¡Aquí me presento con un nuevo capítulo!
Antes de comenzar, voy a contestar una review:
Carlos118: La verdad es que el crecimiento moderado de Issei fue más bien una mentira piadosa, ya que no quería hacer mucho spoiler de cómo se desarrollaría la historia. Ya sabes, eran los primeros capítulos y comenzar a decir todas esas cosas hubieran afectado la experiencia a futuro. Probablemente le cueste arrancar, como ya se ve en estos capítulos. Pero una vez que lo haga, será casi imparable. Es cierto que no le di mucho tiempo a Issei y Raynare en estos últimos capítulos, pero pronto volverán a profundizar más en su relación. De momento es natural que esté estancada por el propio muro que impuso Issei, aunque habría que ver hasta cuanto es capaz de soportar, ya que es obvio que siente muchas cosas por ella, y Raynare también demostró estar interesado en él, aunque de maneras más sutiles.
Rakei12: Me alegra que estes disfrutando la historia. Cómo va a ser el grupo que seguirá a Issei hasta el final, quiero darles un buen trasfondo y personalidad a cada uno.
Sin nada más que agregar, es momento de comenzar.
¡Disfruta!
Issei se encontraba junto a sus amigos en el restaurante de las gemelas francesas. Un silencio tranquilo los acompañaba a todos, el almuerzo era bien recibido luego de que todos hayan ayudado a limpiar la casa de Yung Len.
Alan apartó un poco el plato vacío, para luego observar a su amigo coreano.
"¿Y ahora que vas a hacer con todas las cosas que rompiste?" La pregunta del argentino hizo que todos miraran al coreano, esperando la respuesta.
"Lo mismo de siemple. Lo repondle a lo lalgo del año pala después lompel de nuevo." Aclaró Yung Len, quien continuó comiendo los fideos con tranquilidad.
Todos se miraron entre sí sin saber que decir al respecto.
"¿No crees que ya es hora de pasar la página?" Preguntó Rick con un tono suave, haciendo todo lo posible para que Yung Len no se molestara, algo que no pareció funcionar.
El coreano dejó los fideos a medio sorber. Su mirada críptica se enfocó en Rick, aunque esa interacción no duró más que un segundo.
"Pasal la página es olvidal pol completo. No quielo olvidal, quielo lespuestas." Aclaró el coreano con un tono seco mientras se limpiaba la boca con una servilleta.
"Sé porque lo haces." Rick observó la pata de pollo a medio terminar con ojos conflictivos. "Pero ya pasaron muchos años. Si ellos se llevaron a tu hermana, lo más probable es que ella esté..."
"Ya lo sé. Aún así, no voy a cedel." Yung Len lo interrumpió. "Busco lespuestas, independientemente de cual sea el lesultado final." Yung Len se llevó el vaso de agua a sus labios, bebiendo todo de un trago.
"No recordar nada..." Issei pensó, sintiéndose mal por su amigo. "Al final, no quiere recuperar algo que probablemente ya esté perdido. Solo quiere saber qué pasó ese día y porque tuvo que ser su familia. Y sobre todo, porque él no murió al igual que sus padres o desapareció junto con su hermana." Issei recordó a sus propios padres, y no pudo evitar bajar la mirada con tristeza.
La expresión de Issei cambió notoriamente al ver como alguien le colocaba un poco de verduras sobre su plato vacío. Él y ella cruzaron miradas cuando alzó su rostro.
Raynare le entregó una pequeña sonrisa, a lo que Issei respondió de la misma manera.
_ CAPÍTULO 11: ENTENDIMIENTO MUTUO _
"¿Cómo estuvo hoy?" Azazel le preguntó a Rick, quien recién había tomado asiento en el gran salón que había en la Torre de la Esperanza.
