Disclaimer: Harry Potter es propiedad de J.K Rowling. Esta fantástica historia tampoco es de mi autoría, es una traducción AUTORIZADA del fic escrito por SenLinYu.
Traducción beteada por Mary Eagle Med
Manacled
por SenLinYu
Capitulo 20
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—Draco, ¿cómo estás aquí? —Astoria jadeó tan pronto como recuperó la conciencia. Extendió la mano y tocó su costado con cautela mientras se recostaba en la silla.
—Tuve que aparecer por toda Europa por ti —le dijo él con un gruñido bajo.
La rabia en su voz era palpable.
Hermione lo miró fijamente. La aparición intercontinental era… casi imposible. Exigía saltar tantas veces que una persona agotaba su magia y tenía que detenerse, o una concentración tan tremenda que era prácticamente imposible sobrevivir. La mayoría de las personas que saltaron en más de unos pocos países terminaron muertas. Si Malfoy realmente se hubiera aparecido de tan lejos debería estar casi muerto por agotamiento mágico.
En ese caso, no era de extrañar que la mansión se hubiera sacudido. El poder y la concentración para realizar con éxito tal salto tendían a explotar como una onda de choque de un estruendo supersónico. Probablemente, había una habitación en la mansión que se había reducido a astillas.
—Eso… eso es completamente imposible —tartamudeó Astoria.
—¿Subestimas a tu esposo, Tori? —dijo él en un tono calmadamente asesino —.No es muy amable de tu parte.
—Oh, ¿estás aquí por mí? —Astoria espetó —. No. No lo estás. Estás aquí por esa sangre sucia. Me hechizaste. Me arrojaste contra una pared. Asesinaste a Graham Montague sólo por esa sangre sucia.
—Sí, lo hice —respondió Malfoy —. Hice todas esas cosas porque ella es el último miembro de la Orden del Fénix. Y eso significa que ella, a diferencia de ti, es importante, infinitamente más importante que tú. Considerablemente más importante que Montague. ¿Sabías que el Señor Oscuro la ha llevado ante él regularmente para inspeccionar sus recuerdos? Los ojos son bastante útiles cuando se realiza la legeremancia.
Astoria palideció y Malfoy continuó hablando con su voz fría y mortal.
—He tratado de ser paciente contigo, Astoria. He estado dispuesto a pasar por alto tu comportamiento indecente y pequeñas interferencias, pero recuerda que, aparte de ser algo decorativo, eres inútil para mí. Si alguna vez vuelves a acercarte a ella, o le hablas, o usas tu condición de ama de esta mansión para atravesar cualquiera de mis escudos protectores, te mataré. Y lo haré lentamente, tal vez en el transcurso de una tarde o dos. No es una amenaza. Es una promesa. Sal. Fuera. De. Mi. Vista.
Astoria soltó un sollozo aterrorizado y huyó de la habitación.
Malfoy se quedó respirando hondo durante varios segundos antes de volverse hacia Hermione.
Se acercó a ella lentamente, luego se arrodilló e inclinó la cara hacia arriba para mirarla a los ojos nuevamente.
—Las pupilas son de diferentes tamaños —dijo después de un momento —.Después de aplicar la Esencia de Díctamo, enviaré a buscar un especialista para que vea si hay algo más que hacer.
Hermione lo miró fijamente.
—No necesitas mis ojos para realizar legeremancia —dijo Hermione con voz poco expresiva —. Es más fácil de esa manera. No importará si estoy ciega de un ojo.
Sintió que los dedos sobre su rostro se estremecieron débilmente y su mandíbula se apretó.
—Lo considero una cuestión de conveniencia —dijo él tras una pausa.
Su pulgar se deslizó ligeramente sobre su pómulo mientras continuaba mirándola.
Ella le devolvió la mirada. Parecía demacrado, pero tal vez sólo parecía de esa manera debido a la visión borrosa.
—¿Cómo te apareciste de Rumania?
