Autor original: blenselche

Traductora: N3k00-Ch4N

Fandom: Adventure Time/ "Hora de Aventura"

Pareja: Fern the Human/Finn the Human [Finncest]

Advertencias: Selfcest, lenguaje fuerte, leve contenido hardcore, y expresiones canónicas.

Nota de autor: No he escrito un fanfic desde 2007 LMAO

Un poco OOC para propósitos de diálogo, pero otra vez Finn dio ese profundo discurso existencial en el episodio "El Cometa" así que ¿quién sabe?

Esto es sólo una divergencia canon autoindulgente, así que...

Recomendado para impacientes.

No estoy siguiendo la línea de tiempo tradicional.

La Espada Finn se creó dos años atrás en esta línea de tiempo.

Finn tuvo catorce y diecisiete durante mucho tiempo.

En el capítulo cuatro, cumple dieciocho.

"Adventure Time" no nos pertenece sino a su creador Pendelton Ward, quien además es creador de la webserie "Bravest Warriors". La serie de cómics de ambos shows son propiedad de Ovni Press y este fanfic le pertenece enteramente a blenselche pero la traducción es de MI propiedad, cualquier intento de copia, parodia o plagio del mismo se verá reportado al autor original.


Capítulo I: REJIG/Islas.

Una mata de cabello rubio decora la copa del árbol. Finn se pone en cuclillas y lo acaricia.

-Necesito hablar contigo-nada-encontramos una nave. Tenía órdenes de los humanos-se sienta-tenemos coordenadas-se queda quieto mientras brotan flores, obligando a Finn a apartar la mano-quiero que vengas conmigo-Fern se inclina y se queda mirándolo-¿por favor?-

-¿Por qué?

Finn lo mira fijamente y se acomoda, elevando sus rodillas.

-Tienes derecho a hacerlo.

-Yo... ¿no debería quedarme aquí, por si acaso? puedes contármelo cuando regreses-dijo Fern incorporándose lentamente.

-Rattleballs está aquí-Finn se quedó quieto y observa el horizonte-yo también tengo la sensación de que esto va a ser súper importante-

Se queda en silencio durante un largo tiempo.

-¿Sigues creyendo que soy...?

Inmediatamente llegó un «no» al tiempo que Finn se voltea.

-Lo hice como por cuatro horas después de que vinieras con nosotros, Fern. No lo creo. ¿Es esa la condición para que vengas?

-Mi condición para ir es admitir que tú eres yo, sólo que socialmente aceptado. Si nos encontramos con alguien, tú serás el único por el que se preocuparán-añadió retorciéndose las manos y sus ojos se endurecieron.

Era mucho por digerir pero Finn accedió con un simple

-De acuerdo. ¿Cómo crees que te veo?

Fern no se volteó para verlo.

-Como tú pero malvado. Con una maldición-observó la prótesis de Finn-¿cómo tú pero con ambos brazos?-intentó bromear.

-Bueno, yo no…-se detiene-sé que lo que pueda pasar me revolverá las entrañas y te necesito allí. Jake es nuestro hermano, pero no se enterará de nada-

-Te necesito por la misma razón entonces.

Asintió y se giró sobre sí mismo para poner su cálida mano en el hombro de su Otro yo.

-Estoy dispuesto a tener una charla Fern-Finn todo el tiempo, pero eres tan distante que no quiero romper el hielo, viejo-mira al cielo y se relame los dientes-me pregunto qué querría que alguien hiciera o dijera de mí si estuviera traumatizado o algo así y trato de seguir ese ejemplo-

-Oh.

-También quiero pasar tiempo contigo-así de simple.

-Oh.

-Sí-Fern lo miró de reojo-nos vamos temprano en la mañana. ¿Te quedas aquí esta noche?-Finn se quitó su gorro, desordenando su cabello.

-Si no sería un problema.

-¿Q-qué? te lo preguntaba porque te quiero en mi equipo para la noche de juegos ¿estás bromeando? esta es tu casa-intentó hacer contacto visual, pero Fern lo evadió-amigo. Has vivido aquí toda tu vida. Fern... mírame-su rostro brilla con un leve resplandor amarillo del atardecer, su mirada va y viene de sus manos a la comisura de los labios de Finn. La respuesta es silenciosa pero cargada de inseguridad-oh- frunce el ceño-viejo, joder. Eso es una tontería. De acuerdo-su brazo se enrosca alrededor de los hombros de Fern-pienso en esto como nuestro. Pienso en todo esto como nuestro. No tienes que pedirme que te deje usarlo, nunca. En algún momento tendrás que hablar de ese asunto. No te presionaré pero-le aprieta el hombro-por favor-

-Lo sé-Fern se queda quieto y encoje sus hombros-tú también


Empacaron en relativo silencio. El camino hacia el barco estuvo lleno de incertidumbre y Jake hablaba sin aportar nada relevante. La importancia de este viaje era difícil de ignorar por culpa de las distracciones.

Cuando la playa estuvo a la vista, Fern sujetó el brazo de Finn y se detuvo de repente.

-¿Qué les digo?-se inquieta.

-¿Qué?

-A las chicas, a Susan, la lastimé. Las conozco, pero ellas no me conocen a mí ¿saben lo bien que las conozco? esto es tan incómodo. Ellas son tus amigas y yo... yo soy como...-dijo de forma inconexa y rápida. Le hizo una seña a un Jake preocupado y frotó los hombros de Fern tres veces para tranquilizarlo. Esta conversación logró evadirse con bastante éxito en los últimos meses, Finn sabía que tenían que discutirlo en este viaje. No podía ser en casa.

-¿Quieres que hable con ellas?-sus manos se mantuvieron quietas y firmes.

-¡No quiero que eso pase! yo... no quiero que tengas que explicarme como ¿tu familiar loco o... o algún experimento? O...

-Si necesitara aire probablemente se estaría hiperventilando-pensó Finn-detente. Te vas a devanar los sesos. Ya pasaron tres meses. Sólo discúlpate con Susan. Ella lo entenderá, debí haber hablado contigo, lo siento-intentó aparentar-Marcy puede que te haga cosquillas. No tienes que hablar si no quieres-sus manos se deslizaron por los brazos de Fern volviendo a caer en sus costados.

Bonnibel le dió un sermón a Finn, la sensación de comodidad es reconfortante. Fern la interrumpe para presentarse, pero ella no dice nada, sólo le sonríe con cariño. Marceline hace un comentario sobre la motocicleta. Antes de que se vayan, la princesa lo aparta.

-Finn, recuerda que él era tú antes de que tuvieras todas tus revelaciones maduras, ¿de acuerdo? Intenta ser comprensivo. Y repito, por favor, vuelve sano y salvo.

