Chichi se sintió sobrecogida por la enorme sala sin aparentes límites en la que se encontraban. Desde que entró en la habitación, se sintió increíblemente pesada. Y cuando miraba al infinito, no podía evitar ver que no había un límite. Podría caminar durante horas y no encontraría una pared. Era aterrador.
_ Es mejor no alejarse mucho... _ Murmuró, estremeciéndose. _ ¿Cómo empezamos?
_ Creo que lo más importante es que Gohan aprenda a usar el Super Saiyan antes de nada. _ Señaló Goku. _ Y una vez lo haga, podremos concentrarnos en atravesar esa barrera.
_ Entiendo que la transformación es necesaria, pero... ¿De verdad hace falta que sea... ya sabes... rubia? _ Suspiró la mujer. _ Parecéis delincuentes.
_ No es algo que hayamos elegido, Chichi. _ Suspiró Goku. _ Por otro lado... Ahora que eres un androide... ¿Te curas más rápido?
_ No voy a regenerar un brazo como Piccolo... pero sí, me curo más rápido. _ Bufó Chichi. _ ¿Por qué?
_ Transformarse no es la única forma que conozco de hacerte más fuerte. _ Goku sonrió. _ Y yo tengo muchas ganas de ver hasta donde eres capaz de llegar.
Chichi se sentó sobre los escalones de la habitación del tiempo y miró al infinito. Se le escapó una leve risa.
_ Envidio tu pasión. _ Reconoció. _ Desearía que hubiera cosas que me emocionaran como la lucha lo hace contigo.
_ Creía que te gustaba la cocina... _ Goku se sentó a su lado.
_ Y es cierto... pero no es lo mismo. No estoy cocinando como pasión, sólo os estoy dando de comer, ¿Sabes?
_ No estoy muy seguro de lo que quieres decir.
Chichi negó con la cabeza.
_ Imagina que no hubieras mejorada nada por mucho que entrenases. Que no alcanzaras cotas más altas... que simplemente te hubieras estancado.
_ Suena terrorífico. _ Goku tragó saliva. _ ¿Te sientes así?
_ Ni me daba cuenta... Pero supongo que sí. _ Se cruzó de brazos. _ Cuando acabemos con Cell... Porque vamos a acabar con él... quiero cambiar eso... y quiero que tú consigas un trabajo, Goku. Necesito sentir que nuestra familia tiene un mínimo de estabilidad...
Goku tomó a Chichi del hombro, la atrajo hacia sí y le dio un beso en la coronilla antes de asentir.
_ Está bien, te lo prometo... _ Susurró. _ Pero, a cambio... ¿Me prometes que seguirás entrenando conmigo?
_ Supongo que es la única manera de retener tu atención... así que mantendré el entrenamiento... aunque esperemos que Vegeta no se ponga celoso.
El entrenamiento fue intenso. Goku solía turnarse con ambos la mayor parte del tiempo. Gohan aprovechaba sus descansos para estudiar y Chichi los suyos para ocuparse de que mantuvieran una alimentación equilibrada. Genuinamente se había tomado en serio su conversación con Goku y parecía estar experimentando con la cocina.
Madre e hijo también practicaban juntos de vez en cuando, aunque Goku podía ver claramente que Chichi era demasiado blanda con Gohan. Para el ojo inexperto, parecería que Chichi era significativamente más débil que su hijo, pero Goku podía ver perfectamente que se frenaba incluso más que el propio Gohan en combate.
Por suerte, el progreso de ambos aceleró cuando Gohan alcanzó el estado de super Saiyan y Chichi le cortó el pelo a su hijo a regañadientes. Llevaban ya la mitad del año entrenando cuando Goku empezó a notar que incluso Chichi estaba alcanzando su nivel y le explicó que tanto Gohan como él debían empezar a permanecer en la forma de super Saiyan de forma permanente.
_ No será para siempre, ¿Verdad? _ Bufó, asustada. _ No quiero que piensen que somos esa clase de familia.
_ No, no será para siempre, pero si queremos llegar más allá, tenemos que hacerlo. Estoy convencido de que así será como Gohan alcance el potencial para derrotar a Cell.
_ Espera... ¿Qué? _ Chichi alzó una ceja. _ ¿Gohan?
_ Claro... Gohan es mucho más fuerte que yo. _ Razonó. _ Yo dudo tener el poder para vencer a Cell. Pero él sí tendrá lo que hace falta.
Chichi hizo un gran esfuerzo por ocultar la rabia que se estaba apoderando de ella y la canalizó en una pregunta fría y directa.