"Podrías preguntarle a Yung Len si quieres. No está mal mostrar algo de preocupación de una manera más directa, ¿sabes?" Declaró el hombre con una sonrisa, haciendo un pequeño asentimiento con su cabeza a Penemue, quien se encontraba sentada al lado de Azazel.
La Cadre ni siquiera le respondió, estaba demasiado enfocada en el gran papeleo como para hacerlo.
"Tal vez lo haría si no estuviera tan ocupado." La respuesta de Azazel hizo que Penemue lo mirara, una risa seca emergió de sus labios.
"¿Pero que mier...?"
"Lo digo en serio."
Rick no fue el único que se sorprendió, incluso la misma Penemue se quedó callada al notar el brillo que emergía de los ojos de Azazel.
"Ese tipo está por aparecer una vez más." Azazel volvió su mirada a Rick, quien se sorprendió tras escucharlo.
"¿Te refieres a...?"
"Ese mismo." Azazel lo interrumpió. "No sé si será hoy, o dentro de dos meses. No es que me importe mucho tampoco." La mirada despreocupada del Cadre se enfocó por completo en lo que estaba a punto de decir. "Lo que me importa es lo que harán ustedes." Esas palabras sin duda sorprendieron a Rick incluso más de lo que ya estaba.
"¿Por qué ahora? Y definitivamente no, ¿qué sucede si ese tipo aparece cerca de las fechas en donde Issei tiene que rescatar a esas chicas?" Declaró un Rick estupefacto.
"No te preocupes, para eso está ella." Azazel colocó una mano sobre el hombro de Penemue, quien lo observó con gran confusión. "Penemue se encargará de distraer a Raiser por unos tres meses."
"¿¡QUÉ!?" La Cadre se puso de pie ante lo escuchado, su disgusto era más que obvio.
"No te preocupes. Prometo hacer mi parte del trabajo siempre y cuando cumplas con tu parte." La furia de Penemue se transformó en una gran incredulidad tras escucharlo.
"¿Puedes repetir eso?" Preguntó la mujer, quien simplemente no podía creerlo.
"Como ves, esto no es ningún juego." Comentó Azazel con seriedad.
"Pero sigue siendo muy arriesgado." Los dos Cadres enfocaron su mirada en Rick. "Estamos hablando de un caso muy peligroso. Creo que sería mejor idea enviar a tu otro grupo. Dudo que los nuestros estén preparados para una misión semejante." Aclaró Rick con suma seriedad.
"Entiendo como te sientes, pero sabes bien que eso no funcionaria. En primer lugar, ellos saben bien quienes son las personas del otro equipo, por lo que una infiltración sería imposible. En segundo lugar, el líder del equipo nunca aceptaría entrar a una misión tan fácil para ellos." Respondió Azazel con calma.
"Creo que deberías hablar con él. Estamos hablando de miles de vidas que podrían salvarse." Respondió Rick con desaprobación.
"Sabes cómo es él, nada lo hará cambiar de opinión." Azazel se inclinó de hombros para desmeritar ese hecho. "Volviendo al tema principal, no es que quiera mandarlos a la boca del lobo. En lo personal, creo que ustedes son los únicos que pueden detener esto de una vez por todas." Aclaró el Cadre con una mirada astuta.
"¿Puedo saber que te hace pensar de esa manera?" Preguntó Rick con cautela.
"Nadie los conoce. Issei está muerto, Raynare no hizo algo tan determinante como para ser conocida más allá del territorio de los Demonios, mientras que Yung Len, Alan y tú no tienen registros desde que llegaron a Grigori. En resumen, son como unos fantasmas, las débiles carnadas perfectas." Respondió Azazel con agudeza. "Pero comparto tus preocupaciones." Azazel cerró sus ojos tras lo dicho. "Les di una misión al primer equipo. Van a entrenarlos." Esa información sorprendió a Yung Len. "Ellos se encargaran de supervisarlos, y al final, darán un veredicto cuando llegue el momento de actuar. Dependiendo de la evolución que tengan podrán hacer o no hacer esta misión." Al final, Rick no pudo hacer otra cosa más que suspirar.