Se lo prometen y se ponen en marcha.

En el barco, Finn se suelta el cabello.

-No sabían qué pensar, creo. Pero no hiciste nada malo-hace una pausa y mira a su Otro yo.

-No, te equivocas-Fern se limitó a decirle y se quitó el gorro-¿prefieres que nos hablen como si fuéramos una sola persona? La decisión es tuya, amigo.

-No sé qué nos ayudaría-abrió la boca como si estuviera atrapando gotas de lluvia, permitiendo que su lengua tocara el aire -sal marina. Debería moverme, mi cuerpo podría marchitarse si se moja-

Finn no puede imaginarlo de otro color, el verde casi ha desaparecido debido a su deuteranomalía.

-¿Puedes ver el color verde?-Fern frunce las cejas por un momento, luego golpeó la escotilla del barco.

-¡Oh! oh, sí. Sí que puedo.

-No puedes ver cómo luzco ¿verdad? si me estuviera muriendo ni te darías cuenta. Je. Qué extraño.

Finn se queda perplejo por la distinción y por lo frecuente que su Otro yo menciona lo morboso. Se dirigen a la puerta del camarote, resguardándose del rocío marino.

-Esa es... una muy interesante diferencia. ¿Alguna idea?-se encoge de hombros pero su lenguaje corporal le dice otra cosa-deberíamos entrar. El viaje tomará un rato y la marea es alta-

La puerta se abre para revelar… nada en especial. El barco se ve repleto: abundan los suministros de pesca y fotos de personas extrañas. Un pequeño sofá descansa a lo lejos.

-¿Crees que eso se quita? ¿es púrpura tal vez?-está demasiado sucio para distinguir el color original, está rasgado y desgastado. Finn aparta un cojín para ver un bar-sip-

-¿Quieres observar mapas que no podemos entender?-Fern le da unas palmaditas a la mesa.

-Claro, pero apuesto a que Jake tiene ese juego de dados con él, por si quieres jugar-el mapa que la Dulce Princesa le dio rueda sobre la mesa y no revela absolutamente nada que puedan usar-él podría ser capaz de entender esto. Su antiguo trabajo o lo que sea-

Fern se sienta y garabatea una abeja volando desde Ooo a una isla cercana.

-Sólo espero que no nos perdamos y caigamos en la orilla del mundo-sugirió el más alto, sonriendo a medias-esto es ridículo. ¿Cuándo crees que enviaron a Susan aquí?-

-Ha estado aquí desde que éramos niños. Quienquiera que le diera el trabajo tenía un pésimo seguimiento-Finn tomó la silla del otro lado de la mesa y la arrastra para que estén sentados hombro a hombro. Fern se volteó para verlo, chocando sus rodillas.

-Está tan perdida-comienza a sentirse mareado, baja un poco la cabeza y relaja la expresión-voy a toser mucho si no deja de moverse-Fern le frota la espalda-supongo que no tienes las agallas para vomitar ¿eh?-

-Nah, tengo cosas para revolver dentro de mi bolsa de hierba, me estoy arraigando, eso ayuda-miran hacia sus pies, plantados y aferrados a las tablas del suelo.

Su mano estaba teniendo efectos continuos y maravillosos: ahora se convertían en grandes óvalos que daban vueltas sobre su nuca y la parte baja de la espalda. Finn dibujó a Fern con un tronco de árbol por piernas, conectando las raíces hasta Ooo. Se inclina hacia abajo.

-Gracias... tengo que bajar la cabeza-la mesa le refresca la frente, Fern se quita el gorro del cuello y se acomoda el cabello junto a su rostro. La presión de su cuero cabelludo siempre lo enfermaba un poco más. No sabía por qué le sorprendía que su Otro yo lo supiera, pero lo agradecía-sí que sé arruinar el ánimo. ¿Quieres jugar al ahorcado?-

-Ambos sabemos que no vas a poder leer sin vomitar-Fern se pellizca la nuca, luchando contra la tensión.

-Las reuniones del Club Mertens valen la pena-pone el bolígrafo sobre el papel y escribe cuatro líneas-uno fácil para ti, bebé preocupado-

-No necesito ser un bebé preocupado, podría...-levanta la mano e inmediatamente recibe una mirada titubeante-me lo imaginaba-pronunció algunas sílabas para sí mismo y adivinó una "E" de Éxito-¿es mi nombre?-

Finn sonríe y se encoge de hombros.

-Modo bebé: apagado.

Se pone en blanco y continúan así durante un buen rato. Su mano sigue eventualmente en el cabello de Finn. Fern sabe cómo recogerlo y jalarlo hacia el otro lado de su contraparte, frotando las raíces, era un movimiento doloroso pero satisfactorio, como succionar un diente flojo. Era un ligero asombro.

-Fuiste enviado a mí como una suerte de bendición, Doctor Mertens. Gob.

-Sólo copié lo que hacías-la mano desapareció, y se posó en otro lugar que no fuera Finn.

-No seas así, viejo. Puedes hacer cosas distintas a las mías, pero ya sabes lo que nos hace sentir mejor y me dejas estar aquí acostado en vez de marearme y enfermarme más. ¿Te sientes bien?-se sienta y se arquea profundamente para estirarse y bostezar.

-Yo... uh... sí. Aunque me gustaría sentir mi cabeza como parte de mi cuerpo-se frota el cuello y mantiene los ojos clavados en sus pies.

Finn sustituye sus manos por las suyas, jalando el músculo hacia abajo con los pulgares.

-¿Aún se siente bien?-Fern tararea como respuesta y mira nervioso por la ventanilla-pues es genial. Podemos ayudarnos mutuamente sin toda la "comunicación" con la que Bonnie siempre nos presiona-

-Esas conversaciones no tienen un lugar feliz en mi cabeza-protestó.

-¿Qué? ¿no soy bueno conversando?-dijo Finn sarcástico. Capturando la mirada de su Otro yo.

-No, es que no sé cuánto soy yo y cuánto eres tú. Quiero tener mis propios pensamientos, pero también quiero recuperar mi vida-las manos de Finn se suavizan y todo se vuelve huellas dactilares y uñas.

