedía a la cantidad de hombres y cancelaba el ataque? A simple vista suena como lo que queríamos, pero...

—El encuentro con Nix nos dejó claro una cosa: la batalla en Vale, tiene que ocurrir y, sea lo que tenga que ocurrir, nos ayudará a matar a Salem— terminaba Ironwood la oración que Sven decía, sorprendiendo a Goodwitch, que creía conocer bien a James.

—Yo... he visto muchas cosas a lo largo de mi vida, pero viendo a las mentes más estratégicas del planeta, diciendo que una batalla campal en una ciudad poblada es necesaria, me hace cuestionar mucho sobre sus ideales— respondía Ozpin con incredulidad a la oración antes dicha.

—Eso mismo pensaría Salem. No me gusta tanto como a ti, Ozpin, pero Nix fue clara de que este "evento" es una bifurcación importante— contestaba Ethan sobre la situación, su tono de voz irritado.

—Pero ella dijo también que puede que no tenga que pasar— la profesora Goodwitch trató de dar opciones.

Pero no es que los soldados en la habitación no lo hubieran pensado antes.

—Tal vez... ¿Pero y si no? Esto... esto es como lo dijo ella: nuestras acciones en este festival, definirán el rumbo de la guerra.

—Si traemos muchas tropas, desvelaríamos que sabemos qué vendrá y "puede" que no se realice el ataque. Por lo que ideamos un plan para reducir lo mayor posible los daños— mencionaba Ethan sacando un holograma desplegable.

Al abrirse, mostró un mapa de todo el mundo, con muchos puntos verdes en los reinos de Vale, Atlas y Mistral.

—Atlas trajo un destacamento de androides, lo suficiente para defender un ataque mediano de Grimm— comenzó a hablar James, señalando los puntos verdes que rodeaban Amity.

—También sabemos que Salem pudo haber cambiado el sistema de tarjeteo de los Androides contra nosotros, pero gracias a Serina, logramos esconder un interruptor para cancelar esa orden y no tener que luchar varios frentes, evitando tragedias— agregaba Sven, abriendo una pestaña aparte, que mostraba la cabeza de un androide.

Su cráneo mostraba un color rojo y al mover una palanca imaginaria, esta se volvía verde de nuevo.

—Más soldados están a la espera en Atlas en caso de emergencias, serían el segundo grupo de respuesta— terminaba James, moviendo el mapa hacia Mistral.

—¿Segundo?— preguntó Ozpin con duda.

Los dos hombres se miraron entre sí para luego explicar.

—En... caso de que los SCDO, los cazadores y Androides que ya están aquí no sean suficientes, tengo a la Dawn y la Paliostrol en espera con la primera y segunda división en Mistral, como primera reserva— informaba Ethan al grupo de personas, mientras mostraba una cara de preocupación.

—¿Creen que sea así de grande?— preguntaba con tono serio Glynda, mirando a toda la gente sentada como espectadores en la arena.

—Esto sería el ataque directo de Salem para comenzar su plan, el sigilo le falló, no le quede de otra que hacerlo de frente. Aparte, ya vimos con qué fuerza puede golpear Salem si se lo propone— comentó Sven, poniendo la grabación del ataque a Reach.

—Es inmortal, ¿por qué no esperaría más?— se preguntaba Ozpin, golpeando ligeramente su bastón.

—Porque la Fall Maiden está aquí y piensa que puede tener la oportunidad de usarla para abrir la bóveda... aunque no encuentre nada dentro, pero ella no sabe eso— le daba Ethan su idea, del motivo por el cual empezar a atacar aquí.

—Entonces significa que usará...

—Usará el festival para causar caos e infiltrarse en Beacon para conseguir la reliquia— respondía Sven, afirmando lo que Ozpin pensaba.

—De todas formas, no dejamos la arena sin apoyo pesado— susurró Ethan mirando hacia la ventana.

Los presentes solo podían ver a los espectadores que estaban ansiosos de ver los combates que se aproximaban.

La última presentación mostraba al equipo JNPR, formado por Jaune Arc, Nora Valkyrie, Pyrrha Nikos y Lie Ren.

—Me sorprende que dejaras participar a Pyrrha— mencionaba Ethan algo sorprendido.

El viejo Ozpin solo suspiró a las palabras del General SCDO.

—Podrá ser tu agente, pero sigue siendo mi estudiante y compañera del equipo JNPR. Después de todo, ella decidió quedarse con ellos— respondía a la alegación el director de Beacon, mirando a la imagen de JNPR desaparecer de la pantalla.

—Y lo respeto. No le he dado ninguna orden, antes de que te entre la duda.

El hombre no dijo nada y solo se concentró en los primeros concursantes que ponían pie en la arena dinámica.

—¡Como primer combate, tendremos al equipo RWBYA de Reach contra el equipo ABRN de Haven! Un duelo del mismo reino, pero diferente academia, ¿por qué no lo hacemos pelear como si estuvieran en casa?— todos los espectadores comenzaron a gritar de la emoción y animarse por las palabras dichas por Oobleck.

El terreno empezó a modificarse, volviéndose montañoso y tierroso, sin vida floral.

Ambos equipos entraron a la arena mirándose de lejos.

La diferencia en vestimenta era clara, con el equipo RWBYA teniendo sus armaduras SCDO y el equipo ABRN con ropa casual pero modificada para el combate.

—Espero que no piensen tomárselo como un juego, los haremos pedazos— gritaba con seguridad uno de los miembros del equipo ABRN, una chica de cabello verde, llamada Reese Chloris.

—Eso nos decían los criminales antes de caer ante nosotras, no serás diferente— gritaba Yang de vuelta, con confianza en su voz.

—Uuuuuhhh esto es personal, ¡pecho falso!— respondía descaradamente de vuelta Reese.

Sus palabras encendieron a Yang, sus ojos volviéndose rojos y su rostro enojándose.

Sus amigas y su hermana iban a calmarla, pero esta solo comenzó a reír con molestia.

—Ya verás mocosa, te comerás la tierra de toda la arena— respondía Yang con algo de control, colocándose el casco.

Sus palabras y acciones sorprendieron a su equipo un poco, ya que todos la conocían por su temperamento explosivo.

Por encima de la arena, en una cornisa, se encontraba un cuervo hembra, viendo los sucesos desde arriba.

—Se controla mejor a las provocaciones, bien. Hazlos trizas, Yang— pensaba el pájaro observando a la rubia.

En el campo de batalla, las chicas del equipo RWBYA se colocaban sus cascos respectivos y sacaban sus armas personalizadas.

—Ya saben qué hacer, chicas, divídanlos— ordenaba Ruby por la radio con seriedad, extendiendo su pesada guadaña, agrietando el suelo.

—Copiado— respondía en unísono el resto.

—Parece ser que el equipo RWBYA se puso serio y buscará un ataque frontal— mencionó un chico del equipo, Nadir Shiko.

—No se confíen, ellos tienen mejor experiencia en combate que nosotros, tomen sus decisiones con cabeza fría— comentó la líder del equipo ABRN, Arslan Altan.

Los miembros restantes asintieron, poniéndose en posición de defensa.

El ambiente se silenció por completo hasta que el enorme contador regresivo, empezó a bajar.

—3...

Los dos equipos se ponían rígidos, esperando a que el contador llegara a cero y poder combatir

—2...

Los espectadores aguantaban el aire, observando cómo los participantes no movían un músculo.

—1...

Una gota de sudor del rostro de Reese trono contra el suelo como sonido de un gong.

—¡COMIENCEN!

—¡EMPEZÓ EL TORNEO!