¡Aquí me presento con un nuevo capítulo!

Este capítulo servirá para introducir el concepto principal de esta historia. Las cosas irán explicándose a partir de aquí junto con la introducción de nuevos personajes que serán muy importantes tanto en la actualidad, como en el futuro.

Ahora voy a responder una review:

Carlos118: Creo que entendiste mal ese mensaje. Básicamente Raynare no quería que se metiera de nuevo con Raiser, e Issei le respondió a su manera diciendo que lo haría sin importar qué, aunque obviamente la conversación fue medio brusca porque Raynare tocó un punto bastante sensible para Issei. De momento Issei apenas se metió en el mundo sobrenatural, pero lentamente irá ganando más poder gracias a los entrenamientos y a las personas que lo irán instruyendo a lo largo de su camino. Aunque, a diferencia de mi anterior historia, aquí no habrá tantas escenas de entrenamiento, ya que Issei no tendrá tantos problemas para controlar su poder. Este punto abarca más de lo que parece, pero podrás entenderlo a medida que la trama avance.

Sin nada más que aclarar, es momento de comenzar.

¡Disfruta!

Raynare colocó una pequeña foto dentro de un marco y la posicionó arriba del microondas. La sonrisa que despertó en sus labios era imposible de evitar, con tan solo ver a esos cuatro abrazados de espaldas y mirando al amanecer era bastante agradable.

Por primera vez sentía que tenía amigos de verdad.

Y hablando de uno de esos amigos…

"Que linda foto." Raynare se dio la media vuelta algo sorprendida al ver como Issei se cepillaba los dientes y tenía un aspecto de lo más somnoliento.

"¿No vas a seguir durmiendo?" Preguntó la Caída, tomando asiento en el comedor para desayunar lo que ya había preparado.

"Me muero de sueño, pero tengo algo importante que hacer." Issei se acercó a la bacha para escupir la pasta dental. "Aún no hablé con Azazel sobre ese asunto por culpa de lo que sucedió ayer…" Issei dejo un corto silencio mientras se secaba la boca.

"Si, ya me lo imaginaba…" Raynare dejó el café a un lado para mirarlo.

Issei seguía limpiándose, pero no tardó en captar la mirada de Raynare. Ambos entraron en un contacto visual muy incómodo, y Raynare no pudo evitar mirar hacia otro lado. El protagonista dejó el trapo y la observó en silencio, sabiendo bien lo que la podría estar molestando.

"Levántate." La petición repentina de Issei hizo que Raynare lo mirara con confusión.

"¿Qué?"

"Quiero hablar contigo sobre lo que te dije ayer, ya sabes, antes de ir a ver a Azazel. Es mejor aclarar las cosas ahora." Issei no la dejó decir una palabra más, dejando a Raynare algo desconcertada.

"Pero, no hay nada que hablar." Un bufido de risa vacilante emergió de sus labios tras esas palabras.

"Si lo hay." Issei se acercó a ella.

Raynare lo observó con una mezcla de desconcierto e incredulidad. Pero al ver que él claramente no estaba bromeando, ella decidió ponerse de pie.

"Tus cambios de temperamento son increíbles. No pensé que fueras tan bipolar." Comentó Raynare con cierta gracia para cortar la tensión creciente.

"No se trata de eso. Es solo que las palabras de Rick me hicieron pensar mucho." Issei bajó un poco la cabeza tras esas palabras, haciendo que Raynare lo mirara con cierta intensidad.

"¿Y eso que tiene que ver conmigo y nuestra charla de ayer?" Raynare colocó ambas manos sobre su cintura y alzó una ceja.

"Antes te mentí. Si lo hacía por ti. Aunque tú lo hayas hecho como una forma de pagar tu deuda, sabes como soy yo y que no puedo quedarme con los brazos cruzados." Raynare lo observó en silencio, indicando que esas palabras no le sorprendían. "Pero también era por venganza." En esta ocasión, esa afirmación pareció tener algún efecto en Raynare.

"¿Incluso antes de que modificaran la memoria de tus padres y tus amigos?" Preguntó la Caída con algo de curiosidad.