_ ¿Qué es lo que planeas exactamente?
_ Cuando lleguemos al torneo me enfrentaré a Cell y, si me supera, me rendiré y le dejaré el testigo a Gohan. _ Chichi respiró pesadamente.
_ ¿Y le has contado a Gohan algo de esto?
_ No... _ Goku empezaba a notar que estaba en problemas.
_ ¿Por qué?
_ No lo consideré importante. _ El aura de Chichi estaba creciendo, Goku empezaba a agradecer no poder sentir su ki.
_ ¿Cómo pudiste no considerarlo importante?
_ Bueno, pienso que Gohan apreciará esa pelea y le hará sacar todo lo que tiene.
Gohan, en aquel momento, estaba repasando unos apuntes de biología, manteniendo estado de super saiyan como le había pedido su padre. Normalmente estaba concentrado a tal punto que los ruidos que producían sus padres no le distraían.
Pero hasta él tuvo que apartar la vista cuando Goku salió despedido hacia el infinito vacío cósmico de la sala. El golpe lo pilló por sorpresa y tardó un buen rato en recular. Chichi acababa de darle una buena patada en el estómago.
_ ¿A qué ha venido eso? _ Preguntó, mirando a la enfurecida mujer.
_ No... conoces... a... tu... hijo. _ Gritó Chichi, provocando que Goku se estremeciera. _ No me puedo creer que no te hayas parado un instante a pensar en lo que él quiere y necesita.
Goku se quedó callado, no sabía qué contestar.
_ ¿Que Gohan apreciaría esa pelea? _ Le tomó por las tiras de la armadura. _ Mírame a los ojos y recuérdame alguna vez que Gohan haya disfrutado una pelea.
_ Yo... bueno.
_ ¿Por qué crees que insisto tanto en su educación, Goku?
_ Para que tenga un gran futuro, ¿No?
_ No, no es por eso. _ Gruñó ella. _ La razón por la que insisto tanto en ello es porque ese es su sueño, Goku.
_ ¿Su sueño? _ Preguntó.
_ Sí, Goku. Desde que era un niño, apenas después de aprender a hablar, Gohan siempre ha tenido claro que quiere ser un gran científico. ¿Te crees que me esforzaría tanto si quisiera ser un bala perdida como tú? _ Chichi tomó aliento. _ Te aseguro que habría sido mucho más fácil si lo fuera. Porque entonces habría sabido que lo que quería de verdad era entrenar contigo y con Piccolo, que sus estudios no le importaban.
_ Yo creía...
_ Pues te equivocabas, Goku. Gohan no es como tú... _ Hizo una pausa. _ Él es como yo.
_ ¿Como tú?
_ Sí. Justo como yo. Él lucha porque debe hacerlo, porque alguien tiene que estar ahí. Y yo lucho por él.
_ Pensé que disfrutaste tu pelea conmigo, que estos entrenamientos te hacían sentir realizada.
_ Me hacen sentir útil, Goku... Eso es lo que me hace sentir bien. Saber que puedo ayudar a mi hijo, y que estoy más cerca de ti. No voy a negar que el subidón de poder fue agradable... pero lo que me hizo sentir bien fue sentir que me liberaba, que por fin tomaba las riendas en algo. ¿Me entiendes?
_ Creo que empiezo a entenderlo. _ Susurró él.
_ Gohan debe saber lo que planeas, y tú no puedes poner todo ese peso sobre él, está claro.
Goku asintió lentamente y la miró.
_ Gracias, Chichi.
_ ¿Por darte una patada? _ Chichi sonrió.
_ No... por ayudarme a entender. _ Goku se rascó la nuca. _ Escucha, no sé si es porque me crie con el abuelo en la montaña o... porque soy un alien, pero... a veces me cuesta mucho entender a la gente.
_ Lo dices como si no te conociera. _ Suspiró. _ Recuerdo que la primera vez que nos vimos ni siquiera distinguías a los hombres y las mujeres. No quiero ni imaginar en los problemas que meterías a Bulma la primera vez.
_ Bueno, no mentiré si digo que esa primera búsqueda fue algo especial.
_ Al menos aceptas tus errores... _ Suspiró. _ Y tratas de mejorar. Quizá no debí pegarte tan fuerte... en realidad esperaba que la detuvieras.
_ Contigo bajo las defensas. _ Chichi se sonrojó. _ Intentaré estar a la altura y no esperar que Gohan se encargue de todo… pero ¿Podrías hacerle entender lo importante que es? A ti te escuchará.