"Te preguntaría por qué él accedió a hacer algo tan molesto, pero la respuesta es obvia..." Declaró el capitán con una media sonrisa y ojos cerrados.
"Si no tienes más preguntas, entonces nos volveremos a ver cuando llegue el momento de decidir." Declaró Azazel con su clásica sonrisa perspicaz.
"Solo espero que no nos terminan matando por accidente." Comentó Rick, quien se disponía a marcharse. "Entrenamiento o no, ellos siguen siendo unos monstruos..."
"Rick." El hombre se detuvo en la entrada tras escuchar su nombre. "No desperdicien esta oportunidad, porque no habrá otra en el futuro. Por lo menos, no para ustedes." La preocupación y seriedad que expresó Azazel en aquellas palabras dejaba bien en claro que no estaba bromeando, algo que sorprendió a Rick.
"No te preocupes." Al final la sonrisa volvió a Rick, quien por fin se marchó.
En ese momento, Penemue y Azazel se quedaron solos.
"¿Y qué se supone que deba hacer? Nunca he coqueteado con alguien antes." Se preguntó Penemue con gran incertidumbre.
"No necesitas coquetear. Siendo tú misma es más que suficiente." La mujer no pudo ocultar ese leve sonrojo que apareció en su rostro tras escuchar lo que pensaba su jefe. "Lo importante es realizar un plan aún más profundo. Ciertamente Issei le va a dar una paliza, pero quizás solo eso no sirva." Azazel materializó unos papeles y se los entregó a Penemue.
"¿Qué es esto?" Preguntó la Cadre con interés mientras hojeaba los documentos.
"Es todo lo que sé sobre el caso. Con eso estoy seguro que serás capaz de idear un plan más que interesante para exponer a Raiser." Respondió Azazel con su típica sonrisa.
"Bueno, no creo que pueda exponerlo..." Comentó Penemue mientras leía los documentos. "Más bien, diría que se va a exponer a sí mismo." Azazel sonrió tras escucharla.
"¿Lo ves? Sabía que eras perfecta para este trabajo."
_ SALTO DE LÍNEA _
Grigori
Al día siguiente...
"¡Apúrate o llegaremos tarde!"
"¡No fui yo quien se tardó 30 minutos en bañarse!"
Las quejas mañaneras habituales entre Issei y Raynare se escuchaban por toda la casa.
El castaño tomó las tostadas que salieron disparadas de la tostadora y se las devoró en tiempo récord, algo increíble si se tenía en cuenta que al mismo tiempo se estaba colocando una chamarra gris.
El golpe de la puerta se escuchó poco después, haciendo que Issei se ahogara un poco, por lo que se vio obligado a tomar el café de un solo trago para terminar de pasar la comida.
"¡Ya están aquí!" Gritó el castaño, encaminandose a la entrada.
"¡La próxima vez que tardes tanto voy a meterte una maldita lanza de luz en el...!" Raynare se detuvo en las escaleras, la razón se debía a que había una visita inesperada entre sus amigos.
"Lamento molestar, será rápido." Penemue entró, y poco después lo siguieron los demás.
Issei compartió una corta mirada con sus amigos, y ellos dejaron a entender que la cosa era importante.
Todos se sentaron en los sillones, los que estaban más impacientes eran Issei y Raynare, ya que eran los únicos que no sabían el motivo de su visita.
"Iré al grano: voy a engatusar a Raiser." Issei y Raynare no pudieron evitar ocultar su sorpresa tras escuchar esas palabras.
"¿Qué quieres decir?" Preguntó un Issei muy confundido.