"Incluso antes de eso." Issei asintió, para luego bajar la cabeza. "Aunque más por venganza, creo que era por envidia. Él tenía todo lo que siempre había querido, pero decidió transformarse en un monstruo. Ver como maltrata a todas sus mujeres es…"

"Frustrante." Raynare terminó su idea, haciendo que Issei se sorprendiera. "¿Cómo es que le dan todo eso a un monstruo como él y yo no tengo oportunidad de siquiera tener una novia? Seguro que eso es lo que piensas, ¿no es así?" Raynare inclinó su cabeza ligeramente a un lado, y luego se sorprendió al ver como Issei negaba con la cabeza.

"Así es como me sentía antes. La venganza, la envidia, el resentimiento y la idea de sentirme en deuda contigo…" Issei tomó un corto silencio para mirarla con gran seriedad. "Pero ahora…" Raynare no pudo evitar sorprenderse al ver la mirada cubierta de decisión que cubrió el rostro de Issei. "Ahora solo quiero patearle el trasero porque es lo correcto."

Ambos compartieron un corto silencio, en especial porque Raynare no sabía como contestar a su declaración.

"Entonces…" Raynare retomó el habla. "¿Vas a ser mi salvador o algo así?" La pregunta hizo que Issei sonriera.

"Lo hago por cada mujer que tiene en sus garras, pero también es cierto que lo hago por ti. Y no lo haré porque me sienta en deuda o algo parecido." Los ojos de Raynare se ensancharon tras escuchar esa frase. "Puede que nuestro pasado sea algo muy complicado e incluso irremediable…" Issei tomó su mano con delicadeza, algo que la sorprendió aún más. "Pero sé que, si no lo hubieras hecho tú, otro Caído me hubiera matado. Mi destino hubiera sido el mismo, solo cambiaría el hecho de que estaría enojado con otra persona." Issei apretó la mano de Raynare con un poco más de fuerza. "Eso no significa que vaya a perdonarte, ni que esos cientos de personas que mataste vayan a revivir para hacerte sentir mejor. De hecho, ni siquiera sé que es lo que realmente buscas, tampoco me importa demasiado. Lo que si me importa es que veo lo arrepentida que estás. Pero hay una cosa que debes entender…" Los ojos de Raynare se ensancharon a más no poder al sentir como una calidez incompresible la rodeaba por culpa de Issei.

Él había deslizado sus brazos lentamente para encerrarla en un abrazo.

Fue por un segundo…

Pero esa calidez le recordó a su madre.

Esa simple sensación hizo que su corazón se llenara de tranquilidad después de cientos de años.

Issei se separó un poco y la tomó de los hombros con fuerza.

La sonrisa dentuda del castaño se reflejó como una gran llamarada de luz en su mundo repleto de oscuridad.

"No tienes que buscar mi perdón. No tienes que buscar el perdón de los inocentes que mataste. No tienes que buscar el perdón de nadie."

Los ojos de Raynare brillaron y sintió como su piel se erizaba.

"Si realmente quieres iniciar un camino de redención sin tropezarte, lo primero que debes hacer es perdonarte a ti misma."

Raynare sintió como las lagrimas se formaban en sus ojos. Su cuerpo temblaba un poco y no podía parar de mirar esa enorme sonrisa que la estaba reviviendo.

Al notar que no hubo respuesta de la mujer, Issei la miró con cierta confesión.

"¿Quizás fui demasiado dramático?" Issei se frotó la mejilla con un dedo, mostrando su vergüenza.

Obviamente nunca esperó que Raynare le devolviera el abrazo con una fuerza tan pasional y cubierta de vida, por lo que le fue imposible ocultar su gran sorpresa.

"¿Por qué me dices todo esto?" Raynare lo abrazó con aún más fuerza, haciendo que una sonrisa delicada emergiera en el rostro de Issei.

"Ya te lo dije, Rick me hizo replantear ciertas cosas…" Issei ni siquiera respondió el abrazo, solo estaba hablando. "Además, estaba siendo un completo idiota contigo…ya sabes, hum… a pesar de lo que vivimos juntos, creo que somos un equipo ahora. No voy a perdonarte, pero tampoco voy a dejar que te hagan daño, o que tu misma te sigas lastimando." Issei la apartó ante el leve disgusto de la mujer, aunque su sonrisa la tranquilizó de inmediato. "No sé los detalles exactos de tu pasado, pero quiero estudiar minuciosamente lo que harás en tu futuro…" Issei se señaló, haciendo una sonrisa tonta. "¡Y siempre estaré allí para recordarte de donde vienes con la intención de que no te desvíes, Yuuma-chan!" Esas palabras hicieron que Raynare se riera.