Él dio una sonrisa cansada.
—La habilidad llegó con elogios del Señor Oscuro. Aunque… no creo que tuviera ninguna idea en ese momento. Fue un castigo.
Hermione frunció el ceño. No tenía idea de qué tipo de castigo podría tener el efecto secundario de permitir la aparición intercontinental. Algún tipo de magia oscura, horriblemente oscura.
—¿Qué clase de maldición…?
—No fue una maldición, fue un ritual, y no uno que quiera discutir —dijo abruptamente.
—¿Cómo supiste que sabría los hechizos? —preguntó ella después de un minuto cuando él seguía estudiando su rostro.
—Eras sanadora —dijo con un leve encogimiento de hombros —. Supuse que si te hubiera aparecido en San Mungo, la presión te habría destrozado el ojo. Y el tiempo era esencial.
—¿Dónde aprendiste a sanar? —preguntó ella, recordando todos los hechizos y diagnósticos que él había conocido de inmediato.
Él sonrió levemente.
—Fui General durante años, aprendí cosas en el camino. Fue una habilidad obvia de desarrollar.
—No para todos.
Ella había intentado en muchas ocasiones enseñar a los miembros de la Orden más que hechizos básicos de curación de emergencia, pero la mayoría de ellos había sido reacio a aprender mucho más de un hechizo episkey.
—Sí. Bueno, estaba en el lado ganador, obviamente tomamos mejores decisiones estratégicas —dijo él con voz fría mientras retiraba las manos.
—Conocer un inusual hechizo de diagnostico —dijo Hermione, ignorando su cruel comentario.
—Fue una guerra larga —respondió él, todavía arrodillado frente a ella.
Hermione bajó la vista hacia su regazo por un minuto, luego volvió a mirarlo. Comenzó a tener un dolor de cabeza debido a su visión desequilibrada.
—Tú… tienes un talento natural para la sanación. En otra vida, podrías haber sido sanador.
—Una de las grandes ironías de la vida —dijo, apartándose. Ella pensó que la comisura de su boca temblaba débilmente, pero tal vez era sólo un truco de su visión.
—Supongo que sí —dijo Hermione, mirándose las manos de nuevo. Las yemas de sus dedos estaban ligeramente manchadas de sangre al igual que las manos de él.
Hubo un crujido en el aire y Topsy apareció con un pequeño vial de Esencia de Díctamo que le entregó a Malfoy.
—Repara la puerta —le ordenó a la elfina, apenas mirándola cuando se volvió hacia Hermione.
Hermione comenzó a ponerse de pie tambaleándose.
—Debería... debería recostarme, así las gotas no se corren —dijo. Su equilibrio no era muy bueno y sus manos y brazos temblaron, y no soportaron su peso. Se dejó caer al suelo y se mordió el labio con frustración, tal vez, simplemente yacería en el suelo.
Una mano se cerró alrededor de su codo y la hizo ponerse de pie.
—No me voy a inclinar sobre ti en el suelo —dijo Malfoy con voz fría mientras la arrastraba a través de la habitación y luego la recostaba en su cama —. Acuéstate aquí.
Hermione cayó de espaldas y se deslizó sobre la cama. Empujó la almohada a un lado y se acostó.
Malfoy se inclinó sobre ella, vial en mano. Su rostro se enfocaba y desenfocaba cada vez que ella parpadeaba. Oscuro. Claro. Oscuro. Claro.
—¿Cuántas gotas? —preguntó él.
Hermione vaciló. La Esencia de Díctamo era costosa. Cuando había sido sanadora, tenía que racionarlo, sopesar cuidadosamente el beneficio en comparación con los costos.
—Una gota cada dos horas durante los próximos días es ideal. Pero, una dosis de tres gotas servirá —dijo finalmente.
—¿Servirá para qué?
—Probablemente podré distinguir contornos y detectar el color a unos pocos metros —respondió.