"Como sabes, Raiser está muy interesado en el poder. Definitivamente podría convertirme en su esposa más valiosa por lo que significa nuestro compromiso, por lo que podría aprovechar eso para fingir indecisión y retrasar aún más el matrimonio." Penemue se cruzó de piernas, esbozando una leve sonrisa. "Para ser más exactos, puedo darte unos tres meses a partir de ahora." Esto le pareció extraño a Issei, aunque Raynare tuvo una reacción diferente.
"¿¡Lo dices en serio!? ¡Estoy segura que ese idiota caería en tus garras sin esfuerzo!" Exclamó una Raynare emocionada.
"¿Por qué tres meses exactos? ¿Y por qué quieres ayudarme?" Preguntó Issei, quien sentía que había gato encerrado.
"Tienen una misión." Esas palabras hicieron que ambos la miraran con atención. "No sabemos la fecha exacta, y tampoco puedo darle los detalles. Lo que puedo decirte es que la misión tenía la posibilidad de interponerse con tu compromiso, por eso es que Azazel decidió tomar esta decisión." La explicación de Penemue hizo que Issei se pusiera serio.
"Así que Azazel está detrás de esto..." Issei se acomodó en el sillón una vez más.
"¿Por lo menos puedes decirnos los detalles más básicos de la misión?" La pregunta la hizo Raynare.
"Eso ya lo saben tus amigos. Dicho esto, volvamos al tema que nos interesa." Penemue se inclinó un poco hacia el frente en dirección a Issei. "Por lo que tengo entendido, hubo gente que te ayudó la primera vez que intentaste derrotar a Raiser. Entre ellos estaba el caballero de Rías Gremory, Kiba Yuto, y la hermana menor de Raiser, Ravel Phoenix."
"¿Qué sucede con ellos?" Preguntó Issei muy confundido.
"Solo quería confirmarlo. Puedo hacer este trabajo sola, pero sería mucho más sencillo si puedo contar con la ayuda de algunas personas de las cuales Raiser no sospecharía. De esa manera sería más fácil entablar conversación con la Nobleza que maltrata." Aclaró la Cadre con una sonrisa, recibiendo un torpe asentimiento por parte de Issei.
"Entiendo ese punto, pero Kiba y la señorita Phoenix no pueden hacer nada muy descabellado. La Nobleza de Raiser le tiene mucho miedo, por lo que ninguna de las chicas se atrevería a hablar en su contra. Ya me dejaron muy en claro eso." Explicó el castaño, haciendo que una leve risa emergiera de los labios de Penemue.
"Eso era así porque no había nadie que pudiera enfrentarse a Raiser. Pero ahora ellas me tendrán a mi." La revelación golpeó tanto a Issei como a Raynare.
"¡Tiene razón! ¡Si ellas se sienten protegidas quizás intenten algo contra Raiser!" Exclamó Issei con emoción.
"Aunque el plan se escucha genial, ¿como piensas relacionarte con ese idiota? Te recuerdo que Raiser ha estado muy ocupado por las pequeñas acusaciones que fueron impulsadas por Issei." Raynare cuestionó con una mano sobre su mentón.
"Todos sabemos que nadie cree en esas acusaciones por ahora, así que no debe estar tan ocupado como parece. De seguro debe seguir gastando el tiempo libre en maltratar a esas pobres mujeres." Aclaró Penemue, la sonrisa volvió a su rostro cuando enfocó la mirada en Raynare. "Y en cuanto a como puedo relacionarme con él..." Penemue señaló a Raynare. "¿No crees que podrías presentarmelo? Después de todo, somos muy buenas amigas y me ha interesado lo que hablaste de él." Esas palabras confundieron inmensamente a Issei.
"Espera, ¿desde cuando son amigas?"
"No somos amigas, idiota. Es la historia perfecta para que ese bastardo orgulloso se la crea." Aclaró Raynare con simpleza.
"Ah, ya lo sabía..." Issei se frotó el cabello con pena.