"Hum, realmente no creo que sea muy agradable que estés oliendo mi trasero en todo momento." Raynare le siguió el juego, cruzándose de brazos con una sonrisa burlona.

"¡Pues, eso es lo que te ganas por ser una muy mala novia, Yuuma-chan!" Exclamó Issei con un bufido de disgusto fingido al mismo tiempo que miraba hacia otro lado.

"¿Por lo menos vas a llamarme por mi nombre cuando termine mi camino de redención?" Ella preguntó entre risitas por la ocurrencia del castaño.

"¡Eso nunca!" Exclamó Issei mientras se preparaba para salir. "¡Te estaré molestando con eso por el resto de tu vida, Yuuma-chan!" Exclamó el protagonista con un tono burlón, para luego cerrar la puerta con fuerza.

Raynare no pudo evitar dar un suspiro.

"Bueno…" La Caída observó su café con una leve sonrisa, su rostro contento se reflejaba en el líquido.

"Después de todo lo que he hecho, ese castigo no suena tan mal…"

CAPÍTULO 8: EL MISTERIO DE LA LANZA

Issei se metió en el gran salón de la Torre de la Esperanza. Como era de esperarse, la mesa redonda gigantesca estaba vacía como de costumbre, o eso es lo que pensó inicialmente.

El protagonista no pudo ocultar su sorpresa al ver como una hermosa mujer de cabello violeta largo estaba tomando café con la tranquilidad de la soledad. El lunar en el lado derecho de sus labios y su vestimenta tan particular y gloriosa le daban un aspecto muy candente y bello que era perfectamente acompañado con su voluptuoso cuerpo.

"Así que, ¿tú eres ese niño nuevo que Azazel salvó?" La mujer misteriosa preguntó sin siquiera mirarlo.

En ese momento Issei ensanchó un poco sus ojos y volteó su mirada. Sobre la puerta estaba aquel cuadro que había admirado junto con Raiser días atrás.

No había duda, esa mujer era la Cadre que se representaba en aquella pintura.

"¿Usted es Penemue? ¿Cómo sabe de mí?" Preguntó Issei muy impresionado de conocer a otro Cadre.

"Soy la secretaria de ese vago. Todas las cosas que hace o no hace siempre recaen sobre mis hombros... o, mejor dicho, sobre mis papeles." Penemue por fin lo miró, esbozando una leve sonrisa. "Es un placer conocerte, Hyoudou Issei, portador del Dragón Gales."

"¡Oh, el placer es mío!" Exclamó el protagonista, haciendo una reverencia al final.

"Si buscas a Azazel, él está en la bóveda jugando con sus baratijas. De seguro todavía no durmió, así que te recomiendo que no vayas a molestarlo." Penemue volvió la mirada a sus papeles y agarró la taza de café una vez más.

La fragancia del liquido era tan fuerte que Issei no pudo evitar arrugar un poco la nariz. Era evidente que a la mujer le encantaba el café, y más si le poní cucharadas.

"De acuerdo, iré a verlo entonces." Issei se despidió con una rápida reverencia, ganándose una mirada algo impresionada como respuesta.

"¿Acaso no escuchó lo que le dije?" Se preguntó la mujer, dándole una probada a su café. "Bueno, haz lo que quieras…" Concluyó, dando un leve inclinar de hombros.

Issei llegó a la bóveda, y el recibimiento que tuvo casi le arranca la cabeza, ya que una gran cantidad de hachas salieron volando por doquier.

"No es lo que tenía pensado, pero tampoco está tan mal…" Pensó Azazel en voz alta mientras se frotaba la barba y observaba la gema, que ahora se encontraba creando hachas de un tamaño mucho más pequeño y con un ritmo controlado.

"¡Oye, casi me matas con eso!" El grito de Issei hizo que Azazel se enterara de su presencia, le resultó algo gracioso ver como el mocoso había arrancado la débil puerta de madera para usarla como un escudo.

"Eso te pasa por no golpear antes de entrar." Azazel volvió la mirada a sus preciosuras sin el más mínimo interés en Issei.

"Este tipo…" Pensó Issei, dando un leve suspiro.

El protagonista arrojó la puerta a un lado y quitó todas las gemas y artilugios que estaban sobre la silla, algo que no pareció gustarle mucho a Azazel.