Chichi asintió. El resto del año transcurrió con relativa normalidad. Goku sugirió salir algo antes de tiempo, pero Chichi se negó. Cuando salieron, Gohan y Goku ya permanecían sin dificultad en su estado de Super Saiyan, y aunque el ki de Chichi no se podía percibir, había algo en ella que definitivamente había cambiado.
A Vegeta no le hizo ninguna gracia ver a Goku en ese estado. Parecía genuinamente molesto por la facilidad en la que permanecía en ese estado. Parecía más fuerte que nunca.
_ Dile lo que has hecho. _ Le aconsejó Chichi.
_ No le hará ninguna gracia si lo hago. _ Sugirió él.
_ Me da igual, Goku. Él no tiene otro Saiyan con el que entrenar. Me da igual su estúpido orgullo.
_ ¿Qué estáis cuchicheando? _ Preguntó Vegeta. _ ¿Tienes algún secreto que compartir, Kakarot?
_ Oh, nada… es que Goku comentaba que estaba seguro de que no tenías lo necesario para seguir su régimen de entrenamiento y masterizar el Super Saiyan como él.
_ ¡Kakarot, si tú eres capaz de hacerlo, ten por seguro que yo también! ¿Qué clase de entrenamiento es ese que crees que no soy capaz de hacer?
Chichi sonrió entre dientes cuando Goku le contó a Vegeta todo en lo que había estado trabajando con Gohan dentro de la habitación.
_ No me puedo creer que eso haya funcionado. _ Susurró Gohan.
_ Te sorprendería lo fáciles que son los Saiyan... _ Le acarició el pelo. _ De verdad que me alegro de que tú no seas así, cielo.
_ Entonces... ¿Nos toca? _ Preguntó 17, que ya se había puesto la armadura.
_ Sí, es nuestro turno. Vamos, no me hagáis esperar más.
_ Vamos a pasar un año ahí dentro, Vegeta. _ Bufó 18. _ No empieces con mal pie.
_ ¿Bulma no te ha hecho una armadura a ti? _ Preguntó Chichi.
_ Sabe perfectamente que no me la pondría. _ Bufó. _ Aunque la tuya no te queda mal...
Chichi se ruborizó y negó con la cabeza. Lo cierto es que la pieza interior de su armadura tenía algunos cortes, pero afortunadamente, no estaba tan dañada como la de Goku, que se había roto la protección pectoral.
_ Espero que me ayude contra Cell. _ Suspiró. _ Aunque dudo que la cuchilla del casco vaya a ser muy relevante contra semejante monstruo.
_ Nunca se sabe. No te guardes ningún truco. _ 18 sonrió. _ Yo no lo haré. Sólo pensar que hay una parte de mí en esa cosa me enferma.
_ Ya basta de charlas. _ gruñó Vegeta. _ Quiero entrenar de una vez.
_ Por supuesto, Vegeta. _ 18 negó con la cabeza, puso los ojos en blanco, y Chichi supo exactamente en qué estaba pensando.
Goku insistió en que debían pasar el resto del tiempo preparándose mentalmente para la batalla. Chichi creía entender que pararse a oler las rosas tenía cierto sentido. El cuerpo también necesitaba descanso... verdadero descanso... no el que obtenían durante el entrenamiento en la cámara del tiempo con la gravedad aumentada.
Se encontraban los tres tumbados bajo un árbol, a la sombra. Chichi había hecho bocadillos y Gohan había recogido algunas manzanas. Goku estaba adormilado cuando sintió que Chichi se abrazaba a su brazo. Sonrió.
_ Me gustan los días así... _ Susurró, con los ojos entrecerrados. _ Tan sólo pasar un rato los tres juntos... lo echaba de menos.
_ Es por eso por lo que se supone que luchamos, ¿No? _ Sonrió Goku.
_ Está hasta empezando a gustarme el rubio y todo. _ Chichi se echó a reír. _ Bueno, más costumbre que gusto.
_ Ha sido un año largo. _ Añadió Gohan, dando un bocado a una de las manzanas.
Por desgracia, Chichi no pudo disfrutar mucho tiempo de aquellos días ociosos de relax, estudio y entrenamiento ligero. La sombra de Cell seguía presente y hasta incluso se las apañó para anunciar su torneo en televisión. Llegado el día, todos se juntaron y se posicionaron en el borde del Ring. Los juegos de Cell estaban a punto de empezar.