"Bien, entonces los dejo." Penemue se puso de pie tras sus palabras. "Aún debo prepararme para estar tres meses fuera de Grigori." La Cadre se despidió con una leve sonrisa, algo que se ganó un asentimiento por todos los presentes.
"¿No les parece extraño que Penemue haya sonreído tanto?" Issei aprovechó la ausencia de la mujer para hablar de ella.
"Imagínate tener una rutina como ella, es un maldito dolor en el culo. Es normal que se sienta contenta por tener la posibilidad de hacer algo diferente." Raynare fue quien le respondió.
"Hablando de hacer algo diferente..." Issei enfocó la mirada en sus amigos. "¿Pueden decirnos qué misión debemos hacer?"
"Como dijo Penemue, no puedo contarle los detalles ya que es un encargo secreto de Azazel." Rick fue quien aclaró las cosas, aunque no solo para Issei y Raynare, sino para todos. "Lo que sí puedo decirles es que mañana iniciaremos un entrenamiento especial con otro equipo militar grado S de Grigori."
"¿Había otro equipo además de nosotros?" Preguntó un Issei bastante interesado.
"Eran varios, pero muchos fueron quedando en la nada. La mayoría de ellos murieron, mientras que otros simplemente decidieron dedicarse a una vida más pacífica." Respondió Rick, quien como veterano recordaba algunos de sus compatriotas ya fallecidos o retirados. "Tengo que advertirles, ya que estas personas sin duda son mucho más fuertes que nosotros y no dudaran en utilizar métodos extremos con el fin de volvernos más fuertes. En especial a ti, Issei. Por lo visto, llamaste la atención de su líder." Esas palabras llamaron la atención del castaño.
"Tengo un mal presentimiento acerca de esto..." La voz de Ddraig resonó a través de su muñeca, algo que solo lo llenó con aún más inquietud.
"¿Sabremos más detalles cuando llegue el momento?" Preguntó Alan, ganándose la atención de su líder.
"Azazel nos avisará. Primero quiere ver como evolucionamos durante el entrenamiento especial para asegurarse de enviarnos a nosotros. Es una misión muy peligrosa, por lo que no nos enviará si siente que aún no estamos listos." La respuesta de Rick sembró la duda en todos, ya que la ansiedad de saber la verdad era absoluta, pero no podían hacer nada al respecto.
De esa forma, el día transcurrió con la normalidad habitual.
Entrenamiento matutino, almuerzo, más entrenamiento, cenar en el restaurante, y finalmente, dormir.
Allí es donde venía lo extraño.
Issei le dio una última sacudida a su almohada mientras observaba con curiosidad como Raynare observaba por la ventana.
"Ya ha estado así por 5 minutos..." Pensó el castaño, notando la actitud extraña de su compañera de cuarto.
Al final, el castaño decidió acercarse en silencio hasta posarse al lado de ella. La ventana era lo suficientemente grande como para que ambos miraran las estrellas artificiales sin mucho problema.
"¿Qué sucede?" Issei fue directo, aunque Raynare ni se sorprendió.
No era fácil sorprenderse luego de que pasaran tanto tiempo juntos.
"Todo lo que sucedió con Yung Len ayer me hizo pensar varias cosas..." Comentó Raynare, quien yacía cruzada de brazos. "Dime una cosa, ¿cómo eran tus padres?"
"¿Mis padres? Bueno, ambos eran muy parecidos a mí. Tenían el cabello castaño y..."
"Tonto."
"¿Qué? No soy bueno con las descripciones."
"No me refería a cómo lucían. Quiero saber como eran como padres." Issei la miró en silencio tras escucharla.
"Ahora que lo pienso, yo tampoco sé nada de tus padres..." Comentó el castaño, volviendo su mirada al frente.
"Yo tampoco sé nada acerca de mi padre biológico. Mi padrastro fue un completo imbécil que no recuerdo ni su nombre. Pero mi madre..." Al notar la pausa, Issei la miró, y le fue fácil notar las emociones que cubrían el rostro de Raynare.