"¡Oye, había tardado muchas horas en ordenar eso!" Exclamó el hombre con cierto fastidio.

"Si, ya lo veo…" Comentó Issei con una mirada desinteresada, ya que las claras ojeras del Cadre indicaban que no había pegado el ojo en toda la noche.

"Olvídalo…" Azazel dio un pequeño suspiro y volvió la mirada a sus Sacred Gears. "¿Qué es lo que quieres? Es raro que vengas a verme tan tarde…"

"Son las 9 de la mañana." Issei lo interrumpió. "Y vengo a hablarte de lo que no pude preguntarte ayer." Esas palabras hicieron que el desinterés de Azazel se disipara, por lo que observó a Issei de reojo.

"Bueno…" Azazel apartó las gemas para poder apoyar su mano por debajo del mentón. "Soy todo oídos."

"¿Por qué me salvaste?" La pregunta cayó sin ningún atenuante, y la mirada seria de Issei indicaba que quería una respuesta sincera.

"¿Por qué no?" Azazel se cruzó de piernas y respondió con otra pregunta, sacando un bufido burlón por parte de Issei.

"No me vengas con esa estupidez. Todas las personas siempre buscan algo, no importa lo más pequeño que sea." Issei replicó con una expresión solemne. "Solo ve al grano y pídeme cualquier favor que quieras para que estemos en paz."

"¡JAJAJAJAJAJA!"

Issei no pudo evitar parpadear varias veces con gran desconcierto ante la carcajada del Cadre. Una vez que la risa de Azazel terminó, éste observó al protagonista con una sonrisa bastante inquietante.

Era increíble que pudiera manipular la tensión entre ambos con tanta facilidad.

"Entiendo que ahora tengas la guardia alta, mocoso…" Azazel se reclinó hacia adelante, haciendo que Issei se pusiera un poco nervioso al tener su cara tan cerca. "Pero a veces pensar las cosas con más detenimiento solo hace que te confundas aún más."

"¿Entonces estoy confundido cuando creo que Rías me dejó morir para que no tuviera otra opción más que ser su esclavo? ¿Estoy confundido cuando tardaron en actuar en el caso de Asia solo para reencárnala poco después? ¿Acaso no estás haciendo lo mismo con Rick, Yung Len, Alan y Raynare? ¿Acaso no somos simples herramientas por nuestras Sacred Gears?" Issei atacó con una lluvia de preguntas que dejaron a Azazel en silencio.

Aún así, la sonrisa perezosa del Cadre no vaciló ni por un segundo.

"La Sacred Gears son herramientas, no ustedes…" El Cadre se alejó el rostro de Issei, y luego observó las grandes e infinitas estanterías que estaban detrás de él. "¿Sabes cuanto tiempo me tardó recaudar todas estas Sacred Gears?" Issei se sintió un poco descolocado en la conversación una vez más, por lo que respondió con ciertas dudas.

"Eh… décadas, incluso siglos, ¿supongo?"

"Siglos y siglos. Tantos años de aprendizaje y experiencia…" Azazel se quedó algunos segundos en silencio, a los cuales Issei no supo que decir. "He visto mucho, cada vez que el mundo se vuelve al revés. Créelo o no, hay muchas personas como tú que sienten que no pueden confiar en nadie. Eso es algo normal, a todos nos cuesta admitir el miedo…" Azazel hizo una pequeña pausa para mirar a Issei.

"¿Qué mierda estás diciendo?" Preguntó Issei sin entender nada.

"No te hagas el tonto. Tanto tú como yo sabemos que la mayoría de nosotros queremos saber porque estamos vivos, pero la gran mayoría nunca encontrará esa respuesta. No si están solos." Azazel se levantó de la silla. "Sígueme." El Cadre ni siquiera se detuvo a ver si Issei lo estaba siguiendo cuando se encaminó hacia la salida.

"Creo que lo entiendo." Ddraig habló mentalmente a su portador, algo que impresionó a Issei.

"Yo no entiendo nada…"

"Lo entenderás pronto. Solo síguelo, compañero." Comentó el Dragón Celestial con una sonrisa, ganándose un asentimiento por parte de Issei.

Los dos subieron por el ascensor cercano a la bóveda. Ninguno dijo una palabra en todo el trayecto, que no fue precisamente corto.

Una vez que llegaron a uno de los pisos más altos, Azazel se acercó a la enorme ventana que daba al exterior. Issei tan solo lo siguió en silencio.