-¿Quieres ser yo? Me quedé dormido después de hacer un baile tonto y fui engañado por un amigo para ser un objeto inanimado-frota círculos en las sienes de Fern y se queda callado-nunca me importó que me usaras, tenía que hacerlo y ayudarte. Pero, ahora que estoy afuera todo es raro y... hablé demasiado, lo siento-

-No, es por eso quería que vinieras-Finn sacudió la cabeza y se inclinó de nuevo sobre la nuca de Fern, agacha la cabeza-uno, esto tiene que ver contigo y dos, quiero conocerte. Creo que está bien ser nosotros mismos, pero puedes crear nuevas experiencias y convertirte en un nuevo tú con diferentes reacciones, y eso es emocionante. Podrías crear recuerdos solo para tí-frota círculos detrás de las orejas-no creo que sea justo que tengas que cambiar tu nombre o ser tratado diferente sólo por la transformación de tu cuerpo-buscando una reacción, sube la cabeza, pero tiene los ojos cerrados-quiero ayudarte. Pero me aterras, así que no te molestaré-

-¿Yo... yo te aterrorizo?-Fern parpadeó y se apresuró a tomar sus manos de su cuello y unirlas.

-A veces. No te preocupes por eso. Me asusta más lo que está pasando ahora, la autoconfrontación. Además eso que haces del pedestal me perturba.

-Es que veo que las cosas te salen bien y siento que a mí no me salen del todo bien-frotó las muñecas de Finn.

-Yo hago las cosas mal con frecuencia. Quizá sólo soy bueno frente a ti porque quiero demostrarme algo a mí mismo... cuando estés listo quiero que termines lo que estabas diciendo-se arrima al borde de la silla-vamos. Subamos a revisar el equipo-las manos no se mueven-¿Fern?-

-Siento que mi visión de la vida está cambiando fundamentalmente, dame un segundo-gira sus manos con las palmas hacia arriba y se las lleva a la cara. Finn se queda allí con los ojos pesados y pasa los dedos por la musgosa piel-es como si estuviera teniendo una crisis existencial que se repite-inclina la cabeza hacia sus manos extendidas-mi ego está muy alterado. Me pregunto si todavía tengo nuestras huellas dactilares-inspecciona las yemas de sus dedos.

Finn cree que se va a romper en dos. Algo incómodo y pesado se ha ido instalando en su estómago durante todo el día, pero justo ahora la tensión se corta, derribándolo emocionalmente.

Pasa un minuto, parece haberse calmado.

-¿Quieres subir?-asiente y se levanta-necesito mis manos, Fern-susurra.

Se despeina un poco y se separa, sin poder evitar dirigir una mirada mientras se dirige a toda prisa hacia el muelle. Finn lo sigue.

-¡BEBÉS FINN!-Jake ni se inmuta por la tensión que hay entre ellos.


Durmieron en el mismo lado de la cama, cerca de la puerta, pero Finn se rindió, preguntándose si su Otro yo tendría las mismas razones. Jake y Susan se quedaron en el muelle, algo sobre el aire nocturno y la vigilancia. A él aún le pesaba la sensación innombrable del día. En los últimos meses, de hecho, había empezado a ver a un abatido Fern huir en la motocicleta de Starchy sin cumplir las expectativas que tenía de sí mismo.

Quizá comenzó cuando vio la escena audazmente chocante de él desplomado, boca abajo en jarabe, dándose cuenta de su igualdad y empatizando con él por primera vez. El pavor que provocó era crónico, pero era él, había algo que embriagaba increíblemente a Finn con su rara presencia y su sonrisa.

-Sólo quiero oírlo reír-había kilos metafóricos de estrés encima de él, pero podían ser olvidados en el momento. Deshace el saco de dormir y enrolla las dos pieles que habían empacado en el colchón descubierto. El otro chico está sentado en el suelo trabajando, sin camiseta, con cuidado y en silencio. Se arrodilla detrás de Fern, observándolo asearse con las tijeras moviéndose rápidamente. Le parece una práctica de higiene muy violenta, pero metódica-¿hace cuánto que haces eso?-

Fern no lo mira, sigue retocándose el brazo derecho y poniendo nervioso a Finn.

-Una vez al mes. Pero quería hacerlo esta noche por la sal en el aire.

-¿Puedo ayudar?

-Si no me mutilas o me desfiguras. No puedo retocarme la espalda, así que esto es un favor-se levanta, se quita el polvo y se sienta en el colchón-vamos esto lleva un rato, no querrás estar en el suelo-

Las tijeras son intimidantes.

-¿Sólo las zonas descoloridas?-Fern asintió. Se acomoda detrás de él, teniendo que inclinarse para tener un mejor acceso, no quiere meterse en su burbuja después de lo sucedido esa mañana. Parece tener una reacción similar a la angustia cuando está en el espacio personal del otro. Podrían ser también ecos de una paradoja. Pasea la mirada por su espalda.

-No hay mucho, ¿tengo cosas que sobresalgan ahí?-Finn asiente y se pone a recortar piezas de sus omóplatos, pequeños temblores invaden sus manos.

-Sigo confundido sobre tus necesidades, así que tienes que ser honesto conmigo, viejo-Fern se para verlo a la boca o a la frente (dondequiera que esté la mirada, no está en sus ojos)-haré lo que pueda, ¿bien? tenemos agua, no he traído alimento para plantas... eh, que eh... puede parecer una tontería pero no tengo ni idea de esto...-pasa las palmas de las manos por la mitad de su espalda, sintiendo el cambio de textura. Siente la piel como una planta aérea, o tal vez como la salvia, con mechones de hierba esparcidos. Sus pantalones cortos parecen arbustos de jardín.

-Me sorprende que hagas eso por mí, pero tengo suficiente energía para continuar por un rato-se inclinó hacia delante sobre su estómago y empuja sus piernas por debajo de donde Finn se encontraba, dejándolo ir a la parte trasera de sus muslos.

Una oleada de malestar recorrió el cuerpo de Finn, inquietándolo y volviendo a instalarse en lo más bajo de su estómago al percatarse de lo cerca que están. Se había prometido a sí mismo que dejaría de lado esos sentimientos hace ya mucho tiempo.

La atracción, el afecto, lo que fuera que sintiera por su Otro yo surgió en lentos momentos de reflexión tras sus visitas periódicas. Al principio sólo quería tener a Fern allí, quería conocerlo. Le entusiasmaba la perspectiva de otro él, alguien con quien tenerlo todo (incluso una marca de nacimiento) en común. No obstante, se mostraba ausente muchas veces, hablando sólo cuando era necesario, ocupando muy poco del espacio al que Finn creía tener derecho. Empezaba el día en lo alto de la casa del árbol, buscando señales de vida. El primer indicio llegó entonces. Se dio cuenta del todo cuando tropezó accidentalmente con su Otro yo cuidando un jardín reservado para la Princesa Grumosa. Se escondió y observó a su Yo más alto, dándose cuenta de que tenían formas de trabajar drásticamente diferentes. Fern era sistemático, él era caótico en el mejor de los casos. El sentimiento se apoderó de él y ahora Finn necesitaba conocerlo. Había observado a Fern remover y sembrar el invernadero que le habían cedido durante dos horas, cautivado. La forma en que le hablaba a su amigo era dócil y amable.