Malfoy se inclinó hacia adelante y usó su mano derecha para mantener ligeramente abierto su ojo izquierdo mientras dejaba caer una gota de la esencia en su ojo. A ella le dolió levemente y cerró los ojos inmediatamente para no parpadear.
La mano en su rostro desapareció.
—Regresaré en dos horas. Y me aseguraré de que Astoria se mantenga alejada.
Ella escuchó sus pasos alejándose y levantó la mano para mantener el ojo izquierdo cerrado para poder verlo irse.
Él tropezó ligeramente cuando estuvo cerca de la puerta, como si estuviera inestable sobre sus pies.
Hermione volvió a cerrar los ojos y se quedó quieta, deseando no llorar.
No llores No llores, se decía a sí misma. Malgastaría el díctamo.
Malfoy reapareció dos horas después con un especialista; un anciano vestido con túnica verde lima. La expresión del sanador era tensa pero parecía decidido a ocultar su incomodidad. Apenas miró a Hermione.
—Las punciones de esclerótica son un asunto bastante desagradable —dijo el sanador con voz sibilante mientras conjuraba una silla al lado de la cama y miraba hacia Malfoy —. No siempre se puede hacer mucho. Los hechizos curativos básicos no ayudan mucho a preservar la vista. Tendremos que ver con qué trabajar. ¿Fue ella quien le dijo qué hechizos usar?
Malfoy asintió brevemente y se apoyó contra la pared.
El sanador se volvió hacia Hermione y lanzó un hechizo de diagnóstico ocular desconocido.
Hermione miró las cintas de color que flotaban sobre su cabeza y no sabía cómo leerlas. El sanador guardó silencio durante varios minutos mientras manipulaba el diagnóstico.
—Esto… es un trabajo de reparación bastante excepcional —dijo el sanador en un tono de sorpresa después de darle a la cinta un pinchazo final con la punta de su varita y enviar pequeñas chispas de luz. Las cintas brillaron y se retorcieron en respuesta.
—¿Qué hechizo le hizo realizar? —preguntó el sanador, finalmente mirando a Hermione.
—Sclera Sanentur —respondió ella.
Sus cejas subieron ligeramente.
—Probablemente habrías perdido la vista si hubieras realizado hechizos más comunes. ¿Dónde aprendiste este tipo de curación? —preguntó con voz asombrada.
—Austria, Francia, Albania y Dinamarca —dijo Hermione en voz baja —.Estuve recorriendo esos países. Mi especialidad era curar las artes oscuras y las lesiones por accidentes.
—¿En serio? —La calidad desdeñosa en el comportamiento del sanador hacia Hermione se desvaneció y la estudió pensativamente —. Solicité estudiar en Albania. En el 64. No pude entrar, mi manejo con la varita no era lo suficientemente preciso. Hermoso hospital. Su Departamento de Magia Antigua era el mejor de Europa.
—Lo era —dijo Hermione melancólicamente.
—Lástima cómo los terroristas lo destruyeron durante la guerra —dijo el sanador—. Por otra parte —miró la ropa y las muñecas de Hermione y su labio se curvó débilmente —, supongo que eras uno de ellos.
—Nadie que haya atacado un hospital —dijo Hermione.
Había sido una táctica favorita de Voldemort: atacar lugares que deberían haber sido neutrales y culpar a los terroristas de la Resistencia por ello. Esto había ayudado a formar una alianza entre el público con Voldemort, y condujo a la Resistencia más bajo tierra.
Hermione recordó cuando se enteraron de que el hospital albanés había explotado. Casi no hubo sobrevivientes, todos los sanadores que habían asesorado a Hermione murieron entre los escombros.
La resistencia en Albania había desaparecido poco después.
El especialista continuó estudiando la lectura de diagnóstico sobre Hermione durante varios minutos más antes de que desapareciera con un movimiento de su varita. Lanzó algunos hechizos en los que Hermione sintió como penetraban y crecía una sensación extrañamente fría hacia el frente de su cerebro. Entonces el sanador se inclinó hacia delante y agregó una gota de Esencia de Díctamo a su ojo.