"Ella fue una gran madre."
Las palabras tenían un significado claro, pero Issei pudo notar que dicho significado iba mucho más allá.
"Mis padres también fueron geniales." Issei respondió con una sonrisa triste. "Me gustaría tener la posibilidad de poder abrazarlos una vez más."
"Por lo menos ellos están vivos." Issei la miró sin saber qué responder. "Mi madre murió salvandome. Era una gran mujer, y me crió con todo el amor del mundo. Pero yo..." Raynare bajó la cabeza, y fue fácil para Issei notar que ella estaba muy triste. "¿Sabes algo? La tumba de mi madre está aquí, pero no he ido en más de doscientos años."
"¿Por qué?" Issei preguntó, aunque ya se hacía una idea de la respuesta.
"Porque no tengo el coraje para presentarme frente a ella." Respondió Raynare, sin quitar la mirada de las estrellas.
Ambos se quedaron en un silencio incómodo mientras observaban el cielo artificial. El momento se intensificó aún más para Issei, quien observó a Raynare solo para ver como unas pequeñas lágrimas se formaban debajo de sus ojos.
Al final, la mano vacilante del castaño rodeó su hombro para reconfortarla, algo que la sorprendió un poco.
"¿Cuánto falta para el aniversario de su muerte?" Preguntó Issei, haciendo que Raynare bajara un poco la cabeza.
"Un mes..."
"Iremos." La respuesta instantánea de Issei la asombró notoriamente, pero al final respondió con una sonrisa.
"Yo... no sé si pueda hacerlo." Respondió Raynare un tanto vacilante.
"Yo tampoco lo sé." Issei le dijo con un leve inclinar de hombros, algo que puso un poco nerviosa a Raynare.
"En estos 200 años, nunca he tenido amigos, o familia. Nunca tuve a nadie..." Respondió Raynare con una sonrisa tímida. "Se siente raro que te apoyen de esta manera." Issei también se puso un poco nervioso ante el comentario tan profundo.
"Bueno... no es que seamos amigos tampoco, ¿verdad?"
"¡Si, es cierto! Más bien, somos compañeros." Raynare se corrigió al instante tras notar que por su culpa el ambiente se estaba poniendo raro.
"¡Si, eso! ¡Compañeros!" Exclamó Issei con una sonrisa apenada.
El silencio entre ambos volvió, pero esta vez no se sentía tan incómodo. Lo único que hicieron fue ver las estrellas. Issei la observó y decidió acercarse un poco a ella para que se sintiera más apoyada.
Nunca olvidaría lo que le hizo, pero el hecho de que ambos hayan tenido un pasado tan similar y trágico hizo que sintiera la obligación de protegerla.
Esa acción hizo que Raynare lo mirara, ya que le resultaba extraño que fuera tan cariñoso con ella. Al final, la Ángel Caído sonrió un poco y recostó su cabeza sobre el hombro de Issei, algo que no pareció molestarlo.
"No eres muy calentito." Raynare respondió al silencio de una manera bastante inesperada, haciendo que Issei se riera.
"Si tu lo dices..." Respondió el castaño entre risas.
"¿Acaso eres una especie con sangre fría?"
"No, no, ¿ya te olvidaste que soy un Demonio?"
"Gracias."
Esa simple palabra significó mucho para Issei, quien tan solo la miró por unos pocos segundos, hasta que finalmente le respondió con una sonrisa:
"Es un placer."
El silencio volvió a ambos, pero en esta ocasión ya no era incómodo.
Ambos parecían estar disfrutando este momento juntos, a pesar de que Issei nunca lo admitiría.
Simplemente ella se sentía tan... cercana.
"Realmente no creo que pueda visitar a mi madre." Raynare volvió a romper el silencio, haciendo que Issei la mirara.
