Hinata se mordió el labio con fuerza y se aferró a la silla que estaba a su lado, — que— fue lo único que salió de la boca de ella
—Tsunade quería probar un nuevo inhibidor que disminuye y elimina el olor de celo— comento Sasuke
Hinata guardo silencio agarrando la silla como si esta fuera un polo a tierra, su mente se estaba quedando sin racionalidad, su interior se estaba contrayendo pidiendo algo que hasta el momento era desconocido para ella, estaba abrumada bajo el intenso olor del omega en su frente.
El siguió después de soltar un leve gemido —Tsunade me pidió que los tomara y buscara con quien pasar mi celo, porque mis hormonas iban a hacer que las alfas cercanas hicieran colapsar el hospital, luego de eso me echo—
Hinata sabía que todo estaba mal, pero rio suavemente, la situación era muy cómica, sería como cuando eran estudiantes y las chicas corrían detrás del Uchiha, con la diferencia que ahora él estaba a la merced de ellas.
Todo se quedó en silencio después de esto, Hinata estaba entre seguir su parte racional e indicarle que se fuera porque ella no era la alfa idónea para esto, o ese murmullo que venía desde lo más hondo de su psiquis y que la estaba enloqueciendo, trago saliva.
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Un alfa anhela reclamar, dijo nuevamente su subconsciente.
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Lo siguiente que supo fue que estaba montado a Sasuke con sus bragas hacia un lado, gimiendo frenéticamente cuando el grueso miembro de él entraba y salía de su centro ya húmedo, mientras Sasuke echaba la cabeza hacia atrás y se aferraba al mueble, veía el sudor que se acumulaba en la frente y sentía como el miembro formaba un tapón en su interior, el cual ella simplemente apretaba con toda la fuerza que tenía.
Lo vio gemir incontrolablemente, tanto que su voz ahogaba los sonidos del golpe de sus cuerpos, cuando Hinata sintió cerca el éxtasis de Sasuke, supo instintivamente que hacer, él también lo sabía porque giro su cabeza lo que más pudo, brindando una amplia visión de su cuello sudado.
Quisiera creer que lo pensó, pero no, ella lo mordió, y aunque no había pensado en ello desde que lo hizo, los recuerdos volvieron frescos y sus ansias de dejar una indeleble marca emergieron, entonces ella acelero el vaivén de sus caderas apretó más en su interior el miembro de Sasuke, y este solo gruño, ella sentía como sus dientes desgarraban la piel nuevamente y su boca se llenaba de sangre y el aroma cítrico de Sasuke, revuelto con la sal de su sudor.
Sasuke se corrió con gran gemido, y ella se estremeció triunfante de extraer hasta la última gota de semen del omega debajo, ambos respiraban con dificultad, Hinata sentía sus piernas temblar, nunca había imaginado que podía ser así, esto había sido realmente singular, su mente se despejaba mientras las feromonas se dispersaban.
Hinata se levantó de Sasuke quien aún tenía los ojos cerrados, deslizo por sus piernas las bragas llenas de semen, luego su larga falda, dejándolos caer al piso, seguidos por su camisa ancha y su sostén.
Espero a que Sasuke abriera los ojos y lo miro fijamente, e hizo por primera vez algo que nunca había hecho, desde pequeña en su clan le enseñaron a controlar y reprimir sus hormonas y aromas, debido a que solo debían ser mostrados de ser necesario, ella las reprimió tanto que olvido como usarlas, hoy su alfa le dijo como, ella dejo salir sus propias feromonas y vio que el ojo de Sasuke brillo rojo, se dio la vuelta y se dirigió a su habitación, sintió los paso del omega a su espalda, y la satisfacción la embriago, mañana le echaría culpa al sake, aunque la verdad es que ella quería reclamar hasta la última gota de este omega.
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Ahora en la cocina, una Hinata sensata y ya no lujuriosa, se avergonzaba y golpeaba mentalmente de lo que había hecho, ahora como lo miraría a la cara, bueno, se podría decir que ella había ayudado a un colega, el también hacia parte de la aldea, eso podía ser una excusa, suspiro, la verdad no, no lo era.
Terminaba de hacer el desayuno, cuando vio a Sasuke con una camisa blanca y una sudadera bajar por las escaleras, ella parpadeo, las marcas en su mentón y cuello se veían demasiado fuertes, ella realmente lo había masacrado, había sacado toda su frustración sexual alfa en él, Hinata se resguardo en el silencio y no dijo nada, sirvió el desayuno para ambos y comieron, ella pensó que quizás él se iría después, pero no fue así.
Sasuke paso el resto del día en el mueble leyendo unos pergaminos, ninguno se dirigió una frase y ella, aunque estaba algo incomoda siguió sus quehaceres como si el Uchiha fuera una parte de la casa.
Cuando llego la tarde ella hizo el almuerzo y comieron juntos, Hinata empezó a sospechar seriamente que Sasuke no se iría ese día, y no sabía si el temor que sentía se debía a que él se quedara o a la creciente hambre que abría paso dentro de su ser por volver a fundir sus dientes en él.
Estaba por finalizar la tarde y los rayos naranjados se deslizaban perezosamente entre las hojas de los árboles, lo encontró sentado afuera mirando hacia el bosque, tenía una mirada totalmente ida, ella preparo un té para ambos y se sentó a su lado.
El viento meció los árboles y un ácido aroma recorrió el espacio junto la brisa, cubriendo el olfato de Hinata, ella vio a un Sasuke algo rojo, y entendió que él estaba luchando por aplacar sus feromonas, cosa que Hinata se dio cuenta era imposible.
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La mente de Hinata se volvió a nublar y sin el más mínimo cuidado ni delicadeza lo derribo, la espalda de Sasuke sonó cuando fue arrojado sobre el piso, y ella lo monto, no importo que los vasos de té cayeran y se rompieran, solo seguía lo que su instinto alfa le susurraba que debía hacer con ese omega, no supo en que momento quedaron totalmente desnudos en la parte de afuera de la casa, tampoco le importaba lo más mínimo que alguien llegara y los encontrara en pleno acto, la única seguridad que deseaba tener Hinata en ese momento, era la mordida que iba a dar al cuello del omega y sentir como él se estremecía debajo de ella, gimiendo de manera incontenible mientras ella estrechaba su ser y lo devoraba a su paso.