-Por supuesto, quiero que tengas comida aquí fuera, ya que no te quedarás conmigo-Finn se preguntó a dónde había ido, pero decidió que seguirlo más allá sería demasiado intrusivo; sin embargo, puso una excusa para toparse con él, para tocarlo. Eso desestabilizaría lo que fuera y llenaba por completo su mente.

Recortó hojas pequeñas, arrancó brotes de enredaderas y cortó trozos de maleza mientras intentaba que no se le salieran los ojos de las cuencas.

-No tienes que ser tan gentil-Fern pudo notar que estaba luchando por mantener sus manos quietas. Se recostó, acomodando la parte posterior de sus piernas con más seguridad, sujetándose en lugar de especular con su palma metálica-gracias...-su rostro desapareció entre sus brazos, relajándose. Finn realmente no podía prestar atención. Esto era lo más cerca que había estado de alguien en mucho tiempo. A horcajadas. Revelar su posición lo estremeció y la niebla en su cerebro se espesó. Esto es egoísta. Dejó caer las tijeras junto a la cama y éstas emitieron un fuerte sonido metálico. Comenzó a apartarse cuando Fern se dio la vuelta debajo de él-¿ya terminaste?-no dijo nada, solo podía manipular su respiración a través de una oleada de atracción resurgida. No puede perderlo, están en medio del océano.

-Yo…-un par de manos de césped se posan en sus rodillas-¿necesitas algo más?-mantiene la voz deliberadamente uniforme y oculta sus temblores-tengo que lavarme los dientes-empieza a levantarse. Fern eleva una rodilla impidiéndole avanzar. Su cerebro se vuelve gelatina en ese momento-q…-

-¿Te incómodo?-Finn se paraliza, mitad fuera y mitad dentro de Fern-mi cuerpo, quiero decir-

-No-quiso decir lo contrario-no, no lo haces-.

-¿Qué sucede entonces?

-Nada que no hayas hecho-se vuelve a sentar. Su cerebro está tan ocupado pero tan apagado al mismo tiempo. Era ineficaz-tocarte, es sólo que, yo...-

-¿Porque soy tú?-

-Porque eres tan... no-yo-sus manos descendieron sin previo aviso, para posarse en los muslos de Fern.

-¿Eso es malo?

Finn respiró temblorosamente y su voz se volvió pequeña.

-No. Yo...-se da cuenta de que ha estado masajeando círculos en sus muslos «sólo estoy» se sienta más hondo y extiende las manos para tomar una amplia sección de pierna-no estoy pensando con claridad-Fern se apoya sobre sus codos, con el cabello alborotado, los labios entreabiertos y sus ojos vidriosos-soy tan-apoya la cabeza en el hombro de Fern-estúpido-hay muchas diferencias ¿Eso lo justifica? probablemente no.

Fern vuelve a inclinarse y terminan en un incómodo abrazo a horcajadas. La escena da vueltas en la cabeza de Finn, pero la ignora. Afligido.

-Tal vez-se voltea hacia la izquierda y se separa lentamente. Finn se deja caer sobre el colchón-pero está bien-

-No estoy tan seguro-se sujeta el estómago-el estrés es horrible-bromeó.

-¿Quieres oír cómo destruí la motocicleta de Starchy? ¿Así quito de la cabeza tu estúpido dilema?-sus ojos mostraban calidez, pero no una sonrisa.

-Sí, gracias.

Finn forzó a la noche a convertirse en un sueño insuperable. Enterraría esto en lo profundo de su mente más tarde.

Fern se recuesta observando, con flores brotando violentamente de su rostro sin ser observado.

Fern se despertó sobresaltado, alguien estaba a su lado, alguien gritaba. Recordó dónde estaba y se tranquilizó, volviendo a acostarse en el colchón cuando oyó otro grito a su lado. Finn gritaba intermitentemente mientras dormía. Suspiró y pensó en la posibilidad de asfixiarlo.

¿Asfixiarlo? ¿En serio? Las sugerencias eran cada vez más descabelladas. Y violentas.

Se volteó para sacudir suavemente el hombro de Finn.

-Hey-hay un silencio sepulcral y de repente se levanta gritando. Se da la vuelta y se aferra a Fern con fuerza, con las manos en el cuello y los verdes brazos bajo las rodillas-estaba pensando en asfixiarte, ¡ahora me arrepiento de no haberlo hecho!-exclamó.

-¿Fah… Fern?-jadeó tenso y se lleva una mano a la cabeza-lo siento-palmea el hombro de su Otro yo y se siente blando «lo siento mucho

Sus manos se sienten como concreto cuando sujeta la parte posterior de la cabeza de Finn y lo lleva a inclinarse hacia el pliegue de su cuello.

-No pasa nada-Fern lo acuna sin aplicar presión-¿quieres hablar de ello?-

-Sigo viendo a Golb. ¿Recuerdas haberlo visto?

-No. ¿Lo hicimos?

-Fue sólo por un segundo. Íbamos a morir en otro mundo. Todavía no estoy seguro de si fue un sueño o no. Podría haber sido profético-Finn voltea su rostro hacia adentro-estábamos molestos con Phoebe y nos escondimos en un montón de almohadas-añadió de forma cómica para incrementar un poco la tensión.

-¿Sigues molesto con ella?-su aliento le hace cosquillas.

-No. Volvería a salir con ella si tuviera la oportunidad, es demasiado cool para nosotros-maldijo, era un comentario impropio pero necesario.

-¿Y tú? porque debo admitirlo, viejo. Si aún no la superaste eso es más insano que la m*erda-susurró aquella última palabra en un chillido.

-No, sólo necesitaba distraerme de mi sueño-rodó a la izquierda y el calor se perdió de inmediato. Fern tenía una temperatura naturalmente baja ahora, y anhelaba la acogedora sensación de calor «estoy arrepentido pero creo que aprendí mucho de ello.

-No lo sé-pasó el pulgar por el tejido de la cicatriz donde su cabello una vez inconscientemente abrasaba, comía, quemaba.

-¿Qué? ¿qué no deberías tener tus fantasías eróticas exteriorizadas?-Fern arqueó una ceja y le sonrió, ganándose un buen puñetazo en el hombro. Se levanta de la cama y se acomoda el cabello.

-No, tonto. Estándares supongo. Quiero poder abrazar a alguien al menos-Finn miró por la ventana-deberíamos levantarnos, ya casi es de día-

El chico verde alarga los brazos para meter a Finn en el colchón y lo sujeta con fuerza.