"Escucha, yo... también perdí a todas las personas que me amaban." Ambos hicieron contacto visual tras que Issei dijera esas palabras. "Perdí a mi padre, perdí a mi madre, perdí a mis dos mejores amigos... perdí a mi hogar." Aunque las palabras fueran tan dolorosas, Issei se mantenía serio y firme. "Sé lo que fui, y sé por qué lo fui. Ahora soy un nuevo Issei." Raynare lo observó en silencio tras escucharlo.
"¿Seguro? Porque a mi me sigues pareciendo un bebé llorón." Issei no pudo evitar reírse ante la elocuencia de Raynare, incluso ella también se rió.
Por lo visto había logrado su cometido de alegrarla, algo que puso contento al castaño.
"Pero, ¿qué hay de ti?" La pregunta repentina de Issei hizo que Raynare dejara de reírse.
"¿Sigues siendo lo que fuiste?"
La pregunta sonaba absurda, pero el silencio de Raynare indicaba totalmente lo contrario.
"No lo sé..." Ella por fin respondió, sacando una sonrisa en Issei.
"Aún podemos averiguarlo... Quizás solo necesitas saludar a tu madre para comprobarlo." La respuesta de Issei hizo que ambos compartieran la sonrisa.
"¿Me acompañaras cuando llegue ese día?"
"Por supuesto."
¡FINAL DEL CAPÍTULO!
(O NO)
¡Espero que lo hayan disfrutado!
De nuevo quiero darle mis agradecimientos a Rakei, gracias a su apoyo constante es que estamos teniendo estos capítulos consecutivos.
Recuerda que si quieres más capítulos seguidos de esta historia puedes volverte miembro en mi Patre-on por un dólar, puedes encontrarme como: Jyanzein.
Antes de despedirme, les dejo con esta última escena.
¡Nos vemos en tres días!
Raynare pasó corriendo a toda velocidad, siendo seguido por Issei a su costado. Ambos compartieron una corta mirada mientras afirmaban el agarre de sus armas y esquivaban los árboles.
Ninguno de los dos se percató de cómo un encapuchado los estaba mirando desde la cima de un árbol.
Issei afiló su sonrisa al igual que Raynare, y ambos comenzaron a chocar sus armas mientras continuaban corriendo a toda velocidad. Los choques del metal se escucharon repetidamente mientras las dos figuras avanzaban entre los árboles a toda velocidad.
"¿No crees que se están tardando en aparecer?" Preguntó Issei, desviando uno de sus ataques sin detener la carrera.
"Rick dijo que les gusta aparecer a último momento." Respondió Raynare, para luego entrecerrar sus ojos. "¡Además deberías estar más centrado en nuestro enfrentamiento!" Dicho esto, Raynare le dio un fuerte espadazo cubierto en llamas el cual Issei apenas pudo contener.
Desafortunadamente para él, eso hizo que perdiera algo de equilibrio y al final terminó estampándose contra un árbol. Su cuerpo rebotó de una manera curiosa y cayó varios metros hacia atrás, su rostro se arrastró contra la tierra.
"Mierda, eso dolió." Issei se llevó una a su cara mientras se daba la media vuelta.
Su expresión cambió totalmente al ver como el encapuchado que los estaba vigilando antes le extendía la mano.
Issei aceptó la ayuda, y se quedó en silencio cuando vio cómo el joven desconocido le colocó la lanza sobre su mano sin decir una palabra. El protagonista no tardó en darse cuenta que también le había entregado un pequeño papel junto con su arma, por lo que no tardó en leerlo.
"Dirígete al interior del bosque."
Issei tan solo observó lo escrito con algo de sorpresa, para luego alzar su mirada.
"Oye..." Issei se quedó con las palabras en la boca al notar que ya no había nadie frente a él.
"¿Qué haces ahí perdiendo el tiempo?" Raynare llegó, haciendo que Issei la observara con una sonrisa.
"Ellos ya llegaron."