"¿Qué ves?" Azazel rompió el silencio, haciendo que Issei mirara el panorama con más detenimiento.

"Hum… ¿Grigori?" Más que una respuesta, fue una pregunta.

"¿Sabes lo que pensaban la mayoría de los habitantes de Grigori antes de venir aquí?" Azazel lo miró de reojo, viendo como Issei negaba con la cabeza.

El Cadre se cruzó de brazos y su sonrisa se ensanchó un poco más al ver como la gente iba y venía, trasmitiendo felicidad y estabilidad en cada paso.

"¿Podría alguien liberarme y enviarme algún tipo de señal?"

Issei lo observó con mucha sorpresa tras escuchar sus palabras.

"La gente siempre se rinde con suma facilidad ya que la fe es tan difícil de encontrar. No puedes creer en nada, no puedes creer en nadie." Azazel continuó hablando, pero en esta ocasión Issei se colocó a su lado para ver a Grigori con más claridad.

Ahora no veía la ciudad.

Ahora solo veía gente que estaba muy feliz.

Ahora solo veía gente que estaba viviendo.

Vivir…

Ellos podían vivir.

Era tan simple como eso.

"¿Recuerdas la primera vez que viniste? Te dije que este lugar es un hogar para los rezagados. Para todos aquellos que fueron escupidos por nacer con un poder especial, así como le sucedió a Raynare. Para todos aquellos que maltrataron y cazaron como animales por tener algo dentro, así como le sucedió a Rick y Yung Len. Para todos aquellos que fueron despreciados y arrojados al matadero, como tú." Azazel se detuvo para mirarlo, notando que Issei estaba conmocionado.

"Pero, ¿por qué…?" Issei volvió a hacer la pregunta, pero esta vez buscaba un significado mucho más especial y profundo.

"¿Por qué?" Azazel repitió la pregunta entre risas, para luego volver su mirada hacia el exterior. "Todos los días que me despierto siempre pienso lo mismo:" Una sonrisa delicada emergió en el rostro del Cadre al mismo tiempo que el viento sacudía su chaqueta y su cabello.

"Si no lo hago yo, ¿entonces quien lo hará?"

Los ojos de Issei se ensancharon como nunca antes tras escuchar esas palabras.

No podía creer que una frase tan liviana podría tener un peso tan grande.

"Por eso es que no me debes nada. Lo único que quiero es que vivas en paz." Azazel se giró para enfrentarlo. "Aquí puedes ser un albañil, un camarero, un niñero, un cocinero, un profesor, o incluso un vagabundo. Nada de eso me importa." Azazel colocó una mano sobre su hombro, esbozando una sonrisa genuina. "Lo único que me importa es que sientas este lugar como tu hogar." Azazel le dio un par de palmaditas en el hombro, para luego marcharse.

"Yo también." Azazel se dio la media vuelta con cierta confusión tras escuchar a Issei.

"¿Qué?" Issei respondió la pregunta del hombre con una sonrisa decidida.

"Yo también seré esa persona que vele por la seguridad de los demás. Me aseguraré de salvar a todos." Issei dijo con completa seguridad cuando materializó su guantelete. "Déjame unirme al grupo de Rick, prometo que no te arrepentirás." Concluyó, apretando su puño con fuerza.

En un principio, Azazel se vio algo sorprendido, pero al final le respondió con una sonrisa.

"Sé que no lo haré, mocoso." Azazel se colocó las manos en los bolcillos y observó como Issei se reía.

"¿Oíste eso Ddraig? ¡Tenemos un trabajo fijo a partir de hoy!" Exclamó el adolescente con mucha emoción.

"¿Quién diría que este mocoso se convertiría en un hombre tan rápido?" Pensó Azazel con ligero orgullo, viendo como el protagonista hablaba con su inquilino con suma emoción. "Eso me hace preguntar…" Azazel llevó la mirada hacia la ventana, su sonrisa perezosa siempre reinaba en su rostro.

"¿Cuánto tiempo tardará esa niña llorona en convertirse en una mujer?"

_ SALTO DE LINEA _

Grigori

Una hora más tarde…

"¡Bienvenido al equipo!" Exclamaron todos los amigos de Issei al mismo tiempo, chocando el vaso de sake con el suyo.

Todos se bebieron la bebida de un trago, emocionados por el hecho de que ahora Issei se convirtió en un miembro oficial del grupo.