-¿Así?-lo carga sobre un hombro para abrir la puerta del camarote. Fern había notado que su doble no estaba muy animado últimamente, necesitaba animarlo.

-Maldición, si qué eres fuerte-gritó el Finnrito y suelta una risita.

-No soy fuerte ¡tengo MAGIA DEMONIACA!-exclamó y se separa, dejándolo caer a la cubierta. Sujeta a Finn y los lleva hasta el borde más cercano del barco.

-¿Quieres bañarte?-protestó e intentó sujetar a Fern.

Éste vuelve a abalanzarse sobre Finn antes de que Jake los separe y les dé un informe geo localizador.

No le agradaba el dragón. Expresó que no le agradaba el dragón al principio, cuando lo llamó cool. Finn lo hizo callar así que hizo una escenita de decepción.

-Voy a tomar un snack. Si decides que 'chica ardilla' es una palabra que no quieres volver a oír, ven a buscarme-susurró Fern, y se llevó una mano a la espalda mientras se acercaba a la proa del barco para observar un punto en la distancia. No fue una buena idea.

Finn se unió a él después de una hora de observar el cielo e intentar mantener la calma en su rostro.

-Vaya tontería-se sienta y se estira para tocar los dedos de los pies. Los ojos de Fern se clavaron en el trozo de piel que quedó al descubierto, tose-¿cómo puedes decir que es molesto?

-Sus gestos. Se esfuerza demasiado.

-Pues tenías razón-se recuesta pero mantiene la mirada en las flores en el cabello de su Otro yo-no puedo sentir el ambiente...-

-Te lo dije-Fern se inclinó sobre él-tengo un radar wad-

Finn sonríe y le sostiene la mirada.

Hay un pequeño momento de intimidad que es interrumpido por gritos. Finn se da la vuelta y se aferra a él.

BMO, quien ha salido de su armario de polizón, le gritó a la criatura sobre su ineptitud para sentir la tensión. El dragón los había oído hablar de él. El barco se hace pedazos y Fern corre peligro de desintegrarse. Entra en pánico al verse suspendido en un agua que podría herirlo gravemente. Finn no consigue sujetarlo y arranca un trozo de maleza de su costado cuando flota más arriba. Jake se convierte en un barco temporal y ambos caen. Fern atrapa a Susan, BMO y Finn, envolviéndolos en sus brazos transformados.

Jake no quiere ser el barco pero lo presionan.

Le siguen la corriente a BMO y Fern se recuesta para tener una crisis.

Jake empieza a molestar a Finn sobre por qué realmente quiere ir a la isla y Fern siente que va a estallar.

-¡Porque siempre ha querido saber lo que es!-exclamó boca abajo en el suelo-y recordará que fuiste tú quien lo hizo volver, hermano-guardan silencio durante un minuto.

Finn confirma sus propias palabras y el dragón se hace notar con simpatía. Les da un empujón y están a un paso de la isla en un instante. Una figura se eleva, creando un torbellino.

-¡JAKE!-gritó Fern, baja su brazo derecho al mar y lo transforma a lo largo y ancho antes de hacerlo girar como una hélice-¡necesitas un plan de respaldo! ¡no voy a durar mucho así!-

Susan salta al agua, patalea y salen disparados.

El Guardián del que les habían advertido intenta derribarlos activamente. Jake rodea sus cuerpos y crea un túnel de aire.

Susan queda aislada.

Y Fern pierde el conocimiento.


Fern recupera sus facultades lentamente, abriendo los ojos sólo uno o dos milímetros y esforzándose por ver. Estaba solo, tendido en la arena en pleno mediodía en una isla desconocida. La marea está baja pero podría cambiar en un instante. El miedo se apodera de él pero está paralizado como en una pesadilla. Intentó hablar, pero no le sale nada. En lugar de ello, estira una liana hacia arriba a modo de señal y espera, imaginando posibles situaciones. Estoy muerto si estoy solo. Luego se da cuenta de que su brazo ha desaparecido completamente hasta el hombro. Se queda mirando, consternado. ¿Por qué? Cada vez, cada versión de mí mismo, sin excepciones. Al menos este método fue limpio. Extiende las raíces para encontrar tierra y se entierra profundamente. No ayuda. Su brazo bien pudo haber desaparecido, la parte de él que Finn le robó había sanado pero era inconsecuente.

-Estás despierto, oh por Dios...-oye crujidos-tu brazo no está, casi te destrozo, no respiras y no tienes pulso ¡¿sabes lo que se siente no saber si alguien está muerto?!-nunca antes había hablado tan rápido «casi me diste un infarto» Finn se apresuró a arrodillarse a su lado y no sabía en dónde poner las manos, solo permanecieron en el aire encima de él-¿cómo te sientes?-se veía abrumado.

Finalmente, Fern halló su voz.

-No puedo decirlo realmente» su cabeza se inclina hacia un lado y su doble la levanta para colocarla sobre sus muslos-¿quién es el bebé preocupado ahora?-

La sonrisa es falsa, Finn se aparta el cabello verde de su rostro.

-Susan ha desaparecido. Jake y BMO están hablando con alguien que vive en la isla pero no podía dejarte solo ¿necesitas algo?-apoya la palma de su mano en la frente, como si fuera a tomarle la temperatura. Fern voltea la cara hacia el estómago de su doble y sube las piernas para acurrucarse a su alrededor.

.Quiero sentir que estoy aquí. Mi cuerpo se siente como si flotara.

-No sé cómo ayudar con eso, lo siento-se queda mirando donde su brazo solía unirse a su hombro y frunce el ceño-deberías haberme visto cuando me di cuenta de que la maldición del brazo te había atrapado. Perdí la cabeza-acomoda el cabello de Fern por detrás de su oreja-si quieres te presto mi súper-brazo robótico, puedo repararlo fácilmente-

-Entonces daré más miedo. No creo que vuelva a crecer-colocó su rostro entre los muslos de Finn para reprimir una carcajada ante lo absurda que era la idea-¿en qué se ha convertido mi vida?-su voz se oye apagada, etérea y triste-espero que esto valga la pena-

Finn hace un ruidito como si hubiera visto algo que no debería.