—Creo que en realidad puede recuperarse por completo. Mantenga las luces bajas y aplique Esencia de Díctamo cada dos horas durante el día y una gota extra justo antes de irse a dormir durante las próximas dos semanas. Haga eso, y creo que puede terminar habiendo poco o ningún impedimento a largo plazo en su visión.
Hermione observó con un ojo mientras él se levantaba y se volvía hacia Malfoy, enderezando su túnica pomposamente.
—Debo decir que tiene una sanadora excepcional. Cuando me dijo lo que sucedió, esperaba que terminara casi ciega de ese ojo. Los hechizos Sanentur son bastante oscuros y específicos de lesiones. Es notable que ella tuviera la presencia mental para distinguir que sería apropiado para reparar ese tipo particular de punción.
—Muy afortunado —dijo Malfoy en un tono suave—. ¿Hay algo más que recomiende? Estoy bajo estrictas órdenes de mantenerla en buenas condiciones. No quiero que se pase nada por alto.
—Bueno… tal vez una compresa fría. La Esencia de Díctamo funciona mejor en los ojos cuando se mantiene a una temperatura fresca. Y... ah... em. Comida nutritiva: caldos de pollo y comidas similares para ayudar al cuerpo a sanar. Probablemente ella lo sepa.
—Muy bien —dijo Malfoy, enderezándose e indicando hacia la puerta de la habitación de Hermione que los elfos domésticos habían reparado.
El sanador miró a Hermione nuevamente.
—Bastante excepcional —dijo de nuevo con voz asombrosa —. Es una pena que sea un desperdicio de talento.
—Hmm —dijo Malfoy indiferente.
—Y usted, señor. Bastante notable que pudiera realizar los hechizos tan bien. Una colaboración muy impresionante. Usted mismo podría ser sanador.
—Así me siguen diciendo —dijo Malfoy con una sonrisa poco sincera—. ¿Cree que San Mungo todavía me contratará después de que asesiné a alguien en su sala de espera?
El sanador palideció.
—Bueno… lo que quiero decir es que...
—Si no hay nada más, lo acompañaré a la puerta —Malfoy lo interrumpió y salió de la habitación.
Hermione pasó la mayor parte de los próximos días en la cama. Un elfo doméstico llegaba cada dos horas con un vial de Esencia de Díctamo, la observaba mientras se aplicaba una gota en el ojo y luego volvía a salir.
Después de cuatro días, su visión a la distancia se recuperó en su mayoría, pero, más allá de ese radio, las cosas se veían borrosas y le dolía tratar de concentrarse.
Malfoy no volvió a aparecer, pero Hermione pensó que había escuchado sus pasos en el pasillo.
Luego vino la sanadora Stroud.
—Escuché que has tenido un mes bastante desafortunado —dijo Stroud, conjurando una mesa médica y esperando a que Hermione se acercara.
Hermione no dijo nada cuando se acercó y se sentó al borde. Stroud sacó un frasco de veritaserum y Hermione abrió la boca y aceptó la gota en su lengua.
Stroud emitió un diagnóstico general sobre Hermione y ambas lo estudiaron. El ojo de Hermione estaba mejor. Sus niveles de sodio eran normales. Sus niveles de cortisol eran extremadamente altos.
Siempre eran altos, pero había un pico marcado en ellos.
Stroud suspiró y escribió algo en el expediente de Hermione antes de lanzar un hechizo de detección de embarazo.
Hermione ya sabía cuál sería el resultado del hechizo. Miró fijo el reloj en la pared. Su visión desequilibrada significaba que ya no podía distinguir los números ni las ajugas a menos que cerrara su ojo izquierdo.
Hubo un largo silencio. Tanto tiempo que Hermione finalmente volvió a mirar y descubrió que la sanadora había emitido un diagnóstico más detallado de su sistema reproductivo.