"¡Miren, incluso ya recibí mi primera paga!" Exclamó Issei con emoción cuando mostró un sobre.

"Genial, eso significa que ya no voy a tener que pagar todos tus gastos." Comentó Raynare con aires de suficiencia.

"¿Qué? ¿No te gustaba ser mi Sugar Moomy?" Issei preguntó con un tono burlesco.

"¡No digas estupideces!" Raynare se rio al mismo tiempo que le daba un fuerte golpe sobre su espalda, algo que lo sobresaltó.

"Ahora que ya eres un agente oficial de Grigori…" Rick tomó la palabra, haciendo que todos lo miraran. "¿Cuál será tu primer objetivo? Ya que estoy seguro que no te uniste solo por el dinero…" El comentario de Rick hizo que Issei se pusiera un poco serio, pero su sonrisa nunca desapareció.

"Primero tengo pensado acabar lo que comencé…" La respuesta indirecta del castaño fue más que obvia para todos, quienes no pudieron evitar ponerse algo serios.

"Me lo imaginaba…" Alan cruzó sus manos por debajo de su mentón. "¿Cómo planeas hacerlo? ¿Quieres que te ayudemos?" Issei negó con la cabeza tras la pregunta.

"Esto no es algo que solo tenga que ver con esas chicas maltratadas, también es algo personal…" La mano de Issei se aferró al vaso con fuerza. "Pero soy consciente que no podré hacer nada en tan poco tiempo. Por esa razón debo encontrar una manera de retrasar la fecha." El comentario de Issei hizo que todos se miraran entre sí.

"¿Y ya encontraste algo?" Preguntó Rick con interés.

"Es complicado. Ese bastardo está realmente obsesionado con la idea de casarse. Probablemente piensa que al tener a Rías en sus manos lo convertirá en un hombre intocable en el Inframundo." Comentó Issei, tomándose el mentón.

"De eso no hay duda. He conocido a algunas personas como él. No solo es un maldito depravado, si no que está obsesionado con el poder y sería capaz de reprimir sus deseos más bajos para no lastimar a Rías y sus esclavas con tal de cumplir sus objetivos…" Comentó Alan con una mirada oscura al recordar cierta parte de su pasado.

"En ese caso, la solución es muy simple." Todos miraron a Raynare con asombro tras sus palabras. "Si ese idiota está obsesionado con el poder, entonces hay que darle algo, o más bien a alguien que le brinde más poder."

"Eso suena un poco locula." Yung Len comentó lo que casi todos pensaban.

"De hecho, no es tan descabellado como suena…" Comentó Issei, su mirada deductiva llamó la atención de todos. "Pero ahora me gustaría despejarme un poco de eso. Realmente no me agrada recordar el pasado…" Comentó Issei con una sonrisa falsa, algo que todos notaron.

"¿Por qué no entrenamos un poco? Ayer estuvimos de vagos durante toda la tarde." Comentó Rick con una media sonrisa.

"Usted es el capitán. Lo que diga es una orden." Comentó Issei con una sonrisa competitiva.

"Me hubiera encantado que él no sea el capitán." Issei se arrojó sobre la cama, su aspecto competitivo de hace unas horas ahora estaba completamente demacrado. "Me muero de cansancio."

"Eso te pasa por no dormir bien." Raynare asomó su cara desde la litera superior, ganándose una mirada agotada como respuesta.

"Tú dormiste las mismas horas que yo, ¿cómo demonios es que pudiste soportar todo el entrenamiento sin problemas?" Preguntó el protagonista, tallándose los ojos con sumo cansancio.

"Lo que sucede es que mi cuerpo está mucho más adaptado y entrenado que el tuyo." Declaró Raynare como si fuera lo más obvio del mundo.

"¿Acaso te olvidas como te pateé el trasero hace un mes?" Issei la miró con desinterés.

"Tienes una maldita Longinus. Con eso hasta yo sería capaz de derrotar a un Cadre sin esforzarme mucho." Raynare volvió a acomodar su cabeza sobre la almohada. "De hecho, estoy segura que ahora ambos estamos bastante igualados gracias a la Sacred Gear que me regaló Azazel."

"¿Me estás llamando débil?"

"Eso sería un insulto para los débiles."

"¿Entonces que es lo que te espera a ti?"

"Nadie espera nada de mí, no soy la Sekiryuutei."