-Fern, gob, viejo, sólo...-sujetó el cuello y hundió la cabeza bajo la barbilla. Su mano izquierda se mueve para sujetar la parte posterior de su rodilla derecha mientras lo atrae hacia sí. Es lo más íntimo que recuerda en todas sus experiencias juntas. La mano metálica se aferra a su cabello. Finn respira, fuerte y lentamente en su hombro-así será-probablemente lucían ridículos pero congelados en ese lugar por algún tiempo antes de que la mano en su cabello se moviera-lo compensaré-

-Me refería a cuando llegue el día de mi muerte, pero esto tampoco es muy... no es culpa tuya-dijo en voz baja-tomé una decisión. Me molestó, pero así soy yo. Hago las cosas mal-eleva su (único) brazo y tironea de la espalda de la camisa de Finn-debí haber insistido más en evitar esa cosa. Sé que eres demasiado cortés para ignorar algo que parece indefenso-

-Probablemente-Finn retira las manos y Fern teme haberse excedido, pero vuelve a hablar con voz cálida-siéntate de espaldas contra mi pecho-Fern se reacomoda con dolor. Los brazos le rodean las pantorrillas y le empujan las rodillas hacia sí-te voy a abrazar-sonríe contra su cabello. Finn rodea las piernas verdes con sus tobillos y lo abraza. Es calmante y como un botón de reinicio emocional para todo el cuerpo. Acaba levantándolo del suelo-sigues asustándome constantemente, Fern Mertens-su respiración choca con la humedad de su nuca.

-Sólo estoy hecho un desastre, hombre. Si te hubieras enterado de que el auto sacrificio era peligroso antes de que me clavaran una espada, tal vez habría sido más listo.

-Si hubiera hecho algo antes de aquel día, no habría servido de nada-lo deja en el suelo y estira las piernas-te contaré esa historia más tarde. Nos iremos en cuanto Jake termine de hablar con Alva. Es humana, no habla español y su oso casi nos come a ti y a mí, pero le di una golpiza por tu honor, así que... todo está arreglado. Relájate un poco-Fern se echa hacia atrás y apoya la cabeza bajo la barbilla «eres algo más».

Su cabello florece.

-...¿Por qué tu cabello hace eso?-Finn levantó su mano de piel para tocarle uno de sus mechones-¿puedes sentir esto?-Fern mira hacia delante y se siente acorralado.

-Emociones... y sí, ahora mismo siento como si yo te hiciera esto-roza con sus dedos en el interior del brazo de Finn-a ti-

-...huh-baja su rostro hacia ellas e inhala, haciendo que Fern se quede con los ojos muy abiertos y salte un poco-así que las tijeras... ¿eso te hizo daño?-

-Sí, sí, aunque no mucho. Si me daño demasiado, gastaré más energía de la que necesito y me saldrán zonas muertas-señala una parte de su pierna que está ahuecada-y entonces nada podrá volver a crecer ahí. Así que no se puede evitar-vuelve la mirada hacia arriba, Finn tiene los labios apretados y mira la zona afectada en su muslo izquierdo-oye. Solo son cosas de niños, no tienes que preocuparte por eso-

-No, sí que tengo que hacerlo. Somos más cercanos que una familia, ¿no es así?-preguntó para tranquilizarse-debí saberlo. Quiero saberlo-su mano roza el cráter y su barbilla se posa en la cabeza de Fern-te lo dije antes-cierra los ojos-quiero hacerlo-

-Hay mucho por saber entonces-se sienta y se voltea para mirarlo-algunas cosas no te van a agradar- Finn lo empuja hacia atrás.

-No pasa nada. Me he vuelto mucho más zen, por si no te habías dado cuenta. Soy súper maduro ahora, puedo manejar conversaciones, tipo serio-bromeó un poco.

-Te diré una cosa, entonces, ya que protegiste mi honor-alarga el cuello para apoyarse contra el hombro de Finn y lo mira a los ojos-hay una parte de mí que era tu brazo, y está mega confundida con Susan y el Lich, y todas esas cosas-su mirada no titubea.

Los ojos de Finn se abren de par en par al tiempo que se tensa.

-¿La espada de césped estaba consciente?

-Es consciente. ¿No lo sabías? hablabas con ella como si lo fuera

-Pensé que lo que hacía era, como, una manifestación de mis verdaderos deseos o algo cursi-parpadeó

-No, muy vivo. Como sea-sonríe-obtuviste más de mí de lo que esperaba, tramposo. Aunque probablemente debí decírtelo hace tiempo-

-Gracias. Por confiar en mí, supongo-se da cuenta de que la mano de Finn sigue apoyada sobre su punto muerto y la cubre con la suya.

-No hay de qué-murmuró. Fern mira fijamente entre el verde y el azul en los ojos de Finn, un dedo bajo su mano empieza a dar vueltas en su pierna-¿crees que yo no?-su voz se hace más baja con cada palabra.

Finn no puede decir nada, siente que podría implosionar. No hay miedo ni ansiedad, sólo una atracción magnética entre su pecho y espalda de su Otro yo, sellándolos. Aprieta su mano metálica y hace un feo chirrido.

-No lo hice-presiona un poco la mano de piel y Fern muerde el interior de su mejilla-¿sientes algo ya? tu brazo-

-No. Creo que está muerto. Pero eso es bueno porque los nervios están intactos, así que no puedo sentir nada-está tan callado que Finn apenas puede oírlo por encima del viento. Sus dedos se entrelazan con los suyos apenas se voltea poniéndolos cara a cara-me estás distrayendo, así que... estoy jodido-su mano se une al movimiento de su dedo y frota círculos más agresivos contra su piel. Algo cálido le sube por la columna y tiene tantas ganas de acercarlo aún más-me alegro de ser útil-Fern se muerde el labio inferior (mirando directamente a través de él) y Finn se aparta, con la mente en blanco.

-Ahora no es el momento-no se escucha a sí mismo y, despacio, muy despacio, acerca su mano metálica a la mejilla de su Otro yo. Sólo tiene que moverse un centímetro para rozar sus narices, Fern mira sus labios... vuelve a sus ojos... vuelve a sus labios, sin siquiera disimularlo. Echa un vistazo a la parte superior de su cabeza y está casi cubierta-estoy tan muerto, demonios-Finn hace bucles detrás de su oreja con un dedo metálico y junta sus frentes. Se acobarda y presiona los labios contra la comisura de los labios de Fern, algo que podría considerarse como terreno de la mejilla, y exhala con fuerza-yo...-

Oye que Jake los llama no muy lejos, detrás de él. Comparten algo en su mirada y él suspira. Se levanta, pero arrastra la mano por el muslo de Fern mientras se mueve. Fern se deja llevar por su mano hasta que rompen el contacto, quedando fuera de su alcance.

Conocen algunas islas más y se marchan. Fern no se quita el gorro y no le dirige la mirada a Finn.

Eso es carne.


Encuentran a Susan en una isla que parece la corona de Simon. Durante la mayor parte del día se la ve catatónica, murmura para sí misma «Encuéntralos, atrápalos» periódicamente.