Hermione no pudo distinguir todas las lecturas con claridad, pero reconoció lo suficiente como para saber que no había nada inusual en ello. Levantó la vista hacia la cara de Stroud.
Estaba borroso, pero Hermione aún podía distinguir la irritada tensión familiar alrededor de la boca de la mujer mientras manipulaba el diagnóstico con su varita.
—Todavía no estás embarazada —dijo Stroud rotundamente.
Las palabras fueron tanto una acusación como una condena.
Hermione no se inmutó ni parpadeó. Stroud continuó:
—Eres una de las pocas que aún no está embarazada. Y en el caso de los demás, es porque… los amos tienen sus propios problemas.
Hubo una pausa. La sanadora parecía estar esperando una defensa.
—Quizás el Oficial Supremo también tenga problemas —dijo finalmente Hermione.
—No lo tiene. Lo examiné yo misma, varias veces. Es perfectamente viril y fértil. Incluso excepcional.
Hermione se contuvo en dejar que su boca se retorciera de diversión ante la idea de que Malfoy fuera examinado por Stroud. Le debió haber encantado, pensó para sí misma.
Exteriormente, Hermione estaba en silencio. La sanadora Stroud suspiró bruscamente.
—¿Cómo lo hacen? ¿Te quedas reclinada después de lo indicado como te fue ordenado? ¿Te lavas después? —Las preguntas eran sospechosas.
Hermione sintió que sus mejillas se sonrojaban cuando se vio obligada a responder las preguntas.
—Hay un reloj en la pared. Siempre espero el tiempo asignado antes de moverme. Sigo todas las instrucciones de lavado. El retrato puede verificarlo.
Los ojos de la sanadora Stroud se estrecharon.
—¿Y cómo lo hacen?
Hermione miró fijamente el reloj borroso hasta que su cabeza comenzó a palpitar.
—En una mesa.
—¿Qué? —dijo la sanadora bruscamente.
—Él...él conjura una mesa en el medio de la habitación. Y hace que me incline sobre ella.
—¿Te toma por detrás?
Hermione sintió que le ardían las mejillas y las orejas.
—Sí. Él es muy clínico al respecto.
—¿Cuántas veces al día?
—Una vez al día. Durante cinco días.
Hubo un largo silencio.
—Bueno… —la sanadora finalmente dijo. Luego se inclinó y golpeó su varita dos veces en una de las esposas en las muñecas de Hermione. Hubo una oleada de calor.
Un minuto después hubo un fuerte golpe en la puerta y Malfoy entró, luciendo tan frío como Hermione lo había visto alguna vez. Apenas podía distinguir su rostro mientras caminaba hacia la sanadora. Ella cerró su ojo izquierdo para intentar ver más claramente.
—Ha llamado.
—Todavía no está embarazada —anunció Stroud.
Malfoy no parecía sorprendido ni decepcionado por el anuncio.
—Qué desafortunado —dijo él con frialdad.
—Así es. Está empezando a volverse anormal. No hay nada que pueda encontrar para explicarlo.
Los ojos de la sanadora se estrecharon mientras miraba a Malfoy.
La curiosidad de Hermione se despertó repentinamente. ¿La sanadora Stroud sospechaba que Malfoy estaba tratando de evitar embarazar a Hermione? ¿Lo estaba haciendo? ¿Por qué lo haría? Debería haber estado desesperado para dejarla embarazada. Si no fuera por un heredero, al menos con la esperanza de que la magia compatible finalmente se corrompa y rompa la magia que protege los recuerdos de Hermione.
—El Señor Oscuro puede tener motivos de preocupación si ella sigue siendo estéril. Como sabe, su deseo es de naturaleza dual.
—De hecho. Soy consciente. —Malfoy dijo con frialdad, un tono ligeramente peligroso en su voz.