"¿Tantas ganas tienes de pelear?"

"¿Esto es una pelea? Solo estoy diciendo la verdad."

"Eres realmente molesta cuando te dispones a serlo."

"Gracias, trabajo muy arduo en ello."

Issei tan solo negó con la cabeza, para luego cerrar sus ojos.

En ese momento, el silencio se presentó entre ambos, y todo indicaba que finalmente iban a dormir, pero Issei volvió a retomar la palabra:

"¿Puede que un extraño sueño vívido sea capaz de agotarte?" Raynare abrió los ojos tras la pregunta algo rara.

"Hum… Puede que sí." Respondió la Caída, un tanto vacilante.

Ambos guardaron silencio una vez más, y ahora si todo indicaba que ambos iban a dormir…

¿Verdad?

"No soy débil."

"Si lo eres."

"No lo soy."

"Si lo eres."

"No lo soy."

"Si lo eres."

"No lo soy."

"Si lo eres."

"Cierra la boca, quiero dormir."

"Tu empezaste."

"No, tú lo hiciste."

"Fuiste tú."

"No, tú."

"…"

"…"

"…"

"…"

"…"

"…"

"…"

"…"

"…"

"…"

"Issei..."

"¿Puedes dejarme dormir?"

"Nop."

_ SALTO DE LINEA _

Grigori

Al día siguiente…

"Tienes que hacerte cargo de Kokabiel. Los Ángeles están comenzando a perder la paciencia." Penemue acompañaba a Azazel, quien apenas le estaba prestando atención.

"Pues tendrán que tener un poco más de paciencia. Las ratas no salen de su nido cuando se sienten amenazadas." Comentó Azazel con desinterés sin siquiera detener su caminata.

"¿Quieres decirle eso a los Serafines?" Preguntó Penemue con el ceño fruncido.

"Se lo dirás tú, por algo eres mi secretaria." Azazel volvió a mostrar su desinterés, algo que comenzó a molestarla.

"No creo que les guste mucho esa respuesta."

"Baraqiel está haciendo todo lo posible para encontrarlo. Si tanto les preocupa ese tipo, ¿entonces por qué no nos ayudan a rastrearlo?"

"No lo sé, quizás porque ese tipo es un Cadre criminal y es responsabilidad única y exclusivamente de Grigori."

"Eso dicen ahora, pero verás que cambiaran de opinión cuando Kokabiel comience a acelerar sus pasos."

"¿Y qué haremos mientras tanto? ¿Dejar que siga destruyendo iglesias por lo que sea que esté buscando?"

"Me preocupa más el otro supuesto grupo que se está ocultando detrás de los movimientos de Kokabiel."

"¿Crees que ellos se sentirán más cómodos ante la posibilidad que no sea un grupo, sino que son dos distintos?"

"Deja de preocuparte en vano, los atraparemos a todos." Azazel se detuvo enfrente de la puerta de la bóveda para entregarle una corta mirada antes de entrar.

"Es fácil para ti decirlo. No tienes que enfrentar la cara amargada de Michael cada vez que viene aquí. La próxima vez tú iras." Declaró Penemue con molestia. "Oye, ¿me estás escuchando?" La furia creciente en la mujer se transformó en confusión al ver que Azazel se había quedado completamente estático en la entrada.

"No había dejado eso así…" Pensó Azazel en voz alta, viendo como en el fondo del pasillo de estanterías había una gran cantidad de joyas y demás cosas tiradas.

"¿Estás seguro? Yo lo veo exactamente igual, además nadie puede entrar aquí sin que te des cuenta…" Penemue no pudo terminar de despotricar, ya que observó con sorpresa como Azazel comenzó a correr y se arrodilló frente al gran montículo.

"No puede ser…" Susurró Azazel con temor mientras arrojaba las Sacred Gear por los aires en busca de algo. "¡No puede ser verdad!" Ahora Penemue sabía que algo muy serio estaba sucediendo debido al grito del Cadre, quien se había quedado arrodillado. "¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda!" El hombre maldijo mientras golpeaba los montículos, mandando todo a volar.

"¿Qué sucede?" Penemue se acercó a él, y en esta situación se la veía preocupada.

"Llama a Michael ahora mismo." Azazel se puso de pie y la miró con una expresión muy exaltada. "Alguien se llevó la True Longinus."