Fern lleva a BMO para mantener sus manos ocupadas y evitar que arañe con sus arbustos.

Desprevenida, los lleva a recorrer las instalaciones que se han vuelto decrépitas y tristes. Fern nunca se había sentido tan fuera de lugar en pisos no orgánicos.

Finalmente se queda quieta en la playa, encontrándose con un gorro no muy diferente del de Finn y el suyo propio. Vuelve en sí y les revela su verdadero nombre al caer el sol: Kara.

Dormirán en las habitaciones destartaladas donde se encontraba su vieja habitación. Menciona la zona de atraque y afirma que mañana los llevará a la isla principal. Y que Finn debe intentar dormir todo lo que pueda. Mira a Fern con una expresión similar a la compasión.

Fern está desnudo, desempacando su botella de esterilización y su mezcla de nutrientes cuando es interrumpido por un golpe en la puerta. Eligió específicamente la habitación para él solo por una razón: lo que había pasado antes ese día se estaba convirtiendo en una carga demasiado pesada para él, sus sentimientos estaban a flor de piel, simplemente estaba cansado y un poco enojado.

-Casi me besó. Casi me besa. Él...-los golpes en su puerta no cesan, así que se resigna y abre. Finn se queda mirándolo, luego se sonroja y fija la vista en el suelo.

-Creo que deberíamos hablar.

-¿De qué?-se le hace difícil.

-Por favor, déjame entrar-Finn hace rechinar la punta de un zapato contra el suelo-no quiero hacer esto aquí fuera-su pecho se llena de ansiedad y se aparta. Su doble atraviesa la habitación en sólo cuatro pasos y se acomoda, con las piernas cruzadas sobre la cama-siento si te incomodé-

¡¿Qué?!

-¿Qué...?

-No quiero que este viaje sea horrible para ti, yo te pedí que vinieras y me pasé de la raya y me aproveché de una situación estresante mientras estabas en estado de shock. Intentaba consolarte y me excedí. Lo siento-se apresura a pronunciar las palabras y aprieta las sábanas con los nudillos blancos. Fern siente una punzada en los ojos.

-De acuerdo. Yo...-la habitación empieza a encogerse. Tose e intenta recuperar la compostura-para mí, no hiciste ninguna de esas cosas. Puede que lo pareciera, pero...-se acerca al lado de la cama como si fuera a morderlo-no creo que fuera así-su voz es suave e insegura. Extiende una mano pero la deja en el aire-no has sabido cómo manejar una situación desde lo sucedido con la Princesa Flama. No eres así. Siento haberme hecho una idea errónea-retira la mano con torpeza. La expresión de Finn no ha cambiado.

-Fern-por fin lo mira, casi decepcionado, y siente que va a llorar-sigues temblando-se separa rápidamente del contacto visual de Finn.

-Bueno ahora lo estoy. Y ahora estás siendo manipulador, por cierto-suelta un gruñido frustrado. Se sienta en la cabecera de la cama y frota su cara-eres tan tonto-Fern vuelve a elevar sus ojos para verlo-Susan dijo que debías descansar ¿por qué estás aquí?-gesticula.

-Para intentar discul...

-No te atrevas, Finn Mertens. Te daré una patada en el trasero y te arrastraré de vuelta con la Doctora Princesa en ropa interior-le espetó-¡y decías que el dragón no sabía leer el ambiente! Vaya-se pone agresivo y vuelve a centrar su atención en su comida-si vas a hacer esto olvida que pasó y duerme un poco. Tú y yo estamos pensando en lo que puede suceder mañana y no necesitamos hacer eso ahora-vierte un cuarto del paquete en una taza de agua para prepararse la cena y voltea su rostro (Finn aún sigue ahí)-¿qué?-suelta, exasperado.

Finn se queda mirándolo fijamente.

Se arrastra por la cama y toma a Fern de los hombros. Lo empuja hacia abajo y se pone encima de él, a horcajadas.

-Me estás matando-suplicó. Su respiración entrecortada y su mirada fija hacen un hueco en Fern.

-¿Qué? ¿porque no me molestó que casi me besaras?

-Sí-su respuesta es apresurada e inmediata.

Sus narices casi se rozan y Finn levanta la mano izquierda para sujetarse la nuca "me está matando. Estoy hecho un desastre" se aparta de Fern para mostrárselo.

-Oh-su cabello enrojece y se enrosca alrededor del brazo de Finn. Cada parpadeo que hacen es más lento ahora. Utiliza el agarre que el cabello de Fern tiene en su brazo de piel para levantar su rostro y examinarlo antes de inclinarse hacia él.

-Por favor quiere esto, porque una vez que hacemos algo no hay vuelta atrás a...-suena desesperado, Fern lo interrumpe y enreda un tobillo por encima de su pierna-por favor-ambos mantienen una mirada fija.

Uno...

Dos...

Pasan tres segundos. Finn parece que está a punto de desmoronarse. Fern se lame los labios, manteniendo el contacto visual.

Hace un ruido desesperado, como el de un animal salvaje, y lo besa, por fin, como es debido. La tensión abandona el cuerpo de Fern y se extiende para sujetarlo la mandíbula. Es surrealista, está agrietado, lleno de callos y es maravilloso.

La barrera en su interior se rompe y araña con su brazo la espalda del otro, aferrándose a su camisa y arrugándola en su mano. Finn se aparta y respira hondo y caliente, con las cejas fruncidas. Fern desliza la mano hasta su cabello y vuelve a jalar de él hacia abajo, volteándose para encajar sus labios de una forma más perfecta, más abierta. Desliza su lengua por el labio inferior de su doble y Finn gime. Finn responde con hambre, abriéndose para él, y es incomprensible. No hay tentativas ni pruebas, Fern sabe lo que le gusta y se aprovecha de ello. Alarga su lengua para enroscarse con la de Finn de forma antinatural y succiona. Es recompensado con un gemido tan fuerte que casi salta. El resto de su cuerpo cobra vida y sube las piernas para doblarlas alrededor de las caderas, apretándolas. Se separan y besa el cuello rosado que tiene encima.

-F-Fern-ante el sonido de su nombre, cubre la piel y succiona. Finn entierra una mano metálica en el espesor de su pecho, recorriéndolo febrilmente.

Fern vuelve a subir para besarlo y lame desde la mandíbula hasta la clavícula. Muerde donde nace su hombro y graba sus pensamientos en la piel atrapada entre sus dientes.

-No tienes ni idea de lo que puedo hacerte, ¿verdad? no tienes ni idea de lo que me provocas-su voz es gruesa y alude a todo lo que ha pensado desde que empezaron estos sentimientos-he pensado en esto durante tanto tiempo-el humano se reduce a un revoltijo de gemidos, pero lucha por quitarse la camisa y presionar sus pechos.