—Entonces no debería tener objeciones si hago algunas recomendaciones sobre cómo aumentar sus probabilidades de éxito.
—Cualquier cosa para el servicio del Señor Oscuro —respondió Malfoy.
—No más mesas entonces —dijo Stroud en un tono agudo.
Hubo una ligera expresión, posiblemente de irritación en los ojos de Malfoy.
—Está bien.
—Y debe tomarla en una posición reclinada—agregó Stroud—, con menos desprendimiento.
Un gesto de desprecio se curvó en los labios de Malfoy, pero antes de decir algo, Stroud agregó:
—El embarazo mágico es más complejo que el simple proceso biológico de fertilización. Puede requerir una conexión. De lo contrario, podríamos utilizar métodos muggle para este esfuerzo de repoblación con mucha mayor comodidad para todo el mundo.
—¿En serio? ¿Todas las otras embarazadas que tienes atribuyen sus condiciones a la conexión que tienen con los amos? —dijo Malfoy arrastrando las palabras.
—Ella es excepcional en su magia, al igual que usted —Stroud respondió fríamente—. Según algunas teorías, ese poder hace que la chispa de la vida requiera más… persuasión. A menos que haya alguna otra explicación que pueda ofrecer.
Le dio a Malfoy una larga mirada que él le devolvió fríamente.
Hermione estaba segura, Stroud sospechaba que Malfoy estaba haciendo algo para interferir.
—Bien —espetó Malfoy después de un momento.
—Excelente —Stroud dijo, con aire de suficiencia—. Después de todo, el Señor Oscuro está ansioso por obtener acceso a esos recuerdos. Si los esfuerzos de concepción continúan fallando, podemos vernos obligados a considerar otros "amos".
—Tenía la impresión de que usar un embarazo mágico para desbloquear los recuerdos requería que el padre fuera el legeremante o podría provocar un aborto espontáneo —dijo Malfoy en un tono ligeramente cortante.
—Eso es cierto. La familiaridad magi-genética es importante. Sin embargo, no necesariamente tendría que ser una familiaridad paterna. Los medios hermanos, por ejemplo, podrían ser otra opción. He escuchado rumores de que su padre podría ser llamado a Gran Bretaña.
Hermione sintió que se tambaleaba y su garganta se contrajo como si estuviera enferma. La expresión de Malfoy no cambió, pero palideció, visiblemente, incluso ante la visión borrosa de Hermione.
La sanadora Stroud continuó y había una cualidad de provocación en su voz.
—Todavía no le he mencionado la opción al Señor Oscuro. Pero sé lo ansioso que está por el progreso. Sería una decepción para mí tener que recomendarla. Como científica, debo admitir que me siento particularmente curiosa por ver la descendencia de dos individuos tan poderosos. Pero... mi primera lealtad es hacia el Señor Oscuro, así que, si este emparejamiento en particular sigue siendo infructuoso después de seis meses, siento que no tendré otra opción que ofrecer una solución alternativa.
—Por supuesto —dijo Malfoy, su tono tranquilo pero al borde, lo que Hermione reconoció como furia— ¿Algo más?
—Nada más, Oficial Supremo. Gracias por su tiempo —respondió la sanadora.
Malfoy giró sobre sus talones y desapareció por la puerta.
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NdT: Eternamente agradecida por la respuesta que tuvo el capítulo anterior, me ha sorprendido de una manera que no se dan idea. Gracias, gracias… ¡Muchas gracias!
Por otro lado pudimos ver el desenlace de un episodio que a muchos nos tuvo los pelos de punta, pero siempre Sen nos tiene en ascua y ahora con el posible regreso de papá Malfoy…vamos a ver que sucede.
Nos veremos pronto. Muchas gracias otra vez por todo. Ya saben lo especial que son para mí, y vamos a estar acá hasta el final. Les mando un gran beso y abrazo. Hasta la próxima. Se me cuidan porfa ;-)
*19 de mayo de 2020*