"¡¿Qué?! ¡Pero solo yo, tu, Michael y Dulio sabían que estaba aquí!" Exclamó la mujer con dientes apretados, viendo como Azazel se encaminaba a la salida con paso ligero.

"Aparentemente alguien lo descubrió, aunque no puedo entender cómo obtuvo la información y cómo entró aquí sin que me diera cuenta." Comentó Azazel con algo de histeria.

Su condición actual no le permitió reaccionar a tiempo cuando chocó contra alguien, por lo que tiró a dicha persona al suelo.

Tanto Azazel como Penemue se quedaron congelados al ver que se trataba de Issei.

Pero eso no era lo que los había dejado perplejos.

"¡Oye, ten más cuidado! ¡Esta lanza podría haberme partido en dos!" Exclamó el castaño con ligero disgusto mientras se frotaba su cabeza.

Ninguno de los dos lo escucharon, lo único que estaban haciendo es observar esa lanza bastante peculiar que estaba sobre el pecho de Issei.

"¿Sucede algo, Penemue?" El tono pacifico de un hombre resonó desde el pequeño circulo mágico que había creado la Caída sobre su oído.

Azazel y Penemue se miraron entre sí. Esa corta mirada hizo que ambos se comprendieran, por lo que la mujer no tardó en asentir.

"No es nada, Michael. Solo fue una falsa alarma."

"¿Qué…?" La llamada se cortó antes de que Michael pudiera decir otra palabra.

Issei se levantó algo confundido al ver como los dos Cadres lo miraban con una intensidad y seriedad sin igual.

"¿Dónde encontraste esa lanza?" La pregunta de Azazel sonaba más como una orden, por lo que Issei se vio en la necesidad de ponerse serio.

"Esperaba que tú me respondieras eso. Tuve un sueño extraño ayer en donde esta lanza me hablaba y hoy aparece sobre mi pecho cuando me despierto." Issei entrecerró los ojos después de lo dicho. "¿Es algún tipo de broma o algo?"

Azazel y Penemue se miraron entre sí, sin poder creer lo que acababan de escuchar.

Al notar que los dos Cadres parecían haber perdido la cabeza, Issei los miró con suma confusión.

"Bueno, hum… Viendo sus reacciones, supongo que no saben nada." Declaró el joven mientras se frotaba el cabello con confusión. "¿Entonces cómo…?"

"No te preocupes, nos aseguraremos de que no vuelva a salir de aquí." Azazel tomó la lanza antes de que Issei pudiera terminar su pregunta, por lo que asintió con la cabeza torpemente.

"¿No recuerdas algún otro detalle?" Preguntó Penemue, ganándose un negar de cabeza como respuesta.

"Como dije, simplemente desperté y esa lanza estaba sobre mi pecho. Raynare tampoco vio nada raro, así que…" Issei simplemente se inclinó de hombros, indicando que no sabía nada al respecto.

"Yo tampoco vi nada. Cuando él duerme, yo también lo hago." El guantelete se materializó y trasmitió la voz de Ddraig.

"Ya veo…" Azazel observó la lanza, intentando encontrar una respuesta.

"Si eso es todo, ¿ya me puedo ir? Los chicos me están esperando para el entrenamiento matutino…" Preguntó Issei, haciendo que Azazel despertara de sus pensamientos.

"Puedes irte." Respondió el Cadre, volviendo a su sonrisa de siempre.

Una vez que Issei se marchó, los dos Cadres se miraron. Mientras que Penemue lucia mucho más seria de lo normal, Azazel parecía estar bastante contento.

"¿Sabes lo que puede significar esto?" Preguntó Penemue, cruzándose de brazos.

"Je, esto puede convertirse en a la travesía más divertida de mi vida." Fue la simple respuesta de Azazel, quien volvió a mirar la lanza.

¡FINAL DEL CAPÍTULO!

¡Espero que lo hayan disfrutado!

Intentaré aumentar un poco el ritmo en los siguientes capítulos para que este momento no se torne tan pesado. Haré las explicaciones necesarias y desarrollaré el lore correspondiente a los misterios de la lanza antes de empezar con el eje principal de este arco, no creo que me tome más de medio capítulo. Como ya saben, esto es un FanFic y me gustaría darle varios toques personales para enfocar la trama en un desarrollo y trasfondo diferente a la historia original, aunque creo que esos puntos ya quedaron bastante claros llegados a este punto.

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¡Muchas gracias por leer!