Su corazón se agita violentamente. Finn pasa las manos por los costados de su Otro yo y lo sujeta con fuerza. Fern rodea sus caderas con lianas y las entrelaza para hacer salir su frustración y deseo. Está erecto y es tan gratificante que se le clava en el estómago. Su doble vuelve a apartar su boca enrojecida por los besos para respirar y contemplarlo con admiración.

-Yo sabía... que serías tan... tan bueno-Fern toma su mano de piel y la lleva a su rostro, mira a Finn a los ojos y saca su lengua para rodear su dedo varias veces. La alarga hasta cubrirle la palma y luego la muñeca.

Finn parece a punto de estallar.

-Tú-empieza a escurrirse y bombear-Fern, si no te detienes, esto sólo va a...-entiende y lo suelta, vuelve a su boca y lo devora. Mueve sus caderas, encontrando fricción en el otro y se hace un charco-m-mírame-lo hace y Finn se inclina lo suficiente

Su cabeza cae hacia atrás, pero mantiene sus ojos fijos.

El brazo de Fern baja y se desliza por su abdomen, deslizando las yemas de los dedos por debajo de la cintura y pidiendo permiso de forma no verbal. Finn vuelve a besarlo y muerde y succiona su labio inferior en señal de consentimiento. Las lianas le bajan el bóxer hasta los muslos. Lo mismo ocurre con su doble

-¿Qué...?

-Cada vez que intento tocarme lo único que veo son tus manos-su palma se ensancha en forma de embudo y toma ambos miembros, apretándolos-todo lo que puedo oír es tu voz-se concentra en acumular la humedad de su cuerpo en su mano y los recubre.

El grito de Finn queda amortiguado por el césped de su hombro al morderlo. No puede soportarlo y se reclina, frente contra frente.

-Fah-Fern, m*erda-no puede evitar mover las caderas. Saber que están acoplados uno contra el otro le da a Finn un segundo aire de alerta y junta sus bocas. Se arquean uno contra el otro y jadea sobre su cabello-eres tan perfecto. Eres perfecto-repite.

Lo siente cerca: con la boca abierta y las venas a punto de estallar. La respiración de Finn se entrecorta. Sus movimientos trastabillan. Fern lo sostiene con lianas y se separa de su mano para concentrarse en la otra. Agrega surcos a cada uno de los otros dedos y los mueve a su antojo. Se mueve y aprieta la mano tres veces más y siente pulsaciones. Finn se estaba viniendo y se convirtió en un caos tembloroso, jadeando con fuerza cerca de su rostro, hundido en su enrojecido cabello. Es por él que Fern estaba reverente. Se relaja y lo masajea a lo largo de su orgasmo.

-D-déjame...

Deshace las lianas que sujetan la mayor parte del cuerpo de su doble y las junta, viscosas y calientes. Finn se arrastra por su cuerpo luego de besar la piel por la que pasa, lento y profundo, con los ojos entreabiertos. Continúa hasta colocarse entre las piernas, deslizando las manos desde las torneadas rodillas hasta los pliegues de los muslos. Su mano metálica pasa la pierna de Fern por encima de su hombro y se inclina para acariciar la base de su erección. Su mano es mucho más íntima y cálida.

A Fern se le salen los ojos de las cuencas y golpea la pared con su puño, pero algo eléctrico hace que recupere la concentración. Los labios de Finn se posan en él, besando hacia abajo y lamiendo hacia arriba.

Fern se esfuerza por mantener las caderas quietas y toma a ciegas una de las manos de Finn. Encuentra su cabello y se aferra a él, gimiendo eróticamente hacia el aire cosas sin sentido.

-Hhff... tú... tú, Finn, yo...-una mano le presiona el abdomen para evitar que se mueva contra la boca que tiene encima. Por fin cierra sus labios sobre Fern y está húmedo y caliente y... oh, su lengua está zigzagueando a su alrededor-F-Finn no tienes que...-jadea pero su doble no responde. Se hunde y traga hasta el fondo. Fern intenta acallarse sobre su hombro, pero los gemidos rebotan por la habitación y hacen que la mano inorgánica que tiene en la cintura se apriete. Los ojos desorbitados de su doble se elevan y lo observan. Se oye un ruido húmedo y caliente cuando vuelve a respirar y jadea. Vuelve a agacharse y mueve la lengua una, dos veces, luego se inclina, manteniendo el contacto visual. La visión de Finn, sus labios sobre los suyos, la barbilla mojada por la saliva, las manos sujetándolo, la ardiente mirada y el cabello revuelto, lo desconciertan-voy a...-

Finn desliza sus manos bajo sus caderas para introducirlo profundamente en su boca. Las piernas de Fern tiemblan, y un zumbido inconcebible lo recorre.

Finn no aparta la vista de ellos mientras traga y abre las manos para sujetar los verdes muslos al tiempo que Fern convulsiona. Es perfecto, su boca se siente perfecta, el mundo es perfecto ahora mismo. Saca lo último de su clímax y se lo traga antes de que Finn se incorpore para besarlo, casi con gentileza.

-¿Estás bien?-se acomoda contra el pecho de Fern.

-Asombroso-le sostiene la nuca para así darle otro beso-eres asombroso-sus labios se unen de forma torpe. Sentir su propio sabor debería haber sido más atroz pero era increíblemente sensual. Se separan y Fern acurruca su rostro contra el cabello de Finn-deberías dormir-se pone unos shorts nuevos y saca la manta de donde estaba, apilada al final de la cama.

-¿Sigues pensando en lo de mañana?-Finn lo mira con una pequeña sonrisa.

-Sí. Y en que tendría que haber cerrado la puerta-Fern extiende una hiedra trepadora para bloquearla y cerrarla-Jake probablemente se encogerá por debajo de ella de todos modos-voltea la cara hacia la almohada. La ropa de dormir apesta, pero funcionará.

-¿Debería...?-señala al suelo, donde las baldosas se han rasgado para dejar al descubierto una suciedad rancia.

-¿Qué? No. Acércate-levanta el brazo, ofreciéndole un espacio. Fern se echa hacia atrás y se acurruca un poco.

-Tus flores huelen a menta por cierto-Fern se ríe por primera vez en un mes y quiere sumergirse en ella. Sonríe contra el cabello, el cual se está tornando de un color rubio fresa-tu risa-suspira-es la primera vez que te ríes en semanas. Pienso mucho en ello-

Fern rodea el brazo de Finn con más fuerza.

-No tengo mucho de eso dentro de mí.

Se quedan dormidos hablando de sus misiones favoritas y comparando diferencias.